hoy todos los grandes fracasadores del mundo somos un poco Messi

no veo el partido de Argentina y Croacia ayer noche, ya que hemos quedado a cenar con Marga y Javier, pero sí reviso antes de acostarme el resultado, 0 – 3, contundente como pocos, en un deporte en el que se gana muchas veces por un gol,

un resultado que deja a Argentina contra las cuerdas, por no hablar de dónde le deja a Messi, éste tenía que ser el mundial de Messi, en la opinión de Relaño, algo que no tiene pinta de llegar a producirse,

no parece que Argentina ni Messi levanten vuelo de esta espesura, des-ánimo que se convierte casi en depresión, si recopilamos las fotos que los diarios deportivos nos muestran tras el partido,

des-ilusión que se ceba año tras año en un país que vive como pocos el fútbol, y que no entiende que tanta pólvora, si juntamos a Messi con Higuaín, al Kun Agüero con Dybala, no tenga mecha que la prenda,

tal vez ahí radica una de las claves de este juego tan raro, que los hombres practican con el pie, con lo fácil que es jugar con las manos, un deporte de equipo que requiere un balance,

atrás – adelante, pasando por el medio, derecha – izquierda, pasando por el medio, tal vez por eso Ceballos se rinde al partidazo de Modric, ese jugador que también ostenta el número 10, que juega en el medio,

en el Madrid y en la selección de Croacia, un jugador que se harta a jugar, a la menor ocasión, y tiene muchas en un partido, en una situación del campo, un poco más atrás, un poco más al centro, que le permite llevar la manija de su equipo,

tal vez a Messi le hace falta que Modric esté en su equipo.

   así lo vimos…

en la mirada al suelo me acuerdo de una tira de Mafalda, también argentina, y del des-ánimo que prende en su amigo Felipe, el depre de la cuadrilla, un depre que a veces también es un poco flojo,

y me pregunto qué es antes, el huevo o la gallina, no tengo ilusión porque sé que no voy a conseguirlo, o no lo consigo, por lo que no tengo confianza para la próxima, y la ilusión se difumina, y con la ilusión el enfoque, y el trabajo orientado al resultado,

y me pregunto cómo se sale de esa dinámica de bajas prestaciones, en la que de vez en cuando también cae un joven de 10, que algunas personas consideran el mejor jugador de fútbol de todos los tiempos.

Messi tiene un tono melancólico en la derrota que es bien diferente al tono rabioso de otros jugadores, no sé por qué no me imagino a Alfredo di Stéfano melancólico, ni a Ronaldo, ni a Pelé, tampoco a Maradona,

tal vez por eso hoy estamos hablando de la depresión y la des-esperanza, en vez de hablar de la ira y la re-volución, y de ese genio que a veces hace falta para dar un puntapié en la cancha, o a un contrario, y darle la vuelta a la situación.

hoy, todos los melancólicos del mundo nos hacemos uno con Messi, uno de los grandes fracasadores de este mundial, si un milagro no lo arregla.en el código de colores de 7 emociones la tristeza es naranja, como la equipación de Willy Caballero, otro que podría estar bien triste, después del regalo, gol del portero, porque no hay tercero sin el segundo, ni segundo sin el primero,

en vez de azul, ya sé que en otros modelos el azul está relacionado con el sentirse bajo, I´m feeeling blue, me siento depre, o como el blues, sentimiento descarnado hecho música.

el azul oscuro (o índigo) en 7 emociones sirve para identificar la emoción de la comprensión, la menos visible de las emociones, es tan invisible que no voy a ponerme con ella hoy, la dejamos en paso,

mientras que el azul clarito (o celeste) está asociado con el orgullo, esa emoción que a la albiceleste, y mucho me temo que a Messi, le va a costar recuperar, porque la energía se ha ido al traste,

vibrando en la tristeza, sí, porque tenemos una pérdida que aceptar, tal vez no somos tan favoritos como dice nuestra historia, quién sabe si desde ahí seamos capaces de recuperarnos, trazar un plan,

o tenemos que llegar al rojo, al miedo, y tocar fondo, para iniciar desde ahí, desde esa energía que me dice “no soy” un proceso de re-construcción personal, que acompañe a la re-construcción del yo soy del grupo, 

un proceso que no siempre es instantáneo, tal vez lleva unas pocas semanas, unos meses, unos años, en una aventura que acompaña al grupo, mientras otras personas siguen escribiendo la historia de este mundial.


7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Schamer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

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un momentito de lucidez (a momentary lapse of reason)

paseo con Silvia y le explico, realmente me lo explico yo mismo, cómo me he encontrado sumido unos meses en nowhere, en ningún sitio, tal vez desde abril, y poco a poco voy despertando,

no estoy de subidón, como otros años, en el umbral que separa octubre de noviembre, allá por el 31 de octubre, fecha de muertos, una fecha que tiene en mi historia de vida un efecto “resurrección”, quién sabe por qué marca un antes y un después,

algo ha cambiado este año, en el que abril ha dado paso a agosto, y agosto a diciembre, en una tendencia medio pesada, y tras estas navidades “interiores”, algo se estaba reponiendo dentro, he debido estar en vagotonía,

empiezo a sentir signos de despertar, quién sabe por qué mi inconsciente se entreacuerda, no estoy seguro, del título del nombre de una canción, a momentary lapse of reason, no sé ni de quién es, pero lo busco en la biblioteca de Youtube,

todo parece indicar que no es una canción, sino un álbum de Pink Floyd, y le doy al play, con la primera canción del listado, signs of life, signos de vida, y me pregunto qué va a pasar ahora que parezco despertar,

y me sonrío, si medio-dormido soy capaz de mantener un mínimo de actividad, y hacer mis cositas, ahora tenemos que experimentar con los primeros signos de vida alrededor, el oso despierta del letargo invernal.

   así lo vimos…

veo la foto del álbum, un hospital en una playa, y me sonrío, qué triste, qué melancólica, como el estado de este año pasado, el 2017, como el Mikel que recuerdo en mi juventud, con un proceso de separación entre mis padres muy duro,

qué curioso, tras estas navidades en las que rememoro la figura de mi padre muerto hace una pana de años, en el 92, hace ya 25 años, y en las que no me he juntado a celebrar las fiestas en casa de mi madre,

y siento hasta qué punto he estado solo, mi – me – conmigo, rumiando algo, acompañado por mi amiga la tristeza, ahora toca un poco de rabia buena, con la ayuda del orgullo sano, ese que me dice “Mikel, eres la pera limonera”,

como tanta y tanta gente, como tú también.

la tristeza tiene un componente de creatividad, que nos ayuda a salir de donde estamos, por medio de un plan, claro, esto es lo que me pasa, he estado alumbrando en estos 9 meses un plan,

de la misma forma que un bebé se forma en el vientre de una mujer en el proceso de un embarazo,

un plan que empiezo a verbalizar y a compartir, un plan que visualizo como un proyecto en colaboración, con diferentes contrapartes, con apoyos que tal vez vengan del mundo de la educación, de la salud, de la conciliación, de la diversidad,

tenemos que explorar diferentes caminos, para que sea lo que tenga que ser, ahora toca compartir el plan desde nuestra mejor intención y observar las respuestas (eso es atención),

porque lo que tenga que ser será, mientras ya está siendo.

y me sonrío, tras Signs of life, signos de vida, viene Learning to fly, aprendiendo a volar, espero que esto no sea un momento transitorio de lucidez, antes de volver, de nuevo, al pozo, sino un momento fugaz al que acompaña otro, y otro…

A Momentary Lapse of Reason es el decimotercer álbum de estudio de la banda británica de rock Pink Floyd, lanzado al mercado en septiembre de 1987. En 1985, el guitarrista David Gilmour comenzó a reunir a músicos para dar forma a su tercer álbum en solitario. Sin embargo, para finales de 1986 cambió de idea y decidió que el nuevo material serviría para un nuevo álbum de Pink Floyd. Para ello decidió volver a contar con el batería Nick Mason y el teclista Richard Wright para el proyecto. A pesar de que por motivos legales Wright no podía ser readmitido como miembro de la banda, él y Mason ayudaron a Gilmour a poner a punto lo que sería el primer álbum de Pink Floyd desde el abandono del letrista y bajista Roger Waters en diciembre de 1985. Se grabó principalmente en el estudio de Gilmour, Astoria, construido en una casa flotante. La producción estuvo marcada por una disputa legal entre Roger Waters y la banda respecto a quién debía tener los derechos sobre el nombre de “Pink Floyd”, disputa que no se resolvió hasta varios meses después del lanzamiento del disco. A diferencia de la mayoría de los álbumes de estudio de la banda, A Momentary Lapse of Reason no tiene un tema central, pues se trata de una colección de canciones de rock compuestas en su mayoría por Gilmour y el músico Anthony Moore.

qué curioso que este álbum sea el número 13 de esta mítica banda de Rock, y el resultado de la colaboración de una parte de la banda, tras lo que parece ser una dura disputa, porque a veces toca pelearse, separarse, y aceptar la pérdida,

y lamerse las heridas, con la ayuda de nuestra amiga la tristeza, para que lo nuevo aparezca.

 

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, que compartimos desde este enlace.

 

like a fool

me encuentro escuchando música con “like a fool”, una canción de la banda sonora de Begin Again, una peli de esas entretenidas, para ver y repetir, una canción que nos habla de la tristeza y de la pérdida,
una canción de la que copio la letra, en inglés,
We take a chance from time to time
And put our necks out on the line
And you have broken every promise that we made
And I have loved you anyway
Took a fine time to leave me hangin’ out to dry
Understand now I’m greivin’
So don’t you waste my time
‘Cause you have taken
All the wind out from my sails
And I have loved you just the same
We finally find this
Then you’re gone
Been chasin’ rainbows all along
And you have cursed me
When there’s no one left to blame
And I have loved you just the same
And you have broken every single fucking rule
And I have loved you like a fool
y de la que encuentro la versión sub-titulada, en castellano, y que copio también, a continuación,
Nos damos la oportunidad de vez en cuando
y ponemos nuestro cuello en la línea,
y has roto cada promesa que hicimos,
y te he amado de todos modos.
te tomó buen tiempo dejarme,
bastante al extremo,
Entiendes que ahora lloro,
Así que no desperdicies mi tiempo,
porque te has llevado todo el viento fuera de mis velas,
y yo te he amado de igual manera.
Finalmente encontramos esto,
y te has ido,
persiguiendo el arco iris por ahí,
y me has maldecido,
cuando no hay a quien culpar,
y te he amado de la misma forma.
Y has roto cada regla de mierda,
y te he amado como una tonta.
una canción en la que nos explican esa extraña sensación que nos aporta nuestra amiga la tristeza en nuestras vidas.
   así lo vimos…
7 emociones, creative commons, es un modelo de responsabilidad emocional inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe, con la que nos encontramos cuando salimos a buscar el arco iris,
arco de colores en el que nos apoyamos para explicar nuestro precioso mundo emocional, tristeza incluida,
7 emociones, un modelo de responsabilidad emocional que integra el mundo del tener y el mundo del desarrollo personal y de las comunidades (el mundo del Ser), y que puedes descargar desde este enlace.

el viaje del ave Fénix

recibo una invitación poziktiba de Pablo Cueva para asistir a un evento en Bilbao, el viaje del ave Fénix,

este chico tan majo que conozco hace apenas 3 años, esa sonrisa franca, rica, abierta que me anima de vez en cuando en una conversación presencial o por teléfono,

ese cariño relativamente reciente que crece en el tiempo, en la cercanía y en la distancia,

que me remite esta invitación poziktiba, mezcla de pozik (contento, en euskera), y positiva, una invitación a una taller que se celebra el fin de semana que entra, y a la que no voy a poder asistir, a no ser que el avión de papel se convierta en avión real,

si te parece te dejo con el vuelo del Ave Fénix…

En el fondo de lo que hablamos es de reconstruirse, de reinventarse, de rehacerse, de recuperarse. Pero tal vez este viaje no solo pueda describirse con esos verbos. Tal vez haya que hablar también de la posibilidad de crecer, de mejorar, tal y como nos muestra la evidencia científica, sobre resiliencia. ¿Cual es el mapa que usar? Y dentro de éste, ¿cuál es el trayecto a elegir?

Mapa. No hay otro que el de la realidad. Pero, cuidado… La realidad vista desde el punto de vista más objetivo, más amplio. Un mapa en el que quede impreso tanto la adversidad a la que nos enfrentamos como nuestros apoyos para hacerlo. Una realidad que exprese el camino hecho, sin censura, que incluya las autopistas de la satisfacción y el orgullo y las zonas en las que hubo que hacer camino. La intensidad emocional tiende a alejarnos de una parte de nuestra realidad puesto que amplifica parte de lo que nos rodea. No hay mejor herramienta que un mapa detallado y una brújula que nos oriente dentro de su inmensidad.

Brújula. La dirección que seguir es la de mejorar, la de recuperarse. La inteligencia, para mí, implica necesariamente la positividad. Esto implica que, por muchas razones que se pueda tener para quedarse en el terrero de la pérdida y/o del dolor, lo sano supone seguir con la vida, no pararse, no estancarse. Por ello nuestra brújula debe indicar el bienestar. Y la demostración de que avanzamos es estar más cerca de la meta.

Itinerario. ¿Cómo se llega? Es evidente que cada uno debe descubrir su propio camino, pero sí es verdad que podemos aportar algunas recomendaciones:

  •  Ponerse en marcha. Difícilmente se llega a ningún lado sentado.
  • Dibujar una meta en el horizonte y encaminarse hacia ella. Si no tenemos metas tan voluminosas nos valdrán los objetivos diarios, los pasos en los que me voy a centrar hoy.
  • Ir acompañado. La mayoría de los viajes son más entretenidos y seguros cuando se comparten con otros.
  • Aceptar e integrar lo negativo como propio de nuestro camino y, en paralelo, desear llegar a nuevos lugares en los que puede que nos encontremos mejor.

Coraje y paciencia. No hay cambio sin esfuerzo, sin insistencia, sin lucha. Muchas veces el camino no es claro pero se trata de seguir avanzando. Teniendo mapa, brújula y ruta solo resta la determinación confiada combinada, a veces, con la espera a que el camino se despeje o la espesura se abra. Pasamos la vida haciendo trayectos más o menos cortos que nos llevan de lo negativo a lo positivo y viceversa, básicamente porque la vida es diversa y con ella nuestra forma de posicionarnos ante ella. Interpretamos la realidad como favorable y/o desfavorable cuando, a veces, solo es facilitadora o obstaculizadora de nuestros deseos. Es decir, interpretamos la vida y le asignamos una polaridad cuando muchas veces ésta no es más que una proyección de nuestra voluntad. La verdadera positividad o negatividad de la vida requiere de perspectiva para ser descubierta porque de lo contrario equivocarse es lo más fácil.

Comparte este evento en Facebook y Twitter Esperamos que puedas venir.Un saludo, Pablo Cueva López.

y me observo publicando estas líneas en wordpress, des-obedeciendo a Pablo, vestido con una camiseta de NAVEGA, un barquito de papel, qué curioso, hecho con el mismo material con el que Pablo construye su avión poziktibo,

y pienso que tal vez los mismos principios que rigen el vuelo del ave fénix son aplicables a la navegación espacial y a la navegación marítima, a saber, mapa, brújula e itinerario, coraje y paciencia, para empezar.

   así lo vimos…

y soy consciente de esta “causualidad” que conecta hoy el avión de papel con el barco del mismo material, y con la conversación que mantengo justo ayer con Julio Borrell, para utilizar NAVEGA en el sistema de gestión de calidad de su organización,

quién sabe si este barco de papel, cual ave fénix, también puede resurgir de sus cenizas, esparcidas en cualquier espacio de este amplio aire y mar azul, no podía ser otro el color.

y no sé por qué conecto el vuelo del Ave Fénix con la pérdida, y con la emoción de la tristeza, esa emoción que nos ayuda a trazar un plan, que se va a desarrollar con coraje y paciencia, déjame que incluya la palabra perseverancia,

que nos ayuda a desarrollar el plan, dale que te pego, hasta llegar al azul clarito del orgullo humilde, orgullo sano, azul clarito, ese color que me gusta más y más, cada día un poco más.

desde organizaciones con espíritu y corazón promovemos el desarrollo positivo de personas, grupos y organizaciones, mediante el desarrollo del campo de la atención y nuestra mejor intención.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, creative commons, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que nos acompaña en nuestra navegación, un modelo que tú también puedes utilizar.

 

no necesito nada, todo lo necesito

a medio camino en el traslado que le acerca a Silvia a mi casa, enlazamos una conversación con Diógenes, el del mito, una conversación en la que reviso lo difícil que es para mí tirar cosas,

desprenderme de recuerdos, incluso de cachivaches, un ordenador que dejé de utilizar hace 6 años, otro que dejé de utilizar hace 10, aquel equipo para backups que nunca llegué a utilizar y se hizo viejo en el trastero,

mil y un ciento de porquerías que pueblan las baldas de los armarios, y cajas y estanterías en el trastero,

es curioso, en mi vida del día a día mi actitud no llega a la de un monje trapense, pero ahí le va, con dos pantalones, dos zapatos, 3 camisas y dos jerseys, y algo de ropa para el frío he hecho un invierno,

en verano algo parecido, incorporando unas alpargatas y unas chanclas de plástico para la playa o la piscina, y sin embargo mis baldas están atestadas de ropa, decenas de todo, para dar y tomar,

resulta que Diógenes va a tener razón, parece que puedo vivir con casi nada, pero gracias a él lo necesito todo.

   así lo vimos…

y me pregunto cuál es mi capacidad real de tirar, y mi capacidad de vivir con menos, porque, muchas veces, menos es más.

en el proceso de integrar dos casas en una aparece una necesidad de tirar, o de contratar un guardamuebles, todo parece indicar que Silvia se ha decantado por la primera opción, y me ha arrastrado a mí en la misma dirección,

buena dirección,

hasta que sólo quedan unos restos que ya se encuentran, mudanza terminada, fase superada, en un contenedor, en el que seguramente mi amigo Diógenes estará llorando, ese ordenador es miiiiiiiiiiiíooooooo,

este cachivache tambieeeeeeeén.

este proceso de librarse de lo prescindible tiene mucho que ver con la emoción de la tristeza, que acepta las pérdidas de todo aquello que amamos, una de las 7 que componen las 7 emociones

7 emociones, creative commons, es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que puedes descargar desde este link, antes de echarlo al  contenedor

falso positivo

observo como mi pareja, Silvia, llora desconsolada, en medio de su última mudanza, y digo en medio porque ayer trajimos toda la ropa de verano, y pasado mañana movemos sus muebles,

e intento hacer un espacio en esta mañana de sábado para su estado emocional, que corresponde con una tristeza profunda, de alguna forma está dando cierre a una etapa de su vida, a su anterior matrimonio,

y a la separación de Paula, su hija mayor, su hija pequeña, porque sólo tiene una niña, que ya ha cumplido los 19, y se marcha a vivir con su padre, quién sabe si sólo busca una cota más alta de libertad,

e intento sintonizar con esa energía que le mueve, un ejercicio siempre complejo éste de la empatía, no es tan fácil como pensamos calzarnos y pisar con zapatos ajenos, porque,

¿cómo puede un hombre, normalmente más racional, más frio, más mental, acercarse a este mundo tan profundo, tan intuitivo, tan, hasta cierto punto de vista, visceralmente instintivo e irracional de una mujer?,

¿cómo podemos acompañar el dolor profundo de una persona, la tristeza por la pérdida no realizada, en profundo proceso, el miedo que no se atreve a expresarse?, claro, ¿cómo va a expresarse el miedo, acongojado como está, ante lo que teme?

En eso estoy,

y me doy cuenta de que hay veces, muchas, más de las que pensamos, en las que de poco o nada sirve conectar con esa actitud positiva, tan de moda, que nos han vendido, sí, actitud positiva a nivel personal y en las organizaciones,

tenemos que estar bien, y todo es cuestión de actitud,

un enfoque bien simple éste de la actitud.

Porque a veces nos toca conectar con el miedo profundo, que se pierde en las entrañas de nuestra propia vida, o de una vida más allá de nuestra vida, en forma de transgeneracional,

quién sabe si este miedo entronca con el de mi madre, con el de mi abuela, con el de una estirpe de mujeres desposeídas, o maltratadas, quién sabe si lo más sensato hoy es hacerse presente, y acompañar esta emoción,

¿toca miedo?, ¿toca tristeza profunda?,

sea lo que sea estoy aquí,

y siento no poder ponerme tus zapatos, que sólo son tuyos, Silvia, y sólo tú puedes sentir en la profundidad que sientes hoy, ojalá que mañana puedas comprender el origen de esas emociones,

muchas veces comprender nos libera,

espero que mañana, o la semana que entra, o en la próxima primavera, te encuentres mejor.

   así lo vimos…

falso positivo es ese proceso en el que no nos dejamos vivir un proceso, normalmente negativo, nos gustaría estar bien pero lo tapamos, hoy no vemos la salida al túnel, pero hacemos como si nada, yo estoy fenomenal,

y anidamos un miedo nuevo dentro de otro más profundo, y alargamos de forma eterna un duelo, hace 7 años que me divorcié, 5 que perdí el trabajo, 4 desde que mis hijos se fueron,

3 desde que no te dije que te quiero,

hagas lo que hagas, y estés como estés,

y hoy toca miedo profundo, o tristeza, quién sabe por qué.

 

 

 

en algún sitio, en algún tiempo, volveremos a encontrarnos

la tristeza es esa emoción que nos permite aceptar las pérdidas, ésa es la naturaleza positiva de la tristeza, porque, como seres materiales que somos, nos apegamos a las cosas que nos dan seguridad, que nos preservan del contacto directo con el miedo,

¿tememos al frío?, pues nos apegamos a una casa que nos protege, a nuestra ropa, a tantas y tantas cosas materiales,

y construimos apegos que van más allá de las cosas físicas, y se internan en el mundo de las relaciones, ¿tenemos miedo a estar solos?, pues construimos relaciones, que nos preservan de la soledad,

y claro, en un momento de la vida perdemos la casa, se estropea ese jersey que tanto me gusta, mi favorito, ya convertido en trapo, perdemos esa relación, esa chica que tanto quiero ya no es amiga mía, ya no me ajunta, ahora me maltrata o me abandona,

¿qué ha ocurrido?,

sea lo que sea nos toca contactar con la pérdida, y, si nadie lo remedia, con las fases del duelo, nombre que le damos al proceso cuando la pérdida es significativa, no va a ser fácil, no, pero es un proceso que tenemos que pasar,

y no puedo evitar contactar hoy, 5 de Julio, cumpleaños de Maitane, mi hija mayor, con ese proceso que le lleva a vivir a México, tan cerca en los mapas y tan lejos en la realidad, hace casi 4 años,

e intento ilustrar esta sensación que me saca de la cama de madrugada con una canción en la que un grupo de rock llora la pérdida de un amigo, que les espera al otro lado del umbral víctima de un pasón, de una sobredosis,

muchas veces el que juega con fuego se quema,

y contacto en este espacio oscuro, todavía no ha amanecido, tan profundo, con “wish you were here”, de Pink Floyd, esta canción que hoy dedico a Maitane, mi hija mayor, de la que me gustaría estar más cerca, mucho más cerca,

Maitane, te quiero, te extraño, y te deseo lo mejor en la vida, hoy también, el día de tu 15 cumpleaños, con la confianza de que en algún sitio, algún día, volveremos a encontrarnos.

    así lo vimos…

7 emociones, creative commons, es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe,

un modelo que entiende y explica el mundo emocional desde el arco iris y la energía vibracional del color, tan similar a la energía vibracional de la emoción, en un viaje que nos lleva a recontactar con la luz focal del sol, en el mundo material,

y con la luz difusa de infinito, en un viaje de desarrollo espiritual,

porque, nos pongamos como nos pongamos, y hagamos lo que hagamos, no lo vamos a poder evitar, hay una realidad que nos supera, aunque no la entendamos, en última instancia, todas, tú y yo, somos luz.