1000 litros de vida

1000litros

Hace una semana no tenía el gusto de conocer a Edita OLAIZOLA. Un video colgado en su perfil de linkedin, el primero que veo desde ese entorno, qué curioso, me cautiva de repente, y el interés va creciendo y mezclándose con alegría, y ese pensamiento que a veces, muy pocas, se cruza en nuestras vidas. «Qué persona más bonita. De mayor (en referencia a algún día, que espero no ser nunca mayor, o lo que es lo mismo, nunca dejamos de ser mayores y de espero que de crecer), me gustaría ser como ella».

Y lo que es la vida, el universo de las telecomunicaciones se desmiente, y detrás del cable aparece la persona, una persona cálida, agradable, bonachona,  generosa al extremo, cariñosa, tierna, que, entre otras cosas, me contacta con un amigo suyo, creando una nueva conexión, y entra en mi vida José Luis MONTES.

En las relaciones, a veces, muchas más de las que deberíamos, nos pasa como en las tiendas, que entramos de puntillas, miramos sin ver, escuchamos sin oír, pasamos sin apreciar, y salimos sin quedarnos con nada. Otras, cuando está encendido el observador, miramos y nos damos un ratito, paramos, hacemos la pausa. En el perfil de José Luis, qué gusto, he visto muchas cosas bonitas, como en su primera comunicación. Y abajo, en su correo, se me ha ocurrido, qué miedo, que ocurrencia, qué tontería, abrir un link, con el que te dejo.  http://1000litrosdevida.weebly.com/

A mí, personalmente, me ha hecho pensar. De lo ricos que somos y todo lo que tenemos. Del milagro de pulsar un clic y que se encienda una cebolleta, «se hizo la luz», y giremos un grifo y salga el agua, «un manantial en la cocina, alucino», abramos una puerta y haya comida fría, maravillas de este mundo en el que nos hemos acostumbrado a vivir.

Miro mi móvil y la balda de la hucha, y tras leer la web a la que una cadena de coincidencias tontas me lleva creo que me sobra un euro, va a ser que sí. Edita, José Luis, qué gusto el coincidir.

1000litrosmon   Así lo vimos…

Y ya que hoy parece que hablamos de emociones, esto es agua, potable, para beber y vivir, de la huella líquida de Edita y de José Luis, me he acordado de otra idea, por medio de un cuento, de otro uso del agua, del agua para tirar…

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban de los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.

Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba todo el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón; pero cuando llegaba, la vasija rota sólo contenía la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente; desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada.

Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador, diciéndole:

–          Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque, debido a mis grietas, sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.

El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente:

–          Cuando regresemos a la casa quiero que observes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo la vasija. Y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto; pero de todos modos se sintió apenada porque, al final, sólo quedaba dentro de sí misma la mitad del agua que quería llevar.

El aguador el dijo entonces:

–          ¿Te das cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado, y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi maestro. Si no fueras exactamente como eres, con tus defectos y todo, no hubiera sido posible crear esta belleza.

cuentosconalma

Cuentos con alma, puentes de luz. Rosario Gómez.

Porque no somos seres humanos con experiencia espiritual; somos seres espirituales con una experiencia humana.

Teilhard de Chardin

cuentos con alma: la estrella

cuentosconalmaExistían millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas y azules. Un día, inquietas, ellas se acercaron a Dios y le dijeron:

– Señor Dios, nos gustaría vivir en la Tierra entre los hombres.

– Así será hecho – respondió el Señor-. Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, como son vistas, para que puedan bajar a la Tierra.

Cuéntase que, en aquella noche, hubo una linda lluvia de estrellas. Unas se acurrucaron en las torres de las iglesias; otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, y algunas se mezclaron con los juguetes de los niños. Y la Tierra quedó maravillosamente iluminada. Pero con el transcurrir del tiempo, las estrellas decidieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la Tierra oscura y triste.

– ¿Por qué volvieron?- preguntó Dios, a medida que ellas iban llegando al cielo. Sigue leyendo

el gusanito (cuentos con alma, puentes de luz)

cuentosconalmaUn pequeño gusanito caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un chapulín.

          Hacia dónde te diriges? – le preguntó.

Sin dejar de caminar, la oruga le contestó:

          Tuve un sueño anoche; soñé que desde la punta de gran montaña yo miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el chapulín dijo mientras su amigo se alejaba:

  – ¡Debes estar loco! ¿Cómo podrás llegar hasta aquel lugar?!Tú, una simple oruga! Una piedra será una montaña, un pequeño charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable. Sigue leyendo

el puente

cuentosconalmaNo hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes cayeron en un conflicto. Éste fue el primer conflicto serio que tenían en cuarenta años de cultivar juntos, hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua.

Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta llegar a ser una diferencia mayor entre ellos, hasta que explosionó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

Una mañana, alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero

–         Estoy buscando trabajo para unos días- dijo el extraño- Sigue leyendo

cuentos con alma: estrellas de mar

cuentosconalma
Un escritor que estaba en su casa de la playa terminando su última obra, todas las mañanas, muy temprano, salía a pasear por la costa unos minutos antes de empezar su trabajo. Esa mañana observó, en la distancia, a un joven que parecía estar bailando… Corría hacia el mar, levantaba sus brazos, daba la vuelta y volvía a repetir el movimiento una y otra vez. Sigue leyendo