el milagro de candeal (y el piano de Dieguito)

bebocigalaEl viernes, recién celebrado mi funeral, ya de vuelta a casa, charlábamos Gorka, mi hijo mayor, y Rafael, el cura de la celebración (Rafael puso la cura de la alegría, la risa y el ritmo, un monstruo), y me comentó del milagro de Candeal, una comunidad entera que salió de la marginalidad más absoluta por medio de la colaboración de un grupo de músicos que hicieron de Candeal su proyecto B de vida. Porque todos tenían un proyecto A, que era vivir la música. Uno de ellos es Bebo Valdés, pianista cubano, huído del régimen castrista, que murió en Estocolmo, cuidad hermanada con Benalmádena en el dolor de su pérdida.

Te dejo con una película que Rafa nos comparte (un documental largo, un poco más de 2 horas de duración) que retrata un proceso de cambio en el territorio. De la delincuencia y la desesperación (desesperanza en el futuro) a un ejemplo a seguir. Sigue leyendo

disfrutando mi funeral

mifuneralHace unos años recibí un taller que tenía el título de “La danza con la muerte, el reencuentro con la vida”, impartido por Agustín en Armenteras. Fue uno de los fines de semana más bonitos de mi vida. Aunque la inspiración del taller es el chamanismo, alguien dirá, “qué raro, qué será eso”, los ejercicios que hicimos a ritmo de tam, tam, tam, los he visto en otros materiales más convencionales. Por ejemplo, la iniciación a la muerte, un ejercicio en el que visualizas un funeral en el que hay un montón de personas conocidas, “anda, si está Silvia, con su amiga Lorena, mira, ahí están Pedro y Natalia, mira, si también vienen con sus hijos pequeños, Neo y Esther, y también está Diego, y Ana, con su hermana mayor, y mira, qué curioso, Rafael, hombre, ¿qué haces por aquí?, qué raro, si aquí están hasta mis hijos, hola, Gorka, hola, Maitane”, hasta que te acercas al ataúd y te ves dentro de la caja, muerto, pálido, seco como una mojama, este ejercicio lo recoge, de forma casi literal a como lo he contado Covey, en los siete hábitos de la gente altamente efectiva. Es un ejercicio de iniciación a la muerte, o lo que es lo mismo, de toma de conciencia de qué te gustaría hacer hoy, que todavía estás vivo. Si me permites el comentario, la iniciación a la muerte es lo más parecido a la iniciación a la vida. Sigue leyendo