cruzando el desierto de mis creencias

Érase una vez que se era…

un joven que va al mercado todos los años atravesando el desierto para vender burros. Todos los años se acerca al mercado con 20 asnos. Y con el dinero que gana de la venta de los burros vuelve a su pueblo y vive todo el año.

Este amanecer se pone en camino con los 20 burros y anda todo el día bajo el sol, hasta que llega la noche. Ve unas palmeras y decide descansar, y ata a los burros con una cuerda a las palmeras. Pero desgraciadamente solo tiene 19 cuerdas, y se dice:

  • Voy a perder un burro y se me va a escapar por la noche.

Esto le fastidia mucho, pero está tan cansado que no puede vigilar al burro. Necesita dormir. Y empieza a llorar, no sabe qué hacer. Y sus lágrimas atraen la atención de un sabio que está meditando detrás de una duna.

El sabio se le acerca y le dice:

  • ¿Por qué lloras?, ¿qué te pasa?.

El vendedor le explica que le falta una cuerda y va a perder al burro.

El sabio le dice:

  • Esto es muy fácil. Haz como si tuvieras una cuerda, haces como si rodearas el cuello del burro con la cuerda y lo ataras.

El joven no sabe hacer nada mejor, y se dice, lo voy a hacer, aunque sea una tontería. Hace los gestos y se queda dormido. El día siguiente, nada más despertarse, mira a ver si el  vigésimo asno sigue allí.

¡Qué suerte, está allí, al lado del árbol!

Desata a los 19 burros y se pone en camino. Y ve que el burro al que había atado simbólicamente no viene. Vuelve a por él y le tira de la cola, le tira de las patas, pero el burro erre que erre, no se aparta del árbol.

Comprende que el sabio ha hecho algún sortilegio, algún extraño tipo de magia. Y va a buscar al sabio. Tras encontrarle, le pregunta cómo se hace para liberar al burro del maleficio.

Y el sabio le dice:

  • No te entiendo, buen hombre, ¿de qué sortilegio me hablas? No hay sortilegio alguno.
  • Pero, mira, el burro no quiere echar a andar.

Y el sabio le pregunta si ha desatado la cuerda con la que ató al burro la noche anterior, y el joven le responde que no, que no tiene caso, ya que no hay cuerda alguna en realidad, a lo que el sabio le responde, no te lo pierdas:

  • Eso lo sabes tú, pero el burro no.

… érase que se era, o así lo vimos, bajo la luz del sol, ¿será realidad o será espejismo?, y bajo la luz de las estrellas, cuando la noche cae, un burro atado a un árbol, con la imaginaria soga de sus creencias,

quién sabe si un día ese animal puede imaginarse una mano que le libera de la soga y del árbol, para desarrollar una vida en libertad.

   así lo vimos…

gracias, Silvia, por este cuento de regalo, una transcripción de aquella manera de este cuento que comparte con vosotras Christian Fleche, en un seminario de biodescodificación,

un cuento que retrata perfectamente cuán irracionales pueden llegar a ser mis creencias, las tuyas, las nuestras, como grupo de personas, como comunidad, de las creencias del burro mejor no hablar.

y me acuerdo de una vida pasada, no tan remota, en la que asociamos el desarrollo personal con 3 movimientos que todas nosotras podemos hacer en nuestra vida, un movimiento de pasado, asociado a las creencias,

un movimiento de presente, asociado con las pasiones, un movimiento de futuro, asociado con los valores, 3 movimientos que todas podemos hacer para vivir en plenitud, en este continuo fluir, ayer, hoy, mañana, que es la vida.

estos 3 movimientos están reflejados de forma perfecta en la teoría U de Otto Scharmer, con 3 movimientos de apertura, Open Mind (abrir la mente / creencias), Open Heart (abrir el corazón / emociones), Open Will (abrir la voluntad / valores),

te lo creas o no, por eso integramos la teoría U en nuestro cotidiano jugar, o al menos eso creo yo, un juego en el que hoy ha tenido especial presencia este ejercicio del OM, sí, del Open Mind (mente abierta), un buen ejercicio, con la soga al cuello,

para empezar…¿Existe alguna creencia en mi vida de la que me puedo liberar hoy?

puedes descargar 7 emociones, un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe, creative commons, desde esta página de nuestra web.

 

 

 

 

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instantes de felicidad

érase una vez que se era un hombre curioso, un hombre súper mental, un investigador que quiere comprender la vida, qué complicado, qué grande, comprender la vida, … no deja de ser una misión importante para un simple mortal.

Y este investigador decide dedicar su vida a esa búsqueda, “quiero comprender la vida”, como si se pudiera comprender el sabor de las fresas. Y para ello emprende un viaje a pie, echa a andar kilómetros y kilómetros y durante el camino no para de hacerse preguntas: ¿Por qué el cielo es azul?, ¿por qué me late el corazón?, ¿por qué esto?, ¿por qué aquello? Hay un montón de cosas que no comprende, ¿por qué sopla el viento?, ¿por qué sonríe la gente?, ¿por qué algunas veces tengo sensaciones agradables en el cuerpo?, si yo siempre soy el mismo. Algunas mañanas se despierta y se pregunta: “esta vida, ¿qué es?” Un día llega a lo alto de una montaña. Allí se siente muy alegre y se dice: “a lo mejor la vida es esto”, “igual la tengo dentro de mí”, y dice: “voy a prestar atención a esta sensación que está aquí dentro de mí.”

Baja de la montaña, coge un camino que sale a la derecha y la cosa que tenía dentro desaparece. Vuelve atrás, coge otro camino, y en ese otro camino vuelve a sentir que la cosa sigue ahí. Así, de camino en camino, cuida de estar siempre vigilante procurando mantener lo que tiene dentro.

Y caminando con esa sensación en su interior, llega a un pueblo. Hay un camino ancho y al final del camino está la entrada al pueblo. Avanza, la cosa sigue allí (en su interior). A los lados del camino de entrada al pueblo hay piedras, son como lápidas y en ellas están escritos nombres de personas, también pone edades, 5 años y 2 meses, 8 años y 3 días.. Y no entiende nada. De repente vuelve la cabeza y piensa, ¿cómo puedo sentir esto en mi interior que es tan agradable, dulce y al mismo tiempo mirar las tumbas? Sigue sin entender nada. ¿Cómo la gente de este pueblo se puede imponer mirar esto cada vez que entran y salen del pueblo? Así, con gran curiosidad, entra en el pueblo y en cuanto se tropieza con una persona, le pregunta, ¿cómo hacen ustedes en este pueblo?, cada vez que entran y salen tiene que ser insoportable ver estas tumbas con todos esos niños muertos. La persona del pueblo le dice, “escucha viajero, vete a ver al jefe del pueblo y él te lo explica”.

El viajero se presenta ante el jefe del pueblo y éste le explica lo siguiente: investigador, pareces curioso por comprender la vida. Nosotros aquí en nuestro pueblo hace mucho tiempo qué la comprendimos. Con lo cual la curiosidad del joven viajero cada vez es mayor, y le pregunta: ¿han comprendido la vida? Y el jefe del pueblo le dice: te voy a decir nuestro secreto. Cuando un niño llega a la edad de 15 años, yo, el jefe del pueblo, le regaló un cuaderno y en ese cuaderno cada persona va apuntando todos sus momentos de felicidad. Una gota de rocío por la mañana que se desliza por una hoja, diez segundos de felicidad. La sonrisa de mama al despertar, treinta segundos de felicidad. La mirada de mi amada todas las mañanas, ochenta y tres segundos de felicidad. Una puesta de sol con el cielo que se inflama, diez minutos de felicidad. El instante en que ella me dijo que sí, todavía más segundos de felicidad. El nacimiento de mi primer hijo, de mi segundo hijo, cada instante en el que le tomé en mis brazos y se apaciguó, se calmó, cada sonrisa, cada risa, otros tantos instantes de felicidad …

Y a lo largo de toda nuestra vida en nuestro pueblo anotamos con mucho cuidado todos esos instantes de felicidad, porque para nosotros son instantes de vida, así que cuando desaparece el cuerpo y nuestra alma se va a otro viaje, yo, el jefe del pueblo, cojo el cuaderno y sumó todos los segundos y los minutos, y eso, joven viajero, es lo que tú has visto encima de las tumbas. Son todos nuestros momentos de felicidad, porque para todos nosotros la vida son instantes de felicidad.

Así que os doy las gracias, porque durante estos tres días habéis participado para llenar mi cuaderno y me habéis permitido llenar instantes de felicidad. Muchas gracias.

Os deseo muchos instantes de felicidad. Bien sea aquí o en otros lugares, en la descodificación y en una vida estupenda.

   así lo vimos…

Origen del cuento: relato de Beatriz Bourau-Glisia, profesora de la escuela francesa de biodescodificación, transcrito por Silvia Bascón Arbizu,

una chica preciosa que nos regala esta historia (érase una vez que se era), relacionada con la curiosidad, y una búsqueda que le acerca a esta comprensión de la vida, ahí va, qué curioso, nos volvemos a topar con el azul índigo de la comprensión.

si quieres, tú también puedes acompañarnos en este ejercicio, lástima que no podemos regalarte un cuaderno, que nos lleva de lo que pensamos hacer a lo que hicimos, y a lo que estamos haciendo, cosechando y regando, aquí y allá, instantes de felicidad,

en el álbum de los momentos maravillosos de nuestras vidas,

en érase una vez que se era,

una vida en plenitud.

7 emociones, creative commons, es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que puedes descargar desde esta página.

 

 

yo soy tan solo un simple hombre (el hombre bosque)

me llega un vídeo al móvil que voy a tardar un mes en revisar, con un resumen de la vida de Jadav Payeng, y me pregunto qué podría ser de este mundo con 10, 100, 1000 personas como él,

tal vez te dejo a solas con este video, que te puede llevar a un artículo, o a otros videos, a poco que esta historia despierte tu curiosidad,

no me cabe la menor duda de que hay innumerables historias más.

   así lo vimos…

abrazar la plenitud es una de las 3 dinámicas que Frederic Laloux promueve en su libro, Reinventar las organizaciones, un movimiento que tiene todo que ver con el espíritu voluntario en nuestras vidas,

un espíritu que nos lleva a comprometernos con una causa, que hacemos posible con la suma de empeños de un día, o de un rato, con la suma de pequeñas aportaciones congruentes,

un cubo de agua cada día, plantando un esqueje o un plantín que mañana, o dentro de 10 años, será un árbol, o un bosque, que cobijará a quien tenga que cobijar.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, en el que integramos fundamentos de la atención y la presencia, el buen trato y la intención,

un modelo que nos permite trazar un puente con valores y comportamientos,

7 emociones, creative commons, un modelo que puedes descargar aquí.

 

nuestro curriculum vital (personas voluntarias que exploramos la autogestión y abrazamos la plenitud)

intento entender con palabras propias los 3 movimientos que nos propone Frederic Laloux en Reinventar las organizaciones, este enfoque para el desarrollo de organizaciones emergentes,

  1. exploramos la autogestión,
  2. abrazamos la plenitud,
  3. alineamos el propósito,

y los intento trazar con lo que venimos haciendo y proponiendo desde oé corazón, organizaciones con espíritu y corazón, qué bonito, qué necesario, para ver qué falta y qué podemos potenciar,

empezando por el primer bloque, exploramos la autogestión, en el que el hallazgo más significativo es el desarrollo de consejos en vez de consensos, y la figura de la persona voluntaria,

es curioso,

donde antes había (sigue habiendo) un jefe que acapara el poder, la figura del voluntario toma el poder, convierte los deberes en poderes y quereres, puede hacerlo, y quiere hacerlo, y lo hace, con el apoyo de todas las personas relacionadas,

a las que consulta por medio del consejo, sí, te pido consejo, pero un consejo que no es vinculante, al final la responsabilidad es personal, y compromete fundamentalmente a la persona voluntaria, que toma la responsabilidad y la decisión,

es evidente que estamos en el ámbito del orgullo, ese orgullo que vestimos con la capa de la humildad, orgullo humilde que permite a la persona voluntaria ir un paso más allá de sus obligaciones formales

y observo como nuestras pasiones (intereses más allá),

nuestros proyectos,

nuestros valores,

completan nuestro curriculum A, esto es,

qué nos mueve, con qué causas nos implicamos, cuáles son los valores que orientan nuestros comportamientos del día a día conforman un curriculum B que es necesario para el desarrollo de organizaciones nuevas, emergentes,

en las que personas plenas y alineadas exploran y se adentran en prácticas de autogestión.

   así lo vimos…

contacto mentalmente con un capítulo de “el mundo amarillo”, de Albert Espinosa, si crees en los sueños, ellos se crearán, en concreto con el sexto descubrimiento, “Cuando estás enfermo llevan un control de tu vida, un historial médico,

Cuando estás viviendo deberías tener otro. Un historial vital”,

un título significativo, si observamos 2 pequeñas diferencias, un historial médico y un historial vital, llevan o deberías tener, ellos o tú, 2 pequeños matices que hacen toda la diferencia,

un capítulo en el que Albert Espinosa explica cómo va creciendo con el paso de los años su expediente clínico, con anotaciones de más de 20 especialistas, su oncólogo, su traumatólogo, su terapeuta de recuperación,

una lista interminable de anotaciones que termina con la curación de Albert, sí, “el paciente está curado”, un paciente que nos habla de la importancia de hacer un segundo expediente, un expediente vital,

un diario en el que poder escribir, y releer, pasados unos años, lo que te preocupaba en su momento, para observar que ahora te importa un pepino, tal vez lo has conseguido, tal vez ni siquiera lo deseabas,

un diario en el que podrás observar que la vida es cíclica, todo vuelve y vuelve, tal vez pronto puedas observar que tus males y alegrías vitales se repiten, tal vez en tu expediente vital encuentras las respuestas a todo,

un expediente en el que puedes juntar anotaciones y objetos, trozos de servilleta, piedras de la playa, una entrada del cine, un expediente para el que nos ofrece 6 sencillos consejos, a saber:

1. Compra una carpeta que sea grande, casi como una caja. El color elígelo tú, pero yo te recomiendo el gris.

2.  Escribe cada día tres o cuatro cosas que te hayan hecho sentirte feliz. Tan sólo eso; no te enrolles más. Escribe: “hoy sentí felicidad en un momento del día”.

3. Apunta la hora, el día, el lugar y el motivo. ¿Todo debe tener que ver con la felicidad? No, claro que no. Puede hablar de nostalgia, de sonrisas, de ironía. pero todo tiene que ser positivo. En un historial médico no se habla más que de percances, de problemas y de recuperaciones; en el vital, debes hablar de vida, de vida positiva, de vida feliz.

Realiza ese ejercicio, piensa cosas buenas que te han pasado, con quién y dónde. Poco a poco descubrirás patrones. Gente que te hace feliz, lugares y horas del día en los que te sientes más vital.

4. Incluye material. Siempre que puedas coge algún objeto relacionado con ese momento. Los objetos se impregnan de felicidad y deben estar en tu historial vital. 

Cualquier cosa sirve, tan sólo tiene que pertenecer al sitio. Pero no almacenes miles de cosas; sé selectivo o el historial vital acabará comiéndose su hogar.

5. Reléelo, tócalo cuando te encuentres mal y triste y también cuando te sientas feliz. Al menos una vez cada seis meses, dedícale un vistazo, haz una visita a tu historial. Descubrirás cosas, descubrirás patrones y descubrirás cómo eres. Cada 1% que descubras de ti es casi un peldaño más hacia otro estado de ánimo.

6. Regálalo, légalo cuando mueras. Recuerda, no es sólo para ti, también es para los demás, para la gente que te quiere.

Con este segundo historial la gente que te quiere sabrá por qué te ríes, por qué te entusiasmas, por qué mueres.

No sé por qué, si no me equivoco mucho, en este expediente vital se pueden encontrar 2 trazas de esa persona voluntaria, que decide, en un momento de su camino, vivir una vida plena,

una vida que conecto con dos de los principios de Reinventar las organizaciones, exploramos la autogesión (persona voluntaria), y abrazamos la plenitud (pasiones y valores en el cotidiano vivir),

ya me imagino que es mucho más complejo, pero no está mal para empezar.

y sigo trazando pequeños puentes, entre este capítulo de “el mundo amarillo” y el diario de aventuras de Up, y con el álbum de los momentos maravillosos de mi vida, con el método del des-agudo, de el camino del artista, de Julia Cameron,

y con el journaling de Otto Scharmer y la teoría U, esa herramienta que más pronto que tarde vamos a introducir en nuestros talleres, en los que explicamos el azul clarito de las 7 emociones, ese orgullo humilde, ese orgullo sano,

la siguiente emoción que surge tras conquistar el amarillo, con el permiso del verde, un color tan especial que hoy también me voy a saltar, orgullo que surge en un momento del camino, con esa afirmación tan rotunda, tan bonita, buena y necesaria:

“yo soy”.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, que integra el desarrollo personal (el desarrollo de la atención, la presencia y la conciencia) y el buen trato en nuestras vidas,

inspirado por la Teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, que puedes descargar desde este enlace.

 

18 formas de hacer algo que ya no necesito hacer

entro en la semana, y de forma curiosa, en Pinterest, observo un dibujo con 18 formas de atarme la corbata, qué divertido, hay 18 formas diferentes de hacerse el nudo, y yo que sólo llegué a aprender 2,

de las cuales una está en el olvido,

pienso en todas las cosas que una vez aprendimos a hacer, porque eran necesarias, y hoy no utilizamos, porque a esa etapa le siguió otra, en la que lo necesario dejó de serlo,

y pienso todas las corbatas y los trajes que guardo en el trastero, y que un día de éstos me voy a animar a dar, son parte de una vida pasada en la que la corbata y el traje eran necesarios,

en un mundo en el que parte de los que eres, gran parte, si soy sincero, se encuentra en tu traje, en tu corbata, en tu tarjeta de presentación, en el puesto que ocupas en esta o en aquella organización,

en vez de en el verdadero valor que aportas, un aspecto relativamente difícil de medir, por no hablar de lo que realmente eres capaz de mover, sólo o en colaboración con otras personas, que agradecerían, o que simplemente necesitan,

cómo llamarle, sí, que necesitan un catalizador,

para pasar a pensar, sentir y hacer de una forma diferente.

   así lo vimos…

y observo cómo en una de esas organizaciones cliente, en las que antes era imprescindible ir al trabajo con traje y corbata, unos años más tarde, tras relajarse los viernes, en los que se  permite al personal una vestimenta menos formal,

casual, le llaman,

cambian el espacio, la arquitectura, eliminando las mamparas y los despachos, y todos los símbolos externos de status que diferencian a las personas, promoviendo las islas, la movilidad interna (cada persona puede moverse entre dos o 3 islas),

y cambiando lo externo cambian también la exigencia de ir al trabajo con traje y corbata, te dejo el link a estas 18 formas de anudar una corbata al cuello, por si tu organización no disfruta de esta tendencia

ahora se anima a todas las personas a convertir el lunes y el martes en viernes,

y vestir día a día, de una forma menos formal.

y no sé por qué correlaciono este caso puntual con una tendencia en el mundo organizativo, en el que buscamos organigramas más planos, personas más implicadas, personas que pueden desarrollar y expresar progresivamente su Yo soy,

que se integra en su día a día, también en el trabajo, desde lo más externo (los despachos, los signos externos de poder, la denominación del puesto, el traje y la corbata) a lo más interno,

personas que pueden abrazar su plenitud, desde la naturalidad, desde su autenticidad, desde su verdad.

y creo un link mental entre 3 libros, reinventando las organizaciones, de Frederic Laloux, la teoría U, de Otto Scharmer, y 7 emociones, que promovemos desde “organizaciones con espíritu y corazón,

7 emociones que están inspirados en la teoría del color de Goethe, con colorines, 7, como el arco iris, y como nuestras corbatas de hoy, con sus nudos rojos, violetas, naranjas y azules, con el verde como puente, aquí y allá.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este link

 

 

 

y un día abrazamos la plenitud

recibo una invitación para asistir a unas jornadas de respiración consciente y meditación en Madrid, y me acuerdo de aquel taller que recibo en la fundación el Arte de Vivir, hace ya 6 añitos,

el Arte de Respirar,

un taller que promueve el desarrollo de la conciencia desde el buen trato y unos ejercicios de respiración sencillos, convertidos en hábito y en rutina diaria, 20 minutos para empezar el día de una forma diferente,

y conecto este taller con uno de los 3 fundamentos que promueve Frederic Laloux en su libro, “Reinventando las organizaciones”, abrazamos la plenitud, y me pregunto en qué medida una persona es plena de forma independiente del trabajo,

esto es, en qué medida ese proceso es una responsabilidad personal que se desarrolla en horario no laboral, y se expresa allá donde la persona está presente, también en el trabajo,

y en qué medida nuestro desarrollo profesional es parte de esa plenitud, y en qué medida contribuye el desarrollo de entornos de confianza en los que no sólo se permite, sino que se facilita, que todo nuestro Ser se exprese,

no soy un profesional, sino una persona, y como tal se me trata, en todos los procesos relacionados con mi desarrollo profesional / personal, procesos que incluyen la comunicación interna, la formación, el desarrollo de productos y procesos,

y en esa pregunta estoy, dándole vueltas a preguntas menores, ¿cuántas organizaciones promueven el desarrollo de prácticas relacionadas con el desarrollo de la conciencia de las personas que se desarrollan y dan vida a la organización?,

¿qué porcentaje del total ofrece talleres de meditación, de respiración consciente, de yoga, de actividades físicas?, ¿qué porcentaje de horas suponen estas actividades en el plan de formación anual?,

mientras siento el beneficio que para mí supone hace 6 años este taller que me introduce en la respiración consciente, y en un desarrollo de la conciencia, todavía me queda, éste es un proceso que continua, desde la corporalidad,

ya que 6 años después respiro un rato, cuando quiero, cada día, siquiera un rato, 20 minutos que sirven para conectar, y acercar en la práctica ese concepto, unos días más distante, otros más cercano y presente, de una vida en plenitud.

   así lo vimos…

si tienes interés en participar en este ejercicio hoy lunes, y estás cerca de Madrid, seguro que puedes acercarte y compartir un rato de conexión

y si tienes interés en aprender herramientas prácticas para la gestión del estrés y las emociones negativas a través de la respiración, te puedes apuntar a un taller que se desarrolla de martes a jueves, de 19 a 22:00,

respira – medita – conecta, no está mal para empezar,

tienes más información en este link

y mientras este cambio se da en la sociedad seguimos acercando al mundo corporativo esa visión que promueve organizaciones más sanas, más equilibradas, que promueven el desarrollo de la conciencia de las personas que la integran,

allá donde lo encontramos, como es el caso de la teoría U, de Otto Scharmer, porque “la calidad de los resultados de las organizaciones depende del nivel de conciencia de las personas que las operamos.”

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que promueve en nuestra sociedad el desarrollo de la conciencia y el buen trato desde la responsabilidad emocional.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este link

 

alineamos el propósito desarrollando lo que nos une

rescato una entrada antigua titulada “lo que nos une”,

tras charlar por teléfono con Joseba, en este ejercicio de vida tan centrado en compartir, y mantener conversaciones que crecen, en torno al cariño que TRANSforma nuestras relaciones y nuestras vidas,

en torno a lecturas compartidas, como es el caso de “Reinventando las organizaciones”, de Frederic Laloux, uno de los últimos hallazgos de este año, que se suma a regalos preciosos de años anteriores,

“el espíritu transformador”, “las 7 fases de desarrollo en personas y organizaciones”, “la indagación apreciativa” o “la teoría U”,

regalos que integramos progresivamente en proyectos y procesos que aterrizan los conceptos, haciéndolos progresivamente aplicables en nuestras vidas, en este ejercicio de bajar el cielo a la tierra,

para convertir los valores en comportamientos, observables, observados y compartidos, ahora sí, en diferentes ámbitos de la organización, ya estemos hablando de comunicación interna colaborativa,

del desarrollo de la innovación o de la integración del negocio con la responsabilidad social de la organización, del desarrollo del talento, de procesos de transformación del liderazgo o transformación cultural,

porque en el fondo de cualquier transformación subyace el nivel de conciencia de las personas que lideran la organización, la intención y el particular “desde dónde” desde el que operamos,

y observo cómo escribíamos este proceso que trata de alinear el propósito, el mío personal, con el de la organización con la que colaboro y en la que crezco y me desarrollo, hacer ya un par de añitos,

en este post publicado el 31 de mayo del 2015, hace ya un tiempo, y observo cómo todo cambia a mi alrededor, mientras lo realmente sustancial permanece, y una sonrisa crece alrededor de estas líneas, y de este post,

qué gusto volver a charlar contigo, Joseba, un regalo coincidir.

 

“lo que nos une”

en cualquier ámbito de nuestra vida, el trabajo no es una excepción, podemos trabajar en lo que nos une, o en lo que nos separa.

nosotros promovemos trabajar, siempre, siempre, siempre, con base en lo que nos une y en lo que nos da energía.

en el ámbito de los valores, este ejercicio necesita una explicación, que vamos a intentar hacer muy sencilla por medio de 3 dibujos.

en el primer dibujo vemos una organización como se ve, redondita y azul, y a una persona como se ve, verde y con forma de monigote.

or

el área de confluencia es muy pequeña, y las formas de uno y otro son diferentes, muy diferentes.

en el segundo dibujo vemos una organización como se ve, redondita y azul, y a una persona como dice ser, para gustar a la organización en la que trabaja, que le proporciona el sustento, el desarrollo, buena parte de su reconocimiento (seguridades de todo tipo, higiénicas, de seguridad y pertenencia).

la persona, en este segundo caso, también es, qué curioso, redondita y azul.

os

un poco más pequeñita, no necesariamente mucho, el área de confluencia entre la organización y yo es muy grande.

en el tercer dibujo, vemos la organización como se ve, y la persona como se ve.

en este tercer dibujo no hay un ejercicio de adaptación de ningún tipo, por lo que la organización y la persona son como son.

hay áreas de la organización que la persona no cubre, y hay áreas de la persona que la organización no cubre, parece natural, ¿no?

opdesde ese área de confluencia, en el que yo soy yo, y también soy tú, podemos trabajar los dos desde la máxima comodidad, y lo que es mejor,  desde ese área de confluencia, represento perfectamente lo que tú quieres seguir siendo.

de esta forma, 1-2-3, si hacemos un ejercicio relacionado con los valores, al trabajar desde mis valores personales, cuando los he identificado, soy capaz de ser un embajador o una emisaria perfecta de los valores organizativos.

oppom   así lo vimos…

dentro del programa de las 3 copas, pasado – presente – futuro, creencias – pasiones – valores, explicamos algo, un poco, que tampoco sabemos tanto, de análisis transaccional, la teoría del P-A-n (PADRE ADULTO niño) y de nuestros comportamientos relacionales,

que incluyen relaciones desde el Padre crítico, la Madre protectora, el Adulto, y el niño, ya sea el niño natural o el adaptado (niño rebelde o niña sumisa), puedes cambiarle el género donde quieras

en el primer dibujo tenemos un ejemplo de niña rebelde

en el segundo un ejemplo de niño sumiso,

en el tercer dibujo tenemos un ejemplo de relación adulta, en la que yo (organización) me reconozco, en la que yo persona también me reconozco, y en el que juntas nos reconocemos, y actuamos en consecuencia, para nuestro bien común.

y observo cómo este ejercicio se relaciona con uno de los fundamentos de Reinventando las organizaciones, de Frederic Laloux, alineamos el propósito, dos años antes de leer este texto,

de la misma forma que los tres tiempos del pie, pasado – presente – futuro, creencias – pasiones y emociones – valores, tienen una estrecha correlación con las 3 aperturas necesarias según Otto Scharmer para vivir una vida plena,

Open Mind – Open Heart – Open Will,

y observo cómo integramos en nuestras propuestas y en nuestros talleres todo aquello en lo que de verdad creemos, un proceso natural, yo diría fundamental, porque si no nos lo creemos nosotras, ¿cómo nos vas a creer tú?

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional, inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe, creative commons, que articula nuestras propuestas, y que puedes descargar aquí.

abrazando la plenitud (un listadito que surge del armario)

estoy a punto de editar una entrada relacionada con una de las propuestas que Frederic Laloux nos plantea en su libro, Reinventar las organizaciones, abrazar la plenitud,

y recojo 3 papeles que han quedado fuera del armario que ordené ayer, sí, aunque parezca mentira también los hombres ordenan los armarios, en el proceso de hacer sitio para acoger a Silvia en mi casa este fin de semana,

y observo cómo este mundo de casualidades maravilloso nos acompaña aquí y allá, una de las bolsas, cachivache que guardo quién sabe para qué y para cuándo, que llevará dormida en algún sitio del armario más de dos o 3 años,

gracias, Diógenes, por existir en mi vida,

aparece delante mío, antes de que la tire a la basura, y me deja leer el listado que lleva impreso en su piel, que se titula ACUÉRDATE DE, una lista de actividades que tú y yo podemos hacer cualquier día de éstos,

cuando queramos abrazar la plenitud, si te parece bien te las copio, y ya que cada quién haga lo que buenamente entienda, ahí va el listado…

Ver nacer y despedir el sol en un mismo día

Regalar flores

Recorrer tantos kilómetros con los pies como con la mente

Perder la vergüenza fuera de la ducha

Poner un pie en cada uno de los siete continentes

Aprender otro idioma y enseñar el propio en el extranjero

Perdonar, ha sido siempre de valientes

Experimentar la ingravidez

No querer jubilarme

Echarle una carrera al tiempo

Amar mucho y muy bueno

Dormir mucho y continuar teniendo sueños

Colarte en una fiesta y conseguir que sea interminable

Gritar en un bar “¡la siguiente la pago yo!” y cumplirlo

Hacer el amor donde nunca lo harías

Correr en pelotas bajo la lluvia

Vivir sin internet 24 horas y que no sea por falta de cobertura

Conquistar tus miedos

Tumbarte bajo las estrellas

No comprar billete de vuelta

Tener siempre más proyectos que recuerdos

Saber si fue antes el huevo que la gallina

Alcanzar la cima de todos tus proyectos

Confesar algo gordo

Si te parece bien, retira del listado las propuestas que no tengan relación, desde tu punto de vista, con este proceso de abrazar la plenitud, y complétala con propuestas que tú harías a tus seres queridos,

tus padres, tus hijos, tus parientes cercanos, tus compañeras de trabajo, tus amigas, empezando por la persona más importante a tu alrededor, tú misma, y no te plantees el listado como una obligación,

simplemente puede quedarse con su título, ACUÉRDATE DE.

   así lo vimos…

 

 

abrazar la plenitud

volver a nuestro ritmo natural, volver a escucharnos, volver a conectar con la naturaleza, con nuestras pasiones, con los proyectos que nos nutren y nos dan vida, con nuestras capacidades innatas, desarrollándolas,

volver a viajar, el que es viajero, volverse a sentar, la que es sedentaria, volver a conversar, los que somos charlatanes, volver a respirar, todos, aprender a meditar, hacer de nuevo ejercicio, volver a ser yo misma, volver a reírme y a bailar,

y presentarme en el puesto de trabajo con un disfraz menos, mostrándome como realmente soy, una persona indivisa, sin doblez,

un trabajo en el que no existe Paco Ramírez en modalidad laboral y un Paco Ramírez en modalidad casera, existe Paco Ramírez en versión integral, con una emocionalidad plena, consciente, madura,

un trabajo en el que no existe el café para todos, porque hay personas que prefieren té, ¿con leche normal o desnatada?, ¿podría ser con soja?, yo, perdona, he dejado la soja, y empiezo a tomar avena, ¿tienes avena para mí?,

con procesos en desarrollo, en los que empezamos a tratar la particularidad y la diversidad de las personas, porque lo que hoy es bueno para ti, y para la mayoría, no es necesariamente bueno para mí,

en procesos que cuidan y valoran las circunstancias personales, tan propias de las personas, con sus singularidades, tan propias de su identidad, que se expresa cada vez de forma más libre,

un poco de esto y otro poco de aquello debe de ser abrazar la plenitud, personas conscientes en un proceso continuo de re-conexión.

   así lo vimos…

tal vez por eso sea tan complejo abrazar la plenitud, un proceso tan diferente del “café para todos” y horquillar al mogollón, gestión de recursos humanos, chinpún, todos iguales en el mismo saco, calladitos, sin rechistar.

en algún punto de esa plenitud subyacen dos preguntas fundamentales, que hacen toda la diferencia, ¿quién soy yo?, ¿cuál es mi trabajo?, 2 preguntas que Otto Scharmer, autor de la teoría U, plantea con letras mayúsculas,

who is my Self?, what is mi Work?, lo que equivaldría a poner el acento en las palabras Yo y Trabajo, en el sentido de Sentido de vida, o Propósito, tan cerca de esa palabra, Legado, que todas queremos dejar, de una u otra forma,

2 preguntas tan sencillas como otras muchas, 2 preguntas que hacen toda la diferencia, y que en algún lugar del camino, como un faro en el horizonte, nos pueden ayudar en ese proceso de abrazar la plenitud.

7 emociones, un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, pretende aportar un granito en ese ejercicio de vida consciente, en plenitud.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este link.