un pequeño ejercicio de recapitulación necesario (blogero o globero)

reviso por encima la actividad del blog de organizaciones con espíritu y corazón, con casi 1200 entradas publicadas, y otras 300 en borrador, que se quedaron en el camino,

y actualizo un apartado de un blog específico que creo para explicar ese programa que difundimos hace dos o 3 años ya en el mundo corporativo, organizaciones que encuentran y cuentan cuentos,

un programa que promueve una comunicación interna colaborativa,

comunicación coral desde la emoción, desde las personas, desde lo positivo,

una idea a la que aparentemente todavía no le ha llegado el tiempo, estamos muy enmarañados en la producción y en los resultados, ya sea de los negocios, de los productos, de la innovación, en una cultura de resultados,

en una concepción del mundo que desprecia sistemáticamente el proceso,

una propuesta a la que tal vez un futuro más próximo o más lejano ofrezca oportunidades nuevas, si tiene que ser será, y si no tiene que ser no va a ser, ni aunque te formes en la fila,

y reflexiono sobre 3 elementos que no tenemos documentados en la didáctica del cuentacuentos, 3 herramientas que hacen la diferencia, si nos ponemos prácticos, a aplicar en el desarrollo de este tipo de comunicación,

comunicación coral desde la emoción, desde las personas, desde lo positivo,

3 formas de mirar y estar en el mundo, si me dejas explicarlo de otra forma, que actualizamos en la web, bajo los títulos de “el zoom emocional”, “un mundo plagado de causualidades”, y “el gusto por lo pequeño”,

y respiro los 4 años que han pasado desde la constitución de organizaciones con espíritu y corazón, y la creación del blog asociado, y siento cómo hay que dejar correr el tiempo, para ver con distancia el sentido de lo que estamos haciendo,

en un ejercicio que tiene buena parte de recapitulación,

lo que he venido haciendo no estaba programado y planificado al detalle, antes al contrario, ha ido surgiendo de forma natural, orgánica, pequeños pasos que tienen continuidad en el tiempo,

rodeado por un universo de “causualidades” que nos pemiten re-contactar con la magia de la vida en cada esquina, desde la curiosidad que alimenta la sorpresa, y el agradecimiento por todo lo vivido,

al calorcito de esa emoción que calienta este camino de desarrollo personal en relación, crecemos en las relaciones, qué duda cabe, un mundo, ahora sí, triformado, como el ser humano,

pensar – sentir – hacer congruente, en ese intento andamos.

   así lo vimos…

 

en la importancia personal me pierdo,

en el afán del día me encuentro,

en la gran obra soy diminuto,

en el día de hoy soy eterno,

en el gran objetivo de mi vida soy minúsculo,

en mi pequeño quehacer sonrío y disfruto.

en el desarrollo de “organizaciones con espíritu y corazón, s.l.”, una propuesta para el desarrollo positivo de las personas y las organizaciones, con base espiritual (valores y conciencia) y emocional (corazón),

surgen en el camino la indagación apreciativa, la teoría U, Reinventar las organizaciones, Humberto Maturana o Claudio Naranjo, y observo cómo las categorías del blog se transforman,

lo que ayer era un esqueje hoy es una planta asentada, y mañana es un arbusto fuerte, que articula nuestras propuestas y programas, a la vez que da vida a nuestros pensamientos y a los posts,

esos globos que surcan en un segundo el espacio, disponibles aquí, accesibles allá, en un uso que entiendo es positivo de las tecnologías y de la potencia de la red.

y aprovechamos este medio hueco para difundir 7 emociones, creative commons, tú también nos puedes ayudar, un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe.

el arte de vivir

365zen él conoce a Carmen de casualidad, y ya ha realizado una entrevista con la organización en la que Carmen trabaja. “¿Para qué le voy a contactar?”, piensa. Sin embargo algo le ha llamado la atención, y le contacta. Le manda un correo, dos, cuento viene, cuento va. Le llama por teléfono, qué bonita voz, y se establece la conexión.

quedan en llamarse pasada la navidad. Ya hace casi un mes del primer contacto y Carmen elige sitio y hora para juntarse, fuera de la oficina, qué bien, cerca de Príncipe Pío, de camino a un taller de locución, ese arte de moldear y adaptar la voz, para influir desde la emoción, en una cafetería en la que el café se deja tomar.

Mikel ya le ha contado un par de historias antes de venir, y hoy, además, Carmen tiene qué contar. El hilo de la vida, pasado (una historia preciosa de mi madre, de la que sí me puedo despedir), presente (una reunión en el trabajo hoy, justo antes de venir), y futuro (mi hijo, estudiando bachillerato en Canadá), se hace presente en la conversación.

la causualidad de conocernos en linkedIN ha abierto las puertas a este café, que hoy, qué bonito, es mucho más personal que institucional. Cuando 2 personas se encuentran, no hace falta mucho más.

en el futuro próximo, quién sabe qué puede suceder. Se despiden 2 perfectos desconocidos ayer que comparten un hilo de sus vidas y su cariño hoy, 2 personas que practican el ejercicio de contar historias y de escuchar, emociones compartidas que les acercan en su caminar.

camino de ese taller de locución, y de ese paseo por el indómito norte, 2 perfectos desconocidos ayer, se separan deseándose lo mejor para hoy. Su hilo de la vida ya se ha entretejido. Ya no son ajenos entre sí.

gracias por este café maravilloso, Carmen, y este ejercicio de compartir.

365zenmon   así lo vimos…

Carmen, creo que no te he dicho que me encanta tu voz.

maestra en el arte de vivir no establece ninguna distinción entre su trabajo y el juego, entre el oficio y el ocio; su mente y su cuerpo, su educación y su recreación. De hecho, apenas sabe qué es qué. Símplemente trata de hacer de manera óptima aquello a lo que está dedicada, y deja que los demás juzguen si está trabajando o jugando. Para sí misma, siempre parece estar haciendo ambas cosas.

Chateaubriand

365 zen

una iluminación para cada día

el mapa mundi de Bilbao y Hernán Cortes II (palito, palito = segundo) en el nuevo mundo

mibarno sé por qué, pero acabo de perder el barco que me lleva, junto con el resto de mis compañeros de promoción, desde Portugalete, al lado del puente más elegante, el mejor puente colgante, al ayuntamiento de Bilbao, el puro centro del Imperio bilbaino.

como tenía tiempo de rekete-híper-súper sobra, he decidido ir a comprar unos vinos de Muriel para Navidad. Hago una selección alternativa, a la que al tradicional cosecheros sin etiqueta añado 3 botellas de txakoli, y 3 cajas de 6 botellas diferentes, cavas, un reserva con etiqueta y un vino joven de diseño. Total, ciento y pico €uritos. En un sitio en el que no aceptan tarjeta, no tienen cambio de 500 €uros. Me dicen que puedo llevarme los vinos y que ya les pago el lunes. Como el lunes no estoy en Bilbao, y le tendría que pedir el favor a mi madre, prefiero buscar cambio.

En la gasolinera, el empleado se ríe con estrépito, en la tienda de monte pienso en comprar un buff a Ainhoa, mi sobrina, o para mí mismo, y provoco el proceso de cambio, pero tengo el día tacaño, jolín, 30 euros, en un bar me dicen que no cambiar, en el cajero, que no es de mi franquicia, me cobran 2,04 euros de comisión, decido no, en la farmacia, donde he dedicido comprar Rinomer fuerza 2, y tras creer que he perdido el billete, con tanto saque y meto, se me cambia la cara, me dicen que no tienen cambio, devuelvo el Rinomer, vuelvo al cajero y decido que todo sea por darle salida a la mañana, 2,04 €uritos de comisión, el 1%, por una operación contable. ¿Qué TAE tiene esta operación entre amigos? Qué más da, es lo que hay hoy. Vuelvo a la bodega, y pago el vino.

Como se va haciendo tarde, desecho mi plan original, de aparcar el coche cerca de Ereaga e ir andando al puente, qué bonito paseo, y decido aparcar al lado del puente de Portugalete, todavía puedo llegar. Aparco sin problema y veo la barquilla al otro lado de la ría. Me da tiempo. me peleo con el parquímetro, que con 2€ me da parking hasta las 9:45 del lunes. Pienso qeu puede ser más barato. CAncelo la operación, y meto 1,20, 1,40, 1,60, justo hasta las 2, y no sé hasta qué hora hay aparcamiento restringido, 1,80, ya me he vuelto a pasar, qué más da, pienso, e imprimo el ticket.

Vuelvo la cabeza y la barquilla del puente colgante, tú eres el más elegante, el mejor puente colgante, ya está cerca de esta orilla. Salgo corriendo.puentecolgante

En la entrada, están pasando los coches, qué bueno, tengo tiempo. No entiendo el proceso automático de expedición de billetes. Unas señoras a mi derecha y a mi izquierda también son primerizas. No sabemos cómo es. Al final decido echar el dinero y probar. 1, 2, saco dos pases, le regalo uno a una señora, la campana está sonando, cómo se mete el tícket, en el torniquete, las puertas se cierran, tic, tac, he perdido la barquilla. No son las 12:30, faltan unos minutos, y decido llamar a algún compañero de promoción, Dani, Jon, Juanjuo, Iñaki.

miratufuturo

Como hace una semana que he destrozado mi anterior móvil, que voló suavecito contra una escalera de mármol, tengo la agenda desierta. Le llamo a Javi que no va al barco, y me dice que me pasa el de Dani. Para cuando me llega, cruzando en la barquilla el Nervión, veo salir de la orilla una barca. No sé por qué ya sé quiénes son, mis compañeros de promoción. Llego a la orilla, me llega el teléfono de Dani, al que llamo, quizás el barco puede volver, pero me topo con el contestador. Definitivamente, hoy, todavía no sé por qué, tenía que perder este barco.

barco

En vez de enfurecerme, recurso normal, casi obligado en otras épocas, sonrío. Empiezo a sacar fotos de la ría, de un barco que cruza, de los edificios, del parque. Pienso que no he estado nunca en Portu (3 veces de forma atropellada), qué pena, viviendo tan cerca, a 3 kilometros escasos.

Me paro en un café, y acompaño el transitar de la barra, con una chica que me atiende, con otro que parece la dueña, con otra compañera suya que no está de turno y llega con unas tarjetas, pido un café con leche y un bollo, preparándome para un hamabietako y medio, o segundo desayuno.

bolloEn el estar sin prisa y sin agobios conecto con una pregunta. ¿Para qué he perdido el barco hoy? Esta pregunta, tan parecida y tan diferente a por qué, abre puertas de pensamiento diferentes.

Me levanto y veo una pizarra para niños, con una lámina y pinturas, qué raro es esto en un bar. Dibujo un sol con una sonrisota, es curioso pero me siento así. Detrás de la pizarra hay una estantería con revistas. le llamo a Silvia y le comento la extraña mañana de sábado en la que tantas ganas tenía de coger un barco con mis compañeros.

mibar¿para qué he perdido el barco?, comparto la pregunta.

Según estoy hablando con ella, me veo enfrente de un mapa mundi de Bilbao, de esos de bola, reconditos, y me fijo en lo que la bola me enseña, respondiendo atenta a mi pregunta reciente

mapamundidebilbaoEspaña a lo lejos, ahí al fondo, y América Latina aquí enfrente mío, empezando por Costa Rica, Cuba, México y Colombia. Pienso que tal vez mi destino, y el destino de “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos” y de otros programas de oé corazón está ahi. Silvia, en vez de asustarse, me comenta que desde que me conoce tiene la extraña sensación de que vamos a vivir juntos en el extranjero.

El resto de mi mañana es una total y absoluta celbración, de lo que veo frente a mí, y de lo que está por venir. Pago la cuenta y le pregunto a la chica de la barra su nombre, y cómo se sube hasta el metro de Portu. Me dice que ellos, muchas veces, pasan el barco y toman el metro de la margen derecha en Las Arenas. Ese ya lo conozco, me apetece hacer un poco de lo que no he hecho en mi vida, en la margen izquierda, esa margen de la mujer y hombre trabajador.

Subo la cuesta y contacto con el viejo mundo del que soy parte, edificios viejos, calles estrechas, gente mayor, cultura del vino, de la tapa y del poteo, que se hace fuerte generación tras generación. Algo nuevo respira en mí y conmigo. Saco una foto de un ancla en un bar, en una vitrina de cristal, y siento que este ancla, tan pesada otras veces, se ha vuelto liviana.

anclaTan liviana como la cuesta, una cuesta que viviendo en Algorta, ya estoy entrenado a subir, me encantan las cuestas.

Tomo por primera vez en mi vida el metro de la margen izquierda, con una sensación muy grata de que podemos cambiar. De estilo de vida, de formas, de margen y de continente, si así nos apetece.

mapamundidebilbaomon   Así lo vimos…

Hoy me imagino un puente de luz entre el viejo continente y el nuevo, con la energía del amor como nexo. Todo lo viejo y lo nuevo que se reconocen y crean una nueva realidad mejor para todas las partes.

Como soy hombre de acción, y las ideas no se me hacen viejas en la nevera, empiezo a compartir la posibilidad con Rodolfo Carrillo, amigo costarricense, Piedad Rojas, mi amiga colombiana, y con Jon Orobengoa, una casualidad preciosa que cobra significado un año después de conocernos en el DF de México.

qué, quién, cómo, cuándo, por qué, qué bonito cuando loS sustituímos por PARA QUÉ.

arcoiris

desde oé corazón (organizaciones con espíritu y corazón, s.l.), promovemos el uso de la plastilina en las organizaciones, esa plastilina que nos acerca a la levedad, a la alegría, al disfrute (dis sin – fruto), y facilita la mejor expresión de nuestro Ser en desarrollo.

por algún motivo, esta mañana de sábado me he encontrado una pizarra con rotuladores preparada para los niños en un bar. Cuando vuelva les tengo que traer unas plastilinas con las que unir la margen derecha con la izquierda de la ría Nervión con un puente de luz (roja, naranjita, amarilla, verde, azul, … hasta llegar al añil).

nosotros tenemos trabajito que hacer, para unir la margen derecha y la izquierda de ese charco enorme que llaman océano Atlántico, y que lleva, como bien sabe Colón, y los reyes católicos, a las Indias. En otro día cualquiera, nos ponemos con su figura y la de Hernán Cortés, tres amigos (si contamos a Isabel y Fernando en el mismo cajón) a los que les vamos a apoyar con un mapa mundi actualizado del Gran Bilbao.

por cierto, hablando de Colón y Cortés, hombres insignes para unos, truhanes y de la peor calaña para otros, el Océano Atlántico, en otro tiempo mar del Norte, une dos golfos, el de Bizkaia, con el de México, derecha e izquierda de un arco de luz.

la historia del cuentacuentos (agenda de un viaje)

ertorohace unos años ya que escribo tonterías, rebautizadas como tolonterías, en un diario. Ese libro en el que en principio acostumbraba a desaguar (cuando te vas por las patas de miedo, viene bien), que he utilizado para putamadrear (cuando quieres insultarle a alguien, aunque la mayor parte de las veces te estés insultando a ti mismo), y aquí podemos utilizar también el término putopadrear, aunque no sea un término muy al uso, o que también he utilizado para conectar con todos mis anhelos, ilusiones, proyectos y expectativas, más o menos fundadas, hoy se ha convertido en un cuaderno de viaje, estilo Hemmingay.

En las librerías venden unos muy caros, creo que se llaman Moleskine, me puedo equivocar, hoy me ofrezco ese lujo de no comprobar la ortografía en internet. Como yo quiero algo que no sea tan estricto, negro, y cuente algo de cómo soy, me lanzo a uno de Kukuxumusu.

ya que lo compras y que te va a acompañar un rato, pues que te guste, ¿no?

y ya que escribes tolonterías, Mikel, que el cuaderno sea tonto, ¿no? Pero mira qué divertido que es, que de tan tonto que parece, esconde un bolígrafo de explorador. Puedo perder el cuaderno, pero si tengo el cuaderno a mano, boli tengo sí o sí.

Como consecuencia de un libro que me regaló mi buen amigo Bernardo, el mundo amarillo, he dedicado mi última agenda a construir mi expediente vital (como tenemos un expediente médico, y como las empresas que están certificadas con AENOR, que tienen un expediente del proceso de certificación, yo trabajé ahí unos añitos que ahora recuerdo con una sonrisa, al comprobar cómo todo lo vivido nos ha dejado huella, nos ha aportado y nos ha ayudado a crecer).

Como la agenda es pequeña, en vez de rollos patateros, para eso ya tengo ahora un blog, y mira que soy rollero, dibujo conceptos, imágenes, entrelazo palabras.

Reviso mi último cuaderno, todavía en curso, y miro cuándo comienza, el 09 de 2014, qué curioso, con el comienzo del cuentacuentos, después de un ajá que se produce sentado con Antonio y Juanan en la terraza de FresCo, estación de Chamartín, es que me encanta el espacio aéreo de Madrid, justo antes del verano.

En la primera hoja veo 5 programas, entre los que se encuentra el cuentacuentos. Sigo pasando hojas, y leo en dibujos los grandes hitos que transforman el cuentacuentos en la historia reciente de mi vida.

Un camino en el que se encuentran la palabra Gracias (2014/01/19), mezclada con los 10 principios de la indagación apreciativa, que en realidad son 7, volviendo de mis vacaciones de Navidad, unas vacaciones preciosas en México con Gorka y Maitane, mis hijos, eso es abajo, y mi madre, eso es arriba, o al revés, si pensamos en términos de evolución de la especie (adelante y atrás), conmigo por medio para liarla.

cucu1Un camino que empieza en amarillo para convertirse en rojo (curiosidad, actividad de crear, creatividad, innovación, qué bueno que el rojo está a la derecha y sube, ¿verdad, Tomás?), y una visita a BCN (Edita, Joan Pau, Miriam, Mikel, Silvia).

cucu2yo soy responsable de lo que hice y de lo que no hago, de cómo lo hago y de cómo lo dejé de hacer, con el nacimiento de la plastilina, que inunda nuestros correos electrónicos y tiene su sitio en nuestras ofertas.

Ahí estoy, siguiendo una pista que me deja caer Antonio, de vuelta en Barcelona, poniendo el acento en lo importante que es apreciar, eso que he aprendido a hacer en la escuela Micael, en Aprendemos todos, y en el desierto de la separación.

cucu4y una ajá, relacionado con una presentación en una universidad en Madrid, en un foro muy formal, tras la que tras atar cabo y cabo y cabo, simplemente, dices “qué tonto”, tanto tiempo dándole vueltas y es así de simple.

cucu5y cuando tú lo ves sencillo, y potente, así lo transmites y así es.

Un cuaderno de viaje, un libro de bitácora, o el libro de los momentos maravillosos de mi vida son 3 nombre a un lo mismo que es diferente para cada persona que lo lee, en función de su situación vital.

Pero es un ejercicio que siempre, siempre, siempre vamos a introducir. Escribir, pintar, tomar fotos, porque la memoria tiene muchos recobecos que nos van a engañar. Pasa el tiempo y es muy agradable leer y ver dibujos, con lo que salió y con lo que no salió, con todas esas historias que son hoy la historia de nuestra vida, nuestro mejor cuento.

Lo que hoy es, es perfecto, y además está bien así.

oecorazon513mon   así lo vimos…

Quiero agradecer a las personas y casualidades, rebautizadas como “causualidades” que me han acompañado en este año tan bonito, tan divertido, de construcción.

Aunque ellos saben quiénes son, y lo que han hecho, dos son muy importantes, Silvia, de 10, Carlos, qué os voy a decir que no sepáis, y como no hay dos sin tres, Antonio, qué bueno coincidir, en una lista que se hace extensa, Juanan, Miriam, Joan Pau, Rocío, Edita, Javier, Gaizka, Joserra, Pablo, Mario, Irene, Eva, Jorge, Male, Ignacio, Enrique, Ignacio, Fidel, Tomás, Joseba, Fátima, Manuel, Natalia, y que puede seguir un rato, Bernardo, José Luis, Gidor, Iñaki, eskerrik asko biotzez (gracias de corazón).

Los vascos somos raros hasta en eso. Eskerrik asko es algo así como una contradicción, eskerrik es una forma de negar eskerrak,  es un partitivo?, qué bueno no saber idiomas ni cómo explicarlo, asko es mucho, si lo pienso es como si dijese “no gracias muchas”, o “gracias no muchas”, cuando quiero decir lo contrario.

Mila esker, mil gracias, podría ser lo mismo, pero suena fatal. Vamos a dejarlo en Biotzez, de corazón, como ese corazón que metemos por aquí y allá, en nuestros apuntes y en nuestros dibujitos y en esta forma tan rara de contar.

oecorazon513

pintando el 7 de “historias que transforman organizaciones” en el BBVA Innovation Center

C7tomo es habitual en nuestra casa, cuando preparamos una presentación que entendemos puede tener un uso genérico, o repetido, con ligeras variantes, la subimos a slideshare, y la compartimos con un público más amplio que aquel que la ha recibido directamente.

Tras la presentación de ayer en el centro de innovación del BBVA, queremos compartir una presentación que nos sirvió de recordatorio visual del hilo conductor de las 2 horitas que compartimos, en 7 bloques que asociamos con 7 movimientos.

1El primer movimiento, las mil historias de mi vida, sirve para cambiar el plano inicial de la presentación de toda persona asistente a un evento. Del plano mental en el que estamos casi siempre proponemos pasar al plano emocional. Para ello, nada mejor que una historia que ha transformado mi vida, sea yo o no el actor principal. A veces simplemente es algo que otra persona hizo y tuvo gran impacto en mí. ¿hay una historia o hay una docena? Realmente hay miles, la mayoría de ellas muy bonitas. Con este primer paso, en conversaciones entre dos personas, hemos roto una costumbre antigua. Estamos desde el principio trabajando en otro lugar.

2El segundo movimiento trata de corporalidad y de poner a jugar a todo nuestro cuerpo a nuestro favor, un movimiento que incluye el cerebro, nuestro cuerpo, incluyendo los pies, el derecho y el izquierdo. Cada día que repetimos este ejercicio nos volvemos a reír, por lo tonto, y por lo que nos hace pensar. ¿Desde el lado izquierdo o desde el derecho? Mejor desde los dos.  Además nos sirve para explicar los cuatro colores, el movimiento de traer el cielo a la tierra (el azul al verde), valores convertidos en comportamientos, y el eje transversal que tan poco hemos trabajado en este mundo, el eje de la personita interior (la desinhibición, el no miedo a ser como uno es, que nos ayuda a jugar, la curiosidad, que nos induce a entrar en terrenos desconocidos, a probar y a comprobar, pero desde el experimiento, prueba y error, prueba y acierto, ajá, así sí puede funcionar…

3El tercer movimiento nos acerca a los tres elementos que pueden cambiar nuestra vida. Se trata de un trabajo consciente sobre nuestras creencias, nuestras pasiones y nuestros valores. Un trabajo transformador que se puede realizar jugando, sin acudir al sicólogo ni al psiquiatra, por favor.

4El cuarto movimiento nos acerca a un mundo informal que hoy se denomina 2.0. Compartimos una reflexión de cómo ha cambiado el mundo de la comunicación en general, en medios escritos (diarios digitales), en creadores de influencia (antes periodistas reputados, hoy blogueros, personas corrientes y molientes como tú y yo, ella y él, a los que podemos poner nombre y son en muchos casos cercanos a nosotros), un mundo de comunicación informal imparable, y al que no podemos dar la espalda. De hecho, hoy es más fácil que te atiendan una reclamación que pintas en la red (por medio de facebook, twiter, …) que una que lanzas en el canal formal de reclamaciones. Por algo es. TAl vez por una nueva visibilidad / transparencia informal.

5El quinto movimiento baja esa reflexión al miedo, también conocido como temor. ¿A qué temen los responsables de comunicación interna y externa de nuestras organizaciones? Si sabemos esquivar estos miedos ( quién, qué, cómo, cuándo, en qué canal) podremos ofrecer una nueva comunicación de la que se beneficie una organización, incluyendo a todas las personas que les dan vida, con una amplitud mayor o menor (otros grupos de interés, proveedores, clientes, …) en función de.

6El sexto movimiento sirve para explicar uno de los elementos que incorporamos en el proceso de acompañamiento de un grupo de editores internos, 6 claves para un mensaje que pegue, 6 claves para una comunicación de éxito, SUCCESS en inglés (Sencillo, Unesperado, Concreto, Creíble, Emocional, Secuencia de hechoS).

7tEl séptimo sirve para rematar con los siete principios de la indagación apreciativa (las palabras crean, las historias crean, las personas crean, los grupos de personas crean, las imágenes crean, las preguntas crean y lo positivo crea), y una reflexión sobre qué impacta más, desde nuestro punto de vista, en esta nueva comunicación. Aunque no gane por goleada, estamos de acuerdo en la importancia de crear desde lo positivo, desde nuestra luz. Introducimos en este último movimiento la reflexión entre qué es ser optimista y tener un enfoque positivo en la vida. De regalo, me permito, con dos voluntarios, recrear el movimiento mental de Hypatia en la película Ágora, de Amenabar. Con una cuerda, dos personas que hacen la función de foco, y un palo, pintamos una elipse imaginaria, y apagamos el foco negativo de nuestro ser (todos llevamos uno dentro). NO es que no exista, pero nos comprometemos a no actuar desde ahí. Los miedos del apartado 5 pueden dormir tranquilos, pueden irse a descansar, porque tenemos un compromiso personal, por mí y todas mis compañeras, de “ser impecable con mis palabras”.

La disposición de la sala, con sillas inicialmente dispuestas frente al estrado, ha tomado una disposición de sillas dispuestas en dos filas, dibujando una elipse.

Los 7 movimientos nos han transportado a ese nuevo mundo que queremos y podemos habitar, en una elipse formada por personas diferentes e iguales.

7monAsí lo vimos…

En el cierre, pedimos a las personas asistentes que nos cuenten qué les ha llamado más la atención, pero creo que ese es material para otro post.

Apenas son las 11:30 del miércoles, ayer a esta hora todavía estábamos en ello, y nos llega un correo de Celeste. El video en el que queda grabada la presentación, ya está disponible en el canal de youtube del Centro de Innovación del BBVA. Qué rapido.

A nuestra disposición y a la vuestra.

cuendo el río suena

epiyblas

Es domingo por la tarde, estoy en el coche con Silvia cuando me llama por teléfono Bernardo, un buen amigo. Estoy muy contento de recibir la primera llamada en el manos libres. 3 años más tarde he vuelto a sincronizar el teléfono móvil con el manos libres del coche. Vengo a hablar con Bernardo 4 veces al año, y tenemos pendiente quedar en Madrid desde hace cosa de 6 meses. Nuestra relación es más o menos así desde hace cosa de 24 años, desde que nos conocemos. Sin prisa pero sin pausa el cariño ha ido creciendo con el tiempo. Y es él el que estrena el manos libres, qué bueno. Ya sólo me queda descubrir el para qué de la llamada.

Bernardo me llama para contarme que le gustaría estar presente en la presentación del martes, pero sobre todo, ente pan y pan, ya que también me cuenta que su hija Elena está a un tris de empezar periodismo en Madrid, hay que ver qué grandes se están haciendo los enanos en nuestro circo, un día de esta semana que entra sí o sí va a venir a acercarla, a ver si entonces nos vemos, pero sobre todo me llama para contarme que me tiene que pasar un link a un artículo que ha leído recientemente, que habla de la diferencia entre el optimismo y el espíritu positivo.

Sigue la conversación y me cuenta que no ha sido hasta ahora que él se ha dado cuenta de la gran diferencia que existe entre ser optimista (con su contrario), ser pesimista, y eso que ahora se viene a llamar el espíritu positivo. Me hace gracia que Bernardo, precisamente Bernardo, me esté regalando el post de hoy.

Aunque parezca una casualidad aislada no lo es. El fin de semana pasado me junté con mi cuadrilla de toda la vida a comer en el caserío de la familia de Iker, una de esas personas que yo diría que tiene un inquebrantable espíritu positivo. Yo me senté en la mesa enfrente de Iker y de Gaizka, y, sin comerlo ni beberlo, nos encontramos hablando sobre el coaching, sus utilidades, y las reticencias que Josu le ponía. A nuestros lados Silvia, mi pareja, Nekane, pareja de Gaizka, Begoña, pareja de Josu, y Garbiñe, pareja de Iker, sentado en la otra cabecera, ahí lejos de la mesa.

Josu empezó despotricando del coaching. Por lo visto, ha sufrido varios procesos de coaching en los últimos años. Según él, es un proceso en el su jefe le manda a alguien (un mensajero) para que le convenza de algo. Sin querer que sea de una otra forma o de otra, sin defenderme ni atacar, sin sentirme perjudicado por sus comentarios (eso no soy yo), vamos intercambiando opiniones en el camino. Acaba la comida y me doy cuenta de que Josu está defendiendo los procesos de coaching, que buscan que las personas sean más positivas en su trabajo, en sus relaciones, en su comunicación, en el proceso de afrontar las dificultades y los problemas. Silvia y yo nos vamos antes y compartimos una tónica de vuelta a casa. Estamos alucinados con el cambio de discurso de Josu. Pensamos que por algo estábamos nosotros dos ahí en medio. Algo nos tenía que contar Josu, y para algo es esa conversación casual en el camino.

y como no hay dos sin tres, una conversación con Antonio, paseando esta semana por Madrid, en el proceso de preparar la presentación del martes. Entre pan y pan se cuela nuevamente una loncha de salami. Antonio está preparando un estudio sobre la felicidad en el trabajo, que asocia mentalmente al optimismo. Un estudio que trata sobre las variables que facilitan el compromiso de las personas en su puesto de trabajo. A Antonio le gusta la imagen de persona completa, con todos sus elementos (incluidos el espíritu y el corazón), con la que trabajamos en oé corazón. El ser humano indiviso, que puede llevar su corazón a trabajar y puede volver a su casa con la cabeza puesta. Se nos acaba el salami, y le propongo a Antonio una de salchichón. Por favor, Antonio, que tu estudio de la felicidad esté ligado con el espíritu positivo, no con el optimismo, por favor. Recordamos un material que hemos compartido, que tiene su origen en Miriam Subirana, y antes que en ella en David Cooperrider, la Indagación Apreciativa. Yo he traducido este movimiento como “bucear en el sí”

Si alguien me pregunta qué diferencia hay entre una persona optimista y una positiva, yo lo resumiría en que una persona optimista niega lo negativo, hace omisión inconsciente de lo negativo, mientras que una persona positiva, lo reconoce, lo ve, pero decide, conscientemente, no profundizar en lo negativo. Si hay algo en lo que tiene que gastar su tiempo, eso es todo lo positivo que tiene su vida, o una situación.

Convertido este procedimiento en hábito, llegará un día en el que esa cualidad le ha transformado la vida, su forma de sentir, de relacionarse las personas que le brinda el camino, con su mundo cercano y sus relaciones transitorias, con esa persona que se acerca a nosotros y nos pide un €urito para comer a cambio de unos kleenex o de lavarnos el limpia del coche, o con nuestra jefa en nuestro cotidiano vivir, también en casa.

Llegará un día en el que todos, Antonio y Silvia, Bernardo y Mikel, seamos un poco más Iker.

epiyblasmon  Así lo vimos…

Quién sabe por qué me he acordado de Epi y Blas hoy por la mañana. Tal vez por lo sencillo de las lecciones que nos enseñaron de  pequeños. Arriba y abajo, delante y detrás, dentro y fuera, 1, 2, 3. Quizás porque uno era muy gruñón y otro muy alegre. Me voy con la pregunta de si Blas era pesimista y Epi optimista, o era un ser positivo.

Qué más dará, te preguntas. Qué tontería, me comenta un duende al oído. Fíjate qué divertido, 4 señores bien mayores preguntándose la diferencia entre optimismo y espíritu positivo. Les vamos a llevar a todos de vuelta a la guardería…

 

Notas al pie:

Bernardo me regaló hace ya 3 años “el mundo amarillo”, una joya que hemos integrado en “organizaciones que enCUENTrAN y CUENTAN cuentos”, dentro de nuestro programa de lecturas compartidas (también somos lo que leemos).

Antonio me regaló el año pasado por estas fechas la idea de asistir a una presentación, que se convirtió en taller de cuatro días, de Miriam Subirana, para formarme en la Indagación Apreciativa.

Los dos son parte de ese espíritu positivo de la presentación del martes en el centro de innovación del BBVA, como son parte Silvia e Iker, Epi y Blas. Va por ellos y por todos mis amigos.

 

3 palitos durante 30 años hacen muchos palitos

huna hablo con Laura, compañera de viaje desde hace unos años ya, a la que conozco con motivo de un programa de responsabilidad social con el que ganamos un premio en el market place de Forética, en el III (palito, palito, palito) CSR MARKET-PLACE de Forética, si no me equivoco, hay que ver cómo me gusta el 3, también en números romanos.

Sigo en contacto con ella, porque no hay nada más bonito que mantener el contacto con las personas que encontramos en el camino, sobre todo cuando hay eso que denominamos “feeling”. Cada vez que hablo a Europa Press y me encuentro con la voz de Laura es como volver a casa. Me pasa también con Male, en México, o con María Fernanda, en Argentina. Hay voces preciosas que nos regala el camino. Son nuestras relaciones profesionales que se convirtieron en cariños.

La semana pasada, Europa Press publica una tribuna con una viaje al futuro, un viaje que promovemos desde oé corazón (organizaciones con espíritu y corazón), y desde el programa oé cucú (organizaciones que enCUENTrAN y CUENTAN cuentos).

El viaje que proponemos es ese viaje al futuro, que no está lejos de nuestras intenciones de presente, porque nuestra atención focaliza nuestra experiencia. O en otras palabras, “la energía fluye hacia donde va la atención”, tercer principio de “Huna, el secreto hawaiano”, un libro escrito por Serge Kahili King, un regalo que ha aparecido en forma de libro para acompañarme y alegrarme este verano, con éste y otros 6 principios, para un total de 7.

El primero, “el mundo es lo que crees que es”, también está relacionado con una forma de pedir que pone el foco en lo que queremos, no en lo que no queremos.

Si te parece bien, te dejo con el corto, publicado en Europa Press, y con su origen, más largo, publicado en el blog de oé corazón, con el título de “30 años contando cuentos (una historia de amor con la vida).

hunamonAsí lo vimos…

A veces a todos nos cuesta clasificar la realidad y meterla en el molde de una palabra, presente, pasado, futuro. ¿Es el post asociado con éste pasado o futuro? Quién sabe si lo estás leyendo ahora, ¿verdad?

opción corta

http://www.europapress.es/epsocial/tribunas/asi-vimos-30-anos-contando-cuentos-mikel-bilbao-director-mekit-impulsor-oe-corazon-20140905183434.html

opción larga (extendida)

http://wp.me/p3iA9W-wT

Para terminar, entro en youtube, con la intención de anexar una canción hawaiana. Escribo literalmente “música aloha”. Aquí tienes el resultado (primera entrada).

Su título, Hawaii – Aloha-Oe Song, qué curioso.

Oé corazón, oé cucú, oé song.

Lo siento…

no me puedo resistir al tres (palito, palito, palito).

4 colores para pintar “organizaciones que enCUENTrAN y cuentan cuentos”

4coloresEn una presentación en cliente, para no liarla, empezamos sencillito, dibujando 4 colores:

– el azul, arriba, representando el cielo, y nuestros ideales, o valores,

– el verde, abajo, representando la tierra, y la vida sana,

– el amarillo a la izquierda, como el sol, que representa la desinhibición,

– y el rojo a la derecha, que representa la curiosidad, que es la puerta de la creatividad, y de la innovación.

azulverdeNuestro propósito por medio del programa “organizaciones que enCUENTrAN y cuentan cuentos” es traer el cielo a la tierra, el azul al verde, los valores a los comportamientos.

Este es un movimiento serio, de colores frios, de personas mayores.

Muchas consultoras especializadas lo hacen. Uno de los diferenciales de este programa es desde dónde lo hacemos en oé corazón.

En contraposición con el eje vertical, ese que va de arriba hacia abajo, nosotros proponemos un eje horizontal, el de nuestro ser interior. Un ser que florece en la desinhibición y en la curiosidad.

amarillorojoDesinhibición para iniciar un proceso precioso de comunicación, que se transformará, si así lo quiere la organización y las personas que forman el grupo de este nueva comunicación, en curiosidad.

Curiosidad por los detalles sutiles del camino que sólo capta una persona entrenada en lo pequeño, en la observación y en la admiración, en la reverencia por todo lo bello, bueno y noble.

Curiosidad que alimentada, pero ese no es el objeto de este post, derivará, de forma independiente, o en apoyo de otros procesos que ya se dan en la organización, en creatividad y procesos innovadores (no sólo aplicados a producto y servicio).

creenciaspasionesvaloresEn ete proceso de formación del grupo, yo me reconozco, yo te reconozco, juntos reconocemos nuestro entorno, trabajamos con las creencias, las pasiones y los valores de las personas que conforman el grupo.

Huimos en primera instancia de las definiciones corporativas. Trabajamos lo pequeño. Nos acercamos al Ser de los ahí presentes. Hacemos grupo desde el reconocimiento personal. Mis valores, mis pasiones, mis creencias como base de una dinámica que tiene su origen en el ser.

valorescomportamientosCon el hilo de mi vida voy tejiendo historias, cuentos o fábulas, que ejemplifican mis valores, que, si no estamos muy desubicados, algo tienen que ver con los valores de mi compañía.

Valores que se convierten en comportamientos.  Comportamientos observables (siempre lo son), observados (por medio de historias) y compartidos (cuando les demos difusión, o los compartamos en un blog).

Estamos llegando poco a poco al fin de la presentación, al tiempo que se nos acaban las hojas del taco.

arribaabajoEn este camino complementamos la comunicación convencional, tan descendente, como el agua, de arriba a abajo, por una comunicación diferente, más fresca, de abajo a arriba, como la hierba que crece en nuestros montes.

Una nueva comunicación está a punto de ver la luz en nuestra organización.

Pero antes de que sea realidad, nos falta algo. Un proceso de protección y de cariño. Como estamos trabajando nuestro Ser interior, nuestro niño y nuestra niña interior, nuestro símil es el desarrollo de un jardín de infancia, un espacio protegido en el que esa nueva comunicación puede crecer.

lasfloresdemijardin En una primera fase, la comunicación es interna, dentro del grupo. Ninguna persona de la organización tiene acceso. Hasta que el grupo se ha hecho grande, y el jardín de infancia deja paso a la primaria. En ese momento hay un encuentro entre la organización y el grupo.

Juntos deciden el alcance del proyecto y las fases de su desarrollo, los recursos,  los objetivos y las métricas (si existen) para su monitorización. En el entorno de este grupo, con personas que ahondan progresivamente en su ser, en la de sus compañeras de camino, en su entorno extendido de influencia, con una desinhibición, con una capacidad de observación, con una curiosidad, y con un enfoque positivo nuevos, encontramos terreno fértil para una nueva cosecha, y pronto vemos florecer los resultados de esas semillas que plantamos, y que alguien cuida en el día a día. Valores, ahora sí, de la organización, que se convierten en historias, fábulas y cuentos, modelos de comportamientos a seguir.

4coloremonAsí lo vimos…

Podemos contarlo más complicado, pero en algún sitio de ahí dentro nos resistimos.

Será que somos muy tontos, muy simples, o simplemente muy niños.

Tekeñitos.

 

Las personas estamos programadas para escuchar y contar cuentos. Alrededor de un fuego (en las casas se llamaba hogar al sitio en el que se prendía la lumbre), alrededor de una mesa, alrededor de una hoguera en campo libre.

En la presentación, los colores hacen aparecer realidades nuevas. Un día surge un dibujo nuevo que no esperábamos. Alguno fallido, alguno precioso, una anécdota del día se acerca a acompañarnos, es la magia de la vida.

La persona que nos acompaña reconoce algún atributo que tal vez puede incorporar en su trabajo, quizás en su organización. Una llama queda prendida, ojalá cerca de nuestro corazón. Es la llama, caliente, hoy amarilla, mañana roja, de una nueva comunicación.

Tienes más información en el blog de “organizaciones que enCUENTrAN y CUENTAN cuentos”

logo organizaciones que encuentran y cuentan cuentos

presentaciones de alto impacto (presentaciones con COLOR)

3estuchesEste mismo fin de semana, charlando sobre historias pasadas, me he acordado de un tiempo en el que mi trabajo consistía en realizar presentaciones de una plataforma de tecnologías de la información. Una plataforma que tenía una serie de módulos muy interesantes (despliegue estratégico, cuadro de mando integral, gestión documental, gestión del conocimiento, integración de procesos y sistemas de gestión, medio ambiente y prevención laboral). En esas presentaciones era muy fácil moverse al plano tecnológico, y abrir un portátil, conectarlo a internet, y empezar a pasear por las pantallas que dan salida a los diferentes módulos y funcionalidades de la plataforma. En esas presentaciones, desafortunadamente, también era relativamente sencillo perder el contacto con la persona al otro lado de la mesa, esa persona a la que iba dirigida la presentación.

Es por ello que en esta fase de mi vida, en la que las personas, su desarrollo, su comunicación, es tan importante, haya buscado una forma de conectar con esa persona que ejerce de interlocutora, si es a mi lado, yo al lado suyo, mucho mejor que enfrentada.

Y como el mundo está lleno de presentaciones rimbombantes, y tecnología, y efectos especiales, damos un giro hacia la simplicidad. Nuestro objetivo es que lo que hacemos, para qué lo hacemos y desde dónde lo hacemos, esos son nuestros diferenciales, queden claros, y no se borren de la memoria de esa persona con la que establecemos la relación.

Uno de los medios que utilizamos es la sorpresa. Y la sorpresa empieza antes de empezar la presentación. En vez de una cartera samsonite último modelo, suelo viajar con una cartera de cuero marrón oscuro, de origen marroquí. La compré hace unos años para mi hijo mayor, con la intención de que él le cediese la suya, marrón clarita a su hermana pequeña. El proceso fue un fracaso.  No la aceptó Gorka (nombre de niño aunque acabe en a), ni Maitane (nombre de niña aunque no acabe en a). Tampoco la quiso su madre, que fue quien la eligió. Creo que ya intuyes el resultado. Esa cartera la adopté yo.

A lo largo de los años se ha ido fraguando una relación especial con esa cartera de cuero marrón. Ella es la portadora de las sorpresas que llevo a mis clientes, en forma de piedras, de semillas, de separadores de libros, de libros, de puzzles, de pequeños enigmas por resolver. El último juego que incorporo en mi cartera de cuero marrón son tres estuches, enfundados en una bandolera de tela.

El primer estuche es un estuche de cuero. Verde y marrón, en representación de lo más natural, esta tierra y estos árboles que nos dan cobijo y alimento, lo compré en el rastro y tiene grabada una espiral, en representación del desarrollo personal. Ese camino que recorremos, y que a veces nos hace pensar que estamos de vuelta donde estábamos, en el punto de partida, sin percibir que hemos realizado un proceso en elevación. Estamos en la siguiente capa de la cebolla (más adentro o más afuera, dependiendo del movimiento de cada cual), pero en un sitio conocido.

El segundo estuche es un estuche de tela en el que dominan el azul y el marrón. Artesanal. Arte latinoamericano del perú, realizado en un telar de cintura. Latinoamericano como el movimiento que esperamos protagonizar. Un movimiento que empezó en España y que se fue consolidando con viajes que atravesaron una y otra vez el espacio que nos separaba de esa nueva comunidad, en forma de mar. Qué bonito el concepto de mi juventud de “ultramarinos”, en referencia a los productos que nos llegaban desde ultra mar, más allá del mar.

El tercer estuche es un estuche de madera, otro elemento noble donde los haya. Un estuche pintado con lapiceros de color,  de cinco colores, mira que nunca los había mirado con atención, rojo, naranja, amarrillo, verde claro y verde oscuro, qué curioso que en la madera no nos acompañe el azul.

Al iniciar una presentación, le damos a elegir a la persona con la que charlamos entre los tres estuches, y le pedimos que elija uno. Cada uno de los tres encierra una opción diferente para pintar los monigotes de nuestra presentación, que van saliendo con los movimientos de las pinturas, en perfecta armonía. Pero cada uno de los juegos tiene lo que tiene que tener. Un color azul y uno verde, en representación del juego que desarrollamos en la organización cliente, que no es otro que traer el cielo a la tierra, o traer los valores en forma de comportamientos, observables, observados, y compartidos.  Un color amarillo, desinhibido, para la nueva comunicación que promovemos, y un color rojo curioso, como la creatividad que inspira, que algún día cercano se va a plasmar en movimientos que nos adentran en la innovación.

Cada juego de pinturas, como cada estuche, o la propia bolsa, tienen detrás una pequeña historia. Alguna vez contamos alguna cosa, que deja filtrar un poco de su personalidad. A veces sí, a veces no.

Ahora que la persona que nos acompaña ha elegido el set de pinturas, y guarda en su mente una pregunta, qué nos irán a contar, ahora que el público se ha hecho presente, silencio, se rueda, la acción va a comenzar,

es buen momento de empezar la presentación.

Así lo vimos…

3estuchesmon

También publicamos esta entrada en el nuevo blog de oé corazón:

organizaciones que enCUENTrAN y cuentan cuentos,

organizacionesqueencuentranycuentancuentosmon

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Emilio Botín se hace presente en la última cena

emiliobotinDesde hace un año (creo que con la última reunión ya son 13 meses) me reúno con un grupo de amigos a cenar el segundo miércoles de cada mes en un txoko, ese lugar, sagrado para los vascos, en el que el hombre se resguarda de su mujer. En ese recóndito espacio se da una transformación maravillosa. El hombre sabe cocinar, y no sólo sabe, sino que además cocina. El hombre sabe servir la mesa, y no sólo sabe, sino que además la sirve. El hombre sabe fregar, y no sólo sabe, sino que además friega.

Y el hombre, y esta contribución se la debemos a Joserra (porque los vascos cuando nos reunimos y tomamos dos tintos acabamos las reuniones cantando, “el vino que vende Asunción, no es blanco ni es tinto ni tiene color”, “boga, boga, marinela”, y toda esa  retahíla), además de tener ideas y pensamientos, que tener las tiene, aunque a veces no lo parezca, las expresa, y surgen en ese proceso entes nuevos, pensamientos elaborados, monstruos divertidos.

Alguien piensa que el hombre, además, tiene emociones. Pero esa es una teoría que no está probada, y vamos a tener que seguir experimentando. No hay pruebas concluyentes al respecto, y no podemos aventurar respuestas a esta intriga por ahora, por lo que, para empezar, queda apuntado que el hombre puede cocinar, poner la mesa y quitarla, y entablar una conversación amigable sin agarrarse a mamporrazos y sin insultar.

Nuestro txoko lleva el nombre “a la sal”, y es un invento reciente. No nos caracterizamos todavía por la exquisita logística, ni por la complejidad de los menús. Como ejemplo, lo que nos ha pasado de vuelta de vacaciones. íbamos a hacer un proceso sencillo de plancha de animales del mar, chicharros, sardinas, antes de que se acabe la temporada, quizás algo de atún, hasta que nos dimos cuenta de que la plancha estaba en Segovia. Y como sin plancha (el hombre parece que también sabe planchar) es muy difícil, finalmente cambiamos el menú. Yo propongo hacer una ensalada y unos chipirones en su tinta. Y me ofrezco voluntario. El chipirón no es difícil de hacer, antes al contrario, lo que es terrible es limpiarlo, pero a lo mejor de eso hablamos luego, más de 2 horas limpiando chipirones es algo que no se me va a olvidar fácil. Este miércoles la cena coincide con el partido de basket España-Francia, con resultado hoy tan conocido como adverso, la puntilla para una generación de oro que no supo ganar su torneo en casa, y no llegó tampoco al bronce.  Como Joserra y otro par de compañeros son muy de basket (el hombre sabe jugar al basket, y le encanta la tele), se mueve una propuesta de cambiar el miércoles por el jueves, de cambiar la comida a la tercera semana, y una contrapropuesta para cenar el martes. Finalmente cenamos, como única excepción en estos 13 meses, un martes, el  09 de Setiembre de 2013.

A la cena asiste Antonio por primera vez, un nuevo socio de “a la sal” para cubrir una baja de un compañero. Se sienta en la cabecera de la mesa. Con tupida barba y pelo largo, joven, Antonio podría ser el doble de Jesucristo. A su alrededor 10 compañeros. María Magdalena y Judas han salido a hacer unos recados y todo parece indicar que esta noche se pierden la cena.

Empezamos con las quiches que ha hecho Carlos, otra vez me pierdo cómo se hacen, porque es difícil estar en misa y repicando (a los hombres se nos da muy mal hacer dos cosas a la vez, ya sea los chipirones y aprender cómo se hace una quiche, el sexo y la lista de la compra, conducir y hablar por teléfono, pintarnos las uñas y poner orden entre los niños, un desastre), y que están muy ricas.

Y seguimos con los chipirones, que se han convertido en un juego. Como no me gusta hacer la comida como si fuera rancho (en la mili, los que la hicieron, algo aprendieron), me he traído de casa un juego de sartenes y una cacerola, y he preparado cuatro guisos de chipirón. Vamos a jugar a cuál te gusta más. El 1 es un invento en el que añado a la receta tradicional un poco de fruta (melón y piña) y queso. El 2 es una variante de materia prima, pota en vez de chipirón. El 3 otra variante, jibia en vez de chipirón, y el 4 chipirón chiquitín.

Terminamos la cena, los postres, este primer juego, y Antonio, tras revisar el estado económico, cómo no, de la asociación, y las últimas noticias, nos propone una conversación.

El tema de hoy va a ser la prosperidad. Enrique se queja, ¿es eso un tema? Parece como si un tema de conversación tuviese que ser muy elaborado para ser interesante o para dar desarrollo. La primera respuesta a qué es prosperidad, parece confirmar la duda de Enrique. Prosperidad es una estación metro de Madrid. Yo me acuerdo de una de nuestras dinámicas y entiendo lo que va a pasar. La prosperidad, como palabra abstacta que es, no es nada, al menos hasta que nosotros le dotemos de contenido. A la definición de diccionario siempre le sigue una definición personal, que le da a la palabra contenido, sabor, y a la que asociamos emociones (no está probado en el caso de los hombres). Si ahondamos en el tema, como va a ser el caso, una palabra tan positiva como prosperidad, nos va a llevar a una pregunta, ¿es positiva la prosperidad, o tal vez puede llegar a ser negativa?

emiliobotincirculo

Y te puedes estar preguntando cómo hemos llegado ahí. Muy sencillo. A la prosperidad como metro de Madrid, le sigue una idea, prosperidad como crecimiento, generalmente económico, asociado a un entorno (un pueblo, una comarca, una nación). El concepto de crecimiento lleva asociado dos, el de burbuja económica, por un lado, y el de sostenibilidad. Nos preguntamos qué tanto de ese concepto, prosperidad, es sano, y qué tanto no lo es.

Sin quererlo, el lado material, el lado oscuro de la fuerza, está dominando la conversación. La prosperidad parece ceñirse únicamente a bienes materiales, mayor capacidad de producción, mayores beneficios, y nos estamos desconectando de lo sutil (el desarrollo personal, el conocimiento compartido, el bienestar con mayúsculas, el vivir bien en comunidad, el ser capaces de compartir lo que hay).

Ahí, vuelve a intervenir Antonio, y nos pregunta literalmente. ¿Vosotros creéis que Emilio Botín es una persona próspera? La conversación sigue, y vamos formando todos nosotros un mapa de lo que es la prosperidad. En el mapa de más de un presente se vislumbran las patas de otros conceptos, como compartir. ¿Es más próspero el que más acapara para sí? ¿Es más próspero el que más tiene y ya?

Es la una de la mañana, nos lo estamos pasando bien de nuevo. Una andanada de risas se abre en la noche de Torrelodones. Una persiana que se cierra le sigue. Una voz (la persiana no se ha cerrado, sino que se ha abierto, horror, estamos molestando desde el patio a los vecinos) nos pide que dejemos de hacer ruido. El día siguiente es miércoles, día laborable, el primer día en la vida reciente de Emilio Botín, un día en el que Emilio no irá a trabajar. A pesar de haber cambiado los estatutos del banco para poder seguir trabajando pasados los 72 años, en su nuevo puesto le han dado el día libre. Esa es la noticia buena. En contrapartida, Emilio no se va a llevar nada de las riquezas que ha atesorado en la tierra. Allá donde está se ha quedado con sus obras en vida, con el desarrollo de su ser. Si fue próspero, si fue feliz, si fue poderoso y rico, es una asunto que ya no le tiene que preocupar. Tal vez ocupe un tiempo de la conversación de un grupo de hombres en una cena, rondeando a Antonio, nuevo socio de “a la sal”.

Finalmente, ya hemos recogido y lavado, ni María ni Judas vuelven antes de que nos retiremos a casa. No puedo evitar el pensamiento de que ha sido la última cena de Emilio Botín. Tal vez no nos enteramos y se juntaron a cenar con él.

emiliobotinmon Así lo vimos…

Es miércoles por la mañana. El wasap echa humo para empezar el día, y el grupo se va animando para la próxima cena del txoko, que cuando se celebre también será la última, como ésta, y tenemos fijo nuevos temas de conversación. Una propuesta muy salerosa propone hablar el próximo miercoles (segundo miércoles, ya de octubre) de Esperanza Aguirre. Supongo que el concepto asociado será la esperanza. Otros opinan que es mejor empezar con Mariano Rajoy, en cuyo caso hablaremos de los brotes verdes que no sé por qué me han traído a la cabez la soja, natural o transgénica. O tal vez hablemos del arte de hacer preguntas en vez de implicarse con una respuesta.  El melón de la última cena no ha hecho sino empezar.

En “organizaciones que enCUENTrAN y cuentan cuentos” trabajamos con los valores que se plasman en comportamientos, en un movimiento que asimilamos a traer el azul al verde, bajar el cielo a la tierra. Pero, en contra de los usos y costumbres de empresas de consultoría convencionales, en oé corazón, cómo podemos ser convencinoales con ese nombre, no empezamos con los valores de la organización, sino con los valores de las personas que forman parte del grupo de cuentacuentos.

Permitiendo que la definición de mis valores sea totalmente personal, totalmente mía,  facilitamos que haya una confluencia natural entre mis valores y los valores de la organización en la que trabajo, y a la que doy vida.

emiliobotincirculo2En este proceso de compartir nuestras definiciones de nuestros valores en grupo, trabajamos ese área de confluencia en el que tú eres yo, y yo soy tú, y nos reconocemos.

Emilio, donde quiera que estés, descansa en paz.

chipisalasalmon