empaquetando un nuevo servicio (con la ayuda de Gaizka)

congaizkaenelhotelosunaamanece temprano este sábado por la mañana al este de Madrid, son las 7:40 y suena el despertador, el sol no está presente para hacernos compañía, me preparo un té y me encamino al hotel Osuna, donde Gaizka pasa la noche,

justo al otro lado de la ciudad, al este de Madrid, ahí amanece más temprano,

y no sé por qué, según me acerco, mi memoria de teflón me empieza a regalar una pregunta, ¿de qué me suena a mí el hotel Osuna?, ¿no has estado antes ahí, Mikel?, ¿o te estás equivocando?,

hasta que llego, y confirmo, no sé por qué me ha llegado esta mañana esta pregunta o presentimiento, que ya había estado aquí antes, en una reunión con José Luis Montes, en una reunión en la que me explica los fundamentos del empaquetado de servicios,

mira que yo no había caído en la idea de que los servicios también se empaquetan, porque si no los empaquetas, como el yogur, o como una maleta, simplemente no te los puedes llevar,

y lo que todos esperamos al ofrecer un servicio es que el cliente lo pueda tomar con facilidad,

y pienso en esta causualidad del destino que me trae aquí hoy y no hace un mes, en la anterior visita de Gaizka, en la que estaba por cierto en otro hotel, y en un día en el que amanezco con la intención de empaquetar un nuevo servicio desde oé corazón,

un servicio que tiene mucho que ver con el mundo que queremos promover, 7 emociones para entender el mundo y entendernos en el mundo, 7 emociones para el desarrollo profesional,

7 emociones para prender el liderazgo colaborativo y el desarrollo de la innovación en entornos corporativos, desde el desarrollo de la conciencia de las personas que conforman nuevos grupos,

con base en 3 fases que nos permiten integrar el mundo del tener y sus emociones básicas, la visión diurna, el mundo del ser y sus emociones básicas, o la visión nocturna, y ese adicional, o cambios de visión,

que nos permite integrar una nueva comprensión y una nueva visión en este mundo tan bonito que hemos decido habitar, en casa, en el desarrollo de nuestras relaciones personales e íntimas,

y en los entornos laborales en los que crecemos y nos desarrollamos,

gracias, Gaizka, por existir en mi vida, y traerme en un día tan significativo a este recuerdo de hace ya un año y medio que me permite empaquetar este nuevo servicio que traemos con alegría al mundo,

7 emociones en nuestro desarrollo profesional acaba de comenzar su camino.

congaizkaenelhotelosunamon   así lo vimos…

Antes de entrar en el hotel reconozco la terraza en la que me encuentro por primera vez, y última, con José Luis, a ver cuándo volvemos a cruzar caminos,

enlaterraza

y ya con Gaizka saco una foto nueva de la misma realidad,

eneldesayuno

mientras el sol emerge entre los árboles en este día nuevo, antes de ponernos raudos y con el ánimo prendido entre cartulinas, cintas, adhesivo y tijeras, en este ejercicio tan divertido,

no puedo negar que me encanta empaquetar.

 

 

desarrollando nuevas capacidades (aprendiendo a empaquetar)

empaquetadoun paquete llega a casa de mi madre, de amama Pily, poco después de las fiestas de Navidad, el 07 de Enero. Lo abre con curiosidad y encuentra 3 mangas, exactamente los mismos que Gorka, su nieto, mi hijo pequeño, ha pedido para Navidad.

el proceso de abrir un paquete abre un proceso de recordar una entrevista con José Luis Montes, socio y compañero de camino de Edita Olaizola, amiga común, en la que me explica la importancia de un buen “empaquetado” del producto que ofreces en el mercado.

José Luis ha trabajado en el mercado de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), y sabe lo importante que es, para determinado tipo de productos, ese empaquetado.

yo no soy un experto en marketing, pero algo me resuena de las 7 pes del marketing, con producto, precio, packaging, people (personas), posicionamiento, y tal y tal.

miro atrás y voy viendo el proceso de redondeo que hemos seguido con “historias que tranforman organizaciones”, y creo que es un buen ejemplo de “empaquetado.

porque un servicio siempre es más difícil de vestir que un producto tangible.  Y mira si se trata de la creación o actualización de cultura corporativa, con base en valores, mira que es difícil de empaquetar el desarrollo de un clima de cohesión dentro de un equipo de trabajo, o el desarrollo de un grupo de apóstoles (no embajadores ni prescriptores, ver nota al pie *) de marca o de la organización. O el desarrollo, en un ámbito más intimo, de la marca personal.

a lo largo de estos 7 meses que distan de la reunión con José Luis, desde oé corazón (organizaciones con espíritu y corazón, mira que tiene mandanga el nombre) hemos construido un paquete que es muy fácil de comprar.

3 niveles de empaquetado (packaging) lo hacen posible:

la letra ael producto (servicio) es fácil de comprar, se deja ver en la presentación documental. Tiene información asociada de soporte, un mensaje moderno, que está en armonía con los movimientos sociales en los que vivimos (desarrollo de las redes, y participación 2.0 de las personas en la red), en un movimiento que tiene que ver mucho con volver a los valores y a lo esencial. Un mensaje cargado de intención, de buena intención.

la letra bla presentación presencial mejora lo que se propone desde la documentación. Destacamos por el manejo del color. 4 pinturas, azul y verde, amarilla y roja, nos sirven para “crear” la presentación. Sin portátil, sin ipad, sin proyector, de viva voz. Los conceptos, pocos pero asentados, sencillos en vez de refinados, se suceden, y dan ganas de ponerse a la acción. Rematamos el viaje con el cómo se puede hacer, un proceso sencillo pero claro que se puede comprar. Dibujamos un viaje en el que la puerta amarilla inicia un proceso hacia la puerta roja, un camino sin riesgos, de coste aquilatado, en €uritos y en tiempos de dedicación de las personas, voluntarias, que nos acompañan en el viaje. El powerpoint que entregamos no es powerpoint, pero tiene la energía (power) y los puntos sobre las íes, porque creo que no aparece ninguna jota, que me acuerde no, aunque no la descarto en un futuro próximo.

la letra cy hay una presentación interior, tal lejos de esa tan típica a la que estamos acostumbradas, que no está en el celofán, siempre bonito y simpre para fuera, sino en la construcción interior del equipo, de las personas que nos acompañan en el camino, y que aportan a nuestro cuentacuentos fundamentos para el desarrollo del continuará. Porque el cuentacuentos cuenta con 4 meses ligeritos para empezar, en clave programa, y un programa de continuidad, que sirve para plantar, en ese ecosistema fértil del grupo en relación, las semillas que la organización, con la ayuda y colaboración de ese grupo de personas voluntarias, quiere ver crecer.

esa presentación interior nos permite ir en mangas de camisa, en jersey, en playeras o con botas de monte a esa oficina en la que una persona nos recibe con un elegante traje y corbata. Si ella lleva su traje corporativo, nosotras también, que además es congruente con la propuesta, ya que si queremos acompañar en un viaje a un grupo de personas en el que nos quitamos las máscaras, y conectamos con nuestro ser (mis creencias, mis pasiones, mis valores), no está mal empezar con el ejemplo, y antes de empezar. Un poco de congruencia también en la presencia y en el presentar.

abc plastilina

3 construcciones para un producto / servicio que aterriza lo intangible en el mundo de lo tangible. El qué, que cambiamos por “para qué” y “desde dónde”, “el cómo” que se hace visible en la presentación, una presentación que se desarrolla en la naturalidad y la autenticidad, características que podemos encontrar en esta nueva comunicación, puerta amarilla, que un día se convierte en roja, en ese camino hacia la creatividad, capacidad de crear, y hacia la innovación.

así lo vimos…

empaquetadomon

en nuestro cuentacuentos, club de desarrollo de personas y de relaciones, club de escritura y de lectura, algo tienen que ver los libros también. Pero eso es parte de otra historia, que podemos disfrutar, sin fruto, qué bonito, otro día…

* nota al pie:

un apóstol es una persona que, al contrario que un prescriptor, o un embajador, pero a lo pobre, ya que no se mueve por el sueldo ni la comisión. Hace lo que hace por convicción personal, porque para ella es un regalo darse, y dar.

abro el paquete regalo de Gorka de parte de los Reyes Magos, que llegaron un poco tarde, bueno, Gorka tampoco estaba en casa de su amama (abuela) para recogerlo, y me encuentro con 3 mangas de Naruto.

un manga es como un cómic occidental pero al revés. Su portada es nuestra contraportada, se lee de atrás hacia adelante, de derecha a izquierda, y se centra en la emoción de las personas, por medio de dibujos en los que se ve la evolución de la expresión, viñeta a viñeta, o por medio de la herramienta del zoom (más cerca, más cerca, más cerca).

si la entrega de los 3 Reyes Magos es fallida, no pasa nada. Ion tampoco puede acercar los mangas. A ver si a la tercera va la vencida, y resulta que los acerco yo. Como las presentaciones del cuentacuentos, sin powerpoint y sin proyector, en vivo mucho mejor.

por si acaso nada más, me junto con Ion en Legazpi antes de que llegue el regalo, y gestiono con él la posibilidad de tomar una cervezas en DF por Semana Santa (chelas en esa latitud, aunque no estén heladas), y de realizar la tercera presentación de “historias que transforman organizaciones”, ese título precioso que nos regaló Nacho Villoch, renombrando “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos”, df tras Madrid y Zamudio (Bizkaia), otra forma de decir Bilbao. Madrid para abrir otoño, Bilbao para el invierno y México para la primavera. No está mal para empezar.