me colé en una fiesta

estoy paseando por Algorta con Karmele, intentando explicarle las ventajas de que sea ella la que cambie interiormente, porque es imposible que cambien todos los chicos con los que intenta asentar una relación, sin éxito,

y nos encontramos cerca de Satistegi con un grupo animado, dentro celebran algo, y un cartel que me llama la atención, la iniciación a un cuaderno de viaje, y me pregunto si detrás de ese cartel hay algo parecido a un viaje autobiográfico,

un viaje hacia adentro que le pueda ayudar a Karmele a mirar dentro en vez de tanto mirar fuera, y entramos en el local, donde preguntamos qué están celebrando, ¿acaso es la inauguración de algo?,

y sale a nuestro encuentro Begoña, que nos va a explicar la historia del centro que ella regenta, adi, y las actividades que desarrollan por las tardes, de lo más variadas, adi es como un centro de cultura alternativa en Algorta,

y lo que hacen por las mañanas, en una actividad que tiene todo de contreritas, porque hace unos años Begoña fue agente de seguros, y ahora se ha inventado una profesión nueva, desde el conocimiento de la letra pequeña,

ahora Begoña ayuda a personas que no conocen todos los detalles que la letra pequeña encierra en procesos con la aseguradora que les cubre situaciones de las cuales luego no se quieren hacer responsables, qué giro más bonito,

y me quedo maravillado con el giro de la historia, un proceso que ocupa inicialmente el 80% del tiempo de Begoña, que no cobra a sus clientes, realmente Begoña trabaja a éxito y “le pagan”, entrecomillado como observarás,  las mutuas,

y que progresivamente va a ocupar el 60%, quizás ahora está cerca del 40 o del 30% del tiempo, una actividad que le da lo que necesita para vivir, y para seguir realizando por la tarde, lo que a ella le gusta,

y descubro un mundo en el que apoya a chicas emprendedoras, en el que organiza talleres de cocina, de pintura, de conocimiento del arte, cuántas cosas y qué interesantes,

y pienso en Begoña como una participante más de el futuro emerge, un futuro que se gesta aquí y allá, a veces buscamos los grandes ejemplos, y a veces nos encontramos pequeños grandes ejemplos, preciosos, aquí y ahora, a nuestro alrededor,

qué te voy a decir, Begoña, de mayor me gustaría ser como tú.

   así lo vimos…

una vez nos hemos colado en esta fiesta, nos quedamos a charlar con el grupo de cocina que organiza Begoña y que imparte Lucía, esto no era una inauguración sino el cumple de Lucía, zorionak, Lucía,

tus alumnas no sé si aprenderán mucho de cocina, pero lo que es disfrutar sí que saben disfrutar de la vida, y conversar, cuando organices otro taller avísame, que yo también quiero pasármelo así de bien,

entre platillos y vinito, alrededor de una mesa y del fuego, … otra vez.

quién sabe por qué al amanecer, un bip del wasap tiene la culpa, me levanto y re-contacto con esta canción de Mecano, me colé en una fiesta, soy consciente de lo que acabo de hacer, me acabo de colar en una fiesta,

no sé si he hecho esto antes, qué corte, qué vergüenza, ¿verdad?

el azul claro, el orgullo bueno, acompaña estas líneas, y pienso en la de cosas que somos capaces de hacer, en contra de lo que nos han dicho mamá y padre, no molestes, no hables con desconocidos, no, no, no, no, no…

cuando estamos sanos, de eso se trata en última instancia, de vivir una vida propia, no la de papá y mamá, que ellos ya vivieron, o lo están intentando, la suya propia.

charlando con Lucía me doy cuenta de un movimiento que he hecho varias veces en mi vida y que no he conseguido mover adelante, relacionado con el dibujo y con las artes, sí, esas grandes olvidadas en mi vida,

porque me acuerdo de dos viajes en los que llevo con toda mi intención mis acuarelas y mis lapiceros, y mi cuaderno de dibujo (blanco, como te podrás imaginar), aquel viaje ya remoto a Egipto, en el que voy a conocer a María, la madre de Gorka y Maitane,

y unos años más tarde en Carboneras, donde ya estoy en la modalidad naúfrago, el año del divorcio, el hombre perdido en ningún sitio, solo, hablando con alguien que ya no está, solo aunque haya tanta gente alrededor,

dos viajes en los que no consigo realizar ni un dibujo, ni un boceto, y en los que el álbum de dibujo vuelve tan en blanco como lo llevo yo, y me hago la pregunta de cómo iniciar un cuaderno de viaje cargado de bocetos y de color,

y pienso en lo fácil que es, no puede ser más difícil que empezar un blog,

y me acuerdo de aquel día en el que pienso crear unas líneas, y compartirlas, hace de eso ya 5 años, ¿seré capaz de escribir un post al día como Cubeiro?, sí, tal vez lo que me molan a mí son las preguntas, por lo que me voy a auto-provocar,

¿seré capaz de hacer un boceto a lápiz y con colores una vez al día?

quién sabe por qué creo que en estas líneas nace una nueva afición y una nueva forma de viajar por la vida, que complementa las letras y la cámara del móvil, con mi cuaderno de viaje a todo color,

gracias, Martin, por el ejemplo.

 

y siento lo que he visto en este espacio, tan femenino, con restos de colección de Ana Ortuondo, que volverá con su nueva cole, con árboles en la pared, con esta presentación a la que gustaría asistir, Regalo para Kushbu,

en este espacio tan singular, adi, adi egon, atiende, sí, definitivamente por aquí ha pasado la madre protectora, con su cariño, su amor incondicional, su buen gusto y sus detalles, adi egon, que algo se cuece a nuestro alrededor.

 

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons, responsabilidad, Karmele, que pone el foco siempre dentro, porque no es la vida que pasa por encima mío, sino lo que pasa en mi interior cuando la vida ocurre,

de eso habla la fluidez,

un modelo inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe, que compartimos, como Begoña comparte adi, qué bonita actitud, muchas gracias, y como Lucía, zorionak, Lucía, qué 45 años más bonitos, desde este enlace.

 

 

 

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