los dos regalos (la vida y la libertad para vivirla)

Cita

SILVIAcuando me fui de mi casa , niño aún, mi madre me acompañó a la estación, y cuando subí al tren me dijo: éste es el segundo y último regalo que puedo hacerte: el primero fue darte la vida, el segundo, la libertad para vivirla.

Facundo Cabral

nos levantamos el sábado por la mañana, y Silvia ha dormido fatal, tal como predijo al salir de casa de Fernando y Eva, esa pareja de niños preciosos que hemos encontrado en el camino.

desayunamos en la marea del no sueño, o del cansancio de no dormir, Silvia busca un por qué falso de lo que le pasa, para pasar inmediatamente a la acción, y a matar gigantes donde sólo hay gusanos.

con todo el cariño del mundo le acompaño con una pregunta que puede ayudarle a mirar en otra dirección, y enfrentarse directamente con los molinos, ¿no será el sueño malo y el cansancio que se deriva un regalo auto-inflingido?

¿no será un programa que repites para no vivir la vida que quieres?

antes del segundo café, abro el libro que está leyendo, uno de los tres, ¿y tú qué crees?, en la hoja que tiene señalada, y la respuesta de Facundo Cabral no puede estar más acertada, la libertad que nos damos para vivir la vida.

SILVIAMON   así lo vimos…

la selección de la imagen de hoy es mágica, como cualquier otro día.

como no estoy en casa, pienso qué hay alrededor mío que pueda valer, y me encuentro con el calendario de la fundación Adsis, esa en la que el año pasado Silvia tiene una entrevista, y que no da paso a una colaboración,

por algún motivo Silvia no saca tiempo para “otros proyectos” que vayan + allá de sacar el pan para vivir, qué curioso, cómo nos atamos a una mesa en esta vida, y nos negamos cosas de las que somos perfectamente capaces,

qué bonita esta imagen de una chica que abre la ventana, se proyecta en el infinito, empezando por la naturaleza, un pájaro y un montón de ramas y de hojas, el pelo al viento, una ventana está abierta para todas nosotras,

con el ejemplo de Silvia.

ENLAVENTANAYA

la imagen recoge de forma accidental, más a la derecha no hay buena luz, un móvil, unos cascos para escuchar música, un teclado, el segundo café, un cuarzo, y un libro de Albert Espinos, Brújulas que buscan sonrisas perdidas,

sonrisas de niños, en contacto con su ser y la naturaleza, personitas en desarrollo, qué bonito volver a vivir la vida, otra vez.