espero que sigas mirando con pasión

estamos en el bloque 2 de este camino que podemos rebautizar como abrazar la plenitud, un bloque en el que conectamos con las emociones, la empatía, el corazón abierto, nuestras pasiones que surfean y profundizan en la vida,

el contacto con la energía y todo aquello que nos da vida, y contacto con un capítulo de el mundo amarillo, el descubrimiento 11, encuentra lo que te gusta mirar y míralo, un consejo que puedes extender a otros sentidos y a otros verbos.

   así lo vimos…

uauuuuuuuuuu

Exclamación pronunciada por el peloncete Marc, el más joven. Ojos como platos y un coche plateado aparcado a un milímetro de él.

Había un niño de cinco años que ingresó en el hospital con cáncer de tibia. A veces venía con nosotros al sol. El sol era un lugar que habían habilitado al lado del aparcamiento; allí había una canasta de baloncesto y siempre daba el sol.

Era complicado conseguir un pase de sol. Tenías que portarte muy bien. Normalmente nos dejaban estar en el sol de cinco a siete. Me encantaba salir del hospital e ir al sol, hacía que me sintiera bien, sentía como si fuera de viaje a Nueva York; el contraste era enorme. Nos quedábamos dos horas tomando el sol, bronceándonos.

El chavalín a veces nos acompañaba. Pero él no se echaba a tomar el sol con el resto. Se quedaba de pie, con los ojos fijos en los coches que aparcaban. Si aparcaban bien se volvía loco, se le ponían los ojos como platos, sonreía, reía y aplaudía escandalosamente. Si tardaban en aparcar o lo hacían con demasiadas maniobras, se ponía como una furia, se enfadaba y hasta había llegado a dar alguna patada a un coche.

No sé de dónde le venía esa pasión por los coches pero con el tiempo dejamos de tomar el sol y le mirábamos a él. Era un espectáculo digno de ver. Era pasional, inteligente, observador; era un enigma para nosotros.

Creo que no miraba coches, miraba movimientos, tiempos, giros, elegancia. Eso lo volvía loco: las formas, la energía del  giro, la dulzura de un buen aparcamiento.

A los pocos meses le detectaron metástasis en los dos pulmones. Aquel día bajamos al sol juntos. Él no tenía pase pero logramos colarlo con un pase falso que se había dejado un compañero.

Sabía que se lo pasaría bien mirando coches. Estuvimos casi las dos horas del sol mirando como aparcaban. Cuando volvíamos al hospital le pregunté: “¿Por qué te gusta tanto mirar coches, Marc?” Me miró y me contestó: “¿Por qué os gusta tanto mirar el sol?” Yo le dije que no mirábamos el sol sino que el sol era lo que nos proporcionaba… que nos bronceábamos … que era agradable.. que … La verdad es que no sabía por qué mirábamos el sol.

No juzgar; ésa fue la gran lección que aprendí ese día de aquel niño. Él miraba coches y yo miraba soles. Yo me quedaba muy quieto y él se volvía loco con lo que veía. Seguro que sus coches le daban tanto como a mí me daba el sol: color, salud y felicidad. Supongo que ver aparcar te da cosas también. Lo importante no es qué miras, sino qué te transmite mirar.

Aquel día me enfurecí mucho, lloré tanto aquella noche… No deseaba que aquel niño muriese en unos meses. Aquel chaval, su mirada de las cosas tenía que sobrevivir, llegar a dirigir países, a liderar hombres. No supe qué fue de él. Así que espero que esté donde esté siga mirando con pasión.

Ya no he vuelto a juzgar. Tan sólo a gozar con las pasiones ajenas. Tengo amigos que miran sonidos de pájaros, paredes y hasta ondas de móviles.

Encuentra lo que te gusta mirar y míralo.

curioso este texto en el que Albert nos anima a dejar de juzgar, e ingresar en un mundo en el que el respeto, las emociones y la pasión están presentes, en un juego que tú también puedes practicar.

por cierto, ¿te animas a hacer un listadito con las cosas que te apasionan y ponerlo en práctica?

 

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad – empatía – coraje,

3 características que están relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo organizacional, ya que

  1. la curiosidad es la llave de las organizaciones innovadoras,
  2. la empatía es la llave de las organizaciones saludables,
  3. el coraje es la llave de las organizaciones excelentes.
7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

5 personas pueden cambiar el mundo (el futuro emerge, y al calor del cariño hasta el cuentacuentos resucita)

enbuscadesentidocelebramos la tercera reunión de los grupos de iniciativa de “el futuro emerge”, la segunda es secreta, también con 5 personas, y un invitado, Gaizka, el coordinador del grupo de iniciativa en BILbao,

que en una de esas causualidades tan bonitas que tiene la vida, está de paso por MADrid, con un rato a la noche libre, que vamos a aprovechar para visitar una librería, elegir unos libros, lanzar una conversación que acompaña a un sueño,

y tomar un par de algos acompañados con buen vino, si vamos a vivir dos días que sea con gracia, ¿no?,

y en eso estamos, esperando a que una sala se aclare, acaba de haber una presentación qeu termina a las 9, y nos dan las 10 y rato esperando, tiempo suficiente para ir y volver, mirar libros, y que esa pregunta tonta surja,

Mikel, ¿qué libros me recomendarías leer?,

y estoy delante del mundo amarillo, ese libro precioso de Albert Espinosa, que le paso a Gaizka, y le pregunto a Alfonso dónde tienen los 4 acuerdos, y en la estantería de la entrada nos encontramos con “el hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl,

una auténtica obra maestra, y Gaizka me pregunta cuál dejaría yo de los 3, y aquí me va a perdonar el lector, y mi Ser superior, y la madre superiora, si ese concepto todavía existe, le aconsejo que deje “el hombre en busca de sentido”,

y voy a tardar hasta la mañana siguiente para entender mi respuesta, cuando abro la última presentación del cuentacuentos, que data del 12 de diciembre de 2014, hace 2 años y 6 días, vestida del título “historias que transforman”,

y leo esos 3 libros que acompañan al cuentacuentos, los 4 acuerdos, en el bloque de creencias / open mind, el mundo amarillo, en el bloque de emociones / open heart, y el manuel del guerrero de la luz, de Paulo Coelho,

y me doy cuenta de que he sido fiel al cuentacuentos, no he podido dejar ninguno de los dos libros que lo acompañan, y me pongo a actualizar la presentación, en un programa que, si a Santiago le gusta, mejorado, vamos a dar en el 17 al olor de la la lluvia,

y por arte de magia, mucho mejor que por pura “causualidad”, Gaizka y Santiago han resucitado el cuentacuentos, en una versión en el que la teoría U y la biografía personal se dan la mano, con la energía de Santiago y Mikel,

una versión apta para emprendedores, para pequeñas organizaciones y grandes personas, apta para todos los públicos.

elhombreenbuscadesentidomon   así lo vimos…

y el día de la resurrección del cuentacuentos me doy cuenta de que el tercer libro que compone esta magnífica trilogía es el libro que acaba de dejar Gaizka en la librería, para completar ese bloque que cierra la bajada de la U, open will,

voluntad abierta,

openwill¿qué mejor libro para hablar de quién soy yo y cuál es mi trabajo que “el hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl?

quicuy nos preguntamos qué pinta tiene el cuentacuentos actualizado, el programa de historias que transforman organizaciones, y en honor a las personas y al año 17, este año emergente, le denominamos

personas que encuentran y cuentan 17 cuentos

si quieres conocer el programa sólo tienes que hacer clic

 

 

 

despréndete de lo aprendido

me acerco a la FNAC para conocer a Albert Espinosa, mi autor favorito desde que Bernardo me regalara ese libro amarillo, con una dedicatoria rompedora, hace ya 5 años, en plena vivencia de mi naufragio, acabo de perder a mi pareja, y con ella, también estoy perdiendo a mis hijos, una vivencia aún más dura, las parejas van y vienen,

los hijos no,

con la intención de conocerle, y de  invitarle a participar en el futuro emerge, un evento a desarrollar en el 2017 en BIL, MAD, BCN, en el que se juntan dos energías que se complementan y necesitan, las energías de lo viejo y de lo nuevo, lo viejo que se actualiza en lo nuevo, nuevo que se forma en lo viejo, penetrándolo,

no hay más que ver los proceso de la educación de nuestros menores en nuestras casas, menores que se convierten, más de una vez, inexplicablemente, en maestros de vida,

infinito

y compro ese libro nuevo, los secretos que jamás te contaron para vivir en este mundo y ser feliz cada día, y le pido que me dedique los dos, con dos dedicatorias diferentes, una a nuestro pasado, lloro escribiendo esta tontería, tenemos que honrar nuestro pasado, no importa lo duro que haya sido, para podernos despedirnos de él, integrándolo,

y otra dedicatoria a nuestro futuro,

que espero que crezca juntos, Albert, te veo como parte del grupo, un grupo de personas con una visión diferente de mundos en los que hemos elegido vivir, la educación, la salud, el dinero, la economía, la conciencia y el desarrollo de las comunidades,

tú, Albert, para mí, eres la voz de ese niño interior precioso que todas las personas llevamos dentro.

albertmon   así lo vimos…

salgo de la FNAC, y miro las luces, hay un punto en el que las luces se separan en dos, amarillas, bajando hacia sol y las campanas de fin de año, y azules, subiendo hacia la FNAC,

qué curioso, como los dos libros que me firma Albert, amarillo y azul fuerte, en este caso casi índigo, o violeta, esos dos colores que en 7 emociones ocupan el sitio de la compresión y de la alegría, no podía ser más casual, ni más bonito,

naranjas

azules

parado bajo la oscuridad de la noche alucino, la calle preciados pinta un signo de infinito sobre nuestras cabezas, lo viejo y lo nuevo conviviendo en perfecta armonía, como debe ser, como siempre ha sido.

una hoja ha quedado a modo de marcapáginas en el libro nuevo, con los datos de Cristina, de la editorial Penguin Random House, por si acaso tengo algún problema para localizar a Albert, un marcapáginas que señala esta hoja, despréndete de lo aprendido,  y reconozco el regalo, en el futuro que emerge hay un tema que es central,

dejarirloviejo

la teoría U, de Otto Scharmer, con las capacidades de conexión del corazón (observar, observar, observar desde el corazón) y del cuerpo (es hora de rescatar también la inteligencia de las manos), y nuestra capacidad de dejar ir lo que ya nos sirve de lo viejo, para que lo nuevo ocupe su lugar,

desde un mundo lleno de personas conectadas con su Ser y su Propósito de vida, unidas en nuevas comunidades radiantes,

muchas gracias, Bernardo, por tu cariño, infinito, y por esa dedicatoria de hace 5 años, 9 meses y 10 días, esa dedicatoria en medio del naufragio, qué bonito y necesario es recordar el pasado, pasado que me trae hoy hasta aquí, con esta mirada de futuro, en este ejercicio precioso de hacer el infinito,

en este ejercicio de presente continuo que es la vida,

tienes razón, Albert, ya hemos vivido suficiente, ahora nos toca disfrutar.

sal amarilla y merluza en salsa blanca para empezar

3librosel 15 ha comenzado hace medio rato, ya estamos a 21, el tercer miércoles, del mes de enero, y toca reunirnos en Torrelodones a cenar, tercer miércoles de cada mes, una regla nemotécnica sencilla de aplicar, tercer día laborable de la tercera semana de cada mes, para acabar de abrir la última “carpeta” que cerramos con las actividades de navidad, qué ganas de volver a cenar con los amigos del txoko A la Sal.

para comenzar el 15, cocina Iván, nuestro compañero dominicano, con la ayuda de Joserra. El menú es tropical, un plato combinado con papas machacás, arroz, un guiso de venado y merluza en su salsa. ¿y qué tiene eso de tropical, te preguntarás? pues nada, si no piensas que en el trópico no debe crecer el perejil, pero sí hay coco, mucho coco. La merluza es en salsa blanca, como la nieve que empieza a caer. El plato, como no podía ser menos, está buenísimo, una vez que superas la objeción mental, aunque, si tengo que elegir, y eso se manifiesta a la hora de repetir, me tiro como loco a por el venado, qué rico guiso.

la conversación ya está rota hace tiempo. Hoy la mesa es de 8, hasta que llega Antonio, para completar el número siguiente, el 9. Hablamos en grupos de 3, las dos cabeceras y el centro de la mesa. Son casi las 12, es una pena que no consiga superar el síndrome Cenicienta, y alguien se acuerda de que uno de los objetivos del grupo de hombres es juntarnos a charlar de un tema de interés común.

hoy tenemos 3 libros para abrir en cualquier sitio al azar, y ver qué nos propone el destino, el mundo amarillo, de Albert Espinosa, y dos textos de Eckart Tolle, un mundo nuevo ahora, y todos los seres vivos somos uno. Los libros circulan por la mesa, y en eso del proceso de elegir, Pablo lee algo del mundo amarillo, libro que no ha leído, que le llama la atención, y se acuerda de una chica que le decía hace unos años que ellos 2 son amarillos. Pablo no supo nunca por qué se lo decía, y ella nunca se lo explicó, y ese libro que le prometió le regalaría nunca llegó, pero está ahora en sus manos. El libro, con la ayuda de Pablo, ha elegido tema de conversación.

un amarillo, me permito no repetir las palabras del libro, se encuentra en un sitio diferente de la escala de relaciones, entre el amante y la amiga, un espacio que es difícil de explicar, en el que los abrazos, y el cariño compartido es abundante, la camaradería, la pasión (no el sexo) se encuentra en el vivir, una conexión especial existe, que te hace pensar que esa persona era inevitable en tu vida, debía acompañarte, por algún extraño motivo, sí o sí.

poco a poco se va cerrando la conversación, son más de las 13 de la noche, y el jueves toca trabajar, “venga, chavales, que ya toca despejar”, y recogemos los restos, las borriquetas, fregado de trastes y suelos.

en la calle, qué bueno que no las han retirado, nos esperan los coches, con los parabrisas llenos de una incipiente escarcha, que retiramos con agua templada.

empezamos el año con el gusto de juntarnos con esos extraños seres, los venados y las merluzas, y nuestros cariños, o amigos, o amarillos, y el gusto de compartir temas de actualidad, teorías sin probar, me llevo apuntada la de “el centésimo mono”, que habla de conciencia colectiva, para curiosear, y entre maestros, en Youtube, de Cárlos González, y los movimientos de un mundo que se rige, cada vez más, desde la emoción.

amarillomon   así lo vimos…

si no conoces el mundo amarillo, Albert Espinosa nos habla de 23 descubrimientos que hace mientras sana su relación con la vida (superando un proceso de cáncer con el que pierde un  pulmón, una pierna y medio algo, creo que hígado, permíteme no mirar para comprobar), y que nos pueden ayudar a vivir mejor a todos nosotros.

en uno de los capítulos del libro, Albert habla de los 7 consejos para ser feliz, un juego muy divertido que propongo en más de un taller (y ya creo que en más de un post). Su origen es una charla nocturna con un compa de hospital, mayor, que tras contarles los 7 consejos, antes de morir, les hace prometer a Albert y a su compañero que sólo revelarán uno. Se lo prometen y cumplen, vaya que sí. El que Albert nos ofrece es la capacidad de decir no. Un consejo buenísimo, porque cuando decimos no a algo que no queremos, abrimos una puerta preciosa, para hacer algo que sí queremos.

yo suscribo personalmente ese consejo, me encanta, no lo puedo remediar, y me encanta imaginarme cuáles son los otros 6.

como no están escritos, yo te daría hoy uno de mi cosecha particular. Si no te lo aplicas, no hay problema, yo me lo aplico y me vale. Me junto con personas que aportan luz a mi vida. Llámales como quieras, amigos, amarillo, marroncitos, colegas, amigas del corazón, pero júntate. Y si no se lo digo expresamente, intento darles un testimonio de cómo aprecio que estén en mivida. Comiéndome la merluza en salsa de coco también.

el 15 ya ha comenzado. La última carpeta ya está abierta. Ya sólo toca seguir.

7 consejos para ser feliz (reconocer lo que sí hay)

las7ventanastekeDespués de copiar una meditación de “el lenguaje del adiós”, que trata sobre el estrés externo y el interno, miro el espejo de mi vida y veo estar exactamente ahí, en ese sitio incómodo en el que el exterior como el interior te dice “Mikel, lo estás haciendo mal”, o, si somos positivos, “algo tienes que cambiar”. Porque hay días en los que se juntan 2 avisos internos y 2 llamadas externas, que evitan que mires hacia otro lado y sigas pensando que nada pasa.

Hoy estoy ahí. Echo la vista atrás y reviso mentalmente mis notas, pensando qué puedo compartir hoy en el blog (la reunión con Eugenio Moliní sobre la participación genuina, el taller de la TURMALINA, el curso RAS de la fundación El Arte Vivir de este fin de semana y mi charla posterior con Ana, un recuerdo fugaz relacionado con un libro que me encantó, Las Siete ventanas del Chamanismo), y, quién sabe por qué extraño mecanismo me veo escribiendo “recetas para ser feliz”. Definitivamente, enseñamos lo que tenemos que aprender y compartimos lo que nos preocupa y ocupa.

Sigue leyendo