alineamos el propósito desarrollando lo que nos une

rescato una entrada antigua titulada “lo que nos une”,

tras charlar por teléfono con Joseba, en este ejercicio de vida tan centrado en compartir, y mantener conversaciones que crecen, en torno al cariño que TRANSforma nuestras relaciones y nuestras vidas,

en torno a lecturas compartidas, como es el caso de “Reinventando las organizaciones”, de Frederic Laloux, uno de los últimos hallazgos de este año, que se suma a regalos preciosos de años anteriores,

“el espíritu transformador”, “las 7 fases de desarrollo en personas y organizaciones”, “la indagación apreciativa” o “la teoría U”,

regalos que integramos progresivamente en proyectos y procesos que aterrizan los conceptos, haciéndolos progresivamente aplicables en nuestras vidas, en este ejercicio de bajar el cielo a la tierra,

para convertir los valores en comportamientos, observables, observados y compartidos, ahora sí, en diferentes ámbitos de la organización, ya estemos hablando de comunicación interna colaborativa,

del desarrollo de la innovación o de la integración del negocio con la responsabilidad social de la organización, del desarrollo del talento, de procesos de transformación del liderazgo o transformación cultural,

porque en el fondo de cualquier transformación subyace el nivel de conciencia de las personas que lideran la organización, la intención y el particular “desde dónde” desde el que operamos,

y observo cómo escribíamos este proceso que trata de alinear el propósito, el mío personal, con el de la organización con la que colaboro y en la que crezco y me desarrollo, hacer ya un par de añitos,

en este post publicado el 31 de mayo del 2015, hace ya un tiempo, y observo cómo todo cambia a mi alrededor, mientras lo realmente sustancial permanece, y una sonrisa crece alrededor de estas líneas, y de este post,

qué gusto volver a charlar contigo, Joseba, un regalo coincidir.

 

“lo que nos une”

en cualquier ámbito de nuestra vida, el trabajo no es una excepción, podemos trabajar en lo que nos une, o en lo que nos separa.

nosotros promovemos trabajar, siempre, siempre, siempre, con base en lo que nos une y en lo que nos da energía.

en el ámbito de los valores, este ejercicio necesita una explicación, que vamos a intentar hacer muy sencilla por medio de 3 dibujos.

en el primer dibujo vemos una organización como se ve, redondita y azul, y a una persona como se ve, verde y con forma de monigote.

or

el área de confluencia es muy pequeña, y las formas de uno y otro son diferentes, muy diferentes.

en el segundo dibujo vemos una organización como se ve, redondita y azul, y a una persona como dice ser, para gustar a la organización en la que trabaja, que le proporciona el sustento, el desarrollo, buena parte de su reconocimiento (seguridades de todo tipo, higiénicas, de seguridad y pertenencia).

la persona, en este segundo caso, también es, qué curioso, redondita y azul.

os

un poco más pequeñita, no necesariamente mucho, el área de confluencia entre la organización y yo es muy grande.

en el tercer dibujo, vemos la organización como se ve, y la persona como se ve.

en este tercer dibujo no hay un ejercicio de adaptación de ningún tipo, por lo que la organización y la persona son como son.

hay áreas de la organización que la persona no cubre, y hay áreas de la persona que la organización no cubre, parece natural, ¿no?

opdesde ese área de confluencia, en el que yo soy yo, y también soy tú, podemos trabajar los dos desde la máxima comodidad, y lo que es mejor,  desde ese área de confluencia, represento perfectamente lo que tú quieres seguir siendo.

de esta forma, 1-2-3, si hacemos un ejercicio relacionado con los valores, al trabajar desde mis valores personales, cuando los he identificado, soy capaz de ser un embajador o una emisaria perfecta de los valores organizativos.

oppom   así lo vimos…

dentro del programa de las 3 copas, pasado – presente – futuro, creencias – pasiones – valores, explicamos algo, un poco, que tampoco sabemos tanto, de análisis transaccional, la teoría del P-A-n (PADRE ADULTO niño) y de nuestros comportamientos relacionales,

que incluyen relaciones desde el Padre crítico, la Madre protectora, el Adulto, y el niño, ya sea el niño natural o el adaptado (niño rebelde o niña sumisa), puedes cambiarle el género donde quieras

en el primer dibujo tenemos un ejemplo de niña rebelde

en el segundo un ejemplo de niño sumiso,

en el tercer dibujo tenemos un ejemplo de relación adulta, en la que yo (organización) me reconozco, en la que yo persona también me reconozco, y en el que juntas nos reconocemos, y actuamos en consecuencia, para nuestro bien común.

y observo cómo este ejercicio se relaciona con uno de los fundamentos de Reinventando las organizaciones, de Frederic Laloux, alineamos el propósito, dos años antes de leer este texto,

de la misma forma que los tres tiempos del pie, pasado – presente – futuro, creencias – pasiones y emociones – valores, tienen una estrecha correlación con las 3 aperturas necesarias según Otto Scharmer para vivir una vida plena,

Open Mind – Open Heart – Open Will,

y observo cómo integramos en nuestras propuestas y en nuestros talleres todo aquello en lo que de verdad creemos, un proceso natural, yo diría fundamental, porque si no nos lo creemos nosotras, ¿cómo nos vas a creer tú?

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional, inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe, creative commons, que articula nuestras propuestas, y que puedes descargar aquí.