¿y si hacemos un cuadro de gratitud?

tras la sesión del viernes en Mutualia, una sesión que termina a las 5 con una sensación muy curiosa, la magia se ha hecho presente entre nosotras, y parece que nadie se quiere ir, qué raro, más que raro, rarísimo,

de hecho me da la sensación que estoy echando al grupo cuando repito por tercera vez que ya se ha acabado, qué malo soy, y 3 días más tarde Fermando nos remite una propuesta extraída de un libro de Melodie Beattie,

y observo con una sonrisa que estamos plantando semillas en terreno fértil, todo parece indicar que en este grupo algo va a germinar, y va a crecer, sí, todo parece indicar que sí, muchas gracias, Fernando, por tu regalo,

un regalo cargado de gratitud.

   así lo vimos…

Un día, años después de descubrir el poder de la gratitud, me sentía atascado, bloqueado e ingrato. De nuevo. Después de unos minutos de esto, supe qué hacer. Entendí claramente cuál era el remedio para mi situación.

Fui a una tienda en la ciudad y elegí la cajita más hermosa que pude encontrar. Era plateado, con grabados en él. Alrededor de cuatro pulgadas de alto y seis pulgadas de ancho. Luego fui a casa y saqué una libreta de papel. Lo rompí en pequeñas tiras pequeñas. En cada hoja de papel, escribí una cosa que me molestaba o preocupaba: desde las finanzas, al trabajo, al amor.

Cuando terminé de escribir mi lista de problemas, comencé con otra. Ahora, en cada hoja de papel, escribí los nombres de las personas por las que quería orar, las personas que amaba, las personas a las que quería pedirle a Dios que las bendijera.
Cuando terminé, puse cada pequeña tira de papel en la caja.

Luego, sostuve la caja en mis manos y agradecí a Dios por todo lo que había dentro.
Todavía tengo mi caja de gratitud. Lo mantengo a la vista. La gente piensa que es solo una decoración bonita, pero para mí significa mucho más que eso. De vez en cuando, cuando me siento deprimido, abro la caja. Saco un trozo de papel y practico la gratitud por cualquier resbalón que haya salido. A veces, saco un nombre de alguien a quien quiero que Dios bendiga. Para ese día, mi misión es rodear a esa persona con mis oraciones.

La mayoría de los problemas que puse en esa caja se resolvieron hace tiempo. Pero la caja todavía está alrededor para recordarme el poder de la gratitud.

¿Tiene algunos problemas en su vida hoy en día, áreas que parece que no puede resolver? Si aún no tienes uno, considera hacer una caja de agradecimiento. Recuerde, hay una diferencia entre saber sobre el poder de la gratitud y realmente aplicar la gratitud en nuestras vidas.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

y me pregunto por qué hago un cuadro en vez de una caja, pero con el mismo sentido, tal vez es mi inconsciente, que me ayuda a seguir jugando, ¿qué caja?, la que sube y baja, y veo cómo mi niño natural se expresa, por aquí y por allá,

jUgando, es tan importante jUgar…

 

recientemente descubrimos el triple camino, un camino de sanación, un camino de salvación personal, que tal vez tiene cierta capacidad de contagio, te animamos a que lo pruebes, tal vez tú tienes alguna de las 3 patas más corta que las otras,

tal vez ésa es tu vía para mejorar.

si quieres jUgar sencillo puedes juntar a tu madre protectora, paciente y cariñosa, que va a pintar un mandala, una actividad que además nos conecta con una energía sutil que nos puede acompañar en el resto de las actividades del día,

y a tu niña natural, que va a juntar el dibujo con cualquier tontería, dentro de un marco hueco, quién sabe por qué a los niños les fascinan las cosas sencillas, como los palos y las piedras, unas piedras que son preciosas, gracias a la imaginación,

y dejamos que pase lo que pase, ¿qué te parece nuestro manualidad de hoy?

7 emociones es un mod0

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hibridando historias nuevas en el camino hacia la innovación

nos encantan los cuentos y las fábulas, cuando somos bebés, cuando somos enanitos, cuando somos adolescentes, cuando somos personas hechas y derechas, ése es uno de los fundamentos del cuentacuentos,

estamos programadas para escuchar y contar cuentos,

pero, y he ahí uno de los problemas, parece que el número de historias que podemos llegar a conocer es finito, y todos conocemos unas pocas historias, vamos a pensar que ésta es una limitación a esta aproximación,

hasta que un día pensamos que podemos componer o hibridar nuevas historias, juntando personajes dispares, que no se habrían conocido entre sí nunca jamás, porque, por ejemplo, pertenecen a dos cuentos diferentes,

y viven otra época, y nada tienen que ver, si te parece vamos a poner un ejemplo para ilustrarlo, ¿te imaginas cómo sería una historia en la que se juntan la Cenicienta  y Shreck?, vaya disparate, ¿verdad?,

pues mira que a mí no me lo parece, y es una dinámica que abre una puerta infinita a la imaginación, a que el niño natural que llevamos dentro juegue, y se permita explorar, eliminando barreras, limitaciones mentales que merman su creatividad,

ése es uno de los fundamentos de la innovación, barrer limitaciones mentales,

y en eso andamos este fin de semana, juntando la historia de Cenicienta, esa niña buena que limpia y limpia sin parar, en casa de su madrastra, con un padre sumiso, que le baila el agua a la bruja, para recibir unas migajas de reconocimiento,

si lo piensas bien Cenicienta encarna la anti-princesa,

y a la que vamos a juntar con Shrek, el rey de la ciénaga, el abominable monstruo de la ciénaga, aquí no hay mayor discusión, la figura prototipo del anti-príncipe, al menos así nos lo han pintado de inicio,

y juntamos a los dos protagonistas con una situación, ahí está el 3, que puede dejar volar tu imaginación, Cenicienta está triste, su mamá, ups, su madrastra, no la ve, y Shrek, que ya vive con ella, quién sabe cómo llegaron a juntarse,

será una historia rara que algo tiene que ver con su transgeneracional,

Shrek no sabe qué hacer para animarla, y se le ocurre salir de compras, ¿qué crees que le puede comprar como regalo a Cenicienta?

   así lo vimos…

escribo estas líneas después de un domingo por la mañana en el ogro de la ciénaga sale a comprar un aspirador con Silvia, no te imaginas qué ilusión le puede llegar a hacer a una anti-princesa este anti-regalo,

que además, de puro contenta, va a acabar pagando ella misma.

el ejemplo de arriba es una dinámica que podemos proponer en cualquier cole, en la dinámica de crear puentes mentales que nos permiten abrir la mente a la diversidad, al otro, a posibilidades nuevas de relación,

pero que también podemos proponer en cualquier organización, en la que el pensamiento se haya tan encorsetado, tan limitado a lo que las buenas prácticas externas dictan, copia y pega de la peor calidad,

y surge después de una conversación disparatada con Javier Goikoetxea, monstruo de la creatividad e impulsor de la economía del bien Común, yo le invito a cenar con unos amigos en Algorta, a 70 km, y el se va a la India con tal de no aceptar,

a Bombai, debe ser la bomba ir a a la India, y me responde con un proyecto que es la bomba, en el que participa en colaboración con Anesvad, y me acuerdo de un cuento, en realidad es una fábula, que puedo relacionar con este proyecto de cooperación,

y pienso en una línea que junta (en realidad barre las barreras mentales entre) un proyecto de cuentacuentos y un proyecto de responsabilidad social corporativa, o un proyecto en el cole y un proyecto en la empresa,

o un proyecto en la India, y muchos como éste, gracias, Javier, y las 7 emociones, un proyecto para extender la responsabilidad emocional en el mundo, y sigo barriendo barreras,

¿qué organización podría estar interesada en un proyecto así? ,

y pienso en Save the children, y pienso en el movimiento de la EBC, y pienso en la fundación alares, en la fundación diversidad, en el pacto mundial, en programas para extender la educación promovidos por la Caixa o Telefónica,

y siento que alguna de estas posibilidades se va a dar, una vez que hemos barrido las barreras mentales, con escoba y pala funciona, pero no te puedes imaginar cómo de bien va con un aspirador AAAA.

este post habla de varias cosas, el cuentacuentos incluido,

pero me gustaría enmarcarlo dentro de la línea de ecosistemas innovadores, una línea que prende sí o sí, como cuando enchufamos la corriente a la aspiradora, la creatividad en las personas y despejamos el camino de la innovación en la organización.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

 

la carta de Dani Alves

Mierda, vine de la nada.

Estoy aquí.

Es irreal, pero estoy aquí.

estas frases, sacadas de la carta que escribe Dani Alves, de forma previa a jugar la final de la Champions, marcan un antes y un después, para mí, en la forma de entender a una persona, qué poco sabemos de alguien y qué fácil la juzgamos,

la verdad es que me acuesto el jueves leyendo la carta que escribe Alves, y me parece un ejercicio que todas deberíamos hacer, poner negro sobre blanco nuestra vida, nuestras luces y nuestras sombras,

en este ejercicio tan bonito que es la biografía, no puedo negar que después de leer a Dani me cae infinitamente mejor, no ya por lo dura que es su historia, no por el empeño a hacer frente a la adversidad,

me cae infinitamente mejor por su valentía, en el campo, y en la vida, no todo el mundo tiene el cuajo que tiene este chaval a la hora de reconocer que no tenemos que gustar a todo el mundo, hay gente a la que gustamos,

y hay gente a la que no vamos a poder caer bien en 100 vidas,

y se vale, es aceptable, es más, es normal, es bueno, no tenemos que gustar a todo el mundo, con que gustemos a una persona empieza a construirse un mundo diferente, no me imagino cómo nos iría de bien si nos cayésemos mejor a nosotras mismas,

en un ejercicio de presente continuo, ahora, ahora, ahora.

   así lo vimos…

yo que tú no me perdería la historia de Dani Alves, una historia que le lleva a un chaval a decirse,

Mierda, vine de la nada.

Estoy aquí.

Es irreal, pero estoy aquí.

y lo celebra, y lo disfruta, y se le nota, claro que se le nota, el orgullo necesita expresarse, como le pasa a Dani, una historia en la que una persona es fiel a su filosofía de vida, Ataque, ataque, ataque, ojalá le veamos hoy atacar con alegría.

en el orgullo conectamos con nuestras capacidades, sólo nosotros sabemos lo que nos ha costado llegar aquí, estamos orgullosos de nuestros logros, sí, y cuando ese orgullo se ve acompañado con la humildad, yo me reconozco,

y soy capaz de reconocerte a ti.

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional, CREATIVE COMMONS, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer, y la teoría del color de Goethe.

 

lo abundante y lo escaso

chirlas

en el ejercicio de diseñar el futuro, a veces somos tan brutos que pensamos que el mundo se va a plegar a nuestra voluntad pequeña, a veces, tenemos errores de cálculo gruesos,

y ahí me estoy acordando de nuestro cuentacuentos, un programa muy bonito pero que tiene muy poco de diseño para el gran público, seguramente, es hora de reconocerlo, tiene mucho de camino de desarrollo personal para unas pocas personas,

y todo parece confirmar este pensamiento reciente, que se empieza a anidar en mi cabezota hace cosa de un año, en el que dejo de buscar presentaciones en el mundo corporativo, del que me alejo temporalmente,

para dar paso natural a un programa emergente, 7 emociones, en un ámbito que des-conozco, el mundo educativo, aunque no me es ajeno, gracias a mis hijos y a mi experiencia personal, la educación, convertida en procesos de apreHendizaje,

con Hache intercalada, porque sólo aprendemos de verdad con Hache intercalada, cuando todo nuestro cuerpo incorpora una nueva realidad,

un programa que nace con la intención primera de ser un regalo, de hecho es un MOOC gratuito para profesores y maestras que vamos a re-lanzar este año, quizás con el curso nuevo,

y como todo regalo tiene una devolución, dando nos habilitamos para recibir, dejando ir nos vaciamos y nos hacemos presentes para lo nuevo que puede irrumpir en nuestras vidas,

y pasa el primer trimestre, y pasa el segundo trimestre, y pasa el tercer trimestre del 2016, y no pasa nada en la educación, un mundo nuevo que no nos re-conoce, que no nos tiene en el rádar, y que no nos va a aceptar de buenas a primeras,

y surge una idea, ¿por qué no nos giramos, y desarrollamos el regalo, y todo lo apreHendido en el camino en el mundo corporativo?, y llega esa presentación en Correos, ya en el cuarto trimestre del 2016, que abre una puerta nueva,

por medio de una pregunta, casi todas las preguntas dibujan puertas nuevas, es curioso, “¿habéis pensado que este programa no sólo es interesante en este organización?, este programa puede ser interesante en cualquier corporativo”,

y decidimos explorar esta idea, sin prisa pero sin pausa, tal vez no es nuestra prioridad número uno hoy, y realizamos unas pocas presentaciones adicionales, en adif, en Euskaltel, en Kutxabank, en Zte, en Leroy Merlin, en Triodos Bank,

y todo parece indicar que 7 emociones se deja querer, genera curiosidad y atracción,

y en eso estamos, tras una reunión de martes en Seat, en la que pudiendo hablar de otras cosas aprovechamos para hablar de 7 emociones, en eso estoy, sentado en la playa de Sitges, es invierno pero el día huele a primavera,

y siento que hay presentaciones nuevas de este programa tan bueno, bonito y necesario, 7 emociones, en Mutualia, en la fundación Adecco, en calidad Pascual, firmas imponentes todas ellas, alguna de las cuales se va a convertir en portaestandarte de 7 emociones,

sólo necesitamos 3 clientes, porque 2 o 3 casos de éxito ponen un programa en el rádar del mundo corporativo,

y reflexiono a semana pasada, con esta sensación de la playa de Sitges, arena y chirlas por medio, sobre lo abundante y lo escaso, sobre el cuentacuentos y las 7 emociones, sobre nuestra voluntad pequeña y la voluntad grande de la que somos parte,

los dibujos que nuestra voluntad pequeña hace, y otros dibujos que no tengo ni idea quién pinta, tan bonitos,

mientras hoy, si nada lo remedia, 3 amigas nos juntamos en una reunión del cuentacuentos, mañana le toca el turno a 2 presentaciones de 7 emociones, y me pregunto qué más da si es arena o es chirla, si lo uno y lo otro nace desde el amor,

con nuestra mejor intención.

chirlasmon   así lo vimos…

círculo de regalos es un ejercicio regalo de Luis Espiga, maestro de triformación social, que integramos en los bloques de la visión nocturna y los cambios de visión de las 7 emociones, hay ejercicios que merece la pena repetir,

está relacionado con la energía de dar y la energía de recibir, una energía que ayudamos a interpretar, y que nos sirve en los ámbitos social y corporativo, es muy sencillo de desarrollar, si te parece bien te lo explico en unas pocas líneas,

creas un círculo con personas, a cada una le das un objeto similar, puede ser una piedra, una tiza, un caramelo, una chirla, el ejercicio trata de pasar los objetos en sentido contrario de las agujas del reloj,

nuestra mano derecha coge el objeto depositado en nuestra mano izquierda, y lo pasa a la mano izquierda de la persona situada a nuestra derecha, si lo haces es muy sencillo,

nuestra mano izquierda recibe de forma despreocupada, simplemente está ahí, y recibe lo que tenga que venir, y nuestra mano derecha recoge ese objeto y lo da, y los objetos se ponen en circulación,

y creamos un flujo continuo, siempre y cuando nuestra intención y nuestra atención están en la energía de dar, si quieres puedes probar también lo que pasa cuando nuestra energía, intención y atención se ponen en “modo recibir”.

chirlas

este ejercicio, extremadamente simple, ejemplifica el concepto de dejar ir y dejar venir de la teoría U de Otto Scharmer, y lo podemos poner en práctica en nuestra vida, es un ejercicio que nos pone en contacto con la fluidez,

todas podemos contactar con nuestras capacidades, la escucha, la empatía, el cariño, …, unas capacidades que crecen cuando las ejercitamos, con la energía de nuestro amor, el amor es inagotable, cuanto más lo usamos más tenemos,

¿has pensado que en el mundo material cuando más damos menos tenemos, y que en el mundo espiritual la ley funciona de forma exactamente al revés, más tengo cuanto más doy, y más tenemos cuanto más damos?

tal vez por eso 7 emociones tiene esa energía que le falta a nuestro cuentacuentos, 7 emociones nace con la energía, intención y atención puestas en el proceso de dar, tal vez ésa sea la clave última de la abundancia y la escasez.

chirlas

puedes descargar 7 emociones desde esta página, creative commons, gratis, como los granitos de arena y las chirlas, sin publicidad.

3 sidras irlandesas (2 en 3 para hacer 5) y los muppets

salimos de la presentación en ASLE y metemos los cachibaches en el coche,

¿estamos arriba o abajo?abajoyarriba2abajoyarriba

guggenheim

¿escalera o ascensor para subir?, debemos estar abajo, y buscamos una farmacia en la que comprar medicinas para seguir, esos sitios denominamos tabernas, o bar, pintxo y pote para llegar a la hora de comer.

abajoyarriba3– ¿qué apetece para beber? ya debemos estar adentro,

– yo una sidra,

– venga, yo también,

– y yo, ¿nos pones tres sidras, por favor?

– no tenemos sidra vasca, ni asturiana, pero si queréis sí tenemos sidra irlandesa, en formato de pinta.

– venga, que sean dos entonces, y nos las repartes en 3,

abajoyarriba5

y aparece el 5.

abajoyarriba6

abajoyarriba4que da paso al 3 otra vez, pies en el suelo, velas en el mostrador, varias abajo, una arriba, sí que estamos adentro.

Charla que te charla lo que estaba fuera pasa a estar adentro también.

Nos vamos poco a poco hacia casa, y le preguntamos a Pablo por un par de sitios buenos para pinchar por el casco viejo, parece que él no se junta a comer, Sukela, La maliziosa, cualquiera de estos puede estar bien, de fuera para adentro, claro que sí.

salimos del bar, de dentro pafuera, cómo sientra la sidrita en ayunasss arrgggg, y una última imagen del bar nos asalta.

themuppets0 una imagen de nuestra época, difícil de traducir, difícil de explicar a gente corriente menor de edad, no sé por qué pensamos que Josetxo sí que la va a entender.

Pablo, Silvia, qué bonita compañía, gracias por poblar esta vida de color.

pabloysilvia

¿A Begoña?

venga, si hoy no vamos al mar, vamos a Begoña, que para algo somos de Bilbao.

themuppetsmon

así lo vimos…

miro a los personajes de los Muppets y pienso a quién me parezco yo más. Hoy, seguramente a la rana Gustavo, o Kermi, no sé bien cómo se llama, el reportero dicharachero, aunque me reservo un porcentaje grande de Epi (mi ser natural), y del monstruo de las galletas. pero eso no es lo importante, sinceramente, ¿que te parece si ampliamos el juego?, ¿a quién te pareces + tú?

cualquier día de estos empezamos con las presentaciones de las personas que colaboran en el “cuentacuentos” de oé corazón, Silvia, Pablo, Javier, Félix, Belén, amigas y compañeros de camino, personas que entienden ese verbo raro rarísimo: compartir.

Pablo, mila esker etortzeagatik (gracias por acompañarnos), la siguiente es en Madrid.

el mapa mundi de Bilbao y Hernán Cortes II (palito, palito = segundo) en el nuevo mundo

mibarno sé por qué, pero acabo de perder el barco que me lleva, junto con el resto de mis compañeros de promoción, desde Portugalete, al lado del puente más elegante, el mejor puente colgante, al ayuntamiento de Bilbao, el puro centro del Imperio bilbaino.

como tenía tiempo de rekete-híper-súper sobra, he decidido ir a comprar unos vinos de Muriel para Navidad. Hago una selección alternativa, a la que al tradicional cosecheros sin etiqueta añado 3 botellas de txakoli, y 3 cajas de 6 botellas diferentes, cavas, un reserva con etiqueta y un vino joven de diseño. Total, ciento y pico €uritos. En un sitio en el que no aceptan tarjeta, no tienen cambio de 500 €uros. Me dicen que puedo llevarme los vinos y que ya les pago el lunes. Como el lunes no estoy en Bilbao, y le tendría que pedir el favor a mi madre, prefiero buscar cambio.

En la gasolinera, el empleado se ríe con estrépito, en la tienda de monte pienso en comprar un buff a Ainhoa, mi sobrina, o para mí mismo, y provoco el proceso de cambio, pero tengo el día tacaño, jolín, 30 euros, en un bar me dicen que no cambiar, en el cajero, que no es de mi franquicia, me cobran 2,04 euros de comisión, decido no, en la farmacia, donde he dedicido comprar Rinomer fuerza 2, y tras creer que he perdido el billete, con tanto saque y meto, se me cambia la cara, me dicen que no tienen cambio, devuelvo el Rinomer, vuelvo al cajero y decido que todo sea por darle salida a la mañana, 2,04 €uritos de comisión, el 1%, por una operación contable. ¿Qué TAE tiene esta operación entre amigos? Qué más da, es lo que hay hoy. Vuelvo a la bodega, y pago el vino.

Como se va haciendo tarde, desecho mi plan original, de aparcar el coche cerca de Ereaga e ir andando al puente, qué bonito paseo, y decido aparcar al lado del puente de Portugalete, todavía puedo llegar. Aparco sin problema y veo la barquilla al otro lado de la ría. Me da tiempo. me peleo con el parquímetro, que con 2€ me da parking hasta las 9:45 del lunes. Pienso qeu puede ser más barato. CAncelo la operación, y meto 1,20, 1,40, 1,60, justo hasta las 2, y no sé hasta qué hora hay aparcamiento restringido, 1,80, ya me he vuelto a pasar, qué más da, pienso, e imprimo el ticket.

Vuelvo la cabeza y la barquilla del puente colgante, tú eres el más elegante, el mejor puente colgante, ya está cerca de esta orilla. Salgo corriendo.puentecolgante

En la entrada, están pasando los coches, qué bueno, tengo tiempo. No entiendo el proceso automático de expedición de billetes. Unas señoras a mi derecha y a mi izquierda también son primerizas. No sabemos cómo es. Al final decido echar el dinero y probar. 1, 2, saco dos pases, le regalo uno a una señora, la campana está sonando, cómo se mete el tícket, en el torniquete, las puertas se cierran, tic, tac, he perdido la barquilla. No son las 12:30, faltan unos minutos, y decido llamar a algún compañero de promoción, Dani, Jon, Juanjuo, Iñaki.

miratufuturo

Como hace una semana que he destrozado mi anterior móvil, que voló suavecito contra una escalera de mármol, tengo la agenda desierta. Le llamo a Javi que no va al barco, y me dice que me pasa el de Dani. Para cuando me llega, cruzando en la barquilla el Nervión, veo salir de la orilla una barca. No sé por qué ya sé quiénes son, mis compañeros de promoción. Llego a la orilla, me llega el teléfono de Dani, al que llamo, quizás el barco puede volver, pero me topo con el contestador. Definitivamente, hoy, todavía no sé por qué, tenía que perder este barco.

barco

En vez de enfurecerme, recurso normal, casi obligado en otras épocas, sonrío. Empiezo a sacar fotos de la ría, de un barco que cruza, de los edificios, del parque. Pienso que no he estado nunca en Portu (3 veces de forma atropellada), qué pena, viviendo tan cerca, a 3 kilometros escasos.

Me paro en un café, y acompaño el transitar de la barra, con una chica que me atiende, con otro que parece la dueña, con otra compañera suya que no está de turno y llega con unas tarjetas, pido un café con leche y un bollo, preparándome para un hamabietako y medio, o segundo desayuno.

bolloEn el estar sin prisa y sin agobios conecto con una pregunta. ¿Para qué he perdido el barco hoy? Esta pregunta, tan parecida y tan diferente a por qué, abre puertas de pensamiento diferentes.

Me levanto y veo una pizarra para niños, con una lámina y pinturas, qué raro es esto en un bar. Dibujo un sol con una sonrisota, es curioso pero me siento así. Detrás de la pizarra hay una estantería con revistas. le llamo a Silvia y le comento la extraña mañana de sábado en la que tantas ganas tenía de coger un barco con mis compañeros.

mibar¿para qué he perdido el barco?, comparto la pregunta.

Según estoy hablando con ella, me veo enfrente de un mapa mundi de Bilbao, de esos de bola, reconditos, y me fijo en lo que la bola me enseña, respondiendo atenta a mi pregunta reciente

mapamundidebilbaoEspaña a lo lejos, ahí al fondo, y América Latina aquí enfrente mío, empezando por Costa Rica, Cuba, México y Colombia. Pienso que tal vez mi destino, y el destino de “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos” y de otros programas de oé corazón está ahi. Silvia, en vez de asustarse, me comenta que desde que me conoce tiene la extraña sensación de que vamos a vivir juntos en el extranjero.

El resto de mi mañana es una total y absoluta celbración, de lo que veo frente a mí, y de lo que está por venir. Pago la cuenta y le pregunto a la chica de la barra su nombre, y cómo se sube hasta el metro de Portu. Me dice que ellos, muchas veces, pasan el barco y toman el metro de la margen derecha en Las Arenas. Ese ya lo conozco, me apetece hacer un poco de lo que no he hecho en mi vida, en la margen izquierda, esa margen de la mujer y hombre trabajador.

Subo la cuesta y contacto con el viejo mundo del que soy parte, edificios viejos, calles estrechas, gente mayor, cultura del vino, de la tapa y del poteo, que se hace fuerte generación tras generación. Algo nuevo respira en mí y conmigo. Saco una foto de un ancla en un bar, en una vitrina de cristal, y siento que este ancla, tan pesada otras veces, se ha vuelto liviana.

anclaTan liviana como la cuesta, una cuesta que viviendo en Algorta, ya estoy entrenado a subir, me encantan las cuestas.

Tomo por primera vez en mi vida el metro de la margen izquierda, con una sensación muy grata de que podemos cambiar. De estilo de vida, de formas, de margen y de continente, si así nos apetece.

mapamundidebilbaomon   Así lo vimos…

Hoy me imagino un puente de luz entre el viejo continente y el nuevo, con la energía del amor como nexo. Todo lo viejo y lo nuevo que se reconocen y crean una nueva realidad mejor para todas las partes.

Como soy hombre de acción, y las ideas no se me hacen viejas en la nevera, empiezo a compartir la posibilidad con Rodolfo Carrillo, amigo costarricense, Piedad Rojas, mi amiga colombiana, y con Jon Orobengoa, una casualidad preciosa que cobra significado un año después de conocernos en el DF de México.

qué, quién, cómo, cuándo, por qué, qué bonito cuando loS sustituímos por PARA QUÉ.

arcoiris

desde oé corazón (organizaciones con espíritu y corazón, s.l.), promovemos el uso de la plastilina en las organizaciones, esa plastilina que nos acerca a la levedad, a la alegría, al disfrute (dis sin – fruto), y facilita la mejor expresión de nuestro Ser en desarrollo.

por algún motivo, esta mañana de sábado me he encontrado una pizarra con rotuladores preparada para los niños en un bar. Cuando vuelva les tengo que traer unas plastilinas con las que unir la margen derecha con la izquierda de la ría Nervión con un puente de luz (roja, naranjita, amarilla, verde, azul, … hasta llegar al añil).

nosotros tenemos trabajito que hacer, para unir la margen derecha y la izquierda de ese charco enorme que llaman océano Atlántico, y que lleva, como bien sabe Colón, y los reyes católicos, a las Indias. En otro día cualquiera, nos ponemos con su figura y la de Hernán Cortés, tres amigos (si contamos a Isabel y Fernando en el mismo cajón) a los que les vamos a apoyar con un mapa mundi actualizado del Gran Bilbao.

por cierto, hablando de Colón y Cortés, hombres insignes para unos, truhanes y de la peor calaña para otros, el Océano Atlántico, en otro tiempo mar del Norte, une dos golfos, el de Bizkaia, con el de México, derecha e izquierda de un arco de luz.

y por todas mis compañeras (tacirupeca jarro y el bolo)

museoel miércoles 26 pasó, y el jueves 27, 3*3*3, 3 veces tres, se hace presente. Son las 3 de la tarde cuando caigo en un veinte, expresión mexicana que significa más o menos “me doy cuenta de un algo”, una especie de ajá, o de “eureka”.

me he pasado la mañana como un enano, y la expresión no puede ser más bonita, ni más literal, porque he estado toda la mañana jugando como un niño, disfrutando, y la mañana ha dado paso a la tarde, y sigo en ello.

Me doy cuenta de que en mi familia por parte de mi padre, tal vez por parte de madre un poco también, hay una carencia brutal de juego. Yo considero que soy un niño que jugué poco, y me doy cuenta que me habría gustado jugar más con mi hijo Gorka. Y caigo en la cuenta del diagnóstico de Mariana antes de aceptarle en la escuela Micael para repetir el último año de jardín de infancia:

– a Gorka le falta jugar y

– Gorka tiene miedo al profesor.

Estas dos frases encierran una carga de profundidad que no he llegado a entender bien hasta hoy.

Porque he conectado con el dolor de mi padre, huérfano de madre a los 7 años, al que visualizo castigado por su padre, atado a la mesa de la cocina por un pie, muerto de miedo, para conectar luego con mi propia infancia, que puedo ser más alegre, y con la infancia de mi hijo, que de alguna forma, mejorando lo pasado, también repite.

Hoy haría las cosas de una forma diferente, pero lo que he hecho es perfecto, me perdono, porque estaba donde estaba, en ese sitio que está tan cerca de donde me dejaron. Hoy me perdono y le sonrío al niño pequeño que está llorando escribiendo en el teclado de su ordenador, un juguete con pantalla táctil con el que se lo pasa fenomenal, escribiendo cuentos tontos de su vida, que es la vida de cualquier niño, y le digo que no se preocupe, que la vida es perfecta.

hoy sé que cuando sanamos, el efecto traspasa todas las fronteras del aquí y del ahora, de la generación anterior y la siguiente, y la salud vuelve a mis ancestros y a los que están por venir, de la misma forma que Gorka sanando su vida también me sana a mí y a mi padre. Un solo eslabón sana a toda la cadena.

Ayer, camino de Caixa Forum, pasé ex profeso, por la tienda de el museo Thyssen Bornemisza, una tienda en la que se venden todas esas cosas culturales de lujo que la gente bien puede tener, una tienda en la que me mi niño se quedó prendado de una pelota, una pelota que no tuvo de niño.

bolaHoy entiendo que mi padre me regaló el scalextric que él nunca tuvo, aquel scalextric encima del que yo me hice tantas veces  pis, de la misma forma que yo le compro a Jon, el hijo mayor de mi hermana, de 2 añitos, la pelota que a Mikel le hubiera gustado tener, una pelota mágica, con vitutitas que flotan a poco que la mueva con los deditos, a poco que la gires, virutitas que flotan cuando la subes, la bajas, o le haces votar.

En la vida, en este mundo tan raro que apenas empezamos a entender, la sanación es instantánea, y no conoce de antes ni después, de lejos o cerca. Hoy vuelvo a jugar y desarrollo mi profesión, y mi vida personal, desde el juego, desde la emoción, acompañado por niños y niñas de 40 o 50, 30 o 60 años que se permiten de nuevo jugar, reír, abandonarse, preguntar.

A Gorka le faltaba jugar y le tenía miedo a su profesor, de la misma forma que me faltaba jugar a mí, y le tenía miedo a Jesús o a Tomás, aunque no lo llegara a reconocer, o como mi padre tenía miedo a su padre, con bastante probabilidad.

Hoy, muchas gracias, Gorka, muchas gracias, aita, no sabéis cómo os quiero, muchas gracias, Tomás, mi vida está más cerca del juego, y de ese ejercicio sin fruto que Luis Emilio llama disfrutar. Va por todos vosotros, y por todas mis compañeras.

museomon  Así lo vimos…

Vuelvo a mover la pelota de Jon, que también es mía, y me da un gusto enorme ver lo fácil que es sanar, por mí y por mi padre, por mi hijo y por mí, por Jon y por todas sus compañeras, todas esas relaciones dinámicas que conforman nuestra constelación familiar…

bola2nota autobiográfica, para seguir con la línea del post:

Mis hijos han crecido en un entorno en el que el amarillo de la des-inhibición, y el rojo de la curiosidad es moneda corriente. Ese color amarillo que nos anima a desarrollar una comunicación radiante, desde el ser en evolución, con una careta y una armadura menos, que se permite crecer, y ese rojo que se convierte en actividad de crear, también conocida como creatividad, en un camino que nos lleva a hacer tope, con la pared, hoy cerrada, mañana puerta abierta, de la innovación.

este sábado, mañana, 29 de Noviembre, ese colegio, la escuela Micael, celebra de nuevo el mercadillo de otoño, un mes antes de navidad, una fiesta hermosa para compartir, y celebrar.

Alguien me ha pasado una imagen de la nueva Caperucita Roja, Tacirupeca Jarro al revés, que da menos miedo, sobre todo si metemos en la frase al lobo, que se convierte en el bolo, dentro de una historia de la evolución, también familiar,

qué divertido es permitirse jugarrrrrrr, para comerte mejorrrrrr.

Creo que puede quedar bien aquí, no mejor alineada a la derecha, sí, aquí está bien…

caperucitarojawas japen? guas ap

bienvenido a ok corral

padel en el saco de mis pasiones viven todas esas aficiones que tenía de chico, aunque no estén hoy vivas, junto con todas esas aficiones que ha desarrollado la persona mayor, o mi yo después de los 21 años.

Cuando me divorcié (en realidad me divorciaron) salí de casa a buscar una actividad con la que matar una parte de mi rato, en ese intento de que el ocio existiese de nuevo en mi vida, y de que el fin de semana no fuera eterno.

Mi primer intento se encontró en los patines en línea. Claudio y Mireya, entonces pareja, fueron mis profesores en el parque del Retiro, alrededor de la estatua de Lucifer, el ángel que jugó a ser el hermano mayor de Dios. NO hay que reconstruir la historia. A él le salió mal la jugada y a mí de aquella forma. Con el roller ocupé mi año uno.

El año dos fue el año del pádel. Me apunté en el polideportivo de Navalcarbón, junto a la que es hoy mi casa (entonces estaba a unos pocos kilómetros). En vez de cursos a las 7 de la tarde, de 7 a 9:30, mi horario pasó a ser de 9:30 a 10:30 de la mañana, los lunes y los miércoles. El fin de semana, vacío, para machacarme la cabeza contra la pared.

Sin embargo, poco a poco, la soledad fue cediendo paso a las nuevas relaciones y amigos. El naúfrago ya sabía hacer fuego, pescar algún que otro pez, atar juncos con restos de vegetales para formar una cabaña y un parapeto, para resguardarse del sol o del viento.

En el año 3 debería haber tocado bailes latinos. Sin embargo, algo había cambiado. Ya sin clases y sin profesores, el naúfrago empieza a jugar a pádel con sus amigos. Con Natalia, Carmen y Jose, con Fernando, con Pedro.

Tontamente, empieza el año 4, y se junta a jugar con Javi, éste se cae, éste aparece nuevo, con Silvia, con Óscar y con Joserra, y también con Nacho. Crea un grupo en wasap, “padeleando a 5”, en el que hoy estamos 5 y mañana estamos 6, con la idea de jugar al pádel a 5, con rotaciones, a 4, el convencional, a 3, o 2 contra 1, reduciendo a la mitad la pista del uno, o uno contra uno, jugando en diagonal.

Ayer jueves 4 amigos (cariños) nos juntamos a jugar, el martes somos dos, la semana que viene quién sabe.

Hace unos pocos meses, el naúfrago se ha comprado la primera raqueta decente, después de la primera de iniciación, que fue, cómo no, de Decathlon. Esta semana se ha comprado el primer juego de tres bolas, porque se ha pasado un año recogiendo bolas que otros desechaban o perdían más allá de la verja que limita la urbanización y la pista del pádel.

La afición lleva camino de convertirse en pasión, como en su día lo fue el fútbo, el futbito o el futbolín, juntarse con los amigos a jugar al mus y perder, esquiar, correr o bailar. Los patines han estado muy bien, pero no han pasado el corte de “me compro estos patines de competición”, y me acerco a este club, o a este paseo, o al Retiro con asiduidad.

Está bueno probar, es necesario, y está mejor distinguir lo que fue un pasatiempo muuuuuuy agradable de eso otro que me gusta más. Hoy sólo hemos podido jugar un set que ha terminado 12 a 12, y hemos desempatado en un tie-break. Pedro y Fernando, al que no le gusta perder ni a las chapas, nos han ganado a Nacho y a mí.

Pienso por los bajines por qué estoy tan contento. Tal vez lo que me gusta no es el pádel en sí mismo, sino la sensación de juntarme con amigos, de jugar y perder o ganar, porque perder o ganar no es importante siempre que disfrutemos y crezcamos en el hecho de jugar. De hecho, si soy sincero, siento que me alejo de aquellas personas que al perder, o para ganar, se enfadan, se malcaran, y convierten la jornada en un surtido de malquereres (que si su puta madre, que si mis muertos, que si los del vecino).

Bueno, Nacho, hoy también hemos perdido con una sonrisa, en el ejercicio más puro de jugar. Fernando y Pedro también han sabido ganar, y jugar, con una sonrisa. La revancha en “ok corral” no se va a hacer esperar.

padelmon   Así lo vimos…

Me acuerdo del año 1 y las tardes de invierno, ya de noche en el Retiro de Madrid. Eso era afición a los patines, o desesperación. Veo hoy el panel de reservas de la pista del pádel en la urbanización y no me parece tan anormal. Es que nos gusta jugar a nada que el tiempo lo permita.

Pienso en comprarle para navidades una raqueta a Gorka, mi hijo menor, y  también el mayor, porque sólo tengo un varón y una niña. Quién sabe si la pasión corre dentro de poco desenfrenada por “ok corral” y la tenemos que doblegar a pelotazos.

Apunten, fuego!!!, apunten, fuego!!!, mira que mola esto de la pasión.

Hecho un vistazo a la foto, y me hace gracia. 1 raqueta y 3 pelotas, el número 13. En la raqueta grabado en naranja (la comunicación) sobre negro “1.3 king”. No sé por qué tengo la impresión de que ya he llegado, y he descubierto otra pasión.

Desde oé corazón promovemos una organización sana a partir de personas sanas, que integran sus creencias (pasado), pasiones (presente) y valores (futuro) en su cotidiano vivir. Como seres indivisos que son, en su trabajo y en su día a dia (en sus casas y en su tiempo de ocio).

Este movimiento, que denominamos las 3 copas, alimenta los programas que ofertamos y desarrollamos en organizaciones clientes.

 

SER – HACER – TENER, ¿te rindes o rindes?

marcelotekeCleodivigis, una amiga cercana, que también se podría llamar Clotilde, para enmascarar su auténtico nombre, tan cercana que está sentada a mi izquierda según redacto estas líneas, yo soy el taquígrafo, tiene una hija, Romualda, fruto de una relación casual, de esas de 20 años de matrimonio, con un chico muy majo, con el que se ha dado cuenta que tiene poco que ver, seguramente ha sido así toda la vida, Paco.

Cleo está en proceso de despertar de la conciencia, y a sus casi 50 primaveras, sensible al polen como todos nosotros, se encuentra con un problemilla educativo. Romu, tras pasar un año en los Estates de América, ha vuelto a los Estates de España. Estate quieta, que te doy pal pelo, Romu. Estate quieta que te arreo. Después de disfrutar de un año de libertad y de confianza en las fortalezas del alumno, (Cleo me dice que ella cree que lo que es estudiar, estudian poco), motivación y sí que puedes, ha vuelto al instituto público del que salió, cargada de energía. Tan cargada de energía, que siguiendo el instinto de su padre, Paco, profesor de instituto público, especializado en Física, ha elegido ciencias puras.

El instituto de Romu es un instituto bandera, de esos que hacen gala de poner el listón bien alto, y preparar a los niños de primera para la universidad y para la escuela de la vida. Romu, en su etapa estadounidense, sacaba sobresalientes notables, al igual que en el cole del que salió. La vuelta a casa este año está acompañada de suspensos y más suspensos, sobre todo en las asignaturas puras, física y química y matemáticas. Tras dos evaluaciones, Romu, en contra de la opinión de Paco, que se ha resistido como un jabato, ya ha decidido que no va a estudiar una ingeniería, esa carrera que garantiza un futuro próspero. No obstante, no se va al teatro o a bellas artes, y estudiará, Paco ha mantenido el tipo, ADE, Administración y Dirección de Empresas.

A falta de un trimestre para terminar el curso, el movimiento de Romu es cambiar de ciencias puras a mixtas para el año que viene, y sustituir su reformatorio, perdón, instituto, por un centro de formación y desarrollo de personas que esté menos interesado en la estadística del porcentaje que exhiben sus alumnos en la prueba de selectividad, y un poquito más en el Ser.

De las posibilidades que ha visto, ha elegido un centro, qu eno es público, a lo que Paco ha puesto el grito en el cielo. Romu acabará, aquí no hay sorpresas, el ciclo formativo en la letra con sangre entra, estate quieta, no te toques el pelo y cállate, un centro formativo en el que, si los hados son propicios, conseguirá levantar las matemáticas, y sobre todo la moral.

En las conversaciones entre Cleo, todavía a mi izquierda, y Paco, ese chico que no tiene mucho que ver con ella, se vislumbran pequeñas diferencias en la forma de entender el mundo. Mientras Cleo piensa que es importante cómo se siente uno en el camino, el grado de motivación e ilusión en el día a día, Paco quiere preparar a su retoño para la cruel vida. Que se prepare ahora, que reciba y aprenda a aguantar, que lo que le viene es peor. Suena fuerte, suena mal, pero es lo que hay.

Desafortunadamente, a Paco no le falta del todo la razón. Paco coincide con la visión de la vida de la madre de Cleo (repetimos para aprender), que decía “yo también quiero, y quiero, y no lo tengo, y me aguanto, que en la vida uno no tiene todo lo que quiere”. A veces, piensa cleo en voz alta, confundimos lo externo con lo interno, que el Ser se sienta bien consigo mismo. Una confusión, no por repetida, menos confusa.

NO sabemos qué decirle a Romu, que no se atrevió a hablar con Paco respecto al cambio de centro, información filtrada por Cleo. En esta pelea entre la luz y la oscuridad, la batalla sigue, no sabemos con qué resultado. Seguramente, con uno normal, como tu vida, la de Cleo o la mía.

Sin lugar a dudas, todos aprendemos en el camino. Y si no aprendemos, la vida nos pone una y otra vez la prueba para ver si hemos aprendido. Si nos hemos hecho fuertes con el golpe, volviéndonos a levantar, si nos hemos vuelto listos y aprendemos a evitar el golpe.

Sin lugar a dudas, esta historia, como tantas otras, continuará.

marcelomon   Así lo hemos visto…

Abro el Marca y el As, ese medio en los que hay tanta información banal, en los que a veces se filtra una noticia que trae otro tipo de información, y rescato una entrevista en la revista Panenka de Marcelo, lateral izquierdo del Real Madrid, y de la selección de Brasil, máxima favorita para llevarse el mundial que se disputa en su territorio el mes que entra. Tengo que reconocer que es un tipo que me cae especialmente bien. Con una sonrisa pegada a la cara hasta cuando se lesionó, Marcelo es un ejemplo de una forma de vivir, que se traduce en una frase en la entrevista, “yo si no estoy alegre, no rindo”. Algo que a mi entender ocurre también con los niños, en su etapa formativa, y con esas mismas niñas transformadas en personas de bien, una vez incorporadas en el mundo laboral.

Termino estas líneas preguntándome cuál es el título del post:
¿Te rindes o rindes?, Cleodivigis 0 – Paco 2, este no le gusta a Cleo, que gane dos batallas no significa que gane la guerra, o EUA + Brasil 2 – España 0. Lo que me queda claro es que algo tenemos que hacer con este sistema educativo y con el mundo empresarial que promueven tanta infelicidad.

la teoría de la infelicidad se traduciría en tres palabras: TENER – HACER – SER.
la de la felicidad, se traduce, qué curioso en las mismas tres palabras: SER – HACER – TENER, un pequeño matiz, de orden, que hace toda la diferencia.

Para más información del sistema educativo, el brasileño se confiesa a la revista Panenka
Marcelo: “Me siento como un canterano del Real Madrid”
Marcelo: “Podría jugar de ’10

hacia una nueva relación

mujeryhombretekees miércoles por la noche, y, como casi todos los miércoles, nos juntamos a cenar, hoy en casa de Pedro, hoy en casa de Natalia. Somos padres de compañeros de colegio, cuyas relaciones descarrilaron en el camino. Nos juntamos para cenar, compartir un rato de conversación adulta, jugar al padel, actividades varias para pasar el rato. Hoy, aunque todo parezca igual va a ser una noche diferente. Hay mucho barullo en casa de Natalia antes de la cena, con invitados adicionales, viene Cristina, y a última hora decido ir a  casa a por una botellita de vino, que todo parece indicar que me he quedado corto. Total, no cuesta nada, vivo a dos manzanas.

Saliendo de casa, recibo una llamada de Fernando, mi compañero de piso, que parece que también llega a cenar. Fernando me dice que no, que mejor cena en casa. Avanzo 100 metros y recibo otra llamada. Se trata de Gaizka, compañero de la cuadrilla, de mis tiempos mozos, allá por los 17 años, que está de paseo por Madrid, él vive en Algorta, cerquita de Bilbao, que me invita a cenar. Está en la ciudad de la imagen. Me quito la vergüenza y le digo que se venga a casa a cenar. Ya ha estado dos veces antes, por lo que con darle la dirección y refrescarle la memoria puede ser suficiente. Y por si fuera poco, tenemos estas maravillas de “vaya ud por la derecha” metidas en el móvil. Yo nunca habría creído que iba a ser tan interesante el smartphone. Con la tontería del wasap (“qué pasa, Paco”), la camarita integrada, “te paso una foto, Natalia”, el correo, el teléfono, sólo les falta el agua corriente para pegarte una ducha o lavarte las manos en caso de necesidad. Con cortauñas y cepillo de dientes ya estarían fenomenal.

Pues eso, que Gaizka se hace de esperar mientras Fernando y yo hacemos la cena. Le he avisado a Natalia mi cambio de planes. Yo que ella no me creería. Suena a trola  trolera. Para que me crea, creo que para nada más, les invito a juntarse cuando acaben de cenar. He diseñado un ejercicio para un taller que me gustaría testar: se llama “pon un pirata en tu vida”. Es tan sencillo como preparar un mojito en grupo, y una cata ciega posterior. Tan sencillo, tan sabroso, tan divertido. Con una trampa por medio, un miembro introducido en uno de los grupos con una receta triunfadora, que consiguió en “el hecho”, en Huertas, Madrid, uno de esos bares en los que puedes disfrutar de la hierba buena. Si el ejercicio se repite, con los miembros del mejor primer mojito “diseminados” en los demás grupos, esto se puede convertir en un ejercicio de gestión del conocimiento. O de toña colectiva, tanto da.

La cena con Gaizka es muy divertida. Tanto él como Fernando son personas muy agradables, por lo que no puede ser de otra forma. No hemos terminado y aparece en casa toda la comitiva. Pedro, Natalia, Jose, Cristina, somos medio mogollón, aburruñados en la mesa del salón.

Mientras acabamos la cena, antes de preparar los mojitos, Natalia, siempre tan expansiva, reconoce un adorno sobre una mesa, “qué bonito, Mikel, no lo había visto antes”, una pareja de negritos unidos por una cadena de madera, uno de esos trenzados imposibles de la África negra. Como el adorno es una cadena, se acuerda de una película de su época macarra y los empieza a mover como utzakus, no sé si está bien escrito, tan masculina ella. Con tan mala suerte que el negrito sale por los aires, cabeza al vuelo. A mí me da pena que un recuerdo de mi padre, casi una reliquia, ha saltado hecho trizas. Gaizka me pide el eslabón roto y lo mira con detenimiento. Ante mi asombro, este legado de mi padre, muerto hacer ya más de 21 años, es una muestra del nuevo arte africano. La cadena de madera son medios eslabones pegados. El ébano tal vez no es ébano, pienso. Puede ser madera teñida. Cuando te la han colado una vez piensas que te la pueden colar 100.

La noche sigue animadamente. Natalia decide boicotear el ejercicio de los mojitos con Pedro, ellos nos esperan en el sofá, y el mojito del grupo que no tenía la receta del bar “el Hecho” gana. El mundo al revés una vez más.

La mujer negra se ha quedado con casi todos los eslabones en el proceso de separación forzado. Hoy, la cadena de hombre y mujer entrelazados, reposan encima de una estrella y un cristal, esperan, de alguna forma, a que lo que separó una mujer y el destino vuelva a unirlo quién sabe qué fuerza, tal vez divina.

mujeryhombremon   Así lo vimos…

En esta etapa de vida, reflexiono sobre lo diferentes que somos hombre y mujer, diferentes géneros o diferentes especies, yo creo que más bien esto último. Estamos condenados a entendernos, posiblemente. Pero son tan grandes las diferencias que a veces da hasta un poco de miedito. Otra anécdota con Gaizka y Javi, otro amigo de la cuadrilla, ya en Algorta, forma parte de esta cadena de reconocimiento entre especies, pero creo que ésa es ya otra historia.

Día a día estamos construyendo una nueva relación con los demás, pero mucho más importante, con nosotros mismos. Reflejamos en todo lo que hacemos todo lo que somos. Con tus nuevos amigos, con tu nueva compañera de trabajo, con ese chico raro o con esa chica tan chocante. Siempre podemos quedarnos en terreno conocido, o aventurarnos un poco, qué bonita palabra. Aventúrate un poco. Coge esa cadena y pruébala como utzakus. Que no funciona, que se rompe, qué mas da!!! Haz nuevos amigos, construye relaciones nuevas, prueba, juega otra vez.

Y si te parece que perdiste mucho, mira atrás y sonríe, con el regustillo a hierbabuena: más se perdió en Cuba.

Instrucciones para un mojito perdedor (a mí me supo muy rico):

Cortas hierbabuena fresca y la pones en un baso con una cucharada de azúcar blanca, y la machacas para que saque la savia. Importante. No se machacan las hojas, sino el tallo. El azúcar se espesa al mancharse con la savia. Puedes apreciar el

Le añades el zumo de limón y ron en proporción 2-6 (2 segundos de limón, 6 segundos de ron). Si es posible Ron blanco, Varadero de 3 años si hacemos publicidad. Se disuelve bien el azúcar en el líquido. No te quedes corta. Dale otras vueltas más. Va mejor.

Luego le puedes echar los hielos, picados para mojito, y para terminar agua con gas. Rico, rico, una bebida pirata para terminar un día más.