el álbum de los momentos maravillosos de mi vida

con esta cruz en el corazón iniciamos un viaje precioso, por los momentos más maravillosos de nuestras vidas, de la misma forma que nuestro diario de aventuras inicia en su primera página, ¿te enrolas en este viaje?

y mientras seguimos soñando, la vida, firme, a veces incluso terca, sigue su curso, a una hucha le sigue otra hucha, de la misma forma que a una corbata le sigue siempre otra corbata

hasta que la vida se rompe, y me quedo solo, con el registro de nuestros sueños comunes, cuánto duele mirar atrás y contactar con nuestros sueños, y nuestros hechos … las cosas que iba a hacer y no hice,

y la vida continua triste, hasta que un día, por casualidad, me doy cuenta de que algo se esconde tras esa hoja de cosas que voy a hacer, y descubro todo lo que hemos hecho, los momentos maravillosos de nuestras vidas …

y un día nos damos cuenta que mientras nos queda vida podemos seguir con nuestro diario, con nuevas fotos, con nuevas actividades en hojas nuevas, qué bueno que hoy podemos comenzar con nuestro NUEVO diario de aventuras,

un álbum en el que una palabra hace TODA la diferencia.

  así lo vimos…

a pesar del tono meláncólico de la banda sonora de UP,

rememoro aquel taller, cuando todavía no conocía la indagación apreciativa, titulado “el álbum de los momentos maravillosos de mi vida”, un viaje que tú también puedes hacer, no te puedo explicar qué interesante puede llegar a ser,

una colección de textos, fotos, canciones, objetos varios, tú eliges qué forma adopta,

un álbum en el que pronto vas a encontrarte con una colección de tus momentos vibrantes, brillantes, positivos, verdaderas anclas que te conducen, o te reconectan de nuevo con tus momentos de bien-estar.

7 emociones, creative commons, es modelo de responsabilidad emocional que nos introduce en la realidad vibratoria de las emociones, de la más grave a la más vibrante, con la ayuda de la energía del color.

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abriendo la puerta a las posibilidades

de la misma forma que hay una mirada realista, cargada de pasado hasta las cachas, y con algún que otro no y fracaso por medio,

hay una mirada fresca, desenfadada, divertida, que conecta con nuestras ilusiones, nuestros empeños y con las mejores posibilidades,

y hay días, hoy como ejemplo, en los que el tránsito entre una y otra es posible,

y donde hace poco sólo se veía desánimo y desgracia se vuelve a pintar esa ilusión y un mundo lleno de colores,

y algo ocurre tras traspasar esa puerta,

¿es una ilusión o hay una hilera de escaleras que nos lleva a otra estancia por explorar?

así lo vimos…

en el mundo de etiquetas en el que vivimos las escaleras hacia arriba nos elevan, de la misma forma que las escaleras hacia abajo nos sumergen, arriba el cielo, abajo el infierno, arriba mejor que abajo, más mejor que menos,

etiquetas que en algún caso nos planteamos cuestionar, y de hecho cuestionamos,

dibujando un nuevo concepto de luz y oscuridad, los dos elementos que crean este mundo del color, con la participación necesaria de nuestra vista,

no es extraño que la claridad del blanco (en pared y peldaños) resalte sobremanera sobre el marrón (en puertas y escaleras) de esta extraña puerta, recta abajo, redondeada arriba,

en este precioso juego de contrarios y contrastes que es la vida.

no tengo nada contra las miradas realistas, si no fuese porque siento que es difícil que una mirada sea realista, objetiva, ecuánime, ya que estamos cargados hasta arriba de creencias, tan condicionadas por experiencias pasadas y nuestra educación,

miradas de realismo histórico tan basadas en el temor, en el miedo, y en un revivir constante de nuestras peores experiencias, quién sabe por qué la energía del miedo nos ata tanto y tan bien al pasado, ¿verdad?

en vez de nuestros momentos de luz, nuestros instantes gloriosos, nuestra mejor participación en este mundo tan bonito del que formamos parte,

tal vez por ello prefiero la mirada atlética (Athletic de Bilbao, si me das a elegir), esa mirada que me conduce al siguiente paso del camino, una mirada que pone énfasis en lo que hay por hacer, en las posibilidades y el sí es posible,

una mirada lúdica, desenfadada, tierna, a la que puedes poner tu propio lema,

déjame que hoy yo me quede con esa frase de Juanito andarín, cualquiera que sean tus sueños, keep walking.

en el ejercicio de ilusión que lanza esta reflexión hay un pequeño listado de proyectos viables para este año nuevo, qué gracia, con la proximidad de 7 emociones al mundo de la educación, en septiembre comenzamos año nuevo:

7 emociones la app,

7 emociones el juego,

7 emociones el nuevo MOOC,

7 emociones en inglés,

7 emociones (el libro de los momentos maravillosos de mi vida, mi cuaderno de viaje),

¿qué te parece?, ¿empezamos?

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional basado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe, modelos que nos permiten jugar con el mundo de las emociones desde la conciencia y el color,

que nos permite entender el mundo del tener y del ser, y los dos elementos, luz y oscuridad, que componen nuestro canto.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este link.

 

escenarios españoles del rodaje de Juego de Tronos (ven y cuéntalo)

enganchado como estoy a la serie “Juego de Tronos”, no puedo sino disfrutar las conversaciones de Jon Nieve con la reina de dragones en las escaleras que suben a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe,

peña reconvertida en Rocadragón,

y no puedo sino apuntar un par de enclaves de esta serie de culto en el País Vasco, que no conozco, la playa Muriola, en Barrika, a escasos 7 kilómetros de la casa de mi madre, que vive en Algorta,

casi a tiro de piedra de la casa de mi hermana, que vive en Sopelana, una playa que no voy a tardar en visitar, pero que no tiene la presencia de la foto al pie durante la marea alta, que casi la cubre por completo,

claro, por eso el verde de las algas,

y en la que disfruto de un atardecer de película con Silvia, esa chica tan bonita que me acompaña, que puebla mis mañanas y mis tardes, sobre el acantilado, atardecer sin imágenes, ya que no traemos cámaras ni móviles,

en una secuencia que fotos sin photoshop que bien puede quedar grabada en el álbum de los momentos maravillosos de mi vida,

a ver cuándo saco un rato para cruzar la frontera, esa separación virtual en esta Europa de los pueblos, yo soy de Villaconejo de arriba, y yo soy de Villaconejo de abajo, y me acerco a la playa de Itxurun, en Zumaia,

en esa preciosa costera guipuzcoana, casi tan bonita, alguien dirá que más incluso, para gustos los colores, como la nuestra.

   así lo vimos…

Si tienes interés, tal vez tienes una localización de esta serie a las puertas de tu casa, y no la conoces, como me ocurre a mí, buena excusa para hacer un poco de turismo interior,

a veces no hay que viajar a Egipto ni a Cuba, a los Balcanes o a Oceanía para encontrar un espacio mágico del que disfrutar.

Por si acaso, te paso el link

Hay un mundo en el que hacemos lo que está bien, lo que el sistema nos dicta, lo que les gusta a nuestros mayores, lo políticamente correcto, y existe otro mundo en el que conectamos con lo que a nosotros nos mueve el alma,

conversaciones y cuentos preciosos,

en la bruma, en la espesura, con sabor a salitre, con olor a nenúfares, al contacto con el musgo, cada quién sabe qué le gusta, y siempre es bienvenida esa aproximación personal,

que nos contacta con los que nos da vida.