niños kanban, niñas ágiles y listas

nuestras hijas aprenderán a ser comunicativas, practicar la escucha activa, cuestionar, argumentar de manera lógica, participar, ser prácticos, compartir, respetar, ayudar, suena como el cielo en la tierra, ¿no te parece?

en entornos en los que prima la comunicación, los mayores somos de nuevo ejemplo, nuestras hijas son proactivas, en entornos auto-gestionados que se adaptan con facilidad al cambio,

ésa es la promesa, si quieres puedes seguir leyendo.

reviso este proceso reciente, que se abre desde el ante-último encuentro en el meetup de reimaginando, en el que conozco a Angel Agueda, que me invita a participar en el BAOS 2018 (Big Agile Open Space),

en el que conozco a Diego Rojas, con el que voy a quedar a charlar, en ese espacio de co-working en el que se desarrolla la actividad de Thinking with you, y esa forma tan innovadora de gestionar las relaciones y los proyectos,

con trocitos de papel de colores,

y que tiene continuidad en la presentación que preparamos Montse y yo para la misma comunidad de agilistas, en la que trazamos un puente de color entre Reinventando las Organizaciones, de Laloux, y la teoría U, de Otto Scharmer,

un puente en el que entran de lleno las emociones, ahí colamos el arco iris, y aspectos relacionados con nuestra presencia, y con el campo de la atención, porque aspiramos a desarrollar capacidades que mejoren nuestras relaciones,

y cada día se hace más evidente que dependiendo de nuestra atención así es nuestra escucha, y dependiendo de nuestra escucha así es la conversación que enlazamos con otras personas,

una conversación que en la mayor parte de las ocasiones tiene mucho de mental, y que haríamos bien en mover hacia lo emocional, ¿cómo te sientes cuando te pasa esto?,

y sigo viajando en el tiempo, porque Diego me invita a contactar con un grupo de amigas suyas que organizan en Madrid un evento, Agile kids, sí, el agilismo está tomando cuerpo en las organizaciones,

pero también tiene un sitio en nuestros colegios y en nuestras casas, y busco un par de enlaces que me ayuden a entender qué es el agile kids, y qué es el kanban personal, porque en su día trabajé en la automoción, y algo me suena del kanban organizativo,

kanban, si no recuerdo mal, es una tarjeta, que se utiliza para identificar visualmente una situación, relacionada con las existencias, con una necesidad, con una tarea pendiente,

y contacto con esta jerga inglesa, wish list, lista de deseos, backlog, tareas pendientes, o pila de tareas, quién sabe por qué mis recuerdos contactan y revisitan a Covey, y la administración del tiempo con base en valores,

y me imagino un mundo en el que la auto-organización y el respeto crecen en cualquier entorno, en el trabajo, convertido en espacio de desarrollo laboral, y en nuestras casas, espacios en las que nuestras emociones también están presentes.

   así lo vimos…

si tienes medio rato, tal vez echas un vistazo a este powerpoint que me lleva de vuelta a Angel Agueda, así empieza la historia, así acaba, en este mundo que algo tiene de circular.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

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nuestro curriculum vital (personas voluntarias que exploramos la autogestión y abrazamos la plenitud)

intento entender con palabras propias los 3 movimientos que nos propone Frederic Laloux en Reinventar las organizaciones, este enfoque para el desarrollo de organizaciones emergentes,

  1. exploramos la autogestión,
  2. abrazamos la plenitud,
  3. alineamos el propósito,

y los intento trazar con lo que venimos haciendo y proponiendo desde oé corazón, organizaciones con espíritu y corazón, qué bonito, qué necesario, para ver qué falta y qué podemos potenciar,

empezando por el primer bloque, exploramos la autogestión, en el que el hallazgo más significativo es el desarrollo de consejos en vez de consensos, y la figura de la persona voluntaria,

es curioso,

donde antes había (sigue habiendo) un jefe que acapara el poder, la figura del voluntario toma el poder, convierte los deberes en poderes y quereres, puede hacerlo, y quiere hacerlo, y lo hace, con el apoyo de todas las personas relacionadas,

a las que consulta por medio del consejo, sí, te pido consejo, pero un consejo que no es vinculante, al final la responsabilidad es personal, y compromete fundamentalmente a la persona voluntaria, que toma la responsabilidad y la decisión,

es evidente que estamos en el ámbito del orgullo, ese orgullo que vestimos con la capa de la humildad, orgullo humilde que permite a la persona voluntaria ir un paso más allá de sus obligaciones formales

y observo como nuestras pasiones (intereses más allá),

nuestros proyectos,

nuestros valores,

completan nuestro curriculum A, esto es,

qué nos mueve, con qué causas nos implicamos, cuáles son los valores que orientan nuestros comportamientos del día a día conforman un curriculum B que es necesario para el desarrollo de organizaciones nuevas, emergentes,

en las que personas plenas y alineadas exploran y se adentran en prácticas de autogestión.

   así lo vimos…

contacto mentalmente con un capítulo de “el mundo amarillo”, de Albert Espinosa, si crees en los sueños, ellos se crearán, en concreto con el sexto descubrimiento, “Cuando estás enfermo llevan un control de tu vida, un historial médico,

Cuando estás viviendo deberías tener otro. Un historial vital”,

un título significativo, si observamos 2 pequeñas diferencias, un historial médico y un historial vital, llevan o deberías tener, ellos o tú, 2 pequeños matices que hacen toda la diferencia,

un capítulo en el que Albert Espinosa explica cómo va creciendo con el paso de los años su expediente clínico, con anotaciones de más de 20 especialistas, su oncólogo, su traumatólogo, su terapeuta de recuperación,

una lista interminable de anotaciones que termina con la curación de Albert, sí, “el paciente está curado”, un paciente que nos habla de la importancia de hacer un segundo expediente, un expediente vital,

un diario en el que poder escribir, y releer, pasados unos años, lo que te preocupaba en su momento, para observar que ahora te importa un pepino, tal vez lo has conseguido, tal vez ni siquiera lo deseabas,

un diario en el que podrás observar que la vida es cíclica, todo vuelve y vuelve, tal vez pronto puedas observar que tus males y alegrías vitales se repiten, tal vez en tu expediente vital encuentras las respuestas a todo,

un expediente en el que puedes juntar anotaciones y objetos, trozos de servilleta, piedras de la playa, una entrada del cine, un expediente para el que nos ofrece 6 sencillos consejos, a saber:

1. Compra una carpeta que sea grande, casi como una caja. El color elígelo tú, pero yo te recomiendo el gris.

2.  Escribe cada día tres o cuatro cosas que te hayan hecho sentirte feliz. Tan sólo eso; no te enrolles más. Escribe: “hoy sentí felicidad en un momento del día”.

3. Apunta la hora, el día, el lugar y el motivo. ¿Todo debe tener que ver con la felicidad? No, claro que no. Puede hablar de nostalgia, de sonrisas, de ironía. pero todo tiene que ser positivo. En un historial médico no se habla más que de percances, de problemas y de recuperaciones; en el vital, debes hablar de vida, de vida positiva, de vida feliz.

Realiza ese ejercicio, piensa cosas buenas que te han pasado, con quién y dónde. Poco a poco descubrirás patrones. Gente que te hace feliz, lugares y horas del día en los que te sientes más vital.

4. Incluye material. Siempre que puedas coge algún objeto relacionado con ese momento. Los objetos se impregnan de felicidad y deben estar en tu historial vital. 

Cualquier cosa sirve, tan sólo tiene que pertenecer al sitio. Pero no almacenes miles de cosas; sé selectivo o el historial vital acabará comiéndose su hogar.

5. Reléelo, tócalo cuando te encuentres mal y triste y también cuando te sientas feliz. Al menos una vez cada seis meses, dedícale un vistazo, haz una visita a tu historial. Descubrirás cosas, descubrirás patrones y descubrirás cómo eres. Cada 1% que descubras de ti es casi un peldaño más hacia otro estado de ánimo.

6. Regálalo, légalo cuando mueras. Recuerda, no es sólo para ti, también es para los demás, para la gente que te quiere.

Con este segundo historial la gente que te quiere sabrá por qué te ríes, por qué te entusiasmas, por qué mueres.

No sé por qué, si no me equivoco mucho, en este expediente vital se pueden encontrar 2 trazas de esa persona voluntaria, que decide, en un momento de su camino, vivir una vida plena,

una vida que conecto con dos de los principios de Reinventar las organizaciones, exploramos la autogesión (persona voluntaria), y abrazamos la plenitud (pasiones y valores en el cotidiano vivir),

ya me imagino que es mucho más complejo, pero no está mal para empezar.

y sigo trazando pequeños puentes, entre este capítulo de “el mundo amarillo” y el diario de aventuras de Up, y con el álbum de los momentos maravillosos de mi vida, con el método del des-agudo, de el camino del artista, de Julia Cameron,

y con el journaling de Otto Scharmer y la teoría U, esa herramienta que más pronto que tarde vamos a introducir en nuestros talleres, en los que explicamos el azul clarito de las 7 emociones, ese orgullo humilde, ese orgullo sano,

la siguiente emoción que surge tras conquistar el amarillo, con el permiso del verde, un color tan especial que hoy también me voy a saltar, orgullo que surge en un momento del camino, con esa afirmación tan rotunda, tan bonita, buena y necesaria:

“yo soy”.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, que integra el desarrollo personal (el desarrollo de la atención, la presencia y la conciencia) y el buen trato en nuestras vidas,

inspirado por la Teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, que puedes descargar desde este enlace.