si el machismo es malo, ¿cómo podemos llamar a esa otra forma de estar en el mundo?

leo este artículo de Arantza en el blog de inteligencia emocional de EITB, educar en el feminismo, palabra que me gusta tan poco como machismo, y que no llego a entender bien, de hecho incluyo un comentario en su entrada que no sé si se entiende bien,

porque la palabra feminismo, como contrapuesta a machismo, siguiendo la identificación de los géneros, fémina frente a macho, es muy mala elección para salir de la dinámica que el machismo plantea,

en la que podemos visibilizar toda la falta de respeto con la que el macho trata a la fémina, y el hombre a la mujer, empezando con faltas fragantes en lo que a igualdad de derechos y oportunidades se refiere,

ya que toda persona debería ser igual a cualquier otra persona, independientemente de su género, raza, etnia, origen cultural, afinidad u orientación sexual, nivel económico, para empezar, y en este saco cabe también la igualdad del hombre y la mujer,

y más allá de los derechos y oportunidades básicos tendríamos que hablar de todas las formas en las que nos relacionamos, cómo nos hacemos sentir bien o mal, cómo nos bien tratamos o nos mal tratamos,

y cómo somos congruentes y respetuosas con nuestras diferencias, porque más allá de lo que nos une, a nada que exploremos, y la biología es una buena carretera por la que adentrarnos, hay diferencias palpables,

entre las cuales no se puede obviar la capacidad de la mujer para tener hijos, que se desarrollan en su interior, y su capacidad, también natural, de amamantarlos, dos capacidades de las que el hombre no está provisto,

para entrar en el arquetipo de la madre nutricia,

y todo lo que de ello se deriva, incluyendo los usos y costumbres relacionados con el sexo en ambos géneros, antes de tener hijos y después de tener hijas, y cómo estos usos y costumbres condicionan a la una y al otro de diferentes formas,

de verdad que no me imagino la vida con la regla una vez al mes, y con los cambios hormonales aparejados, en verdad creo que una educación más explícita respecto a las diferencias de género es necesaria desde bien pequeñas,

una educación que nos permita entender al otro, a veces tan diferente, tan diverso, un día respecto al otro, con comportamientos tan cambiantes, cómo nos relacionamos ahora en el bis a bis, cómo nos relacionamos luego dentro del grupo,

hoy somos amigos, mañana somos pareja, y todo es igual pero todo ha cambiado,

una educación en la igualdad y en la diferencia, en la diversidad y en los fundamentos que nos hacen iguales, una educación que nos permita explorar ese espacio del orgullo sano, con la puerta del yo soy, el orgullo humilde,

una educación en la comprensión, que nos ayude a entender los espejos que nos pone la vida para que nuestro ego salte, esos curiosos mecanismos en los que veo lo peor de mí reflejado en mis comportamientos,

¿qué ha ocurrido para que hoy me comporte así ante esta situación?, ¿qué provoca tal desproporción entre lo que ha sucedido y cómo me comporto?, ¿qué está pasando que no me reconozco en mis actos?,

¿qué provoca esta diferencia entre lo que aspiro a ser, lo que pretendo ser, y lo que soy aquí y ahora?, ¿qué media entre la reacción y mi respuesta serena?, ¿qué media entre ese orgullo sano, yo soy, y la comprensión del mundo en relación, en el que yo soy tú?,

preguntas sin respuesta que tal vez abren el campo a la observación, un regalo de nuestro niño natural, a una mirada más compasiva, hacia ti y hacia mí misma, seguramente es el mayor regalo que puede hacer la mujer al hombre,

en realidad el arquetipo de la madre nutricia al ser adulto (hombre o mujer),

regalos que nos conectan con el mejor ser humano que podemos construir juntas, quién sabe por qué lo denominamos el 3ple camino, un camino que nos lleva del azul clarito al azul índigo, del orgullo sano a la comprensión,

y de la comprensión, azul índigo, al violeta, nuestra capacidad de evolucionar juntas, en respuesta a esa pregunta que se abre nosotras, porque si yo soy, y yo soy tú, la pregunta cae de su propio peso,

¿qué podemos hacer juntas, en colaboración?

así lo vimos…

miro este puño cerrado en señal de protesta, tan cercano a la pelea, como aparezcas en mi camino te meto, y mi mente viaja a la rabia, esa energía que pugna a dentelladas por re-establecer la justicia, en el mundo material, amarilla como la bilis,

una energía tan cercana y tan lejana, igual y diametralmente opuesta, a la de la alegría, el hacer conjunto, le evolución de la cosa, personas tan diferentes y tan iguales, desde el respeto, el cariño, el asombro, la responsabilidad personal, en celebración.

y me viene a la mente una conversación con una compañera de la fundación ANAR, aparentemente los fondos dedicados por las instituciones de la cosa pública enfocados al buen trato en el cole se han reducido a niveles testimoniales,

fondos que se derivan una vez más a campañas para frenar el bullying, la demostración palpable de que la cosa no está funcionando, en esta sociedad tan enfocada en los resultados,

tan lejos de los procesos, de lo orgánico y de lo sistémico, de la comprensión de la cosa, que generalmente no es tan sencilla como queremos o nos la quieren hacer ver, blanco o negro, de lo salutogénico (la generación de salud), tan necesario,

y pienso en ese mundo por venir en el que el puño se abre y la mano se tiende, no estamos en la pelea y en la revolución, nos podemos entender entre diferentes iguales, desde el respeto, el asombro y la curiosidad, el cariño y la celebración.

y un día abrimos el puño y tendemos la mano, en este mundo que tiende irremisiblemente al violeta, un color que todas necesitamos, como el azul clarito y el azul índigo, sí o sí, comprender mejor.

y no sé cómo llamaría yo a ese movimiento que no es ni machista ni feminista y que crea una tercera vía al mal trato, en procesos de desarrollo de una comunidad sana, a partir de personas sanas,

sana ella y sano él, tanto monta, monta tanto, lsabel como Fernando.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad – empatía – coraje,

3 características que están relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo organizacional, ya que

  1. la curiosidad es la llave de las organizaciones innovadoras,
  2. la empatía es la llave de las organizaciones saludables,
  3. el coraje es la llave de las organizaciones excelentes.
7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

y un día empezamos a sanar nuestras relaciones (femenino – masculino, el hombre y la mujer)

Silvia me remite para empezar el día un vídeo con un damero de mujeres, qué curioso cómo se anidan las cosas, en este martes en el que voy a realizar un ritual relacionado con buena parte de las mujeres que han poblado mi vida,

el matriarcado del que provengo, empezando por mi madre y mis abuelas (paterna y materna), ya son 3, mis bisabuelas, 4 más, ya van 7, mis tatarabuelas, 8 más, ya son 15, como el damero de este video,

y no dejo de sorprenderme del contenido del vídeo, mejor si lo ves que te lo explico, unos pocos minutos sazonados por mensajes sencillos, que nos introducen en la sanación entre los géneros,

qué bueno recibir este regalo que va a acompañar este ritual en el que lo femenino y lo masculino, el hombre y la mujer, entran en un juego diferente, en un juego sano, de igual a igual, no sé cómo explicarlo sin romper este mensaje,

mejor si le echas 5 minutos y piensas si a ti también te sirve, seas hombre o mujer.

   así lo vimos…

la teoría U habla de 3 des – conexiones, la des – conexión de la naturaleza, la des – conexión del otro, la des – conexión de mi ser, está claro a cuál de estas 3 des – conexiones nos enfrentamos hoy, femenino y masculino, hombre y mujer,

monta tanto, tanto monta, Isabel como Fernando, ¿no?

el azul claro es este color que asociamos a la emoción del orgullo sano, esa emoción que vive en la energía del YO SOY, que no precisa sentirse superior a nadie, porque yo soy la pera limonera, y solo yo sé lo que me costado llegar aquí,

y lo que me falta por delante, caminito, no hay camino, se hace camino al andar, juntas, en oposición, de nuevo separadas para volvernos a juntar, hasta que lo más impensable se hace obvio,

porque en el encuentro yo también soy tú, en este camino precioso del ego al eco, un camino que se hace evidente en el azul, aunque ha empezado mucho antes, como mi matriarcado, con la energía del rojo,

sigo vivo y coleando, también gracias al rojo, una energía que no vamos a mentar hoy.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

yo también soy un hombre mal-tratado

Minientrada

sí, has leído bien el título, porque yo no me considero un hombre mal-tratador, sino un hombre mal-tratado, al menos eso es lo que siento cuando hago un balance desapasionado de mi vida, si es que eso se puede hacer,

y me siento especialmente mal-tratado por la mujer,

tal vez por eso soy tan sensible a una dinámica de género simplista y torticera que observo a mi alrededor y que puedo llegar a comprender, pero que mayormente no comparto,

porque yo he sido mal-tratado por mi madre, por mi ex- exposa, mujer y madre de mis dos hijos, un niño, ya casi adulto, Gorka, de 19 años, y Maitane, una niña en plena adolescencia, con 15 añitos,

porque yo se sido mal-tratado por mi hermana, sólo tengo una, y no tengo la suerte de tener hermanos hombres, no puedo comparar dinámicas en este sentido, y porque he sido mal-tratado por mi hija, al amparo de una educación que recibe de su madre,

una educación que tiene mucho de amaestramiento, y que voy a pasar a explicar brevemente, porque me parece interesante, y procedente, que además coincide con la que recibí por parte de mi madre cuando se separó de mi padre,

otro hombre que intuyo que ha recibido un maltrato brutal en su vida por parte de la mujer, con su esposa, mi madre, telita marinera, por parte de su madre, que muere cuando mi padre tiene 7 años, y por parte de su padre, José,

que, si no estoy equivocado, y mucho me temo que no, me faltan datos e historia, ha sido mal-tratado en su vida, en un maltrato que se inicia en casa materna, no sé si has oído hablar que el País Vasco es un matriarcado,

en el que ama (la madre) manda mucho, y gobierna la casa, por lo que algo tendrá que ver con el mal-trato y el buen-trato que se genera en el entorno familiar, en torno a la cocina.

si te parece bien, antes de empezar te comparto un punto de vista personal que nos puede dar unos términos comunes para avanzar en el tema del mal-trato, independientemente de situaciones de género.

existe mal-trato cuando una persona juzga y critica a otra, esto es, cuando no respeta la integridad de lo que el otro es, y expresa una postura por la que no acepta parte del comportamiento de la otra persona.

en la mayor parte de los casos, esta figura la encarna el padre crítico, mientras que la madre es mucho más cuidadosa, cariñosa, cercana, por eso yo hablo de padre crítico y madre protectora, haciendo una discriminación positiva a favor de la mujer,

creo que es evidente, porque podría hablar de padre protector y madre crítica, si te fijas las palabras tienen mucho poder, pero juntarlas no significa que en la práctica estén juntas,

porque el padre puede ser crítico o protector, la madre puede ser protectora o crítica, es más, va a ser de las dos, pero hay una tendencia que prima más en cada una de nosotras, en un ejercicio que cada quien puede hacer de forma personal,

individual e intransferible.

aceptando lo anterior, el triángulo de Karpman, explica el maltrato en la vida, cuando el perseguidor (de género masculino, no sé si te fijas), la víctima (la victima, género femenino, no sé si te fijas) y el salvador están presentes en nuestro día a día,

sea del género que sean, y este punto es importante,

si el hombre es padre crítico, juzga y critica, convirtiéndose en perseguidor, el mal-trato está liderado por un hombre, y si es la mujer la que juzga y critica, conviriténdose en perseguidora, el mal-trato está liderado por una mujer,

argumentario que se extiende a la figura de la víctima y al salvador, y que no repito para que no digas “qué pesado”, si ya lo he entendido.

aunque hoy no vamos a hablar de ello, no todo es maltrato en la vida,

y hay 3 figuras sanas, que nos permiten salir de procesos de maltrato, en relaciones de luz, son la madre protectora (hombre o mujer), el ser adulto (hombre o mujer), y el niño natural (ídem de lienzo),

en lo que va a configurar un camino de desarrollo personal, lo que hemos venido a llamar el 3ple camino, un camino gracias al cual experimentamos el buen trato en el día a día, y el cielo en la tierra, yo que tú le echaría un vistazo,

tal vez te puedes ayudar.

 

si te preguntas cuál es el mal-trato que he sufrido en mi vida, tengo que hablar de en qué medida no me he sentido respetado como ser diferente y único, en este caso por mi madre, mi ex, mi hermana y mi hija, empezando por madre,

que me condiciona de una forma brutal para que le dé la espalda a mi padre tras la separación, en un ejercicio que ahora vivo en carne propia, María condiciona a Maitane, mi hija, para que no mantenga su relación conmigo,

y me condiciona hasta la médula en mi elección de carrera, porque me acuerdo cómo mi madre se junta con sus amigas para decir que su hijo, Mikel, esta monada preciosa, de mayor quiere ser jugador del Athletic, e ingeniero, como su papá,

cuando mi padre era maquinista naval, no sé si se ve la jugada,

y va el tonto de Mikel, pobre niño obediente, víctima a más no poder de los mandatos de mamá, madre más bien, y de la falta de respeto de madre en el desarrollo de su progenie, y estudia la carrera de ingenieros.

en segundo de carrera, tras pasar dos años académicamente bien, tengo claro que no quiero seguir en esta carrera, mi alma no vibra, no se eleva, no disfruta, y se lo comento a mi madre, ya separada, que sustenta económicamente la casa,

mi padre se ha derrumbado,

a lo que madre me responde que ella no me va a pagar la carrera de periodismo, ojo al dato, en la universidad pública, no hay dinero para eso, pero sí hay dinero para pagar la carrera de mi hermana en el universidad privada de Deusto, un poco más cara,

no sé si ves el mal-trato y la falta de respeto, en este caso desde la figura materna.

mi hermana, que estudia dos carreras de pago, piano y empresariales, qué curioso, ella que no hace ni la bola en la casa de madre, ni llevar una silla, si su hermano mayor no la lleva, mientras su hermano estudia una en la universidad pública,

progresado el tiempo,

en un momento del camino, cuando mi situación económica es nefasta, me he arruinado en un proceso emprendedor, y tiene posibilidades de ayudarme, me pide que le done la herencia no cobrada de mi padre a mamá,

ahora lo escribiría de otra forma, me pide que le done la herencia no cobrada de aita (papá) a madre.

cuando mi ex decide que quiere irse a México, aparentemente su situación económica en España es insostenible en la crisis, plantea un proceso judicial contra mí, que no le pago la pensión de alimentos de Gorka y Maitane,

es curioso, hemos acordado que yo me quedo con las deudas de las empresas, y ella se queda con las cosas de la casa y la manutención de los niños, un pacto de caballeros que no hemos firmado y que María no va a cumplir,

claro, ella es mujer, y se pasa los pactos de caballeros por el arco del triunfo.

en el proceso contencioso con María que se va a 10.000 km, llevándose con ella a Gorka y Maitane, mi madre y mi hermana no mueven un dedo para ayudarme ni para hacer efectiva la herencia de papá, que le reclamo a mi madre,

y se hará efectiva más tarde, es el poder del Yo soy, cuando se hace presente.

cuando mi ex se ha ido a México con los niños decide no cumplir el convenio regulador que hemos firmado, suma y sigue, y no va a traer a Maitane y a Gorka a España en los siguientes años, 1, 2, 3, 4, ya son 5 o 6,

y va a envenenar a mis hijos contra mí, es el poder de madre en los procesos de mal-trato que sufre la humanidad, madre está enferma de “todo para mí”, en contra de esta bestia que me lo tiene que proveer, y no puede o decide no hacerlo,

así ha sido el caso de la casa de mi madre y de mi ex, sólo estoy hablando de mi vida, no puedo ni voy a generalizar, que cada quién vea lo que hay en sí de la historia y la vida del otro, hay cosas que nos espejan.

recuerdo una conversación reciente con mi hija, que me explica, desde sus 15 años, que tengo que dejar de utilizar las botas que tanto me gustan cuando voy al trabajo, y que tengo que ponerme traje y corbata,

que tengo que volve a mi profesión de ingeniero, y veo a tres generaciones de mujeres que me dicen lo mismo, no hay dos sin 3, y a la formalidad, y a la corriente del bienqueda, de lo establecido, de lo que me va a dar para comer,

y veo los hilos que guían la conducta de nuestras hijas, qué pena, Maitane, tú todavía no tienes la conciencia necesaria para esos juicios ni esos consejos, hay alguien que habla por tu boca,

pero sí eres responsable de tu primera ellección, porque podrías haber elegido otro padre y otra madre de los que nacer, pero por alguna razón que no llego a entender tú has elegido así,

te quiero infinito, Maitane, el amor de padre es diferente que el de esposo, el de novio y el de hijo, qué le vamos a hacer, te quiero desde aquí al infinito, y más allá, y te deseo siempre lo mejor.

observo desde esta atalaya subjetiva que es mi vida, y mi forma rara de mirar el mundo, que me permito, y siento que hay mucho que hablar en el mal-trato en las relaciones entre hombre y mujer, y que la mujer no es un angelito en este proceso,

vivimos en un entorno denso, con pruebas múltiples, relacionadas con el dinero, la materia, el sexo, relaciones entre iguales o cargadas de superioridad, con tintes de dominación, hay que cuestionarse quién manda y cómo en casa y en la relación,

y observar los indicios de falta de respeto hacia el otro, cuando son todavía pequeños, que luego los indicios se hacen grandes, como los niños, y es peor,

indicios que permitimos, hasta que se hacen grandes, porque vamos dejando que a un pasito se le sume otro, y otro, y otro, y donde antes era un paso o dos, ahora hay surco, y donde el surco empieza surge un caminito.

en el proceso de mirar mi vida me ayuda un taller de dragon dreaming, en el que el tema del género se suscita, y en el que observo un proceso de mal-trato de una mujer, la facilitadora, que lleva el bastón de mando del grupo, Beatriz,

y mal-trata en público a una persona, a un hombre, a Mikel, anda, si me mal-trata a mí, un mal-trato del que soy plenamente consciente, y que voy a exteriorizar en público, porque he decidido llamar a las cosas por su nombre, y lo digo en el foro,

y soy bastante hábil en descifrar las sutilezas de la comunicación, y diferencio cuándo una persona manipula, miente, retuerce un mensaje o una votación, se inventa una historia, o simplemente, desde la inconsciencia, acerca una brasa a su sartén,

algo que yo también me permito hacer aquí, a la hora de contar estas historias, que seguramente serían diferentes si las cuentan mi madre, mi ex, mi hermana y mi hija, víctima in-consciente de un sistema de amaestramiento por parte de madre,

que no mamá.

   así lo vimos…

así lo vimos, qué buena idea a la hora de comunicar,

que no es necesariamente cómo fue, así lo vimos filtrado por el monigote de cada día, hoy con el color del azul, de mis valores, de mi comprensión, la luz de un flash tapa parte de la brutalidad de la escena, pobre lobo tonto.

tengo que darle a Beatriz las gracias por lo que ha destapado en la facilitación (esta vez ha sido dificultación, hay que ver cómo se ha dificultado ella sola este proceso que iba fenomenal) de este taller de dragon dreaming,

efectivamente un dragón de Sandra ha resonado con uno de Beatriz, con otro de Mikel, porque no hay dos sin tres, y no hay conflicto si no tenemos un dragón por ahí atorado con el que tratar.

según llego a casa, le cuento a mi actual pareja el proceso, y decido ir a terapia con un terapeuta maravilloso, que me va a ayudar a sacarme de un plumazo este asunto, a la voz de ya, que no sé si observas tiene mucho de trans-generacional,

mi papá también fue mal-tratado,

y tengo indicios de que mi hijo ya está siendo mal-tratado por una mujer, pobre Gorka, en una historia de género y sexo que a todas luces no ha hecho, no hay más que ver dónde le da Caperucita la patada al lobo malo, sino empezar.

el objeto al que saco una foto esta mañana es un espejo que compro y guardo para Gorka, qué curioso, a él le encanta desde pequeño la imagen de Kukuxumusu dándole una patada en aquellas partes al lobo tonto,

definitivamente esta imagen resuena en él, pobre Gorka, no sabe la que le espera, por la vía sutil del trans-generacional.

en el proceso al que hago referencia en el taller de Dragon Dreaming siento una rabia intensa, ante una in-justicia palmaria, la rabia es la emoción que toca cuando se trata de restablecer la justicia,

y una pena de fondo, sí, me da una profunda tristeza, emoción que nos sirve para aceptar las pérdidas,

y yo estoy sufriendo una pérdida, al ver cómo en un foro de inteligencia colectiva se pueden llegar a gestionar los conflictos tan mal, y cómo hay tan poco espacio para tratar con lo que está pasando,

es una pena tanta teoría y tan poca práctica, la teoría y la práctica, lo interno y lo externo, los cuatro elementos, la escucha y la ecología profunda, y me pregunto dónde está la ecología superficial, el buen trato entre iguales diversos,

y siento que para este viaje no hace falta alforjas, y nos podríamos quedar con el liderazgo tradicional de esto se hace así por mis santos cojones, u ovarios, viva Cela y Chicote, o por el artículo 33, o porque lo he dicho yo,

y nos ahorramos tanta facilitación y tantas mandangas de nueva generación.

y me imagino un entorno precioso en el que podemos generar conversaciones nuevas de temas que nos importan, en un clima de respeto, en el que la diversidad de origen y de destino se tienen en cuenta,

huyendo de generalizaciones y banalidades, de tanta queja y crítica, de tanto gallinero y de tanto main-stream (prefiero desde siempre el salmón contracorriente) y tanto enfoque simplón y superficial,

en el que abordar cómo hacemos y destruimos comunidad,

cómo abordamos la diversidad y el género, mucho me temo que el feminismo y el hembrismo no nos van a salvar del machismo, cuando tenemos que desarrollar una cultura que deje atrás la herencia de la cultura patriarcal,

sólo nos sobra el perseguidor, ya sea hombre o mujer, y la víctima, ya sea hombre y mujer, y la salvadora, sea hombre y mujer, en esos 3 roles estamos atadas de pies y manos al pasado, al resentimiento y al dolor,

gracias, Claudio Naranjo, gracias, Humberto Maturana, gracias, Domitila Barrios,

y tantos y tantos temas que nos permiten indagar en la sostenibilidad de las relaciones humanas, y del liderazgo colaborativo en el siglo xxi, creo que eso de trata, si quieres más información de este proceso,

nosotras le llamamos el futuro emerge, un proceso que ya se está dando, desde nuestra mejor intención, y con tu colaboración necesaria, porque tú también puedes ser parte de este movimiento que promueve el desarrollo del ser humano en libertad,

desde el amor.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.