y el Euskalduna de pie le pide a Rozalén “beste bat”

esta vez no voy a poder saludarle a Biotz, que está en algún sitio de este espacio precioso, el palacio Euskalduna de Bilbao, seguramente el mejor palacio Euskalduna del mundo, no iba a ser menos, que para algo estamos en Bilbao,

ya que llegamos tarde, es mi manía de meter en la agenda una cosa más, y de ahí venimos, de apurar la jornada del sábado, en el primer proceso de facilitadores de 7 emociones, que corremos en el balcón de Bizkaia, en Munitibar, en casa Garro,

ya que vamos a salir antes de tiempo, corriendo en la última canción, eso espero, Girasoles, el espectáculo además de bonito, bueno y verdadero, ha sido sensible y generoso,

y Rozalen responde al atronador y generoso “beste bat” (otra más) que el público reunido hoy en Bilbao le brinda, un público que tiene fama de ser muy buen crítico, una parroquia culta, cuando hablamos de toros, de fútbol y de canciones,

a esta gente le gusta caminar, comer y beber, hacer deportes y cantar, y es un pueblo duro con la mediocridad, y largo, muy largo con el arte, y lo que acaba de presenciar es el espectáculo de una artistaza, y de un grupo que le acompaña, que suena fenomenal,

no es extraño que unos y otras no se quieran marchar, sólo nosotros hemos llegado tarde, y sólo nosotras nos vamos a marchar despavoridas, la siguiente nos espera, hoy celebramos que mi madre cumple 52 años de vida de madre,

y vamos a llegar justo a las 11:15, hora en la que sale de su vientre, por no hacerlo más gráfico, su primer hijo, en una cena que va a ser un poco como nuestra propia vida, un poco de esto, un poco de aquello, y un mucho de lo de más allá.

   así lo vimos…

en el taller de 7 emociones comparto una de mis creencias más absurdas, los niños elegimos a nuestros papás y a nuestras madres, una creencia que además de absurda mucha gente piensa que es infundada,

pero que a mí me sirve para preguntarme, de vez en cuándo, ¿para qué he elegido yo así?, una pregunta de poder, tan distante de esa otra que la gente normal acostumbra a hacerse,

¿por qué me habrá ocurrido esto a mí?, mucho más cercana a la víctima,

y me acuerdo que tengo un ejercicio pendiente en 7 emociones, una encuesta de entrada que me permita hacer una auto-evaluación de mi nivel de responsabilidad al principio del proceso, y al final,

para poder sacar una foto del antes y el después, del principio y el final.

quién sabe por qué voy a evitar introducir hoy en la entrada una foto del concierto, y una canción de Rozalén, eso me lo voy a permitir dudar hasta el último momento, tal vez me ayuda youtube, esa biblioteca de los videos,

y me voy a un bote de cayena que compramos en la tienda del pueblo, un espacio en el que somos claramente forasteros, y que nos cobran a su precio, 70 céntimos, qué bonito,

un 7, como 7 emociones, y un cero, como los círculos en los que pretendemos re-crear las organizaciones sin centro, unas organizaciones en las que el respeto está presente, y en el que nos tratamos todas como iguales,

y pienso en lo honrado que es este pueblo, el pueblo vasco, un pueblo rudo, duro, muy poco diplomático, claro, aquí, tan cerca de las montañas, nunca hubo corte, y las verdades las encuentra la gente en sus campos, en sus animales, en sus relaciones,

y me siento orgulloso de ser parte de este pueblo tan hosco a veces, tan sincero, casi siempre, en proceso de evolución, necesaria, y de haber elegido a papá y a madre, mamá y padre, aita y ama, en este proceso de evolución,

y conecto con este ejercicio que acabo de proponer al grupo, pocas horas atrás,

gracias, aita / ama, por todas las cosas tan bonitas que tenéis, y que son un regalo, a veces no visto en mi niñez y en mi juventud, es que el pez muchas veces no es consciente del agua,

gracias, ama / aita, por todas las cosas tan bonitas que os faltan, y que no me habéis podido dar, claro, cómo me las vais a dar si no las tenéis, ¿no?, porque forman parte de mi camino de desarrollo personal.

me paso buena parte del concierto de Rozalén mirando al techo, quién sabe por qué a veces miro a sitios tan raros, ¿a quién se le puede ocurrir mirar al techo cuando es tan interesante el juego de luces, los bailes y las coreografías del escenario?,

y observo bailes de sombras preciosos, hay muchas, de diferentes colores, luces y sombras en el techo y en el escenario, al fin y al cabo eso es el color, el baile de la oscuridad y la claridad con la ayuda del órgano sensorio humano,

bailes del rojo al violeta,

quién sabe por qué hoy me subyugan estas curiosas sombras rojas, ¿será que le he visto a alguien, espejito, espejito mágico, quién es más bella que yo en este reino, incrustado en la energía del miedo y del no soy, y en la energía del no es posible?

es domingo por la mañana, y me pregunto qué me va a regalar el día de hoy, y qué le voy a regalar yo, mientras repaso los temas pendientes de este proceso en el que tenemos muchas cosas que cerrar, quizás demasiadas,

tal vez para hacer un taller de facilitación, con pausa, con cariño, necesitamos 5 días en vez de un fin de semana, lo empiezo a percibir así, no hay tiempo para todo, y hay cosas que se van a caer, sí o sí,

porque no nos caben el coaching circle, la abundancia, los procesos de acreditación de facilitadores (ejem), el nexo de las 7 emociones con el mundo corporativo (teoría U y reinventar las organizaciones),

el turismo local (Urdaibai margen derecho, Santimamiñe, Oma, Laga, e izquierdo, Mundaca, lleno de caca, Bermeo, Gaztelugatxe, reconvertido en Rocadragón con la presencia de Jon nieve y la madre de ragones, la reina del miedo),

la comida, la re-capitulación de la jornada de ayer, la re-capitulación de cierre, … según lo enuncio me empiezo a marear, seguramente voy a hacer lo que aprendí hace años, en mi tiempo de auditor de AENOR,

darle sin parar, intentando meter una cosa más, hasta que suene el gong, momento en el que el boli se cae, y sólo queda tiempo para un abrazo y la despedida, seguro que nos volvemos a ver pronto, caminante,

porque no hay camino, se hace camino al andar, tararí, tarará.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, que no de inteligencia, creative commons, inspirado por la teoría U del color y la teoría Scharmer de Goethe, ¿o era al revés?, que compartimos desde este enlace.