Josetxo, ASLE y Bilbao, ¿quién dijo Bilbao?

bloquesen esta vida hemos recibido una educación para gustar a (o ser del agrado de) mucha gente, cuanta más gente mejor. Eso es lo que nos dice mamá, lo que nos dice papá, y lo que nos dicen nuestros profesores y maestras. En ese proceso entramos en la vida profesional, y hacemos lo mismo, con nuestras jefas, nuestros compañeros, y con nuestras clientas. Hasta que en un momento del camino nos damos cuenta de que estamos complaciendo a mucha gente, hasta llegar al punto de que es demasiada gente, y nos hemos olvidado de complacer a una persona, adivina, adivinanza, a quién me refiero aquí.

creamos una empresa, un producto, y esa creencia empieza a dominar toda la escena. Hay que gustar a todo mundo. Hasta que nos damos cuenta de que es imposible, que no se puede, que es un intento condenado al fracaso.

al fin y a la postre, si somos tantas y tantas personas, ¿no es suficiente con gustar a unas pocas?

eso es lo que siento que pasa con nuestro nombre y nuestros servicios, que hemos diseñado para que gusten muuuuuuuucho a unos pocos. Al 3, al 5, al 7%, incluso al 9, al 13 o al 31% del público objetivo, de las organizaciones a las que se lo vamos a mostrar.

eso es lo que siento que ha pasado como consecuencia de la presentación de «historias que transforman organizaciones» en Innobasque, que le ha gustado mucho a Josetxo, gerente de ASLE, Asociación de Sociedades Laborales de Euskadi (vascongadas, para los amantes de los 8 apellidos vascos), una organización referente en el territorio en ámbitos de gestión, incluyendo planeación estratégica y modelos emergentes de gestión. Josetxo, sin ir más lejos, es a la fecha Presidente de Euskalit, la agencia vasca que mueve el modelo EFQM en el territorio.

tras la presentación de diciembre, nos reunimos Silvia y yo con él, qué pena que Javier no puede asistir, una reunión a la que sigue una segunda, y en la que me acompaña Pablo, y buscamos una fecha para hacer la primera presentación de «historias que transforman organizaciones» en formato cerrado, en la sede de ASLE, en Bilbao.

es viernes de mañanita y llegamos justos de tiempo, con el tiempo justo para aparcar, dejar cuatro cachibaches que llevamos a la presentación, nos encanta teatralizar, y para tomarnos un café con leche, una tostada de degustación para Silvia (una mini-tostada) y un pastel vasco, joder, Patxi, para Mikel (ése soy yo).

pastelvasco

Nota al pie: impresiona el ejercicio que hace este pueblo por cuadrar el círculo, como Leonardo, o por cuadricular lo redondo, nuca se sabe, con dibujos de cuadrados y círculos por doquier.

cuando entramos de nuevo por la puerta de ASLE son las 9 y 3 minutos. Nos están esperando en el bunker, nunca más literal, en un espacio en el que se alojó en otro tiempo la caja fuerte de un banco sin dineros, hora de bajar.

desarrollamos las primeras dinámicas del cuentacuentos, la primera, con la historia que cambió mi vida, una de las muchas que son, para bajar del plano mental al emocional, la segunda, bailando a la pata coja, para integrar un punto más de nuestra corporalidad, y estar completas a lo largo de la mañana, mente, corazón, y cuerpo, pensar, sentir y voluntad, e incorporamos una variante en el ejercicio, premiando a las 3, que se convierten en 9, primeras personas voluntarias (deberíamos generar dinámicas positivas en nuestras organizaciones que premien a las personas voluntarias, y en las que reconozcamos sus ganas de colaborar y de probar), que dan paso a 9 voluntarias más, el grupo se separa en cerebro derecho, y en cerebro izquierdo, y una vez más, en la escenificación, nos da la impresión de que las personas, público pasivo inicialmente (activo sólo en el pensar), ya han entrado a jugar, están de cuerpo presentes, y nos van a acompañar.

en el movimiento 3 escenificamos la línea de nuestra vida, pasado, presente y futuro, y una vez más se arma un merequetengue terrible con los colores, que no se te caiga la pinza (amarilla, azul, verde o roja), Manuel.

pinzas

El rojo y el naranja, con sólo dos representantes, ocupan el futuro, reservado para el azul,

pinzasenelfuturoy sólo un naranja ocupa el presente, que dejándose sentir, se siente fatal ahí, ya no quiere estar más en el pasado, se mueve al futuro.

para rematar el movimiento 3 Pablo me presta su mochila, de la que saco alguna de mis creencias (pasado), que mi madre me ayudó a solidificar («obececer es amar, Mikel», sé obediente con mamá, «ufff, qué mal lo llevo, creo que me voy a rebelar, mamá»), me engancho a mis pinturas (en ese ejercicio que en un momento pasa de terapia biográfica a auténtica pasión de pintar sin parar, emociones, escritas lilí – lalá, de aquella forma banal, sin la pesa del remordimiento y del temor, pensamientos y acciones, yo soy un tipo de acción), en este mundo tan bonito, colorín colorao, dejo el texto en negro sobre blanco para que también puedas ejercitar tu imaginación, y la pared de enfrente, que me indica el camino a seguir si sigo los valores que me alumbran el camino, y que hago conscientes una vez más, mientras me acuerdo de la figura de Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, y autor de un libro que tengo que releer, «el hombre en busca de sentido», donde describe la vida del prisionero de un campo de concentración desde la perspectiva de un psiquiatra. En esta obra expone que, incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir, basada en su dimensión espiritual. Frankl domina la teoría y la práctica, ya que la obra la escribe tras salir, victorioso, de una de las experiencias más duras que un hombre puede vivir, la estancia en un campo de exterminio nazi durante la segunda guerra mundial.

mochila (pasado, creencias, gracias, Pablo), pinturas (presente, pasión) y el camino a seguir (futuro, valores, sentido, gracias, Viktor) que componen la línea de mi vida, qué fácil es dramatizar sin drama, el ejercicio ha salido fenomenal, y demuestra la diferencia que existe entre decir «ajá» a la propuesta del chico de las transparencias y dejar a la gente sentir, pensar, y actuar.

como de la presentación en el BBVA, de dos horas, a la presentación en Innobasque, de 3 horas, hoy pasamos a 4, para conversar, realizamos una dinámica adicional que refuerza ese punto esencial al que no damos muchas veces la importancia que tiene, las creencias, y la forma en la que nos condicionan en nuestro cotidiano vivir.

bloquesel ejercicio de los bloques es un ejercicio de condicionamiento que un día de estos presentamos en este blog, pero que es interesante realizar sin saber el resultado. Esta vez, volvemos a conseguir una mayoría absotula. Dos de cuarenta, un 5 % de la población muestra se sale del concicionamiento que le ponemos para jugar.

paramos para descansar, retomar fuelle y la atención, con una tortilla espectacular, estoy a punto de pedir un táper para llevarme a casa los 4 trozos que sobran, y seguimos con la representación, movimientos 4, el mundo hueco, 5, desde dónde y para qué, el miedo como inhibidor de la comunicación, 6, SUCCESS (sencillo, unesperado, concreto, creíble, emocional y sucesión de hechos como elementos de un mensjae que pega), y 7, en el que también nos dedicamos a jugar.

en la dinámica del 7 recortamos 5 de los 10 principios de la indagación apreciativa, y los acompañamos con los 10 títulos de los principios, y hacemos entre todos, en 3 grupos, el famoso «cada oveja con su pareja». El resultado del ejercicio es significativo, sobre todo para las personas que ahí nos congregamos.

nos despedimos con el cómo de «historias que transforman organizaciones», un cómo muy sencillo de explicar, 8 reuniones,

8

que se transforman, por arte de magia, en 1 (presentación degustador) + 2 (creencias) + 2 (pasiones) + 2 (valores) +1 (reunión de cierre = lanzamiento del proyecto en abierto), qué fácil es dramatizar con la ayuda de una cosa o dos.

8 transformadosya es casi la una y media, buena hora de cerrar la presentación, más si pensamos que algunas de las personas ahí presentes todavía tienen un quehacer pendiente. Es viernes, casi sábado, pero no se trata de abusar.

3libros

como es tónica en nuestras presentaciones, la Indagacion Apreciativa ha hecho mella en nuestra forma de evaluar la actividad, pedimos a las personas asistentes que nos cuenten qué es lo que más les ha gustado. Lo que no les ha gustado, por favor, por favorcito, se lo pueden guardar, porque difícilmente trabajando sobre nuestras debilidades vamos a llegar a un resultado espectacular.

bloquesmon   así lo vimos…

terminamos la presentación charlando con Oihane y Gema, representantes de los territorios históricos de Gipuzkoa y de Araba (Guipuzcoa y Álava). En ese ranking de me lo he pasado bien, regular y mal, de todo hay, Silvia, Pablo y yo tenemos la sensación de que hay personas en la sala a la que la presentación le ha costado. También hay personas que han pensado «qué fácil es contarlo, cómo se nota que no lo tienes que hacer tú» (hay varias personas que son consultores de implantación en procesos de cambio organizacional desde SOPRECS). La impresión es que Oihane y Gema han disfrutado como niñas pequeñas la presentación, como en su día le pasó a Josetxo, como les pasa a Silvia, a Pablo o a mí.

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va por todas vosotras, si os ha hecho pensar está bien, ya sea que sí, ya sea que no, si os ha cabreado es perfecto, si os ha gustado, también. Porque, al final, cada persona tiene su momento, y alguna cosa le llega menos, y alguna le llega más.

atencion

os agrademos a todas, siempre, vuestras preguntas, vuestra atención, vuestro participar y compartir, y vuestro cariño, en ese movimiento tan bonito de dar y recibir.

durante la presentación hablamos, mochila para alante, mochila para atrás, hablamos del camino de Santiago, una ruta que se puede hacer en grupo, porque siempre acabamos caminando solos – acompañadas, y una ruta por las bodegas del País Vasco que también me parece pertinente hacer.

panyvino

si nos invitáis a lo uno o a lo otro, encantados de acompañaros, va a ser que sí.

gracias, Josetxo, por la invitación. Un auténtico regalo coincidir.

una pregunta me deja ko al final de la presentación, Josetxo me pregunta cómo voy a contar la presentación de hoy, y entiendo que me da permiso para contarla, qué bonito es el mundo al revés, sin que se lo tengamos que pedir, para ilustrar y nutrir nuestro cuentacuentos particular. Es lunes, abro el outlook, y un correo del viernes con 4 fotos de la jornada son el testigo mudo de que es mucho gustar mucho a 3 que bastante a 300, un testigo que crece según voy escribiendo, en tiempo real, con otro correo que llega y otro más, según escribo esta entrada, en un camino que empieza por la mochila, por las creencias, y nos lleva a la innovación compartida, porque innovar es «no copiar», o copiar con gusto, y mejorar, un detalle, dos, tres…