poco a poco

pocoapocoquedo a comer con Fernando Iglesias, un bilbaino al que conozco por medio de Miriam Subirana, en un taller de indagación apreciativa, en un restaurante en Húmera, justo enfrente de Pozuelo de Alarcón, donde aprovecho a hacer una gestión,

llego con tiempo y miro con detenimiento el nombre y el cartel del bar, “poco a poco”, y me llama la atención lo cuadradote que es, un cuadrado en el que poco a poco voy descubriendo curvas, redondeles y formas naturales.

pido una cerveza para hacer tiempo, he llegado con media hora de colchón, me zampo las aceitunas, los pepinillos, las cebolletas en vinagreta, dos revistas y el periódico de ayer, “hoy se me ha olvidado”, qué le vamos a hacer.

la charla, Fernando llega puntual, súper agradable, nos sirve para re-conectar, desde lo personal y lo profesional, quién sabe si un día trabajemos juntos en un cliente, ¿verdad, Fernando?,

yo le cuento cuánto me ha gustado la web de su organización, lo bien que transmite el video que incluye el itinerario principal que propone, y que aprovecho para pinchar, porque realmente merece la pena,

en este mundo en el que cada vez tenemos que trabajar en esquemas de co-laboración, que permiten realzar nuestras capacidades, y mover esa energía positiva que todas tenemos en una dirección y con un sentido compartido.

seguimos disfrutando de la comida, y yo personalmente la charla de Fernando, anécdotas e historias, que nos unen fuera también del restaurante, en un paseo en el que me regala la última historia de hoy, antes de coger el coche,

la historia del cura de la parroquia, de eso sabe más que yo, para algo se apellida Iglesias, un cura nuevo majete, más que el anterior, por lo menos, que hace pequeñas cosas de forma diferente.

parkingexclusivo

por poner un solo ejemplo, donde el anterior pone un cartel “parking exclusivo parroquia se cierra terminados actos de culto”, el nuevo no se preocupa del cartel y abre las puertas, y se lo comenta a los dueños de los restaurantes cercanos.

pienso que si somos capaces de apreciar el sí, Fernando lo es, yo en eso ando, aprendiendo, no nos van a faltar ejemplos e historias que compartir, historias reales, historias de nuestro cotidiano vivir,

comportamientos que alumbran (un imagen vale más que mil palabras) una sociedad que vive y comparte valores.

pocoapocomon   así lo vimos…

poco a poco voy llegando a casa, hago mis deberes, que cada día están relacionados con mis pasiones, escribir un post al día, por ejemplo, y pienso en el ejemplo del cura de la parroquia de humera.

si nuestras palabras y nuestros actos no son congruentes, mejor que nos fallen las palabras que los actos, o puesto en castellano sencillo, si te acercas a Humera ya sabes de otro sito para aparcar cerca del restaurante “poco a poco”.

puertaabierta

los 7 principios de la indagación apreciativa

7creaciones

La Indagación Apreciativa (bucear en el SÍ) se fundamenta en 5+5=10 principios, 10, como los 10 mandamientos, que reconstruimos en 7, ya que a nosotros nos gustan los números primos.

Y como nos gustan las historias, con historias te los contamos.

1. las historias crean, http://wp.me/p3iA9W-T5

 indalomon

2. las palabras crean, http://wp.me/p3iA9W-Nc

maturanamon

3. las imágenes crean, http://wp.me/p3iA9W-Ta

gugg3mon 

4. las preguntas crean, http://wp.me/p3iA9W-TF

 preguntasagoramon

5. las personas voluntarias crean, http://wp.me/p3iA9W-Su

el observador lo ve

 mikelenelespejomon

6. los grupos de personas crean, http://wp.me/p3iA9W-Tp

la totalidad del sistema

 bucanerosmon

7.el desde dónde crea, http://wp.me/p3iA9W-TH

 laelipsemon

La Indagación Apreciativa (bucear en el SÍ) se fundamenta en 5+5=10 principios, 10, como los 10 mandamientos, que reconstruimos en 7, ya que a nosotros nos gustan los números primos

7creacionesmon   así lo vimos…

y si prefieres ver  presentación de los 5+5 principios que mueven la indagación apreciativa en formato powerpoint, te dejamos una presentación

en oé corazón integramos la Indagación Apreciativa en diferentes programas. Por ejemplo, en organizaciones que enCUENTrAN CUENTOS. Más información en http://www.oecorazon.com/el-cuentacuentos.html

la indagación apreciativa

No hace mucho que conozco estos dos palabros juntos, si bien ya los conocía por separado.

Indagación, sustantivo, que algo tendrá que ver con el verbo indagar, que viene a ser como buscar con esmero, bucear en lo profundo para entender, algo así como lo que hace la madre con el hijo después de la verbena, el primer día que llega medio trompa, para concluir que el niño comió mucho pollo y se le revolvió el estómago, ay, qué haríamos sin madres en este mundo.

Y apreciativa, adjetivo, que algo tendrá que ver con el verbo apreciar, que viene a ser como valorar, querer o gustar. Te aprecio mucho como sinónimo de te valoro, te tengo cariño, te respeto, te tengo en consideración.

Lo pienso y dos verbos de la primera conjugación, ar er ir, ¿te acuerdas o me lo estoy inventando?, se juntan para formar un sustantivo que suena como muy serio, indagación, tan parecido a camión, a consideración, a satisfacción, nombres rotundos, y un adjetivo, apreciativa, que suena mucho más a abuelita o a tía lejana de toda la vida.

FLICKIA

Sigo pensando en las palabras en sí mismas y me doy cuenta que la terminación -ción no denota género, y aunque me suena muy fuerte no es masculina. Para comprobarlo, basta con hacer un ejercicio sencillo, que es poner el artículo omitido. La satisfacción, la consideración, la indagación, y el camión, ay, ay, ay, éste no termina en -ción. Va a terminar siendo una terminación femenina, qué raro. Aunque me entran ganas de profundizar, no lo voy a hacer, no.

Rebobino (uy qué duda más profunda entre la bobina y la bovina, qué cruel se está poniendo el post de hoy) en el tiempo y me acuerdo del primer día que me cruzo con las dos palabras juntas. Saliendo de una reunión en Aje Madrid, en la que Antonio y yo nos entrevistamos para captar el apoyo de la Asociación de Jóvenes Emprendedores a Prepárate Madrid, recuerdo que Antonio me juntó las palabras. Acababa de asistir a una presentación de Miriam Subirana con relación a una metodología que, en palabras de Antonio, “debía conocer”, muy próxima conceptualmente a nuestro producto / servicio de “organizaciones que enCUENTrAN CUENTOS”.

Ni corto ni perezoso, el día siguiente contacté con IDeIA, qué nombre más bonito, he tenido una IDeIA, no sé cómo no se me ocurren nombres tan chulos a mí para una organización o un producto, y mandé un correo de contacto. Recibí una respuesta para participar en la próxima presentación, esta vez en Barcelona. Como tenía la agenda complicada por esas fechas, me pareció que la respuesta fue “no”.

Pasó diciembre, celebramos Prepárate, llegaron las Navidades, con su carga de cava y turrón, que cava todo el turrón que cava, ¿o era quepa?, ay, qué dudas con la gramática, la sintaxis y la ortografía, me va a matar esta afición (hobbit, en inglés, que no, que no, que no pienso introducir más anglicismos), y volvimos, ya de año nuevo, esta vez impar, es curioso, pero siempre se alternan, ahora uno par, ahora uno impar, como si los hubieran barajado muy bien (los más maliciosos ya estarán pensando que alguien ha hecho trampas), y me acordé de aquel no.

En este mundo hay muchas formas de clasificar a las personas. Si quieres, ya que estamos jugando, te ofrezco una nueva. Hay personas que no aceptan un no por respuesta. Hay otras que sí se conforman, segundo grupo, y hay otras, tercer grupo, muy parecido al primero, que, sin embargo, siempre prefieren dos, o tres NOes. Por cierto, ¿se dice nos o noes?

Bueno, si no es así, qué le vamos a hacer. Vamos a seguir con el relato, a ver si acabamos antes de que sea viernes 13. Buceé en internet, y encontré información adicional de estas dos palabras juntas. Para no destriparte la parte sabrosa del cuento, vamos a resumirlo mucho. Lo que vi me encantó. Y lo que sigo aprendiendo me sigue gustando, qué le voy a hacer.

Me desplacé a un taller en Barcelona en el que trabajamos la resolución de conflictos desde la indagación apreciativa, y vuelvo a viajar esta semana para bucear un poco más. En dónde, te preguntarás. Para bucear en el arte de hacer preguntas (una forma muy tonta de indagar), y en el sí (una forma muy tonta de apreciar). Preguntas desde el sí, preguntas generadoras, o generativas, ay, qué duda, mamá, preguntas para crear una nueva realidad.

Porque si lo que es no es totalmente de tu agrado, en vez de hacer grande el no con una afirmación robusta y grandotota, como todo lo que acaba en -ción, bueno es bucear en lo que sí,  que puede estar por ahí despistado, con una preguntita, y con otra, a ver si se atreve a salir. Y he dicho bien preguntita en vez de interrogación, palabra que termina en – ción, como crédito y caución, que no como camión, ni como qué tontorrón.

Luz y sombra se dan la mano una vez más, y viajo a Barcelona, ciudad condal, antes de verla transformada en capital de la república, o será del condado, qué duda, una más, independiente de Catalunya.

FLICKIAMON   Así lo vimos…

Y recuerda, que no te tomen por bicho raro, todos lo somos de tanto en tanto, por no saber lo que es la IA, o confundirla con la Inteligencia Artificial. Indagación Apreciativa, o inteligencia natural, inteligencia para volver a vivir tu vida en preguntas plenas, llenas de fuerza, llenas de la energía movilizadora y entusiasta del SÍ.