hibridando historias nuevas en el camino hacia la innovación

nos encantan los cuentos y las fábulas, cuando somos bebés, cuando somos enanitos, cuando somos adolescentes, cuando somos personas hechas y derechas, ése es uno de los fundamentos del cuentacuentos,

estamos programadas para escuchar y contar cuentos,

pero, y he ahí uno de los problemas, parece que el número de historias que podemos llegar a conocer es finito, y todos conocemos unas pocas historias, vamos a pensar que ésta es una limitación a esta aproximación,

hasta que un día pensamos que podemos componer o hibridar nuevas historias, juntando personajes dispares, que no se habrían conocido entre sí nunca jamás, porque, por ejemplo, pertenecen a dos cuentos diferentes,

y viven otra época, y nada tienen que ver, si te parece vamos a poner un ejemplo para ilustrarlo, ¿te imaginas cómo sería una historia en la que se juntan la Cenicienta  y Shreck?, vaya disparate, ¿verdad?,

pues mira que a mí no me lo parece, y es una dinámica que abre una puerta infinita a la imaginación, a que el niño natural que llevamos dentro juegue, y se permita explorar, eliminando barreras, limitaciones mentales que merman su creatividad,

ése es uno de los fundamentos de la innovación, barrer limitaciones mentales,

y en eso andamos este fin de semana, juntando la historia de Cenicienta, esa niña buena que limpia y limpia sin parar, en casa de su madrastra, con un padre sumiso, que le baila el agua a la bruja, para recibir unas migajas de reconocimiento,

si lo piensas bien Cenicienta encarna la anti-princesa,

y a la que vamos a juntar con Shrek, el rey de la ciénaga, el abominable monstruo de la ciénaga, aquí no hay mayor discusión, la figura prototipo del anti-príncipe, al menos así nos lo han pintado de inicio,

y juntamos a los dos protagonistas con una situación, ahí está el 3, que puede dejar volar tu imaginación, Cenicienta está triste, su mamá, ups, su madrastra, no la ve, y Shrek, que ya vive con ella, quién sabe cómo llegaron a juntarse,

será una historia rara que algo tiene que ver con su transgeneracional,

Shrek no sabe qué hacer para animarla, y se le ocurre salir de compras, ¿qué crees que le puede comprar como regalo a Cenicienta?

   así lo vimos…

escribo estas líneas después de un domingo por la mañana en el ogro de la ciénaga sale a comprar un aspirador con Silvia, no te imaginas qué ilusión le puede llegar a hacer a una anti-princesa este anti-regalo,

que además, de puro contenta, va a acabar pagando ella misma.

el ejemplo de arriba es una dinámica que podemos proponer en cualquier cole, en la dinámica de crear puentes mentales que nos permiten abrir la mente a la diversidad, al otro, a posibilidades nuevas de relación,

pero que también podemos proponer en cualquier organización, en la que el pensamiento se haya tan encorsetado, tan limitado a lo que las buenas prácticas externas dictan, copia y pega de la peor calidad,

y surge después de una conversación disparatada con Javier Goikoetxea, monstruo de la creatividad e impulsor de la economía del bien Común, yo le invito a cenar con unos amigos en Algorta, a 70 km, y el se va a la India con tal de no aceptar,

a Bombai, debe ser la bomba ir a a la India, y me responde con un proyecto que es la bomba, en el que participa en colaboración con Anesvad, y me acuerdo de un cuento, en realidad es una fábula, que puedo relacionar con este proyecto de cooperación,

y pienso en una línea que junta (en realidad barre las barreras mentales entre) un proyecto de cuentacuentos y un proyecto de responsabilidad social corporativa, o un proyecto en el cole y un proyecto en la empresa,

o un proyecto en la India, y muchos como éste, gracias, Javier, y las 7 emociones, un proyecto para extender la responsabilidad emocional en el mundo, y sigo barriendo barreras,

¿qué organización podría estar interesada en un proyecto así? ,

y pienso en Save the children, y pienso en el movimiento de la EBC, y pienso en la fundación alares, en la fundación diversidad, en el pacto mundial, en programas para extender la educación promovidos por la Caixa o Telefónica,

y siento que alguna de estas posibilidades se va a dar, una vez que hemos barrido las barreras mentales, con escoba y pala funciona, pero no te puedes imaginar cómo de bien va con un aspirador AAAA.

este post habla de varias cosas, el cuentacuentos incluido,

pero me gustaría enmarcarlo dentro de la línea de ecosistemas innovadores, una línea que prende sí o sí, como cuando enchufamos la corriente a la aspiradora, la creatividad en las personas y despejamos el camino de la innovación en la organización.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

 

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