emociones compartidas desde el CIE

emocionescompartidas mañanita mañanera de este segundo martes laborable del mes de enero, me encuentro en la bandeja de entradas un correo del CIE, en adelante Consorcio de Inteligencia Emocional, con la noticia de la publicación del libro emociones compartidas,

qué titulo más chulo,

que incluye dos de los palabros que mas me mueven en esta etapa de mi vida, las emociones, esa respuesta interior a las cosas que nos van pasando en el vida, que muchas veces se muestran al exterior, de una u otra forma,

por los gestos de mi cara fundamentalmente,

y esa actitud de compartir, te ofrezco de lo que tengo, te regalo de lo que sé, o me guío por tu necesidad, ¿en qué te puedo ayudar yo?, la maravillosa pregunta de Parsifal, que a veces no utilizamos,

un libro con una portada en blanco y negro,

qué curioso, acabo de abrir en el libro “orígenes” una cita, en un ejercicio más del juicio Strogoff, que habla de la dualidad y del contraste infinito que es la vida, una cita de Manu Dibango,

No se puede puede pintar blanco sobre blanco, negro sobre negro. Cada uno necesita del otro para revelarse.

Y pienso que así es, esa es una de las maravillas de compartir, y de las emociones, lo tuyo y lo mío, para formar de alguna forma lo nuestro, lo interno y lo externo, lo que había antes y lo nuevo,

en ese ejercicio infinito de ondas en movimiento, placer y displacer, amor y temor, que muchas veces es la vida, pensamientos y palabras de un martes, segundo día, de la segunda semana de este año par,

en el que pensaba escribir dos notas sobre el karma, o los 2 karmas, el lunar y el solar, año par, ya se ve, y en el que me sumo a la celebración de este libro, emociones compartidas, que publican mis compañeras del Consorcio de Inteligencia Emocional,

gracias por el regalo, gracias por compartir.

emocionescompartidasmon   así lo vimos…

si quieres descargarte el pdf, puedes hacer clic en el enlace

si quieres asistir a la presentación, el 28 de Enero, día par, en la FNAC de Bilbao, idem de lienzo

y si quieres escuchar un poco de blanco sobre negro,

Emociones compartidas es el resultado de un año de trabajo conjunto, compartido, emocionante.

El grupo de autores que se presenta ahora ante ustedes llevamos compartiendo nuestras emociones, nuestros sentimientos en un espacio virtual y simbólico, en un espacio que gustosamente puso a nuestra disposición EITB hace ya mucho tiempo.

Tiempo y trabajo que estuvo recogido en un primer libro denominado Retazos Emocionales que fue solo eso, un retazo, un primer intento de poner en papel lo que estaba compartido ya en la red, realizado con solamente algunos de sus bloggers. Mucho tiempo y mucho trabajo que desde hace un año aproximadamente está encomendado al Consorcio de Inteligencia Emocional – CIE. Ese es el motivo que ha propiciado que este libro sea editado como primero de esta nueva etapa del Blog de Inteligencia Emocional de EITB y su relación con la puesta de largo del CIE, que desde hace poco más o menos el mismo tiempo tiene ya entidad jurídica como asociación.

Celebrar es compartir y es con ustedes con quien llevamos tiempo compartiendo el afán por sensibilizar a la sociedad de la necesidad de contemplar en todos los procesos sociales y personales las variables emocionales.

Un afán que nos ha hecho emocionarnos cuando escribíamos nuestros post, nuestros pequeños artículos para publicarlos fielmente en las fechas asignadas. Emociones que muchas veces jugaban en nuestra contra ya que el compromiso adquirido junto con las obligaciones del día a día hacían muchas veces que el vértigo de responsabilidad, del no llegar a la fecha y hora señalada, marcase de urgencia nuestros escritos. Muchas otras veces, el post se teñía de una sinceridad desgarrada que traslucían los escritos más personales, los más viscerales, los que más emociones compartían.

Celebrar, compartir y reconocer es lo que también queremos hacer desde aquí a todas y todos los autores que figuran en este libro. Reconocer su esfuerzo, su disciplina, su generosidad, su criterio, su tesón, su rigor y su entrega que ha ido muchas veces más allá del conocimiento adquirido hasta llegar a poner sus tripas, su corazón, sus más íntimos sentimientos a disposición de sus lectores. Lectores y lectoras que cómo no también deben ser reconocidos y reconocidas por su fidelidad, por su compañía y complicidad que han hecho del blog uno de los mejor posicionados en habla hispana en la Red en Inteligencia Emocional.

Gracias pues a todas y todos y esperemos que estas emociones que compartimos con ustedes en estas páginas sean solamente en reflejo de una relación que ahora se inicia o que incluso ya esté iniciada y que esperamos mantener durante mucho tiempo más. Unas páginas que tienen como objetivo conseguir no solo compartir nuestras emociones, sino que ustedes compartan también las suyas… ojalá que así sea.

Rogelio Fernández Ortea
Arantza Echaniz Barrondo

“emociones compartidas” es el título de un libro digital de reciente publicación,

a la vez que un proyecto asociativo,

y un deseo de año nuevo,

ojalá en tu vida progresen las emociones compartidas,

en un encuentro de re-conocimiento,

yo me re-conozco, yo te re-conozco,

y de hacer juntas de nuevo,

porque el mundo nuevo se construye desde el yo, pero en asociación.

 

el milagro de candeal (y el piano de Dieguito)

bebocigalaEl viernes, recién celebrado mi funeral, ya de vuelta a casa, charlábamos Gorka, mi hijo mayor, y Rafael, el cura de la celebración (Rafael puso la cura de la alegría, la risa y el ritmo, un monstruo), y me comentó del milagro de Candeal, una comunidad entera que salió de la marginalidad más absoluta por medio de la colaboración de un grupo de músicos que hicieron de Candeal su proyecto B de vida. Porque todos tenían un proyecto A, que era vivir la música. Uno de ellos es Bebo Valdés, pianista cubano, huído del régimen castrista, que murió en Estocolmo, cuidad hermanada con Benalmádena en el dolor de su pérdida.

Te dejo con una película que Rafa nos comparte (un documental largo, un poco más de 2 horas de duración) que retrata un proceso de cambio en el territorio. De la delincuencia y la desesperación (desesperanza en el futuro) a un ejemplo a seguir. Sigue leyendo