el viaje a la positividad (y las digresiones del dragón)

Recibo este correo de Pablo Cueva, que nos invita con esta foto de dragones vascos aunque mucho me temo que la foto está sacada en otros territorios, quién dijo miedo, a un viaje que espero te parezca la mitad de interesante que a mí …

En el viaje a la positividad emocional encontramos tres paradas que aportan al viajero distintas herramientas con las que profundizar en el tránsito a realizar. En esta charla explicaremos de forma específica la importancia de la ilusión y de la alegría como emociones que nos orientan hacia la positividad. También abordaremos algunas técnicas para conseguir captar más de ambas emociones en nuestra vida cotidiana y, con ello, facilitar el objetivo que nos proponemos.

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y me sonrío al observar esta extraña foto en la que el mundo no está a nuestros pies sino a nuestras espaldas, ¿tal vez nos ponemos el mundo por montera, en nuestra mochila particular?,

un mundo en la mochila de un extraño ser, parece un ser humano, un humanita en vez de un dragón, que exhala humo, quién sabe si es el preludio del fuego o es el final de las llamas que acaba de exhalar.

   así lo vimos…

aupa y poziktiba son dos palabros que me recuerdan a mis orígenes, en el remoto norte, ese extraño y rudo territorio, tan parecido a la irredenta aldea gala de Asterix, en el que parece que nos preguntamos continuamente:

¿quién dijo miedo?

y pienso en el tránsito emocional que todas nosotras tenemos que hacer para que la ilusión y la alegría sean estados consistentes en nuestras vidas, porque las energías más lentas son muy potentes, y nos atan a la tierra,

y aquí estoy hablando de las 3 emociones de nuestro mundo material, la  ira – la tristeza – el miedo, qué difícil es mantener una relación consistente con la ilusión y la alegría cuando el miedo campa a nuestro alrededor,

ya sea bajo nuestros pies o bien dentro en nuestra mochila, tal vez por eso hoy termino el desayuno con Silvia hablando de un par de actividades, convertidas en rutinas, que nos permiten contactar con esa energía positiva,

de una forma sostenida en el tiempo, hoy sí, hoy otra vez, hoy también,

y me cuestiono cómo vibrar más continuo en las energías altas de la alegría y la ilusión, voy a preguntarle a Pablo, tal vez él le conoce al chico que era dragón y no tenía miedo a los jabalíes ni a los romanos, ni a los benditos Asterix y Obelix,

tal vez porque todos ellos le temen a él, el chico dragón.

y en la digresión en la que me encuentro sumido esta mañanita de otoño, en un viaje de la positividad – la ilusión – la alegría al miedo, mira que sí que hemos evolucionado a peor, esto es involución en vez de evolución,

me pregunto a qué le tendrá miedo un dragón.

en el viaje a los hábitos positivos, actividades positivas, convertidas en rutinas, alrededor del té,

re-contactamos con esas prácticas diarias de respiración consciente del Arte de Vivir (a retomar), y la auto-hipnosis que Silvia acaba de aprender en un taller con Jean Guillaume Sales, a ver cómo la integra/mos en el día a día (a incorporar),

la comida sana, el paseo o el ejercicio diario, y este espacio que se va abriendo en nuestras vidas, un ratito para hablar de cómo nos sentimos (en proceso), ejercicios sencillos con los que podemos contactar con una energía,

no necesariamente relacionada con el aroma a chamusquina ni con el humo de nuestro amigo el dragón, que nos permite este ejercicio en elevación.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional que nos permite viajar de forma consciente desde el miedo a la alegría, del rojo al violeta, de nuestra energía más densa a nuestra energía más vibrante,

desde la energía del miedo, tan cercana al “no soy”, a la energía de la alegría, en la que nos permitimos, de nuevo, hacer juntas, en colaboración, desde nuestra mejor intención,

facilitando que lo nuevo se asiente en nuestras vidas, y a nuestro alrededor.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace

 

 

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¿te imaginas un mundo sin lobos … y sin ovejas?

acabo de ver un video que me lleva a cuestionarme cuál es el “para qué” que me mueve, qué me lleva a fundar hace unos años la sociedad limitada “organizaciones con espíritu y corazón”, curioso nombre para empezar,

qué me mueve a desarrollar el programa “organizaciones que encuentran y cuentan cuentos”, o a escribir 7 emociones, un modelo de responsabilidad emocional que acepta una adaptación a un entorno corporativo y a un entorno educativo,

y conecto con la historia del autobús, de eso hace ya 13 años, esa historia en la que un niño que ingresa en primaria le tiene miedo al profesor, una historia de un niño al que con menos de 6 años le falta juego en su vida,

una historia que crea un hilo invisible entre el mundo corporativo y el mundo educativo, convertido en procesos de apreHendizaje, en el que tantas y tantas personas se encuentran aleccionadas, y sometidas,

en el que abundan tantos verdugos y tantas leyes, tanto juicio y tantas consecuencias, tanta crítica y tantas reprimendas, tanta censura externa e interna, y una imagen viene a acompañarme, una imagen de juventud, el lobo escondido de Kukuxumusu,

una imagen que refleja como pocas el mundo en el que vivimos, en el que los lobos, unos pocos, dominan a unas muchas, las ovejas, que, quién sabe por qué, se hacen una en el rebaño, en un juego natural de supervivencia,

un juego que aunque parezca lo contrario no es un juego normal, más bien al contrario, es un juego muy raro,

porque no es un juego entre uno y muchas (un lobo y muchas ovejas), sino entre uno y uno (un lobo y un rebaño), o entre uno y ninguna (porque en el rebaño impera la ley del “yo no soy”, mejor no sobresalir, mejor no destacar, mejor no sacar el pie del tiesto),

y me animo de nuevo al entender para qué estoy yo aquí, y el sentido de la historia del autobús en mi vida, y el regalo de Gorka, mi hijo mayor, un niño al que no le han permitido jugar y que tiene miedo al profesor, convertido en lobo, qué curioso,

algo que no es tan infrecuente, muy a pesar de tantos profesores y madres, papás y maestras, en casa ni en el cole, entornos de preparación para nuestro posterior desarrollo profesional, convertido en trabajo,

y me permito soñar, una vez más, en un mundo diferente, tan parecido y tan distinto, en el que hay muchos menos lobos, y mucho menos miedo y ovejas, de la misma forma que hay menos rebaños y menos uniformidad,

uniformidad, palabra curiosa, una e informe,

o una única forma de Ser.

   así lo vimos…

por algún motivo contacto con la dinámica del perseguidor y la víctima, esa dinámica que tanto nos interesa, porque es necesario verla para prevenir el mal trato, ya que no podemos prevenir lo que no vemos, o lo que simplemente negamos,

y para poder integrar y desarrollar los fundamentos del buen trato,

si queremos hacer florecer comportamientos positivos en nuestras vidas, en el cole, entorno educativo TRANSformado en procesos de apreHendizaje, y en el trabajo, convertido en procesos de desarrollo profesional, de los grupos y de la comunidad.

la des-aparición del lobo y de la oveja no es en sí misma ni buena ni mala,

es estrictamente necesaria, al menos si nos interesen modelos relacionales nuevos, en los que el niño natural y su creatividad pueden expresarse, en entornos y ecosistemas que favorecen la innovación empresarial,

entornos saludables en los que la madre protectora está presente, y en los que toda la diversidad, riqueza y compromiso de nuestro Ser adulto, convertido en comunidad, puede expresarse, por fin, en libertad. ¿eres capaz de imaginarte un mundo sin lobos ni ovejas?

¿te interesan el desarrollo del buen trato, de la conciencia y de la humanidad?

agradezco a Kukuxumusu por el regalo de este dibujo, y a una persona anónima por esta foto de la taza de escondido encima de un pañuelo, como no podría ser de otra forma … cuadriculado.

puedes descargar 7 emociones, un modelo de responsabilidad emocional creative commons, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, desde este enlace.

la magia del auditorio Rafael del Pino me recuerda que si tiene que ser, será

la presentación de Deedee Trotter, campeona olímpica de atletismo, en el congreso máshumano, que se celebra en el auditorio Rafael del Pino, ufff, qué americanada, sólo nos faltan un ejército de porristas y los pompones,

va a girar a una historia de superación personal bien contada, a pesar de mi endeble inglés,

una historia que va del éxito de una medalla de oro en las olimpiadas del 2004, a la no calificación para las olimpiadas del 2008, tras sufrir una grave lesión de rodilla, de la que Deedee no se opera para apurar los plazos y las posibilidades,

si se opera sólo tiene un 10% de posibilidades de volver a correr a nivel profesional,

una historia que habla de presión,

¿cuántas de las personas de la sala trabajan bien bajo presión?, sólo dos o tres manos se alzan,

una presión que Deedee nos ayuda a redirigir, en vez de ponerla arriba, una presión que nos aplasta, la podemos poner abajo, una presión que nos eleva, o detrás nuestro, una presión que nos empuja a nuestros objetivos,

en una camino que a veces es desesperante,

Deedee entrena desde el 2008, año en el que se opera, tras fallar en las pruebas de accesos a las olimpiadas, sólo logra ser cuarta, y la cuarta es la primera que pierde, porque sólo la primera, la segunda y la tercera mejores tienen plaza,

hasta el 2011, sin ningún éxito, sus patrocinadores le abandonan, sus amigos le abandonan, sus apoyos le abandonan, tal vez está acabada para el atletismo, eso dice el mundo que le rodea,

pero ella insiste, y empieza a observar pequeños progresos en sus marcas, todavía lejanas a las de 8 años antes, cuando está en el punto más alto de su carrera, la duda y el miedo son los 2 grandes enemigos de nuestros sueños y de nuestros éxitos,

y siguen insistiendo hasta la calificación final, carrera en la que entra séptima en la última recta, 100 metros que la separan de ser o no ser, y Deedee pone la presión a su espalda, séptima, sexta, quinta, cuarta, ¿ha llegado a alcanzar y superar a la tercera?,

pregunta que resuelve la foto finish, sí, Deedee ha conseguido calificar para las olimpiadas de Londres 8 años después, 4 años más tarde de su lesión de rodilla, de ese 90% de posibilidades de no volver a correr nunca a nivel profesional,

sueño imposible que se ha convertido en realidad, con la ayuda de esa presión buena que la empuja en el logro de sus objetivos,

Deedee va a competir en Londres 2012, donde va a ganar el bronce en la prueba individual, la chica que 4 años antes le arrebata la calificación para las olimpiadas, la que ocupa la tercera prueba en la calificación, es ahora campeona del mundo,

ella, cuarta en las calificatorias hace cuatro años, la perdedora, es medallista olímpica, un bronce con sabor a oro, tras esta preciosa historia de superación personal, tras lidiar con la enfermedad, el entorno y las posibilidades,

con la sombra del miedo y de la duda, que nos matan,

muchas gracias por compartir con nosotros tu historia personal, con esta fuerza que tenéis los americanos en el contar, con ese énfasis tan grande en el “sí se puede”, I CAN, I MUST, I WILL,

yo puedo, yo debo , yo lo conseguiré,

y esas 3 recomendaciones para que este enfoque positivo forme parte de tu energía y de tu día a día,

escríbelo en un papel,

cuéntaselo a tu espejo todas las veces que puedas,

cuéntaselo a todas las personas con las que te cruces, todas las veces que puedas,

Deedee, muchas gracias por compartir con todas nosotras tus medallas y las claves de tu historia de superación.

    así lo vimos…

en el proceso de presentar la historia, Deedee circula entre el público sus medallas, un objeto siempre ayuda a tangibilizar las ideas, la de oro individual del 2004 viaja a la parte derecha del auditorio, la de bronce individual del 2012 viaja a la parte izquierda,

y la de relevos del 2012 repite en la derecha,

sí, no sólo va a ganar el bronce individual en Londres, también se trae de vuelta a casa la medalla de oro de relevos, 4 * 400,

por lo que, estando como estoy, ubicado en la última fila a la izquierda del auditorio Rafael del Pino, voy a disfrutar de la medalla de bronce, que simboliza ese gran éxito personal de esta atleta,

porque para ella ese bronce es más valioso que el oro anterior, tras esta historia de superación personal, al igual que es más valiosa para la fundación máshumano, es mucho más potente un héroe cuando nos ha demostrado toda su humanidad,

con una historia de logro, de servicio, de contacto con otras personas y con la naturaleza, una historia con la que lo mejor que hay en mí puede contactar.

en este ejercicio del auditorio en el que compartimos pocas palabras con pocas personas, cruzo una conversación casual con mi compañero de adelante, al que me ofrezco para sacarle unas fotos con la medalla,

de la misma forma que hace dos años entablo conversación con otro chico, sentado a mi izquierda, en el que va a ser el inicio del desarrollo de 7 emociones, tras ese correo suyo que recibo en Septiembre,

“Mikel, mira esta información, tal vez os interesa”,

claro que nos va a interesar, una posibilidad que va a abrir nuestra participación imposible en el II desafío talento solidario, promovido por la fundación Botín,

ahora estoy charlando con Raúl, de Save the children, una organización en la que 7 emociones / escuela de familias puede navegar, si tiene que ser será, si no tiene que ser ni aunque me forme en la fila,

qué gusto compartir asientos, historias y medallas, en este caso la de bronce, oro envejecido y mejorado por la experiencia de vida, Raúl, si tiene que ser será, mientras me sonrío, y me doy cuenta de que ya está siendo.

la historia de Deedee es una historia de logro, de consecución personal, una de esas historias que relacionaríamos con la energía del orgullo, Deedee está orgullosa, vaya que sí, y cómo se nota,

una historia que pasó por el rojo del miedo, con la sombra presente del miedo y la duda, que pasa por el naranja de la tristeza, hay una pérdida que aceptar, y un plan a desarrollar, y con el amarillo de la rabia,

Deedee siente rabia cuando sus propios patrocinadores le obligan a no participar en una carrera, asignándole el premio del ganador, una rabia que le sirve de acicate, para seguir entrenando, corriendo, para presentarse a pruebas de segundo nivel,

hasta que pequeños logros, predecesores siempre de los grandes, se van haciendo presentes, sí, el camino del orgullo no siempre es fácil ni rápido, hace falta a veces una buena dosis de rabia, convertida en compromiso con el plan,

convertida en acción perseverante, amarilla, sí la perseverancia necesaria para muchos logros está en territorio amarillo, un territorio por el que es necesario pasar para llegar al azul clarito.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional que integra fundamentos del buen trato y del campo de la atención, creative commons, un modelo inspirado en la teoría del color de Goethe y en la teoría U de Otto Scharmer.

puedes descargar 7 emociones desde este enlace azul clarito, claro que sí.

planchando el miedo

vuelvo a casa con una caja llena de miedos, tras realizar este ejercicio de forma voluntaria en la casa encendida este fin de semana, y no sé qué hacer con ellos, de hecho me he comprometido a quemarlos,

pero no encuentro dónde, así de civilizado es el mundo en el que vivimos,

el sábado me imagino que no es buen sitio el interior de la casa encendida, imagínate que la convertimos en la casa quemada, si no salta un detector de humos, y provocamos que se dispare el sistema anti-incendios del edificio,

no sé por qué siento el domingo que tampoco les va a parecer bien que organicemos una hoguera en la terraza,

al igual que el lunes, en ese paseo por el pinar, qué sitio más natural que un pinar para prender un fuego, ¿verdad?, paseo en el que no encontramos un sitio apropiado para encender la llama que consuma estos miedos nuestros,

míos y de todas mis compañeras,

hasta que una idea tonta surge, los vascos somos muy buenos planchando, siempre que no se trate la raya del pantalón, y tengo una plancha en el coche, de camino al punto limpio, ya ha cerrado su ciclo de vida,

¿por qué no plancho los miedos en el jardín de la urbanización?

dicho y hecho, el lunes por la tarde no es buena idea, el jardín está lleno de niños, más que nada por eso del ejemplo, y pospongo la quema al martes por la mañana, que pasa tan rápido que ya es la hora de comer,

buen momento para una barbacoa,

y observo cómo el fuego crece, y va cumpliendo su cometido,

“miedo, muchas gracias por ayudarme en mi vida, ya no te necesito,”

hasta que la caja es un recuerdo y los miedos simples cenizas, una vez aquí hubo un miedo, que ya no lo es.

   así lo vimos…

en el ejercicio de librarme de las cenizas, polvo eres y en polvo te convertirás, pienso en la posibilidad de esparcerlas al viento, vaya guarrada, sobre todo si hay algún trozo de la caja que no se ha quemado del todo,

y observo la posibilidad de utilizar agua para neutralizar el polvo, hay un buen montón en la piscina, que acabamos de cerrar, otro procedimiento que no voy a usar, pero que sirve para componer una imagen,

el rojo extinto del miedo (de ese color es el papel sobre el que los miedos están escritos) con el fondo del azul claro de la piscina (azul como el orgullo que un día, pasado el miedo, vamos a sentir),

y pienso ese movimiento en el que los colores cálidos (empezando por el rojo, como el fuego), que dan paso a los colores fríos, comenzando por el azul claro (el orgullo humilde), fuego y agua, en un proceso de evolución emocional,

que es en sí mismo un proceso de evolución espiritual.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, que puedes descargar desde este link.

falso positivo

observo como mi pareja, Silvia, llora desconsolada, en medio de su última mudanza, y digo en medio porque ayer trajimos toda la ropa de verano, y pasado mañana movemos sus muebles,

e intento hacer un espacio en esta mañana de sábado para su estado emocional, que corresponde con una tristeza profunda, de alguna forma está dando cierre a una etapa de su vida, a su anterior matrimonio,

y a la separación de Paula, su hija mayor, su hija pequeña, porque sólo tiene una niña, que ya ha cumplido los 19, y se marcha a vivir con su padre, quién sabe si sólo busca una cota más alta de libertad,

e intento sintonizar con esa energía que le mueve, un ejercicio siempre complejo éste de la empatía, no es tan fácil como pensamos calzarnos y pisar con zapatos ajenos, porque,

¿cómo puede un hombre, normalmente más racional, más frio, más mental, acercarse a este mundo tan profundo, tan intuitivo, tan, hasta cierto punto de vista, visceralmente instintivo e irracional de una mujer?,

¿cómo podemos acompañar el dolor profundo de una persona, la tristeza por la pérdida no realizada, en profundo proceso, el miedo que no se atreve a expresarse?, claro, ¿cómo va a expresarse el miedo, acongojado como está, ante lo que teme?

En eso estoy,

y me doy cuenta de que hay veces, muchas, más de las que pensamos, en las que de poco o nada sirve conectar con esa actitud positiva, tan de moda, que nos han vendido, sí, actitud positiva a nivel personal y en las organizaciones,

tenemos que estar bien, y todo es cuestión de actitud,

un enfoque bien simple éste de la actitud.

Porque a veces nos toca conectar con el miedo profundo, que se pierde en las entrañas de nuestra propia vida, o de una vida más allá de nuestra vida, en forma de transgeneracional,

quién sabe si este miedo entronca con el de mi madre, con el de mi abuela, con el de una estirpe de mujeres desposeídas, o maltratadas, quién sabe si lo más sensato hoy es hacerse presente, y acompañar esta emoción,

¿toca miedo?, ¿toca tristeza profunda?,

sea lo que sea estoy aquí,

y siento no poder ponerme tus zapatos, que sólo son tuyos, Silvia, y sólo tú puedes sentir en la profundidad que sientes hoy, ojalá que mañana puedas comprender el origen de esas emociones,

muchas veces comprender nos libera,

espero que mañana, o la semana que entra, o en la próxima primavera, te encuentres mejor.

   así lo vimos…

falso positivo es ese proceso en el que no nos dejamos vivir un proceso, normalmente negativo, nos gustaría estar bien pero lo tapamos, hoy no vemos la salida al túnel, pero hacemos como si nada, yo estoy fenomenal,

y anidamos un miedo nuevo dentro de otro más profundo, y alargamos de forma eterna un duelo, hace 7 años que me divorcié, 5 que perdí el trabajo, 4 desde que mis hijos se fueron,

3 desde que no te dije que te quiero,

hagas lo que hagas, y estés como estés,

y hoy toca miedo profundo, o tristeza, quién sabe por qué.

 

 

 

el remordimiento y la culpa

quién sabe por qué enlazamos este fin de semana con esa forma de orar que alguna de nosotras conoce, una letanía más o menos cercana, más o menos lejana, que dice: “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”,

entroncada como está en la tradición judeo-cristiana, y en nuestra educación, nuestras madres en muchos casos crecieron bajo el influjo de esta letanía, nuestros abuelos ni te cuento, nuestro árbol familiar, mucho me temo, está impregnado,

de culpa y de  remordimiento,

2 energías similares con las que me castigo, aquí la imagen es la del cilicio, la del látigo, que me produce heridas en la carne, como esta forma de pensar me las produce en el alma,

porque esta forma de sentir, y de pensar, nos conecta con fuerza, ya sea porque hemos hecho mal, ya sea porque hemos sido incapaces de hacer bien, con la energía del miedo, y, por lo tanto, con todo lo que no soy,

ya sea con respecto a mi concepción del mundo, lo que yo pienso que debe ser, mi conciencia moral, ya sea con respecto a la concepción del mundo externa, lo que la sociedad en la que estoy inscrita me dicta,

y ahí está el problema, cuando vivo al dictado,

poco de lo mío y mucho de lo de fuera, sin referencia interna de lo bueno y de lo malo, de lo que realmente quiero hacer de mi vida, de lo que quiero ser, de cómo quiero comportarme, de cómo necesito experimentar mi vida,

pero no hay problema, donde está el problema está el inicio de la solución,

en un momento del camino voy a ser capaz de vislumbrar si esta energía del Yo NO Soy, que me come, es mía o es externa, para dar un primer paso con la ayuda de la tristeza, que siempre me propone un plan,

un plan que sale adelante con la ayuda de la rabia buena, que me permite ejecutarlo, y pasar las musas al teatro, un plan que puede ser más o menos sencillo, más o menos largo, pero que siempre encierra un premio,

ya sea que consigamos lo que nos proponemos, ya sea que no lo consigamos, ahí seguramente nos encontramos otra vieja amiga, la frustración, pero hemos mejorado ostensiblemente nuestra energía,

es mucho mejor sentir frustración que sentir remordimiento y culpa,

con la puerta del Yo soy mucho más cerca.

   así lo vimos…

notas de campo: culpa y remordimiento, primas hermanas, por lo que hice y por lo que no hice, por lo que siento, por lo que debía sentir y no estoy sintiendo, por tantas cosas en relación con mis seres queridos, baja vibración, a la altura del miedo,

donde yo, sencillamente, no soy.

aunque el cilicio es más representativo de la energía de la culpa que el látigo, quiero introducir un matiz; el látigo corto sirve para auto-flagelarse, mientras que el látigo largo sirve para flagelar a otros, un matiz importante.

por ello, cuando el ser humano flagela a otros, ya sea a animales, ya sea a otras personas, como es el caso de los esclavos, introducimos en la relación, y en la otra persona, la energía del miedo, tú no eres, tú no eres, replica cada latigazo.

7 emociones, creative commons, un modelo inspirado por la teoría U, de Otto Scharmer, y por la teoría del color de Goethe

 

 

conducir con el espejo retrovisor

hay días en la vida en los que sentimos que nada avanza, que todo se ha parado, es más, no somos capaces de salir de esa sensación de fracaso, es un regusto que nos ha dejado un acontecimiento en la vida,

un regusto extremadamente presente, cierto, ocurrió hace ya unos cuantos años, pero la sensación me embarga, no es vieja, me acompaña en tiempo absolutamente presente, no lo puedo evitar,

es como si intentase conducir mi vida con el espejo retrovisor,

y si lo pienso, es lo que estoy haciendo desde hace unos días, en los que me he centrado en intentar ser bueno en lo que demostré ser malo, en hacer las cosas que no me gustan y que no me mueven,

días en los que de alguna forma conecto con el pasado y la adversidad, con el NO tan grande que encierra el pasado, y des-conecto de mis ilusiones y mis sueños presentes, de ese proyecto que me da la vida, la alegría, la energía de hacer ese algo,

diferente, fresco, nuevo,

hasta que soy consciente y desatasco ese gesto del cuello, y dejo de mirar al espejo retrovisor, al pasado, y al no, y me sacudo ligeramente, para empezar, esa sensación de miedo, y el regusto que ya no es tan fuerte,

empezando por una acción, pequeñita, sólo una acción, sólo una curva, a la que a buen seguro va a seguir una segunda, y cuando la segunda está hecha la tercera es cierta, volvemos a estar en la senda de nuestros sueños,

con la carretera por medio.

   así lo vimos…

y busco una foto en internet relacionada con el retrovisor, no, es mentira, la intento sacar en el coche, pero estando aparcado como está, frente a una valla negra, vaya, vaya, no consigo la imagen que busco,

por lo que busco en internet una imagen que ilustre la idea de los sueños, sí, mejor si giramos el miedo al positivo, hoy he vuelto a re-contactar, por medio de pequeñas acciones, con mi sueño más grande,

y observo una frase que se repite aquí y allá, “que tus sueños sean más grandes que tus miedos”, creo que puede ser, y elijo una que no tiene forma de póster, más bien tiene forma de edificio con ojos,

unos ojos que parecen decir “te veo”,

como los ojos de Mario Benedetti, tan tiernos, o el ojo de la imaginación de Pablo Picasso.

Que tus sueños sean mas grandes que tus miedos

intento describir la sensación de miedo, esa sensación que personalmente he negado tanto, qué difícil se me hace convivir con el miedo, mi mamá lo tenía cuando yo era bebé, qué le voy a hacer,

y pienso cómo sería una vida sin miedo.

la energía del miedo es fundamental, es una energía que nos ata a la vida, que nos pemite estar vivos, la primera de 7 emociones fundamentales, sobre las que puedes leer más cuando tengas un rato, 7 emociones, creative commons, miedo y mucho más.

 

 

desarrollo en Africa (una imagen para la ablación)

estoy haciendo tiempo en la plaza Santa Bárbara, esperando a Jorge, hemos quedado a comer, y me encuentro con un grupo de jóvenes en un proceso de captación de fondos para la ONG mueve un dedo,

y me pongo a charlar con Ana, que me explica la campaña que llevan a cabo con relación al matrimonio infantil, una realidad que lleva a 39.000 niñas menores de edad a contraer matrimonio CADA DÍA,

sí, 39, 3 veces 13, y 3 ceros, treintaynuevemil,

pero el punto de lo que tenemos que hablar no está aquí, en el catálogo de las atrocidades que la sociedad perpetra contra la mujer se encuentra la ablación, Ana me pregunta si conozco el detalle de cómo se practica,

o algo así siento,

y echo un paso hacia atrás, y entiendo que he puesto un velo delante mío para no ver, para no sentir, no me he dejado imaginar qué se esconde bajo esa palabra, ablación, que representa la mutilación sexual de la mujer,

y seguimos charlando de otros temas, entre los que se encuentra el desarrollo personal de Ana, está en formación de terapia Gestalt, y ha trabajado en coles con síndrome de Down, qué casualidad, ahora mismo estoy en un proceso con 7 emociones con un cole de este colectivo, la fundación Gil y Gayarre, y pienso en la posibilidad de que Ana colabore con nuestra asociación algún día, no sería mala señal,

pero no está ahí el tema, llego a casa, abro un link que aparece por ahí de casualidad y veo esa imagen que no he querido observar con anterioridad, en un artículo de el país, plantada con toda naturalidad,

una foto que me permito mirar, y me dejo sentir, cuántas atrocidades, culturalmente aceptadas, culturalmente promovidas, ¿a quién beneficia esta mutilación?, ¿qué sentido tiene en nuestro mundo actual?,

no tan lejano del mundo remoto en el que se origina,

preguntas que me permiten contactar con ese hilo temático del género, siempre controvertido, muchas veces espinoso, porque el hombre no puede sentir como siente la mujer, ni la mujer lo que siente el hombre,

por lo visto toca, desde esta imagen que simplemente me horroriza, y que, hasta hoy, rojo sobre blanco, no me he permitido ver.

   así lo vimos…

tanto si eres niño como si eres niña, puedes mover un dedo, y hacer un pequeño gesto para promover el matrimonio entre adultos, para que la infancia sea ese espacio en el que otros niños y niñas puedan jugar,

para que desde el consentimiento, en su mayoría de edad, decidan casarse con quien quieran, o no casarse, como tú y yo.

y observo cómo el post de hoy se ha teñido de rojo, por la imagen capturada de internet, y por el borde del monigote, qué casualidad que hoy le ha tocado el granate, rojo y sangre, rojo para conectar con la energía del miedo,

esa energía, incapacitante, que muchas veces no nos dejamos sentir.

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, CREATIVE COMMONS, que puedes descargar desde este enlace.

 

¿por qué tendremos tanto miedo a la libertad?

estoy en la primera sesión de 7 emociones en la fundación Gil y Gayarre, y no corro uno de los procesos relacionados con la energía del miedo, en el que hacemos una revisión en grupo de cuáles son nuestros miedos principales en esta vida,

un ejercicio en el que suelo retar a los asistentes, a ver si en el listado que se genera aparecen los 3 miedos que tengo registrados en el anverso de la portada del cuaderno de las 7 emociones, ese cuaderno verde que me acompaña aquí y allá,

y no va a pasar mucho tiempo hasta que esa pregunta, no formulada en el grupo, me viene de vuelta, justo después de correr con Montse y el grupo del U-lab una dinámica del Art of hosting, el diseño de la acción sabia,

al hablar, ya de noche, con Maite, amiga de Montse, a la que invitamos a participar en la próxima reunión de el futuro emerge en Bilbao, que comparte conmigo esa pregunta que mueve su vida, una pregunta que me resuena terriblemente,

¿por qué tenemos tanto miedo a la libertad?

   así lo vimos…

el muñeco de hoy, casi siempre vestido con una imagen, en este proceso que viene a decir, la realidad no es exactamente así, esta es la imagen tal como yo la veo, queda hoy hueco, sin fondo ni trama,

celebrando ese espacio vacío, ese lienzo en blanco, como el fondo del powerpoint en el que crecen los muñequitos, un espacio vacío en el que podemos seguir explorando qué es eso de la libertad,

esa experiencia que todo ser humano viene a experimentar en este espacio intermedio, entre el cielo y la tierra, entre la espiritualidad y la materia, en este teatro tan bonito que es la vida.

los 3 miedos que esconde la portada del cuaderno de 7 emociones son 3 miedos de nueva generación, que van más allá del consabido miedo a la muerte, y son los siguientes,

el miedo a la verdad

el miedo a la libertad

el miedo a la vida

la triformación social (igualdad, libertad, fraternidad) se encuentra en la base de la teoría U, ese movimiento que inicia Otto Scharmer, y que inspira, conjuntamente con la teoría del color de Goethe, 7 emociones.

reglas y límites

en el proceso de difundir las 7 emociones hacemos preguntas sencillas, para ir comprobando la comprensión del grupo, sin asumir que las cosas están perfectamente entendidas, asentadas, integradas,

y así nos vamos dando cuenta del merequetengue que llevamos dentro, hasta qué punto nos explicamos bien, regular o mal, y hasta qué punto se nos entiende, ¿problemas en la emisión o en la recepción?, quién sabe,

pero la verdad es que hay palabras que usamos juntas, y adquieren un significado parecido, cuando en realidad no lo tienen, como ocurre, por ejemplo, con las quejas y críticas, dos palabras que utilizamos juntas pero son bien diferentes,

y con reglas y límites.

Una de las dos anteriores, tiene que ver con la energía del miedo, y otra con la energía de la rabia, por lo que ponemos dos trozos de nuestro arco iris de madera en el suelo, partimos un folio en cachos pequeños, y los repartimos,

y pedimos a las personas asistentes que pongan una etiqueta en el arco rojo, que representa la emoción del  miedo, y otra etiqueta en el arco amarillo, que representa la emoción de la rabia,

y pasa lo que vemos en la foto, la mayor parte de las etiquetas están mal asignadas, la decisión popular es que las reglas tienen que ver con el miedo, y los límites con las reglas, cuando menos curioso.

Para entender la distinción, el miedo separa, crea espacios dentro y fuera, de tal forma que las personas que están dentro normalmente están protegidas (dentro del castillo, dentro de la armadura, dentro de la ropa, dentro de la casa),

mientras que las personas que quedan fuera están des-protegidas, con lo cual el miedo crea separación, protección, cariño, bien estar para las de dentro, des-protección, frio, mal-estar para las de fuera.

Y a partir de ahí, y estamos entrando con la rabia, en cualquiera de los dos grupos, dentro o fuera, tenemos que establecer reglas para las personas que comparten espacios, ya que las reglas se ocupan de la relación,

y me viene a la cabeza una idea, a mí me gusta que me tengan en cuenta para establecer o convenir aquellas reglas que me son de aplicación, en el trabajo, en casa, en diferentes entornos,

¿por qué no hacemos lo mismo con los niños, progresivamente, a partir de los 7 años, y de forma mucho más clara cuando entran en la adolescencia, los 14 años, tanto en el cole como en casa?,

porque todas queremos que nos tengan en cuenta, ser consideradas, formar parte, también de los procesos de decisión, si a mí me gusta es lógico pensar que a esas personitas pequeñas, en tamaño, también les guste,

y en eso estamos, de conversación, cuando Oscar cae en un ajá, él, además de ser padre de la AMPA en la que estamos compartiendo 7 emociones, es profesor de educación física y jefe de estudios del centro,

y nos pasa a contar algo que le viene ocurriendo de forma sistemática,

él no aprecia que sus alumnas tengan problemas de comportamiento, mientras que hay muchos compañeros que expulsan a sus alumnas, para que vayan a hablar con el jefe de estudios,

¿qué pasa en el centro?

Seguramente la clave está en algo que él sí hace todos los años, “pierde” 3 días, los 3 primeros del curso, para convenir con la clase cómo queremos comportarnos entre nosotras, sí, lo hemos oído bien, 3 días,

y convenimos reglas que son del grupo, ¿cómo no voy a respetarlas si soy parte del proceso de redactarlas, si las hemos consensuado entre todas nosotras, si son MIS reglas de comportamiento, como yo quiero comportarme y que se comporten conmigo?

   así lo vimos…

las reglas, muchas gracias por el ejemplo a seguir, Oscar, aplican cuando sí queremos establecer relación, y se resumen muy fácil por medio de 4 palabras, ASÍ SÍ / ASÍ NO.

Si tenemos que elegir entre ASÍ SÍ y ASÍ NO es mucho mejor ASÍ SÍ. ¿Qué vive ahí? Es muy sencillo de explicar, ahí vive el ejemplo a seguir.

puedes leer 7 emociones, CREATIVE COMMONS, en este link