Who is my Self? What is my Work?

openwillabajito en la U, en ese punto en el que cultivamos el coraje y la presencia, en ese tránsito que deja ir (vacía el cuenco de lo viejo) para dejar venir lo nuevo (lo que sea que está por venir), la teoría U incluye 2 preguntas, que nos ayudan en el tránsito,

Who is my Self?, What is my Work?, quién soy Yo, y cuál es mi Trabajo,

Self y Work con mayúsculas, Yo, y  Trabajo en mayúsculas.

Estoy en eso, preparando materiales y enfoque para un grupo de personas que forman parte del consejo rector de Gredos San Diego, en el sector de la educación, y llega por casualidad a mí, ya sé que eso no existe, un libro, que me presta Javier,

Una pedagogía terapeútica, ¿Cómo responde la pedagogía Waldorf a las necesidades de los niños?, cuatro conferencias de Michaela Glökler, ante mi resistencia a leer otros títulos de Rufolf Steiner,

un libro muy interesante, en la que la conferenciante va a desarrollar 3 preguntas,

1¿puede aplicarse la esencia de la educación Waldorf a los tiempos actuales?, 2 ¿Qué tipo de educación orientada a la salud necesitamos, y cómo podemos descubrir esta orientación en la educación Waldorf para poder ayudar a los chicos de hoy?, y 3 ¿podemos llegar a una comprensión de estos tiempos en los que vivimos?

una pregunta que gira, esta tercera, y que se transforma en la comprensión del alma perversa, en la comprensión de una educación en la que las personas necesitamos desarrollar la libertad personal, para lo que necesitamos el error y el mal,

un sistema en el que más y más personas, alumnos y profesoras, comienzan a dar más problemas, siendo ésta la expresión real del desarrollo humano, en un espacio donde la libertad se convierte en realidad, pero en realidad individual,

esto es nuevo, frente a la libertad de la antigua Grecia, que tiene una dimensión política,

“esta libertad individual se está desarrollando ahora, lo que significa que cada ser humano (y comienza ya en la esencia en nuestros tiempos) tiene que enfrentarse al problema del mal. Así que necesitamos una educación en la que el mal pueda ser afrontado e integrado, en el cual el mal pueda verse como algo que necesitamos, como una resistencia, algo que nos ayuda a despertar y a darnos cuenta de lo serio que es el desarrollo de cada ser humano.

Ciertos miembros del movimiento antroposófico preguntaban a Rudolf Steiner cuál era su tarea en la vida, y él daba dos respuestas. Un de sus tareas, decía, era traer el conocimiento de la reencarnación y el karma, desarrollar ese conocimiento, e investigar en este mismo asunto. Su otra tarea era mostrar a los individuos el camino de la iniciación para que ellos pudiesen descubrir que la misión del mal en el mundo es hacer que los seres humanos descubran su camino de iniciación. La misión del mal en el mundo no es someter a los seres humanos bajo su poder, sino hacer descubrir a los seres humanos lo que es humano para que ellos puedan vencer el mal.

y realizar esta iniciación era la tarea que Rudolf Steiner veía para sí, y así lo hizo. Y desde el punto de vista pedagógico es realmente maravilloso. Vivió de tal modo que cuando se topaba con un problema, respondía a él con una iniciativa positiva.”

y me doy cuenta de que queriendo no leerle, estoy leyendo a Steiner, qué divertido, y encuentro un ejemplo de una persona que sí sabe cuál es su Trabajo (con mayúsculas) en esta vida, mientras otros ahí le andamos.

quicumon   así lo vimos…

reflexiono, aunque sería más propio decir que intento sentir lo que supone para mí la noción del mal, así como ese camino de iniciación y de desarrollo personal del que habla el texto de Michaela,

las palabras resuenan, el mal existe, y es enfrentando ese mal que mi Ser se desarrolla, tal vez no lo puedo vencer, tal vez baste con mirarle a la cara, verlo, reconocerlo, sí existes, para mantenerlo a raya.