brave, viendo una peli con Ainhoa

braveestamos de Navidades, y Ainhoa, mi sobri, está en casa, y pasan una peli en la tele, Brave, esa película que habla de una princesa, llamada a ser reina, para lo que le educan sus padre, pero sobre todo su madre,

Brave es una princesa peculiar, muy parecida a su padre, y su afición es el arco, no le va mucho eso de los vestidos, ni la formalidad, ni el “polite”, es una princesa, como anuncia el título de la peli, brava,

que no transige en la idea de que se tiene que casar con el primogénito de uno de las 3 clanes que, conjuntamente con el suyo, componen el reino de sus padres, en un casamiento sin amor,

¿cómo va a amar a una persona que no conoce?,

pero no es importante lo que la película trae, al menos no tanto como lo que se despliega el día siguiente, ya de mañanita, en el desayuno, en ese rato que utilizamos para el cine-forum, o conversación con base en,

¿de qué iba la película de ayer?, ¿y en tres palabras?, ¿cómo resumimos el de qué va en 3 palabras?, 3 para Silvia, 3 para Ainhoa, 3 para Mikel,

y aparecen varias, respeto, destino, aceptación, liderazgo, responsabilidad,

palabras que sirven para desencadenar un juego, y formulamos una pregunta al revés, ¿tú sientes, Ainhoa, que a vosotros los niños os tratamos con respeto?, ¿os tratamos con respeto en casa?, ¿y en el cole?,

y Ainhoa empieza a soltar ejemplos en los que ese respeto no está nada pero que nada claro, qué fácil es hablar con un niño de sus cosas cuando no está la autoridad autoritaria presente,

bravemon   así lo vimos…

de la dinámica del día después se empieza a mover una idea, en una línea que permite a los padre tratar temas relacionados con los valores de la familia, con sus hijos pequeños, con las jóvenes adolescentes, con base en pelis,

¿qué te parece la idea?, ¿te gustaría contar con un repositorio de películas, con clasificadores relacionados, que te permita hablar de otros temas que no son nosostras, para hablar de ese tema que en casa tanto nos interesa?,

porque cuando hablamos de lo que nos interesa no tenemos que hablar de lo que nos pre-ocupa,

porque cuando nos OCUPAMOS, pre-ocuparnos no tiene caso.

respeto es una palabra que se conjuga en primera persona de indicativo, yo respeto, y mi respeto hacia las otras personas no depende de esas personas, sino de mí misma.

si queremos desarrollar una juventud respetuosa, podemos invertir esa primera persona de indicativo con esa persona en desarrollo.

respeto tiene mucho que ver con preguntar y escuchar, mucho más de lo que parece, mucho más que en explicar qué sí y qué no, cómo sí y cómo no,

en ese proceso que convierte la enseñanza en aprehendizaje.

 

del revés en el CIE

islasdepersonalidadel CIE, o consorcio de Inteligencia Emocional, es una agrupación de profesionales que trabajan con base en el País Vasco en el ámbito de la inteligencia emocional, es algo así como los predicadores en el desierto de las pistolas del far west,

porque todo el mundo sabe que los vascos somos escasos en el tema de las emociones, por eso cuando algo anda mal levantamos piedras o cortamos troncos, 80 alzadas o 20 troncos suele ser sufiente.

en eso estamos, en la contradicción, cuando me llega una invitación al estreno de una película contradictoria, “del revés”, la última de Disney Pixair, “inside out”, una película en la que se nos propone un viaje de dentro hacia afuera.

intuyo, si es tan contradictoria como el título con el que la lanzan al mercado, que a los vascos nos van a enseñar a cortar piedras y a levantar troncos, y no me resisto a la invitación de peli + cineforum, que me llega en esa semana en que sí estoy en Bilbo.

delrevesconelCIE

y en eso estoy, llego, saludo a Pablo, a un par de compañeras suyas, y me pongo a lo que toca, de fuera hacia dentro, a ver y a escuchar, en ese viaje en que dos padres, y su hija pequeña, de 11 años, con una vida perfecta, ¿qué podría ir mal?,

se desplazan a la ciudad.

en el viaje contacto con otro viaje, parecido pero diferente, en el que dos niños, Gorka y Maitane, 14 y 10 años, viajan con su madre, en avión en vez de en coche, rumbo a México, y pienso, ¿qué podría ir mal?, en la vida imperfecta de mis hijos,

y en la vida im-perfecta de todas nosotras, personas preciosas que, con 11 años o con 7, con 43 y 69, nos vemos sometidos a una situación o por una decisión por la que preferiríamos no tener que pasar.

una situación en la que en la mayor parte de los casos somos co-creadores, no estamos ahí por estricta casualidad,

de hecho es una situación tan poco casual que en algunos casos forma parte de nuestro plan de vida, si es que eso existe, o del itinerario elegido, otro día ya hablaremos del libre albedrío, para desarrollarnos, o para simplemente sanar.

en la peli me encuentro llorando en varias secuencias, escuchando la risa de algún enano en la fila de atrás, sonriéndome o ilusionado en ese viaje por el mundo de la imaginación, de vuelta al panel de mandos.

la película termina y se abre el debate y dedico mi energía a escuchar a esas compañeras de viaje que predican en el desierto del far west un mundo en el que las emociones sí tienen lugar, un lugar esencial.

Pablo, qué bonito ejercicio el que realizáis desde el CIE, gracias por invitarme a participar en otro evento, en una reunión en la que no pude hablar, seguramente embargado por la emoción como un calcetín, sencillamente “del revés”.

islasdepersonalidadmon   así lo vimos…

adicionalmente al efecto terapeútico que esta película ha tenido en mí, ayudándome a sintonizar con un par de islas de la personalidad rotas en la vida de mis hijos, y de emociones suprimidas en la vida de su padre,

un día de estos seguro que contactamos de nuevo con otros aspectos más generales de una película sin desperdicio, porque este verano he vuelto al cine, unas semanas más tarde, para ver ya del derecho esta película de nombre extraño, “del revés”.

 

la indagación apreciativa

No hace mucho que conozco estos dos palabros juntos, si bien ya los conocía por separado.

Indagación, sustantivo, que algo tendrá que ver con el verbo indagar, que viene a ser como buscar con esmero, bucear en lo profundo para entender, algo así como lo que hace la madre con el hijo después de la verbena, el primer día que llega medio trompa, para concluir que el niño comió mucho pollo y se le revolvió el estómago, ay, qué haríamos sin madres en este mundo.

Y apreciativa, adjetivo, que algo tendrá que ver con el verbo apreciar, que viene a ser como valorar, querer o gustar. Te aprecio mucho como sinónimo de te valoro, te tengo cariño, te respeto, te tengo en consideración.

Lo pienso y dos verbos de la primera conjugación, ar er ir, ¿te acuerdas o me lo estoy inventando?, se juntan para formar un sustantivo que suena como muy serio, indagación, tan parecido a camión, a consideración, a satisfacción, nombres rotundos, y un adjetivo, apreciativa, que suena mucho más a abuelita o a tía lejana de toda la vida.

FLICKIA

Sigo pensando en las palabras en sí mismas y me doy cuenta que la terminación -ción no denota género, y aunque me suena muy fuerte no es masculina. Para comprobarlo, basta con hacer un ejercicio sencillo, que es poner el artículo omitido. La satisfacción, la consideración, la indagación, y el camión, ay, ay, ay, éste no termina en -ción. Va a terminar siendo una terminación femenina, qué raro. Aunque me entran ganas de profundizar, no lo voy a hacer, no.

Rebobino (uy qué duda más profunda entre la bobina y la bovina, qué cruel se está poniendo el post de hoy) en el tiempo y me acuerdo del primer día que me cruzo con las dos palabras juntas. Saliendo de una reunión en Aje Madrid, en la que Antonio y yo nos entrevistamos para captar el apoyo de la Asociación de Jóvenes Emprendedores a Prepárate Madrid, recuerdo que Antonio me juntó las palabras. Acababa de asistir a una presentación de Miriam Subirana con relación a una metodología que, en palabras de Antonio, “debía conocer”, muy próxima conceptualmente a nuestro producto / servicio de “organizaciones que enCUENTrAN CUENTOS”.

Ni corto ni perezoso, el día siguiente contacté con IDeIA, qué nombre más bonito, he tenido una IDeIA, no sé cómo no se me ocurren nombres tan chulos a mí para una organización o un producto, y mandé un correo de contacto. Recibí una respuesta para participar en la próxima presentación, esta vez en Barcelona. Como tenía la agenda complicada por esas fechas, me pareció que la respuesta fue “no”.

Pasó diciembre, celebramos Prepárate, llegaron las Navidades, con su carga de cava y turrón, que cava todo el turrón que cava, ¿o era quepa?, ay, qué dudas con la gramática, la sintaxis y la ortografía, me va a matar esta afición (hobbit, en inglés, que no, que no, que no pienso introducir más anglicismos), y volvimos, ya de año nuevo, esta vez impar, es curioso, pero siempre se alternan, ahora uno par, ahora uno impar, como si los hubieran barajado muy bien (los más maliciosos ya estarán pensando que alguien ha hecho trampas), y me acordé de aquel no.

En este mundo hay muchas formas de clasificar a las personas. Si quieres, ya que estamos jugando, te ofrezco una nueva. Hay personas que no aceptan un no por respuesta. Hay otras que sí se conforman, segundo grupo, y hay otras, tercer grupo, muy parecido al primero, que, sin embargo, siempre prefieren dos, o tres NOes. Por cierto, ¿se dice nos o noes?

Bueno, si no es así, qué le vamos a hacer. Vamos a seguir con el relato, a ver si acabamos antes de que sea viernes 13. Buceé en internet, y encontré información adicional de estas dos palabras juntas. Para no destriparte la parte sabrosa del cuento, vamos a resumirlo mucho. Lo que vi me encantó. Y lo que sigo aprendiendo me sigue gustando, qué le voy a hacer.

Me desplacé a un taller en Barcelona en el que trabajamos la resolución de conflictos desde la indagación apreciativa, y vuelvo a viajar esta semana para bucear un poco más. En dónde, te preguntarás. Para bucear en el arte de hacer preguntas (una forma muy tonta de indagar), y en el sí (una forma muy tonta de apreciar). Preguntas desde el sí, preguntas generadoras, o generativas, ay, qué duda, mamá, preguntas para crear una nueva realidad.

Porque si lo que es no es totalmente de tu agrado, en vez de hacer grande el no con una afirmación robusta y grandotota, como todo lo que acaba en -ción, bueno es bucear en lo que sí,  que puede estar por ahí despistado, con una preguntita, y con otra, a ver si se atreve a salir. Y he dicho bien preguntita en vez de interrogación, palabra que termina en – ción, como crédito y caución, que no como camión, ni como qué tontorrón.

Luz y sombra se dan la mano una vez más, y viajo a Barcelona, ciudad condal, antes de verla transformada en capital de la república, o será del condado, qué duda, una más, independiente de Catalunya.

FLICKIAMON   Así lo vimos…

Y recuerda, que no te tomen por bicho raro, todos lo somos de tanto en tanto, por no saber lo que es la IA, o confundirla con la Inteligencia Artificial. Indagación Apreciativa, o inteligencia natural, inteligencia para volver a vivir tu vida en preguntas plenas, llenas de fuerza, llenas de la energía movilizadora y entusiasta del SÍ.