#lunesdeperita, sábado sin pepitas, esperitas que han valido la penita

felixalboEs invierno, buen tiempo de naranjas, de lentejas (si no las quieres las dejas) y de peras (el que espera, desespera).

Con el cuerpo de aquella forma, y el espíritu movido, de vuelta de casa de Jaime, encuentro sitio para aparcar a 3 metros escasos de la puerta de casa, subo, enciendo el ordenador, y me encuentro con una bandeja de entrada a rebosar de abrazos.

son abrazos raros, son abrazos a capazos. Son los abrazos de Félix Albo.

leo a Félix, amigo mediterráneo con un corazón así de grande, que tengo la fortuna de conocer ya hace un par de años, con el que todavía no he trabajado, como no he trabajado con Jaime, pero que a día de hoy ya sé que es que sí.

se presenta al grupo de cuentacuentos de oé corazón, y nos regala con unas peritas al dulce.

las peras vienen precididas de un símbolo raro, un cuadradillo como el del teléfono, #, que no sé bien para qué sirve, le voy a tener que consultar, un símbolo raro que tiene que ver con la palabra OCASO, y la palabra ADRAR, peritas al dulce, peritas de lunes que no se van a hacer esperar.

Félix, lo que tú haces es escribir, y contar cuentos, y recitar, y lo que hacemos otros muchos es lADRAR.

te dejo con su relato, y su talento. Yo no me lo perdería. De hecho, no me lo perdí.

bienvenido, Félix. Te esperamos un rato. Qué bueno que ya estás aquí. felixalbomon así lo vimos…

Félix Albo, cuaderno de viaje, OCASO

perita_face

Hay inviernos que nunca dejan de ser otoños. 
Hay días que parece que no se estiren y el frío lo invada todo, las afueras y los adentros
Hay momentos en los que a uno, no le queda más remedio que recogerse y esperar.
En esa espera es cuando se da la contemplación. Miramos un atardecer, el baile de una rama al viento, la caricia imposible de la llama sobre el leño o al pájaro remojando su cabeza en un reguero de agua fría.
No es perder el tiempo. Es parar. Saborear esa pausa desde la plenitud y la calma. Sentir que todo tiene una cadencia antigua, ancestral. Que todo, especialmente la vida, nos rodea a su ritmo y que a menudo vivimos totalmente descompasados y sordos.
El invierno es el tiempo de la contemplación, del receso, de la tregua… Ya llegará la primavera. Ya casi está aquí, ¿la oyes?
felix albo
Tú también te puedes apuntar a sus dulces y tiernas peritas.
#lunesdeperita

no es por el grano, es para mantenerlas alineadas!!!

flicksegún voy revisando videos de estilos de liderazgo y de motivación,

tras cruzarme con el liderazgo pétreo, ése que nos deja huella en el cuerpo y en el alma, el líder que empuja y empuja, más fuerte, más rápido, ein, como primer escalón en el proceso del desarrollo de un líder que al final será un líder inspirador,

y tras escribir algún que otro post de esquemas de nuevo cuño referentes al poder de la palabra en nuestras vidas y a una nueva comunicación, con vídeos de Maturana, o de Echeverría,

compongo un news, nuestra comunicación periódica, relacionado con la aplicación del cuentacuentos en ámbitos en los que no es habitual, como la gestión de compras o la gestión de fábrica, y me imagino dos imágenes de una película infantil bichos, las hormigas, o Flick, la hormiga inventora, en representación de las denodadas hormigas, y Hopper, el saltamontes listo, en representación de los malotes de compras,

hopper(pobrecitas hormigas, cómo le miran…)

y paseo por internet hasta encontrarme con un discurso precioso, un ejemplo del desde dónde y del para qué de un malote de tomo y lomo.

Lo vuelvo a escuchar, lo vuelvo a ver, me vuelvo a reír, no lo puedo remediar. En este mundo tan cómodo en el que a veces el trabajo parece estar tan cerca de los trabajos forzados, y vivir la vida tan cerca de sobrevivir, da gusto cómo uno o dos lo tienen claro. El Hopper con los motivos para mantener una situación, y Flick con su ilusión desbordante por crear, por inventar, eso que ahora se llama innovar.

Pero hoy no vamos a hablar ni del uno ni del otro, sino del discurso.

Un discurso que, aunque no coincida totalmente con mi ideario, me parece genial. Cuando sea malo malote, ya que creo que en esta vida no voy a desarrollar el rol de jefe, quiero ser como él. O hacer películas para Pixar.

hoppermon   Así lo vimos…

una película es genial cuando hay unos pocos caracteres, diferenciados, con un discurso particular y una forma de ser definida.

El hermano de Hopper, qué bueno, pocas veces un secundario es mejor, la reina, la princesa Atta, su hermana menor, Flick, el maestro de ceremonias de los funambulistas / cirqueros, cada uno con su personalidad, qué pena que no me quedé con sus nombres. un despliegue de personalidades singular.

una película es eterna cuando te ha hecho reír, y cuando te ha hecho pensar. Sobre lo que sí y sobre lo que no. Sobre tu mundo y la realidad.

Acaba la película, y nos damos cuenta de la dimensión del entuerto. Un hormiguero chiquitín en un trozo de tierra perdido en ningún sitio, cerca de un río. Como tu vida o la mía en este mundo taaaaan grande y tan bonito, bañado de toda esa importancia personal, cirqueros, artistas, funanbulistas, de actuación en actuación.

una película es tuya cuando la quieres recomendar, sin más

Bichos

sonrisas a la sal (creando comunidad)

empanadaayer, primer domingo del mes de noviembre del 2013, 7 compañeros de viaje nos juntamos a hacer grupo. La disculpa era un taller de comida creativa y de cuentacuentos tontos, pero el fin último es el de hacer grupo. Un grupo que no cogió forma en el 2012, porque no era el momento ni las formas. Aunque entonces no lo sabíamos, teníamos camino por andar. Como en su dia no forzamos, las cosas se han ido asentando. Y como arrieros somos,  los proyectos personales se han ido definiendo, tomando forma, en el camino nos seguimos encontrando.

ayer, primer domingo del mes de noviembre del 2013, nos juntamos 5 chicos y 2 chicas, y faltaron 5 chicos y una chica más, por lo menos, según mis cuentas. Sigue leyendo

buscando un libro de Bernardo Atxaga, me compré tres pasteles

30añostorerosmuertosEs domingo por la mañana. Estoy en casa de mi madre, de visita. Por algún extraño motivo, tal vez porque yo viví aquí, y porque mi estantería de libros está en este que fue mi cuarto, que ha variado bien poco en los últimos 20 años desde que me fui, o tal vez porque me tocaba, me he acordado de un libro de Atxaga, Bernardo Atxaga, un escritor muy rico que disfruté de joven. Me encantó Obabakoak, y luego leí otros dos tres libros suyos. Por algún extraño motivo me he acordado de un cuento suyo, que habla de un encuentro con la muerte, un cuento reformulado, que no estoy seguro si forma parte de obabakoak o de una recopilación de historias y cuentos suyos.

El hecho es que, si tal libro existe, no lo he encontrado en casa. He entrado en internet y me he puesto a ojear su bibliografía y otros temas (la casa del libro, …), con la fortuna de encontrarme una publicación de hace una semana en la que Bernardo ha editado un nuevo libro de cuentos, o alfabeto de pulgas, que se puede adquirir con el Diario de Noticias.

Ha sido tal mi alborozo que he bajado escaleras abajo, he cogido el coche y me he acercado al quiosco más cercano. «No, no traemos esa publicación. ¿Diario de Noticias de dónde, de Vitoria, de Navarra?» He mirado de nuevo la página y me he dado cuenta de que no, que se edita con el diario de Navarra, no lo voy a conseguir en Getxo, una pena. Y mira que ayer mismo estuve en Navarra, dando un paseo por Muruzabal y Estella, manda narices.

Bueno, intento de nuevo en un quiosco más grande, en el centro del pueblo, y no es posible. Voy a tener que buscarme la vida desde Madrid.

Para celebrarlo, paso por la pastelería Galderetxe, y me pregunto si comprar pastelitos pequeños, al peso, medianos o grandes. La señora delante mío compra uno mediano y se lo envuelven como tesoro. Escucho que le cobran 1,55. Cuando me toca el turno, le pregunto a la señorita cuánto cuestan estos pastelitos, y me dice que 1,55. «karay, hace cuánto que no compro pasteles», pienso para mis adentros. No sin esfuerzo le pido que me ponga tres, un borracho, un ruso, y otro de éstos, «no mejor este, este milhojas, por favor». Contemplo cómo la chica envuelve mis tres tesoros con mimo.

Ya de vuelta a casa, comento que no he encontrado el libro pero no me he dado por rendido. Mientras lo compro, quién sabe si pueda, leo la entrevista de Atxaga en el periódico. Una pasada lo que se puede hacer desde el móvil hoy en día. El día que incorporen la posibilidad de ducharse, van a ser aparatos perfectos.

Un tío interesante Atxaga, una entrevista sin desperdicio, como él título que nos regala el periodista que le entrevista:

«La realidad es que no hay paraíso sobre la tierra, las soluciones casi siempre están en uno mismo»

Puedes leerla haciendo clic en este link.

Entre otras cosas, Atxaga nos habla del sentido del humor como vía de escape positiva y la influencia de la zona de flotación, esa zona sin presión en la que se pueden hacer muchas cosas de otra forma.

Me llaman a comer. Un marmitako estupendo en la mesa, música de los Toreros muertos, 30 años de éxitos, en el tocadiscos de ama, porque mis discos de juventud también me esperan cada vez que vuelvo de visita, nadie más utiliza el cacharro, qué soledad más grande. Discos de vinilo, un libro de Bernardo, mi agüita amarilla, el solcete en el salón y en mi ánimo, cuando vuelva a Madrid seguro que encuentro alguna forma de comprar «Alfabeto de las pulgas y otros textos sueltos».

Mientras me afano, unos espárragos con mahonesa, un marmitako casero, y tres tesoros hacen, poco a poco, su efecto. Domigo, 15/09/2013. Regadito con vino de Rioja, y murmullos de mar, ya estamos en otra canción, obra y creación de Toreros Muertos, que titularon su primer disco (y no sé si último) 30 años de éxitos, mira tú qué cachondos.

30añostorerosmuertosmon Así lo hemos visto …

El día después, ya lunes, mira que me encantan los lunes, sigo buscando cómo comprar «Alfabeto de las pulgas y otros textos sueltos» en Pamplona. Llamo a la editorial del periódico, y me dan la dirección de la oficina comercial, Leire, 13, muy cerquita de la ciudadela. Ya sólo necesito a alguien que me haga el favor de pasar a recogerlo. Al de un rato, para finalizar la mañana, me reúno con Carlos y Paco. Qué curiosa es la vida. Les cuento la historia. La hermana de Paco vive en Pamplona. El hermano de Carlos trabaja como visitador de hospitales en la zona norte (Burgos, País Vasco, Navarra, La Rioja). Todo parece indicar que sí, que vamos a volver a tener pulgas de Atxaga por casa.

Por si te apetece celebrarlo a ti también, te dejo con un poco de musiquita.

Este post es parte de la colección de community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, un nuevo desarrollo de oé corazón que conjuga la tecnología (las redes sociales internas y externas), los cuentacuentos (con las claves para que una historia se te quede “pegada”) y la seducción (porque dejamos de vender para que nos compren, sea cual sea nuestro “producto”). Cuéntamelo otra vez, Sam.

Si quieres, también nos puedes acompañar en linkedIN, unidos dentro, qué bonito: community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, un movimiento natural como la vida misma.

en la baja edad media ya sabíamos hacerlo

mibiotekeAntes, mucho antes de que apareciese la imprenta, incluso de nuestros primeros códices manuscritos, o lo que es lo mismo,… érase una vez en la historia, que el hombre, y la mujer, tanto monta, monta tanto, sabía contar historias.

Se les llamaba juglares, cuentacuentos, bufones, o con otros términos más familiares, como mamá, papá, abuela, el tato, … Algunos eran hombres de a pie, otras eran grandes sacerdotisas y miembros de la clase dirigente. Todos ellos tenían un don: sabían contar historias.

Llegó la imprenta y se jodió el invento. Porque una vez que se pudo imprimir y distribuir el saber en largas tiradas, menguaron las bondades e influencia de los monjes, que acumulaban saber en incunables manuscritos, cuidadosamente elaborados y guardados (ver el nombre de la rosa para más información), y de los juglares, Sigue leyendo