y tú, ¿en qué baño entrarías? (el verdadero potencial femenino)

nos hemos juntado con 4 chicas de Madrid, con las que vamos a coincidir inicialmente en Lumbier, y con las que repetimos en Sangüesa, y en Leyre, y con las que no llegamos a quedar para ir el día siguiente a Zugarramurdi,

y que nos están esperando para comer en Graxiana, un albergue de brujas, dos de las cuales han ido al baño, y vuelven muertas de risa, con dos fotos en el móvil, los señalizadores de los baños de hombres y de mujeres, y una pregunta,

tú, ¿en qué baño entrarías?,

y la verdad es que ninguna de nosotras, hombre o mujer, sabe en qué baño entrar, ya que la primera imagen parece un carnero, un macho cabrío o un cabrón, y la segunda aparentemente es un gnomo,

quién sabe por qué las dos imágenes son aparentemente masculinas,

aunque nadie haya visto un gnomo, y mucho menos el sexo de un gnomo, no sé si me explico, y ante esta animada charla me acerco con la pregunta al baño, yo tampoco voy a saber cuál es el más masculino de los dos baños,

hasta que me aventuro a entrar.

   así lo vimos…

observo cómo se ha abierto en mí un agujero de conocimiento, y la curiosidad está prendida, qué buen punto para empezar a investigar, y ver qué nos depara esta aventura, más allá de las dos puertas,

y observo que detrás de la puerta de la cornamenta del macho cabrío o cabrón se encuentra el cabrón, este primer baño es claramente masculino, si no fuese por la cantidad de papeles que muchas mujeres, equivocadas al entrar, han dejado,

y paso a hacer idéntico ejercicio de indagación tras la segunda puerta, y mi sorpresa no puede ser mayor, ya que tras la segunda puerta hay una bruja, recuerda que estamos en un albergue de brujas, éste es claramente el baño de las chicas.

si volvemos un paso atrás podemos buscar significados y remotos parecidos entre el gnomo (un duendecillo juguetón) y la bruja, parecidos que se hacen grandes en la nariz y en el capirote, y podemos vislumbrar el juego que nos proponen los baños,

cabrón fuera – cabrón dentro, los hombres son lo que parecen, ni mucho más ni mucho menos, y las mujeres se TRANSforman, y pueden desarrollar la capacidad de la TRANSformación,

en su interior y a su alrededor, por lo que ya sabes, cuando vayas por los montes y los arroyos de esta tierra, ten cuidado con las brujas y los duendes, que no son lo que parecen, que dentro de cada bruja hay una mujer normal.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

¿y tú qué ves?

manzanita666estamos en medio de un taller, y se me ocurre comentar que es una pena que no tenga una fruta para explicar un concepto, una idea tonta, muy útil en procesos de comunicación.

Mariví se acerca a su planta, y me trae una manzana, y una navaja, que aprovecho, en vez de pelarla, para hacerla un agujero.

agujeritosi pregunto a las personas asistentes qué ven, algunas ven una manzana, mientras otras ven una manzana con un agujero, pero hay dos pensamientos adicionales, pues también ven un agujero en una manzana, o un agujero.

tú, ¿en cuál de los 4 grupos te ubicas?

el ejemplo intenta ser lo más gráfico posible, y hace referencia a un concepto que aparece en el libro “ideas que pegan”, que debería haberse traducido “ideas pegajosas” de los hermanos Heath, un clásico del marketing viral.

el concepto se llama “vacíos de conocimiento” y hace referencia a lo difícil que es para nuestra mente soportar los huecos, la im-perfección, de la misma forma que nos cuesta ver una manzana que no es completa.

buscamos entender, buscamos rellenar los huecos, buscamos la perfección.

por lo que, si quieres generar interés en tu interlocutor, es muy fácil, sólo tienes que abrir huecos, esos espacios en los que la mente entra con iluisión, con alegría, con la sana intención de entenderlos, para poderlos tapar.

agujeritomon   así lo vimos…

pasan dos semanas y Mariví me trae, de regalo, sin que yo se la pida, una segunda manzana, la misma que está encima de mi mesa de trabajo, esa superficie sin huecos desde la que veo surgir los posts que publico en oé corazón.

hoy, con esta segunda manzana sobre mi mesa, pienso que es buen momento para compartir uno de los secretos del cuentacuentos, y le saco unas fotos, una foto de manzana completa, una de frente, otra de perfil, con agujero normal y pasante,

sí, así estás bien, has quedado muy guapa,

mientras miro extrañado la planitud de mi escritorio, y busco la solución al enigma, ¿por dónde saldrán los posts?, esta mesa que es tan planita, ¿será por entre las vetas de la madera?, ¿o será por la rendija de las teclas de mi ordenador?

gracias, Mariví, por la primera manzana, y por la segunda, que estoy seguro que es la puerta, no falla nunca, para la manzana 3.