gracias por lo que no me puedes dar

amael ejercicio de desarrollo personal más interesante que he realizado el año pasado es súper sencillo, al menos de enunciar.

Eliges las 3 características / cualidades / virtudes más positivas de tu padre. Y las 3 más negativas.

Eliges las 3 características / cualidades / virtudes más positivas de tu madre. Y las 3 más negativas.

Y a continuación, revisas si tienes alguna de las características positivas de tu padre y de tu madre. Y revisas si has positivado alguna de las características negativas de tu padre y de tu madre.

Si te encuentras atrancado con alguno de los dos, es posible que te cueste encontrar sus características positivas, y te sea muy fácil encontrar las negativas. Si quieres puedes hacer la prueba y te juntas un intensivo de fin de semana, desayuno, comida y cena, sin salir de casa en compañía de quien se trate, tu madre o tu padre.

En cualquiera de los dos casos, el ejercicio es sencillo. Gracias, papá, gracias, mamá, por lo que me diste.

Y el segundo, que es mucho mejor. Gracias, papá, gracias, mamá, por lo que no me pudiste dar.

Después de hacer este ejercicio, he disfrutado de unas vacaciones con mi madre en México, un intensivo que empezó el 15 de diciembre, y que termina el 09 de enero.

Haciendo un resumen del proceso, me junto con Juanan, a charlar de las vacaciones, y de los roces que surgen de la convivencia. Juanan me escucha, y me hace caer en un detalle. “Mikel, no tenemos derecho a cambiar a nuestros padres”. Con toda la razón.

En el proceso de evolución en el que estamos inmersos todos, la aceptación es fundamental.

Y aceptar a nuestros padres es ACEPTAR a nuestros padres. No sólo la parte que nos gusta y podemos aceptar. También la que no nos gusta, y ni podemos ni tenemos derecho a, intentar siquiera, cambiar. Ellos ya lo intentaron con nosotros, en un proceso que se viene a llamar educación, y ya vemos a qué grado les fue efectivo.

A nosotros no nos toca la contraria. Aceptar, lo voy entendiendo lentamente, es aceptar.

Gracias, ama, por lo que no me pudiste dar, y por lo que no me puedes dar, porque no lo tienes. Tu espejo es enorme, y lo veo. Es mi trabajo, si así lo decido voluntariamente, desarrollar esa capacidad, esa actitud, esa competencia, esa virtud.

Gracias, ama, por lo que sí me pudiste dar, y me sigues dando hoy.

amamon   Así lo vimos…

Lo que dan de sí tres semanitas, ¿eh?, no te puedes ni imaginar.

Mamá se va a la guerra en el día mundial del cáncer de mama

irenefuerzatekemonIrene Aparici es una compañera de viaje en un proyecto común, que iniciamos hace ya unos meses con Mario Reyes. El proyecto en cuestión se llama Proyecto de vida sin excusas. Este proyecto, encabezado por Mario, me ha dado la oportunidad de conocer a Irene, una mujer luchadora y vital, una chica preciosa, que ha pasado por un encuentro con el cáncer de mama. Irene ha hecho lo que muchas mujeres que lo padecen, buscar la mejor alternativa médica para sanarse, recuperarse, y seguir con su vida normal. Pero, adicionalmente ha hecho un par de cosas más. Entre otras, ha descrito su trayectoria vital de la mano de esa enfermedad a la que ninguno de nosotros es inmune. Mi abuelo materno, por poner un ejemplo cercano, murió de cáncer. Él lo llamaba mamarro. Mi abuelo paterno también, aunque entonces yo era más pequeñito, y no tenía conciencia de esa enfermedad tan rara. Sigue leyendo

re-calculando

boadilla2Miércoles a la mañana. Tengo una cita a las 10, comprimida con otra a las 11, a escasos 10 kilómetors de distancia. De 11 13 ocupado. Luego tenemos un rato para comer, para una cita a las 4 de la tarde en el centro de Madrid.

Entro en Pozuelo desde Boadilla, porque me he saltado una salida desde la autovía. Llevo 20 minutos atascado para hacer 1 km y me quedan 2. Si nada lo remedia, son las diez menos cuarto, llego tarde a la cita, pospuesta media hora, porque inicialmente estaba prevista a las 9:30.

Pienso en llegar tarde para ir rápido y mal, y seguir la mañana peor, y se me ponen los pelos como escarpias. Pienso en seguir, a vuelta de rueda, pero dos minutos más tarde cambio el chip. Recalculando, recalculando, y decido llamar. ¿Es posible reunirnos a las 13:00? La respuesta es afirmativa. No hay ningún problema. La persona con la que nos reunimos está sí o sí en la oficina durante toda la mañana, y no le hago ningún tipo de desperfecto.

Me doy la vuelta en la primera rotonda y cambio el plan. Me acerco a la segunda cita sin cubrir la primera y decido descansar. Me lo he ganado. Soy un campeón.

De camino a casa de Irene le pregunto si tiene un sitio una hora antes, y me acoge con un té o un café, y no me responde. El paseo será por Boadilla del Monte pueblo.

El pueblo está en fiestas, o en preparación de. Me acuerdo de la última vez que estuve en Boadilla, en una mañana de primavera, ya hará sus 7 años. Por aquel entonces estaba casado, con Maitane muy pequeña, y nos juntamos con una amiga de la guarde y sus padres, italianos, ha llovido desde entonces, desde aquella mañana de domingo. TAmbién paseamos por el pueblo.

Sigo mi paseo, pensamientos y recuerdos, que se van mezclando, hilando, con sensaciones muy ricas del día de hoy, el fresquito mañanero, el sol que empieza a templar, una esplanada muy bonita, un edificio imponente, un sarao prepaparado para la noche, y empiezo a buscar un sitio para pasar media hora larga que me queda. Este bar, no, este bar, no, sigo paseando hasta un chiquero portátil. Y en el bar más cercano me dan la información del finde. Todavía no tienen programa de fiestas. Sniff. Me dicen el nombre de la virgen patronal de la que me olvido con la misma facilidad con la que me olvido de casi todas las cosas que no me llaman. En el siguiente bar me quedo sí. Veo el recorrido del encierro, señalado con barreras rojas y la plaza de toros, donde muere la fiesta, y me quedo en la barra de un bar junto a la rotonda.

Un periódico deportivo y un café con leche han hecho el resto. La chica al otro lado de la barra no es especialmente amable, pero no va a conseguir cambiar mi buen humor recién estrenado, tras salir del atasco y del agobio mental de las prisas. La siguiente cita puede esperar, pero esta vez llegaré puntual. No se anuncian atascos a las 11 en los alrededores de la casa de Irene.

En el periódico me llama más la atención una entrevista a Simeone que la penuria de principio de año del Madrid. Un equipo formado por jugadores y el talante de un técnico muy bueno, y otro formado por millones. Las mujeres creen que los hombres encuentran en el as gusto por la contraportada y acomodo a su atonía mental en el resto de las páginas. En el primer punto aciertan al 200 por ciento, pero fallan en el segundo juicio. Algunos hombres miran el diario deportivo como pueden mirar una organización empresarial. Yo, cada día más, estoy capturado en la ética del esfuerzo, de la capacidad de superación personal, de la química que crea un equipo de lujo a partir de retazos, y en la magia del campeón, que bien puede quedar tercero o séptimo. Me encantan las historias de equipos de éxito, aunque terminen como el rosario de la aurora. Le pasó al Athletic el primer año con Bielsa, y le está ocurriendo al Atletico con Simeone, que no siempre puede ganar, pero está cada día más cerca.

boadillame paro a pensar en Simeone, y pienso en dedicarle unas líneas en exclusiva. Me acuerdo de aquel tipejo que le pisó a Julen Guerrero, nuestro Julen, una tarde de liga, con saña, alevosía e impunidad, qué mal me caía, y me doy cuenta que me encanta el espírity combativo de su actual equipo, el grupo que lidera. Y me doy cuenta de que son la misma cosa. Es su espíritu de entonces hecho grupo hoy. Pienso en dedicarle unas líneas otro día y me alegro de la capacidad de ver a una persona, la misma, desde otro sitio, y sin apasionamiento. Será que ahora me gusta más porque veo como su Atleti le gana al Madrí. Me encanta su rueda de prensa, que el periodista titula “sin el esfuerzo del equipo no hay nada”, que puede ser muy bien titular para él, pero no creo que sea el mejor título para el post de hoy, precisamente.

Pago el café, 1,30, tan parecido a mi número favorito, el 13, y tomo las de Villadiego. Aprovecho para llamar a dos contactos de Prepárate, y a un potencial cliente. Una cita para la semana siguiente cierra una hora magnífica.

Me doy cuenta de que sigo tomando fotos de todo, también saliendo del bar. El móvil lo tengo abarrotado. Debo de tener más de mil fotos. Las tengo que descargar. Empieza a gustarme esa actitud de sorpresa ante cualquier tontería, la sonrisa de un niño para admirar este mundo tan bonito.

Ya en el coche diviso la M-50, por encima de la cual cruzo, camino de casa de Irene, en la que nos reunimos hace ya unos meses, en el proceso de parir un bicho que se llamará “proyecto de vida sin excusas”. Enrachado, de buen humor, recuerdo la conversación tan fea que tuve ayer por skype con Gorka y Maitane, y lo veo con claridad. El tono de mi conversación, inducido por su actitud, fue mi responsabilidad. Y me trazo un plan para cambiar.

Pienso en todo lo que me ha influido en mi vida reciente para hacer de mi día a día un entorno más sereno, más respetuoso con mi ritmo, con mis necesidades, y agradezco un consejo de Artemio, que me llevó a un taller de la fundación el Arte de Vivir, con el Arte de Respirar. Pienso en que todo lo que cae sobre suelo fértil, siempre y cuando las condiciones ambientales sean propicias para “la cosa”, puede germinar, y reconozco la influencia del Proyecto de vida de Mario en mi “proyecto de vida” actual. Agradecido, sigo camino, esta vez seré puntual.

El día es luminoso, como mi actitud. Todo porque he sido capaz de levantar la cabeza y parar, y apartar a un lado el debo hacer, porque he sido capaz de pensar en otra posibilidad, y le he abierto la puerta.

Todo puede ser diferente, pero el primer paso está en mí. No está en el atasco, no está en la carretera, no está en Gorka ni en Maitane, no está en mi cliente, no está ahí fuera. Recalculando, fuera de ruta siempre, vuelvo a sonreír.

boadilla3mon   Así lo hemos visto…

Recalculando, recalculando, el día fue precioso y la primera reunión se convirtió en la segunda, porque la segunda le adelantó. Todo se ordenó. Todo tuvo su pausa y su tiempo. Todo salió bien.

Dicen que los aviones están el 90%  del tiempo fuera de ruta, y no paran de recalcular. ¿Y a ti, qué tal se te da volar tu avión?

Este post es parte de la colección de bottom up 3.0, un nuevo desarrollo de oé corazón que conjuga la vida sana (meditación, respiración, yoga, alimentación, también en la organización), el buen trato (me bien trato, te bien trato, trabajo con base en valores, los míos y los de mi organización) y el sentido común (ese que nos ha sido regalado a todas las personas), como pegamento de nuestros pensamientos, sentimientos y actos.

Si quieres, también nos puedes acompañar en linkedIN, unidos dentro, qué bonito: bottom up 3.0, un movimiento natural aguas arriba.

cocodrilo Dundee en Bilbao (historia de una escalera y un ascensor)

iberdolarHoy tengo 47 años y estoy divorciado. Hace poco más de dos años, tiempo suficiente para vivir y atravesarel desierto del duelo. Muchos hombres, al divorciarse, entran en la lucha con las que fueron sus mujeres.  La mujer, por lo general, castiga al hombre con los niños, y con el dinero. En Estados Unidos ponen nombre de mujer a los tornados. Cuando se van, se han llevado tu coche y tu casa. Bromas aparte, es una dinámica que acabo de vivir en carnes propias. Mi ex vive con mis dos hijos en México desde hace dos meses. Haciendo un resumen sumario, siempre injusto para el que no escribe la historia, cuando el dinero dejó de entrar por la puerta el amor salió por la ventana. A las primeras peleas, siguieron la tensión y las desavenencias profundas. En el fondo del tema un proyecto personal que no funcionó. Se le llama emprendimiento.

Aunque vivo cerca del casino de Madrid, no me gusta la ruleta. Mi apuesta fue la tecnología. La plataforma que desarrollamos desde Madrid se llama NAVEGA. Un nombre que evoca al mar, fresquito, relajante, potente. Ahora, en estos tiempos modernos, a todos nos gusta navegar. Pues eso, aposté por un negocio que no lo fue. Fue, eso sí, negación de ocio y de tranquilidad familiar.

En mi caso no he tenido la tentación de sustituir una chica de 42 por dos de 21, pero conozco alguno que en ello anda. El hombre, para entrar en ese juego, normalmente, necesita 2 cosas. Estar bien y tener dinero. La mujer, en muchos casos, le ha intentado privar de lo uno y de lo otro.

En el proceso de apostar todo lo que tenía, eso que se llama emprendimiento, y volvemos a la cifra de 21, pensé que, de ir mal el plan inicial, podía contar con el colchón de la herencia de mi padre, muerto hace unos años. Unos cuantos. Tantos como 21.

El 03 del 10 de 2013, un número que encierra dos veces el número 13, mi número de la suerte, vuelvo a casa de mi madre para hacer efectiva la herencia de mi padre, qué curioso.

sabinoaranaLlego en el autobús de Laredo, con parada en Burgos, a eso de la una de la tarde, pasando por el nuevo estadio de San Mamés, sede de ese Athletic del que fui socio 21 años antes, al lado de la escuela de ingenieros, en la cursé estudios, y decido pasar a saludar a Luis Mauleón, viejo cariño, y a mis ex-compañeros de AENOR. Sin darme cuenta, me voy a sumergir en el juego de igual-diferente. Esto está igual, mira cómo ha cambiado esto, veo las obras de desmonte de la conexión de la autovía con la avenida Sabino Arana, y me acuerdo de los carteles de los vecinos, denunciando los ruidos de la autovía, años y años colgados en sus balcones y ventanas, y me alegro por ellos, y por todos nosotros, y lo que hemos ganado en conciencia.

ciclistas Atravieso las vías del metro ligero, después de cruzar el paso de cebra, alejándome de Garellano. Nuevos peligros en la carretera se ciernen sobre el peatón. Me cruzo con un grupo de ciclistas en una vía roja, en una perpendicular a la Gran Vía. Voy tan despistado que casi me arrollan. El metro ligero, ciclistas por medio del centro de Bilbao, esto parece Amsterdam. Lo clasifico mentalemente como diferente. En el paseo, comercios de toda la vida se alternan con nuevas cafeterías, panaderías y comercios de diseño, hay que ver cómo hemos ganado en estilo. Llego al EME, el bar que sirve el mejor sandwich del mundo, de mi mundo, de ese mundo en el que el premio del viernes era parar ahí, mientras esperábamos al hermando de Juan Carlos, Miguel. El que podía, en vez de uno, se comía dos. El camarero del EME está igual que hace 21 años. Me despido y salgo camino de Ibáñez de Bilbao, donde trabajé 4 añitos en AENOR, donde conocí a Luis Mauleón, al que me encuentro en la puerta de Asenta, saliendo escopeteado a una reunión, al que acompaño un trayecto hasta la nueva sede de AENOR, ahora en la torre IBERDÓLAR, otro que no ha cambiado nada, pero nada nada, “qué bien te veo, Luis, con qué claridad de ideas, qué gusto de verte de nuevo, tenemos que hablar por teléfono si es que no te acercas un día de éstos por Madrid”. Todo esto no es nuevo.

iberdolar2Me acerco al parque de Bilbao (no me acuerdo del nombre de la plaza nueva esa que han hecho enfrente del Museo de Arte Moderno), y entro en el edificio en el que se alberga la ofi de mis ex, esto sí que ha cambiado, vaya lujazo asiático, esto sí que es un hall.

Me acredito tras preguntar por Karmele, la jefa en la sombra de la delegación, y me acuerdo de cuando la conocí para la entrevista que me abriría una etapa de más de 6 años de trabajo por cuenta ajena, los últimos hasta la fecha.

En el ascensor aparece cocodrilo Dundee. No es broma. Miro a mi derecha. Miro a mi izquierda. Miro enfrente. ¿Dónde está la botonera para marcar el número 20? Pienso en salir. Salgo. No hay otro ascensor en la planta baja de una batería enorme de ascensores, o al menos eso me lo parece a mí. Vuelvo a entrar en el ascensor. Cuando me resigno, la puerta se cierra, el display marca automáticamente el 20 y el ascensor sube solo. No me puedo contener y me echo a reír. Parezco un paleto en la ciudad.

guggenya en la oficina pregunto por Karmele, que me enseña el despacho de Luz, qué preciosas vistas de la ría y del Guggen, eh? Lástima que las cortinillas no se pueden correr. Hay que ver qué poco ha cambiado Karmele, lo mismo que Merche, Ane, Rosa, Francisco, que me invita a tomar un zurito, y me cuenta de su vida, del trabajo, de la familia y de un amigo común, que está pero que muy malito.

Son casi las 3 y me despido corriendo al Fosterito (boca de metro de Bilbao), en la plaza Moyua. El notario, notaria en este caso concreto, nos recibe a las tres y media. Mi madre me ca a matar, pienso, sabedor que si no lo ha hecho a la fecha no se va a estrenar hoy.

Mi mañana, después de una preciosa parada en Burgos, se ha convertido en un profundo ejercicio de recuerdo, igual-diferente, cariño, qué importante son nuestros cariños, y agradecimiento por todo lo vivido.

En el metro pienso en las dos figuras más controvertidas de mi vida: mi padre y mi madre. Aun hoy no entiendo cómo pudieron llegar a juntarse. Algo parecido deben estar pensando mis hijos.

Agradezco de mi padre su legado de generosidad y su gran corazón 21 años después, gracias aita por existir en mi vida. Agradezco de mi madre su creatividad y su tesón. Gracias ama por existir en mi vida. Esos son la herencia positiva que he recibido de vosotros, la parte de luz.

La parte de sombra, que no procede detallar, pero también existe, y es grande, es la herencia que trabajo cada día por incorporar en positivo. Es el regalo de lo que ellos no tenían y no me pudieron dar. Ese regalo también es maravilloso hoy. Porque eso es lo que vine, también, a trabajar. Hoy soy capaz de engancharme un poco menos con eso, porque no soy yo.

En el metro, sudado, porque sudo con facilidad, y hoy hace mucho bochorno en Bilbao, un 03 de Octubre del 2013, una fecha que encierra dos treces, un chico que tiene una historia que contar de un ascensor, se acordará de una historia de una escalera, de Delibes, si no recuerda mal. Una historia circular en la que la siguiente generación repite el desastre de la anterior.

Gracias, aita y ama, por lo que sí me disteis. Gracias por lo que no me pudisteis dar, que es mi trabajo desarrollarlo hoy. Gracias por lo que me habéis obligado a desarrollar por mí mismo.

Un hoy en el que estoy preparado para materializar la herencia del padre. Un poco de orden se hace en mi casa, en la casa de mis padres, en la mía propia, en la casa de mis hijos. Hoy.

Un ascensor y una escalera me recuerdan, 21 años más tarde, cosas que ya cambiaron, y cosas por cambiar. Qué bonito día que, por azares del destino, encierra dos veces el número trece, mi número favorito.

Todo está por cambiar. Todo ha cambiado ya.

iberdolarmon   Así lo vimos…

Este post está relacionado con proyecto de vida sin excusas, un desarrollo iniciado y liderado por Mario Reyes, Marito para los amigos.

Aprovecho el viaje para invitarte al grupo bottom up 3.0una corriente aguas arriba de buen trato, de vida sana, de sentido común, de responsabilidad por los actos propios, que desarrollamos en linkedIN.

 Si el grupo es de tu interés, te esperamos, con los brazos abiertos, y con una sonrisa ASIIIIIIiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiIÍ de grande.

espiritualidad en desarrollo

kungfupandaCuando trabajo el rol espiritual, que no tiene nada que ver con la religión, me apoyo en las virtudes que quiero desarrollar y potenciar.

Las enumero, eligiendo de 5 a 10, y las pongo en orden, de más importante a menos.

Para cada una de ellas creo mi definición, por medio de ejemplos y situaciones en las que tiene aplicación, creando mi propio diccionario emocional. Qué es y qué no es, para mí, esa virtud.

También puedo crear o reconocer un modelo de conducta. ¿Quién encarna esta virtud? Si tengo claro quién la encarna, puedo modelar (repetir) sus formas de actuar, llegando a sus resultados. He creado un modelo positivo, en vez de negativo.

A partir de este momento, puedo traducir la VIRTUD, en letras mayúsculas, en pequeñas acciones, Sigue leyendo