Mario invoca al ángel de la muerte en la librería Lé

3cosashace un tiempo que no tengo noticias de Mario, quizás son ya dos años, cuando me llega una invitación a asistir a la presentación de su primer libro, las 3 cosas que te quedan por hacer, en la librería Lé,

evento que me apunto en la agenda, aunque me coincide con la reunión semanal del grupo Ulab, esta semana parace que no va a poder ser, y me acerco a escucharle con todo el cariño del mundo,

con la intención de ver qué rumbo ha tomado finalmente aquel proyecto del que formo parte junto con Irene, ya son 4 años más o menos de aquel proceso, proyecto de vida sin excusas.

Mario empieza la presentación, a la que se juntará una hora más tarde Jorge, amigo suyo, con una dinámica en la que nos invita a un viaje placentero, un viaje en coche por la sierra de Navacerrada, curva va, curva viene, el aire y la primavera en el rostro,

hasta que el viaje se interrumpe de cuajo, nos acabamos de accidentar contra un camión, nuestro coche voltea y se precipita por la colina que observábamos hace escasos 5 segundos,

nuestra vida se transforma, y nos acercamos a la muerte, tenemos otros 5 segundos para revisar mentalmente esas 3 cosas que nos faltan por hacer, que nos gustaría haber hecho y no hicimos,

no es demasiado tarde, afortunadamente ese viaje en coche por la sierra y ese accidente de montaña sólo está en la dinámica de la presentación del libro «las 3 cosas que te quedan por hacer», y tenemos un buen trecho de vida para aplicarnos,

en 3 cosas que, si no nos fallan los porcentajes, casi siempre tienen algo que ver con el mundo relacional, yo y mis seres queridos, y con esos proyectos que dan sentido a nuestra vida,

me alegra ver que Mario sigue con el dedo en la línea, y entre sus 3 cosas por hacer está esa fundación que desarrolla el mensaje que trae al mundo bajo ese nombre que puede cambiar, proyecto de vida sin excusas, o como finalmente acabe llamándose.

3cosasmon   así lo vimos…

de vuelta a casa, en el tren de cercanías, abro «los cuatro acuerdos», ese libro que un día es base de unas conversaciones en un grupo de desarrollo personal, y la «causualidad» hace que se abra por esa página que hoy hace todo el sentido del mundo,

La iniciación a la muerte: Abrazar al ángel de la muerte, en el que en este caso es un doctor el que nos comunica que tenemos una enfermedad mortal y un plazo corto de vida, del que copio un párrafo,

El ángel de la muerte nos enseña a vivir cada día como si fuese el último de nuestra vida, como si no hubiera de llegar ningún mañana. Empecemos el día diciendo » Estoy despierto, veo el sol. Voy a entregarle mi gratitud, y tambián a todas las cosas y todas las personas, porque todavía estoy vivo. Un día más para ser yo mismo«.

Todo parece indicar que va a ser imposible evitar pensar en mis 3 cosas por hacer, ahora que todavía estoy vivito y coleando en esta vida tan divertida y llena de acontecimientos que he eligido vivir, me pongo a ello e intento conectar,

¿cuáles son las 3 cosas que me quedan por hacer?

1 hora 17 minutos y 51 segundos y la máquina de coser

sigma Hace unos meses iniciamos un proyecto que tendrá por nombre, si nadie lo remedia, Proyecto de vida sin excusas. Para explicarlo brevemente se trata de diseñar tu propio proyecto de vida a partir del reconocimiento personal, a partir de ese particular «yo soy» que a todos nos toca.

Por hacer un resumen grueso llegué con tres pequeños problemas relacionales: problemas con la madre, problemas con la pareja (ya ex) y con los hijos. Hacia arriba, a mi nivel, y hacia abajo. Como lo resumió Mario, con los tres problemas que puede tener una persona. Adicionalmente, con problemas en el área de la abundancia, que se plasma en el dinero. Un dinero retenido en una represa, movimiento estancado.

Si hay 4 áreas que le tocan a una persona, a3, tocado, a4, tocado, a5, tocado, a6, yo estaba literalmente hundido. Pero como la vida es mucho más larga que el juego de los barquitos, con porta-aviones hundido y todo, seguí trabajando.

En el desarrollo de la relación con los padres, hicimos varios movimientos. La carta, a  la madre, sinceramente, no me produjo un movimiento grande. Yo le había mandado una carta un año antes de las que crean un antes y un después en una relación, pero que no había movido gran cosa nuestra relación.

Llegamos al punto de las virtudes que tienen tus padres, un ejercicio que a las personas que están estancadas en el reproche les cuesta infinito hacer, cuando me di cuenta de una característica que tiene mi madre que, de alguna forma, he heredado. Ella es una persona sumamente creativa. De hecho, de eso vivimos cuando mis padres se separaron. Ella convirtió su afición de toda la vida (la costura), en una fuente de ingresos parcial (confección casera), y en un negocio (empresa de confección de pronta moda propia). He hizo de sus dos grandes dones, el tesón y la creatividad, su vida. MI madre acertó de pleno. Gracias a su trabajo, y su imaginación, mi hermana y yo pudimos estudiar empresariales en Deusto e ingeniería. Cuando me di cuenta de que una de las características que más aprecio de mi vida actual era un regalo de mi madre, se me abrió algo en canal. Creo que se me abrió la vida y me salió el pus que infectaba la relación. Donde había rabia y dolor, donde había reproche por todo lo que no hizo, o no supo hacer mejor, incluyendo el reconocimiento a la figura de mi padre, pasó a haber agradecimiento y aceptación.

A un mes de que mis hijos se fueran a vivir con su madre a México tenía dos opciones bien diferentes. Buscar un sitio en el que disfrutar con ellos fuera de mi familia materna o acercarme a mi familia para que ellas también, mi madre, mi hermana y su hija, otra vez tres niveles familiares, abuela, madre, hija, se pudieran despedir. Opté por la segunda. Y pasamos dos semanas, la segunda y la cuarta, en casa de mi madre en Algorta. Sin reproches ni recriminaciones por lo que pudo haber sido de otra forma y no fue.

Pasó el mes de agosto, y lo que estaba bloqueado se desbloqueó. Mi madre encontró un comprador para una casa que tenía en Polop, tras 3 años sin suerte. Qué casualidad, otra más, un mes después. Y me hizo efectiva la herencia de mi padre, muerto 23 años antes.

En estos últimos tres años yo he llevado a cabo un ejercicio necesario para mi desarrollo personal, el reconocimiento de padre, aita, te quiero, muchas gracias por todo lo que me has dado, esa generosidad y ese buen corazón grande grande grande, y  el reconocimiento de madre, ama, te quiero, muchas gracias por tu ejemplo en vida de empeño y creatividad, para desarrollar tu pasión y mantener y sacar adelante a tu familia.

Además, gracias a Mario, he dejado de echarles en cara lo que no tienen, su lado oscuro. Porque ese lado es el espejo en el que no me quiero mirar. Mi trabajo ahí es muy sencillo. hacer diferente. Sin juicio. Gracias a mis padres por lo que no me pudieron enseñar, porque ahí está mi senda, mi trabajo personal, mi capacidad para desarrollar un modelo de comportamiento diferente.

Mi madre, en vez de enquistar su relación conmigo tras hacer efectiva la herencia, se liberó. En vez de recriminarme nada a mí, se puso en otro sitio. Aceptó la situación. Me aceptó a mí. Nuevamente la ley del frontón. La pelota fue al fronton, … para volver. Fue con aceptación y volvió con aceptación.

Fruto de ese movimiento, dos anécdotas. Una conversación de 1 hora, 17 minutos y 51 segundos al teléfono, y una máquina de coser de colección. Tras la conversación, inusual por el contenido como la duración (a los hombres no nos gusta hablar, y somos secos al teléfono), decidí comprar esa máquina de coser que vimos en una de nuestras visitas al rastro de Navacerrada, en una de esas visitas que Silvia aprovecha para llorar. A mí me gusta el rastro y a ella llorar, y ahí encontramos solaz para los dos gustos.

Estaba en el proceso de salir a Navacerrada, y mi madre me llama por teléfono, con una pregunta:

«Mikel, me comentaste que estas navidades vas a ir a México a visitar a los niños. Me preguntaba qué te parece que te acompañe».

No sé cómo lo vamos a hacer, seguramente alquilaremos una casa para los cuatro estas navidades, pero el plan está ahí. Donde había rencor, agua estancada, en proceso de putrefacción, hoy hay un plan con agua nueva, quién sabe si nos acerquemos a algún cenote o a algún arrecife coralino. Pero la imagen que hoy tengo en mente es esa.

sigmamon   Así lo vimos …

Por cierto. Cuando fui a comprar la máquina, que estaba expuesta en una tienda de regalos navideños, a 300 €, llamé por teléfono. Y pensé que preferiría pagar 230 que 300. La mujer me atendió me comentó que tenía un descuento, el dueño estaba al lado (su hijo, la máquina fue de la abuela), del 25%, 225 €uros. Qué curioso, pensé. CAmino de Navacerrada pensé en comprar esos cortes de sabina que tenía en la tienda, a 12 €, me acordé. 225 € + 12 = 237, 13 € de vuelta, mi número favorito, pagando con 5 billetes de 50.
Decidí comprar uno. Al decirle que me quería llevar uno, la señora me lo regaló. La máquina costo 225-12 = 213 €, otra vez 13. Una máquina que costó 213 € está en mi casa esperando como regalo de navidades de mi madre. Dos cortes de sabina, a 12 € cada uno le acompañan a los flancos. 5 billetes de 50 € se convirtieron en 13.

Y no te preocupes, que otro día hablamos de los cortes de sabina.

Este post es parte de la colección de community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, un nuevo desarrollo de oé corazón que conjugala tecnología (las redes sociales internas y externas), los cuentacuentos (con las claves para que una historia se te quede “pegada”) y la seducción (porque dejamos de vender para que nos compren, sea cual sea nuestro “producto”). Cuéntamelo otra vez, Sam.

Si quieres, también nos puedes acompañar en linkedIN, unidos dentro, qué bonito: community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, un movimiento natural como la vida misma.

Este post es parte de Proyecto de vida sin excusas, un proyecto de Mario Reyes, Irene Aparici y Mikel BILBAO… GARAY, que también tengo madre.

pdvsinexcusas

Mamá se va a la guerra en el día mundial del cáncer de mama

irenefuerzatekemonIrene Aparici es una compañera de viaje en un proyecto común, que iniciamos hace ya unos meses con Mario Reyes. El proyecto en cuestión se llama Proyecto de vida sin excusas. Este proyecto, encabezado por Mario, me ha dado la oportunidad de conocer a Irene, una mujer luchadora y vital, una chica preciosa, que ha pasado por un encuentro con el cáncer de mama. Irene ha hecho lo que muchas mujeres que lo padecen, buscar la mejor alternativa médica para sanarse, recuperarse, y seguir con su vida normal. Pero, adicionalmente ha hecho un par de cosas más. Entre otras, ha descrito su trayectoria vital de la mano de esa enfermedad a la que ninguno de nosotros es inmune. Mi abuelo materno, por poner un ejemplo cercano, murió de cáncer. Él lo llamaba mamarro. Mi abuelo paterno también, aunque entonces yo era más pequeñito, y no tenía conciencia de esa enfermedad tan rara. Sigue leyendo

espiritualidad en desarrollo

kungfupandaCuando trabajo el rol espiritual, que no tiene nada que ver con la religión, me apoyo en las virtudes que quiero desarrollar y potenciar.

Las enumero, eligiendo de 5 a 10, y las pongo en orden, de más importante a menos.

Para cada una de ellas creo mi definición, por medio de ejemplos y situaciones en las que tiene aplicación, creando mi propio diccionario emocional. Qué es y qué no es, para mí, esa virtud.

También puedo crear o reconocer un modelo de conducta. ¿Quién encarna esta virtud? Si tengo claro quién la encarna, puedo modelar (repetir) sus formas de actuar, llegando a sus resultados. He creado un modelo positivo, en vez de negativo.

A partir de este momento, puedo traducir la VIRTUD, en letras mayúsculas, en pequeñas acciones, Sigue leyendo