3 reglas para hacer un memorial

lamemoriadelosmuertosacabo de recibir de vuelta a casa a mi hijo mayor, Gorka, este fin de semana, y veo el domingo una película que alquilo una semana antes, y por algún extraño motivo ha quedado en paso, por qué habrá sido, ¿verdad?

la película en cuestión, “la memoria de los muertos”, habla de nuestro legado ético, de ese resumen que se puede hacer de nuestra vida una vez hemos muerto, a partir de filmaciones que se graban en Zoe, un chip que llevamos instalado.

en esa época futura presente, una de cada 20 personas llevan instalado Zoe, ese chip que forma parte de un programa, que crece con la persona, y graba todo lo que nuestro ojo ve, una especie de guardián de nuestros recuerdos.

Robin Williams es un “editor” de memoriales, una persona que “ve” las vidas que nadie se atreve a ver, y que “secuestra” con delicadeza ciertos recuerdos que pueden dañar la imagen y reputación de una persona.

un recuerdo le atormenta desde su niñez, y en la necesidad de ser perdonado, de perdonar-se, perdona a otras personas, y “las limpia”, una especie de sacerdote new age, tus pecados te son perdonados, en un proceso express, sin mediar el arrepentimiento.

porque para que editen al gusto tu vida sólo hay que pasar por caja.

me encuentro metido en este jardín, no sé si con flores o sin flores, no lo tengo muy claro, cuando recuerdo las 3 reglas para ser editor, que no se entienden perfectamente al empezar la película,

1 un montador no puede vender o regalar metraje Zoe.

2 un montador no puede tener un implante Zoe.

3 un montador no puede mezclar metrajes Zoe de vidas distintas para un Rememorial.

como en muchas facetas de la vida, las reglas son interesantes, pero no perfectas, y nos dejan un amplio margen de actuación, porque más importante que lo que un editor monta, muchas veces, y de eso trata esta película, es lo que el editor no monta, lo que omite.

es muy curioso que en inglés montador se traduzca por “cutter”, cortador, muy significativo, está claro que no se puede montar, ni omitir, lo que no se ha cortado previamente, ¿verdad?

lamemoriadelosmuertosmon   así lo vimos…

 

“the final cut”, título original en inglés, “el montaje final”, es una película que bien podría servir para un cineforum que tenga algún tipo de aspiración ética, o de generar debate en relación a los valores de esta sociedad en la que vivimos, para hablar de cosas varias,

los trozos de nuestra vida de los que estamos orgullosos, y nos gustaría se reproduzcan sin ton ni son entre nuestros amigos, en nuestra familia y en nuestra comunidad son una parte de la vida, la vida en la luz,

y los otros trozos, aquellos de los que también somos protagonistas, acciones que llevan nuestro nombre y de las que no nos vamos a poner a presumir en exceso, si podemos evitarlo, o el hombre en la sombra,

un debate que se puede ampliar si vemos el número creciente de personas que están contra el implante de Zoe, y de ser invadidos en su más estricta intimidad por el ojo que todo lo ve y todo lo filma, en el despacho, en la ducha, en la cama,

en un desesperado canto a la “libertad para ver” el mundo que te rodea cómo tú lo ves, “ve con tus propios ojos”, cree o deja de creer en función de lo que tus ojos te muestran, no lo que te indican que tienes que ver, y que creer,

una libertad para ver que va un punto más allá de nuestra libertad de expresión, a veces tan condicionada.

escribo estas líneas, las leo, y entiendo en una capa más interna la importancia que le damos en nuestros programas a la observación, ver desde la persona, el ojo y la conciencia que mira, y ve,

la observación no condicionada, para poder desarrollar la descripción no condicionada, en un ejercicio de persona no pensada por otros, no sentida por otros, no hecha por otros, no vista por otros, no condicionada,

para llegar algún día al amor in-condicional, no condicionado, total.

hoy, Gorka, mi hijo mayor, está de vuelta por casa, y coincide que esta película viene a visitarme, tal vez me ahorro el montador y le muestro cachitos de mi vida que se pueda llevar en la retina, metrajes que ya decidirá, cuando sea mayor, cómo y cuando cortar.

no sé por qué en el camino me encuentro, se me cruza, un proyecto de Jordi Bartrina Barberí,  un editor, un cutter, que contribuye en el foro de linkedin “community manager 3.0 (organizaciones que enCUENTrAn y CUENTAN cuentos)”

 

Si tienes interés en su propuesta, puedes acceder a la web de ETHicalHERitage, www.ethher.org

de vueltas 13 (con nuestros valores a cuestas)

13cada uno tiene su número favorito, o sus números, en mi caso el 13, el 3, el 5, el 7, tal vez el 8 (único par en la colección) y unos cuantos primos, el 17, suma y sigue.

hoy, preprarando materiales para dos talleres, paso por Ofiárea, compro plastilinas y láminas de colores, la factura arroja un valor que no recuerdo, pero que provoca una devolución de 1,30, con un billete de 20 €uritos, sí, debe haber costado 18,7.

187

de camino a la uni, me quedo escuchando una entrevista a Albert Espinosa, en la que habla de sus padres adoptivos en el hospital, señores y señoras de 60 y 70 años que le acompañan desde sus 14 años, en un proceso de cáncer.

al mandato maternal, “no te juntes con extraños”, “pero si todos son extraños, mamá”, se le juntan las enseñanzas de sus padres hospitalarios, y aprende a celebrar las pérdida, perder una pierna es tener un muñón nuevo, alucinante.

pepey le enseñan, o aprende, lecciones de vida que el común de los mortales, en su comodidad, y en su vida cierta, no aprende.

esas personas mayores, le animan en contraposición al mandado maternal, desconfía de los desconocidos, a arriesgarse, a vivir la vida en plenitud.

estoy escuchando la emisora PEPE, en clara interferencia con otra, quién sabe cuál, y me da miedo perder la señal, con lo que escucho media conversación y media música, que pasa a ser 1/4 de conversación y 3/4 de música, ya estoy llegando, me despido de este encuentro casual con Albert, uno de mis autores favoritos, que nos ha acompañado en el segundo módulo del programa, con su pasión por la vida, y sus ocurrencias, llenas de sabores, de olores, de contrasentidos.

y desembarco camino de la cafetería, donde tomo un agua con Rocío, con una colección de sombreros, plastilinas y hojas para empezar a trabajar nuestros valores, y entre pan y pan un poco de conversación empática, que tras consenso popular queda para el final.

recordamos con la ayuda de los sombreros quién soy y quién no soy, y qué personas se encuentran en nuestra mochila, mientras me acuerdo una historia con mamá, una de Silvia y mamá en Cabo de Gata, y otra de Mikel y mamá en México lindo y querido,

y abrimos un melón largo tiempo esperado, el tercer bloque de 3 de un recorrido en la línea del tiempo (pasado – presente – futuro), creencias, pasiones y valores, ya hemos llegado a los valores.

el primer ejercicio de los valores resulta de lo más socorrido, cada uno escribimos 7 valores que nos inspiran y/o definen, los leemos en alto, e intentamos imaginar qué personaje histórico o qué arquetipo se esconde en esos valores.

aparecen varios arquetipos y diferentes figuras históricas, Rocío se parece a Willian Wallace, Luis a Picasso, y siguen los personajes y los valores, Winston Churchill y la Merkel desfilando por la sala.

aunque el consenso sobre qué nos evocan los diferentes juegos de valores no es total, vamos tomando el pulso al ejercicio, una definición de cada valor, las palabras son plásticas, y hay que delimitar qué si cabe y qué no, modelos (esa persona a imitar, que sí tiene ese valor) y comportamientos asociados, ya seguramente en la siguiente sesión, ya más cerca de terminar, porque los valores los tenemos que “aterrizar”.

yo soy este valor cuando me comporto así, y soy lo contrario a mi aspiración o a mi mejor versión de mí misma cuando hago lo contrario.

la escucha empática, yo me vacío de mis creencias, de mis historias, y de mis valores y juicios, bien, mal, correcto, incorrecto, con un par de ejercicios de ejemplo, nos sirven para cerrar la sesión.

a los 3 hábitos que hemos trabajado hasta la fecha, yo pienso, yo hago, yo siento, le sumamos un adicional, “yo me asombro”, en ese ejercicio en el que el niño natural que todas llevamos dentro se permite alucinar.

por ejemplo, yo he alucinado hoy con una conversación al iniciar el bloque de los valores, el universo ha conspirado para que hablemos de un tema que ocupa a los asistentes hoy, los trabajos de fin de carrera, y la postura personal de las ahí presentes.

un tema tan interesante para pensar como para aterrizar, cuál es mi posición “moral”, si eso existe, o cómo aplico mis valores en este ejercicio diseñado por un psicópata, con una asignación de una hora de trabajo al año, desde luego que algo tiene que cambiar.

13mon   así lo vimos…

no hace falta decir que las plastilinas se van por donde han venido, en la bolsa, hace tanto calor que las saco del coche a la hora de comer, si no se van a derretir, ya es hora de que llegue la primavera a Madrid, o nos vamos a morir de tórrido verano.

miro cómo se ha compuesto el post, observo algún detalle que he omitido, y alguno que ha quedado amplificado, por alguna que otra elección sutil, por ejemplo la foto del monigote, la foto de los cambios, en representación del 13.

y me pregunto hasta qué punto nos contamos la verdad o nos mentimos como campeones, en todo el grupo no hay nadie que pone como importante valores “materiales”, cuánto me alegro.

y sin embargo, no dejo de asombrarme, tal vez ese es el ejercicio de esta quincena, yo me asombro, el vil metal, ¿o no tan vil?, ocupa la foto, y lo que es más importante, los pies (la voluntad) y el corazón (la emoción) del monigote.

y la cabeza no lo ve, curioso, ¿no?

y tal vez entendemos el aparente dilema entre el vil metal y la hora de trabajo asignada para el acompañamiento de un proyecto de fin de carrera, hay personas que tienen 16 proyectos, ahí es nada, 16 horas pagadas, para una cantidad ingente de horas de trabajo real, me imagino su saturación, tal vez entendemos algo cuando alguno de los valores inmateriales, el bien hacer o la responsabilidad personal, bajen a comportamientos.

 

 

y hablamos de valores de nuevo

rectorecibo un correo, y otro, 2 son multitud, que me trazan a un post relacionado con un esquema educativo en Navarra con base en valores, que publica José Iribas, valores que deben cotizar, y me encanta lo que leo,

incluyendo una cita de Aristóteles,

 “educar es templar el alma para las dificultades de la vida”,

con la que no sé si estás de acuerdo, tal vez entiendes más la educación como instrucción,

te dejo con 4 bloques de valores relacionados con 4 ejes que desde navarra se trata de desarrollar en la juventud, valores que facilitan la convivencia escolar, el trabajo y el estudio, el bien-estar personal y en la familia, y comopromiso con la sociedad.

leo y siento que varios se pueden englobar (respeto hacia las personas, las normas y los objetos y el entorno), o se pueden desdoblar, solidadaridad, generosidad y altruismo, con lo que en vez de 16 (4*4), podrían ser 20, 12 o 16.

1.- Hábitos y valores que facilitan la convivencia y la vida escolar:

  • Respeto hacia las personas

  • Respeto hacia las normas

  • Cuidado de los objetos y del entorno

  • Amabilidad y empatía

 2.- Hábitos y valores que facilitan el trabajo y el estudio:

  • Organización y planificación

  • Interés y atención

  • Constancia y perseverancia

  • Responsabilidad

 3.-Hábitos y valores que favorecen el bienestar personal y familiar:

  • Autoestima

  • Confianza en los demás

  • Equilibrio emocional

  • Autocontrol

 4.- Hábitos y valores que favorecen el compromiso con las personas y la sociedad

  • Solidaridad, generosidad y altruismo

  • Cooperación, colaboración, compromiso social

  • Proactividad y optimismo

  • Disposición hacia la justicia.

independientemente de otros juicios, siempre personales, respecto a este grupo de valores, nos quedamos con una pregunta, estos son los suyos, ¿cuáles son los tuyos, los que rigen tu vida?

rectomon   así lo vimos…

amanezco de lunes, una mañana que comienza, y pienso en qué foto me gustaría incluir en el post de hoy, y lo tengo claro, un árbol joven con una de esas estacas, rectas, que le sujetan, y le acompañan en el crecer, para que no se tuerza en exceso.

salgo a buscar por la urbanización y no encuentro ninguno, todos los árboles han crecido un rato, aunque alguno todavía se ve jovencito ya no necesita palito, y me encuentro unas flores, ellas también necesitan acompañamiento en el crecimiento.

de entre todos los grupos de valores, reconozco que hay un bloque que a mí me gusta más que los demás, cómo no, el 3, y otro deficitario, en el que más nos tenemos que desarrollar, ése que habla del otro, el 4,

con la solidaridad, generosidad y altruísmo para empezar, cooperación, colaboracion y compromiso social para seguir, un yo consciente del tú, que empieza a trabajar sin desmayo en clave nosotras.

si una sociedad debe crecer en valores, los jóvenes deben crecer en valores, en su casa y en el colegio, en su colegio y en su casa, porque la educación en casa debería ser congruente y acompañar a la educación en el cole, y viceversa.

en ese afán de encontrar un símil visual de qué es para mí “recto” en la naturaleza, me vuelvo a cuestionar ese afán de dirigir que tenemos los humanos, también los jardineros, con esas estacas que acompañan a las plantas, árboles y flores, en su crecimiento.

en la metodología de “organizaciones con espíritu y corazón” para el desarrollo de una comunicación con base en valores, en vez de rescatar en primera instancia los valores corporativos, hacemos un trabajo con los valores personales, porque nos acompañan personas creciditas, que ya se han desarrollado, con sus correspondientes palitos, y se trata de trabajar desde dentro con lo que nos une.

rectoluz

y en vez de estacas, animamos a que las personas asistentes modelen, con plastilina, sus valores, esto es, la mejor persona que aspiran a ser, que de eso se trata cuando estamos trabajando el bloque de los valores.

un regalo observar a esas plantas ya maduritas, ahora estamos hablando de las madres y los papás en el trabajo de esos niños que están en el cole, a ellas también les pueden tocar tareas de nuevo, y pueden seguir creciendo “rectas” en “su” luz.

lo que nos une

open cualquier ámbito de nuestra vida, el trabajo no es una excepción, podemos trabajar en lo que nos une, o en lo que nos separa.

nosotros promovemos trabajar, siempre, siempre, siempre, con base en lo que nos une y en lo que nos da energía.

en el ámbito de los valores, este ejercicio necesita una explicación, que vamos a intentar hacer muy sencilla por medio de 3 dibujos.

en el primer dibujo vemos una organización como se ve, redondita y azul, y a una persona como se ve, verde y con forma de monigote.

or

el área de confluencia es muy pequeña, y las formas de uno y otro son diferentes, muy diferentes.

en el segundo dibujo vemos una organización como se ve, redondita y azul, y a una personas como dice ser, para gustar a la organización en la que trabaja, que le proporciona el sustento, el desarrollo, buena parte de su reconocimiento (seguridades de todo tipo, higiénicas, de seguridad y pertenencia.

la persona, en este segundo caso, también es, qué curioso, redondita y azul.

os

un poco más pequeñita, no necesariamente mucho, el área de confluencia entre la organización y yo, la persona, es muy grande.

en el tercer dibujo, vemos la organización como se ve, y la persona como se ve.

en este tercer dibujo no hay un ejercicio de adaptación de ningún tipo, por lo que la organización y la persona son como son.

hay áreas de la organización que la persona no cubre, y hay áreas de la persona que la organización no cubre, parece natural, ¿no?

opdesde ese área de confluencia, en el que yo soy yo, y también soy tú, podemos trabajar los dos desde la máxima comodidad, y lo que es mejor,  desde ese área de confluencia, represento perfectamente lo que tú quieres seguir siendo.

de esta forma, 1-2-3, si hacemos un ejercicio relacionado con los valores, al trabajar desde mis valores personales, cuando los he identificado, soy capaz de ser un embajador o una emisaria perfecta de los valores organizativos.

oppom así lo vimos…

dentro del programa de las 3 copas, pasado – presente – futuro, creencias – pasiones – valores, explicamos algo, un poco, que tampoco sabemos tanto, de análisis transaccional, la teoría del P-A-n (PADRE ADULTO niño) y de nuestros comportamientos relacionales,

que incluyen relaciones desde el Padre crítico, la Madre protectora, el Adulto, y el niño, ya sea el niño natural o el adaptado (niño rebelde o niña sumisa), puedes cambiarle el género donde quieras

en el primer dibujo tenemos un ejemplo de niña rebelde

or

en el segundo un ejemplo de niño sumiso,

os

en el tercer dibujo tenemos un ejemplo de relación adulta, en la que yo, organización, me reconozco, en la que yo, persona, también me reconozco, y en el que juntas nos reconocemos, y actuamos en consecuencia, para nuestro bien común.

op

Josetxo, ASLE y Bilbao, ¿quién dijo Bilbao?

bloquesen esta vida hemos recibido una educación para gustar a (o ser del agrado de) mucha gente, cuanta más gente mejor. Eso es lo que nos dice mamá, lo que nos dice papá, y lo que nos dicen nuestros profesores y maestras. En ese proceso entramos en la vida profesional, y hacemos lo mismo, con nuestras jefas, nuestros compañeros, y con nuestras clientas. Hasta que en un momento del camino nos damos cuenta de que estamos complaciendo a mucha gente, hasta llegar al punto de que es demasiada gente, y nos hemos olvidado de complacer a una persona, adivina, adivinanza, a quién me refiero aquí.

creamos una empresa, un producto, y esa creencia empieza a dominar toda la escena. Hay que gustar a todo mundo. Hasta que nos damos cuenta de que es imposible, que no se puede, que es un intento condenado al fracaso.

al fin y a la postre, si somos tantas y tantas personas, ¿no es suficiente con gustar a unas pocas?

eso es lo que siento que pasa con nuestro nombre y nuestros servicios, que hemos diseñado para que gusten muuuuuuuucho a unos pocos. Al 3, al 5, al 7%, incluso al 9, al 13 o al 31% del público objetivo, de las organizaciones a las que se lo vamos a mostrar.

eso es lo que siento que ha pasado como consecuencia de la presentación de “historias que transforman organizaciones” en Innobasque, que le ha gustado mucho a Josetxo, gerente de ASLE, Asociación de Sociedades Laborales de Euskadi (vascongadas, para los amantes de los 8 apellidos vascos), una organización referente en el territorio en ámbitos de gestión, incluyendo planeación estratégica y modelos emergentes de gestión. Josetxo, sin ir más lejos, es a la fecha Presidente de Euskalit, la agencia vasca que mueve el modelo EFQM en el territorio.

tras la presentación de diciembre, nos reunimos Silvia y yo con él, qué pena que Javier no puede asistir, una reunión a la que sigue una segunda, y en la que me acompaña Pablo, y buscamos una fecha para hacer la primera presentación de “historias que transforman organizaciones” en formato cerrado, en la sede de ASLE, en Bilbao.

es viernes de mañanita y llegamos justos de tiempo, con el tiempo justo para aparcar, dejar cuatro cachibaches que llevamos a la presentación, nos encanta teatralizar, y para tomarnos un café con leche, una tostada de degustación para Silvia (una mini-tostada) y un pastel vasco, joder, Patxi, para Mikel (ése soy yo).

pastelvasco

Nota al pie: impresiona el ejercicio que hace este pueblo por cuadrar el círculo, como Leonardo, o por cuadricular lo redondo, nuca se sabe, con dibujos de cuadrados y círculos por doquier.

cuando entramos de nuevo por la puerta de ASLE son las 9 y 3 minutos. Nos están esperando en el bunker, nunca más literal, en un espacio en el que se alojó en otro tiempo la caja fuerte de un banco sin dineros, hora de bajar.

desarrollamos las primeras dinámicas del cuentacuentos, la primera, con la historia que cambió mi vida, una de las muchas que son, para bajar del plano mental al emocional, la segunda, bailando a la pata coja, para integrar un punto más de nuestra corporalidad, y estar completas a lo largo de la mañana, mente, corazón, y cuerpo, pensar, sentir y voluntad, e incorporamos una variante en el ejercicio, premiando a las 3, que se convierten en 9, primeras personas voluntarias (deberíamos generar dinámicas positivas en nuestras organizaciones que premien a las personas voluntarias, y en las que reconozcamos sus ganas de colaborar y de probar), que dan paso a 9 voluntarias más, el grupo se separa en cerebro derecho, y en cerebro izquierdo, y una vez más, en la escenificación, nos da la impresión de que las personas, público pasivo inicialmente (activo sólo en el pensar), ya han entrado a jugar, están de cuerpo presentes, y nos van a acompañar.

en el movimiento 3 escenificamos la línea de nuestra vida, pasado, presente y futuro, y una vez más se arma un merequetengue terrible con los colores, que no se te caiga la pinza (amarilla, azul, verde o roja), Manuel.

pinzas

El rojo y el naranja, con sólo dos representantes, ocupan el futuro, reservado para el azul,

pinzasenelfuturoy sólo un naranja ocupa el presente, que dejándose sentir, se siente fatal ahí, ya no quiere estar más en el pasado, se mueve al futuro.

para rematar el movimiento 3 Pablo me presta su mochila, de la que saco alguna de mis creencias (pasado), que mi madre me ayudó a solidificar (“obececer es amar, Mikel”, sé obediente con mamá, “ufff, qué mal lo llevo, creo que me voy a rebelar, mamá”), me engancho a mis pinturas (en ese ejercicio que en un momento pasa de terapia biográfica a auténtica pasión de pintar sin parar, emociones, escritas lilí – lalá, de aquella forma banal, sin la pesa del remordimiento y del temor, pensamientos y acciones, yo soy un tipo de acción), en este mundo tan bonito, colorín colorao, dejo el texto en negro sobre blanco para que también puedas ejercitar tu imaginación, y la pared de enfrente, que me indica el camino a seguir si sigo los valores que me alumbran el camino, y que hago conscientes una vez más, mientras me acuerdo de la figura de Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, y autor de un libro que tengo que releer, “el hombre en busca de sentido”, donde describe la vida del prisionero de un campo de concentración desde la perspectiva de un psiquiatra. En esta obra expone que, incluso en las condiciones más extremas de deshumanización y sufrimiento, el hombre puede encontrar una razón para vivir, basada en su dimensión espiritual. Frankl domina la teoría y la práctica, ya que la obra la escribe tras salir, victorioso, de una de las experiencias más duras que un hombre puede vivir, la estancia en un campo de exterminio nazi durante la segunda guerra mundial.

mochila (pasado, creencias, gracias, Pablo), pinturas (presente, pasión) y el camino a seguir (futuro, valores, sentido, gracias, Viktor) que componen la línea de mi vida, qué fácil es dramatizar sin drama, el ejercicio ha salido fenomenal, y demuestra la diferencia que existe entre decir “ajá” a la propuesta del chico de las transparencias y dejar a la gente sentir, pensar, y actuar.

como de la presentación en el BBVA, de dos horas, a la presentación en Innobasque, de 3 horas, hoy pasamos a 4, para conversar, realizamos una dinámica adicional que refuerza ese punto esencial al que no damos muchas veces la importancia que tiene, las creencias, y la forma en la que nos condicionan en nuestro cotidiano vivir.

bloquesel ejercicio de los bloques es un ejercicio de condicionamiento que un día de estos presentamos en este blog, pero que es interesante realizar sin saber el resultado. Esta vez, volvemos a conseguir una mayoría absotula. Dos de cuarenta, un 5 % de la población muestra se sale del concicionamiento que le ponemos para jugar.

paramos para descansar, retomar fuelle y la atención, con una tortilla espectacular, estoy a punto de pedir un táper para llevarme a casa los 4 trozos que sobran, y seguimos con la representación, movimientos 4, el mundo hueco, 5, desde dónde y para qué, el miedo como inhibidor de la comunicación, 6, SUCCESS (sencillo, unesperado, concreto, creíble, emocional y sucesión de hechos como elementos de un mensjae que pega), y 7, en el que también nos dedicamos a jugar.

en la dinámica del 7 recortamos 5 de los 10 principios de la indagación apreciativa, y los acompañamos con los 10 títulos de los principios, y hacemos entre todos, en 3 grupos, el famoso “cada oveja con su pareja”. El resultado del ejercicio es significativo, sobre todo para las personas que ahí nos congregamos.

nos despedimos con el cómo de “historias que transforman organizaciones”, un cómo muy sencillo de explicar, 8 reuniones,

8

que se transforman, por arte de magia, en 1 (presentación degustador) + 2 (creencias) + 2 (pasiones) + 2 (valores) +1 (reunión de cierre = lanzamiento del proyecto en abierto), qué fácil es dramatizar con la ayuda de una cosa o dos.

8 transformadosya es casi la una y media, buena hora de cerrar la presentación, más si pensamos que algunas de las personas ahí presentes todavía tienen un quehacer pendiente. Es viernes, casi sábado, pero no se trata de abusar.

3libros

como es tónica en nuestras presentaciones, la Indagacion Apreciativa ha hecho mella en nuestra forma de evaluar la actividad, pedimos a las personas asistentes que nos cuenten qué es lo que más les ha gustado. Lo que no les ha gustado, por favor, por favorcito, se lo pueden guardar, porque difícilmente trabajando sobre nuestras debilidades vamos a llegar a un resultado espectacular.

bloquesmon   así lo vimos…

terminamos la presentación charlando con Oihane y Gema, representantes de los territorios históricos de Gipuzkoa y de Araba (Guipuzcoa y Álava). En ese ranking de me lo he pasado bien, regular y mal, de todo hay, Silvia, Pablo y yo tenemos la sensación de que hay personas en la sala a la que la presentación le ha costado. También hay personas que han pensado “qué fácil es contarlo, cómo se nota que no lo tienes que hacer tú” (hay varias personas que son consultores de implantación en procesos de cambio organizacional desde SOPRECS). La impresión es que Oihane y Gema han disfrutado como niñas pequeñas la presentación, como en su día le pasó a Josetxo, como les pasa a Silvia, a Pablo o a mí.

4

va por todas vosotras, si os ha hecho pensar está bien, ya sea que sí, ya sea que no, si os ha cabreado es perfecto, si os ha gustado, también. Porque, al final, cada persona tiene su momento, y alguna cosa le llega menos, y alguna le llega más.

atencion

os agrademos a todas, siempre, vuestras preguntas, vuestra atención, vuestro participar y compartir, y vuestro cariño, en ese movimiento tan bonito de dar y recibir.

durante la presentación hablamos, mochila para alante, mochila para atrás, hablamos del camino de Santiago, una ruta que se puede hacer en grupo, porque siempre acabamos caminando solos – acompañadas, y una ruta por las bodegas del País Vasco que también me parece pertinente hacer.

panyvino

si nos invitáis a lo uno o a lo otro, encantados de acompañaros, va a ser que sí.

gracias, Josetxo, por la invitación. Un auténtico regalo coincidir.

una pregunta me deja ko al final de la presentación, Josetxo me pregunta cómo voy a contar la presentación de hoy, y entiendo que me da permiso para contarla, qué bonito es el mundo al revés, sin que se lo tengamos que pedir, para ilustrar y nutrir nuestro cuentacuentos particular. Es lunes, abro el outlook, y un correo del viernes con 4 fotos de la jornada son el testigo mudo de que es mucho gustar mucho a 3 que bastante a 300, un testigo que crece según voy escribiendo, en tiempo real, con otro correo que llega y otro más, según escribo esta entrada, en un camino que empieza por la mochila, por las creencias, y nos lleva a la innovación compartida, porque innovar es “no copiar”, o copiar con gusto, y mejorar, un detalle, dos, tres…

construyendo juntos nuestros valores

3decopaspor algún extraño motivo me levanto a media noche y me encuentro pensando, al calorcito del edredón, en una organización con la que colaboro hace 2 años. Tal vez porque atisbo un proyecto similar en lontananza.

En esta organización, se re-escribe la política de calidad de nuevo, con el impulso del nuevo director de planta, y con la participación de más de 100 personas, el 40% del personal de plantilla. El resultado es una política que se parece más a la prosa que a la lírica, y en el que los grandes enunciados se ven sustituidos por frases sencillas, en relación con 5 bloques en los que se divide la política de la organización. Frases que tienen más que ver con comportamientos observables que con enunciados majestuosos.

Lo que sí y lo que no queremos hacer. Lo que nos comprometemos a hacer y lo que nos comprometemos a no hacer.

Escribo y leo la palabra compromiso y un clic salta internamente. ¿Qué he escrito?

Sí, “lo que nos comprometemos a hacer y lo que nos comprometemos a no hacer“.

Tal como está escrito está bien. Al ser parte del proceso voluntario de la redacción de la nueva misión, no estoy haciendo un ejercicio de cara a la galería. Estoy reflexionando y poniendo negro sobre blanco qué es lo que voy a hacer, o qué estoy dispuesto a hacer en adelante. Además busco contrarios, en positivo, y los pinto de verde, y en negativo, y los pinto de rojo. Esto sí y esto no.

Mi mente viaja a las 3 copas con las que restituimos la confianza y la comunicación en equipos de alto desempeño, y los tres movimientos que la componen:

  • creencias, el primero, en el que indagamos en el pasado, y damos un paso para atrás, porque muchas de las creencias que tenemos se construyen con un pie en la experiencia y en lo que nos dijeron que debía de ser, ya sea en casa de nuestros padres, en nuestra sociedad, o en nuestra organización,
  • pasión, el segundo, o el gusto de hacer aquello que nos mueve, e integrarlo en nuestro día a día, también en el trabajo, un movimiento que inicia con una dinámica individual para encontrar compañeros de viaje en el camino, en una dinámica de absoluto presente, ahora, ahora, ahora, presente continuo siempre,
  • y valores o virtudes, el tercero, o el gusto por hacer todo lo que hacemos con un sentido, con una orientación, con un objetivo superior al puro gusto, porque me apetece o porque me da la gana. Cuáles son mis valores, mis virtudes, y cuáles son las que quiero ver crecer en mi vida (aunque no las tenga totalmente desarrolladas entran en el set de lo que quiero llegar a ser), un movimiento de futuro.

En este último bloque, realizamos un ejercicio que inicia en el yo. Cómo quiero ser yo. Y en ese ejercicio, aparte del valor que quiero encarnar, entra mi definición de ese valor. Porque aunque parece que la palabra lo define todo, las palabras son terriblemente plásticas, y bien puede ser que lo que para mí es honestidad para ti sea otra cosa. O que mi honestidad y tu integridad tengan áreas de solape importantes. Y a esa definición, le añadimos una imagen o modelo mental de una persona que conozcamos que integra ese valor, a modo de recordatorio. Vendría a ser algo así como “me gustaría ser abnegada, como mi tía Pily, o persuasivo como Jesús, mi primer jefe”. Y ahí llego a donde he empezado, completamos la virtud o el valor a desarrollar con ejemplos de comportamientos observables en los que reconocemos si aplicamos correctamente, o todo lo contrario, ese valor.

Y podemos desplegar ese valor en los diferentes departamentos, procesos y funciones de la organización: desarrollo de personas, marketing y ventas, compras, producción y mantenimiento, diseño e i+d, servicio posventa y gestión de reclamaciones.

Cuando formamos parte de la construcción de algo, nuestra responsabilidad se convierte en compromiso. Yo me comprometo a, dos puntos.

Cuando realizamos ese movimiento, que es un movimiento de futuro, al calor de grupo, estamos desarrollando, adicionalmente, en mayor o menor medida, una nueva confianza y comunicación.

Por delante nos quedan 2 copas, relacionadas con la resolución de conflictos y la toma de decisiones, pero no está mal hasta donde hemos llegado hoy. Nos podemos sentar, llenar nuestras copas, y celebrar.

3decopasmon   Así lo vimos…

para terminar, por alguna extraña razón, invocando el poder del círculo.

El guerrero de la luz se sienta con sus compañeros en torno a una hoguera.

Comentan sus conquistas, y los extraños que se incorporan al grupo, porque todos están orgullosos de su vida y del Buen Combate. El guerrero habla con entusiasmo del camino, cuenta cómo resistió a cierto desafío, qué solución encontró para un momento difícil. Cuando cuenta historias, reviste sus palabras de pasión y romanticismo.

A veces se permite exagerar un poco. Recuerda que sus antepasados también exageraban de vez en cuando.

Por eso hace lo mismo. Pero sin confundir jamás orgullo con vanidad, y sin creer sus propias exageraciones.

circuloteke

Un guerrero de la luz comparte con otros lo que sabe del camino.

Quien ayuda, siempre es ayudado, y tiene que enseñar lo que aprendió. Por eso, el se sienta alrededor de la hoguera y cuenta cómo fu su día de lucha.

Un amigo le susurra: ¿Por qué revelas tan abiertamente tu estrategia? ¿No ves que actuando así corres el riesgo de tener que compartir tus conquistas con los otros?

El guerrero se limita a sonreír, sin responder. Sabe que si llegara al final de la jornada a un paraíso vacío, su lucha no habría valido la pena.

El guerrero de la luz, Pablo Coelho.