el entusismo no toma el nombre de Dios en vano

leo el último post de Leonardo Boff, es preferible un ateo ético a un cristiano indiferente a quienes sufren en las periferias, que copio a continuación,

Esta frase no es mía. La ha repetido varias veces el Papa Francisco al ver cómo cristianos rechazan a refugiados, famélicos y desesperados, que buscan en Europa salvar sus vidas. Quien tiene a Dios en los labios pero está lejos de la sensibilidad humana y de la justicia mínima, está lejos de Dios y su Dios es más un ídolo que el Dios amante de la vida y de la ternura para con los oprimidos.

Quien vive los valores de la justicia, de la solidaridad, de la compasión y del cuidado de unos a otros, incluída la naturaleza, está más próximo a Dios que el piadoso que frecuenta la iglesia, hace sus rezos y comulga, pero pasa de largo ante los pobres que encuentra en la calle.

El presidente norteamericano Busch Jr usaba frecuentemente a Dios, así como Bin Laden. En nombre de su Dios hicieron guerras y promovieron atentados aterradores. Era un Dios belicoso, enemigo de la vida y destructor despiadado de ciudades enteras con innumerables víctimas, particularmente niños inocentes. Entre nosotros, en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro pone a Dios por encima de todo, pero en la práctica lo niega en todo momento, con su odio a los negros, a los quilombolas, a los indígenas, a los homoafectivos y a sus adversarios políticos, a los que transforma, de adversarios, en enemigos a quienes se debe perseguir y difamar. Se ha acostumbrado a la mentira directa, a los bulos, las fake news, hasta el punto de que nunca sabemos cuándo dice la verdad o simplemente está diciendo otra mentira. Lo más grave, sin embargo, es que el Dios que tiene continuamente en sus labios no le ha movido a tener un gesto de solidaridad con los miles de familias que lloran a sus seres queridos, parientes y amigos. Nunca ha visitado un hospital para ver la dramática situación de la falta de oxígeno y la muerte por asfixia de cientos de personas, como ocurrió en Amazonas. Si por lo menos hiciese una obra de misericordia que es visitar a los enfermos… Su práctica niega a Dios, y le convierte en un ateo práctico, anti-ético y perverso.

El odio que destila, la falta de respeto y de veneración ante la sacralidad de la vida, incorpora rasgos que las Escrituras atribuyen al anti-Cristo. Es propio del anti-Cristo usar el nombre de Dios y de Jesús para engañar y seducir a las personas hacia el camino de la perversidad. Marca del anti-Cristo es su desprecio por la vida y su pulsión por la muerte.

Pero ese Dios es un ídolo, porque no es posible que el Dios vivo y verdadero quiera lo que él quiere. El ateísmo ético tiene razón al negar este tipo de religión, con ese Dios que justificó en otro tiempo las cruzadas, la caza de brujas, la Inquisición, el colonialismo, la Shoah… judaica y actualmente el genocidio con ocasión de la Covid-19, particularmente entre los indígenas y los pobres, sin protección en las grandes periferias de las ciudades.

¿Es posible aún creer en Dios en un mundo que manipula a Dios para atender a intereses perversos del poder? Sí, es posible, a condición de que seamos ateos de muchas imágenes de Dios que entran en conflicto con el Dios de la experiencia de los practicantes religiosos sinceros y consecuentes, y de los puros de corazón.

Entonces la cuestión hoy es: ¿cómo hablar de Dios, sin pasar por la religión? Porque hablar religiosamente, como Jair Bolsonaro, y antes Bin Laden y Busch hablaron, es blasfemar de Dios.

Pero podemos hablar secularmente de Dios sin mencionar su nombre. Como bien decía el gran profeta ya fallecido, Dom Casaldáliga: si un opresor dice Dios, yo le digo justicia, paz y amor, pues estos son los verdaderos nombres de Dios que él niega. Si el opresor dice justicia, paz y amor, yo le digo Dios, pues su justicia, paz y amor son falsos.

Podemos hablar secularmente de Dios a partir de un fenómeno humano que, analizado, remite a la experiencia de aquello que llamamos Dios. Pienso en el entusiasmo. En griego, entusiasmo se deriva de enthusiasmós. Esta palabra se compone de tres partes: en (en) thus (abreviación de theós = Dios), y mós (terminación de sustantivos). Entusiasmo significa, pues, tener un Dios dentro, ser tomado por una Energía singular, que nos hace luchar por la vida, por los derechos y por los empobrecidos.

Es una fuerza misteriosa que está en nosotros pero que es también mayor que nosotros. Nosotros no la poseemos, es ella la que nos posee. Estamos a merced de ella. El entusiasmo es eso, el Dios interior. Viviendo el entusiasmo, en este sentido radical, estamos vivenciando la realidad de aquello que llamamos Dios.

Esta representación es aceptable porque Dios se ha vuelto interior a nosotros, incluso íntimo, aunque también, siempre, más allá de nosotros. Bien decía Rumi, el mayor místico del Islam: “Quien ama a Dios, no tiene ninguna religión, a no ser Dios mismo”. Y Dios mismo no tiene religión.

En estos tiempos de idolatría oficial, hay que recuperar este sentido originario y existencial de Dios. Su nombre es Amor, es Justicia, es Solidaridad, es Gratuidad, es capacidad de renunciar para el bien del otro, es tener Compasión e infinita Misericordia. Quien vive en esta atmósfera de valores, está sumergido en Dios. Somos habitados por el Dios interior, a través del entusiasmo, que da sentido a nuestras luchas.

Sin pronunciar su nombre, lo acogemos reverentemente, como entusiasmo que nos hace vivir y nos permite la alegre celebración de la Vida. 

y siento que el entusiasmo es una capacidad de nuestro niño natural sano, que vive, que disfruta, qué interesante es sin-frutar de la vida, hacer lo que nos gusta, lo que nos eleva, lo que nos conecta con nuestra energía interior,

y convierte la potencialidad en realidad, somos diosas cuando nos toca el entusiasmo, diosas dentro que se se expresan en el mundo, gracias, Leonardo por este paseo por lo que no es (el anti-Xto) y lo que sí puede llegar a ser en nuestras vidas.

así lo vimos…

y tú, ¿te dejas tocar por el entusiasmo?

3 caminos para el desarrollo personal, 3 caminos para sanar y desarrollar relaciones sanas, convertidos en 3 retos para ti, para mí, en 3 retos 4 us, ojalá el entusiasmo aparezca en tu vida, el camino del juego y del dis-fruT te espera, no le hagas esperar +.

si existe el árbol es porque un día hubo una raíz, si existe la raíz un día hubo una semilla, y no está de más honrar esa humilde semilla, símbolo de la magia de la vida y la TRANSformación.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace,

y que explicamos de la mano del campo de la atención y del mal trato, mal trato del que podemos hacernos conscientes, para TRANSformarlo progresivamente, lo que hoy es mal trato mañana puede ser bien distinto, claro que sí.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo 3 retos que interpelan a las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– empatía– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

porque un día imaginamos ecosistemas en los que el ser humano puede florecer, desde su desarrollo laboral, ya sea en el ámbito social, en el cole o en el corporativo, hoy compartimos entornos de confianza,

y te deseamos amor y orgullo sano para su desarrollo, con 3 abrazoTs por medio, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre jugando y riendo, cuidándonos, aprehendiendo del camino y del futuro que emerge en cada paso, sí,

feliz 2021 y buen camino

semillando el buen trato y el cuidado

corto un par de párrafos de la entrada de Leonardo Boff, y otro al final, para hacer el 3, un post que va a quedar así…

La idea-fuerza de la cultura moderna era y sigue siendo el poder como dominación de la naturaleza, de otros pueblos, de todas las riquezas naturales, de la vida e incluso de los confines de la materia. Esta  dominación ha causado las amenazas que pesan actualmente sobre nuestro destino. Esta idea-fuerza tiene que ser superada. Bien dijo Albert Einstein: “la idea que creó la crisis no puede ser la misma que nos saque de la crisis; tenemos que cambiar”.

La alternativa será ésta: en lugar del poder como dominación tenemos que poner la fraternidad y el cuidado necesario. Estas son las nuevas ideas-fuerza. Como hermanos y hermanas, todos somos interdependientes y debemos amarnos y cuidarnos unos a otros. El cuidado implica una relación afectuosa con las personas y con la naturaleza; es amigo de la vida, protege y da paz a todos los que están alrededor.

Si el poder como dominación significaba el puño cerrado para someter, ahora ofrecemos la mano extendida para entrelazarla con otras manos, para cuidar y abrazar afectuosamente. Esta mano cuidadosa traduce un gesto no agresivo hacia todo lo que existe y vive.

Por lo tanto, es urgente crear la cultura de la fraternidad sin fronteras y el cuidado necesario que une todo. Cuidar todas las cosas, desde nuestro cuerpo, nuestra psique, nuestro espíritu, a los demás y más cotidianamente la basura de nuestras casas, el agua, los bosques, los suelos, los animales, a unos y otros, empezando por los más vulnerables.

Sabemos que todo lo que amamos, lo cuidamos, y todo lo que cuidamos también lo amamos. El cuidado cura las heridas del pasado e impide las futuras.

En este contexto urgente cobra sentido uno de los más bellos mitos de la cultura latina: el mito del cuidado. 

Cierto día, caminando a la orilla de un rio, Cuidado vio un trozo de barro. Fue el primero en tener la idea de tomar algo de ese barro y darle la forma de un ser humano. Mientras contemplaba, contento consigo mismo, lo que había hecho, apareció Júpiter, el dios supremo de los griegos y romanos. Cuidado le pidió que soplara espíritu en la figura que acababa de modelar. A lo que Júpiter accedió de buen grado. Pero cuando Cuidado quiso dar un nombre a la criatura que había diseñado, Júpiter se lo prohibió. Dijo que esta prerrogativa de imponer un nombre era misión suya. Cuidado insistía en que tenía este derecho al haber pensado primero y moldeado la criatura en forma de un ser humano. 

Mientras Júpiter y Cuidado discutían acaloradamente, apareció de repente la diosa Tierra. También ella quería darle un nombre a la criatura, ya que, según ella, estaba hecha de arcilla, material del cuerpo de la Tierra. Se produjo una discusión general sin llegar a un consenso. 

De común acuerdo, pidieron al antiguo Saturno, llamado también Cronos, fundador de la edad de oro y de la agricultura, que actuara como árbitro. Apareció en escena y tomó la siguiente decisión que a todos les pareció justa: 

“Tú, Júpiter, le has dado el espíritu; por lo tanto, recibirás este espíritu de vuelta cuando esta criatura muera”. 

«Tú, Tierra, le has dado el cuerpo; por lo tanto, recibirás también el cuerpo de vuelta cuando esa criatura muera”. 

“Como, tú, Cuidado, fuiste quien dio forma a esa criatura, ella permanecerá bajo tu cuidado mientras viva”. 

«Y como no hay consenso entre ustedes sobre el nombre, decido yo: esta criatura se llamará Ser Humano, es decir, hecho de humus, que significa tierra fértil”. 

Veamos la singularidad de este mito. El cuidado es anterior a cualquier otra cosa. Es anterior al espíritu y anterior a la Tierra. En otras palabras, la concepción del ser humano como compuesto de espíritu y cuerpo no es originaria. El mito es claro al afirmar que “fue Cuidado el que primero moldeó la arcilla en forma de un ser humano”.

El cuidado aparece como el conjunto de factores sin los cuales el ser  humano no existiría. El cuidado constituye esa fuerza original de la que brota y se alimenta el ser humano. Sin cuidado, el ser humano seguiría siendo sólo un muñeco de arcilla o un espíritu desencarnado y sin raíz en nuestra realidad terrestre.

Cuidado, al moldear al ser humano, empeñó amor, dedicación, devoción, sentimiento y corazón. Tales cualidades pasaron a la figura que él proyectó, es decir, a nosotros, los seres humanos. Estas dimensiones entraron en nuestra constitución como un ser amoroso, sensible, afectuoso, dedicado, cordial, fraternal y lleno de sentimiento. Esto hace que el ser humano emerja realmente como humano.

Cuidado recibió de Saturno la misión de cuidar al ser humano durante toda su vida. De lo contrario, sin cuidado, no subsistiría ni viviría.  Efectivamente, todos somos hijos e hijas del infinito cuidado de nuestras madres. Si no nos hubieran acogido con cariño y cuidado, no hubiéramos sabido cómo salir de la cuna a buscar nuestra comida. En poco tiempo habríamos muerto, porque no tenemos ningún órgano especializado que garantice nuestra supervivencia.

El cuidado, por lo tanto, pertenece a la esencia del ser humano. Pero no sólo eso. Es la esencia de todos los seres, especialmente de los seres vivos. Si no los cuidamos, se marchitan, poco a poco van enfermando y finalmente mueren.

Lo mismo ocurre con la Madre Tierra y todo lo que existe en ella. Como bien dijo el Papa Francisco en su encíclica que tiene como subtítulo “Cuidando de la Casa Común”: “debemos alimentar la pasión por el cuidado del mundo”.

El cuidado es también una constante cosmológica. Bien dicen los cosmólogos y los astrofísicos: si las cuatro fuerzas que sostienen todo (la gravitatoria, la electromagnética, la nuclear débil y la nuclear fuerte) no se hubieran articulado con extremo cuidado, la expansión sería demasiado enrarecida y no habría densidad para originar el universo, nuestra Tierra y a nosotros mismos. O bien sería demasiado densa y todo explotaría en cadena y no existiría nada de lo que existe. Y ese cuidado preside el curso de las galaxias, las estrellas y todos los cuerpos celestes, la Luna, la Tierra y nosotros mismos.

Si vivimos la cultura y la ética del cuidado, asociado al espíritu de hermandad entre todos, también con los seres de la naturaleza, habremos colocado los fundamentos sobre los cuales se construirá un nuevo modo de relacionarnos y de vivir en la Casa Común, la Tierra. El cuidado es la gran medicina que nos puede salvar y la hermandad general nos permitirá la siempre deseada comensalidad y el amor y el afecto entre todos. Entonces continuaremos brillando y desarrollándonos en este bello planeta.

   así lo vimos…

todas las flores que vamos a ver mañana están en nuestras semillas de hoy, es por eso que nos encanta nuestro desarrollo profesional como jardineras, en una actitud que surge del verde, la energía del amor, y se TRANSforma,

porque venimos aquí para apreHender y TRANSformar.

en nuestro particular árbol, antes de ser jardineras nos encontramos cuidando semillas, con 7 emociones, sí, ahí plantamos las semillas de agentes de TRANSformación, que se desarrollan en el mundo conectando con el amor que son,

un viaje que empieza con un compromiso por una vida en la que el buen trato se hace consciente y grande, de forma deliberada, buen trato que se TRANSforma en amor, ése es el viaje de el 3ple camino, 3 retos que todas nosotras afrontamos,

un amor que se despliega en nuestra vida relacional, cuando las personas damos el paso a los grupos y a los equipos que pueblan y nutren la organización, desarrollando entornos de confianza,

qué divertido este viaje en el que el mito del cuidado es tan evidente, primero me cuido y me bien trato a mí misma para poder cuidar de ti, para juntas poder cuidar de todo lo que nos importa, y de todo lo importanT.

agradezco a Mariano este ejercicio con el que iniciamos el viaje de 7 emociones, dedicando el viaje a la persona que más nos importa en nuestra vida, comprometiéndonos a una relación de buen trato,

y a Silvia, que puebla mis desayunos y muchos otros ratos de mi vida, los días que duerme regular y los otros, ofreciéndome oportunidades para llevar el ejercicio y la teoría a la práctica.

y tú, ¿pones en el centro de tu vida el cuidado y todo lo importanT?

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– empatía– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

con el ejemplo de nuestro hermano Francisco

Leonardo nos regala en su blog semanal esta mirada a Francisco de Asís, nuestro hermano Francisco, en esta entrada, que él titula así,

Francisco de Asís, icono ecológico de una relación fraternal con cada ser de la naturaleza

La Covid-19 nos remite a un problema ecológico: la respuesta de la Madre Tierra y de la naturaleza que, como entes vivos, han reaccionado contra la agresión sistemática que sufren desde hace siglos por parte del voraz proceso productivista que no respeta los límites de sostenibilidad, y ha destruido los hábitats de los virus. Éstos, buscan en otros animales, o en nosotros los humanos, un nuevo hábitat, de cuyas células se alimentan. Es consecuencia del tipo de civilización científico-técnica que creamos a partir del siglo XVII, que trataba a la Tierra y a la naturaleza sin cuidado, y cuyo único valor era estar a disposición del uso de los seres humanos, para que saquen de ella ventajas de todo tipo, especialmente, económicas.

La visión secular de la Tierra, como Magna Mater y Pachamama, fue abandonada. Sólo modernamente, con la nueva cosmología y biología, se ha recuperado la noción de la Tierra como un Super-Ente vivo, que se autoorganiza sistémicamente para mantenerse vivo y producir siempre vida, denominado Gaia.

Hoy, con la Covid-19, la concepción de la Tierra-Gaia y de la Pachamama de los pueblos andinos, ha adquirido relevancia. Nos muestra la urgencia de rehacer el contrato natural con ella, violado hace mucho, si queremos frenar su contraataque contra la humanidad. Ella ha enviado ya una gama de virus, entre ellos el actual coronavirus, que por primera vez está asolando a todo el planeta. Tales virus, junto al calentamiento global y otros eventos extremos, son señales enviadas por la Madre Tierra para que reflexionemos y cambiemos nuestra forma da habitar en ella, y nuestro modo destructivo de producción.

La lección que hay que sacar de estas señales es que debemos volver a sentirnos parte de la naturaleza, y no sus dueños, y que nosotros los humanos somos la porción inteligente de la Tierra, con la misión de cuidar de ella, como condición de nuestra propia supervivencia.

Para eso necesitamos figuras ejemplares que nos muestren que otra relación amigable y no destructiva para con la Madre Tierra y para con la naturaleza es posible. En verdad, es la única que se revela benéfica para ambas partes de este contrato natural.

En Occidente surgió un cristiano de excepcional calidad humana y religiosa que vivió una profunda fraternidad universal con todos los seres de la naturaleza: Francisco de Asís (1284-1226).

En su encíclica de ecología integral, Laudato Si: sobre el cuidado de la Casa Común, el Papa Francisco presenta a San Francisco «como el ejemplo por excelencia del cuidado de lo que es frágil, vivido con alegría y autenticidad. Es el patrono de todos los que estudian y trabajan en el campo de la ecología, amado también por muchos que no son cristianos» (nº 10). Dice todavía más: «Corazón universal, para él cualquier criatura era una hermana, unida a ella por lazos de cariño; por eso se sentía llamado a cuidar de todo lo que existe… hasta de las hierbas silvestres que debían tener su lugar en el huerto» de cada convento de los frailes (nºs 11-12).

El historiador Lynn White Jr., en 1967, en su divulgado artículo “Las raíces históricas de nuestra crisis ecológica”, acusaba al judeocristianismo, por causa de su visceral antropocentrismo, de ser el factor principal de la crisis que en los días actuales se ha transformado en un clamor. Por otro lado, reconocía que ese mismo cristianismo tenía un antídoto en la mística cósmica de San Francisco de Asís. Para reforzar la idea sugería que fuese proclamado “patrono de los ecologistas”, cosa que hizo el Papa Juan Pablo II el día 29 de noviembre de 1979.

Efectivamente, todos sus biógrafos, como Tomas de Celano, San Buenaventura, la Leyenda Perusina y otras fuentes de la época, afirman «la amigable unión que Francisco establecía con todas las criaturas; se llenaba de gozo inefable todas las veces que miraba el sol, contemplaba la luna y dirigía su mirada a las estrellas y al firmamento».

Daba el dulce nombre de hermanos y hermanas a cada criatura, a las aves del cielo, a las flores del campo y hasta al feroz lobo de Gubbio. Construía fraternidad con los más discriminados, como los leprosos, y con todas las personas, como el sultán Melek el Kamel de Egipto, con quien mantuvo largos diálogos, y mutuamente se admiraban.

En el hombre de Asís todo viene rodeado de cuidado, simpatía y ternura.

El filósofo Max Scheler en su conocido estudio sobre “La esencia y las formas de simpatía” (1926), le dedica brillantes y profundas páginas. Afirma que «nunca en la historia de Occidente surgió una figura con tales fuerzas de simpatía y de emoción universal como encontramos en San Francisco. Nunca más se pudo conservar la unidad y la entereza de todos los elementos como en San Francisco, en el ámbito de la religión, de la erótica, de la actuación social, del arte y del conocimiento» (1926, p.110). Tal vez por esta razón Dante Alighieri lo llamó el “sol de Asís” (Paraíso XI, 50).

Esta experiencia cósmica adquirió una forma genial en su “Cántico al hermano Sol”. Ahí encontramos una síntesis acabada entre la ecología interior con la ecología exterior.

Como mostró el filósofo y teólogo francés, el franciscano Éloi Leclerc (+1977), superviviente de los campos de exterminio nazi, para él los elementos exteriores como el sol, la tierra, el fuego, el agua, el viento y otros no eran apenas realidades objetivas sino realidades simbólicas, emocionales, verdaderos arquetipos que dinamizan la psique en el sentido de una síntesis entre el exterior y el interior y una experiencia de unidad con el Todo.

Estos sentimientos, nacidos de la razón sensible y de la inteligencia cordial, son urgentes hoy, si queremos rehacer la alianza de sinergia y de benevolencia con la Tierra y sus ecosistemas.

El gran historiador inglés Arnold Toynbee reflexionó acertadamente: «Para mantener la biosfera habitable durante otros dos mil años, nosotros y nuestros descendientes tenemos que olvidarnos del ejemplo de Pedro Bernardone (padre de San Francisco), gran empresario de tejidos del siglo XIII, y de su bienestar material, y empezar a seguir el modelo de su hijo, Francisco, el más grande de todos los hombres que hayan vivido en Occidente. El ejemplo que nos da San Francisco es tal, que los occidentales debemos imitarlo con todo nuestro corazón, porque es el único occidental que puede salvar la Tierra» (El País, 1972, p. 10-11).

Hoy San Francisco se ha convertido en el hermano universal, más allá de las confesiones y culturas. La humanidad puede enorgullecerse de haber tenido un hijo con tanto amor, con tanta ternura y con tanto cuidado por todos los seres, por pequeños que parecieran.

Es una referencia espontánea de una actitud ecológica que confraterniza con todos los seres, convive amorosamente con ellos, los protege contra las amenazas y los cuida como hermanos y hermanas. Supo descubrir a Dios en las cosas. Acogió con jovialidad las enfermedades y las contradicciones de la vida. Llegó a llamar hermana a la propia muerte. Estableció una alianza con las raíces más profundas de la Tierra y con gran humildad se unía a todos los seres para cantar loores con ellos y no solo a través de ellos, como dice en su Cántico, a la belleza y a la integridad de la creación.

Como arquetipo, Francisco penetró en el inconsciente colectivo de la humanidad, en Occidente y en Oriente y desde allí anima las energías bienhechoras que se abren a la relación amorosa con todas las criaturas, como si estuviésemos aún en el paraíso terrenal (cf. L. Boff, Francisco de Assis: saudade do paraíso, Vozes 1986).

Él nos muestra que no estamos condenados a ser los agresores pertinaces de la naturaleza, sino su ángel bueno que protege, cuida y transforma la Tierra en una Casa Común de todos, la comunidad humana y terrenal. Él suscita en nosotros la saudade de una integración que perdimos por causa de la ruptura que establecimos con la naturaleza. Con él nos convencemos de que, por todos los lados, hay todavía señales del paraíso terrestre que nunca se perdió totalmente.

El espíritu de San Francisco, el hermano universal, podemos recrearlo dentro de nuestro interior e irradiarlo hacia el exterior, como lección aprendida del confinamiento social forzado.

 así lo vimos…

en el 3ple camino el ser humano se encuentra, desde 3 formas diferentes de caminar, desde el niño natural, la madre protectora y nutricia, y el ser adulto sano, con el amor que somos, del que Francisco de Asís es un buen representante,

en un ejemplo que nos conecta especialmente con la madre, un ejemplo que nos conecta con el camino del corazón, la empatía y la compasión, un camino de re-conexión necesario.

«El amor superior es un estado de consciencia en el que todos los seres deben un día aprender a vivir. Ese estado de consciencia no puede describirse, ni tampoco podemos explicárselo a aquél que no está preparado para vivirlo; todo lo que podemos hacer, es tratar de acercarle poco a poco. Ese estado de consciencia permite al hombre sentirse interiormente unido con el universo; es entonces como un instrumento que vibra al unísono con todo lo que existe, siente una paz profunda y sobre todo una inmensa benevolencia respecto de todos los seres. No sabe de dónde viene esa buena disposición, siente simplemente que ha invadido todo su ser y que le empuja a manifestarse con amor y comprensión. Ve a la naturaleza y a los humanos bajo una nueva luz, está feliz.»

Omraam Mikhäel Aïvanhov,  Pensamientos cotidianos.¿cómo toma forma el amor superior en tu vida, ese amor que te unifica con las piedras y las plantas, los animales y el ser humano?

la imagen de la asociación de moros y cristianos, ejemplo precioso de un mundo dual, esto y aquello, nosotras y ellos, la tomo el 15 de setiembre, en la plaza de la constitución en Crevillent, tras un cafecito con hielo en la terraza café tertulia,

con Félix Albo, esta sonrisa bombón con forma de ser humano, la sonrisa de las mil sorpresas.

la imagen de la tau negra la tomo en la casa Chillida (Txillida Leku), la casa museo del artista vasco, al otro lado de la península, hoy en Alicante, mañana en el País Vasco, en este post con el que empieza la serie «el pasillo»,

para volver a empezar, de aquí para allá, subo para volver a bajar, del sur al norte, de norte al sur.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

¿hay algún sitio en el mundo en donde está prohibido prohibir?

me llega esta imagen curiosa con una frase de Gandhi, maestro de la des-obediencia civil, a este hombre mira que le gustaba dar por saco, mira que sí,
cuando una ley es injusta, lo correcto es des-obedecer.
Gandhi
en este mundo en el que la prohibición se ha hecho la norma, en vez de la excepción, y en el que confinamos a las personas sanas, si es que todavía quedan, en vez de a las otras, a las locas de remate y a las enfermas,
y me animo a componerlas, frase e imagen, con dos decálogos de opciones en este proceso que hoy evito calificar, una en paso tampoco está tan mal, en una entrada que puedes encontrar íntegra en la web de Leonardo Boff.
   así lo vimos…

Diez consejos para enfrentar el encierroFrei Betto.

Estuve en prisión bajo la dictadura militar. Durante mis cuatro años en prisión, me encerraron en celdas solitarias en el DOPS de Porto Alegre y en la capital paulista, y también en el estado de São Paulo, en el cuartel general de la PM, en el Batallón ROTA, en la Penitenciaría del Estado en Carandiru y en la Penitenciaría Presidente Venceslau.

Por eso, comparto 10 consejos para ayudar a pasar mejor este período de encierro forzado por la pandemia:

1. Mantén el cuerpo y la cabeza juntos. Tener el cuerpo confinado en casa y la mente enfocada hacia afuera puede causar depresión.

2. Crea una rutina. No te quedes en pijama todo el día, como si estuvieras enfermo. Establece una agenda de actividades: ejercicio físico, especialmente aeróbico (para estimular el sistema respiratorio), lectura, limpieza de armarios, limpieza de habitaciones, cocina, búsqueda en internet, etc.

3. No pases todo el día delante de la televisión o del ordenador. Diversifica tus ocupaciones. No hagas como el pasajero que se queda en la estación todo el día sin la más mínima idea del horario del tren.

4. Usa el teléfono para hablar con familiares y amigos, especialmente los ancianos, los vulnerables y los que viven solos. Entretenerlos les hará bien, y a ti también.

5. Dedícate al trabajo manual: repara equipos, arma rompecabezas, cose, cocina, etc.

6. Juegos mentales. Si estás en compañía de otras personas, establece una hora del día para jugar al ajedrez, a las damas, a las cartas, etc.

7. Escribe el diario de la cuarentena. Aunque no tengas intención de que otros lo lean, hazlo para ti mismo. Poner ideas y sentimientos en el papel o en la computadora es profundamente terapéutico.

8. Si hay niños u otros adultos en casa, comparte las tareas domésticas con ellos. Organiza un programa de actividades, momentos de convivencia y momentos en que cada uno vaya a su aire.

9. Medita. Incluso si no eres religioso, aprende a meditar, ya que esto vacía tu mente, sujeta tu imaginación, evita la ansiedad y alivia la tensión. Dedica a la meditación al menos 30 minutos al día.

10. No te convenzas de que la pandemia terminará pronto o que durará tantos meses. Actúa como si el período de reclusión fuera a durar mucho tiempo. En prisión, nada peor que un abogado que asegura al cliente que recuperará su libertad en dos o tres meses. Esto desencadena una expectativa agotadora. Así que prepárate para un largo viaje dentro de tu propia casa.

Algunos puntos espirituales para la cuarentenaLeonardo Boff.

Dado que la cuarentena es un retiro forzado, haz como los religiosos y religiosas que deben hacer un retiro todos los años. Algunas sugerencias para la dimensión espiritual de la vida:

1. Toma tiempo para ti y haz revisión de tu vida.

2. ¿Cómo ha sido mi vida hasta ahora?

3. ¿De qué lado estoy? ¿Del de aquellos que están bien en la vida, o del lado de los que tienen alguna necesidad, de los que necesitan una palabra de consuelo, de quien es pobre y sufre?

4. ¿Cuál es mi opción fundamental? ¿Ser feliz por todos los medios? ¿Acumular bienes materiales? ¿Conseguir estatus social? ¿O ser bueno, comprensivo, dispuesto a ayudar y apoyar a quienes están en peor situación?

5. ¿Puedo tolerar los límites de los demás, a los aburridos, controlarme para no responder a las tonterías que escucho? ¿Puedo dejarlo pasar?

6. ¿Puedo perdonar de verdad, pasar página, y no ser rehén de resentimientos y malos juicios?

7. ¿Puedo encontrar las palabras correctas cuando tengo que decir algunas verdades y llamar la atención sobre los errores o equivocaciones de otros que están relacionados conmigo? ¿O van directamente, agresivamente, humillando a la persona?

8. ¿Cuando me levanto por la mañana, digo una oración con el pensamiento, no necesita ser con palabras, pidiéndole a Dios que me proteja a mí, a mi familia y a aquellos con quienes vivo y trabajo? ¿Y por la noche, antes de ir a dormir, elevo mi mente a Dios, incluso sin palabras, para agradecer el día, por todo lo que ha sucedido, y por estar vivo?

9. ¿Qué lugar ocupa Dios en tu vida? ¿Quieres intentar unos minutos de meditación pura, donde sólo Dios y tú estéis presentes, olvidando un poco el mundo? Simplemente levanta la mente y ponte en silencio ante Él. He escrito un pequeño libro: Meditación de la luz: el camino de la simplicidad, un método que une Oriente y Occidente, dejando que un rayo de luz de lo Alto penetre en todo tu cuerpo y en tus puntos de energía (chakras) y transfigure tu vida. Son suficientes unos minutos.

10. ¿Tienes el coraje de fomentar una actitud de entrega total a Dios, sabiendo que siempre estás en la palma de su mano? Todo lo que sucede proviene de su amor. La muerte es como un nacimiento y nadie ha visto su propio nacimiento. En la muerte, sin darnos cuenta, caeremos en los brazos de Dios Padre y Madre de infinita bondad y misericordia. No olvides nunca las palabras reconfortantes de la Primera Epístola de San Juan (3,20): “Si tu corazón te acusa, debes saber que Dios es más grande que tu corazón”. Entonces, parte en paz bajo el manto de la infinita misericordia divina.

quién sabe por qué me levanto pensando en estas 2 colecciones de consejos, y la gran diferencia que existe entre nuestra libertad «exterior» y nuestra libertad interior, creo que está claro en cuál podemos seguir enfocándonos, ¿verdad?

y tú, ¿qué 7 consejos nos darías para desarrollar nuestra libertad interior?

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

papá, a nosotras venga tu reino

en el proceso de completar la ayuda básica para la app de el 3ple camino, con un conjunto de 27 capacidades que cualquiera de nosotras puede desarrollar en su día a día, convertido en camino de vida,

me encuentro con que ya es sábado, casi se pasa in-advertido el viernes santo, si no fuese por estos dos regalos que abren la mañana, la meditación de Leonardo Boff, titulada «Jesús sigue crucificado en los sufridores y sufridoras de hoy»,

y un vía crucis escrito por presas de Padua para el viernes santo, en una celebración  que no va a tener lugar en el coliseo romano, y que publica la web de Aleteia, con un enlace que insertamos más adelante,

y pienso en esas 27 capacidades repartidas en grupos de 9, 9 para el niño, 9 para la madre, 9 para el padre, de eso trata el 3ple camino, un viaje a los fundamentos y al re-encuentro personal, como estas líneas de Boff y de Aleteia.

En este tiempo del coronavirus que está produciendo miedo y trayendo muerte a muchas personas en todo el mundo, la celebración del Viernes Santo adquiere un significado especial. Hay Alguien que también sufrió y, en medio de terribles dolores, fue crucificado, Jesús de Nazaret. Sabemos que entre todos los que sufren se establece un misterioso lazo de solidaridad. El Crucificado, aunque por la resurrección haya sido hecho el hombre nuevo y el Cristo cósmico, continúa, por eso mismo, sufriendo y siendo crucificado en solidaridad con todos los crucificados de la historia. Así será hoy y hasta el final de los tiempos.

Jesús no murió porque todos tenemos que morir. Fue asesinado como resultado de un doble proceso judicial, uno por la autoridad política romana y el otro por la autoridad religiosa judía. Su asesinato judicial se debió a su mensaje del Reino de Dios, que implicaba una revolución absoluta de todas las relaciones, a su nueva imagen de Dios, como “Papá” (Abba) lleno de misericordia, a la libertad que predicó y vivió frente a las doctrinas y tradiciones que pesaban sobre las espaldas del pueblo, a su amor incondicional, especialmente a los pobres y enfermos a quienes compadecía y curaba y, finalmente, por presentarse como el Hijo de Dios. Estas actitudes rompieron con el statu quo político-religioso de la época. Decidieron eliminarlo.

Tampoco murió simplemente porque Dios así lo quiso, lo cual sería contradictorio con la imagen amorosa de Dios que anunció. Lo que Dios quiso, esto sí, fue su fidelidad al mensaje del Reino y a Él, aunque eso implicase la muerte. La muerte fue el resultado de esta fidelidad de Jesús a su Padre y a su causa, el Reino, fidelidad que es uno de los mayores valores de una persona.

Los que lo crucificaron no podían definir el sentido de esta condena. El Crucificado mismo definió su sentido: una expresión de amor extremo y de entrega sin reservas para alcanzar la reconciliación y el perdón de todos los que lo crucificaron y de solidaridad con todos los crucificados en la historia, especialmente con aquellos que son crucificados inocentemente. Es el camino de la liberación y de la salvación humana y divina.

Para que esa muerte fuese realmente muerte, como última soledad humana, pasó por la tentación más terrible por la que alguien puede pasar: la tentación de la desesperación. Esto hace patente en su grito en la cruz. El choque ahora no es con las autoridades que lo condenaron. Es con su Padre.

El Padre con quien experimentó una profunda intimidad filial, el Padre que había anunciado como misericordioso y con la bondad de una Madre, el Padre, cuyo proyecto, el Reino, había proclamado y anticipado en su praxis liberadora, este Padre ahora, en el momento supremo de la cruz, parece haberlo abandonado. Jesús pasa por el infierno de la ausencia de Dios.

Hacia las tres de la tarde, momentos antes del desenlace final, Jesús grita con fuerte voz: “Eloí, Eloí, lemá sabachtani: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? ” Jesús está al borde de la desesperanza. Desde el vacío más abisal de su espíritu, surgen preguntas aterradoras que constituyen la tentación más terrible, peor que las tres de Satanás en el desierto.

¿Era absurda mi lealtad al Padre? La lucha sostenida por el Reino, la gran causa de Dios, ¿no tiene sentido? ¿Fueron en vano los peligros que corrí, las persecuciones que soporté, el degradante proceso capital que sufrí y la crucifixión que estoy padeciendo?

Jesús está desnudo, indefenso, totalmente vacío ante el Padre que calla. Este silencio revela todo su misterio. Jesús no tiene nada a lo que aferrarse.

Para los criterios humanos, él fracasó por completo. Su certeza interior se desvaneció. Pero aunque el suelo desaparece bajo sus pies, él continúa confiando en el Padre. Entonces grita con fuerte voz: “¡Dios mío, Dios mío! ” En el auge de la desesperación, Jesús se entrega al Misterio verdaderamente sin nombre. Él será su única esperanza y seguridad. Ya no tiene ningún apoyo en sí mismo, solo en Dios. La esperanza absoluta de Jesús solo es comprensible asumiendo su absoluta desesperanza.

La grandeza de Jesús consistió en soportar y vencer esta terrible tentación. Pero esta tentación le proporcionó el despojamiento total de sí mismo, un estar desnudo y un vacío absoluto. Solo así la muerte es realmente completa, en palabras del Credo, un “descender a los infiernos” de la existencia, sin que nadie te pueda acompañar. De ahora en adelante, nadie estará solo en la muerte. Él estará con nosotros porque ha experimentado la soledad de este “infierno” del Credo.

Las últimas palabras de Jesús muestran su entrega, no resignada sino libre: “Padre, en tus manos entrego mi espíritu” (Lc 23,46). “Todo está consumado” (Jn 19,30) “Y dando un fuerte grito, Jesús expiró” (Mc 15,37).

Este vacío total es la condición previa para la plenitud total. Ella vino por su resurrección. Ésta no es la reanimación de un cadáver, como el de Lázaro, sino la irrupción del hombre nuevo (novíssimus Adam: 2Cor 15,45), cuyas virtualidades latentes implosionaron y explosionaron en plena realización y floración.

Ahora el Crucificado es el Resucitado, presente en todas las cosas, el Cristo cósmico de las epístolas de San Pablo y de Teilhard de Chardin. Pero su resurrección aún no está completa. Mientras sus hermanos y hermanas permanecen crucificados, la plenitud de la resurrección está en proceso y todavía tiene futuro. Como enseña San Pablo, “él es el primero entre muchos hermanos y hermanas” (Rm 8,29; 2Cor 15,20). Por eso, con su presencia de Resucitado acompaña el viacrucis de dolores de sus hermanas y hermanos humillados y ofendidos.

Está siendo crucificado en los millones de personas que pasan hambre todos los días en las favelas, en los que están sujetos a condiciones inhumanas de vida y de trabajo. Crucificado en aquellos que en las UCI están luchando, sin aire, contra el coronavirus. Crucificado en los marginados de los campos y las ciudades, en los discriminados por ser negros, indígenas, quilombolas, pobres y de otra opción sexual.

Continúa crucificado en los perseguidos por la sed de justicia, en aquellos que se juegan la vida en defensa de la dignidad humana, especialmente la de los invisibles. Crucificado en todos los que luchan, sin éxito inmediato, contra los sistemas que extraen la sangre de los trabajadores, dilapidan la naturaleza y producen heridas profundas en el cuerpo de la Madre Tierra. No hay en esta vía dolorosa suficientes estaciones para retratar todas las formas por las que el Crucificado/Resucitado sigue siendo perseguido, encarcelado, torturado y condenado.

Pero ninguno de ellos está sólo. Jesús camina, sufre y resucita en todos estos compañeros suyos de tribulación y de esperanza. Cada victoria de la justicia, de la solidaridad y del amor son bienes del Reino que está ya realizándose en la historia, Reino, del cual ellos serán los primeros herederos.

y releo estas palabras del último párrafo de hoy, cada victoria de la justicia, de la solidaridad y del amor son bienes del nuevo reino entre nosotras, Jesús camina, sufre y resucita entre nosotras, qué interesanT,

y me quedo con dos palabras que no están presentes todavía entre las 27, lealtad y solidaridad, tal vez son parte de nuestra colección, quién sabe por qué este amor filial y a la comunidad se me acerca mucho a la imagen de la madre.

 así lo vimos…

y aquí tienes el Via Crucis desde la cárcel de Padua que resuena en la ciudad del Vaticano ayer.

y tú, ¿a qué o quién eres leal hoy, con qué o quiénes eres solidaria?

y me sonrío al pensar cómo en esta historias de hombres, el poder político y religioso, los judíos y los romanos, el hijo y el padre, es terrible este mundo escrito por hombres para los hombres,

se hace presente entre nosotras la figura de la madre protectora y nutricia, que abre con su empatía y compasión este camino, el camino del corazón, un camino del que tú, con tu lealtad y solidaridad, también puedes ser parT.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.
Open Will, voluntad abierta, es una de las 3 aperturas de la teoría U, una puerta que se cruza de la mano del coraje, y que nos permite trazar el camino de la conciencia, con la colaboración in-dispensable de nuestro ser adulto sano,

voluntad abierta que resuena en esta frase del texto de hoy, “Padre, en tus manos entrego mi espíritu”

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

5 apreHendizajes en proceso (con la ayuda de la pandemia y la mirada de Leonardo Boff)

Leonardo Boff nos regala en su mirada de esta semana 5 apreHendizajes con hacHe que podemos hacer nuestros, 5 apreHendizajes co-relacionados con un camino con corazón

La pandemia del coronavirus nos obliga a todos a pensar: ¿qué es lo que cuenta verdaderamente, la vida o los bienes materiales? ¿El individualismo de cada uno para sí, de espaldas a los demás, o la solidaridad de los unos con los otros? ¿Podemos seguir explotando, sin ninguna otra consideración, los bienes y servicios naturales para vivir cada vez mejor, o podemos cuidar la naturaleza, la vitalidad de la Madre Tierra, y el «vivir bien», que es la armonía entre todos y con los seres de la naturaleza? ¿Ha servido para algo que los países amantes de la guerra acumulasen cada vez más armas de destrucción masiva, y ahora tengan que ponerse de rodillas ante un virus invisible evidenciando lo ineficaz que es todo ese aparato de muerte? ¿Podemos continuar con nuestro estilo de vida consumista, acumulando riqueza ilimitada en pocas manos, a costa de millones de pobres y miserables? ¿Todavía tiene sentido que cada país afirme su soberanía, oponiéndose a la de los otros, cuando deberíamos tener una gobernanza global para resolver un problema global? ¿Por qué no hemos descubierto todavía la única Casa Común, la Madre Tierra, y nuestro deber de cuidarla para que todos podamos caber en ella, naturaleza incluida?

Son preguntas que no pueden ser evitadas. Nadie tiene la respuesta. Una cosa sin embargo –atribuida a Einstein– es cierta: “la visión de mundo que creó la crisis no puede ser la misma que nos saque de la crisis”. Tenemos forzosamente que cambiar. Lo peor sería que todo volviese a ser como antes, con la misma lógica consumista y especulativa, tal vez con más furia aún. Ahí sí, por no haber aprendido nada, la Tierra podría enviarnos otro virus que tal vez pudiera poner fin al desastroso proyecto humano actual.

Pero podemos mirar la guerra que el coronavirus está produciendo en todo el planeta, bajo otro ángulo, éste positivo. El virus nos hace descubrir cuál es nuestra más profunda y auténtica naturaleza humana: es ambigua, buena y mala. Aquí veremos la dimensión buena.

En primer lugar, somos seres de relación. Somos, como he repetido innumerables veces, un nudo de relaciones totales en todas las direcciones. Por lo tanto, nadie es una isla. Tendemos puentes hacia todos los lados.

En segundo lugar, como consecuencia, todos dependemos unos de otros. La comprensión africana “Ubuntu” lo expresa bien: “yo soy yo a través de ti”. Por tanto, todo individualismo, alma de la cultura del capital, es falso y antihumano. El coronavirus lo comprueba. La salud de uno depende de la salud del otro. Esta mutua dependencia asumida conscientemente, se llama solidaridad. En otro tiempo la solidaridad hizo que dejásemos el mundo de los antropoides y nos permitió ser humanos, conviviendo y ayudándonos. En estas semanas hemos visto gestos conmovedores de verdadera solidaridad, no dando solo lo que les sobra sino compartiendo lo que tienen.

En tercer lugar, somos seres esencialmente de cuidado. Sin el cuidado, desde nuestra concepción y a lo largo de la vida, nadie podría subsistir. Tenemos que cuidar de todo: de nosotros mismos, de lo contrario podemos enfermar y morir; de los otros, que pueden salvarme o salvarles yo a ellos; de la naturaleza, si no, se vuelve contra nosotros con virus dañinos, con sequías desastrosas, con inundaciones devastadoras, con eventos climáticos extremos; cuidado con la Madre Tierra para que continúe dándonos todo lo que necesitamos para vivir y para que todavía nos quiera sobre su suelo, siendo que, durante siglos, la hemos agredido sin piedad. Especialmente ahora bajo el ataque del coronavirus, todos debemos cuidarnos, cuidar a los más vulnerables, recluirnos en casa, mantener la distancia social y cuidar la infraestructura sanitaria sin la cual presenciaremos una catástrofe humanitaria de proporciones bíblicas.

En cuarto lugar, descubrimos que todos debemos ser corresponsables, es decir, ser conscientes de las consecuencias benéficas o maléficas de nuestros actos. La vida y la muerte están en nuestras manos, vidas humanas, vida social, económica y cultural. No basta la responsabilidad  del Estado o de algunos, debe ser de todos, porque todos estamos afectados y todos podemos afectar. Todos debemos aceptar el confinamiento.

Finalmente, somos seres con espiritualidad. Descubrimos la fuerza del mundo espiritual que constituye nuestro Profundo, donde se elaboran los grandes sueños, se hacen las preguntas últimas sobre el significado de nuestra vida y donde sentimos que debe existir una Energía amorosa y poderosa que impregna todo, sostiene el cielo estrellado y nuestra propia vida, sobre la cual no tenemos todo el control. Podemos abrirnos a Ella, acogerla, como en una apuesta, confiar en que Ella nos sostiene en la palma de su mano y que, a pesar de todas las contradicciones, garantiza un buen final para todo el universo, para nuestra historia sapiente y demente. y para cada uno de nosotros. Cultivando este mundo espiritual nos sentimos más fuertes, más cuidadores, más amorosos, en fin, más humanos.

Sobre estos valores nos es concedido soñar y construir otro tipo de mundo, biocentrado, en el cual, la economía, con otra racionalidad, sustenta una sociedad globalmente integrada, fortalecida más por alianzas afectivas que por pactos jurídicos. Será la sociedad del cuidado, de la gentileza y de la alegría de vivir.

   así lo vimos…

la imagen de hoy, let your heart guide your way, ilustra perfectamente un camino con corazón, un camino en el que nos descubrimos como seres sociales, inter-dependientes, seres de cuidado y co-responsables,

4 capacidades relacionadas con el camino del corazón, un camino en el que la madres protectora y nutricia se hace grande, con su empatía, su compasión, y otras capacidades que le adornan,

a la que se suma la quinta, somo seres con espiritualidad, capacidad que el ser humano trae a este mundo, espiritualidad y conciencia como tránsito a la siguiente etapa, al quinto reino,

pero por ahora con 4 está bastante bien.

y a ti, ¿en cuál de estos 5 apreHendizajes T gustaría profundizar?

let your heart guide your way / deja que tu corazón guíe tu caminar

El coronovirus despierta en nosotros lo humano (Leonardo Boff)

por cierto, ¿sabes por qué escribimos apreHendizajes con hacHe?

si te interesa volver a apreHender pasados los 21 años, te dejamos con este proceso en 7 fases, un buen método para profundizar.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

ecocidas y geocidas, unidas podemos volver a amar la vida

es domingo, la primavera ya ha comenzado, buen momento para liberar estas líneas de Leonardo Boff, que él publica bajo el título «Coronavirus: ¿reacción y represalia de Gaia?», y que bien nos puede dar que pensar,

y que sentir, para volver a hacer…

ojalá diferente.

Todo está relacionado con todo: es hoy un dato de la conciencia colectiva de los que cultivan una ecología integral, como Brian Swimme y tantos otros científicos y el Papa Francisco en su encíclica “Sobre el cuidado de la Casa Común”. Todos los seres del universo y de la Tierra, también nosotros, los seres humanos, estamos envueltos en intrincadas redes de relaciones en todas las direcciones, de suerte que no existe nada fuera de la relación. Esta es también la tesis básica de la física cuántica de Werner Heisenberg y de Niels Bohr.

Eso lo sabían los pueblos originarios, como lo expresan las sabias palabras del cacique Seattle en 1856: “De una cosa estamos seguros: la Tierra no pertenece al hombre. Es el hombre quien pertenece a la Tierra. Todas las cosas están interligadas como la sangre que une a una familia; todo está relacionado entre sí. Lo que hiere a la Tierra hiere también a los hijos e hijas de la Tierra. No fue el hombre quien tejió la trama de la vida: él es meramente un hilo de la misma. Todo lo que haga a la trama, se lo hará a sí mismo”. Es decir, hay una íntima conexión entre la Tierra y el ser humano. Si agredimos a la Tierra, nos agredimos también a nosotros mismos y viceversa.

Es la misma percepción que tuvieron los astronautas desde sus naves espaciales y desde la Luna: Tierra y humanidad son una misma y única entidad. Bien lo declaró Isaac Asimov en 1982 cuando, a petición del New York Times, hizo un balance de los 25 años de la era espacial: “El legado es la constatación de que, en la perspectiva de las naves espaciales, la Tierra y la humanidad forman una única entidad (New York Times, 9 de octubre de 1982)”. Nosotros somos Tierra. Hombre viene de húmus, tierra fértil, el Adán bíblico significa hijo e hija de la Tierra fecunda. Después de esta constatación, nunca más ha apartado de nuestra conciencia que el destino de la Tierra y el de la humanidad están indisociablemente unidos.

Desafortunadamente ocurre aquello que el Papa lamenta en su encíclica ecológica: “nunca hemos maltratado y herido tanto a nuestra Casa Común como en los dos últimos siglos” (nº 53). La voracidad del modo de acumulación de la riqueza es tan devastadora que hemos inaugurado, dicen algunos científicos, una nueva era geológica: la del antropoceno. Es decir, quien amenaza la vida y acelera la sexta extinción masiva, dentro de la cual estamos ya, es el mismo ser humano. La agresión es tan violenta que más de mil especies de seres vivos desaparecen cada año, dando paso a algo peor que el antropoceno, el necroceno: la era de la producción en masa de la muerte. Como la Tierra y la humanidad están interconectadas, la muerte se produce masivamente no solo en la naturaleza sino también en la humanidad misma. Millones de personas mueren de hambre, de sed, víctimas de la guerra o de la violencia social en todas partes del mundo. E insensibles, no hacemos nada.

No sin razón James Lovelock, el formulador de la teoría de la Tierra como un superorganismo vivo que se autorregula, Gaia, escribió un libro titulado La venganza de Gaia (Planeta 2006). Calculo que las enfermedades actuales como el dengue, el chikungunya, el virus zica, el sars, el ébola, el sarampión, el coronavirus actual y la degradación generalizada en las relaciones humanas, marcadas por una profunda desigualdad/injusticia social y la falta de una solidaridad mínima, son una represalia de Gaia por las ofensas que le infligimos continuamente. No diría como J. Lovelock que es “la venganza de Gaia”, ya que ella, como Gran Madre que es, no se venga, sino que nos da graves señales de que está enferma (tifones, derretimiento de casquetes polares, sequías e inundaciones, etc.); y, al límite, porque no aprendemos la lección, toma represalias como las enfermedades mencionadas.

Recuerdo el libro-testamento de Théodore Monod, tal vez el único gran naturalista contemporáneo, Y si la aventura humana fallase (París, Grasset 2000): «somos capaces de una conducta insensata y demente; a partir de ahora se puede temer todo, realmente todo, inclusive la aniquilación de la raza humana; sería el precio justo de nuestras locuras y crueldades» (p.246).

Esto no significa que los gobiernos de todo el mundo, resignados, dejen de combatir el coronavirus y de proteger a las poblaciones ni de buscar urgentemente una vacuna para combatirlo, a pesar de sus constantes mutaciones. Además de un desastre económico-financiero puede significar una tragedia humana, con un número incalculable de víctimas. Pero la Tierra no se contentará con estas pequeñas contrapartidas. Suplica una actitud diferente hacia ella: de respeto a sus ritmos y límites, de cuidado a su sostenibilidad y de sentirnos, más que hijos e hijas de la Madre Tierra, la Tierra misma que siente, piensa, ama, venera y cuida. Así como nos cuidamos, debemos cuidar de ella. La Tierra no nos necesita. Nosotros la necesitamos. Puede que ya no nos quiera sobre su faz y siga girando por el espacio sideral pero sin nosotros, porque fuimos ecocidas y geocidas.

Como somos seres de inteligencia y amantes de la vida podemos cambiar el rumbo de nuestro destino. Que el Espíritu Creador nos fortalezca en este propósito.

   así lo vimos…

el sufijo «-cida» es un sufijo de origen latino que indica «que mata, extermina o elimina a». Etimológicamente procede del latín «caedere» que significa «matar». El sufijo «-cida» está relacionado con el sufijo «-cidio» (acción de matar): homicidio, regicidio, magnicidio…

en el camino del corazón nos acercamos a nuestra madre protectora y nutricia, y re-conectamos con la energía vibrante de este órgano central que nos permite conectar con nosotras mismas, con el Alter, con la naturaleza y la vida,

que abunda a nuestro alrededor.

y tú, ¿cómo puedes comprometerte hoy con el camino del corazón?

puedes leer más entradas de la columna semanal de Leonardo Boff en Koinomía.

des-conectadas como estamos de nosotras mismas es normal que des-conectemos del Alter, y de la madre naturaleza, son las 3 grandes des-conexiones de la teoría U, tal vez es buen momento para revertir este proceso,

y crear 3 grandes puentes y caminos de re-conexión.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

pasen sin entrar, por favor

reutilizo esta imagen con 3 puertas, que tienen el significado de 3 aperturas que todas podemos hacer en nuestras vidas, una apertura mental, una apertura de corazón y una apertura de voluntad,

para pensar, sentir y hacer diferente,

3 aperturas que nos abren 3 caminos bien buenos, bonitos e interesantes (verdaderos),

  1. el camino del juego y del dis-frute (recuperando nuestro niño natural),
  2. el camino del corazón (recuperando a nuestra madre protectora y nutricia),
  3. el camino de la conciencia (haciéndonos uno con nuestro ser adulto sano),

3 caminos que son uno único, por eso los denominamos el 3ple camino, y leo este articulo que lanza en koinomía Leonardo Boff, una voz que generalmente apoya al papa Francisco,

un Leonardo que en este post se maravilla de 3 de las cuatro partes del escrito, y se queda cortado, progresivamente, al leer la cuarta, ¿es la misma persona la que escribe?, ¿es el mismo puño y letra?, ¿está viva la misma intención?,

y me quedo con esa imagen de la contradicción, pasen y siéntense en su casa, pero recuerden que la casa es mía, no es suya, un pasen pero no pasen, por favor, por favor, pasen pero no entren, no sé si puedo explicarme mejor,

una imagen de la incongruencia en nuestras vidas, te acepto y eres lo más para mí pero desconfío de cómo se puede abrir el camino si te cojo de la mano y camino junto contigo, no sé si me explico,

y confío o no confío, te abro los brazos y te abrazo o no lo hago, te amo sincera y des-interesadamente o te pongo mis condiciones y mis reglas para aceptarte en mi casa, y topo pared con esa regla del algodón que a veces es bueno recordar,

o traer a la cuerda vibrante del corazón, eso es re-cordar,

si no es des-interesado no es amor.

   así lo vimos…

el post Querida Amazonía: una in-culturación truncada nos habla de 4 sueños que se convierten en 3 sueños (el social, el cultural, el ecológico) y medio, el eclesial, y medio porque el cuarto sueño en un punto del camino se convierte en pesadilla,

cuando pasamos de prestigiar la sabiduría ancestral, los valores, las costumbres y la forma de ser indígena, a proteger el celibato del sacerdote que preside la comunidad cristina católica,

que es la única de las 25 Iglesias católicas que impone este requisito, todo hace pensar que una de las 3 puertas no se ha abierto todavía, nos falta un poco de apertura mental, y un mucho de niño natural,

que se permite curiosear y ver qué pasa cuando cambiamos una regla, y nos permitimos hacer las cosas de forma diferente, sí, mira que está claro, entra en mi casa, por favor, entra en mi casa y siéntete cómodo, como en la tuya,

pero no te rías como ríes tú, no bromees como bromeas tú, no hagas chistes como te gusta a ti, en mi casa no se permite el juego y el dis-frute, los que vivimos en esta casa honramos el sufrimiento y el pecado,

y si podemos elegir, cuando nos dan la oportunidad, elegimos pasarlo mal o fatal.

y tú, ¿qué regla de convivencia en tu casa no te permites cambiar?

si te fijas bien, el viejo patriarca está al mando cuando no cede su cetro al ser adulto sano, a la madre protectora y nutricia y al niño natural, 3 formas de estar en el mundo que todas llevamos dentro,

truncando las posibilidades a la comunidad, un proceso en que perdemos todas, pero más las des-favorecidas (niños, mujeres, ancianos), y en este caso, a mí me parece claro, no da paso al niño natural, truncando la innovación en el ámbito eclesial,

tendrán que pasar unos cuantos años, esperemos que no siglos, tal vez necesitamos 3 concilios más o 37 encíclicas, hasta que se de otra apertura mental.


desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

 

 

melancolía de la esencia del yo soy

copio este texto que Leonardo Boff publica en su blog, titulado Saudade de Dios, un texto que introduce una palabra portuguesa preciosa, saudade, una palabra sin traducción que nos acompaña hoy.

“Saudade”, en português, no se puede traducir a otros idiomas, porque no es una cosa que se define, sino que se vive y se sufre. La describimos: es una melancolía tierna, una mezcla de un dolor suave por un bien que fue vivido, que ya no vuelve más, pero que regresa dulcemente a la memoria: el primer beso de la persona amada, la mirada profunda de una mujer que, en un andén de la estación del tren, se encontró con la mirada también penetrante de un hombre y surgió un amor inmediato; el tren partió y nunca más se volvieron a ver, pero aquella profunda mirada mutua, que llegó hasta el fondo del alma, nunca pudo ser olvidada. En su máxima intensidad, saudade es la experiencia de ser tomado totalmente por el Ser de Dios y no sentir ya el cuerpo propio. Esa saudade es dolorosa cuando no se consigue volver a renovarla. Dejó sólo una saudade infinita de suprema bienaventuranza. La saudade no deja que el pasado sea sólo pasado. Aunque ausente, lo vuelve presente, sólo que invisible.

En nuestro peregrinar por la vida, todo lo que de bello, realizador, impactante y profundo nos toca, deja un rastro de saudade. Un niño con cáncer, dijo muy bien: saudade es el amor que queda cuando ya todo pasó.

La sociedad moderna tardía y letrada ha saturado a muchos de bienes materiales, los ha llenado de vanas promesas de felicidad y hasta les ha forjado un falso evangelio de la prosperidad, para el cual entregan tiempo, entusiasmo y un sacrificado dinero, como en las iglesias neopentecostales fundamentalistas, explotados por pastores que son verdaderos lobos con piel de ovejas. El mercado conscientemente los mantiene ocupados con mil ofertas de consumo, de viajes, de experiencias nuevas que les hacen difícil encontrarse consigo mismos. Se vive etsi Deus non daretur, “como si Dios no existiese” o como si hubiese sido borrado del horizonte de la existencia.

Pero no todo es manipulable en el ser humano. En él hay misterios, rincones impenetrables que guardan memorias y arquetipos ancestrales. De ahí puede surgir una saudade muy particular, la saudade de Dios, del Self que habita lo profundo. Durante muchos siglos daba cohesión a la sociedad y ofrecía un fundamento a la existencia humana.

Por razones muy complejas que no cabe analizar aquí, irrumpió el ser humano nuevo de la modernidad, que prescindió de Dios. Se presentó como un deus minor in terra, como “un dios menor en la tierra”. Su experiencia fundacional se definió por la voluntad de poder, el poder ejercido como dominación sobre los otros, sobre la mujer, sobre los pueblos, sobre la naturaleza, sobre la vida y sobre el espacio exterior. Asumió tantas tareas en la nueva conformación del mundo que, de repente, se dio cuenta de que ya no podía realizarlas. El pequeño dios cayó en “el complejo de Dios”. Ya no tiene fuerzas, se siente frágil, impotente, temeroso de sí mismo, pues ha creado una máquina de muerte que puede terminar con él de múltiples formas distintas. Ha inaugurado lo que llaman el antropoceno, una nueva era geológica en la cual la gran amenaza a la vida y al planeta es él mismo. Hizo guerras que sólo en el siglo veinte mataron a 200 millones de personas. Devastó la naturaleza, que ahora se vuelve contra él con huracanes, calentamiento global, aumento de los océanos, escasez de bienes y servicios, sin los cuales no se sustenta la vida.

Ahí surge lo que estaba escondido en aquel rincón recóndito de su interioridad: la “saudade de Dios”. El nombre “Dios” no importa, sino lo que representa: aquella Energía poderosa y amorosa que sustenta todo y que, por eso, debe ser viva e inteligente, aquel Valor Incuestionable vivo e irradiante que orienta los comportamientos humanos y controla las fuerzas de lo Negativo. El mantra de la cultura ilustrada es engañoso: «Anunciamos la muerte de Dios porque nosotros lo matamos». Y lo matamos para ocupar su lugar, y para ser el Superhombre que se ha convertido en “el pequeño dios”, que vive más allá del bien y del mal. Él decide todo. Durante más de dos siglos ha tratado de realizar ese propósito y ha fracasado. Ha sucumbido al propio peso de las tareas que se impuso. Ahora anda errante, solitario, buscando a qué agarrarse. Vive la ilusión, ya referida por un místico: «El enemigo del Sol subió a una terraza, cerró los ojos y gritó a todos: ya no hay más sol; el Sol murió porque yo lo maté». Ignorante, no ve más el sol, no por culpa del sol, sino de sus ojos cerrados. El Sol estará siempre allí iluminando, pues ésa es su naturaleza. Tal vez Dios entró en un eclipse. Y eso exacerba aún más la saudade de Dios, de que Él finalmente penetre la nube de la arrogancia humana y venga humildemente a ser acogido por nosotros.

Esa saudade de Dios no existe en la inmensa mayoría de los pueblos que no pasaron por la circuncisión de la modernidad. Jamás se les pasó por la cabeza la absurda arrogancia de «matar a Dios». Mucho menos pretendieron ser “el pequeño dios” dominador de todo y de todos. “Viven la saudade de Dios” sintiéndolo en sus trabajos cotidianos, en el convivir amoroso con la familia, en la dura lucha para asegurar día tras día los medios de subsistencia. Ellos no necesitan creer en Dios, pues saben de él, lo sienten y lo viven en la piel del cuerpo, en el espíritu, en el sufrimiento y en la discreta alegría de vivir.

Estos son los guardianes de la sagrada memoria del Dios de mil nombres (Tao, Shiva, Olorum, Javé, Alá, Dios…). Son los profetas y maestros para los hijos de la modernidad tardía, capaces de humedecerles las raíces para que reverdezcan y superen la triste soledad que los devora. Basta que los encuentren y los escuchen. Entonces también ellos “sentirán la saudade de Dios”.

Qué saudade tenemos de ese Dios, humano, vivo y verdadero. ¡Qué saudade…!   

   así lo vimos…

si buscamos una asociación, la saudade va a tener, claro que sí, una relación con el camino del corazón, ese camino que empieza con la compasión y la empatía, y que se nutre de una buena colección de características del ánima femenina.

releo estas letras de Leonardo y me acuerdo de Claudio Naranjo y la denuncia de esta sociedad y cultura patriarcal tan bestia, que borra a la mujer y al niño, de la misma forma que borra a nuestros mayores y el cuidado del ser humano,

y claro, si no cuidamos a nuestros mayores y nuestros hijos, ¿cómo vamos a cuidar a los animales, a las plantas y otras manifestaciones de la vida?, ¿cómo vamos a cuidar de este mundo precioso en el que hemos elegido vivir?

y sigo leyendo hasta conectar con esa melancolía del principio divino que vive en nuestro interior, esa saudade de Dios que se manifiesta en la profunda saudade de mi conexión con mi esencia, y con la esencia última del yo soy.

y tú, ¿por qué sientes saudade hoy?

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

fábricas de impostores

 

leo una de las últimas entradas de Leo -Boff en su blog, buen material para terminar este año, en el que cada una de nosotras tenemos que ver qué porcentaje de real y qué porcentaje de impostor hay en nuestras vidas.

Fuera de los grandes empresarios que aplauden calurosamente al ministro Paulo Guedes porque ganan con la crisis, el balance de 2019 en la perspectiva de las víctimas de los ajustes fiscales, de los que perdieron derechos en la reforma de la seguridad social y de los resistentes, es repudiable.

Aquí se ha instalado el imperio de la impostura. Un presidente que debería dar ejemplo al pueblo de las virtudes que todo gobernante debe tener, realizó actos premeditados que en el lenguaje religioso, bien entendido por él, son verdaderos pecados mortales. Para la moral cristiana más tradicional es pecado mortal calumniar a ciertas ONGs, así como al actor Leonardo di Caprio, culpándolos de incentivar los incendios de la Amazonia o difamar al reconocido educador Paulo Freire y al científico Ricardo Galvão, o mentir contumazmente mediante fake news y alimentar odio y rencor contra homoafectivos, LGBTI, indígenas, quilombolas, mujeres y nordestinos. La lentitud en el enjuiciamiento de las masacres de Brumadinho y de Marina en el Mato Grosso está mostrando la insensibilidad de las autoridades. Algo parecido ocurrió con el ignoto derrame de petróleo en 300 playas de 100 municipios del Nordeste de Brasil.

No cabe a nadie juzgar su intención subjetiva. Eso es cosa de Dios. Pero cabe hacer un juicio sobre hechos y actos, por tanto realidades objetivas y concretas para las cuales cabe un juicio ético y teológico. Tal actitud inmoral fue entendida por muchos como carta blanca para deforestar más, asesinar a líderes indígenas y para volver a la policía más violenta, y hasta asesina.

Estamos viviendo bajo el imperio de la impostura en el campo nacional e internacional. Un psicoanalista francés, Roland Gori, escribió un libro provocador La fabrique des imposteurs (Paris 2013). Para él, el impostor es aquel que prefiere los medios a los fines, que niega las verdades científicas, que distorsiona la realidad solar, que no se rige por valores porque es solo un oportunista, que afirma algo y después lo niega conforme a sus conveniencias, que practica el arte de engañar a las personas en vez de emanciparlas mediante el pensamiento crítico, que desprecia el cuidado por el medio ambiente, que pasa por encima de las leyes, que desprecia a los pobres y no conoce lo que es el amor ni la piedad.

Lo que he transcrito aquí está referido en el libro La fabrique des imposteurs y representa un retrato de la atmósfera de impostura reinante en las más altas instancias políticas de Brasil.

Las medidas contra la educación, la salud, la ciencia, el medio ambiente y los derechos humanos concretan la más ruda impostura contra todo lo que de positivo se ha construido en los últimos decenios. Estamos siendo conducidos a un estadio regresivo, anterior al iluminismo, a una mentalidad fundamentalista de rasgo fascistoide.

Tal vez el acto más humillante para nosotros fue el gesto de vasallaje explícito del actual gobernante al presidente de USA, ofreciéndole lo que podía sin recibir nada a cambio. Fue risible y ridículo cuando en una recepción de jefes de estado le dijo a Trump “I love you”, y recibió sólo 17 segundos de atención.

La impostura avanza vehementemente, en primer lugar en USA donde el presidente Trump, según repite Paul Krugman, Nobel de economía, es un peligro para la humanidad. Miente hasta más no poder, y se justifica diciendo que son “verdades alternativas”. Igual impostura ocurre en los países ultra neoliberales en los que el pueblo se rebela, como en Chile, en Ecuador, en Colombia, culminando con un golpe de estado contra la población indígena y su representante en Bolivia, lanzando al pueblo al hambre y la desesperación.

Una impostura peligrosa ocurrió en la COP25 en Madrid, en donde, contra todas las evidencias y datos científicos, predominaron los negacionistas del calentamiento global, Brasil incluido. Contra ellos, el informe final recoge la advertencia de la ONU: “Si no hacemos nada, la temperatura puede aumentar de 4-5 grados al final de este siglo”. Con estos niveles, la vida que conocemos no subsistirá. Será un verdadero Armagedón ecológico. Nuestra especie correrá peligro.

No obstante esta atmósfera tenebrosa, toca celebrar la liberación de Lula, víctima de la aplicación del law fare, instrumento de persecución política con el objetivo de encarcelarlo. Así ocurrió.

Termino con las graves palabras del premio Nobel de medicina de 1974, Christian de Duve: “La perspectiva no es sólo preocupante: es aterradora. Si no conseguimos contener el crecimiento demográfico (podría haber dicho el calentamiento global) racionalmente, la selección natural hará eso por nosotros irracionalmente, a costa de privaciones sin precedentes y de daños irreparables al medio ambiente. Tal es la lección que nos ofrecen los cuatro mil millones de años de la historia de la vida en la Tierra” (Polvo vital, 1997, 369).

Bien lo enfatizaba el Papa Francisco en su encíclica ecológica: “las previsiones catastróficas no se pueden mirar con desprecio e ironía” (nº 161). La impostura nos hace sordos a estos clamores. Por esa causa, el destino humano difícilmente escapará de una tragedia.  

   así lo vimos…

en organizaciones con espíritu y corazón defendemos el desarrollo de personas radiantes, para el desarrollo de grupos radiantes, que crean nuevos faros para el desarrollo de organizaciones radiantes,

por eso nuestros talleres facilitan el desarrollo de jardineras, personas que recopilan, entre otras cosas, residuos orgánicos, y los cuidan en su proceso de putrefacción natural, se trata de hacer compost, 

abono para la tierra, y para el crecimiento de la vida por venir.

y tú, ¿te animas a impostar o prefieres compostar nuevas realidades?

si quieres seguir sin-frutando de esta vida fácil, llena de preguntas sin respuesta, de conexiones improbables, casi imposibles, en campamentos y reuniones raras, en viajes exóticos, puedes seguir leyendo la serie explorando el azul, o indagando el verde,

de la misma forma que puedes indagar este proyecto, entornos de confianza, o colaborar en la financiación social de el 3ple camino, proyecto que está goteando, savia para arriba, savia hacia abajo, un este árbol en evolución.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– empatía – coraje,

3 características que están relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo organizacional, ya que

  1. la curiosidad es la llave de las organizaciones innovadoras,
  2. la empatía es la llave de las organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de las organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.