años de calidad vital, importante descubrirlos

el Instituto Tomás Pascual Sanz celebra en Madrid 12 años de andadura, en una jornada bajo el siguiente título, “mejorando la calidad de vida de la sociedad”, el pasado jueves, el 14 de febrero del 2019, día de los enamorados,

en una reunión en el que se entremezclan los 12 años de andadura del instituto con los 50 años de una de las empresas que lo auspicia, calidad Pascual, bodas de oro con la vida, no está nada mal, 50 años,

una presentación que va a tener como hilo conductor los valores en la vida, valores que se plasman en comportamientos, más o menos visibles en el día a día y que en esta jornada vamos a visibilizar, con la ayuda de cuatro “héroes anónimos”,

el jefe del servicio de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital Universitario La Paz, la CEO y cofundadora de Grow.ly, Mireia Badia, el promotor de la ONG Ayúdame 3D, Guillermo Martínez,  y la atleta paraolímpica Sara Andrés,

y es curioso cómo hay un logo que se repite aquí y allá, que capta mi atención, muy relacionado con este mundo nuevo en el que las personas en las organizaciones sí hacen una diferencia, y sí nos importan, 50 años de calidad vital,

y pienso en que un día de estos algo tengo que escribir sobre esa calidad vital, sobre esos valores que se convierten en comportamientos, observables y observados, comportamientos compartidos,

que forman parte de esa calidad de vida, de esa calidad en el vivir, que integramos también en nuestro trabajo, convertido en desarrollo profesional, congruente con nuestro desarrollo personal en nuestras casas y con nuestro cotidiano vivir.

   así lo vimos…

y quién sabe por qué, este pensamiento de calidad vital se entrelaza este lunes por la mañana con esta historia que comparte con todas nosotras Leonardo Boff, una historia de un luto, en el post titulado el luto parece no tener fin,

a veces estamos de celebración, y a veces nos toca aceptar una pérdida, son los dos movimientos fundamentales de este mundo, celebramos la vida, aceptamos la muerte, si te parece bien te dejo con esta otra forma de contactar con la calidad vital.

En 1981 perdí a una hermana con la que tenía una afinidad especial. Era la última de las hermanas de los 11 hermanos. Era profesora, y una mañana, hacia las 10, estando delante de los alumnos, dio un gran grito y cayó muerta. Misteriosamente, a los 33 años, la aorta se le rompió.

Todos los de la familia, venidos de varias partes del país, quedamos desorientados por el shock fatal. Lloramos y lloramos. Pasamos dos días viendo fotos, entristecidos, recordando hechos de la vida de nuestra querida hermana. Los míos pudieron cuidar del luto y de la pérdida.

Yo tuve que partir poco después hacia Chile, donde tenía que dar conferencias a todos los frailes del Cono Sur. Fui con el corazón partido. Cada charla era un ejercicio de autosuperación. De Chile seguí hacia Italia donde tenía otras charlas, de renovación de la vida religiosa, para toda una congregación.

La pérdida de mi querida hermana me atormentaba como un absurdo insoportable. Comencé a desmayarme dos, tres veces al día, sin una razón física manifiesta. Me tuvieron que llevar al médico. Le conté el drama que estaba pasando. Él intuyó todo y me dijo: «tú todavía no has enterrado a tu hermana ni has guardado el luto necesario; mientras no cuides tu luto y no la sepultes, no vas a mejorar; algo de ti murió con ella y necesita ser resucitado». Cancelé todos los demás programas. En el silencio y la oración cuidé el luto.

A la vuelta, en un restaurante, mientras recordábamos a nuestra hermana querida, mi hermano teólogo Clodovis y yo escribimos en una servilleta de papel esta pequeña reflexión:

«Fueron treinta y tres años, como los de Jesús.

Años de mucho trabajo y sufrimiento

pero también de mucho fruto.

Ella cargaba con el dolor de los otros

en su propio corazón, como un rescate.

Era límpida como la fuente de la montaña,

amable y tierna como la flor del campo.

Tejió, punto por punto, y en silencio,

un brocado precioso.

Dejó dos pequeños, fuertes y hermosos,

y un marido orgulloso de ella.

Feliz tú, Claudia, pues el Señor, al volver,

te encontró de pie, trabajando,

lámpara encendida.

Y tú caíste en su regazo,

para el abrazo infinito de la paz».

Entre sus papeles encontramos esta frase: “Hay siempre un sentido de Dios en todos los acontecimientos humanos: es importante descubrirlo”. Quedó una herida que nunca se cierra, pero integramos el luto. Todavía hoy estamos buscando el sentido de aquella frase misteriosa. Un día se revelará. 

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad – empatía – coraje,

3 características que están relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo organizacional, ya que

  1. la curiosidad es la llave de las organizaciones innovadoras,
  2. la empatía es la llave de las organizaciones saludables,
  3. el coraje es la llave de las organizaciones excelentes.
7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

5 claves para la convivencia (del EGO-sistema al ECO-sistema)

manosleo una frase de Leonardo relativa a la construcción colectiva del saber, de la visión del mundo, de los valores que orientan la vida y de las utopías que mantienen abierto el futuro,

y no puedo evitar compartir este post que habla de un proceso de re-conocimiento del otro, de esa persona nueva en nuestra comunidad,  compañero, con el que comparto el pan, cuyo gesto atiendo, si no entiendo su idioma,

y las 5 claves que nos regala para adentrarnos en la magia de convivir.

manos

La ola de odio que crece en el mundo, y claramente en Brasil, las discriminaciones contra afro-descendientes, nordestinos, indígenas, mujeres, LGBT y miembros del PT, sin hablar de los refugiados e inmigrantes rechazados en Europa ni de las medidas autoritarias del presidente Donald Trump contra inmigrantes musulmanes, están destrozando el tejido social de la convivencia humana a nivel nacional e internacional.

La convivencia es un dato esencial de nuestra naturaleza como humanos, pues nosotros no existimos, coexistimos; no vivimos, convivimos. Cuando las relaciones de convivencia se desgarran algo de inhumano y violento sucede en la sociedad y en general en nuestra civilización, en franca decadencia.

La cultura del capital hoy globalizada no ofrece incentivos para que cultivemos el “nosotros” de la convivencia, sino que enfatiza el “yo” del individualismo en todos los campos. La expresión mayor de este individualismo colectivo es la palabra de Trump: “en primer lugar (first) USA”, que bien interpretada es “sólo (only) USA”.

Necesitamos rescatar la convivencia de todos con todos los que habitamos una misma Casa Común, pues tenemos un origen y un destino comunes. Divididos y discriminados recorreremos un camino que podrá ser trágico para nosotros y para la vida en la Tierra.

Es bien sabido que la palabra “convivencia”, como reconocen investigadores extranjeros (por ejemplo un académico alemán, T. Sundermeier, Konvivenz und Differenz, 1995), tiene su nacimiento en dos fuentes brasileras: la pedagogía de Paulo Freire y las Comunidades Eclesiales de Base.

Paulo Freire parte de la convicción de que la división maestro/alumno no es originaria. Originaria es la comunidad aprendiente, donde todos se relacionan con todos y todos aprenden unos de otros, conviviendo e intercambiando saberes. En las CEBs es esencial el espíritu comunitario y la convivencia igualitaria de todos los participantes. Incluso el obispo y los curas se sientan juntos alrededor de la mesa y todos hablan y deciden. No siempre el obispo tiene la última palabra.

¿Qué es la convivencia? La propia palabra contiene en sí su significado: deriva de convivir, que significa conducir la vida junto con otros, participando dinámicamente de la vida de ellos, de sus luchas, avances y retrocesos. En esa convivencia se da el aprendizaje real como construcción colectiva del saber, de la visión del mundo, de los valores que orientan la vida y de las utopías que mantienen abierto el futuro.

La convivencia no anula las diferencias. Al contrario, es la capacidad de acogerlas, dejarlas ser diferentes y así y todo vivir con ellas y no a pesar de ellas. Sólo relativizando las diferencias y favoreciendo los puntos en común surge la convergencia necesaria, base concreta para una convivencia pacífica, aunque haya siempre niveles de tensión, por causa de las legítimas diferencias.

Veamos algunos pasos hacia la convivencia:

En primer lugar, superar la extrañeza porque alguien no es de nuestro mundo. Pronto preguntamos: ¿de dónde viene? ¿qué ha venido a hacer? No debemos crear dificultades, ni encuadrar al extraño sino acogerlo cordialmente.

En segundo lugar, evitar hacernos rápidamente una imagen del otro y dar lugar a algún prejuicio (si es negro, musulmán, pobre). Es difícil pero es necesario para la convivencia. Bien decía Einstein: “es más fácil desintegrar un átomo que sacar un prejuicio de la cabeza de alguien”. Pero se puede sacar.

En tercer lugar, procurar construir un puente con el diferente mediante el diálogo y la comprensión de su situación.

En cuarto lugar, es fundamental conocer su lengua o rudimentos de ella. Si no es posible, prestar atención a los símbolos pues revelan generalmente más que las palabras. Ellos hablan de lo profundo de él y de nosotros.

Por último, esforzarnos para hacer del extraño un compañero (con quien se comparte el pan) de quien se procura conocer su historia y sus sueños. Ayudarlo a sentirse incluido y no excluido. Lo ideal es hacerlo un aliado en la caminada del pueblo y de la tierra que lo ha acogido, por el trabajo y la convivencia.

Hay que añadir que no se debe restringir la convivencia solamente a la dimensión humana. Ella posee una dimensión terrenal y cósmica. Se trata de convivir con la naturaleza y sus ritmos y darnos cuenta de que somos parte del universo y de sus energías que pasan por nosotros en cada momento.

La convivencia podrá hacer de la geo-sociedad, menos centrada sobre sí misma y más abierta hacia arriba y hacia delante, menos materialista y más humanizada, un espacio social en el cual sea menos difícil la convivencia y la alegría de convivir.

y entiendo la relación que tiene lo que aquí propone Leonardo con las 3 puertas de las 7 emociones, la puerta azul clara del orgullo, la puerta azul índigo de la comprensión, y la puerta violeta de la alegría,
está claro que es complicado abrir procesos de convivencia si no abrimos antes la puerta del orgullo, esa puerta que nos permite hacer el camino más complejo, el que nos lleva del EGO al Yo Soy, ¿cómo vamos a convivir si no soy capaz de vivir conmigo misma?,
¿cómo voy a ser capaz de respetarte si no me respecto yo, o de tratarte bien si no me bien-trato yo?
manosmon   así lo vimos…
si quieres leer más sobre las 7 emociones, puedes descargar el libro, en pdf, directamente aquí.

 

sobre el bien común en Brasil (y una reflexión a la española)

locomotorarecibo el post semanal de Leonardo Boff, un post que trata sobre el estado del bien común en Brasil, y me quedo pensando hasta qué punto, desde la comodidad de los mínimos garantizados, salud y educación,

nos estamos quedando secos en un proceso de des-montaje del bien común, un proceso en el que que la competitividad prima sobre la colaboración, los amigos respecto a los anónimos,

en un proceso que se reproduce por doquier, algunos como Leonardo, lo ven, otros muchos todavía no lo podemos apreciar, pero eso no significa que no esté ocurriendo cada día que pasa,

por eso es mejor que tú mismo leas el texto y valores hasta qué punto resuena en ti este mensaje, tal vez no lo ves, tal vez no es para ti,

sinvagonesmon  así lo vimos…

y pienso con qué foto puedo acompañar el post de Leonardo, ¿tengo una foto en mi cámara que refleje algo de lo que siento?, y llego a una que tomo en un museo del ferrocarril,

una foto con una locomotora que no tiene vías delante ni detrás, y que no tiene vagones,

sinvagones

una locomotora que no viene de ningún sitio y a ningún sitio va, y que no cumple su misión,

y pienso hasta qué punto nuestra clase política está ahí, y ha dejado de representar desde hace mucho tiempo a las personas a las que, supuestamente, representa, no sé tú, yo no me siento en absoluto representado.

Uno de los efectos más perversos del golpe parlamentario, destituyendo a la presidenta con razones jurídicamente cuestionadas por los juristas más conceptuados de nuestro país y también del exterior, fue imponer un proyecto económico-social de ajustes y de modificaciones legales que significan un asalto al ya desvalido bien común. El golpe fue promovido por las oligarquías adineradas y antinacionales, que usaron un parlamento que da vergüenza por su ausencia de ética y de sentido nacional, mediante el cual pretenden drenar para su provecho la mayor tajada de la riqueza nacional. Esto ha sido denunciado por nombres notables como Luiz Alberto Moniz Bandeira, Jessé Souza, y Bresser Pereira, entre otros.

Está en curso el desmantelamiento de la nación. Esto significa la implantación de un neoliberalismo ultraconservador y predatorio que prácticamente anula las conquistas sociales en favor de millones de pobres y miserables, quitándoles derechos en lo referente al salario, al régimen de trabajo y de las jubilaciones, además de reducir y hasta liquidar proyectos fundamentales como Bolsa Familia, Mi Casa, Mi Vida, Luz para Todos, el FIES y otros institutos que permitían el acceso al estudio técnico o superior a los hijos e hijas de la pobreza.

En particular, se han empezado a subastar bienes colectivos como partes de Petrobrás y a poner en venta tierras nacionales. La privatización significa siempre una disminución de bienes de interés general que pasa a manos del interés particular. Se ataca lo que se llama hoy “derechos de solidaridad” que somete los intereses particulares a los intereses colectivos y comunes.

Se están erosionando los dos pilares fundamentales que históricamente construyeron el bien común: la participación de los ciudadanos (ciudadanía activa) y la cooperación de todos. En su lugar, el orden actual impuesto por los que perpetraron el golpe, enfatiza las nociones de rentabilidad, flexibilización, adaptación y competitividad. La libertad del ciudadano es sustituida por la libertad de las fuerzas del mercado, el bien común, por el bien particular y la cooperación, por la competitividad.

La participación y la cooperación aseguraban la base del interés y de lo común. Negados esos valores, la existencia de cada uno ya no está socialmente garantizada ni sus derechos afianzados. Por lo tanto, cada uno se siente obligado a garantizar el suyo. Así surge un individualismo avasallador, acolitado por ondas de odio, de homofobia, de machismo y de todo tipo de discriminaciones.

El propósito de los actuales gestores, reconocidos ya como incompetentes, algunos rayando en la imbecilidad, es: el mercado tiene que ganar y la sociedad debe perder. Ingenuamente creen todavía que el mercado va a regular y resolver todo. Si es así ¿por qué vamos a construir el bien común? Se ha deslegitimado el bienestar social y el bien común ha sido enviado al limbo.

Pero hay que denunciar: cuanto más se privatiza más se legitima el interés particular en detrimento del interés general además de debilitar al Estado, el gerente del interés general. Nos están imponiendo un killer capitalismo>.

¿Cuánta perversidad social y barbarie van aguantar los movimientos sociales, aquellos que de la pobreza están siendo lanzados a la miseria, los partidos de raíz popular y la inteligencia brasilera con sentido de nación y de soberanía de nuestro país?

Pero aclaremos el concepto de bien común. En el plano infraestructural, el bien común es el acceso justo de todos a los bienes comunes básicos como la alimentación, la salud, la vivienda, la energía, la seguridad y la comunicación. En el plano social es la posibilidad de llevar una vida material y humana satisfactoria con dignidad y con libertad en un ambiente de convivencia pacífica.

Al estar siendo desmantelado por el orden injusto actual, el bien común debe ser reconstruido ahora. Para eso, es importante dar hegemonía a la cooperación y no a la competición y articular todas las fuerzas comprometidas con el interés general para resistir, presionar y salir a las calles.

Por otro lado, el bien común no puede ser concebido antropocéntricamente. Hoy se ha desarrollado la conciencia de la interdependencia de todos los seres con todos y con el medio en el cual vivimos. Nosotros como humanos, somos un eslabón, aunque singular, de la comunidad de vida y responsables del bien común también de esta comunidad de vida. No podemos vender nuestras tierras ni dejar de delimitar los territorios indígenas, los dueños originarios de nuestro país, ni descuidar la deforestación desenfrenada de la Amazonia, como está ocurriendo ahora.

Nosotros los humanos poseemos los mismos constituyentes físico-químicos con los que se construye el código genético de todo viviente. De aquí se deriva un parentesco objetivo entre todos los seres vivos como ha destacado el Papa Francisco en su encíclica sobre la ecología integral. Por eso, cuidar y defender la naturaleza es cuidar y defendernos a nosotros mismos, pues somos parte de ella. En razón de esta comprensión, el bien común no puede ser solamente humano, sino de toda la comunidad terrenal y biótica con quien compartimos la vida y el destino.

La cooperación se refuerza con más cooperación, pues aquí reside la savia secreta que alimenta y revitaliza permanentemente el bien-común, atacado por las fuerzas que ocuparon el Estado y sus aparatos en interés de unos pocos contra el bien común de todos los demás.


La triformación social es un movimiento que explica un mundo perfecto, cuando cada esfera en la que se divide la realidad opera con la ley que le es propia, al igualdad en el caso de la esfera judicial y política,

todos queremos ser iguales de cara a la ley, negros y blancas, hombres y mujeres, pobres y ricos, creo que se entiende, una ley que incluye a la clase política, una clase, por sus obras les conoceréis, que no entiende su ley,

no sé por qué siento que todos los usuarios de Iberdrola juntos, o de Telefónica, o de ponle el nombre que quieras a la organización, no tenemos la misma consideración que la que tiene de cara a los políticos, el corporativo que nos da servicios,

pero que ya no nos sirve, porque se sirve a sí misma, con la ayuda del poder político y judicial,

no sé si se me entiende,

pero si no se me entiende no me voy a poder explicar mejor.

locomotoraok

hubo un tiempo en el que la locomotora sí que estaba en la vía, y cumplía su función…

siempre hay una alternativa (la luz y la sombra)

fidelcopio a continuación el post semanal de Leonardo Boff, una de esas pocas personas a las que sigo con verdadero interés, con esas interpretaciones de la vida tan alternativas, tan contra-corriente, tan certeras

 

Facetas poco conocidas de Fidel Castro

2016-12-06

Cada cosa o cada persona tiene muchas facetas. Como dije en cierta ocasión, cada punto de vista es la vista desde un punto. Cada uno ocupa un punto en este planeta y en la sociedad de la que forma parte. Y desde ese punto ve la realidad que ese punto permite ver. Así que no podemos absolutizar ningún punto de vista como si fuese el único. Esto da origen a los fundamentalismos y a las discriminaciones.

copio a continuación el post semanal de Leonardo Boff, una de esas pocas personas a las que sigo

Tal pensamiento vale para los muchos puntos de vista que se están haciendo de la saga de Fidel Castro. Ningún punto puede abarcar todas las vistas.

Hay otro elemento a considerar. Cada ser humano posee su porción de luz y su porción de sombra. O dicho en el dialecto de la nueva antropología: cada ser humano es sapiens y simultáneamente demens. Es decir, cada ser humano es portador de inteligencia y de un sentido de vida. Es su momento sapiens. Y simultáneamente muestra desvios y contradicciones. Es su momento demens.

Sigue leyendo

realidad virtual y realidad realidosa

brasilcocorecibo la meditación semanal de Leonardo Boff, esa voz que trabaja por la igualdad en su mundo, Brasil, un país que se esfuerza en un tránsito de pasado – presente – futuro, somos lo que fuimos, somos lo que somos,

o somos una tercera opción, mejor, más brillante, la mejor opción de nuestro devenir futuro, esa opción que espera algo de nosotras como ciudadanas activas para desplegarse ante nuestra vista, conformando nuestra vida,

la de nuestra comunidad y nuestros semejantes, creo que de eso habla Leonardo en el post de esta semana, pero, por si acaso, te dejo directamente con sus palabras, no vaya a ser que el mensajero tuerza las palabras, y su significado.

brasilcocomon   asi lo vimos…

El Brasil real y el Brasil virtual

Hay dos Brasiles que corren paralelos y que poseen lógicas y dinámicas diferentes.

            Uno es el Brasil dominante, profundamente desigual y por eso injusto, que reproduce una sociedad malvada que no tiene compasión ni misericordia con las grandes mayorías. Según el IPEA son 71 multimillonarios o cinco mil familias extensas los que detentan gran parte de la riqueza nacional y muestran escasísimo sentido social, insensibles a la desgracia de los millones de personas que viven en los centenares de favelas que rodean casi todas nuestras ciudades. En ellos se origina, en gran parte, el odio y la discriminación que sienten por los pobres y por los hijos e hijas de la esclavitud, cosas que llegan todavía hasta los días actuales.

            Me alejo decididamente del pesimismo de Paulo Prado en su ironizado libro de 1928 “Retrato de Brasil: ensayo sobre la tristeza brasilera”, para quien la tristeza, la pereza, la lujuria y la codicia constituyen los rasgos distintivos del brasilero. Hay gente que todavía piensa así a pesar de todo lo que se ha hecho en el campo social.

            Junto a estas distorsiones, existe otra cara del mismo Brasil, la de los pobres que luchan valientemente para sobrevivir, que en medio de la miseria traslucen una alegría que viene de adentro, que danzan y veneran a sus santos y santas poderosos y que no necesitan creer en Dios porque lo sienten en la piel y en cada paso de su vida. Es el Brasil de los menospreciados por los sectores conservadores que se orientan por el PIB y por el consumo, considerados buenos para nada e inservibles para el sistema porque producen poco y consumen menos todavía.

            Ese Brasil escindido, con caras contrapuestas, constituye una contradicción viva y escandalosa. Posee una herencia una sombría que nos viene del etnocidio indígena que persiste todavía, del colonialismo que nos dejó el complejo de buenos para nada, y que penetró en forma de arquetipo psicológico en la estructura de la Casa Grande del señor blanco y de la Senzala de los esclavos negros. Se manifiesta en el foso que escinde al país de arriba abajo y nos hace herederos de una república con una democracia más farsa que realidad, pues está compuesta, como actualmente, en su gran mayoría, por corruptos que se benefician del bien público para obtener su bien privado (patrimonialismo).

            El pueblo brasilero, hecho de la amalgama de representantes de 60 países diferentes que vinieron para acá, todavía no ha acabado de nacer. Está en proceso de hechura. A pesar de las contradicciones, apunta hacia un mestizaje exitoso que podrá configurar un rostro singular de Brasil como una potencia en los trópicos. El Brasil que acabo de describir parece ser el real, repleto de injusticias y contradicciones.

            Pero hay otro Brasil. Es el Brasil del imaginario, que está en los sueños del pueblo, el Brasil grande, el Brasil patria amada, bendecido por Dios, el Brasil de la humanidad cálida, de la música popular y de los ritmos africanos, del futbol, del carnaval, de las playas y de gente bonita. Esto mueve los sentimientos del pueblo.

            Es la utopía Brasil, utopía como nos enseñó el maestro Celso Furtado “que es fruto de dimensiones secretas de la realidad, un afloramiento de energías contenidas que anticipa la ampliación del horizonte de posibilidades abierto a una sociedad” que queremos justa, fraterna y feliz (cf. En busca de nuevo modelo: reflexiones sobre la crisis contemporánea, 2002 p.37).

            Este Brasil sólo existe como sueño pero está en estado naciente; él da energía para soportar las amarguras del presente. El sueño y la utopía son parte del carácter potencial y virtual de la realidad. El dato es hecho y no agota las virtualidades de lo real. Esas virtualidades que entrevemos como realidades futuras nos mantienen la jovialidad y nos alimentan la esperanza de que los corruptos de hoy, los enemigos de la democracia que votan el impeachment de la presidenta Dilma, no triunfarán. Serán borrados de la memoria colectiva. Estigmatizados, ceniza y polvo cubrirán sus nombres.

            Nuestro desafío es hacer que se encuentren el Brasil real con el Brasil virtual de modo que el virtual, que contiene más verdad que el otro, moldee la figura verdadera de nuestro país.          

Página de Boff en Koinonía

Página de Leonardo Boff

y me encanta cómo Leonardo introduce ese Brasil del imaginario, un brasil de humanidad cálida, de música popular y de ritmo, de playas y de gente bonita, el Brasil de los sentimientos del pueblo,

ése Brasil utópico del calor de corazón que estamos llamados a traer a nuestro día a día como realidad de vida, realidad verdadera, déjame que hoy me invente un palabro nuevo, y lo llame realidad realidosa.

quién sabe por qué extraño proceso leo este post en clave teoría U,

y pienso ese futuro emergente,

el mejor futuro posible que puede llegar a ser,

que contiene el mejor yo soy del que soy capaz,

y el mejor nosotros somos que podemos construir en comunidad.

un futuro posible que emerge,

por supuesto,

con nuestra más estrecha colaboración.

ojos cerrados, ojos abiertos

adreamer

es fácil vivir con los ojos cerrados,

interpretando mal todo lo que se ve…

John Lennon

abro el libro “los 4 acuerdos” por esta página, casi en blanco, en la que hay una cita, creo que es la única cita de este libro, mientras leo el post de Leonardo Boff, un escrito que copio y pego,

tal vez te interese leer a este hombre que un día abre los ojos, y decide ver, y hablándonos desde su tierra, Brasil, nos habla de una crisis, la suya, que no es muy diferente a la nuestra, una crisis geopolítica mundial.

si lo ves, muy bien, y si no lo ve usted, se lo puede imaginar (IMAGINE-se-lo), como en la canción.

adreamermon   así lo vimos…

La crisis brasileña y la geopolítica mundial

2016-04-22

Sería erróneo pensar la crisis de Brasil sólo desde Brasil. Este está dentro del equilibrio de fuerzas mundiales en el ámbito de la llamada nueva guerra fría que involucra principalmente a Estados Unidos y a China. El espionaje norteamericano, como reveló Snowden, llegó hasta Petrobras, a las reservas del pre-sal (el segundo mayor yacimiento de gas y petróleo del mundo) y hasta a la presidenta Dilma. Forma parte de la estrategia del Pentágono de cubrir todos los espacios bajo el lema: «un solo mundo y un solo imperio». Veamos algunos puntos que nos ayudan a reflexionar.

En el contexto global hay una ascensión visible de la derecha en todo el mundo, comenzando por los mismos Estados Unidos y Europa. En América Latina se está cerrando un ciclo de gobiernos progresistas que elevaron el nivel social de los más pobres y afirmaron la democracia. Ahora están siendo asolados por una ola derechista que ha triunfado ya en Argentina y está presionando a todos los países suramericanos. Hablan, como en Brasil, de democracia, pero en realidad quieren volverla insignificante, para dar paso al mercado y a la internacionalización de la economía.

Brasil es el principal objetivo y el impeachment de la presidenta Dilma es sólo un capítulo de una estrategia global, especialmente de las grandes corporaciones y del sistema financiero articulado con los gobiernos centrales. Los grandes empresarios nacionales quieren volver a las ganancias que tenían con las políticas neoliberales anteriores a Lula. La oposición a Dilma y el apoyo a su impeachment tienen un sesgo patronal. Fiesp con Skaf, Firjan, las Federaciones del Comercio de São Paulo, la Asociación Brasilera de la Industria Electrónica y Electrodomésticos (Abinee), entidades empresariales del Paraná, de Espírito Santo, de Pará y muchas redes empresariales están ya en campaña abierta a favor del impeachment y del fin del tipo de democracia social implantada por Lula-Dilma.

La estrategia ensayada contra la “Primavera árabe”, aplicada en Oriente Medio y ahora en Brasil y en América Latina en general, consiste en desestabilizar los gobiernos progresistas y alinearlos con las estrategias globales como socios agregados. Es sintomático que en marzo de 2014 Emy Shayo, analista del JB Morgan, coordinó una mesa redonda con publicitarios brasileros ligados a la macroeconomía neoliberal con el tema: «cómo desestabilizar el gobierno Dilma». Armínio Fraga, probable ministro de hacienda en un eventual gobierno pos-Dilma, viene del JB Morgan (cf. blog de Juárez Guimarães: “Por qué los patrones quieren el golpe”).

Noam Chomsky, Moniz Bandeira y otros, advirtieron que Estados Unidos no tolera que en el Atlántico Sur una potencia como Brasil tenga un proyecto de autonomía vinculado a los BRICS. Causa gran preocupación a la política exterior norteamericana la presencia creciente de China, su principal competidor, en varios países de América Latina, especialmente en Brasil. Hacer frente a otro antipoder que significan los BRICS implica atacar y debilitar a Brasil, uno de sus miembros con una riqueza ecológica sin igual.

Tal vez nuestro mejor analista de la política internacional, Luiz Alberto Moniz Bandeira, autor de La segunda Guerra Fría – geopolítica y dimensión estratégica de los Estados Unidos (Civilização Brasileira 2013) y el libro de este año El desorden internacional (de la misma editorial), nos ayude a entender los hechos. Él da detalles de cómo actúa Estados Unidos: «No es sólo la CIA… especialmente las ONGs financiadas con dinero oficial y semioficial –como la USAID, la National Endwoment for Democracy–, actúan comprando periodistas y entrenando activistas». “The Pentagon´s New Map for War & Peace” enuncia las formas de desestabilización económica y social a través de los medios de comunicación, periódicos, redes sociales, empresarios y de la infiltración de activistas. Moniz Bandeira llega a afirmar: «no tengo duda de que en Brasil los periódicos están siendo subvencionados… ni de que hay periodistas en la lista de pagos de los órganos citados más arriba, y que muchos policías y comisarios reciben dinero de la CIA directamente en sus cuentas» (cf. Jornal GGN de Luis Nassif de 09/03/2016). Podemos imaginar cuáles serían esos periódicos, así como los nombres de algunos periodistas, totalmente alineados con la ideología desestabilizadora de sus patrones.

Especialmente el Pre-sal, está en el punto de mira de los intereses globales. El sociólogo Adalberto Cardoso de la UERJ en una entrevista a la Folha de São Paulo (26/04/2015) fue explícito: «Sería ingenuidad imaginar que no hay intereses internacionales y geopolíticos de norteamericanos, rusos, venezolanos, árabes. Sólo habría cambio en la Petrobras si hubiese una nueva elección y el PSDB ganase de nuevo. En ese caso, se acabaría el monopolio de explotación, las reglas cambiarían. El impeachment interesa a las fuerzas que quieren cambios en la empresa estatal de petróleo, Petrobras: grandes compañías de petróleo, agentes internacionales que ganan con la salida de la Petrobras de la explotación de petróleo. Parte de esos agentes quieren sacar a Dilma».

Estamos ante un pensamiento conspiratorio, pues ya sabemos cómo actuaron los norteamericanos en el golpe militar de 1964, infiltrados en los movimientos sociales y políticos. No sin razón la cuarta flota norteamericana del Atlántico Sur está cerca de nuestras aguas.

Debemos concienciarnos de nuestra importancia en el escenario mundial, resistir y buscar el fortalecimiento de nuestra democracia, que represente menos los intereses de las empresas, y represente más las demandas tan olvidadas de nuestro pueblo, y la construcción de nuestro propio camino rumbo al futuro.

Página de Boff en Koinonía

Página de Leonardo Boff

que vea conspiración quien la quiera ver, y que otras personas vean otras cosas, así es.

TeoriaUPeq

open mind, mente abierta, apertura de miras y juicio, un requisito fundamental para empezar a transitar la teoría U

hacia una nueva dialéctica mundial (tesis – antítesis – nueva síntesis)

friedrichhegelymasLeo el post que Leonardo Boff edita con relación a la semana santa y al proceso pre-post crisis en el que vive inmerso su país, Brasil, que no es tan diferente del que vive el mundo entero,

en el que tanto nos cuesta “tratar a la naturaleza con compasión y a nuestros prójimos con humanidad y con cuidado”.

Leo el post de Leonardo Boff, cronista de nuestro tiempo, en el que asimila el proceso de semana santa a la vida misma, en una espiral continua de vida – muerte – resurrección, tesis – antítesis – nueva síntesis,

que da paso a una nueva realidad cambiante, en evolución permanente, vida – muerte – resurrección, en la que se da una elevación de la conciencia de la persona, de los pequeños grupos, y del colectivo mayor,

y espero que este proceso del que formamos parte, Leonardo en Brasil, Hegel, padre del idealismo filosófico y de la dialéctica, en otras esferas, y nosotras, tú y yo, cada cual en su sitio y pueblo,

nos acerque progresivamente a ese estado de nueva síntesis, en el que de la unidad originaria, pasamos a la división conflictiva pero desarrolladora, y a una nueva síntesis, o vuelta a la unidad original, pero enriquecida por el desarrollo anterior.

es lo que toca, es lo que hay, es lo que estamos viviendo, o al menos,

friedrichhegelymasmon   así lo vimos…

te dejo con el post de Leonardo, una reflexión actual, un mundo más compartido es posible

Página de Boff en Koinonía

Página de Leonardo Boff

 

            Vivimos políticamente en el país una situación de viernes de pasión: hay odio, desgarro de las relaciones sociales, peligro de ruptura del orden democrático y de pasar de una democracia de derecho y de leyes a una democracia de derechas y sin leyes. Hay señales inequívocas de que este escenario no sería imposible.

            Y en este contexto celebramos la fiesta mayor del cristianismo, la Pascua. En hebreo significa el “paso” de la cautividad egipcia a la libertad de la tierra prometida; metafóricamente, el paso de las turbulencias de una crisis a la paz serena de un Estado democrático de derecho.

            Reflexionando sobre el significado profundo del Viernes Santo, el joven estudiante de teología y después uno de los mayores filósofos de la historia, F. Hegel, sacó su famosa clave de lectura de la historia y de la vida humana: la dialéctica. En la saga de Jesús, él veía realizados estos tres pasos: vida-muerte-resurrección.

            La vida es la tesis de la positividad. La muerte es la antítesis de la negatividad. La resurrección es la síntesis que incorpora la tesis y la antítesis en una síntesis superior. La resurrección es más que la reanimación de un cadáver, como el de Lázaro, lo que significaría volver a la vida anterior. La resurrección es la aparición de algo nuevo, nacido de las afirmaciones y contradicciones del pasado. Ese “insight”, siempre recordado por él, fue llamado “viernes santo teórico”.

            Mirándolo bien, la semana santa, más allá de su carácter religioso, representa un paradigma del proceso histórico y de la propia evolución. Todo en el universo, en los procesos biológicos, humanos y biográficos, se estructura en forma dialéctica. El primer momento es la serenidad tranquila y la paz infinita de aquel puntito casi infinito de donde venimos (tesis). De repente, sin que sepamos por qué, explotó. Produjo un caos inconmensurable (antítesis). La evolución del universo significa un proceso de crear órdenes cada vez más altos y complejos que culminan con la emergencia del espíritu y la conciencia (síntesis).

            Esta síntesis, transformada ahora en nueva tesis, lleva dentro su antítesis que desemboca en una nueva síntesis más fecunda. Y así se da el devenir de la historia del universo, de las sociedades y de cada persona.

            Concretando para nuestra situación actual. Brasil ha entrado en un proceso de crisis cuyas causas no cabe referir aquí. De una situación tranquila (tesis) se entró en un proceso de caos (antítesis). De este caos debe irrumpir un nuevo orden que pueda dar horizonte y esperanza al país (síntesis). Hay que definir nuevas estrellas-guía que nos orienten en la crisis actual. La crisis tiene la función de acrisolar, purificar y hacernos a todos más maduros.

            La cuestión se resume en esta pregunta: ¿quién tiene la propuesta político-social que supere la crisis y cree una convivencia mínimamente pacífica? No será a través de fórmulas ya probadas y gastadas como vendrá la superación de la crisis, dando centralidad a políticas y a grupos de poder a costa del sacrificio de la mayoría de la población.

            Será prometedora la que realice un bienestar mínimo para el mayor número posible de personas, les asegure trabajo, una vivienda modesta pero digna, y les cree posibilidades de desarrollo y crecimiento a través de una salud y educación sostenibles. En todo este proceso dialéctico hay una experiencia de vida, de muerte y de transfiguración; de orden, desorden y nuevo orden; de tesis, antítesis y síntesis. La complejidad según E. Morin se estructura en esta dialéctica, que es la de la semilla: “si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, quedará solo, pero si muere, producirá mucho fruto”, como dijo el Maestro.

            Hoy la naturaleza, la humanidad y nuestra sociedad viven un viernes santo duro y amenazador.

            Nuestra esperanza es que este padecimiento se ordene hacia una radiante transformación. Que el corrupto sea castigado y lo que políticamente se hizo mal sea corregido. Es importante definir un rumbo, que en cierta forma ya fue indicado. Si este rumbo fuese correcto, el camino puede conocer subidas y bajadas pero nos llevará a buen destino: a un nuevo orden de convivencia donde no sea tan difícil tratar a la naturaleza con compasión y a nuestros prójimos con humanidad y con cuidado.    

y me acuerdo, cómo no, del tránsito de la U, un tránsito en el que que el punto de destino aparenta tener la misma altura que el origen, pero está cargado de una cualidad diferente, ya que nada es igual tras traspasar el umbral inferior,

teoría U

utheopeq

porque la calidad de los resultados de un sistema depende del nivel de conciencia de las personas que lo operan

una nueva cosmología del corazón, en 10 líneas

troncorazon

recibo el post semanal de Leonardo Boff, una de esas personas a las que leo con cariño y atención, esta semana nos va a compartir en 10 líneas una nueva forma de ver un mundo nuevo, diferente, un mundo con corazón.

Actualmente se constata una fecunda discusión filosófica sobre la necesidad de rescatar la razón cordial, como limitación a la excesiva racionalización de la sociedad y como enriquecimiento de la razón instrumental-analítica, que dejada a su libre curso, puede perjudicar la correcta relación con la naturaleza, que es de pertenencia y de respeto a sus ciclos y ritmos. Enumeremos algunos derechos de la dimensión del corazón.

troncorazonProtege el corazón que es el centro biológico del cuerpo humano. Con sus pulsaciones riega con sangre todo el organismo haciendo que viva. No lo sobrecargues con demasiados alimentos grasos y bebidas alcohólicas.

troncorazonCuida el corazón. Es nuestro centro psíquico. De él salen, como advirtió Jesús, todas las cosas buenas y malas. Compórtate de tal manera que tu corazón no necesite sobresaltarse ante riesgos y peligros. Mantenlo apaciguado con una vida serena y saludable.

troncorazonVela tu corazón. El representa nuestra dimensión profunda. En él se manifiesta la conciencia que siempre nos acompaña, nos aconseja, nos advierte y también nos castiga. En el corazón brilla la chispa sagrada que produce en nosotros entusiasmo. Ese entusiasmo filológicamente significa tener un “Dios interior” que nos calienta e ilumina. El sentimiento profundo del corazón nos convence de que el absurdo nunca va a prevalecer sobre el sentido.

troncorazonCultiva la sensibilidad, propia del corazón. No permitas que sea dominada por la razón funcional. Armonízala con ella. Por la sensibilidad sentimos el corazón del otro. A través de ella intuimos que también las montañas, los bosques y las selvas, los animales, el cielo estrellado y el mismo Dios tienen un corazón pulsante. Finalmente nos damos cuenta de que hay un solo inmenso corazón que late en todo el universo.

troncorazonAma tu corazón. Es la sede del amor. El amor que produce la alegría del encuentro entre las personas que se quieren y que permite la fusión de cuerpos y mentes en una sola y misteriosa realidad. El amor que produce los milagros de la vida por la unión amorosa de los sexos y la entrega desinteresada, el cuidado de los más desvalidos, las relaciones sociales inclusivas, las artes, la música y el éxtasis místico que hace a la persona amada fundirse en el Amado.

troncorazonTen un corazón compasivo que sabe salir de sí y ponerse en el lugar del otro para sufrir con él, cargar juntos con la cruz de la vida y también juntos celebrar la alegría.

troncorazonAbre el corazón a la caricia esencial. Es suave como una pluma que viene del infinito y, con el toque, nos hace percibir que somos hermanos y hermanas y que pertenecemos a la misma familia humana que habita en la misma Casa Común.

troncorazonDispón el corazón para el cuidado, que hace al otro importante para ti. Él sana las heridas pasadas e impide las futuras. Quien ama, cuida y quien cuida, ama.

troncorazonAmolda el corazón a la ternura. Si quieres perpetuar el amor rodéalo de ternura y de gentileza.

troncorazonPurifica día a día el corazón para que las sombras, el resentimiento y el espíritu de venganza, que también anidan en el corazón, nunca se sobrepongan al bien querer, a la finura y al amor. Entonces, tu corazón latirá al ritmo del universo y encontrará reposo en el corazón del Misterio, la Fuente originaria de donde procede todo, que nosotros llamamos sencillamente Dios.

10corazones   así lo vimos…

puedes ver la entrada completa a continuación

Página de Boff en Koinonía

Página de Leonardo Boff

y me pregunto cómo sería este mundo si en un momento de la historia el ser humano no opta por el dualismo y la separación de materia y energía, o materia y conciencia, ese camino que nos permite des-conectar mi pensar de mi sentir,

separar mi actividad diaria y mi hacer de mi ser,

priorizando la ciencia (convertida en herramienta mecánica al servicio del progreso, funcional, productiva, eficaz y eficiente) frente a la conciencia, relegada en el desván de los recuerdos, una conciencia inscrita en el cuerpo humano,

que no en el de los animales ni en las plantas, (y seguimos haciendo distinciones que nos ayudan en nuestro actuar productivo eficaz, eficiente), ni en la naturaleza, que entendemos desde este dualismo mecanicista como una cosa a nuestro servicio,

animales, plantas y minerales, el cosmos todo a nuestro servicio,

afortunadamente, se despiertan conciencias que nos explican que esto no va de eso ni funciona así, y, poco a poco, volvemos a conectar con nuevos paradigmas que nos permiten explorar caminos viejos con nuevos ojos,

otra vez.

open

en la teoría U, la conexión con la emoción ocupa un lugar central (open mind, mente abierta, open heart, corazón abierta, open will, voluntad abierta), y tiene una puerta de paso, la puerta del cinismo (Voice of Cinicism),

esa puerta en la que nos separamos emocionalmente del otro (entendido como persona, animal, vegetal o mineral, situación o cosa), y des-hacemos ese contacto cordial, esa vibración esencial que nos permite conectar con un hilo invisible,

y vibrar en la misma frecuencia.

utheopeqLeo los 10 bloques del post de hoy como un regalo con 10 pautas para re-cordar cuando decida desarrollar ese ejercicio maravilloso de volver a conectar, también desde la energía limpia del corazón

 

sutiles diferencias entre Hestia y bestia, animus y ánima

piensodequeesteguaurecibo un correo de uno de esos pocos blogs maravillosos que sigo, el de Leonardo Boff, mentor del papa, y me deja pensando sobre la dualidad masculino, femenino, lo diferentes que somos, y la necesidad de un mundo que acoja los principios femenimos, de la misma forma que ha desarrollado los masculinos.

así lo vimos…

piensodequeesteguaumon

existe actualmente toda una forma nueva de interpretar los antiguos mitos griegos y de otros pueblos. En vez de considerar a los dioses y diosas como entidades existentes, ahora crece la hermenéutica, especialmente tras los estudios del psicoanalista C.G. Jung y sus discípulos J. Hillman, E. Neumann, G. Paris y otros, de que se trata de arquetipos, es decir, de fuerzas psíquicas ancestrales que habitan en nosotros y mueven nuestras vidas. Irrumpen de forma tan vigorosa que los conceptos abstractos no consiguen expresarlas más que mediante relatos mitológicos. En este sentido el politeísmo no significa la pluralidad de divinidades, sino de energías que vibran en nuestra psique.
Uno de esos mitos que tienen un significado profundo y actual es el de la diosa Hestia. Según el mito, es hija de Cronos (el dios del tiempo y de la edad de oro) y de Rea, la gran madre, generadora de todos los seres. Hestia representa nuestro centro personal, el centro del hogar y el centro de la Tierra, nuestra Casa común. Es virgen, no por despreciar la compañía del hombre, sino para poder cuidar con más libertad a todos los que se encuentran en el hogar. Así y todo suele ir acompañada de Hermes, el dios de la comunicación (de donde viene hermenéutica) y de los viajes. No son marido y mujer; son autónomos, aunque vinculados siempre recíprocamente.

ellos representan dos facetas de cada persona humana, que es portadora simultáneamente del ánimus (principio masculino, Hermes) y del ánima (principio femenino, Hestia).

Hestia significa en griego el hogar con el fuego encendido: el lugar alrededor del cual todos se agrupan para calentarse y convivir. Por lo tanto, es el corazón de la casa, el lugar de la intimidad familiar, lejos del barullo de la calle. Hestia protege, da seguridad y refugio. Además, a ella le corresponde también el orden de la casa y tiene la llave de la despensa para que esté siempre bien abastecida para familiares y huéspedes.

en las ciudades griegas y romanas había siempre un fuego encendido, para expresar la presencia protectora de Hestia (la Vesta de los romanos). Si se apagaba el fuego, era presagio de alguna desgracia. Tampoco se empezaba la comida sin hacer un brindis a Hestia: “para Hestia” o “para Vesta”.

Hestia concretamente significaba también ese rincón donde uno se recoge para estarsolo, leer su periódico o un libro y hacer su meditación. Cada persona tiene su “rinconcito” o su butaca preferida. Para saber donde se encuentra nuestra Hestia debemos preguntarnos cuando estamos fuera de casa: ¿cuál es la imagen que nos recuerda mejor nuestro rincón, donde Hestia se oculta? Ahí está el centro existencial de la casa. Sin Hestia la casa se transforma en un dormitorio o en una especie de pensión gratuita, sin vida. Con Hestia hay afecto, bienestar y el sentimiento de estar “finalmente en casa”. Ella era considerada como una araña, por tejer telas que unen a todos, trasmitiendo las informaciones.

Hestia era venerada por todos y la primera en ser reverenciada en el Olimpo. Júpiter defendió siempre su virginidad contra el asedio sexual de algunos dioses más atrevidos.
Nuestra cultura patriarcal y la masculinización de las relaciones sociales debilitaron mucho a Hestia. Las mujeres han hecho bien saliendo de casa y desarrollando su dimensión de animus (capacidad de organizar y dirigir), pero han tenido que sacrificar, en parte, su dimensión de Hestia. En ellas se muestra la dimensión de Hermes, que se comunica y se articula. Han llevado al mundo del trabajo las principales virtudes de lo femenino: el espíritu de cooperación y el cuidado, que hacen las relaciones menos rígidas, pero llega el momento de volver a casa y recuperar a Hestia.

¡Ay de la casa descuidada y desordenada! Ahí surge el deseo de que Hestia se haga presente para garantizar una atmósfera buena, íntima y familiar. Esta no es solo tarea de la mujer sino también del hombre. Por eso en todo hombre y en toda mujer deben equilibrarse el momento de Hermes, estar fuera de casa para trabajar, con el momento de Hestia, de volver al centro donde tiene su refugio y su bienestar.
Hoy, por más feministas que sean las mujeres, están recuperando cada vez más este fino entramado vital. Hestia no significaba solamente el hogar de la casa o de la ciudad.

también designaba el centro de la Tierra donde está el fuego primordial. Hoy ya no es una creencia sino un dato científico. En el centro hay hierro incandescente. Lógicamente, cuando se estableció el heliocentrismo y se invalidó el geocentrismo, hubo un derrumbe emocional de la figura de Hestia, la Casa Común. Pero lentamente se ha ido reconquistando. Si bien la Tierra ya no es el centro físico del universo, sigue siendo el centro psicológico y emocional. Aquí vivimos, nos alegramos, sufrimos y morimos. Incluso viajando a los espacios exteriores, los astronautas siempre mostraban tener nostalgia de la Madre Tierra, donde está todo lo que es significativo y sagrado.

hoy tenemos que rescatar a Hestia, protectora de la Casa Común, mantener su fuego vivo y darle sostenibilidad. No le estamos dando el trato de honor que merece, por eso ella nos envía quejas con el calentamiento global y las calamidades naturales. No debemos rebajar a Hestia a mero repositorio de recursos sino tratarla como la Casa Común que debe ser bien cuidada para que siga siendo nuestro hogar acogedor y bienhechor.

columna de Leonardo, página de Boff en Koinomía, página de Leonardo Boff

piensodeque y tal vez un día de estos, pasamos de ese mundo que piensa, y piensa, y vuelve a pensar, a un mundo en el que el valor del sentimiento tiene de nuevo un sitio,

y pensar – sentir – hacer en congruencia sirven para una evolución consciente de la humanidad, sin género, sin raza, sin religión,

o lo que es lo mismo, cada persona con la suya, disfrutando del encuento, me encuentro conmigo misma para encontrarme contigo, en esta casa común.

y a ti, ¿te ha hecho efecto la vacuna?

vacuna de nuevo en contacto con mi bandeja de entradas, recibo un correo titulado “paz, un bien escaso y siempre deseado”, que habla más bien de injusticia, que se manifiesta por medio de la des-igualdad consentida,

una des-igualdad de la que nos salva la voz del cinismo, esa voz que nos distancia emocionalmente de los marginados, esa voz que es una enfermedad que inunda el mundo,

des-igualdad consentida y perpetuada, enfermedad mortal de la que los ricos están especialmente bien vacunados,

a ellos no les afecta la des-igualdad, antes al contrario, ellos la promueven, saben cómo producirla y perpetuarla, y son tan listos que nos han vacunado a nosotros, que también nos creemos ricos frente a los des-amparados,

hasta que uno de los nuestros, un amigo, una hija, un padre, cae del furgón del bien-estar, y se convierte en un paria, una persona necesitada, en algún caso lo vemos y nos afecta un poco, uy, qué leche, en otros casos nos gana la vacuna,

y hacemos como que no vemos, que no sentimos, qué bruta mi hermana, mi padre, mi amiga, cuántas decisiones malas ha tomado en la vida, qué aprenda, qué leches, como todos, si se ha equivocado que aprenda.

vacunamon   así lo vimos…

para aquellas personas sin vacunar, o que hayan erradicado de sus vidas esa voz del cinismo, que nos separa de la empatía, del otro, persona, animal, planta o mineral, dejo literalmente estas palabras de Leonardo Boff,

ese notario del estado de la cosa, mentor del papa Paco,

un tío extraño, al que no le hace efecto la vacuna.

Lo que más se escucha al comienzo de cada nuevo año son los deseos de paz y felicidad. Si miramos de manera realista la situación actual del mundo, e incluso de los diferentes países, incluido el nuestro, lo que más falta es precisamente la paz. Pero es tan preciosa que siempre se desea. Y tenemos que empeñarnos un montón (casi iba a decir… hay que luchar, lo que sería contradictorio) para conseguir ese mínimo de paz que hace la vida más apetecible: la paz interior, la paz en la familia, la paz en las relaciones laborales, la paz en el juego político y la paz entre los pueblos. ¡Y cómo se necesita! Además de los ataques terroristas, hay en el mundo 40 focos de guerras o conflictos generalmente devastadores.

            Son muchas y hasta misteriosas las causas que destruyen la paz e impiden su construcción. Me limito a la primera: la profunda desigualdad social mundial. Thomas Piketty ha escrito un libro entero sobre La economía de las desigualdades (Anagrama, 2015). El simple hecho de que alrededor del 1% de multibillonarios controlen gran parte de los ingresos de los pueblos, y en Brasil, según el experto en el campo Marcio Pochman, cinco mil familias detenten el 46% del PIB nacional muestra el nivel de desigualdad. Piketty reconoce que «la cuestión de la desigualdad de los ingresos del trabajo se ha convertido en el tema central de la desigualdad contemporánea, si no de todos los tiempos». Ingresos altísimos para unos pocos y pobreza infame para las grandes mayorías.

            No olvidemos que la desigualdad es una categoría analítico-descriptiva. Es fría, ya que no deja escuchar el grito del sufrimiento que esconde. Ética y políticamente se traduce por injusticia social. Y teológicamente, en pecado social y estructural que afecta al plan del Creador que creó a todos los seres humanos a su imagen y semejanza, con la misma dignidad y los mismos derechos a los bienes de la vida. Esta justicia original (pacto social y creacional) se rompió a lo largo de la historia y nos legó la injusticia atroz que tenemos actualmente, pues afecta a aquellos que no pueden defenderse por sí mismos.

            Una de las partes más contundentes de la encíclica del Papa Francisco sobre el Cuidado de la Casa Común está dedicada a “la desigualdad planetaria” (nn.48-52) Vale la pena citar sus palabras:

            «Los excluidos son la mayor parte del planeta, miles de millones de personas. Hoy están presentes en los debates políticos y económicos internacionales, pero frecuentemente parece que sus problemas se plantean como un apéndice, como una cuestión que se añade casi por obligación o de manera periférica, si es que no se los considera un mero daño colateral. De hecho, a la hora de la actuación concreta, quedan frecuentemente en el último lugar… deberían integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el grito de la Tierra como el grito de los pobres» (n.49).

            En esto radica la principal causa de la destrucción de las condiciones para la paz entre los seres humanos o con la Madre Tierra: tratamos injustamente a nuestros semejantes; no alimentamos ningún sentido de equidad o de solidaridad con los que menos tienen y pasan todo tipo de necesidades, condenados a morir prematuramente. La encíclica va al punto neurálgico al decir: «Necesitamos fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana. No hay fronteras ni barreras políticas o sociales que nos permitan aislarnos, y por eso mismo tampoco hay espacio para la globalización de la indiferencia» (n.52).

            La indiferencia es la ausencia de amor, es expresión de cinismo y de falta de inteligencia cordial y sensible. Retomo siempre esta última en mis reflexiones, porque sin ella no nos animamos a tender la mano al otro para cuidar de la Tierra, que también está sujeta a una gravísima injusticia ecológica: le hacemos la guerra en todos los frentes hasta el punto de que ha entrado en un proceso de caos con el calentamiento global y los efectos extremos que provoca.

            En resumen, o vamos a ser personal, social y ecológicamente justos o nunca gozaremos de paz serena.

            A mi modo de ver, la mejor definición de paz la dio la Carta de la Tierra al afirmar: «la paz es la plenitud que resulta de las relaciones correctas con uno mismo, con otras personas, otras culturas, otras formas de vida, con la Tierra y con el Todo del cual formamos parte» (n.16, f). Aquí está claro que la paz no es algo que existe por sí mismo. Es el resultado de relaciones correctas con las diferentes realidades que nos rodean. Sin estas relaciones correctas (esto es la justicia) nunca disfrutaremos de la paz.

            Para mí es evidente que en el marco actual de una sociedad productivista, consumista, competitiva y nada cooperativa, indiferente y egoísta, mundialmente globalizada, no puede haber paz. A lo sumo algo de pacificación. Tenemos que crear políticamente otro tipo de sociedad que se base en las relaciones justas entre todos, con la naturaleza, con la Madre Tierra y con el Todo (el misterio del mundo) al que pertenecemos. Entonces florecerá la paz que la tradición ética ha definido como «la obra de la justicia» (opus justiciae, pax).  

la teoría U habla de 3 voces que nos desconectan de nuestro ser, y de la realidad, en forma de otros seres, personas, animales, vegetales o minerales, la voz del juicio, la voz del cinismo y la voz del miedo,

creo que está claro de cuál de las 3 hablamos hoy.