qué te parece, ¿empezamos a medir externalidades?

la economía del bien común, con un balance que recoge otros aspectos que no están en el PIB, ese medidor que sólo incluye din€ero y din€ro, sin atender a su impacto real en el mundo, externalidades lo llaman,

entra en la agenda €uropea, una €uropa que muestra al mundo entero un camino a seguir, si de verdad nos interesa nuestro futuro como especie, y el bien-estar en este planeta tierra,

precioso planeta en el que hemos elegido vivir.

 

Felicidades, Javier, felicidades, Christian, felicidades, Diego Isabel,

muchas gracias por vuestro impulso y constancia,

entre todas juntas sí se puede.

Si te parece bien, te dejo con el post que lanza Javier Goikoetxea, qué bueno, desde bikonsulting, consultora especializada en el bien común, el tuyo, el mío, y el de todas nuestras compañeras.

   así lo vimos…

azul clarito, con ese color que en 7 emociones relacionamos con el orgullo, es buen momento de estar orgullosos, el camino no ha sido corto, ni especialmente fácil, qué interesante re-contactar con el orgullo bueno,

en medio de la celebración.

 

líderes disfuncionales

4disfunciones300releo las 4 disfunciones del liderazgo de la teoría U, esas 4 disfunciones que facilitan a nivel personal el desarrollo posterior de sistemas disfuncionales, no es extraño si entendemos los grupos como suma de personas,

y si entendemos que en el nivel organizativo tienen un peso especial los líderes formales de las organizaciones, de más arriba hacia abajo, en función inversamente proporcional a su situación en la jerarquía organizativa,

y siento la relación tan sencilla que se establece entre estas 4 disfunciones y nuestros elementos y procesos básicos de percepción, porque básicamente las 4 disfunciones se resumen así,

4disfuncionesletras

4 disfunciones en las que verbos de nuestro vocabulario normal tienen su sitio, observar, ver, pensar, decir y hacer, cerrando el bucle con el verbo con el que empezamos, ver, qué sencillo parece, ¿verdad?,

e intento poner estos cuatro verbos en este bucle infinito de dos dimensiones,

verpensardecirhacer

no, no va así,

verpensardecirhacer4ejes

mejor así,

y me pregunto si esas 4 disfunciones de los líderes de nuestro sistema empresarial son casuales, o hay algo de causualidad de por medio, y me encuentro con un texto de Stiglitz, premio nobel de economía,

que escribe en el capítulo final de “el precio de la des-igualdad”, bajo el epígrafe ¿hay esperanza?, textualmente, “los integrantes del 99 por ciento podrían llegarse a dar cuenta de que han sido engañados por el 1 por ciento: que lo que conviene al 1 por ciento no es lo que les conviene a ellos. El 1 por ciento ha hecho todo lo posible por convencer a los demás de que no era posible un mundo alternativo; que cualquier cosa que no quiera el 1 por ciento perjudicará inevitablemente al 99 por ciento”,

y me pregunto si los líderes que tenemos son realmente disfuncionales (son así sin querer, o sin queriendo, como decía mi hija mayor Maitane), o si son totalmente funcionales … para los intereses del 1 por ciento.

liderazodisfuncionalmon   así lo vimos…

a ver si en las fechas por venir somos capaces de analizar, o poner ejemplos de las 4 características, del liderazgo disfuncional,

a ver si no me lío,

no ser capaz de percibir (pensar) lo que estoy viendo,

tal vez no reconozco la realidad tal cual es, metido en informes de situación y sábanas de datos

verpensar

no se capaz de decir lo que realmente pienso,

presa de esa conversación “polite” en la que digo lo que se espera de mí, en vez de la realidad de mis pensamientos y más allá (mis sentimientos reales), en ese tipo de conversación que nosotros denominamos piedra (ni estoy ahí ni se me espera),

pensardecir

no ser capaz de hacer lo que digo que voy a hacer, y a lo que me comprometo hacer con testigos por medio,

aunque luego en mi otro discurso busco el empowerment y la corresponsabilidad, y el commitment, no me acuerdo cómo se dice en castellano, ah, s, el compromiso,

decirhacer

no ser capaz de ver las consecuencias de lo que he hecho,

porque realmente me he distanciado tanto de mis actuaciones (y de mi ausencia de acción congruente) que no soy yo el responsable de lo que pasa, es el sistema que hace que el mundo en el que vivimos sea así, más o menos así,

verhacer

si tiene que continuar, no me cabe la menor duda, continuará.


aunque soy de naturaleza separadora, y tiendo a observar las diferencias, empiezo a trazar conexiones entre autores y teorías independientes entre sí, Otto Scharmer y la teoría U, Joseph Stiglitz y la teoría de la des-igualdad, Christian Felber y la economía del bien común,

y veo un mundo nuevo en formación, desde la teoría a la práctica.

 

 

con 5 planetas nos es suficiente

5mundosrecojo literalmente el post del blog de Leonardo Boff, titulado

“no hay más recursos en la despensa de la Casa Común”,

de fecha 2015/09/04

La Tierra es un planeta pequeño, viejo, con 4,44 mil millones de años de edad, con 6.400 km de radio y 40.000 km de circunferencia. Hace 3,8 mil millones de años surgió en él todo tipo de vida y hace unos 7 millones, un ser consciente e inteligente, altamente activo y amenazador: el ser humano. Lo preocupante es que la Tierra ya no tiene reservas suficientes en su despensa para proporcionar alimentos y agua a sus habitantes. Su biocapacidad se va debilitando día a día.
El día 13 de agosto fue el Día de la Sobrecarga de la Tierra (Earth Overshooting Day). Es lo que nos informó la Red de la Huella Mundial (Global Footprint Network) que, junto con otras instituciones como WWF y Living Planet siguen sistemáticamente el estado de la Tierra. La huella ecológica humana (la cantidad de bienes y servicios que necesitamos para vivir) ha sido sobrepasada. Las reservas de la Tierra se han agotado, y necesitamos 1,6 planetas para atender nuestras necesidades, sin considerar aquellas muy importantes de la gran comunidad de vida (fauna, flora, micro-organismos). En palabras de nuestro diario vivir: nuestra tarjeta de crédito está en números rojos.
Hasta 1961 necesitábamos solamente del 63% de la Tierra para atender nuestras demandas. Con el aumento de la población y del consumo, en 1975 necesitábamos ya el 97% de la Tierra. En 1980, el 100,6%, la primera Sobrecarga de la Huella Ecológica Planetaria. En 2005 alcanzábamos ya la cifra de 1,4 planetas. Y actualmente, en agosto de 2015, 1,6 planetas.
Si hipotéticamente, nos dicen los biólogos y cosmólogos, quisiésemos universalizar el tipo de consumo que los países opulentos disfrutan, serían necesarios 5 planetas iguales al que tenemos, lo cual es absolutamente imposible además de irracional (cf. R. Barbault, Ecologia geral, 2011, p.418).
Para completar el análisis debemos tener en cuenta la investigación sobre “Los límites planetarios: una guía para el desarrollo humano en un planeta en mutación”, hecha por 18 científicos y publicada en la prestigiosa revista Science de enero de 2015 (hay un buen resumen en IHU de 09/02/2015). En ella se enumeran 9 fronteras que no pueden ser violadas, en caso contrario ponemos en peligro las bases de la vida en el planeta (cambios climáticos; extinción de especies; disminución de la capa de ozono; acidificación de los océanos; erosión de los ciclos de fósforo y nitrógeno; abusos en el uso de la tierra, como deforestaciones; escasez de agua dulce; concentración de partículas microscópicas en la atmósfera que afectan al clima y a los organismos vivos; introducción de nuevos elementos radioactivos, nanomateriales, microplásticos).

Cuatro de las 9 fronteras ya han sido sobrepasadas, pero dos de ellas –el cambio climático y la extinción de las especies– que son fronteras fundamentales, pueden llevar a nuestra civilización a un colapso. Fue lo que concluyeron los 18 científicos.

Tal dato pone en jaque el modelo vigente de análisis de la economía de la sociedad mundial y nacional, medida por el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Este implica una profunda intervención en los ritmos de la naturaleza y la explotación de los bienes y servicios de los ecosistemas con vistas a la acumulación y con ello al aumento del PIB. Este modelo es una falacia pues no considera el tremendo estrés al que somete a todos los servicios ecosistémicos globales que garantizan la continuidad de la vida y de nuestra civilización. De forma irresponsable e irracional considera tal hecho, con sus graves consecuencias, como “externalidades”, es decir, como factores que no entran en la contabilidad nacional e internacional de las empresas.

Y así, alegremente, vamos al encuentro de un abismo que se abre delante de nosotros. Curiosamente, en las discusiones sobre temas económicos que se organizan semanalmente en las televisiones, nunca o casi nunca se hace referencia a los límites ecosistémicos de la Tierra. Con raras excepciones, los economistas parecen ciegos y cegados por las cifras del PIB, rehenes de un paradigma anticuado y reduccionista para analizar la economía concreta que tenemos. Si todas las fronteras fuesen violadas, como todo parece indicar, ¿qué sucederá con la Tierra viva y la humanidad? Tenemos que cambiar nuestros hábitos de consumo, las formas de producción y de distribución como no se cansa de repetir la encíclica del Papa Francisco sobre “El cuidado de la Casa Común”. Pero sobre eso los analistas no dicen ni una sola palabra. Mal imaginan que podemos conocer un “armagedón” ecológico-social sin precedentes.

Imaginemos al planeta Tierra como un avión de pasajeros. Tiene alimentos, agua y combustible limitados. El 1% viaja en primera clase; el 5% en ejecutiva y el 95% en clase económica o junto a los equipajes con un frío aterrador. Llega un momento en que todos los recursos se agotan. El avión planea un poco y luego se precipita, acabando con todos los pasajeros de todas las clases.

¿Queremos este destino para nuestra única Casa Común y para nosotros mismos? No tenemos alternativa: o cambiamos nuestros hábitos o iremos desapareciendo lentamente como los habitantes de la isla de Pascua hasta quedar solamente algunos representantes, tal vez envidiando a los que murieron antes. Ciertamente, no hemos sido llamados a la existencia para conocer un fin tan trágico. Seguramente “el Señor, soberano amante de la vida” (Sab 11,26) no lo permitirá. No será por un milagro sino mediante nuestro cambio de hábitos y con la cooperación de todos.

5mundos   así lo vimos…

entre los datos, me gustaría entresacar sólo 1, con 5 planetas tendríamos suficiente, si queremos una vida en la que toda la población tiene la misma, llámale calidad de vida, llámale capacidad de consumo,

un mundo rico en igualdad, en vez de pródigo en desigualdad,

si lo pensamos un poco, es absurdo, totalmente absurdo, este mundo que estamos construyendo entre todos, si somos sensatos algo tiene que cambiar, y no hay TRANSformación que no surja de un cambio de conciencia, personal y de grupo.

si no conoces movimientos alternativos a la economía del PIB, te animo a echarle un vistazo a cualquiera de los videos de Christian Felber, cabeza visible de la economía del bien común, para empezar.

pero puedes leer un poco también de economía del decrecimiento, de la economía circular, de lovetopía, mientras te dejo con un poquito de música para acompañar, espero que sea de tu gusto

Dolo Maju – Rie Chinito – Perota Chingo

lo negro y lo blanco, los dos movimientos que tiene mi canto (antes de la última cena con Christian en Madrid)

valoreses el cumple de Paula, hija pequeña de Silvia, ya son 17 añazos, cumpleaños para las 2, madre e hija, 17 años de madre, 17 años de hija, y salimos a comer y a celebrar.

La tarde se va a completar con una conferencia de Christian Felber, titulada “Otras economías alternativas”, auspiciada por la Red de Industrias Creativas, la IED de Madrid, y la fundación Santillana, a la que sigue una cena en la que Christian se junta con las personas voluntarias del grupo de la Economía del Bien Común de Madrid. Si no me equivoco, la tarjeta de baile está completa.

la comida, para empezar por el principio, es muy agradable, en un chino de diseño, un menú de 6,90 €uritos que incluye entrante, arroz, segundos, vino o cerveza, pan y postre. Me acuerdo de una època en la que los menús en España costaban 1000 pesetas. Eso era antes del €uro, que lo que pasa después ya lo conocemos, 100 pesetas, 1 €urito, 1000 pesetas, 10 €uracos, qué bien que ya no gastamos al cambiar pesetas por francos.

luzde la foto de uno de los lavamanos más bonitos que he visto en mi vida en mi bar, paso casi sin transición a la presentación de Christian en el IEC, y aquí estoy a punto de mentir, si no reconozco que me tomo un par de pildoritas (medician) para curarme, en forma de siesta. Dos comprimidos de media hora para comletar la horita, no me acuerdo de haber hecho esto recientemente, no era yo de siestas.

reddeindustriascreativas

Llego a la presentación de Christian, y me instalo en una de las últimas filas, junto a Jesús Peiró, compañero de viaje, y quién sabe si un día de estos también de trabajo, a ver si hacemos algo juntos, Jesús.

En la presentación de Christian, pausada, calientita, empezamos con una reflexión interesante, él se siente una persona creativa, y entiende que todas las personas lo somos, es una característica con-sustancial al ser humano, todos tenemos el potencial, un potencial que tenemos que decidir si potenciamos o enterramos, no puedo estar más de acuerdo.

De la misma forma todos podemos hacer uso de nuestra libertad, una libertad que puede ser negativa, positiva o cualitativa, pienso que tengo que volver sobre este punto, y habla de un doble movimiento que tiene que ver con lo personal y lo colectivo.

Libertad personal y colectiva, innovación personal y colectiva.

en el discurso de Christian veo la fuerza unificadora del y. Frente al comunismo, que niega el impulso individual, y al capitalismo neoliberal, que niega el impulso colectivo (que se las apañen los pobres, que por algo estarán tan jodidos), la economía del Bien Común es un movimiento que contempla el desarrollo de la persona Y el desarrollo de la sociedad, lo negro Y lo blanco, las características femeninas Y las masculinas.

seguimos escuchándole y se adentra en esos dos fetiches del sistema, la innovación y la creatividad, porque, ¿qué organización o empresa puede declararse en contra de la innovación y de la creatividad?, y en 2 trampas a evitar.

la primera trampa se encuentra en una pregunta, ¿creatividad para qué?, que esconde una segunda, ¿creatividad ligada a la ética?, y una tercera, ¿creatividad ligada a los valores?

porque la creatividad no es un fin en sí mismo, y deberíamos estar de acuerdo en los valores de base que mueven y dan soporte a esa creatividad, actividad de crear e innovación.

la segunda trampa se encuentra en el foco de esa creatividad. ¿Innovación dentro del sistema o innovación del propio sistema? Porque si somos muy creativos dentro de un sistema podrido, sin cambiar las reglas del juego, el alcance de la creatividad está muy restringido, muy condicionado por las reglas del juego actuales, que han provocado una crisis holística (y esta es la primera vez que escucho estas 2 palabras juntas).

holística es una palabra muy “new age” que hemos asociado con lo integral, lo sano, la espiritualidad, el yoga, la meditación, el feng-shui, y va este pedazo de monstruo y la asocia con la crisis, toma ya, la crisis es holística, la crisis es integral.

como dicen mis amigos Carmen y Nacho, 2 directivos del entorno corporativo con los que también tengo interés en trabajar, no estamos en una época de cambio, estamos en un cambio de época.

la crisis holística actual y los valores están relacionados. No es la falta de valores, sino los valores que SÍ están presentes en el origen de esta crisis, y si queremos cambiar este mundo, la propuesta tiene que ser holística (integral), basada en valores.

veo una de las colecciones que me ha traido, quién sabe para qué, ¿verdad?, Jesús, una colección relacionada con los valores en la educación, “valores cívicos escolares”, una tirita de valores impresa en Correos.

valores

Christian sigue hablando pero tengo la impresión de que ya he captado lo más interesante de la charla de hoy, él quería estudiar ciencias universales, una carrera que le conectase con el todo, y le ofrecen opciones formativas que le conectan con las cajitas, él no es economista, como no es economista Aristóteles, que diferencia la koinomía (perdón por la ortografía, o el arte del dinero al servicio del todo) de la krematistike (el arte del dinero al servicio del dinero),  nos reímos con las universidades, unum versum, un todo conectado y coherente, convertidas en perversidades, partes separadas del todo.

y habla de las leyes, que no impiden la generación de dinero no sea el objetivo último de los negocios, un enfoque creativo de nuevo, que me parece espectacular, yo aquí intentaría parar y respirar la frase.

¿por qué las leyes no limitan la generación ilimitada de dinero de forma des-conectada de la generación de bien-estar, en el sentido más amplio, en los entornos en los que ese mismo dinero se genera?

el comercio justo, según Christian, tiene una penetración en Austria del 2% tras 30 años de vida, lo que le hace cuestionarse si no son las propias leyes las que facilitan el comercio injusto, tratando iguala a los que mal-tratan que a los que bien-tratan.

según Christian, los comportamientos no éticos deberían estar abocados al fracaso, defiende la palabra competencia, cumpetere, buscar juntos, win win, frente a lo que vivimos en el día a día del mercado, que es contra-petencia, yo contra tí, win-loose.

sigo el hilo de este mensaje innovador, holístico, que se plantea re-formar el sistema en vez de jugar dentro del sistema, cambiar las reglas que no nos llevan, ni nos pueden llevar, porque están diseñadas para todo lo contrario, a donde queremos ir.

este hombre está sembrado, me alegro mucho de volver a escucharle, esta vez en un círculo de innovación, al lado de Jesús, que no puede terminara la presentación, Guadalajara como destino en transporte público, muchas gracias por los sellos, Jesús.

camara

las preguntas van y vienen, muchas muy interesantes, y dentro de un rato estamos cenando con este hombre innovador, que con su gesto amable promueve la pequeña acción, personal y del grupo, el negro y el blanco, hombres y mujeres, en el tejido empresarial y en el social, ayuntamientos, territorios, y un nuevo pueblo soberano, un movimiento de abajo a arriba que es tan interesante aprehender.

valoresmon   así lo vimos…

y camino de la cenita, no sé por qué se me va la pinza a un disco de Bebo & Cigala, Blanco y Negro, tal vez en la cena encuentre la pista que ahorita mismo, para qué voy a negarlo, me falta

como está bien terminar antes de que el público presente des-aparezco, eso queda para otro post, como la curiosa colección de sellos, gracias, Jesús, que en este evento viene a acompañarnos.

valores escolares en el cumple de Pau, qué curioso, valores para la nueva generación…

leyendo a Felber, padre de la economía del bien común (la educación I)

laebcel año pasado, no hace tanto, Luis Mauleón, director de Asenta, me recomienda que lea un libro que me puede interesar. Se trata de la Economía del Bien Común, de Christian Felber. Le escucho, voy a una librería, lo ojeo (le echo un ojo), y lo compro.

y voy y se lo regalo a mi hermana Susana, que empieza en una nueva función en la organización para la que trabaja hace años, Lan Ekintza, una organización que pasa a formar parte del actual Bilbao Ekintza. Susana, si no me equivoco, colabora desde ya (entonces) en el desarrollo de la innovación social. Me  parece que el libro que me ha recomendado Luis le puede ser de interés.

pasa el tiempo, y me engancho con un video de Felber, que comento en el blog de oé corazón. No sé por qué me gusta tanto. Un mensaje positivo, limpio, actual, vivo, qué tontería, sí sé por qué me gusta tanto.

va pasando el tiempo y decido comprarme el libro. Ya estamos en diciembre, es terrible qué rápido pasa el tiempo cuando te lo pasas bien, y se lo comento a Silvia, que me dice que no hace falta que me lo compre, ya que si lo deseo con ganas seguramente me lo traiga Papá Noel, ya que este año no paso las navidades en el País Vasco (ahí el Olentzero le ha desplazado al gigantón blanco de habla hispana, con su irredento euskera, y su barba negra), esa tierra que algunos conocen también como vascongadas, otros como Euskadi, tierra cercana a la aldea de Astérix y Obélix, nuestros amigos galos.

sea como sea, por obra y gracia de Papá Noel, y de Silvia la chivata, me llega de regalo por Navidad “la economía del Bien Común”.

para no faltar a la literalidad del texto, copio una de las páginas que más me ha gustado, que ya tendré tiempo durante el 15 de manipular el texto en eso que se conoce como “opinión”. En ella, Felber habla de la necesidad de una nueva educación.

Muchos, posiblemente la mayoría de nosotros, no se sienten (o muy poco) intrínsecamente motivados, porque no se conocen bien y nada de lo que experimentan les aporta ni el más mínimo sentido que les impulse a perseguir altos rendimientos por sí mismos, sin la intervención de la competencia. Su interior está vacío, y sólo encuentran sentido en relación con el exterior. Y el mundo exterior gira sin parar: dinero, carrera y éxito y poder son los “valores” que llevan a la meta; entonces muchos de nosotros “interiorizamos” esos valores, incluso a pesar de que no hayan conseguido todavía hacer feliz a ningún ser humano. Pero, como tantos insisten, y los medios una y otra vez retratan y destacan a ese tipo de individuos, un gran número de personas incapaces de encontrarse a sí mismas, les termina imitando. En la raíz del problema se encuentran esas personas de pobre vida interior, incapaces de dotar de sentido propio a su vida; les falta la autoestima, reconocerse como las últimas y únicas responsables de su vida y de sus decisiones.

La respuesta crucial es la siguiente: ¿de dónde viene ese vacío interior? ¿Por qué hay tantas personas incapaces de encontrar sentido y felicidad sincera en sus vidas? Según mi experiencia la clave está en la educación. A la mayoría de nosotros no se nos ha reconocido objetivamente ni se nos ha querido incondicionalmente, lo que nos hubiera permitido encontrar nuestro propio yo, aceptarnos con cariño y a la vez, desarrollar la capacidad de apreciar a los demás. Por el contrario, la mayoría de nosotros, al menos la generación de adultos, fuimos educados hacia la obediencia y el rendimiento.

Sigo leyendo a Felber y no le encuentro desperdicio, qué bueno, qué bueno. Cuando sea mayor quiero tener dos ideas así de claras. Y escribir la mitad de bien. Como he repasado con Gorka recientemente 2*1/2, dos por un medio = igual a 2 / 2 dos entre dos = igual a 1 uno.

laebcmonAsí lo vimos…

 

En el post de arriba hay alguna exageración y algún error conceptual, a ver si las pillas.

Por ejemplo.

Exageración

Felber indica que el interior de muchas personas está vacío, cuando todos sabemos que entre pecho y espalda tenemos un montón de espacio que en navidades se llena de cava, de turrón, de gambas y de jamón serrano (estos 2 aspectos de forma especial en las casas de bien). El autor, en mi opinión, debería haber indicado esta excepción, referente a las fiestas de navidad.

Error conceptual

En la multiplicación, no es correcto juntar dos factores de tan diferente carácter. ¿Qué tienen que ver las ideas claras y la escritura? Pues eso. Por lo menos, no se trata de una suma, en la que habría quedado patente que manzanas y peras no son la misma fruta.

Otros comentarios al pie

No entiendo eso que dice Felber de que se nos educa en la obediencia y en el rendimiento. Prueba de ello, cito a mis hijos, que a su vez citan a mi madre en una conversación hace 3 años.

– Aita (papá), ¿qué es eso tan raro que dice amama (la abuela)?

– ¿qué, hijos? ¿qué dice amama?

– Que “obedecer es amar”.

Como puede observar el lector, los niños y las niñas de mi generación no estamos educados en la obediencia, sino en el amor. De la educación en el rendimiento, otro día +.

el ejemplo de arriba demuestra que una creencia de un niño (yo) viene en algún caso de sus padres, y que está tan arraigada en su programación que a veces, sólo a veces, forma parte de su paisaje natural que pasa totalmente desapercibida.

Afortunadamente, puede no incluir esa creencia en el programa de formación de la siguiente generación, que ya no sabe lo que es obedecer.

Por medio de las 3 copas desarrollamos un trabajo muy divertido de pasado (creencias), presente (pasiones), y futuro (valores), que incorporamos en nuestros programas.

Fruta que te fruta, escribe y lee, fruta y disfruta, 1, 2, 3, 4, así hemos pasado el rato, y este post ha terminado.

Muchas gracias a Luis Mauleón, a Silvia la chivata y a Papá Noel como colaboradores de este post. Muchas gracias a Christian Felber por dejarse transcribir sin su autorización.

Por si sirve en mi descarga ante un tribunal, he comprado tu libro, Christian.

En el libro “la economía del bien común”,

Christian Felber se pregunta cuáles son los valores en los que educamos a nuestros hijos,

y en qué medida les preparamos para el desarrollo de su ser, o les invalidamos para la vida,

alentándoles en modelos de competencia y rendimiento,

que dan fuerza a modelos externos y a la motivación extrínseca (que está siempre fuera, dominada por otras personas),

o a la motivación intrínseca (que está dentro, y se relaciona con el sentido de vida o propósito).

 

Un regalo leer a Christian,

más cuando la educación de nuestros niños se enlaza con la educación de nuestras directivas, el mundo personal con el empresarial,

el mundo que juntos, todas, desarrollamos.

 

Cuando un directivo motiva, debería preguntarse las claves de la motivación (¿en el logro, en la competencia, en la cooperación?),

cuando una directiva desarrolla personas debería preguntarse las claves del desarrollo (¿expertos en competir, maquinitas para colaborar?),

cuando una persona planifica, desarrolla e implementa un canal de comunicación interna debería plantearse los valores que fundamentan su comunicar.

 

Competir, el paradigma viejo,

o colaborar, un esquema alternativo,

ésa es la pregunta.

 

La motivación extrínseca, ganar, dinero, fama, poder, el Rolls mejor que el BMW, más rápido, más cantidad,

o la intrínseca, el propósito de las personas y de la organización.

 

Mi bien o el bien común.

la economía del bien común

soberania2teke

Chistian Felber defiende una economía más social, más ecológica, más democrática y más justa, que ponga en valor al ser humano y a su dignidad. Para conseguirlo, implica a los empresarios en un sistema incluyente donde el afán de lucro y la competencia no son el paradigma, sino que, para que su empresa tenga éxito, también deben tener en cuenta factores como la honestidad, la generosidad, la ecología e incluso la compasión. No. No se trata de hacer apología del Comunismo, el cual, según Felber, siempre ha acompañado a las dictaduras. Se trata simplemente de practicar la “equidad”, para que la brecha de la desigualdad no consiga corroer las sociedades.

Te dejo con una entrevista, en la que Christian responde a una serie de preguntas relacionadas con el bienestar (PIB, beneficios de corporativos y correlación de estos medidores con el bienestar de la sociedad), la independencia de los poderes (judicial, político y económico), la democracia y las libertades de las que disfrutamos, o los derechos del pueblo soberano (7 derechos soberanos a desarrollar) y el despertar de una nueva conciencia global.

00:06 no sé en qué momento de la historia la sociedad se ha convendido de que el PIB y los altos beneficios de las empresas repercutirían positivamente en su bienestar, ¿realmente no es éste el mayor de los fraudes?
El PIB se desarrolló para medir un agregado macroeconómico la totalidad de los productos y servicios, medidos en términos monetarios, producidos en el ciclo de un año, o sea, es más bien una cifra estadística pero no la medición del bienestar, … el PIB no es capaz de medir el alcance del objetivo de la economía, que es el bien común, la calidad de vida, el bienestar general.
Y ahora se ha puesto en marcha una búsqueda generalizada en todo el planeta, desde la OCDE, el parlamento alemán, el pequeño estado de Bután, el movimiento de la economía del bien común, que vamos desarrollando indicadores que miden directamente el alcance del objetivo de la economía, que en nuestra visión es el bien común.

2:13 Que un grupo de empresas estén obteniendo grandes beneficios a nivel macroeconómico en las bolsas internacionales, en los mercados internacionales, no es indicador tampoco de que la población de los países viva bien.

El hecho de que una empresa duplique o triplique sus beneficios financieros no es una garantía de que contribuya más al bien común. Puede incluso ser al revés. Puede quitar plantilla, puede crear más desempleo, puede disminuir la calidad del empleo, puede quitarles sentido a las personas, puede discriminar aún entre los géneros, y abrir la brecha de la desigualdad, puede incluso violar la dignidad del ser humano, explotar el medio ambiente. Todo eso es posible mientras una empresa está aumentando su éxito, entre comillas, tal y como lo entendemos hoy. A la vez es posible que una empresa sea exitosa en términos financieros y contribuya a un mayor PIB, pero a la vez la calidad de vida y el bien común, en suma, disminuya. O sea, todo el sistema de medición de éxito está fracasando, y por eso la propuesta central que hace la economía del bien común es medir el éxito según el objetivo directamente. La contribución al Bien Común de una empresa y la creación del Bien Común al nivel de la economía nacional. Disolvemos una contradicción que a la fecha sigue siendo posible, que el éxito individual en la economía de una empresa vaya a costa del éxito del conjunto.

5:27 un grupo de empresarios pioneros dentro de ATTAC Austria, hace 5 años más o menos, empezamos a desarrollar un modelo económico alternativo, en base a una investigación sobre los valores opuestos, los valores que estamos observando con creciente malestar en la economía, por un lado, y los valores que sabemos y experimentamos, que permiten florecer las relaciones humanas, por otro lado. Esto ha sido el impulso para el nacimiento del movimiento.

23:00 7 derechos del pueblo soberano
¿qué le está pasando al pueblo, en definitiva?

2 explicaciones, una explicación, el pueblo todavía está dispuesto a permitir que se le engañe, y segundo, y más importante, el pueblo no tiene a mano instrumentos como para controlar y corregir el gobierno.
En la economía del Bien Común yo propongo una segunda fase de la democracia, después de la primera, que sí ha sido algo como democracia pero no satisfactoria, y mucho menos eficiente. Si tan solo tomamos en serio la palabra soberanía, que es la esencia de la democracia, que significa en latín por encima de todo, o sea, en el lugar más alto, más poderoso, está el pueblo soberano, que es la instancia soberana en la democracia.

Pero, literalmente, si está por encima de todo tiene que estar por encima de la constitución, quiere decir que el pueblo escribe la constitución, la constitución dicta las pautas según las cuales el parlamento puede representar al pueblo, pero por debajo de la constitución, y el parlamento puede dar un mandato al gobierno.
Esta sería la jerarquía democrática legítima.

Esto conllevaría como consecuencia:

  • que el pueblo soberano, por ejemplo, podría elegir un gobierno determinado, y no solamente un partido,
  • que puede revocar el gobierno,
  • que puede parar una iniciativa de ley que no le gusta,
  • que puede complementar una ley por propia iniciativa y por propio referéndum,
  • que puede variar la constitución si quiere que cambie en algún aspecto,
  • que puede organizar asambleas democráticas para reorganizar el sistema monetario, por ejemplo, como propongo en el próximo libro,
  • o que puede reescribir la constitución desde el principio.

Estos 7 derechos los llamo derechos soberanos, que son en adición a los derechos democráticos individuales, de los que ya gozamos, más o menos, serían derechos democráticos colectivos, derechos del pueblo soberano.

De momento, de estos 7 derechos no tenemos ninguno.  Y esto permite que el gobierno engañe al pueblo, y gobierne en contra de la voluntad y de las necesidades, y los valores del pueblo

29:36 ese despertar esa conciencia global, por un lado, esa conciencia cooperativa, esa conciencia democrática, esa conciencia empática, y añadiría espiritual, sí es un fenómeno universal.

Pero tampoco me atrevo a vaticinar que esto vaya a producir un cambio rápido, pero eso tampoco me importa. Yo siento lo que siento, veo lo que veo, y gozo enormemente de la libertad que me tomo para comprometerme, invertir la energía que tengo a mano, para contribuir a que se hagan estos casos necesarios.

¿todo depende de nosotros?
No todo, pero mucho, y podemos hacer una gran contribución. Lo que no depende de nosotros, no vale la pena sufrir por ello

soberaniamon así lo vimos…

Christian Felber realiza un gesto de pirámide invertida, con el pueblo soberano arriba, con sus manos elevadas, y en cascada la constitución, el parlamento y el gobierno.

Y nos habla de la independencia de una ley que es fundamental en el mundo económico, la fraternidad, aunque no la nombra con esta palabra.

Chiristian Felber, austriaco, qué casualidad, como Rudolf Steiner (1861-1925), fundador de la antroposofía, de la educación Waldorf, de la agricultura biodinámica y de la medicina antroposófica, dejó como legado, ya que no lo pudo desarrollar en vida, la triformación social, esto es, la independencia de las esferas política legislativa / política, social y económica, con las tres leyes que deberían regir estos mundos: la igualdad, libertad y fraternidad, y su aplicación en el mundo económico.

Mira por dónde Christian es el continuador de las obras que Steiner, la revolución francesa y la orden del temple dejaron inconclusas.

Si te animas a leer algo más de este enfoque, te animamos con dos posts:

los caballeros del temple, la revolución francesa y la RS, http://wp.me/p3iA9W-d

triformación social, ¿mande, lo qué?, http://wp.me/p3iA9W-aH