fajitas con fuet (un regalo de Gorka Tarradellas)

fuetvolviendo de casa de Pedro, estevia y cafecito de media tarde con los amigos, qué rico, con una bolsa de verduras en la mano, cultivo de proximidad, me pregunto qué voy a hacer con tantos pimientos verdes y rojos para que no se me estropeen.

reviso el frigo y saco dos medias bandejas de lomo y pollo, empezadas y  a punto de caducar, verde y rojo que combinan a la perfección, verduritas y carne, y me pongo a hacer unas fajitas, plato mexicano para el que también necesito un poco del limón, creo que tengo, sí.

corto los pimientos y la cebolla en tiras, y mientras los dejo pochando en la sartén, a fuego medio, me aplico a buscar los condimentos que me faltan, pimienta y sal, ajo en polvo y limón, que debe estar en el refri, poco más me va a hacer falta.

miro qué puedo sacar para picar mientras tanto (acompañar al cocinero en el guiso), y veo con sorpresa un trozo de fuet ESPETEC, de casa Tarradellas, que me ha dejado Gorka, mi hijo mayor, este verano de regalo, hace 3 semanas que se ha vuelto a México.

y me acuerdo de ese anuncio del que tenía ganas de escribir desde hace ya un tiempo, un anuncio que habla de la historia de una barra de fuet.

en él se pueden encontrar las características para que una historia pegue, empezando porque está narrado como una historia, es la historia de la barra de fuet que compramos ayer, ¿qué le ha pasado?, ¿alguien me puede ayudar?

en el transcurso de la historia se teje un hilo de trampas y de fidelidades, que se podrían resumir con dos palabras, “te pillé”, la hija pilla al padre, el nieto al abuelo, y se forma un entramado de fidelidad y cariño inter-generacional.

el anuncio, destinado al público final, emitido por televisión con profusión, positiviza lo que podría ser un problema, “un fuet de casa tarradellas se acaba rápido, dos también”, y retrata un tic que todos tenemos con el fuet, no nos podemos resistir a echarle un tiento.

yo, personalmente, muchas veces, donde no cortaría un trozo de queso o de chorizo, sí me aplico con un trozo de fuet o una aceituna, o con varias, si soy sincero, qué duda cabe que el anuncio suena a verdad.

el tono de la complicidad nos hace intuir, aunque no sea la comunicación interna el objetivo del corto, una relación intergeneracional cercana, mayores y jóvenes que se comunican con facilidad y de forma informal, en un entorno de confianza y respeto,

casi me dan ganas de echar un curriculum a casa Tarradellas, yo también quiero trabajar en un entorno así, cerca de la naturaleza, cerca de la familia, para acercarme también un poco más a la mía propia.

el anuncio está acabando, y mejora lo pasado agregando otro elemento que hace grande una historia, hay un elemento inesperado, una sorpresa,

la madre, el sargento, la gran perseguidora, que inicia la historia con tan rotundas frases,

“vamos a ver, esto no puede seguir así,

¿quién ha sido esta vez?,

¿has sido tú? (mirando a la hija),

¿tú? (mirando al esposo),

nadie, ¿cuál es la excusa de esta semana?

¿se ha volatilizado?

lo traje ayer al mediodía, no han pasado ni 24 horas”,

mira de soslayo, se introduce en la cocina, y se aplica con la segunda barra de fuet,

un ESPETEC de casa Tarradellas se acaba rápido, dos también,

¿qué estará pasando con el fuet que se está volatilizando?, la madre, ay, tramposilla, puede dar buena fe de ello.

fuetmon   así lo vimos…

termino de hacer las fajitas con la idea en mente del post de hoy, un post en el que repasamos con un ejemplo tonto, pero muy bueno, el valor de las historias pegajosas, aplicado en la comunicación externa e interna de corporativos,

por medio del storytelling,

una práctica que consiste en reconocer una historia verdadera (mucho mejor que inventársela), con lo que va a ser creíble, narrándola en clave historia, con elementos emocionales, con detalles (concreta), sencilla, y con un regalo inesperado.

si quieres ahondar en estos 6 elementos, puedes leer Ideas que pegan, de Cheap y Dan Heath, un clásico de la comunicación viral, o pegajosa, para que la historia que identifiques y contruyas también llegue.

estamos terminando agosto y las vacaciones de verano, y me acuerdo de Gorka y de sus visita este mes de Julio, de las compras, dos fuets mejor que uno, de las inmersiones en su habitación (con la tablet, un vaso de agua, un plato, el fuet y el cuchillo),

y de nuestras competiciones, él con el fuet, yo con el jamón,

no me esperaba este regalo, en verdad inesperado, un tercio de barra para ayudarme con este post que bien podría no haber escrito.

fuetyfajitas

receta para unas fajitas:

pochar cebolla, pimiento verde y rojo cortados a tiritas, si te gusta el picante puedes añadir cayena,

salpimentar, echar hierbitas al gusto (albahaca, tomillo, perejil, …), y limón exprimido,

cortar en tiras carne al gusto (pollo, pavo, lomo, …)  y sofreir sobre la base,

cantidades al gusto, animal o vegetal, o según encuentres ingredientes en el fondo de nevera.

si encuentras fuet, también lo puedes cortar e incluir en las fajitas, pero es mejor si lo utilizas para picar aquí y allá, seas padre o hija, nieto o abuelo, incluso madre, os acabamos de quitar el arito, quién sabe si te puedas aguantar.

 

 

¿y tú qué ves?

manzanita666estamos en medio de un taller, y se me ocurre comentar que es una pena que no tenga una fruta para explicar un concepto, una idea tonta, muy útil en procesos de comunicación.

Mariví se acerca a su planta, y me trae una manzana, y una navaja, que aprovecho, en vez de pelarla, para hacerla un agujero.

agujeritosi pregunto a las personas asistentes qué ven, algunas ven una manzana, mientras otras ven una manzana con un agujero, pero hay dos pensamientos adicionales, pues también ven un agujero en una manzana, o un agujero.

tú, ¿en cuál de los 4 grupos te ubicas?

el ejemplo intenta ser lo más gráfico posible, y hace referencia a un concepto que aparece en el libro “ideas que pegan”, que debería haberse traducido “ideas pegajosas” de los hermanos Heath, un clásico del marketing viral.

el concepto se llama “vacíos de conocimiento” y hace referencia a lo difícil que es para nuestra mente soportar los huecos, la im-perfección, de la misma forma que nos cuesta ver una manzana que no es completa.

buscamos entender, buscamos rellenar los huecos, buscamos la perfección.

por lo que, si quieres generar interés en tu interlocutor, es muy fácil, sólo tienes que abrir huecos, esos espacios en los que la mente entra con iluisión, con alegría, con la sana intención de entenderlos, para poderlos tapar.

agujeritomon   así lo vimos…

pasan dos semanas y Mariví me trae, de regalo, sin que yo se la pida, una segunda manzana, la misma que está encima de mi mesa de trabajo, esa superficie sin huecos desde la que veo surgir los posts que publico en oé corazón.

hoy, con esta segunda manzana sobre mi mesa, pienso que es buen momento para compartir uno de los secretos del cuentacuentos, y le saco unas fotos, una foto de manzana completa, una de frente, otra de perfil, con agujero normal y pasante,

sí, así estás bien, has quedado muy guapa,

mientras miro extrañado la planitud de mi escritorio, y busco la solución al enigma, ¿por dónde saldrán los posts?, esta mesa que es tan planita, ¿será por entre las vetas de la madera?, ¿o será por la rendija de las teclas de mi ordenador?

gracias, Mariví, por la primera manzana, y por la segunda, que estoy seguro que es la puerta, no falla nunca, para la manzana 3.