cuando no hay plan B, ¿o sí lo hay?

vuelvo a ver este video en el que Javier Goyeneche, fundador de Ecoalf, entrevistado por Diego Isabel La Moneda, promotor del NESI, nos cuenta los fundamentos de esta empresa de moda sostenible,

que apuesta por cuidar los recursos del planteta, ya estemos hablando de petróleo,

no hay que seguir cavando más profundo para obtener petróleo, podemos transformar la basura a través de sofisticados procesos de innovación otra vez en hilo, con el que hacer tejidos y producto,

de hecho ya han reciclado más de 70 toneladas de redes de pesca, hechas con Nylon 6, con ahorro en agua, emisiones y energía, convirtiendo un proceso de 17 pasos, si se inicia del petróleo, en un proceso de 7 pasos, a partir de “basura”,

reciclando millones de botellas de plástico, poliester,

reciclando algodón, mediante un proceso mecánico que necesita cero agua, frente a los procesos originales de producción del algodón, 2500 litros de agua por cada kilo de algodón, aproximadamente,

materias primas recicladas que son parte de este nuevo concepto,

en el que desarrollan productos con una calidad y diseño que compiten con las primeras marcas del mundo de la moda, productos que un cliente final no va a comprar, por mucho que me encante tu historia,

si no me gusta el producto en sí, si no me queda bien, si no es bonito,

y ahí sigue esta entrevista, sencilla, tan bonita, en la que Javier nos comparte su sentir, el cambio viene por las personas  y por las empresas, no tanto por los gobiernos, y en el que nos anima a ser de nuevo agentes activos, también desde el consumo,

cuando premiamos a las organizaciones que hacen las cosas de una forma coherente con los valores que representan, y con los nuestros, y dejamos de consumir aquellos productos que no lo hacen,

en una historia que esperamos poder escuchar en vivo en la próxima edición del NESI, se está acabando el video, y me quedo enganchado en esta imagen con la que Diego y Javier cierran la entrevista, porque no hay un plan(et) B.

   así lo vimos…

en este texto, tal vez caigo en la contradicción, me pregunto cómo no va a haber un plan B, si siempre hay una segunda forma, y una tercera, no hay más que escuchar el testimonio de Javier, en esta historia de innovación y respeto, de hacer las cosas.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo de el 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad – empatía – coraje,

3 características que están relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo organizacional, ya que

  1. la curiosidad es la llave de las organizaciones innovadoras,
  2. la empatía es la llave de las organizaciones saludables,
  3. el coraje es la llave de las organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

más allá del PIB (beyond GDP), las personas importan

releo este artículo de Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de economía, algo debe saber de eso, Beyond GDP, en el que cuestiona que el Producto Interior Bruto sea un buen indicador del bienestar de la comunidad que todas formamos,

y en el que nos traza a varios estudios en los cuales se exploran temas que impactan a las personas, como la confianza y la inseguridad, la desigualdad de oportunidades y la sostenibilidad, temas en los que en un futuro próximo tenemos que indagar más,

más profundamente, con menos auto-complacencia, y alejándonos de las indicaciones de los economistas al servicio de las grandes corporaciones, que ponen sus intereses por delante de las personas,

y releo esta frase de Bill Clinton,

Si queremos poner a las personas primero, debemos saber qué es lo que les importa, qué mejora su bienestar y cómo podemos proporcionar más de eso, sea lo que sea.

If we want to put people first, we have to know what matters to them, what improves their wellbeing, and how we can supply more of whatever that is.

para terminar con este resumen con el que Stiglitz encabeza esta reflexión,

Lo que medimos afecta lo que hacemos. Si nos centramos solo en el bienestar material, por ejemplo, en la producción de bienes, en lugar de en la salud, la educación y el medio ambiente, nos distorsionamos de la misma manera que estas medidas se distorsionan; nos hacemos más materialistas.

What we measure affects what we do. If we focus only on material wellbeing – on, say, the production of goods, rather than on health, education, and the environment – we become distorted in the same way that these measures are distorted; we become more materialistic.

y me alegro de juntarme esta tarde con este grupo de compañeras de SoL España, José María, Montse, Jesús, María, Irene, Efa, Araceli, a ver qué somos capaces de hacer juntas, en este ejercicio en el que todas podemos sumar un granito.

   así lo vimos…

copio las notas que José María nos lanza, que traza posibles senderos de relación, de la alianza WeAll, la economía del bien común, a NESI, nueva economía e innovación social, movimientos de loss que tú y nosotras también podemos ser parte.

en nuestra última reunión de coordinación de 2018 María planteó que SoL España participe en WeAll  (Alianza para la Economía del Bienestar o Wellbeing Economy Alliance) con la que María ya está colaborando, y que cuenta entre sus miembros con el Presencing Institute. Quedamos en continuar estudiando el tema y sus implicaciones y comentarlo en una próxima ocasión.
Con posterioridad he leído éste artículo: “Beyond GDP” del premio nobel de economía  Joseph Stiglitz en la que hace referencia a WeAll.
Muy relacionado con WeAll está un evento bienal internacional denominado NESI (New Economy & Social Innovation) Global Forum 2019 con el que también colabora María. Se trata de un evento global, que se celebra por segunda vez en Málaga del 24 al 26 de abril de 2019. Al primer evento, celebrado en Málaga en 2017, asistieron 700 personas y 60 ponentes de 40 países diferentes y esperan que ésta nueva edición, en la que los participantes explorarán cómo lograr los ODS – Objetivos de Desarrollo Sostenible y los compromisos del cambio climático desde una perspectiva local y a través de la innovación social, sea más grande y más potente.
no puedo evitar acordarme de Christian Felber, padre de la economía del bien común, de Luis Espiga, maestro de triformación social, de Otto Scharmer, autor de la teoría U, y de esa máxima que sirve para entender parte de lo que promovemos,
porque la calidad de los resultados que obtenemos como sociedad, depende del nivel de conciencia desde el que operamos.
 7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

de máquinas extractivas a plantas generativas

en uno de sus últimos posts, Otto Scharmer comparte con nosotras los fundamentos que nos llevan del nivel 3 al 4 de la existencia, ese nivel que nos hace realmente seres humanos, en cualquier manifestación de nuestra creatividad,

ya sea en la alimentación, en las finanzas, en la salud, en la educación o en la gestión, que progresivamente denominamos gobernanza, ya sea de las organizaciones, ya sea de las instituciones políticas que nos ordenan,

un post que tú también puedes leer en el HUFFPOST, o mediante una búsqueda en internet, si introduces este texto,

4.0 Lab: Inventing the Future of Food, Finance, Health, Ed, & Management,

un texto que me engancha, es curioso cómo esta vez no me voy a la gestión ni a la educación, el tema que más me va a llamar la atención tiene que ver con el mundo financiero, y su evolución del 3.0 al 4.0,

una evolución que lleva, según el autor, de la banca de inversión responsable, con una conciencia creciente de las externalidades positivas y negativas de la inversión, con 3 criterios fundamentales de actuación, en la mayor parte de los casos,

  • (1) la tecnología es la solución,
  • (2) el problema se puede medir y resolver dentro de diez años,
  • y (3) el donante puede tomar las decisiones.

3 elementos que en la lógica 4.0 evolucionan como sigue,

  • (1) el enfoque se extiende más allá de la tecnología para regenerar los bienes creativos, sociales y ecológicos,
  • (2) el impacto es a largo plazo y sistémico,
  • y (3) el donante está dejando de lado el control para desatar el nivel más alto de creatividad e impacto colectivo.

y me quedo pensando en ese mundo 4.0 no extractivo, realmente colaborativo, en el que muchas personas dejan de hacer las cosas con el objetivo principal del bien personal y el bien común se hace progresivamente presente.

   así lo vimos…

Si te parece bien, copio textualmente este párrafo que tanto ha llamado mi atención, regenerar los bienes comunes, con un impacto sistémico y a largo plazo, y en el que dejamos ir el control de lo que está por venir, sea lo que sea,

esperemos que mucho y bueno.

4.0 Lab: Inventing the Future of Food, Finance, Health, Ed, & Management.

Finance: From extractive to generative capital

The stage is set for OS 3.0: impact investing and more responsible uses of money—i.e., more awareness of the positive and negative externalities. Most foundations, impact investors, and venture philanthropists share these ideas and goals. Still, their projects and programs rarely address the root causes of our failing systems, let alone transform them. As a leading venture philanthropist in Silicon Valley explained to me recently: “Most high-net-worth people do not like to give away their money. So they don’t. And if they do it, they only do it under three conditions: (1) technology is the solution; (2) the problem can be measured and solved within ten years, and (3) the donor can call the shots.” These three points sum up everything that’s wrong with philanthropy today.

Which brings us to OS 4.0. Generative capital has the highest transformative impact, not only individually, but also systemically. Generative capital is defined by the antithesis of the three conditions just mentioned: (1) the focus extends beyond technology to regenerating the creative, social, and ecological commons; (2) the impact is long term and systemic; and (3) the donor is letting-go of control in order to unleash the highest level of creativity and collective impact.

miro la foto en la que un grupo de personas jóvenes hacen un trabajo en el suelo, mientras una señora más mayor cruza la sala andando, y me pregunto cómo será el futuro de una de estas chicas,

en esta sociedad que prima tanto al ganador y castiga tanto al fracasado, y en el que el ganador muchas veces se lo lleva todo, propiciando procesos de acumulación, en uno y otro bando,

y me pregunto si ese mundo por venir, con tanta conciencia compartida, va a cambiar los fundamentos de este juego en el que unas pocas personas han aprendido a extraer tanto de casi todas.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

un grupo de personas están en el origen de 7 emociones, que se gesta como un proyecto que denominamos inicialmente “historias que TRANSforman”, y que recibe financiación social en la plataforma Goteo. Ellas son nuestras amigas:

 

 

porque los problemas sociales más urgentes son humanos, no tecnológicos

leo esta entrevista a Obama, que estoy tentado en titular la pequeña gran mentira de Obama, y me doy cuenta hasta qué punto podemos estar cerca de hacer foco en un problema fundamental, para pasar de puntillas por los temas subyacentes,

los que hacen verdaderamente la diferencia,

porque indicar que los problemas sociales más urgentes son humanos es un auténtico puntazo, a lo que debería seguir una discusión de cómo los actuales sistemas tratan con los problemas sociales más urgentes que tiene entre manos el planeta,

tal vez algo relativo a la pobreza en los países en vías de desarrollo y cómo cada día deben más dinero al banco mundial, tal vez algo relativo a las guerras que asolan Africa, promovidas y amparadas por la industria armamentística,

tal vez algo relativo a mundos de ricos y de pobres, de des-igualdades en progreso que separan territorios y fomentan grandes migraciones, de des-igualdades que se hacen más y más grandes, entre territorios y dentro del territorio,

des-igualdades que se facilitan desde las invenciones del ser humano, invenciones que creamos para el bien de todas, como la bolsa, elemento regulador de los mercados, y las TICs, tecnologías de la información y de la comunicación,

y que se desarrollan con sistemas políticos que facilitan el desarrollo de imperios trans-nacionales, corporativos que tienen más poder, peso e influencia que los de los gobiernos en cuyos territorios operan,

sistemas políticos que no cuestionan, sino que fomentan el desarrollo de la des-igualdad,

y observo en este discurso, esa simplificación rampante entre los sistemas, comunismo o democracia, claro que va a ganar la democracia, y el capitalismo, sin hacer ningún análisis del tipo de capitalismo que queremos desarrollar,

uno que permita la re-distribución de la riqueza o la creación de bolsas cada vez más grandes de riqueza y de poder, acumulación que no observo que moleste en nuestro territorio a socialistas ni a liberales,

ni los unos ni las otras han hecho gran cosa con los impuestos de sucesión de las grandes fortunas, por poner un ejemplo, parece que a nadie le importan los procesos de acumulación,

es curioso cómo discuten de todo, pero suman grandes acuerdos para aumentar su sueldo al principio de cada legislatura, y no hacen nada para frenar los desmanes en lo grande (sueldos vitalicios) como en lo chico,

el cafecito de 80 céntimos de €uro.

   así lo vimos…

si ayer pensaba que con regular los impuestos de sucesión de las grandes fortunas sería suficiente para frenar la avaricia de unos pocos, hoy observo con qué rapidez, aceleración es un término que no explica bien lo que está pasando,

una empresa pasa de la nada a una situación de monopolio / oligopolio de un mercado, no hay más que mirar a nuestro alrededor, con empresas o marcas como Apple o Microsoft, IKEA, Zara, Google, Alibaba, Facebook,

empresas o marcas que nacen y se desarrollan en menos de una generación, qué digo en una generación, en mucho menos, en media, en 20 años, en 10, en 5, empresas o marcas que no conocían nuestros padres ni nuestras abuelas,

todo hace pensar que este fenómeno de acumulación brutal no ha hecho sino empezar, y a alguien le beneficia en gran medida, alguien que seguramente no eres tú, y que tampoco soy yo, ni nuestra comunidad.

re-contacto con el  doble gesto que hace Christian Felber al explicar los fundamentos de la economía comunista, tan horizontal, centrada en el desarrollo comunitario, y de la economía capitalista, tan vertical, y centrada en el desarrollo del individuo,

un doble gesto, horizontal (eje x) y vertical (eje y), que requiere de un tercer gesto, un gesto que conjugue todo lo bueno del sistema capitalista, que fomenta el desarrollo del impulso personal, del compromiso y de la creatividad,

con todo lo bueno de los sistemas comunistas o socialistas, que ponen el foco en el bien estar sostenido y sostenible de todas las personas que conforman el tejido social, cultural y económico de un territorio,

un doble gesto que requiere un tercer gesto, eje z, un movimiento de profundidad, que promueve la Economía del Bien Común, o la economía circular, o la economía azul, de Gunter Pauli, o la economía del decrecimiento,

movimientos que indagan en los sistemas que crean o sostienen este universo, tan bueno, tan bonito, tan verdadero, que hemos decidido habitar, y que se despliega, con nuestra colaboración necesaria, a nuestro alrededor.

en este proceso en el que tras poner el foco en lo importante, pasamos de puntillas por los temas subyacentes, los que hacen verdaderamente la diferencia, y en los sistemas que lo fomentan, propician, sostienen,

re-contacto con la teoría U de Otto Scharmer, este marco que pone el foco en los ecosistemas y las causas que operan, y que provocan que obtengamos resultados tan diferentes a los que buscamos como un todo, como sociedad,

con las 3 desconexiones, en verdad estamos des-conectadas de la naturaleza, desde aquel día lejano en el que nos atribuimos la propiedad de la tierra, con todo lo que ello implica,

  1. qué curioso que un hombre pueda ser propietaria de 1000 hectáreas, una extensión de tierra tal vez no puede ni disfrutar ni trabajar de forma autónoma,
  2. una mujer pueda ser propietaria de una isla,
  3. o una sociedad limitada pueda ser propietaria de una mina,

desconectadas como estamos del alter, mis intereses y los tuyos contrapuestos, cómo voy a mirarte a los ojos desde esta necesidad tan grande, tan extractiva, tan acumulativa, que me hace merecedora de todo, y que de todo te des-provee,

desconectadas como estamos de nosotras mismas, algún día nos daremos cuenta de que la vida es un balance entre el desarrollo de lo material (cubrir las necesidades propias de la vida) y el desarrollo de las aspiraciones, propias del mundo espiritual.

tú de qué grupo eres, ¿de los com o de los cum?

el grupo de los com (que no de los punto com) viene a englobar a personas que están interesadas en los commons, bienes comunales, al servicio de la comunidad,

y el de los cum viene a englobar a personas que están interesadas en la acumulación, de poder, de riqueza, de propiedades, de dinero, de influencia.

entendiendo que terceras vías y otras por explorar son posibles.

por cierto, en tu mundo, ¿más es mejor?

¿y con cuánto más es suficiente?

quién sabe por qué estas preguntas al viento me llevan a el futuro emerge, ese espacio en el que unas pocas personas conversan, e indagan en la sostenibilidad de las relaciones humanas, y en los fundamentos del liderazgo colaborativo.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer (del ego y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

hibridando historias nuevas en el camino hacia la innovación

nos encantan los cuentos y las fábulas, cuando somos bebés, cuando somos enanitos, cuando somos adolescentes, cuando somos personas hechas y derechas, ése es uno de los fundamentos del cuentacuentos,

estamos programadas para escuchar y contar cuentos,

pero, y he ahí uno de los problemas, parece que el número de historias que podemos llegar a conocer es finito, y todos conocemos unas pocas historias, vamos a pensar que ésta es una limitación a esta aproximación,

hasta que un día pensamos que podemos componer o hibridar nuevas historias, juntando personajes dispares, que no se habrían conocido entre sí nunca jamás, porque, por ejemplo, pertenecen a dos cuentos diferentes,

y viven otra época, y nada tienen que ver, si te parece vamos a poner un ejemplo para ilustrarlo, ¿te imaginas cómo sería una historia en la que se juntan la Cenicienta  y Shreck?, vaya disparate, ¿verdad?,

pues mira que a mí no me lo parece, y es una dinámica que abre una puerta infinita a la imaginación, a que el niño natural que llevamos dentro juegue, y se permita explorar, eliminando barreras, limitaciones mentales que merman su creatividad,

ése es uno de los fundamentos de la innovación, barrer limitaciones mentales,

y en eso andamos este fin de semana, juntando la historia de Cenicienta, esa niña buena que limpia y limpia sin parar, en casa de su madrastra, con un padre sumiso, que le baila el agua a la bruja, para recibir unas migajas de reconocimiento,

si lo piensas bien Cenicienta encarna la anti-princesa,

y a la que vamos a juntar con Shrek, el rey de la ciénaga, el abominable monstruo de la ciénaga, aquí no hay mayor discusión, la figura prototipo del anti-príncipe, al menos así nos lo han pintado de inicio,

y juntamos a los dos protagonistas con una situación, ahí está el 3, que puede dejar volar tu imaginación, Cenicienta está triste, su mamá, ups, su madrastra, no la ve, y Shrek, que ya vive con ella, quién sabe cómo llegaron a juntarse,

será una historia rara que algo tiene que ver con su transgeneracional,

Shrek no sabe qué hacer para animarla, y se le ocurre salir de compras, ¿qué crees que le puede comprar como regalo a Cenicienta?

   así lo vimos…

escribo estas líneas después de un domingo por la mañana en el ogro de la ciénaga sale a comprar un aspirador con Silvia, no te imaginas qué ilusión le puede llegar a hacer a una anti-princesa este anti-regalo,

que además, de puro contenta, va a acabar pagando ella misma.

el ejemplo de arriba es una dinámica que podemos proponer en cualquier cole, en la dinámica de crear puentes mentales que nos permiten abrir la mente a la diversidad, al otro, a posibilidades nuevas de relación,

pero que también podemos proponer en cualquier organización, en la que el pensamiento se haya tan encorsetado, tan limitado a lo que las buenas prácticas externas dictan, copia y pega de la peor calidad,

y surge después de una conversación disparatada con Javier Goikoetxea, monstruo de la creatividad e impulsor de la economía del bien Común, yo le invito a cenar con unos amigos en Algorta, a 70 km, y el se va a la India con tal de no aceptar,

a Bombai, debe ser la bomba ir a a la India, y me responde con un proyecto que es la bomba, en el que participa en colaboración con Anesvad, y me acuerdo de un cuento, en realidad es una fábula, que puedo relacionar con este proyecto de cooperación,

y pienso en una línea que junta (en realidad barre las barreras mentales entre) un proyecto de cuentacuentos y un proyecto de responsabilidad social corporativa, o un proyecto en el cole y un proyecto en la empresa,

o un proyecto en la India, y muchos como éste, gracias, Javier, y las 7 emociones, un proyecto para extender la responsabilidad emocional en el mundo, y sigo barriendo barreras,

¿qué organización podría estar interesada en un proyecto así? ,

y pienso en Save the children, y pienso en el movimiento de la EBC, y pienso en la fundación alares, en la fundación diversidad, en el pacto mundial, en programas para extender la educación promovidos por la Caixa o Telefónica,

y siento que alguna de estas posibilidades se va a dar, una vez que hemos barrido las barreras mentales, con escoba y pala funciona, pero no te puedes imaginar cómo de bien va con un aspirador AAAA.

este post habla de varias cosas, el cuentacuentos incluido,

pero me gustaría enmarcarlo dentro de la línea de ecosistemas innovadores, una línea que prende sí o sí, como cuando enchufamos la corriente a la aspiradora, la creatividad en las personas y despejamos el camino de la innovación en la organización.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

 

Soraya no es la solución ni el referente de este pueblo descalzo

veo desde el móvil esta noticia relacionada con la campaña en las elecciones de Catalunya, y no me lo puedo creer, debe ser una broma, porque esto no es definitivamente campaña política,

es la más absoluta de las vergüenzas,

en este país en el que todo vale, porque aceptamos todo, y siento que es un buen momento para ver cómo funciona la plataforma avaaz, en la que voy a lanzar una campaña, con un texto sencillo,

en el que le pido a Soraya que ejerza su máxima responsabilidad política, y nos dé un ejemplo de lo que un político hace cuando se equivoca, que no es otra cosa que pedir perdón ante la opinión pública, y dimitir de todos sus cargos políticos,

una campaña con un texto sencillo,

Un político debería ser un ejemplo para su pueblo, y nunca al revés. Una persona que se dedica a la política debería unir, en vez de separar.

El discurso de Soraya Sáenz de Santamaría en plena campaña para las elecciones del nuevo gobierno de Catalunya es un ejemplo de todo lo contrario de lo que un político debe hacer. Ejercer su máxima responsabilidad política, mediante la dimisión de todos sus cargos, en su partido, y en el gobierno de España, es la mejor forma de pedir perdón. Otra persona, mejor preparada, y con mejor intención, le sustituirá. 

Por el bien de tu partido, Soraya, por el bien del gobierno de la nación, y de la relación con la autonomía de Catalunya, de todas las españolas y de todos los catalanes de paz, te solicito que dimitas de todos tus cargos políticos.

Si tienes alguna duda de las declaraciones de Soraya, puedes consultar este reportaje que se publica en la web del huffington post, titulado “Incredulidad por el discurso de Sáenz de Santamaría sobre Cataluña”, y publicado el 17 de Diciembre del 17,

un texto que tengo la intención de dejar flotar en internet, porque esto no se trata de empujar y tirar, sino de permitir que lo que tenga que ser suceda, con nuestro acompañamiento, siempre necesario, desde nuestra mejor intención.

   así lo vimos…

en el proceso de crear la campaña y compartirla con amigos, paso por diferentes emociones, desde la alegría, que tiene mucho del hacer conjunto desde la comprensión,

a cierta tristeza, según observo alguno de los comentarios y respuestas que recibo por el wasap, desde mi grupo de amigos de juventud,

Josu me indica que las desmesuras de los políticos se pagan en las urnas, y que estamos en campaña, parece ser que estar en campaña es como estar en la ciudad sin ley, en esa ciudad en la que todo vale,

y Juan me indica que Soraya sólo representa a las personas que le votan, definitivamente yo tengo una idea un tanto diferente de lo que debería representar un presidente o un vicepridente de Gobierno, incluso un ministro,

dentro y fuera de una campaña electoral

y en un grupo de personas que asisten a un taller de 7 emociones en el CIE, varias de las cuales acaban abandonando el grupo, creo que alguna emoción ha tocado el texto, y han preferido “matar al mensajero”,

ay, qué fácil es tapar en vez de gestionar, escuchar en vez de hablar, no tomarnos las cosas personalmente, ponernos siquiera por un momento en los zapatos del otro, esa característica que está relacionada con la empatía,

sí, me resulta curioso observar qué mal aguantamos el tirón de las personas que piensan diferente de nosotras, qué poco preparadas estamos para hablar de temas candentes, y qué fácil nos vamos a los extremos, tan lejos del justo medio.

y me acuerdo del chiste del vendedor de zapatos en África, el enfoque pesimista, “no hay negocio posible, nadie lleva zapatos”, y el enfoque optimista, “el negocio potencial es brutal, nadie lleva zapatos”,

y no puedo sino observar una sociedad sin zapatos, en la que no hemos integrado ni siquiera un poquito esa democracia participativa, no la representativa en la que vamos una vez a votar cada cuatro años, sino la otra,

una sociedad formada por personas activas y responsables que se implican en pequeños procesos del día a día,

una sociedad sin zapatos, durante y fuera de campaña electoral, en la que hablamos el doble de lo que escuchamos, es curioso que tengamos dos orejas y una sola boca, será para potenciar el efecto estereofónico, sin más,

y en la que escuchamos tan poco desde el corazón, ese órgano que mora en nuestro interior, tip tap, tip tap, no sé si lo notas, a mí a veces también me cuesta, y no para, afortunadamente, de latir.

en el proceso posterior intento asentar lo vivido, y recontacto con el proceso, el título que le he puesto a la foto, Soraya no es la solución, un título que representa lo que siento, sí, la solución no pasa por exabruptos de la vicepresidenta del Gobierno,

dentro ni fuera de la campaña electoral, ése no es el papel de una persona que representa un Gobierno que ha aplicado una medida sin precedentes en la historia de la democracia española,

y observo un fenómeno curioso, en el que la imagen del mitin se enmarca en el monigote con trazo azul clarito, un azul claro que representa tradicionalmente al partido popular, y algo choca,

el color del estrado, y del logo al fondo, no debe ser una casualidad, ya no es azul clarito, sino morado, un color que utiliza otra fuerza o partido de nuestro panorama político, porque poco a poco los vamos aprendiendo los colores,

y re-conociéndolos, los rojos y los azules, los naranjas y los morados, y me pregunto el por qué (o el para qué) de este desparrame que hace vomitar a esta chica estas palabras, tras la comida del tercer domingo de adviento,

tal vez ha tenido naranja de postre, o se ha ofuscado con el estrado morado, sí, está morada a naranjas, o a uvas, va a llegar un momento en el que no representamos nada, y eso es lo que nos vamos a merecer, nada, absolutamente nada,

el mejor espacio posible para que aparezca un buen vendedor de zapatos, que ojalá sea mujer, porque el pueblo, como la vieja clase política que ya no le representa, y mejor no hablamos de ser referente o ejemplo, está descalzo.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, creative commons, inspirado por la teoría del color de Goethe y la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que explica el nivel energético de las emociones con la ayuda del color,

un modelo que tiene toda la cancha del mundo, como nuestro rico mundo emocional, porque el pueblo está descalzo, y, diría más, huérfano de referentes, mira que sí que hay cancha para la evolución.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace.

 

 

 

 

¿y si elevamos el salario mínimo?

cuando el primer ejecutivo de la compañía en la que tú trabajas tarda 3,3 días en ingresar lo que un trabajador medio de la organización va a ganar en todo un año, podemos entender que vivimos en un mundo des-igual,

y lo que es peor, en el que la des-igualdad va en aumento, porque esa persona con ese sueldo no está ahí con el objetivo de que la des-igualdad se reduzca, antes al contrario, su sueldo está justificado si sirve a la voluntad del que lo propicia,

no me extraña que este mundo en el que vivimos sea tan así,

si acaso me causa más extrañeza que creamos que juntas podemos hacer algo para evitar que esta tendencia que observamos aquí y allá, hoy en este informe que saca a al luz intermón Oxfam,

en esta campaña de firmas que esta vez no se lanza desde avaaz, o una plataforma similar, no sé por qué me temo que dentro de poco un técnico de Intermón Oxfam, o una persona subcontratada, me va a llamar por teléfono,

ya tienen mis datos, para agradecerme una donación.

   así lo vimos…

tras recibir este mensaje de Paco, muchas gracias siempre, Paco, hago lo que me toca, leo la página, leo parte del informe, firmo, colaboro en la difusión de la iniciativa en facebook y twitter, recibo el correo de bienvenida a la plataforma de Intermón,

yo no he pedido eso, con usuario automático incluido, horror, ya estoy en otra máquina de triturar,

y me dejo sentir, y conecto con una línea de interés de este blog, la economía del bien común, un interés que aflora ya hace unos años, antes de conocer en persona a Chistian Felber, motor del movimiento,

y con la triformación social, de la que algo apreHendo de la mano de Luis Espiga, en este mundo ideal en el que son 3 las esferas que lo mueven todo, cada una operando en consonancia con la ley que le es propia,

porque este mundo es perfecto cuando en el ámbito político judicial impera la igualdad, en el ámbito social la libertad, y en el ámbito económico la fraternidad, y observo que esta campaña está dirigida a promover la igualdad,

cuando en realidad buscamos un mundo más fraterno,

pero está claro que es muy difícil de promover todo aquello que apenas llegamos a entender, quién sabe si hoy me estoy resignando un poco en este último comentario, en un mundo que no conoce, la fraternidad.

y observo esos vasos comunicantes entre estos mundos, el mundo empresarial / económico y el mundo legislativo / judicial, en el que las leyes, en muchos casos, fallan tan decididamente en favor de los que más tienen,

y aquí he escrito bien, las leyes, no los jueces, porque los jueces administran lo que las leyes indican, y poca igualdad puede ejercer un juez cuando la ley no promueve la igualdad,

en este mundo en el que hemos soportado y facilitado por ley el tráfico de esclavos, la discriminación de la mujer, de las minorías étnicas, religiosas, culturales, sexuales, sí, yo de mayor también quiero ser parte de la mayoría,

o vivir en un mundo en el que los ideales de la igualdad (llámale justicia), la libertad (en MAYÚSCULAS, la real) y la fraternidad (esa gran desconocida a día de hoy, para la que nos hace falta una comprensión nueva) son parte de nuestra vida.

la comprensión es una emoción de la que no vamos a hablar hoy, aunque la citamos, una de las 7 emociones que promovemos en este mundo raro, en el que acabamos hablando de des-igualdad (y de leyes) cuando deberíamos hablar de fraternidad.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U, de Otto Scharmer, que a su vez se inspira, entre otras fuentes, en la trifomación social y la ley del 3,

y por la teoría del color de Goethe, que nos acerca al arco iris, un modelo que nos permite jugar con el número 3, 3 emociones del mundo material + 3 emociones del mundo espiritual = 7 colores, como el arco iris,

con el 3 por aquí y allá.

 

 

 

 

 

las externalidades y la multiplicación de los peces

tras ayudarle a Silvia en su mudanza, un proceso en el que se pone muchas veces de manifiesto la de cosas inútiles que tenemos en nuestros armarios y en nuestros trasteros, y lo que nos cuesta librarnos de tantas cosas, convertidas en apegos,

surge una reflexión,

que me conecta con una idea que va tomando fuerza, somos la primera generación sobre este planeta que ha tenido demasiadas cosas, no sé si aprecias esta tendencia en tu casa, en especial si miras a tus hijos, si es que los tienes,

demasiados juguetes, demasiada electrónica, demasiado de todo, que acaba en aprecio a casi nada, qué más me da la última maravilla si basta con que vea la siguiente y mueva mi dedito y diga, “quiero eso”,

y en eso estoy que me llega, y leo con atención, el último post de Leonardo Boff,

y me quedo con la sensación de que tanto demasiado, tanto despilfarro, sobre todo en este primer mundo desmesurado, tiene un coste, que el mundo corporativo ha venido a llamar externalidad,

un impacto negativo que no implica nada en el balance de mis cuentas, es un perjuicio para otros, o para todos, que es una forma muy próxima al nadie, si somos conscientes de que los extremos se tocan,

externalidades que alguien, nadie y todos, va a acabar percibiendo, más tarde o más temprano.

    así lo vimos…

busco una imagen para acompañar este post en mi álbum, y pienso en esos dos peces, que se encuentran mirando cada uno en sentido contrario, en representación de la alteridad, el alter, el otro, la otra persona,

una imagen que conecto con el milagro de multiplicación de los panes y los peces, y me pregunto qué haremos cuando ya no nos queden peces que multiplicar, y sólo podamos multiplicar las externalidades.

La Tierra en números rojos: 

el ser humano, Satán de la Tierra 

El día 2 de agosto de 2017 sucedió un hecho preocupante para la humanidad y para cada ser humano individualmente. Fue el día anual de la “Sobrecarga de la Tierra” (Overshoot Day ). Es decir: fue el día en que gastamos todos los bienes y servicios naturales, básicos para sustentar la vida. Estábamos en verde y ahora entramos en números rojos, o sea, en un cheque sin fondos. Lo que gastemos de aquí en adelante será violentamente arrancado a la Tierra para atender las indispensables demandas humanas y, lo que es peor, para mantener el nivel de consumo perdulario de los países ricos.

A este hecho se le suele llamar “Huella Ecológica de la Tierra”. Mediante ella, se mide la cantidad de tierra fértil y de mar necesarios para generar los medios de vida indispensables como agua, granos, carnes, peces, fibras, madera, energía renovable y otros más. Disponemos de 12 mil millones de hectáreas de tierra fértil (selvas, pastos, cultivos) pero necesitaríamos en realidad 20 mil millones.

¿Cómo cubrir este déficit de 8 mil millones? Chupando más y más de la Tierra… ¿pero hasta cuándo? Estamos descapitalizando lentamente a la Madre Tierra. No sabemos cuándo llegará su colapso, pero, de continuar con el nivel de consumo y desperdicio de los países opulentos, vendrá, con consecuencias nefastas para todos.

Cuando hablamos de hectáreas de tierra, no pensamos solamente en el suelo, sino en todo lo que él nos permite producir, como por ejemplo, maderas para muebles, ropas de algodón, tinturas, principios activos naturales para la medicina, minerales y otros.

En promedio cada persona necesitaría para su supervivencia 1,7 hectárea de tierra. Casi la mitad de la humanidad (43%) está por debajo de este valor, como los países donde hace estragos el hambre: Eritrea con huella ecológica de 0,4 hectáreas, Bangladesh con 0,7, Brasil, por encima de la media mundial con 2,9. El 54% de la población mundial va mucho más allá de sus necesidades, como Estados Unidos con 8,2 hectáreas, Canadá 8,2, Luxemburgo 15,8, Italia 4,6 e India 1,2.

Esta Sobrecarga Ecológica es un préstamo que estamos tomando de las generaciones futuras para nuestro uso y disfrute actuales. Pero cuando les llegue el turno a ellas, ¿en qué condiciones van a satisfacer sus necesidades de alimento, agua, fibras, granos, carnes y madera? Podrían heredar un planeta depauperado.

Tememos que nuestros descendientes, mirando hacia atrás, acaben maldiciéndonos: “ustedes no pensaron en sus hijos, nietos y biznietos; no supieron ahorrar y desarrollar un consumo sobrio y frugal para que quedase algo bueno de la Tierra para nosotros, y no sólo para nosotros, también para todos los seres vivos, que necesitan aquello que nosotros apreciamos”. Esto nos trae a la memoria las palabras del indígena Seattle: «Si todos los animales se acabasen, el ser humano moriría de soledad de espíritu, porque todo lo que sucede a los animales, le sucederá también al ser humano, pues todo está interrelacionado».

Lo que predomina en el mundo es una perversa injusticia social, cruel y despiadada: el 15% de los que viven en las regiones opulentas del Norte del planeta dispone del 75% de los bienes y servicios naturales y del 40% de la tierra fértil. Algunos millones de personas, cual perros famélicos, deben esperar las migajas que caen de las bien servidas mesas de aquéllos.

En verdad la Sobrecarga de la Tierra es el resultado del tipo de economía dilapidadora de las “bondades de la naturaleza”, como dicen los andinos, deforestando, contaminando aguas y suelos, empobreciendo ecosistemas y erosionando la biodiversidad. Estos efectos son considerados “externalidades”, que no afectan al lucro y no entran en la contabilidad empresarial. Pero afectan la vida presente y futura.

El eco-economista Ladislau Dowbor de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, en su libro Democracia económica (Vozes 2008) resume el problema con palabras claras: «Parece bastante absurdo, pero lo esencial de la teoría económica con la cual trabajamos no considera la descapitalización del planeta. En la práctica, en economía doméstica, sería como si sobreviviésemos vendiendo los muebles, la plata de la casa… y creyésemos que con ese ingreso podríamos seguir viviendo con normalidad, y que estaríamos administrando bien nuestra casa. Estamos destruyendo el suelo, el agua, la vida en los mares, la cobertura vegetal, las reservas de petróleo, la capa de ozono, el propio clima, pero lo que contabilizamos es sólo la tasa de crecimiento» (p. 123).

Ésta es la lógica vigente de la actual economía de mercado neoliberal, irracional y suicida. De modo radical yo diría: el ser humano se está revelando como el Satán de la Tierra y no su ángel de la guarda.

Puedes acceder al blog de Koinomía en este link

y me acuerdo de la economía del bien común, ese movimiento que encabeza Christian Felber, y que es tan interesante, porque incluye en el balance aspectos qué sí que nos importan cuando tenemos cuenta al otro, al alter,

y el bien común de nuestra casa compartida, una casa de la que no nos vamos a poder mudar.

Si tú también piensas que una nueva conciencia es necesaria sobre la tierra, te animamos a leer 7 emociones, un modelo de inteligencia emocional, inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe,

que nos prepara para la acción colectiva, desde una nueva comprensión.

qué te parece, ¿empezamos a medir externalidades?

la economía del bien común, con un balance que recoge otros aspectos que no están en el PIB, ese medidor que sólo incluye din€ero y din€ro, sin atender a su impacto real en el mundo, externalidades lo llaman,

entra en la agenda €uropea, una €uropa que muestra al mundo entero un camino a seguir, si de verdad nos interesa nuestro futuro como especie, y el bien-estar en este planeta tierra,

precioso planeta en el que hemos elegido vivir.

 

Felicidades, Javier, felicidades, Christian, felicidades, Diego Isabel,

muchas gracias por vuestro impulso y constancia,

entre todas juntas sí se puede.

Si te parece bien, te dejo con el post que lanza Javier Goikoetxea, qué bueno, desde bikonsulting, consultora especializada en el bien común, el tuyo, el mío, y el de todas nuestras compañeras.

   así lo vimos…

azul clarito, con ese color que en 7 emociones relacionamos con el orgullo, es buen momento de estar orgullosos, el camino no ha sido corto, ni especialmente fácil, qué interesante re-contactar con el orgullo bueno,

en medio de la celebración.

 

vosê abusou

voceabusounos llega a la bandeja de entradas un mail, siempre interesante, de Leonardo Boff, que me permito compartir en este espacio.

el título del correo, el derecho contra la derecha, no me gusta especialmente, pero no le doy mayor importancia, acabo el post, relaciono lo leído con una conversación con una amiga brasileña, como Leonardo, hace cuánto que no charlaba con kali, qué casualidad, y una canción, y un nuevo título viene a acompañarnos…

 —

Prolongando reflexiones anteriores, veo que para intentar salir de la crisis actual (si es que es posible) hay dos presupuestos que deben ser considerados seriamente. De lo contrario corremos el riesgo de perder todo lo que hayamos proyectado: el colapso del orden capitalista y los límites de la Tierra que no se pueden traspasar. Naturalmente se trata de hipótesis, pero creo que fundadas.
Primer presupuesto: el sistema del capital ha entrado en colapso, lo que significa su fin en un doble sentido: fin en el sentido de que ha alcanzado su propósito fundamental: aumentar la acumulación privada hasta su límite extremo. Como constató Thomas Piketty en El capital en el siglo XXI: «los pocos que están arriba tienden a apropiarse de una gran parcela de la riqueza nacional». Hoy esa tendencia es no sólo nacional sino global.

Los datos varían de año en año, pero en el fondo se resumen en esto: un grupo cada vez menor detenta y controla gran parte de la riqueza mundial. Hoy son, según datos de la respetada Escuela Politécnica Federal de Zurich (ETH), 737 actores que controlan cerca del 80% de los flujos financieros mundiales. Dentro de poco serán muchos menos.
Pero ese fin significa también fin como colapso y desenlace final. La agonía puede prolongarse, pues usa mil estratagemas para perpetuarse, pero la crisis es inevitablemente terminal. El capitalismo ha tocado techo y no consigue ir más allá; peor aún, no tiene nada más que ofrecer, a no ser más de lo mismo, que es aquello que produce la crisis: su ilimitada voracidad.
Ocurre que sobrepasó los límites físicos de la Tierra; el agotamiento de los bienes naturales es de tal orden que ya no tiene condiciones para autorreproducirse, pues los necesita. Al forzar su lógica interna, puede volverse biocida, ecocida y, en el límite, geocida. Como no puede autorreproducirse más, se vuelve sobre sí mismo, acumulando con más y más furia, vía especulación financiera: dinero haciendo dinero. El lema sigue siendo el mismo, el perverso “greed is good” (la codicia es buena). Que se dañe la humanidad, la naturaleza y el futuro de las próximas generaciones.

Si en Brasil queremos salir de la crisis a base de esta lógica, estamos escogiendo el camino del abismo. Dentro de poco, todos experimentaremos en carne propia el sentido de la metáfora de Sören Kirkegaard: el payaso pidió a los espectadores que ayudasen a apagar el fuego de las cortinas de atrás del teatro. Todos reían y aplaudían pues pensaban que era parte del espectáculo. Nadie hizo caso al payaso hasta que el fuego quemó el teatro entero y a todos los que estaban dentro y aún en los alrededores.

El segundo presupuesto, ausente casi siempre en los analistas económicos convencionales, es el estado gravemente enfermo del planeta Tierra. La aceleración productivista está destruyendo rápidamente las bases físico-químicas que sustentan la vida, además de producir una espantosa erosión de la biodiversidad (cerca de cien mil especies, según E. Wilson, desparecen cada año) y el imparable calentamiento global, cuyos gases de efecto invernadero han alcanzado en la actualidad los niveles más elevados desde hace 800 mil años. Con la subida de la temperatura 2 grados centígrados podremos todavía gestionar la biosfera. Sin embargo, si no hacemos nada a partir de ahora, como afirmó ya en 2002 la sociedad científica norteamericana, aun en este siglo podríamos conocer el “calentamiento abrupto”. Este podría llegar a 4-6 grados centígrados más. Bajo esa temperatura, advierte la comunidad científica, las formas de vida conocidas no podrían subsistir y gran parte de la humanidad se vería afectada gravemente con millones de víctimas.

¿Cómo salir de ese impasse? Tal vez nadie tenga condiciones para ofrecer una alternativa realmente viable, porque tiene una dimensión que va más allá de Brasil, pues es global. A nosotros, los intelectuales, nos toca reflexionar, alertar y urgir medidas concretas. Es nuestro imperativo ético.
Mi bola de cristal me sugiere tres caminos:

El primero, ante la gravedad de la crisis, consiste en crear un consenso mínimo, suprapartidario, que incluya a parlamentarios progresistas, sindicatos, empresas, intelectuales, ONGs, iglesias y pueblo de la calle en torno a un proyecto mínimo de Brasil fundado en algunos principios y valores asumidos por todos (seguramente se exigirá una reforma política, tributaria y fuerte inversión en la agroecología). Estimo que el liderazgo de Lula sería suficientemente fuerte todavía para encabezar esta propuesta. El Gobierno de Itamar Franco, pos-crisis Collor, podría servir de referencia inspiradora.

El segundo sería constituir un frente amplio y vigoroso de partidos progresistas, sindicatos y otros grupos e intelectuales progresistas para hacer frente al fuerte avance de la derecha con sus políticas neoliberales, asociadas al proyecto-mundo liderado por los países centrales. La derecha no tiene una preocupación social consistente, pues ella está interesada en el crecimiento vía PIB que favorece a las clases propietarias y a los bancos, dejando a los pobres allí donde siempre han estado, en la periferia.

Nuevamente estimo que la figura más adecuada para tejer este frente progresista sería Lula. Pero su dirección debería ser pluralista y no personalista. La convergencia en la diversidad no anularía las singularidades de los partidos y de los grupos que tienen su identidad y su historia. Pero ante un peligro general, deben relativizar lo particular en función de lo universal.

El tercer camino sería que el PT haga una rigurosa auto-crítica (hasta hoy no la ha hecho), se recomponga internamente, refuerce el nexo del poder con los movimientos sociales, politice lo más rápidamente posible las bases y se presente con una agenda nueva que completaría la primera, cuyos temas básicos serían la infraestructura de salud, educación, transporte, la urbanización de las favelas, la reforma política, la tributaria y la agraria, entre otros puntos.

Pero veo que el desgaste del PT, a partir de un puñado de traidores y ladrones que llenaron de vergüenza a más de un millón de afiliados y desmoralizaron al país ante sí mismo y ante el mundo, vuelve frágil, tal vez hasta ineficaz este camino.

Por algunas de estas salidas se podrá superar la perplejidad, el sentimiento de impotencia y construir alguna esperanza de que todavía tenemos solución. En cualquier caso, lo que de verdad cuenta en la superación de cualquier crisis es esta tripleta, verdadera Trinidad de la economía sana que va más allá del PIB pequeño o grande: el empleo, el salario y la promoción social de las bases. Eso garantizará la supervivencia de la mayoría y creará un orden soportable.

En todo caso, a la derecha política que elucubra salidas fuera de la democracia, debemos oponer el derecho. No podemos aceptar que se rompa el rito democrático pues la historia ha mostrado que aquella no tiene un compromiso serio con la democracia; para salvar sus intereses no teme romper las reglas.

En cuanto a nosotros, no nos es permitido desistir de buscar lo mejor para nuestro país, más allá de las diferencias y desavenencias que puedan existir. El bien común debe prevalecer sobre cualquier otro bien particular..

y aquí termina Boff, mientras me acuerdo de la cena del cumple de Carmen, en su casa, en el que está Kalia, amiga brasileira, y damos un paseo por música de aquí y de allá, entre otras esta canción de Daniela Mercuri,

sacó provecho de mí, usted abusó,

sacó partido de mí, abusó,

de mi cariño usted abusó,

y no sé por qué creo que pega con el texto que he recibido,

en esta vida en la que lo cuadrado convive con lo redondo,

voceabusou

y con otras formas extrañas,

que no son ni lo uno ni lo otro

voceabusoumon

 

con una presentación ligeramente diferente, me permito relacionar el mensaje de Leonardo Boff, con la figura de Christian Felber, uno de los padres de la Economía del Bien Común,

ese bien común que, como acaba Leonardo, debe prevalecer sobre cualquier otro bien particular.