¿por qué responsabilidad emocional en vez de inteligencia emocional?

en un momento del camino un ajá surge y observamos la perfección de la vida que estamos viviendo, con sus zapatazos incluidos, con sus desgracias y sus siniestros totales, sí, con todo y todo,

conectamos con el principio de causalidad, y nuestra vida se llena de “causualidades” (en vez de casualidades), nos dejamos de preguntar por qué a mí (la pregunta del oso de peluche y la víctima), y conectamos con para qué a mí,

y con una comprensión que va más allá, y que integra el transgeneracional, la historia de mis padres, de mi familia más allá de mis padres, para desentrañar pequeños misterios y grandes adhesiones,

y se abre una pregunta que es difícil de integrar si no estás en esta vibración, ¿para qué elijo esta experiencia?, ¿acaso soy absolutamente responsable de todo lo que estoy viviendo, de todos y cada uno de los acontecimientos que pueblan mi vida?,

no sé por qué me da que la respuesta va a ser que sí.

te animamos a que realices un pequeño test de responsabilidad, en el que a cualquier pregunta, empezando por las 7 siguientes, puedes asignar una de las siguientes respuestas, yo – ellas (otra u otras personas) – la providencia

¿quién ha elegido a mi mamá?

¿quién ha elegido a mi padre?

¿quién ha elegido a mi primera pareja?

¿quién ha elegido este trabajo?

¿quién ha elegido esta separación?

¿quién ha elegido esta pérdida?

¿quién ha elegido este día a día sin ilusión?

en una lista que tú misma puedes completar a tu gusto, eso es responsabilidad, pero por favor no elimines las dos primeras preguntas, que son procedentes, para pasar a valorar los resultados de la siguiente manera,

cuando dices yo asumes tu responsabilidad, cuando eliges otras personas o la providencia echas balones fuera, es una forma como otra cualquiera de responder yo no, por lo que no asumes tu responsabilidad, ya sabes,

depende cuál sea tu porcentaje de respuestas en el primer saco (yo) y en el segundo saco (yo no) así es tu aproximación a la responsabilidad por todo, y por absolutamente todas las situaciones que pueblan tu vida.

 

   así lo vimos…

si observamos el origen de la palabra responsabilidad, habilidad para responder, es fácil de entender que nos gusta mucho más que la inteligencia, ya que en la responsabilidad se conjugan la teoría y la práctica, 

esto es, el conocimiento y la aplicación de este conocimiento en nuestro día a día,

es más que lógico que seamos promotoras de las responsabilidad en todos los ámbitos de nuestra vida, responsabilidad social, sí, responsabilidad medio-ambiental, responsabilidad en la rendición de cuentas (en nuestros comportamientos), sí,

responsabilidad emocional, claro que sí,

y conectamos con ese texto que acompaña la contraportada de 7 emociones, que habla del color, muchas gracias, Goethe, por regalarnos la teoría del color y la comprensión energética en la que basamos 7 emociones,

color que surge como un baile entre la claridad y la oscuridad, con la participación del Ser Humano, en el ejercicio de observar, un baile de 3 elementos, en el que el observador se hace presente,

de la misma forma que hablamos de nuestra capacidad de actuar como observadores de lo que nos rodea y de lo que en nuestro interior se encuentra,

esa persona observadora que es capaz de sentir su emoción, entenderla, y hacer con ella (no somos sujetos pasivos a los que las emociones les pasan por encima), desde su mejor intención,

hacer lo mejor,

para sí misma y para su entorno próximo,

y ahí volvemos a la primera página de este libro, a la cita de Goethe,

y conociéndome mejor a mí misma, conozco el mundo que me rodea,

y entendiéndome mejor soy capaz de entenderte mejor a ti, persona, animal, amiga planta, mundo mineral, en un viaje infinito hacia lo minúsculo y hacia lo inconmensurable, lo infinito,

es lógico entender que no termina ahí el viaje, si acaso estamos comenzando, y encadenamos preguntas nuevas,

sí, por estos dos motivos nos cuadra mucho más la responsabilidad que la inteligencia, ojalá tu reto esté en poner estos pocos fundamentos en práctica, y en pasar de las musas al teatro,

a este teatro tan bonito que es la vida.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que compartimos desde este enlace.

 

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dejar ir, dejar venir (un último ejercicio para despedir el año)

un año termina poco a poco, languidece según la cuenta atrás se acerca, ya sólo le quedan 13 horas, está a punto de extinguirse, puede ser un buen momento para hacer un pequeño ejercicio de recapitulación, sencillo y potente,

en el que revisamos qué nos ha traído, qué hemos vivido, con sus significados, qué tenemos que agradecer, cuáles son los hallazgos fundamentales, los grandes apreHendizajes, si los ha habido, ojalá no hayas tenido ningún siniestro total,

y qué quieres dejar atrás, en forma de pensamientos, emociones y acciones disfuncionales, tu vieja piel que ya no te sirve, que ya no te protege, que no debería ser parte de tu caminar en este año nuevo,

tal vez es esa relación con ese hombre, tal vez esa relación con tu madre o con tu hermana, tal vez están metidos tu ex y tus hijos en esa ecuación a todas luces imperfecta,

tal vez es ese miedo que te come desde las entrañas y te hace conducirte cada día mirando al retrovisor del más sonoro de tus fracasos pasados, que te impide mirar con lucidez, confianza e ilusión cada día nuevo,

tal vez es esa pena por lo que pudo ser y no fue, pero tampoco es, y además es imposible que vuelva a ser, porque hay cosas en esta vida que son simplemente imposibles, y es bueno reconocerlo,

tal vez es una rabia que sigue clamando en el desierto de este mundo que a veces se te antoja tan bestia, tan grotesco y malcarado, tan desprovistro de cariño y de una mínima sensibilidad,

sea lo que sea eso que te molesta en este año que agoniza tenemos una mala y una buena noticia, la mala es que eso que te molesta no está fuera, vive en ti, la buena es que no está fuera, vive en ti, y por lo tanto sólo depende de ti dejarlo ir.

   así lo vimos…

si tienes un rato libre este día, te proponemos un ejercicio sencillo, tan sencillo como respirar, 7 respiraciones profundas durante un minuto pueden bastar, conecta con todo lo vivido, y con esos dos listados de cosas,

los apreHendizajes y los regalos, por una parte,

y todos esos viejos hábitos (pensamientos, emociones, acciones) de los que te quieres desprender,

dos listas sencillas que puedes plasmar con la ayuda de un lápiz y uno o dos papeles, mejor 2 para componer el número 3, dos papeles con lo que puedes hacer lo que quieras, los puedes quemar, los puedes guardar para revisarlos dentro de un año,

y observar cómo se han modificado, tal vez te sorprendes con la comparación, muchas cosas siguen en el mismo sitio, alguna cosa a buen seguro que se ha TRANSformado, alguna tanto que tal vez ya ni siquiera está,

también puedes asociar a los dos listados un símbolo que para ti haga significado y dos acciones bien diferenciadas, tal vez incluso asocias el símbolo con un ritual, es tan rica nuestra imaginación y tan sabia nuestra intuición…

piensa que lo que hagas es perfecto, está bien,

en este ejercicio que te conecta con tus emociones, y esperamos que de alguna forma sutil con la emoción de la comprensión, porque a veces sólo necesitamos comprender para sanar un poquito,

comprender-nos para comprender-les, recuerda,

entre tanta algarabía externa y tanto quedabien, entre tanto cava y turrón, bien regaditos esta noche con campanas y uvas, lo viejo termina, viva lo viejo, para que lo nuevo pueda tomar su lugar..

si lees esta propuesta pasado el día 31, el 1, el 2, el 3, no importa, siempre que no sea el cinco, puedes sustituir la lista de lo que quieres dejar ir por la lista de lo que quieres dejar venir.

 

dejar ir lo viejo, lo que no nos sirve, lo que es dis-funcional en nuestras vidas,

para que lo nuevo ocupe su lugar,

un ejercicio inspirado por la teoría U de Otto Scharmer.

a lo largo de este año (y años anteriores) hemos presentando 7 emociones como un modelo de inteligencia emocional, hasta que integramos que no estamos hablando de inteligencia emocional sino de responsabilidad emocional,

un sutil matiz que hace toda la diferencia,

es más que probable que en el 2018 y siguientes sigamos profundizando en ese concepto de la responsabilidad personal, también en nuestro rico y profundo mundo emocional.

7 emociones, creative commons, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe, accesible desde este enlace. entre campana y campana, y sobre campana una.

 

Soraya no es la solución ni el referente de este pueblo descalzo

veo desde el móvil esta noticia relacionada con la campaña en las elecciones de Catalunya, y no me lo puedo creer, debe ser una broma, porque esto no es definitivamente campaña política,

es la más absoluta de las vergüenzas,

en este país en el que todo vale, porque aceptamos todo, y siento que es un buen momento para ver cómo funciona la plataforma avaaz, en la que voy a lanzar una campaña, con un texto sencillo,

en el que le pido a Soraya que ejerza su máxima responsabilidad política, y nos dé un ejemplo de lo que un político hace cuando se equivoca, que no es otra cosa que pedir perdón ante la opinión pública, y dimitir de todos sus cargos políticos,

una campaña con un texto sencillo,

Un político debería ser un ejemplo para su pueblo, y nunca al revés. Una persona que se dedica a la política debería unir, en vez de separar.

El discurso de Soraya Sáenz de Santamaría en plena campaña para las elecciones del nuevo gobierno de Catalunya es un ejemplo de todo lo contrario de lo que un político debe hacer. Ejercer su máxima responsabilidad política, mediante la dimisión de todos sus cargos, en su partido, y en el gobierno de España, es la mejor forma de pedir perdón. Otra persona, mejor preparada, y con mejor intención, le sustituirá. 

Por el bien de tu partido, Soraya, por el bien del gobierno de la nación, y de la relación con la autonomía de Catalunya, de todas las españolas y de todos los catalanes de paz, te solicito que dimitas de todos tus cargos políticos.

Si tienes alguna duda de las declaraciones de Soraya, puedes consultar este reportaje que se publica en la web del huffington post, titulado “Incredulidad por el discurso de Sáenz de Santamaría sobre Cataluña”, y publicado el 17 de Diciembre del 17,

un texto que tengo la intención de dejar flotar en internet, porque esto no se trata de empujar y tirar, sino de permitir que lo que tenga que ser suceda, con nuestro acompañamiento, siempre necesario, desde nuestra mejor intención.

   así lo vimos…

en el proceso de crear la campaña y compartirla con amigos, paso por diferentes emociones, desde la alegría, que tiene mucho del hacer conjunto desde la comprensión,

a cierta tristeza, según observo alguno de los comentarios y respuestas que recibo por el wasap, desde mi grupo de amigos de juventud,

Josu me indica que las desmesuras de los políticos se pagan en las urnas, y que estamos en campaña, parece ser que estar en campaña es como estar en la ciudad sin ley, en esa ciudad en la que todo vale,

y Juan me indica que Soraya sólo representa a las personas que le votan, definitivamente yo tengo una idea un tanto diferente de lo que debería representar un presidente o un vicepridente de Gobierno, incluso un ministro,

dentro y fuera de una campaña electoral

y en un grupo de personas que asisten a un taller de 7 emociones en el CIE, varias de las cuales acaban abandonando el grupo, creo que alguna emoción ha tocado el texto, y han preferido “matar al mensajero”,

ay, qué fácil es tapar en vez de gestionar, escuchar en vez de hablar, no tomarnos las cosas personalmente, ponernos siquiera por un momento en los zapatos del otro, esa característica que está relacionada con la empatía,

sí, me resulta curioso observar qué mal aguantamos el tirón de las personas que piensan diferente de nosotras, qué poco preparadas estamos para hablar de temas candentes, y qué fácil nos vamos a los extremos, tan lejos del justo medio.

y me acuerdo del chiste del vendedor de zapatos en África, el enfoque pesimista, “no hay negocio posible, nadie lleva zapatos”, y el enfoque optimista, “el negocio potencial es brutal, nadie lleva zapatos”,

y no puedo sino observar una sociedad sin zapatos, en la que no hemos integrado ni siquiera un poquito esa democracia participativa, no la representativa en la que vamos una vez a votar cada cuatro años, sino la otra,

una sociedad formada por personas activas y responsables que se implican en pequeños procesos del día a día,

una sociedad sin zapatos, durante y fuera de campaña electoral, en la que hablamos el doble de lo que escuchamos, es curioso que tengamos dos orejas y una sola boca, será para potenciar el efecto estereofónico, sin más,

y en la que escuchamos tan poco desde el corazón, ese órgano que mora en nuestro interior, tip tap, tip tap, no sé si lo notas, a mí a veces también me cuesta, y no para, afortunadamente, de latir.

en el proceso posterior intento asentar lo vivido, y recontacto con el proceso, el título que le he puesto a la foto, Soraya no es la solución, un título que representa lo que siento, sí, la solución no pasa por exabruptos de la vicepresidenta del Gobierno,

dentro ni fuera de la campaña electoral, ése no es el papel de una persona que representa un Gobierno que ha aplicado una medida sin precedentes en la historia de la democracia española,

y observo un fenómeno curioso, en el que la imagen del mitin se enmarca en el monigote con trazo azul clarito, un azul claro que representa tradicionalmente al partido popular, y algo choca,

el color del estrado, y del logo al fondo, no debe ser una casualidad, ya no es azul clarito, sino morado, un color que utiliza otra fuerza o partido de nuestro panorama político, porque poco a poco los vamos aprendiendo los colores,

y re-conociéndolos, los rojos y los azules, los naranjas y los morados, y me pregunto el por qué (o el para qué) de este desparrame que hace vomitar a esta chica estas palabras, tras la comida del tercer domingo de adviento,

tal vez ha tenido naranja de postre, o se ha ofuscado con el estrado morado, sí, está morada a naranjas, o a uvas, va a llegar un momento en el que no representamos nada, y eso es lo que nos vamos a merecer, nada, absolutamente nada,

el mejor espacio posible para que aparezca un buen vendedor de zapatos, que ojalá sea mujer, porque el pueblo, como la vieja clase política que ya no le representa, y mejor no hablamos de ser referente o ejemplo, está descalzo.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, creative commons, inspirado por la teoría del color de Goethe y la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que explica el nivel energético de las emociones con la ayuda del color,

un modelo que tiene toda la cancha del mundo, como nuestro rico mundo emocional, porque el pueblo está descalzo, y, diría más, huérfano de referentes, mira que sí que hay cancha para la evolución.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace.

 

 

 

 

con las emociones pasa como con la madera (i cadascú la cuina a la seva manera)

es tiempo de mercadillo de otoño en la escuela Micael, en este fin de semana que nos anuncia la llegada de la navidad, con los calendarios de adviento, un periodo que este año es más corto de lo normal,

con 4 domingos que empiezan a contar el 03 de diciembre, qué curioso, en una fecha como ésta se desarrolla el primer encuentro, y último, de prepárate en Madrid, el inicio de este cuentacuentos digital, hace ya cuatro años, cómo pasa el tiempo,

y entre puestos de ángeles de lana y artesanía de todo tipo,

se filtra este año una pareja mediterránea, Cadascú, que se presenta con una tarjeta de madera, y que nos regala una exposición preciosa de figuras de todo tipo, barcos y trenes, jirafas y elefantes, mamuts y ratones, cada pieza es única, irrepetible,

arte en madera que me conecta con mi abuelo, ebanista, que se gana la vida con una serrería y posteriormente con la fabricación y venta de muebles, y con mi padre, artesano aficionado a la madera desde su tierna infancia,

arte-sano, qué bonito, qué necesario,

como la infancia, qué necesaria,

como vivir con aquello que nos da la vida, sea lo que sea en cada caso, a cada persona, a ti y a mí, a esta pareja que se acerca hoy desde Valencia, o como bien reza la tarjeta de madera, a cadascú.

   así lo vimos…

y no puedo evitar esa pregunta, ¿qué habría sido de la vida de mi padre si en vez de vivir de la mar, profesión alimenticia y aritmética, 1 viaje, 2 viajes, 3 viajes, hubiese vivido de la madera?, pregunta que responde en off Jesús, mi primer jefe:

si mi abuela tuviese trole no sería mi abuela.

busco el significado de cadascú en internet, tú también lo puedes hacer, para copiar esta nota autoexplicativa, sobre todo si tú también hablas catalán, por lo menos en la intimidad

Cadascú i cadascun

Convé no confondre cadascú amb cadascun.

CADASCÚ (o cada u)

Cadascú és un pronom invariable referit a persones que vol dir ‘cada persona’.

  • El xef explica la recepta i cadascú la cuina a la seva manera.

CADASCUN (o cada un)

Cadascun és un determinant que va seguit de la preposició de i un nom. Té forma per al femení (cadascuna) però no per al plural. Es refereix tant a persones com a coses i vol dir ‘cada cosa o persona (que forma part d’un conjunt)’.

  • Per al seu aniversari dóna un caramel a cadascun dels nens de la classe.

De vegades es pot ometre el nom que acompanya si pel context queda clar el referent. En aquest cas, doncs, cadascun és un pronom.

  • Les dues entitats, amb més de 300 socis cadascuna, reben subvencions des de fa més de 10 anys.

y me imagino, o al menos eso intento, una vida en el que cada persona vive su propia vida, sin tanta carga transgeneracional, de mi padre, de mi abuelo, de mi bisabuelo, 1 – 2 -3, y quién sabe de cuántas generaciones más.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, responsabilidad que entendemos y desarrollamos según la definición y el ejemplo de arriba,

el xef explica la recepta i cadascú la cuina a la seva manera.

que viene el lobo

loboEs lunes a las 9 de  la noche, y voy camino de Madrid por la A-6. Aunque voy a más de 130, un coche me pisa los talones. Le veo con intención de adelantar por la derecha, pero no puede. El tráfico es denso. Una moto, esos vehículos que caben por casi cualquier sitio nos sortea a los dos y a nuestros compañeros de viaje de la derecha. Piso levemente el freno para animarle al compañero de atrás a que ceda en su intento de pasarme por encima. Me siento acosado.

El compañero de atrás, ejerciendo su derecho al acoso, me pone las luces largas, a más de 120 kilómetros hora. Ya he decidido que estamos jugando a una persecución de James Bondo, el agente 007 redondo. No sé si soy el agente inglés o el agente ruso. Miro a mi derecha. No hay ninguna morena despampanante. Tampoco rubia. No hay helicópteros sobrevolando los coches ni metralletas.

A la altura del entronque con la m-40, 1 kilómetro antes, más o menos, ya que me temo lo que va a pasar, encuentro un hueco en el carril del medio. Mi sombra se proyecta delante de mi coche, no sin un simulacro de empujarme desde mi lateral izquierdo, un chico joven conduce el coche, no me extraña, y pisa el freno ya adelante mío. Reducimos la velocidad, hasta 60 kilómetros hora. Le regalo unas ráfagas largas. Sigue reduciendo. Simula parar en medio de la autovía. Si me está retando a pasarle, creo que no lo va a conseguir. No estoy para hacer carreras por la autovía, y él no va a parar el coche y salir andando con su metralleta, al menos si no quiere tener y provocar un accidente, ya ha sido bastante imprudente.

Lo que ha pasado podría no haber ocurrido pero ya es historia. A la altura del desvío de la M-40 puedo elegir entre seguir hacia adelante, siguiendo a mi acosador, o derivarme al lado. La M-40 me recibe tranquila. El acosador encontrará otro coche al que pisarle el cogote.

lobomon  así lo vimos…

Vivimos un mundo en el que lo que vemos nos influye, lo que oímos nos influye, lo que comemos y bebemos nos influye. La gente con la que nos relacionamos y el tono de la relación nos influye.

De mayor me gustaría ser más transparente, pero mientras me queda hacerlo mejor en el día a día. Es martes por la mañana. Por algún extraño motivo relaciono lo que me ha ocurrido ayer noche con un corto que guardé en el fin de semana. El spot me gustó. No sabía de qué se podía hablar cuando lo abriese.

Tal vez de agresividad, de un mundo competitivo, frenético, en el que alguien te persigue, o te va a intentar empujar. El juego seguirá el cauce de la conversación que entables con tu interlocutor. A veces es bueno dejar pasar. A veces es bueno decirle “respétame como yo te respeto a ti”. Si yo te trato bien, no acepto otra cosa que buen trato por tu parte.

¿habrá visto mi amigo, te he visto, el spot del nuevo súper híper rekete coche cohete? Seguro que corre más que el suyo. Lo que ha hecho lo puede mejorar. Sólo hacen falta más caballos para el lobo, que no creció en educación.

Para no ser injusto con él, y haciendo un ejercicio de responsabilidad personal, algo había en mi energía ayer para que me encontrase (atrajese) un acosador. Otros días los dejo pasar, lalí, lalá, yo voy con mi cestita, a visitar a mi abuelita.

La pregunta que me ayuda a cerrar este post es muy tonta. “¿Para qué convoqué ayer noche a un acosador?”  Porque nuestra experiencia sigue a nuestra energía. Mi conversación de la mañana me sirve de respuesta, pero es ya carne de otro post.

Brum, bruuuuuuuuummmmm

tengo tu cartera (de la teoría a la acciona)

tengotucarteraEs viernes. El último del mes de Junio. Hace 3 horitas que he editado un post relacionado con una cadena de favores. Me llaman al móvil, y un señor, ¿quién es?, Carlos, al que no conozco, me pregunta sí soy Mikel BILBAO GARAY. Me extraña la pregunta. Casi sin tiempo para responder sí, me dice “tengo tu cartera”.

No tengo capacidad de reacción. Le pregunto qué cartera. Le pregunto cómo es, para confirmar que no es verdad, que no tiene mi billetera, que por cierto no he echado en falta. La busco y no la encuentro.

Carlos me da una explicación de lo que tiene, incluyendo más de 100 €, tarjetas, y la clave de una tarjeta de crédito, que en palabras de Carlos no debería tener junto a la visa. Tiene razón, y efectivamente, también tiene mi dni, mi carnet de conducir, y mis tarjetas.

Carlos me llama desde los Negrales, no sé dónde está, y me pregunta qué podemos hacer para que me la devuelva, o para que la pase a buscar. Casualidades del día, ha dejado aparcado el coche en la estación de Pinar de las Rozas, donde yo cojo el tren, ya que vivo ahí. Quedamos a las 2:30.

Aunque tenemos los teléfonos móviles, le comento que voy vestido con un niki de rayas, azules y verdes. Él va vestido de amarillo, qué color más raro para ir vestido por completo de. Trabaja para acciona, me comenta.

Cuelgo el teléfono y me da un auténtico alegrón. Creo que es la primera vez en mi vida que pierdo mi cartera. Acabo de publicar un post relacionado con una cadena de favores. Y al de tres horas, una persona se encuentra con mi cartera, y me llama al móvil para iniciar un ejemplo de lo que es una cadena de favores. No sé si crees en las señales. Yo sí, y lo interpreto como una señal, como una confirmación, un ejemplo práctico de lo que hoy ha sido teoría.

Ya en la estación, reconozco a la primera a Carlos Martínez Álvarez, que llega desde los Negrales, vestido de arriba a abajo de amarillo, con un buzo de acciona. Me presento y le doy las gracias por su acto. Me pasa la cartera y nos vamos andando al aparcamiento, donde él tiene aparcado el coche.

Carlos es asturiano. Su sobrino, que se casa en octubre en Cangas de Onís, está de visita en Madrid, para entregarle las invitaciones a su boda, y le está esperando. Si no es por eso, a gusto él y a gusto yo como estamos charlando nos tomábamos una cerveza.

Me voy encantado a hacer la compra en Carrefour. Una cadena de favores, de la que soy el primer beneficiado, acaba de empezar. Pienso que todos podemos empezar una cadena en cualquier momento. Carlos puede, y tú, y yo.

Y podemos empezar en cualquier momento. Carlos está ahí como un ejemplo precioso, un recordatorio puntual. De la teoría a la práctica pasamos en 1 segundo. Gracias, Carlos, por tu confirmación.

tengotucarterapng   Así lo vimos…

Reviso otra casualidad por la mañana, ya de lunes, preparando el post con el que comienza la semana. El color del marco en el que inscribo la foto de Carlos es verde, verde como cualquier comportamiento, que trae a la tierra el azul (los valores que queremos vivir). Carlos, un ejemplo de vida, que se plasma en éste, y estoy seguro, otros muchos comportamientos similares.

Muy bonito ejercicio este de traer el cielo (valores)  a la tierra (por medio de comportamientos). Muy bonito ejemplo de vida, porque la teoría es teoría hasta que alguien la baja a la tierra, y se convierte en acción.

Y si le quieres echar un vistazo al video de cadenas de agradecimientos, yo lo haría, lo tienes aquí: http://wp.me/p3iA9W-ZE

tú también puedes decirle no al fracking (ni aquí ni en ningún otro sitio)

frackingLa torre de babel nos separa de otras culturas que hablan en otros idiomas. Afortunadamente, los subtítulos nos acercan a pueblos indómitos, como los de los ocho apellidos vascos. De Álava, tierra de transición, de esplanadas esplendorosas (según con qué se le compare, ¿verdad?) y de patatas, nos llega un subtitulado que podemos leer, y un mensaje que podemos sentir.

Y si me dejas una opinión, espero que los efectos de los chicos del fracking (tan parecido al frac, mucho más elegante que el traje y corbata, menuda vulgaridad), y sus resultados tan devastadores, no se dejen sentir en tu casa ni en tu comunidad.

un abrazo respetuoso con las personas, con los animales y con el medio ambiente, en resumidas cuentas, con tu comunidad, Mikel

frackingmon   así lo vimos…

 

Para ponerle título al post, le pido una ayuda a Gidor, que resuelve que

fracking EZ, hemen ez, eta inon ere ez

está bien en euskera (vascuence) batua (unificado).

En el euskera de Bermeo, pueblo de mis padres, de Gidor y de mi infancia, sería

fracking EZ hemen ez inon beez

ya supongo que no se entiende desde una lengua latina, y suena más bien raro.

A cachitos, sería algo así:

fraking ez, fracking no

hemen (aquí) ez (no)

Inon (en cualquier otro sitio, en ningún sitio) beez (tampoco), aquí y en ningún sitio.

Preparo unas líneas para la difusión a dos listas de contactos de este post, y me leo escribiendo:

De los indómitos países vascos me llega una campaña.

Una campaña que no me incumbe.

O sí.

Una campaña que puedo dejar en paso,

o en la que puedo participar.

Porque la tierra de mis vecinos puede convertirse mañana en la mía.

Y ya sabes,

“cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar”

 

y me acuerdo de un concepto que tuve la suerte de aprender hace casi tres años, en un taller del Arte de Vivir, en el que nos preguntaron de qué somos responsables en nuestra vida. yo pensé en mi responsabilidad con mis hijos, con mi familia, con mi trabajo, mi pequeño mundo.

La respuesta / propuesta de Beatriz, la monitora, me dejó un poco descolocado:

“Somos responsables por todo”

Poco a poco creo que le voy cogiendo el sentido a la frase. En el continuo de la responsabilidad, empezando por la irresponsabilidad absoluta, pasamos a la responsabilidad con mi pequeño mundo, para llegar a niveles mayores de iniciativa y compromiso. En el extremo opuesto a la irresponsabilidad absoluta tenemos la responsabilidad por todo, un concepto muy cercano al amor incondicional hecho acción, porque la responsabilidad por todo es activa, te anima a actuar.

yo soy responsable (el observador sí es responsable)

Cita

yo soy responsable,
de lo que hice,
y de lo que no hago,
de cómo lo hago,
y de cómo lo dejé de hacer.

mikelenelespejomon   Así lo vimos y así lo vemos …

Miro a mi pasado, miro a mi presente, e intento dejar de mirar al futuro, ese futuro mejor que todos queremos construir. Pienso en cada uno de los ejercicios en los que puedo ejercer mi responsabilidad, esa actitud y esa acción que me define hoy.

Y poco a poco, reflejando en otros esa misma actitud, o actuando con los demás como intento actuar conmigo mismo, observo cómo aparece en mi vida, poco a poco, el observador, ese otro que no soy yo, o que es más yo de lo que mi otro yo es.

si quieres una presentación de los 5+5 principios que mueven la Indagación Apreciativa, entre los que se encuentra el principio de libre contribución, por el cual todas las personas son responsables del alcance, forma y modo de su contribución como voluntarias en un proceso que nos abarca a todas las personas que componemos un sistema, te dejamos una presentación.

perder un año para ganar la vida

barcoEn una actividad reciente en cliente, en un taller titulado “el mando intermedio en una organización innovadora”, presenté varias de las dinámicas de oé corazón, varios juegos para pensar, para reflexionar y hacer diferente.
Y me presenté por medio de una historia, una historia personal, porque no hay nada más universal que lo más personal, de la misma forma que no hay nada que mueva más a una persona que una historia de otra persona, una historia con corazón.
Ese día, me presenté con la historia de un niño, que en primero de primaria tuvo que cambiar de colegio, porque en la primera quincena de Octubre, casi sin un mes de curso, ya estaba catalogado como el monstruo de la clase. Además, entre otras circunstancias, la profesora y tutora estaba estresada porque no iba a conseguir acabar el temario, de primero de primaria, no se lo pierdan, señoras y señores.
Recapacitando sobre la historia del niño, no pude evitar una frase relativa a Gorka, mi hijo mayor. Perdiendo un año, ganó la vida, que impactó, vistas las evaluaciones del taller, a una persona. Porque lo que nos pasó fue exactamente eso.

Gorka cambió de colegio, y nos ofrecieron, ya que era de diciembre, una plaza en jardín de infancia, tras un periodo de evaluación de 2 semanas. Repetir un año, en resumidas cuentas, algo con tan mala prensa hoy en día, en un entorno en el que estamos tan interesados en ganarle tiempo al tiempo, donde rápido se entiende como mejor, y repetir curso es sinónimo de fracaso escolar.

El diagnóstico de Mariana fue contundente:

  • a Gorka le faltaba jugar,
  • y tiene miedo al profesor.

Tras reconocer los síntomas y aceptar el diagnóstico, Gorka estaba repitiendo el último año de jardín de infancia.

10 años más tarde podemos evaluar los resultados de lo que hicimos, y vemos un chaval sano, fuerte, responsable, buena gente, amigo de sus amigos y buen estudiante. Y aunque es imposible evaluar los resultados de lo que no hicimos, supongo que ya te has parado a pensar al respecto (no sabemos los resultados del camino que no tomamos), todo parece indicar que no medicarle con Ritalín como nos recomendaron en el centro educativo del que salimos huyendo fue un acierto.

Para este niño pequeño parar un año fue un regalo. Volver a jugar y a disfrutar de su infancia, de los columpios y del arenero fue una maravilla del mundo mundial. Y lo fue para toda su familia, que entró en contacto con otro ritmo y otra forma de hacer.

Gorka, nunca me ha tocado tanto una evaluación, y me lo permito repetir, qué regalo, perdiendo un año ganó la vida. Es curioso cuantas cosas se pueden hacer en un año, una unidad de medida en el que caben tantas cosas, con su invierno y su verano, con su otoño y su primavera.

Echo la mirada atrás y veo los primeros posts de oé corazón, publicados en marzo del 2013, a modo de recopilación de una serie de posts anteriores, publicados en diario responsable, un saludo desde aquí, Jordi, todo el éxito del mundo en el evento de esta semana, con referencia a la responsabilidad social, y los siguientes, ya en abril del 2013, con la impronta tonta de oé corazón, con ese modo de contar y entretejer historias con retazos de otras historias, y pienso qué estoy haciendo.

Sin duda, estoy haciendo lo que Gorka me enseñó. Estoy jugando en mi arenero, construyendo una historia diferente, una historia en el que hombres y mujeres mayores se vuelven a permitir jugar, también en el trabajo. Un juego inocente, en el que no hay miedo al profesor, ni al jefe, ni a la compañera, ni al subordinado, ni al qué dirán.

Un juego en un espacio con corazón, en el que los sentimientos pueden aflorar, en el que las emociones sí forman parte de nuestro ser, y se entrelazan con nuestro pensar y con nuestro actuar.

Un espacio en el que, poco a poco, el profesional se encuentra con su Ser, y se da cuenta de que esos atributos redescubiertos de la infancia, la desinhibición, la curiosidad, la dinámica de prueba y error, le hacen mucho más flexible a la adversidad, y le permiten volver a construir castillos más fácilmente, si el anterior se rompió este va a ser mejor. Un espacio en el que poco a poco el profesional se encuentra con otros profesionales, y se reconocen como personas y como grupo, y se dan cuenta de esas capacidades nuevas, que siempre estuvieron de forma potencial, que están redescubriendo juntos.

Porque qué fácil es crear cuando nos quitamos tres capas de miedo (cómo me voy a mostrar, qué dirán de mí, qué va a pasar) y nos aventuramos nuevamente en la pregunta, en el no sé, en el vamos a tener que probar…

Hace un año pensé que un blog podría ser una buena forma de compartir el camino de oé corazón con toda aquella persona que estuviese interesada en escuchar, en sentarse a escribir, a leer, a responder, a interactuar. Poco a poco, el camino se manifiesta y nuestra particular forma de hacer, plagada de reflexiones, de preguntas y de conversaciones, tan parecida a tricotar, da paso a otra reflexión compartida, a otro post.

Perder un año para ganar la vida, parar un poco para pisar con más fuerza y determinación, definitivamente qué bonito es este camino, también en el seno de tu organización, convertida en una unidad generadora de innovación.

barcomon   Así lo vimos…

1 año creando posts

9 años en lontananza nos permitirán evaluar los resultados de alguna de las decisiones que tomamos hoy, sin miedo a cómo nos vamos a mostrar, al qué dirán, a qué va a pasar, sin miedo a experimentar y a jugar, elementos clave de la creatividad. También de la innovación.
 

Mamá se va a la guerra en el día mundial del cáncer de mama

irenefuerzatekemonIrene Aparici es una compañera de viaje en un proyecto común, que iniciamos hace ya unos meses con Mario Reyes. El proyecto en cuestión se llama Proyecto de vida sin excusas. Este proyecto, encabezado por Mario, me ha dado la oportunidad de conocer a Irene, una mujer luchadora y vital, una chica preciosa, que ha pasado por un encuentro con el cáncer de mama. Irene ha hecho lo que muchas mujeres que lo padecen, buscar la mejor alternativa médica para sanarse, recuperarse, y seguir con su vida normal. Pero, adicionalmente ha hecho un par de cosas más. Entre otras, ha descrito su trayectoria vital de la mano de esa enfermedad a la que ninguno de nosotros es inmune. Mi abuelo materno, por poner un ejemplo cercano, murió de cáncer. Él lo llamaba mamarro. Mi abuelo paterno también, aunque entonces yo era más pequeñito, y no tenía conciencia de esa enfermedad tan rara. Sigue leyendo