jugando al monopolyo y juegos nuevos (grupos de conocimiento, de relación y de acción)

monopolystar no ha mucho de esto, érase que se era, los hombres no sabían lo que era poseer el terreno en el que habitaban, y simplemente lo trabajaban. O eran transhumantes, y pasaban por él. Los indios del oeste americano con sus tipis pueden ser un ejemplo visual de esa época de hombres y mujeres sin tierra.

el hombre se hizo sedentario, que la mujer ya lo era un rato antes que él, y valló los terrenos en los que cultivaba la tierra, en disputas de ganaderos y agricultores, de las que deja buena cuenta la televisión.

la verja y el entramado de espinos son los precursores de los frondosos y magníficos setos de arizónicas, que aíslan lo de dentro, mío, de lo de fuera, urbanización del resto de mundo mundial.

el hombre empezó a comprar playas e islas, como si la tierra fuera suya, y empezó a explotar el subsuelo, minas y yacimientos como si fueran suyos. Se había instituido la propiedad individual y de las organizaciones.

derechos de explotación que van más allá del tiempo y de la memoria, que permiten agotar el filón, organizaciones y personas que pueden acumular y acumular, ganar más y más.Unos pocos, bien educados, y bien capaces, que dirigen, de estas y de aquellas maneras, a unos muchos sin recursos ni educación.

Tras la revolución industrial, todas (deberíamos de borrar esa palabra, qué mentirota) las personas tienen una casa, tienen de qué comer, tienen un mínimo de bienestar. Poco a poco todos vamos viviendo mejor.

Pero, inadvertidamente, sin prisa pero sin pausa, crece la desigualdad. O se están gestando los mecanismos para que ésta crezca, que algo tienen que ver con cómo se gestiona la propiedad, y cómo se acumula el dinero. Estamos en los albores del siglo XX, y aparece el Monopoly, un juego que trata de “jugar a ser millonario”, o dicho en palabras sencillas, “de acumular”.

Yo tengo en casa, recuerdo de una época pasada, el Monopoly de Bob Esponja. “Jugar a ser millonario nunca fue tan fácil y divertido”.

Sin comentarios.

Al comprar el libro Joseph E. Stiglitz titulado “el precio de la desigualdad” he conectado mentalmente con el Monopoly, quién sabe por qué, ¿verdad? Tal vez porque he caído en la cuenta del tipo de educación que un inocente juego de mesa entierra.

elpreciodeladesigualdad

Entierra porque echa raíces en el alma, porque a nada que le riegues crece, crece, crece, y llega el punto en el que parece que ese árbol siempre ha estado allí. Pero no es cierto. Hubo un tiempo en que esa tierra era lugar sagrado, y las personas repetábamos ese lugar por el que pasar, pasto libre.

Esa idea, que conecta mentalmente un libro negro con un juego blanco, nada es casual, abre una convocatoria a unos amigos, vestida de cafecito el domingo por la tarde, para hace algo más que charlar.

Cuando nos reunimos podemos formar un grupo de estudio, nuestro afán está en el conocimiento, o bien un grupo de relación, nuestro afán está en los movimientos que mueven las personas en relación, o bien de acción, en el que lo importante es hacer para transformar algo de nuestro pequeño mundo.

En la reunión del jueves Ade, Antonio, Oscar y yo, qué universo más masculino, nos juntamos para charlar del Monopoly, del juego de jugar a ser millonario, que ha sido rebautizado de diferentes formas, “el juego de las operaciones inmobiliarias”, o “haz un movimiento, haz un trato, haz una fortuna”, y de las reglas básicas que todos educacionalmente compartimos. Porque nuetros hijos juegan al monopoly como jugamos antes nosotros, y antes todavía nuestros padres americanos.

3monopolyEn la reunión hablamos, entre otras cosas, de la diferencia entre la teoría y la práctica, de querer dar sermones cuando no somos capaces de dar ejemplo en nuestra propia casa con temas básicos del vivir, hablamos de intentar ayudar a los otros cuando no nos sabemos ayudar a nosotros mismos, del papel de las ONGS deslocalizando el problema y ayudándonos a limpiar la conciencia, hablamos de actuar en global o de actuar en local, hablamos del salario justo y del salario necesario, de ser honrados por no tener la oportunidad de no serlo, hablamos de muchas cosas, y entre otras, de un juego que cambie las reglas del Monopoly, y ayude a reflexionar sobre un mundo en el que competir se convierte, un poco, en compartir, en el que hacerme millonario se convierte en “todos vivimos mejor”, hablamos de un buen de cosas.

Ade se va, y Antonio charla de lo divino y de lo humano con Óscar, mientras yo juego con los dos hijos, niño y niña, de Antonio, un regalo jugar, al final, después de sacar un montón de juguetes unas pelotas y un globo sirven para hacer la tarde, qué curioso, los niños sólo quieren nuestra atención y presencia, mientras de fondo me voy quedando con esto y con aquello, retazos de conversación.

Son las 7:30. Tras 3 horas juntos disolvemos la reunión, nuestros deberes, familias, parejas y vida personal, nos llaman. Todo parece indicar que hemos pasado el corte de la primera reunión, y los 4 que nos hemos reunido este domingo nos reuniremos el siguiente.

monopolymon   así lo vimos…

Camino del Hospital Puerta del Hierro, que cumple 50 años, donde el monopoly cumple 80, la educación del dinero estadounidense le saca 30 a la sanidad pública española, es broma, donde yace Jose, llamo a Javier Estefanía, que me cuenta que ya le han comentado del monopoly, qué pequeño es este mundo grande, en el que 4 ya se han convertido en 5, seguramente vendrá alguien más, y me regala otra idea para el Monopoly de Mikel, que no va ser el monopoly de Mikel, sino de todos.

Historia de Monopoly (Monopolio en español).

El juego tiene su origen en un juego creado por Elizabeth Maggie en 1903 y patentado en 1904, llamado The Landlord’s Game. El juego se hizo popular en varias ciudades de los Estados Unidos en los años siguientes, se editó en varias formas y versiones sin el control de su autora original.

En 1935 Charles Darrow, un vendedor de calefactores domésticos desempleado del sureste de Pensilvania durante la Gran Depresión de los años treinta patentó la versión de Atlantic City de ese juego con el nombre de Monopoly. Tras un primer intento fallido de venderlo a la empresa juguetera Parker Brothers, inició una producción a pequeña escala del juego que resultó exitosa. Parker volvió a llamar entonces a su puerta para hacerse con el juego.

La compañía Parker Brothers, ahora dentro de la multinacional Hasbro, ha mantenido que el autor del juego es únicamente Charles Darrow (en 1935) por motivos de marketing. Pero la autora original es Elizabeth Maggie (en 1903) y el origen del Monopoly como evolución de juegos anteriores (todos ellos derivados de The Landlord’s Game), ha sido incluso reconocida por los tribunales estadounidenses en el caso de Parker vs. Ralph Anspach, durante el largo proceso judicial ocurrido entre 1975 y 1986 a raíz de la publicación de un juego de mesa titulado Anti-Monopoly.

monopolycuandoempezotodo

Monopoly Edición Aniversario 1935-2015, ¡Te lleva a cuando empezó todo!, es que no puede estar + claro.

en la historia de la humanidad deberíamos reflexionar sobre cuánto nos hemos pegado por los derechos de autor,y en la reunión también hablamos de Creative Commons. Es mío, es mío, es mío.

cc

Cuánto nos hemos pegado por mi tierra, cuánto nos hemos pegado por todo. Los derechos de autor del Monopoly fueron motivo de controversia, seguramente, porque había mucho negocio detrás. Hasbro contra Elizabeth, MacCartney contra MacAnudo, Montgomery contra Garay.

pienso en que otro mundo es posible, otro mundo en el que un nuevo comunicar, una nueva educación, que hace fuerza en un nuevo compartir, en un nuevo nosotros, para ir cambiando poco a poco, desde lo pequeño, desde nuestros niños.

lo que tenga que ser, será. Lo que está siendo ya es diferente a lo que fue. El texto de la historia del Monopoly lo copio de Wikipedia, mi enciclopedia en red, que también es tuya. Un día alguien empezó a mover ese proyecto, y a liderar un grupo de acción.

monopolys   elpreciodeladesigualdad

la diferencia entre el 7, el 8 y su suma, el 15

7En los movimientos precedentes, el 1 ha servido para entrar en la sintonía de la emoción, el 2 para compartir desde todo el cuerpo la vivencia de dos cerebros que también nos ayudan en un nuevo comunicar, nunca ajeno al vivir, el 3 para entender que si no nos movemos como personas en la línea de nuestra vida (creencias, presente y pasado) no nos movemos en nuestro comunicar, ya que comunicamos desde lo que éramos, dando pues la bienvenida a un desarrollo personal interior, en el 4 compartimos un mundo hueco, desde las tecnologías de la información que radian en cualquier dirección y en tiempo real, ya, ya, ya, en el 5, por el culo te la hinco, seguimos jugando, y cambiamos preguntas viejas por nuevas preguntas, ¿para qué?, ¿desde dónde?, que nos ayudan un poco a deshacer el miedo de los que están arriba, de las personas que cortan el bacalao, de las que dicen por aquí sí, por aquí no, en el 6, aportamos a las personas que comparten el camino 6 claves para contar mejor, historias que pegan, claves que no son ajenas a nuestro contar inconsciente de hoy, que se vuelve consciente, en el 7, gracias a la Indagación Apreciativa, reconocemos la potencia de la energía positiva, palabras e historias, preguntas e imágenes, ya vamos 4, personas y grupos de personas, ya vamos 6, vibrando desde el sí, desde lo positivo, desde el amor, 3 denominaciones diferentes de ese movimiento que se denomina apreciar, siete.

7¿Qué nos falta?

Efectivamente, nos falta el cómo.

Y ahí está el movimiento 8 de 7. ¿Es posible? ¿O quizás debía haber sido el 8 de 8?

Quién sabe. Si tienes la duda, te vamos a ayudar con una pregunta:

A ti, ¿te gusta jugar?

Despejadas las dudas, seguimos.

como

En el movimiento del cómo dibujamos en el suelo un sendero con 8 hitos, 8 reuniones de 3 horas, de frecuencia quincenal, una semana sí, una semana no, a la misma hora y el mismo día, para que entremos en ritmo, una semana de descanso que también hay que producir, y también hay que trabajar el espíritu del voluntario, ese espíritu que se compromete en sus tiempos libres, también fuera del trabajo.

La intención, que no objetivo, porque en el espacio protegido en el que estamos, lo más parecido a un jardín de infancia, o la guardería de nuestros hijos e hijas, no hay objetivos, sino intenciones (que aprendamos a distinguir el yo del tú, del otros, la línea y el círculo, dentro y fuera), es que cada persona del grupo escriba un post a la semana.

La semana que hay reunión, un post.

La semana que no hay reunión, también.

8 reuniones y 7 semanas sin reunión hacen 15, un número que esconde el 3 y el 5.

15

Si el grupo tiene 13 personas, 15*13=195, casi 200, de los que seguramente hay 30 muy buenos, muy interesantes, personales, emocionales, con trasfondo, relacionados con el vivir de una persona del grupo, sus valores, y los valores compartidos en la organización.

arcoiris

En ese momento, provocamos un punto de encuentro entre el grupo formado y la dirección que promueve el programa de “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos”, un programa para una nueva comunicación interna, innovadora, desde las personas, desde el círculo, desde abajo, desde la emoción y lo positivo,

historias que son ejemplos de comportamientos en los que los valores se plasman en nuestro cotidiano vivir, ejemplos vivos de lo que sí hacemos bien, ejemplos de congruencia en el pensar, en el sentir y en el hacer.

Si todo sale bien hombre y mujer se encuentran, un nuevo ser está al nacer, un nuevo proyecto de comunicación interna, que tendrá los objetivos que la organización y el grupo fijen. Yo me reconozco, yo te reconozco, y reconozco un mundo más grande.

Es buena hora de abrir el grupo, quitar protecciones, profundizar en el trabajo de desarrollo personal y del grupo, en ese terreno fértil en el que ahora sí ya nos atrevemos a quitarnos las máscaras (hemos trabajado la desinhibición) y nos atrevemos a equivocarnos, juega que te juega jugando, en ese camino que nos lleva de la curiosidad a la actividad de crear, de la creatividad a la innovación.

arcoirisycaminodecontinuidad

El terreno fértil del grupo es el espacio adecuado para las semillas que la organización, las personas que lanzan el programa y el grupo, quieren ver crecer.

germinador

8 de 7 nuestro arco iris está ahora completo, ya tenemos el cómo lo vamos a hacer.

ochomonasí lo vimos…

El arco iris es un fenómeno muy curioso.

Nosotros vemos la parte superior del arco. La otra parte penetra en la tierra como los valores penetran en el vivir de nuestra organización por medio de los comportamientos de las personas que en ella se cobijan y a la que dan vida. De eso se trata.

El azul al verde, valores a comportamientos, arriba y abajo, el círculo que vinimos a hacer, círculos pequeños, medianos y grandes, completo, desde la alegría, desde la ilusionina, esa nueva medicina, desde el disfrute y el amor.

El día ha sido pródigo en encuentros, cariños lejanos en el tiempo que se han acercado a innobasque, Xabi, Javier, Gaizka, cariños nuevos, José Félix, Josetxo, Jaime, Noelia, mi primo Josetxu al que hace tantos años que no veo y que pasaba por aquí, que con la barba que luce ya se ha convertido en José Manuel, qué bonito es volver a esta tierra de la que salí hace la friolera de 15 años, ese número tan bonito que encierra el 3 y el 5, y que tanto me ha dado, y tanto quiero.

Recogemos los posts con las opiniones de las personas que han alumbrado esta presentación con sus saltos y sus risas, con sus historias compartidas y su alegría, y sacamos una foto de 5 personas que forman el equipo de oé corazón que hoy ha estado aquí.

La tarde con 2 reuniones, y la mañana del viernes con otra, 3, seguro que deparan nuevas alegrías que compartir.

esta entrada es parte de una serie corta, que empieza con MONEY, y sigue con Circles

haciendo pan (el pan casero nutre más que el del panadero)

pan3son poco más de las 8 de la mañana, y estoy enredado con el post del jueves cuando me llama Oscar, compañero de villa Micael, que acaba de dejar a los niños en el cole, y me pregunta cuándo me viene bien que se junte a hacer pan. Él esta hablando con otros padres, y se puede acercar cuando les despida, tras pasar por casa por los ingredientes y utensilios. Como no tengo ninguna entrevista fuera, le respondo que cuando le venga bien, a cualquier hora durante la mañana, ya sea el jueves o el viernes. Eso sí, seguramente tenga que atender hoy a la llamada de un cliente, por espacio de media hora más o menos. Son poco más de las 9 de la mañana y una segunda llamada me anuncia la llegada de Oscar.

De entre los ingredientes que aparecen sobre la mesa, yo pensaba que iba a traer varios tipos de harina ecológicas, ya que Oscar es precursor de una comunidad de consumo de productos Bio, destaca una bolsa de 5 kilogramos de harina blanca, monda y lironda, normalita como la de tu abuelita, que ha comprado en Mercadona. Adicionalmente trae levadura madre, Tahín, y un poco de leche, no puede ser más sencillo, y un recipiente de reponstería, uno de esos que mi madre utilizaba para hacer la muselina helada de limón, un aro redondo, lleno de piedras, que nos va a ayudar en la cocción del pan.

Adivinándome el pensamiento, mientras empieza a mezclar la harina con la levadura madre, que ha disuelto con un poco de agua, me comenta que hoy vamos a hacer un pan que tiene un ingrediente que no tiene el del panadero, y que tampoco tiene el pan industrial que compramos cada día. Ese ingrediente es la conciencia, que se va transmitiendo en forma de intención y atención focalizadas. Cada movimiento de las manos en el proceso de mezclar los componentes, cada sonido de la cuchara en el proceso de mezclar el tahín con la leche, que utiliza en vez de agua, para que le dé una textura más de bollo, que les encanta a los enanos, también se puede cargar al pan con la energía del sonido de un diapasón que hoy no ha traído, añade esa energía, esa vibración, que nos va a acompañar cuando lo comamos.

Si no tenemos harina ecológica, biodinámica, porque tal vez nos duele gastar una pasta en 1 kilo de harina de nueva generación, no pasa nada. A él, y a mí creo que me va a pasar lo mismo cuando haga el pan por séptima vez, le compensa más el hecho de programar mentalmente esa harina de bajo coste que le va a alimantar que comprar una harina ecológica de esas carisísimas. Somos lo que comemos, y somos los pensamientos que nos permitimos. Si nos duele la harina que introducimos en la confección de pan, y nos lleva a un esquema de vida tenso, doloroso, que nos introduce en la angustia del no tengo, cambiamos de harina, y la programamos mentalmente con la energía de me va a nutrir.

Seguimos (él hace y yo apunto) con el proceso de hacer la masa, introduciendo ajonjolí, ¿qué tienes por ahí que quieras incorporar al pan, chocolate, sésamo, semillas variada?, cuando suena la llamada que le había preanunciado. Por azares del destino, un libro ronda mi mesa de trabajo, lo compré ayer por triplicado, uno con destino a un cariño reciente, otros dos quién sabe para quién, y se lo dejo a Oscar mientras hablo, en la que va a ser la segunda presentación remota de “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos”, tras suspender el viaje que tenía programado el miércoles a BCN, ciudad condal.

35 minutos después estamos de nuevo haciendo pan. La conversación es mucho más rica de lo que mis palabras puedan llegar a expresar. Oscar me cuenta que el hombre no está programado para vivir aquí y ahora, en el absoluto presente, y que es tan difícil que es mejor rebajar esa aspiración “new age”. Si acaso, podemos vivir en un presente continuo, en el tiempo del gerundio, haciendo. Me acuerdo de Mariano, padre y amigo del cole con el que caminé hace tres años las primeras ideas y pasos del camino de oé corazón. Fray, como el cura cisterciense que le inspira la cita a Oscar, gerundio, haciendo, 69, porque nos gusta ese número lleno de espejos, lucha de iguales que se reconocen en un lazo redondo infinito.

Volvemos al pan, que desde que tiene la levadura es un ser vivo, que tiene su latir propio. Esa masa que ya está creciendo al abrigo del exterior protegida por un paño y un plato, nos espera para la siguiente fase. Al amasado arduo que me esperaba, tengo una tendinitis en la mando derecha de planchar tantas camisas juntas, unas 15, le sustituye un proceso de estirado. Cogemos la masa y la estiramos, en dirección norte sur, en dirección este oeste, haciendo una cruz, para arriba, para abajo, para la derecha, para la izquierda, qué divertido es barrio sésamo, y volvemos la masa al recipiente.

Hacer pan, haciendo, se convierte en una conversación riquísima, en el que caben las reuniones de los amigos del txoko “a la sal”, la conciencia adormecida a nivel personal, social y planetaria, el reciclado, las ONGs, podemos, la construcción de nuevas comunidades, la importancia del gesto de dar sin esperar nada a cambio, y la posiblidad de crear un nuevo grupo (¿de estudio, de relación o de acción?) en el entorno de villa Micael. Oscar me sigue regalando ideas y títulos para los próximos posts, mientras el pan, vivo, junto a nosotros, sigue latiendo. Lo vuelve a destapar, lo vuelve a estirar, y lo vuelve a guardar, acompañados de un nuevo café, americano para él, con leche que hoy es soja para mí, para que vuelva a crecer.

Oscar se va de casa pasadas las 13:00, cuatro horitas de encuentro, con un libro de vuelta bajo el brazo, “las siete fases de desarrollo en personas y organizaciones”, junto con los ingredientes y cachibaches, un libro que le puede interesar leer, el que ha estado ojeando durante mi media hora de ausencia, y que puede:

1 devolverme tras leerlo,

2 quedarselo como regalo (si me lo trae de vuelta, se lo dedico), o

3 compartirlo con algún otro amigo o persona cercana a la que le pueda ser de utilidad, iniciando una cadena de pensamiento compartido, de cómo crear una nueva comunidad a partir del desarrollo de personas radiantes, que se juntan al rescoldo de una idea, de una ilusión común.

pan3mon   así lo vimos …

En el encuentro con Oscar siento la fuerza del reconocimiento, hacia Pedro, otro compañero  amigo común, hacia la historia de un chico que perdió el contacto del día a día con sus hijos y que hace lo que puede para disfrutar (sin fruto, qué bonito) de su nueva vida y de su día a día, haciéndose “amigo de lo insoportable”. Oscar, yo también te quiero. Gracias por acercarte a mi casa y enseñarme a hacer pan.

es ya de noche, unos pequeños mosquitos pueblan la cocina, qué curioso. Algo de vida nueva que atrae a la vida latente. Algo que no pasaba con las latas de fabada asturiana que tanto me gusta comer…

Para mañana, que ya es hoy, mientras escribo estas líneas, un círculo lleno de piedras espera al pan en el horno. Piedras, qué curioso, como las que no me canso de recoger en el camino. Círculos, qué bonito, como los que no me canso de proponer allá donde nos dan una oportunidad. 2 actividades nuevas que se van convirtiendo en pasión. Nunca me habría imaginado que me iba a gustar tanto esto de hacer pan haciendo. La oportunidad de volver a reunirme con Oscar se acerca. Mientras la vida sigue su curso.

Estoy tranquilo. Mientras tecleo estas letras estoy haciendo pan.

pan5

 

viviendo una vida plástica (vaya, vaya, aquí sí hay playa)

abc plastilina

es viernes 04 de Abril de 2014. Me junto con Silvia y con Edita en una terraza en Sant Cugat, cerca de Barcelona, camino de una presentación en la Universidad Autónoma de Bellaterra. Estoy en inferioridad.

hace unas semanas que se ha producido un flechazo, otro más, en internet, al ver un vídeo de Edita Olaizola en una paseo, eso que ahora se llama navegar, por la red de redes.

El flechazo se ha convertido en conversación, y la conversación en reunión.

Nos sentamos en una mesa en una de las tres opciones que Edita nos ofrece para picar algo y charlar.

Elegimos salado y sol, tan cerquita como estamos del mar.

En la conversación compartimos parte de nuestra vida reciente, y nuestros intereses comunes, en los que se filtra un enfoque plástico en la colaboración con nuestros clientes en procesos de consultoría, ayer, que van derivando hacia acompañamiento, hoy.

Una frase de Edita empieza a resonar en mi mente después de separarnos. Yo, si pudiera, no haría ofertas. Y de hacerlas, las hago con plastilina. En clara referencia a la necesidad que existe de crear un marco de actuación flexible, para incorporar las modificaciones que el proceso requiere en cada situación.

Es como entender que el camino se manifiesta en el caminar, y si bien es necesario tener un objetivo claro, definido, también lo es estar atento a las manifestaciones del proceso.

Me reúno con un potencial cliente, y le escucho, y escuchándole le entiendo. Y entendiéndole, le hablo, y él me escucha.

El milagro está Próximo. Desde la comprensión de la necesidad del otro, modifico mi propuesta y le doy cierta plasticidad.

Vuelvo a la oficina tras un fin de semana en el que no dejamos de observar y de aprender, y la plastilina va cogiendo forma en un universo tan serio como juguetón.

Me propongo que la próxima oferta que lanzo al cliente sea más plástica, más moldeable, y que tenga un punto de escucha al proceso, y capacidad de respuesta en el actuar.

El grupo que preparamos para esta necesidad concreta, de 3 colaboradores, entabla una conversación, para definir la oferta final, en la que, qué maravilla, el cliente también quiere participar.

Si lo pienso en alto, me parece lo más natural. Todos queremos ser parte del proceso. Todos queremos participar.

Y participando, somos parte, del camino y de la solución.

Al fondo del camino nos espera un no o un sí, pero es mucho más interesante caminar así.

abcmon   Así lo vimos…

En el proceso propuesto, de 3 fases, empezamos por las letras A, B, C, pero estamos abiertos a la D, y a la K. Un nuevo abecedario se abre ante nosotros. Un ABeCeDario plástico, moldeable, un abecedario que traduce valores en comportamientos, y los comportamientos en historias de cómo pasó, cómo la teoría se convirtió en realidad, en algo vivo, que conforma, en el día a día, nuestra organización, abriendo la puerta a procesos nuevos y nuevas formas de hacer, que, desde la participación, incluyen fases de asombro, reconocimiento, agradecimiento y celebración.

Porque trabajamos para co-crear ámbitos de trabajo y relación en los que las personas se encuentran con sus creencias, con sus valores, y con los puntos de conexión con los valores de la organización en la que se desarrollan, aplicando nuevamente su potencial y su pasión.

valores compartidos, comportamientos plásticos, historias de ayer, hoy y siempre, de mi vida, de mi organización, de los proyectos en los que participo, convertidos en etapas y pasos, que vuelvo a celebrar, desde la admiración y el asombro, porque es tan bonito compartir y celebrar…

Me acerco de vuelta a Madrid, con ese regusto que deja el aire de mar, Colón y el nuevo mundo, el pan con tomate y las Ramblas, Bellaterra y Sant Çugat, ríos de gente aquí y allá, y me acuerdo de una vida pasada en Barcelona. Definitivamente, vaya, vaya, aquí sí hay playa.

emprendimiento LOW COST en PREPÁRATE MAD 2013

alde3añostekeDurante la preparación de Prepárate, he intentado que una serie de espacios minoritarios tengan su sitio. Entre ellos, el emprendimiento. Hace unos meses, nos juntamos con Antonio un grupito de profesionales, con la intención de potenciar en Prepárate el área de emprender, porque es una opción tan válida, por lo menos, como el trabajar por cuenta ajena. Adicionalmente a las charlas, buscamos profesionales que puedieran apoyar a emprendedores en charlas bis a bis.

de forma consciente, aunque me lo propusieron un par de veces, y estuve tentado, huí de dar una charla. Le dejé el foco a David, compañero en AJEM, donde apoyamos a otros emprendedores con modelos de negocios. Me parecía que podría estar más ubicado en Prepárate apoyando imprevistos.

cuando el martes por la mañana Antonio me comentó que David causaba baja, por culpa de un gripón de última hora, después de ayudarle a coordinar toda la sección y las charlas, me dio pena. Y en contra de lo que había pensado, me ofrecí a apoyarle a Antonio con cualuqier charla, pero mi intención real estaba en el escaqueo. No tenía claro por qué pero prefería no.

era el tiempo de descanso, el tiempo del bocadillo, y nos juntamos Antonio, Álvaro y yo. Álvaro se ofrecía a dar la charla del “difunto” david. era a las 4 de la tarde. Bien!!!, me había librado. Escaqueitor total.

estaba con unos compañeros de las actividades de cuerpo, tumbados al sol en las escaleras de la puerta norte, como las lagartijas, cuando Lola comentó que tenía mucho interés en ir a una charla en concreto, y me preguntó si le acompañaba. Ahí estábamos José Luis y yo, camino a una charla cualquiera, guiados por Lola. De las 14 opciones que había, 10 conferencias, 2 espacios de cuerpo y 2 conferencias plenarias, Lola descartó 13, y me llevó a la sala de emprendimiento LOW COST, la conferencia que había rechazado dar, qué cruel es el destino.

cuando pasaban 5 minutos de la hora, con 50 personas aproximadamente en la sala, Álvaro missing, decidí escuchar el mensaje. Me acerqué a la puerta, la cerré, y me presenté, una versión reducida del famoso “vini, vidi, vinci”.

a los asistentes les dije que no sabía a ciencia cierta si yo daría la charla o la daría un compañero que estaba por llegar. El desconcierto de José Luis y de Lola era total. ¿Les estaba vacilando?

como ni siquiera había ojeado las transparencias, cerré el proyector, y lo llevé contra la pared. Pregunté en voz alta si estaban cómodos con la disposición de la sala, y una persona respondió no. A la pregunta de cómo les gustaría estar, me respondió que “en círculo“. Les pedí que se levantaran e hiciesen un círculo (dos concéntricos) en la sala. Como algunas personas se sentaron en la segunda fila, habiendo filas vacías en la primera, les pregunté si esa es la actitud de un emprendedor, si creen que alguien va a hacer las cosas por ellos. Les pedí que asumieran la primera fila.

con todo dispuesto, nos arrancamos con el taller. De 45 asistentes, más o menos, 15 habían empezado un desarrollo emprendedor, y 30 lo tenían en mente como opción clara, un auténtico gustazo estar entre compañeros de fatigas, y empezamos a charlar entre iguales, con la disposición que ofrece el círculo (un artista Arturo, el de la mesa redonda, un auténtico adelantado a su tiempo), sobre los problemas del emprendimiento (qué es eso de emprender) y la necesidad de low cost (resulta que sólo uno o dos de 45 eran ricos o tenían acceso a financiación abundante). Yo utilicé mi vida como espejo en el que mirarse. Porque en mi anterior proyecto mi experiencia fue gloriosa. Con NAVEGA yo fui un emprendedor HIGH COST, y el resultado fue un auténtico fracaso. Invertí el dinero de mi casa, el dinero de mis amigos, el dinero que me prestó el banco en un absoluto fracaso comercial, porque no fui capaz de vender un carajo en el mercado. Mi emprendimiento fue HIGH cost porque me llevé por medio a mi familia. Hoy mi mujer (ex), y mis hijos (para toda la eternidad) viven en México. Hace 3 años me divorcié, y 3 años es el tiempo que me ha hecho falta para resurgir de mis cenizas y participar en esta charla, llamando a las cosas por su nombre, un regalo del destino, que no me dejó que me escaqueara de esta sala, a las 4 de la tarde. Gracias, Lola, por acercarme a la sala, gracias, Álvaro, por dejarme compartir con los asistentes la diferencia entre HIGH y LOW.

epiyblasy según repaso el post, me acuerdo de Epi y Blas, de dentro y de fuera, de arriba y abajo, qué bueno es llamar a las cosas pos su nombre y mantener el foco, y hacer las cosas simples.

un hurra por Epi y Blas, por favor!!!

como los emprendedores somos emprendedores, y nos va la marcha, después de caerme, me levanté, y empecé … a emprender de nuevo.

pensé cómo podía desarrollar algo baratito (intensivo en neuronas y tiempo en vez de en dinero y subcontratación), algo que no dependiera de otros, sino de mí, un proyecto que estuviese más alineado con quién soy yo, y qué pretendo en la vida. A lo largo de 3 años, poco en el primero, más en el segundo, cuando contrato con mi primer cliente, y de forma bestial durante el tercero, este último, voy siguiendo las señales que aperecen en el camino. Hablo con la gente, escucho, filtro, interpreto, me dejo sentir, y actúo. De esta forma tan tonta estoy desarrollando una red de contactos preciosa, que soportan unos pocos programas de desarrollo de personas, equipos y organizaciones, que tienen por nombre oé corazón, acrónimo de organizaciones con espíritu y corazón, un desde dónde y un para qué que son realmente diferenciales en el mercado.

en el camino que lleva del fracaso high cost a otro sitio low cost, estoy disfrutando en el círculo. En círculo hablamos sobre cuál es el coste mínimo para ser emprendedor. La respuesta correcta la aportó José Luis: 240 €, el coste de ser autónomo. Pero vamos a dejar el coste para otro post, y nos centramos en qué hace falta para presentarse en el mercado. desde mi punto e vista, tener un producto y un servicio rompedor, diferente, con el que el emprendedor se sienta cómodo, y que haga falta en el mercado.

como yo soy un poco tocapelotas, acerqué al centro del círculo mi mochila de viaje. les comenté a los presentes que había sustituido el portátil y el powerpoint por un hatillo con piedras, por una parábola, por un cuento, por unas bolas de goma, por un muñeco de trapo, por unos lápices de colores, por un mensaje personal, con sentimiento (espíritu), con corazón. Mi labor comercial se ha focalizado, e intento hacer pocas entrevistas, pero bien hechas. Como ejemplo, nuestro último programa: organizaciones que cuentan cuentos. 5 presentaciones, 5 ofertas solicitadas en organizaciones punteras del tejido empresarial español.

el lunes que viene voy a México, donde me entrevisto, aprovechando que paso las navidades con mis hijos, con Jorge Villalobos, director del CEMEFI. Pocas entrevistas bien hechas. Mi objetivo es abrir una línea de trabajo en México y crear un puente España – Latinoamérica, porque en todo latinoamérica se habla castellano (o portugués, qué bonito idioma). Tal vez no llegue para el mundial en Brasil, pero seguro que acabamos haciendo alguna cosa para público portugués.

el taller fue maravilloso, para mí al menos, sanador, terapeútico, y compartido. Me llevo tarjetas y aportaciones riquísimas, Javier Moral, proyectamos artes, la guarida creativa, centro de coworking, Guillermo Cabera, tecned, muchas gracias por vuestras aportaciones y por desarrollar ese espíritu tan bonito, ese espíritu de la colaboración, el espíritu del círculo.

alde3añosmon   así lo vimos…

el emprendimiento low cost es muy fácil de explicar. los conceptos de mínimo producto viable (no hacer todo el desarrollo pensando que el cliente te lo va a comprar en el minuto cero y te vas a forrar, sino intentar implicarle en el desarrollo … y en los costos de desarrollo, por ejemplo), pivotar (hacer un desarrollo mínimo y reunirte, escuchar, escuchar, escuchar con todos los potenciales clientes y mercados de tu servicio, si escuchas seguro que mejoras tu producto), son vitales en un mundo tan peleado como el que tenemos hoy.

algo hablamos también de los costes de desarrollo y de mantenimiento de un proyecto. yo he pasado de pagar 3000 € / año para mantener un servidor dedicado, y lo he sustituído por 30 € / mes, con los 6 primeros meses gratis, en un servidor en la nube. La recomendación me la dio un cliente!!!  Gastar poco en el desarrollo, gastar poco en mantenimiento, aquilatar los costes que no las prestaciones, sin limitar la imagen más grande de la organización, producto o servicio. Sin limitar el sueño ni el empuje, la fuerza y el éxito.

para acabar con un símil, yo paso las navidades en México porque es mucho más barato un billete de ida y vuelta en fechas flexibles y con escalas a México desde Madrid (729 €), que dos billetes directos en fechas limitadas por las vacaciones escolares (1700 € *2). Un viaje largo, con dos escalas, me espera, un viaje precioso, del 16 de Diciembre al 10 de Enero, para reencontrarme con mis dos hijos, en compañia de mi madre (gracias ama, por acompañarme). 3400 – 729, tengo 2700 €uritos para gastar en chicles, o en restaurantes, coches y hoteles, LOW COST, por supuesto.

algunos resucitan al de tres días, y otros necesitan más tiempo, 3 meses, 3 años, 3 trienios, 3 septenios, o 3 décadas, para resucitar. Me alegro no ser de los más lentos, y de aprovecharme de Prepárate MAD 2013 para resucitar. Quién me iba a decir cómo se me iba a llenar el zurrón dando, también en el círculo ovalado del que me quise escaquear.

Mamá se va a la guerra en el día mundial del cáncer de mama

irenefuerzatekemonIrene Aparici es una compañera de viaje en un proyecto común, que iniciamos hace ya unos meses con Mario Reyes. El proyecto en cuestión se llama Proyecto de vida sin excusas. Este proyecto, encabezado por Mario, me ha dado la oportunidad de conocer a Irene, una mujer luchadora y vital, una chica preciosa, que ha pasado por un encuentro con el cáncer de mama. Irene ha hecho lo que muchas mujeres que lo padecen, buscar la mejor alternativa médica para sanarse, recuperarse, y seguir con su vida normal. Pero, adicionalmente ha hecho un par de cosas más. Entre otras, ha descrito su trayectoria vital de la mano de esa enfermedad a la que ninguno de nosotros es inmune. Mi abuelo materno, por poner un ejemplo cercano, murió de cáncer. Él lo llamaba mamarro. Mi abuelo paterno también, aunque entonces yo era más pequeñito, y no tenía conciencia de esa enfermedad tan rara. Sigue leyendo

personas ayudando a personas con la financiación de organizaciones

arbolentro en el blog y no sé muy bien de qué voy a escribir, aunque tengo una vaga idea de que quiero ver unas fotos del evento de Prepárate. Varias fotos están en el móvil, otras en la cámara digital. Me voy a dos grupos de fotos. En el primero, tanto a la mañana como a la tarde, recogí grupos de gente que hacían actividades de cuerpo.

Los títulos de las actividades, que se repitieron de mañana y de tarde son:

Cómo generar emociones positivas.

Actitud positiva. La risa como herramienta.

Seikodo (el camino hacia el éxito). Nunca es tarde para volver a empezar.

cuerpoEn el segundo, los tablones del agradecimiento. A lo largo del evento de prepárate, funcionaron dos sistemas tecnológicos de recogida de la información. El primero fué el felizómetro, un móvil con cuatro caras que servía para capturar la felicidad del público asistente al entrar y al salir. El segundo, una batería de tres portátiles (qué horror, cuando he escrito batería mi mente se ha ido a la segunda guerra mundial, a las trincheras, y me he imaginado muchos, en vez de a la cocina, en la que hay muchos menos, y además más afables), que alimentaban, qué bonita palabra, el twitter del evento. En vez de retransmitir ya somos mil, ya somos dosmil, la retransmisión era “Soy Pepa, y estoy contenta de haber venido”. Sigue leyendo

equipos de alto rendimiento en un minuto

Nunca, nunca, nunca me han gustado las definiciones. En un mundo tan visual como el que vivimos, deberíamos apuntarnos de vez en cuando a los colores, a los dibujos, a las imágenes, incluso (sólo si estamos muy despistados) al vídeo. Yo he encontrado uno para los equipos de alto rendimiento en un comercial de botas de baloncesto (creo que del mítico Jordan; -no me llames Jordan, chico, llámame “aire”-). No te lo pierdas: 1 minuto sin desperdicio.

Pues eso, que en un equipo de alto rendimiento 1 + 1 son más que 1. No sé cuántos, pero algo más que 1, fijo.

vistomon

Así lo vimos…

Por cierto, en este mundo hay gente para todo. De la misma forma que hay gente que trabaja por objetivos, hay personas que disfrutan el proceso, gente que clasifica para sí o para los demás, personas con un marco interior marcadísimo y personas con un marco de referencia externa, kinestésicos, auditivos y visuales, flemáticos y sanguíneos, personas en las que predomina el hemisferio izquierdo (el racional, lógico, de detalles y secuencial) y el derecho (intuitivo, holístico, de conjunto), de todo hay mezcladito en la viña del señor Paco.

Por eso, para los que no gustan de los deportes y de los ejemplos, siempre se puede buscar una contra-definición, y entender el concepto a partir de un ejemplo de lo que no es. Para ese grupo, uno de mis vídeos (con canción incluida) favoritos.

jarabe de palo – el lado oscuro

Porque a veces, 1+1 es menos que 1!!!

¿Te ha pasado alguna vez en la vida?

Pues sí señor, Jordan o Paco o como te llames, Anastasia o Gumersinda, si te ha pasado, si te ves inmersa en un equipo de bajo rendimiento, mejor con el aire a otra parte…

la mujer de vitrubio y una estrella de mar (de cinco puntas)

vitrubiomujer2tekeComo buen lunes, no está mal empezar con otro ritmo, que a buen seguro escalará a lo largo de la semana. Para empezar os proponemos un juego tonto, no exento de gracia. Si tienes un papel a mano, escribe los cinco roles principales de tu vida (relacionados con tu vida relacional: hijo, madre, pareja, amigo, amante), con tu vida profesional (vendedor, creativa, administrador, líder, visionaria, …), con tu vida social (emprendedor, compañera, comunicador, …). Adicionalmente, piensa en 5 capacidades (valores, o virtudes, o cualidades) que te han servido a la fecha para el desarrollo de estos roles. Lístalas y ordénalas de mayor a menor, asignándole un número de 1 a 5 (1 más importante, 5 menos importante).

En el papel dibuja una estrella de cinco puntas sin levantar la punta del boli o del lápiz del papel, empezando por la cabeza. Sigue leyendo

generando y consumiendo energías verdes

GOIENERTEKECuando estudiamos modelos de negocio muchas veces estamos muy (excesivamente) centrados en cómo se genera el dinero (muchos pocos hacen un mucho, y pocos muchos también). Mucho más que en los modelos de relación que se establecen entre las partes (organización, proveedores, clientes, administración). En el País Vasco nos gusta levantar troncos y cortar piedras (como a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), para que no digan que no nos gusta innovar. Aunque tradicionalmente los hombres se esconden de las mujeres en txokos (en vez de pretenderlas) y tenemos formas raras de hacer negocios (un apretón de manos ha sustituido tradicionalmente muchos contratos) y cierto espíritu emprendedor.

Entre otras rarezas de este mundo poco civilizado, se encuentran las cooperativas, ese esquema raro en que además de trabajadores (fuerza laboral) somos propietarios (fuerza económica), y en el que todas las personas somos un poco más iguales Sigue leyendo