abrazando la plenitud (un listadito que surge del armario)

estoy a punto de editar una entrada relacionada con una de las propuestas que Frederic Laloux nos plantea en su libro, Reinventar las organizaciones, abrazar la plenitud,

y recojo 3 papeles que han quedado fuera del armario que ordené ayer, sí, aunque parezca mentira también los hombres ordenan los armarios, en el proceso de hacer sitio para acoger a Silvia en mi casa este fin de semana,

y observo cómo este mundo de casualidades maravilloso nos acompaña aquí y allá, una de las bolsas, cachivache que guardo quién sabe para qué y para cuándo, que llevará dormida en algún sitio del armario más de dos o 3 años,

gracias, Diógenes, por existir en mi vida,

aparece delante mío, antes de que la tire a la basura, y me deja leer el listado que lleva impreso en su piel, que se titula ACUÉRDATE DE, una lista de actividades que tú y yo podemos hacer cualquier día de éstos,

cuando queramos abrazar la plenitud, si te parece bien te las copio, y ya que cada quién haga lo que buenamente entienda, ahí va el listado…

Ver nacer y despedir el sol en un mismo día

Regalar flores

Recorrer tantos kilómetros con los pies como con la mente

Perder la vergüenza fuera de la ducha

Poner un pie en cada uno de los siete continentes

Aprender otro idioma y enseñar el propio en el extranjero

Perdonar, ha sido siempre de valientes

Experimentar la ingravidez

No querer jubilarme

Echarle una carrera al tiempo

Amar mucho y muy bueno

Dormir mucho y continuar teniendo sueños

Colarte en una fiesta y conseguir que sea interminable

Gritar en un bar “¡la siguiente la pago yo!” y cumplirlo

Hacer el amor donde nunca lo harías

Correr en pelotas bajo la lluvia

Vivir sin internet 24 horas y que no sea por falta de cobertura

Conquistar tus miedos

Tumbarte bajo las estrellas

No comprar billete de vuelta

Tener siempre más proyectos que recuerdos

Saber si fue antes el huevo que la gallina

Alcanzar la cima de todos tus proyectos

Confesar algo gordo

Si te parece bien, retira del listado las propuestas que no tengan relación, desde tu punto de vista, con este proceso de abrazar la plenitud, y complétala con propuestas que tú harías a tus seres queridos,

tus padres, tus hijos, tus parientes cercanos, tus compañeras de trabajo, tus amigas, empezando por la persona más importante a tu alrededor, tú misma, y no te plantees el listado como una obligación,

simplemente puede quedarse con su título, ACUÉRDATE DE.

   así lo vimos…

 

 

abrazar la plenitud

volver a nuestro ritmo natural, volver a escucharnos, volver a conectar con la naturaleza, con nuestras pasiones, con los proyectos que nos nutren y nos dan vida, con nuestras capacidades innatas, desarrollándolas,

volver a viajar, el que es viajero, volverse a sentar, la que es sedentaria, volver a conversar, los que somos charlatanes, volver a respirar, todos, aprender a meditar, hacer de nuevo ejercicio, volver a ser yo misma, volver a reírme y a bailar,

y presentarme en el puesto de trabajo con un disfraz menos, mostrándome como realmente soy, una persona indivisa, sin doblez,

un trabajo en el que no existe Paco Ramírez en modalidad laboral y un Paco Ramírez en modalidad casera, existe Paco Ramírez en versión integral, con una emocionalidad plena, consciente, madura,

un trabajo en el que no existe el café para todos, porque hay personas que prefieren té, ¿con leche normal o desnatada?, ¿podría ser con soja?, yo, perdona, he dejado la soja, y empiezo a tomar avena, ¿tienes avena para mí?,

con procesos en desarrollo, en los que empezamos a tratar la particularidad y la diversidad de las personas, porque lo que hoy es bueno para ti, y para la mayoría, no es necesariamente bueno para mí,

en procesos que cuidan y valoran las circunstancias personales, tan propias de las personas, con sus singularidades, tan propias de su identidad, que se expresa cada vez de forma más libre,

un poco de esto y otro poco de aquello debe de ser abrazar la plenitud, personas conscientes en un proceso continuo de re-conexión.

   así lo vimos…

tal vez por eso sea tan complejo abrazar la plenitud, un proceso tan diferente del “café para todos” y horquillar al mogollón, gestión de recursos humanos, chinpún, todos iguales en el mismo saco, calladitos, sin rechistar.

en algún punto de esa plenitud subyacen dos preguntas fundamentales, que hacen toda la diferencia, ¿quién soy yo?, ¿cuál es mi trabajo?, 2 preguntas que Otto Scharmer, autor de la teoría U, plantea con letras mayúsculas,

who is my Self?, what is mi Work?, lo que equivaldría a poner el acento en las palabras Yo y Trabajo, en el sentido de Sentido de vida, o Propósito, tan cerca de esa palabra, Legado, que todas queremos dejar, de una u otra forma,

2 preguntas tan sencillas como otras muchas, 2 preguntas que hacen toda la diferencia, y que en algún lugar del camino, como un faro en el horizonte, nos pueden ayudar en ese proceso de abrazar la plenitud.

7 emociones, un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, pretende aportar un granito en ese ejercicio de vida consciente, en plenitud.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este link.