falso positivo

observo como mi pareja, Silvia, llora desconsolada, en medio de su última mudanza, y digo en medio porque ayer trajimos toda la ropa de verano, y pasado mañana movemos sus muebles,

e intento hacer un espacio en esta mañana de sábado para su estado emocional, que corresponde con una tristeza profunda, de alguna forma está dando cierre a una etapa de su vida, a su anterior matrimonio,

y a la separación de Paula, su hija mayor, su hija pequeña, porque sólo tiene una niña, que ya ha cumplido los 19, y se marcha a vivir con su padre, quién sabe si sólo busca una cota más alta de libertad,

e intento sintonizar con esa energía que le mueve, un ejercicio siempre complejo éste de la empatía, no es tan fácil como pensamos calzarnos y pisar con zapatos ajenos, porque,

¿cómo puede un hombre, normalmente más racional, más frio, más mental, acercarse a este mundo tan profundo, tan intuitivo, tan, hasta cierto punto de vista, visceralmente instintivo e irracional de una mujer?,

¿cómo podemos acompañar el dolor profundo de una persona, la tristeza por la pérdida no realizada, en profundo proceso, el miedo que no se atreve a expresarse?, claro, ¿cómo va a expresarse el miedo, acongojado como está, ante lo que teme?

En eso estoy,

y me doy cuenta de que hay veces, muchas, más de las que pensamos, en las que de poco o nada sirve conectar con esa actitud positiva, tan de moda, que nos han vendido, sí, actitud positiva a nivel personal y en las organizaciones,

tenemos que estar bien, y todo es cuestión de actitud,

un enfoque bien simple éste de la actitud.

Porque a veces nos toca conectar con el miedo profundo, que se pierde en las entrañas de nuestra propia vida, o de una vida más allá de nuestra vida, en forma de transgeneracional,

quién sabe si este miedo entronca con el de mi madre, con el de mi abuela, con el de una estirpe de mujeres desposeídas, o maltratadas, quién sabe si lo más sensato hoy es hacerse presente, y acompañar esta emoción,

¿toca miedo?, ¿toca tristeza profunda?,

sea lo que sea estoy aquí,

y siento no poder ponerme tus zapatos, que sólo son tuyos, Silvia, y sólo tú puedes sentir en la profundidad que sientes hoy, ojalá que mañana puedas comprender el origen de esas emociones,

muchas veces comprender nos libera,

espero que mañana, o la semana que entra, o en la próxima primavera, te encuentres mejor.

   así lo vimos…

falso positivo es ese proceso en el que no nos dejamos vivir un proceso, normalmente negativo, nos gustaría estar bien pero lo tapamos, hoy no vemos la salida al túnel, pero hacemos como si nada, yo estoy fenomenal,

y anidamos un miedo nuevo dentro de otro más profundo, y alargamos de forma eterna un duelo, hace 7 años que me divorcié, 5 que perdí el trabajo, 4 desde que mis hijos se fueron,

3 desde que no te dije que te quiero,

hagas lo que hagas, y estés como estés,

y hoy toca miedo profundo, o tristeza, quién sabe por qué.

 

 

 

el remordimiento y la culpa

quién sabe por qué enlazamos este fin de semana con esa forma de orar que alguna de nosotras conoce, una letanía más o menos cercana, más o menos lejana, que dice: “por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa”,

entroncada como está en la tradición judeo-cristiana, y en nuestra educación, nuestras madres en muchos casos crecieron bajo el influjo de esta letanía, nuestros abuelos ni te cuento, nuestro árbol familiar, mucho me temo, está impregnado,

de culpa y de  remordimiento,

2 energías similares con las que me castigo, aquí la imagen es la del cilicio, la del látigo, que me produce heridas en la carne, como esta forma de pensar me las produce en el alma,

porque esta forma de sentir, y de pensar, nos conecta con fuerza, ya sea porque hemos hecho mal, ya sea porque hemos sido incapaces de hacer bien, con la energía del miedo, y, por lo tanto, con todo lo que no soy,

ya sea con respecto a mi concepción del mundo, lo que yo pienso que debe ser, mi conciencia moral, ya sea con respecto a la concepción del mundo externa, lo que la sociedad en la que estoy inscrita me dicta,

y ahí está el problema, cuando vivo al dictado,

poco de lo mío y mucho de lo de fuera, sin referencia interna de lo bueno y de lo malo, de lo que realmente quiero hacer de mi vida, de lo que quiero ser, de cómo quiero comportarme, de cómo necesito experimentar mi vida,

pero no hay problema, donde está el problema está el inicio de la solución,

en un momento del camino voy a ser capaz de vislumbrar si esta energía del Yo NO Soy, que me come, es mía o es externa, para dar un primer paso con la ayuda de la tristeza, que siempre me propone un plan,

un plan que sale adelante con la ayuda de la rabia buena, que me permite ejecutarlo, y pasar las musas al teatro, un plan que puede ser más o menos sencillo, más o menos largo, pero que siempre encierra un premio,

ya sea que consigamos lo que nos proponemos, ya sea que no lo consigamos, ahí seguramente nos encontramos otra vieja amiga, la frustración, pero hemos mejorado ostensiblemente nuestra energía,

es mucho mejor sentir frustración que sentir remordimiento y culpa,

con la puerta del Yo soy mucho más cerca.

   así lo vimos…

notas de campo: culpa y remordimiento, primas hermanas, por lo que hice y por lo que no hice, por lo que siento, por lo que debía sentir y no estoy sintiendo, por tantas cosas en relación con mis seres queridos, baja vibración, a la altura del miedo,

donde yo, sencillamente, no soy.

aunque el cilicio es más representativo de la energía de la culpa que el látigo, quiero introducir un matiz; el látigo corto sirve para auto-flagelarse, mientras que el látigo largo sirve para flagelar a otros, un matiz importante.

por ello, cuando el ser humano flagela a otros, ya sea a animales, ya sea a otras personas, como es el caso de los esclavos, introducimos en la relación, y en la otra persona, la energía del miedo, tú no eres, tú no eres, replica cada latigazo.

7 emociones, creative commons, un modelo inspirado por la teoría U, de Otto Scharmer, y por la teoría del color de Goethe

 

 

conducir con el espejo retrovisor

hay días en la vida en los que sentimos que nada avanza, que todo se ha parado, es más, no somos capaces de salir de esa sensación de fracaso, es un regusto que nos ha dejado un acontecimiento en la vida,

un regusto extremadamente presente, cierto, ocurrió hace ya unos cuantos años, pero la sensación me embarga, no es vieja, me acompaña en tiempo absolutamente presente, no lo puedo evitar,

es como si intentase conducir mi vida con el espejo retrovisor,

y si lo pienso, es lo que estoy haciendo desde hace unos días, en los que me he centrado en intentar ser bueno en lo que demostré ser malo, en hacer las cosas que no me gustan y que no me mueven,

días en los que de alguna forma conecto con el pasado y la adversidad, con el NO tan grande que encierra el pasado, y des-conecto de mis ilusiones y mis sueños presentes, de ese proyecto que me da la vida, la alegría, la energía de hacer ese algo,

diferente, fresco, nuevo,

hasta que soy consciente y desatasco ese gesto del cuello, y dejo de mirar al espejo retrovisor, al pasado, y al no, y me sacudo ligeramente, para empezar, esa sensación de miedo, y el regusto que ya no es tan fuerte,

empezando por una acción, pequeñita, sólo una acción, sólo una curva, a la que a buen seguro va a seguir una segunda, y cuando la segunda está hecha la tercera es cierta, volvemos a estar en la senda de nuestros sueños,

con la carretera por medio.

   así lo vimos…

y busco una foto en internet relacionada con el retrovisor, no, es mentira, la intento sacar en el coche, pero estando aparcado como está, frente a una valla negra, vaya, vaya, no consigo la imagen que busco,

por lo que busco en internet una imagen que ilustre la idea de los sueños, sí, mejor si giramos el miedo al positivo, hoy he vuelto a re-contactar, por medio de pequeñas acciones, con mi sueño más grande,

y observo una frase que se repite aquí y allá, “que tus sueños sean más grandes que tus miedos”, creo que puede ser, y elijo una que no tiene forma de póster, más bien tiene forma de edificio con ojos,

unos ojos que parecen decir “te veo”,

como los ojos de Mario Benedetti, tan tiernos, o el ojo de la imaginación de Pablo Picasso.

Que tus sueños sean mas grandes que tus miedos

intento describir la sensación de miedo, esa sensación que personalmente he negado tanto, qué difícil se me hace convivir con el miedo, mi mamá lo tenía cuando yo era bebé, qué le voy a hacer,

y pienso cómo sería una vida sin miedo.

la energía del miedo es fundamental, es una energía que nos ata a la vida, que nos pemite estar vivos, la primera de 7 emociones fundamentales, sobre las que puedes leer más cuando tengas un rato, 7 emociones, creative commons, miedo y mucho más.

 

 

desarrollo en Africa (una imagen para la ablación)

estoy haciendo tiempo en la plaza Santa Bárbara, esperando a Jorge, hemos quedado a comer, y me encuentro con un grupo de jóvenes en un proceso de captación de fondos para la ONG mueve un dedo,

y me pongo a charlar con Ana, que me explica la campaña que llevan a cabo con relación al matrimonio infantil, una realidad que lleva a 39.000 niñas menores de edad a contraer matrimonio CADA DÍA,

sí, 39, 3 veces 13, y 3 ceros, treintaynuevemil,

pero el punto de lo que tenemos que hablar no está aquí, en el catálogo de las atrocidades que la sociedad perpetra contra la mujer se encuentra la ablación, Ana me pregunta si conozco el detalle de cómo se practica,

o algo así siento,

y echo un paso hacia atrás, y entiendo que he puesto un velo delante mío para no ver, para no sentir, no me he dejado imaginar qué se esconde bajo esa palabra, ablación, que representa la mutilación sexual de la mujer,

y seguimos charlando de otros temas, entre los que se encuentra el desarrollo personal de Ana, está en formación de terapia Gestalt, y ha trabajado en coles con síndrome de Down, qué casualidad, ahora mismo estoy en un proceso con 7 emociones con un cole de este colectivo, la fundación Gil y Gayarre, y pienso en la posibilidad de que Ana colabore con nuestra asociación algún día, no sería mala señal,

pero no está ahí el tema, llego a casa, abro un link que aparece por ahí de casualidad y veo esa imagen que no he querido observar con anterioridad, en un artículo de el país, plantada con toda naturalidad,

una foto que me permito mirar, y me dejo sentir, cuántas atrocidades, culturalmente aceptadas, culturalmente promovidas, ¿a quién beneficia esta mutilación?, ¿qué sentido tiene en nuestro mundo actual?,

no tan lejano del mundo remoto en el que se origina,

preguntas que me permiten contactar con ese hilo temático del género, siempre controvertido, muchas veces espinoso, porque el hombre no puede sentir como siente la mujer, ni la mujer lo que siente el hombre,

por lo visto toca, desde esta imagen que simplemente me horroriza, y que, hasta hoy, rojo sobre blanco, no me he permitido ver.

   así lo vimos…

tanto si eres niño como si eres niña, puedes mover un dedo, y hacer un pequeño gesto para promover el matrimonio entre adultos, para que la infancia sea ese espacio en el que otros niños y niñas puedan jugar,

para que desde el consentimiento, en su mayoría de edad, decidan casarse con quien quieran, o no casarse, como tú y yo.

y observo cómo el post de hoy se ha teñido de rojo, por la imagen capturada de internet, y por el borde del monigote, qué casualidad que hoy le ha tocado el granate, rojo y sangre, rojo para conectar con la energía del miedo,

esa energía, incapacitante, que muchas veces no nos dejamos sentir.

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, CREATIVE COMMONS, que puedes descargar desde este enlace.

 

¿por qué tendremos tanto miedo a la libertad?

estoy en la primera sesión de 7 emociones en la fundación Gil y Gayarre, y no corro uno de los procesos relacionados con la energía del miedo, en el que hacemos una revisión en grupo de cuáles son nuestros miedos principales en esta vida,

un ejercicio en el que suelo retar a los asistentes, a ver si en el listado que se genera aparecen los 3 miedos que tengo registrados en el anverso de la portada del cuaderno de las 7 emociones, ese cuaderno verde que me acompaña aquí y allá,

y no va a pasar mucho tiempo hasta que esa pregunta, no formulada en el grupo, me viene de vuelta, justo después de correr con Montse y el grupo del U-lab una dinámica del Art of hosting, el diseño de la acción sabia,

al hablar, ya de noche, con Maite, amiga de Montse, a la que invitamos a participar en la próxima reunión de el futuro emerge en Bilbao, que comparte conmigo esa pregunta que mueve su vida, una pregunta que me resuena terriblemente,

¿por qué tenemos tanto miedo a la libertad?

   así lo vimos…

el muñeco de hoy, casi siempre vestido con una imagen, en este proceso que viene a decir, la realidad no es exactamente así, esta es la imagen tal como yo la veo, queda hoy hueco, sin fondo ni trama,

celebrando ese espacio vacío, ese lienzo en blanco, como el fondo del powerpoint en el que crecen los muñequitos, un espacio vacío en el que podemos seguir explorando qué es eso de la libertad,

esa experiencia que todo ser humano viene a experimentar en este espacio intermedio, entre el cielo y la tierra, entre la espiritualidad y la materia, en este teatro tan bonito que es la vida.

los 3 miedos que esconde la portada del cuaderno de 7 emociones son 3 miedos de nueva generación, que van más allá del consabido miedo a la muerte, y son los siguientes,

el miedo a la verdad

el miedo a la libertad

el miedo a la vida

la triformación social (igualdad, libertad, fraternidad) se encuentra en la base de la teoría U, ese movimiento que inicia Otto Scharmer, y que inspira, conjuntamente con la teoría del color de Goethe, 7 emociones.

reglas y límites

en el proceso de difundir las 7 emociones hacemos preguntas sencillas, para ir comprobando la comprensión del grupo, sin asumir que las cosas están perfectamente entendidas, asentadas, integradas,

y así nos vamos dando cuenta del merequetengue que llevamos dentro, hasta qué punto nos explicamos bien, regular o mal, y hasta qué punto se nos entiende, ¿problemas en la emisión o en la recepción?, quién sabe,

pero la verdad es que hay palabras que usamos juntas, y adquieren un significado parecido, cuando en realidad no lo tienen, como ocurre, por ejemplo, con las quejas y críticas, dos palabras que utilizamos juntas pero son bien diferentes,

y con reglas y límites.

Una de las dos anteriores, tiene que ver con la energía del miedo, y otra con la energía de la rabia, por lo que ponemos dos trozos de nuestro arco iris de madera en el suelo, partimos un folio en cachos pequeños, y los repartimos,

y pedimos a las personas asistentes que pongan una etiqueta en el arco rojo, que representa la emoción del  miedo, y otra etiqueta en el arco amarillo, que representa la emoción de la rabia,

y pasa lo que vemos en la foto, la mayor parte de las etiquetas están mal asignadas, la decisión popular es que las reglas tienen que ver con el miedo, y los límites con las reglas, cuando menos curioso.

Para entender la distinción, el miedo separa, crea espacios dentro y fuera, de tal forma que las personas que están dentro normalmente están protegidas (dentro del castillo, dentro de la armadura, dentro de la ropa, dentro de la casa),

mientras que las personas que quedan fuera están des-protegidas, con lo cual el miedo crea separación, protección, cariño, bien estar para las de dentro, des-protección, frio, mal-estar para las de fuera.

Y a partir de ahí, y estamos entrando con la rabia, en cualquiera de los dos grupos, dentro o fuera, tenemos que establecer reglas para las personas que comparten espacios, ya que las reglas se ocupan de la relación,

y me viene a la cabeza una idea, a mí me gusta que me tengan en cuenta para establecer o convenir aquellas reglas que me son de aplicación, en el trabajo, en casa, en diferentes entornos,

¿por qué no hacemos lo mismo con los niños, progresivamente, a partir de los 7 años, y de forma mucho más clara cuando entran en la adolescencia, los 14 años, tanto en el cole como en casa?,

porque todas queremos que nos tengan en cuenta, ser consideradas, formar parte, también de los procesos de decisión, si a mí me gusta es lógico pensar que a esas personitas pequeñas, en tamaño, también les guste,

y en eso estamos, de conversación, cuando Oscar cae en un ajá, él, además de ser padre de la AMPA en la que estamos compartiendo 7 emociones, es profesor de educación física y jefe de estudios del centro,

y nos pasa a contar algo que le viene ocurriendo de forma sistemática,

él no aprecia que sus alumnas tengan problemas de comportamiento, mientras que hay muchos compañeros que expulsan a sus alumnas, para que vayan a hablar con el jefe de estudios,

¿qué pasa en el centro?

Seguramente la clave está en algo que él sí hace todos los años, “pierde” 3 días, los 3 primeros del curso, para convenir con la clase cómo queremos comportarnos entre nosotras, sí, lo hemos oído bien, 3 días,

y convenimos reglas que son del grupo, ¿cómo no voy a respetarlas si soy parte del proceso de redactarlas, si las hemos consensuado entre todas nosotras, si son MIS reglas de comportamiento, como yo quiero comportarme y que se comporten conmigo?

   así lo vimos…

las reglas, muchas gracias por el ejemplo a seguir, Oscar, aplican cuando sí queremos establecer relación, y se resumen muy fácil por medio de 4 palabras, ASÍ SÍ / ASÍ NO.

Si tenemos que elegir entre ASÍ SÍ y ASÍ NO es mucho mejor ASÍ SÍ. ¿Qué vive ahí? Es muy sencillo de explicar, ahí vive el ejemplo a seguir.

puedes leer 7 emociones, CREATIVE COMMONS, en este link

 

azul y rojo

me encuentro no se sabe bien cómo con un dibujo de Gorka, una acuarela, en la que se plasman 2 colores, el azul y el rojo, y una idea, es muy curioso, mientras que el rojo está lleno, es una fuerza focalizada en el centro,

el azul está vacío, es como un túnel interno, que anima a entrar, con un contorno más claro, que acompaña a la luz, y con un exterior más denso, y siento esa idea en los dos espectros de la luz,

los colores cálidos, la energía de tierra, luz focal del sol que se oscurece en contacto con la tierra, la energía del tener, los apegos y el dinero, tanto tengo tanto valgo, tanto valgo tanto soy, cuanto más brillante está el sol así de grande es nuestra sombra,

y los colores fríos, aspiracionales, la fuerza de nuestra vocación y nuestra llamada interior, el ser en desarrollo, guiado por la luz difusa de infinito, en un túnel interior, cuanto más oscuro está fuera más luz crece en nuestro interior,

y me quedo en ese túnel del azul, insondable, qué dibujo más bonito, Gorka,

y me acuerdo de que tengo que volver al rojo, al menos de vez en cuando, volver al rojo, sí, el mundo del cuerpo y de la materia,

siquiera un ratito, corto, para compensar.

   así lo vimos…

en 7 emociones el rojo representa la energía del miedo, y el azul claro la del orgullo, dos colores que se encuentran en el eje del sentir (hay dos ejes adicionales, del pensar y del hacer, para completar la triformación del ser humano),

por lo que representan dos energías similares, el rojo en la tierra y el azul en el cielo, mientras el rojo encarna la energía del yo no soy, el azul claro recoge la fuerza del yo soy, un yo soy que trasciende las limitaciones del EGO y de la materia,

un ejercicio en el que todas estamos, en mayor o menor medida, todas inmersas.

 

es muy curioso pensar de qué color son los logos del PSOE (unión de la clase trabajadora, Partido Socialista Obrero Español), un partido de izquierda tradicional, más o menos, al que podemos ligar con el proletariado,

y del PP (Partido Popular), un partido de derecha tradicional, más o menos, al que le podemos ligar con la clase dirigente,

rojo y azul clarito,

qué curioso, es muy claro quién está en el miedo y quién está en el orgullo, otro día comentamos con más tiempo si nos referimos al miedo y al orgullo bueno o, por el contrario, al malo.

“bueno” y “malo” no tiene en absoluto carga moral, más bien tiene un enfoque práctico.

7 emociones es un modelo que relaciona emociones y energía, por lo que “buena” tiene que ver con aquella gestión emocional que nos ayuda a que nuestra energía aumente, y “mala” a aquella gestión que tiene el efecto contrario.

 

 

 

el futuro emerge, capítulo 3 (lo que más critican tu hermana y tu madre de ti es lo que te hace único)

Venimos a este mundo para experimentar la libertad.

Ese palabro, de nuevo cuño, se hace presente en el mundo con la muerte de Cristo en la cruz.

Hasta ese momento el hombre no es libre, y mucho menos la mujer.

Por lo que sólo llevamos 2000 años de experimento, no es raro que no nos salga todo siempre bien. Y mucho menos a la primera. Tenemos que aprehender.

Y pongo aprehender con Hache intercalada, porque aprender es un proceso mental, mientras que aprehender es hacer propio, incorporar, e incorporamos cuando integramos en nuestra vida pensar – sentir – hacer congruentes.

Y en este mundo en el que tenemos que conquistar la libertad te vas a encontrar con muchos tiranos que quieren que sigas siendo pasto de tus errores, por medio de la culpa, de forma consciente y premeditada.

O de forma inconsciente.

Y hay muchas personas esclavas que no pueden soportar la imagen de un igual que está luchando por su libertad, ¿cómo se te ocurre quitarte los grilletes e intentar huir?, ¿es que no te das cuenta de que el amo te va perseguir y te va a cazar?

Tenemos tanto miedo, esa energía, o emoción básica, en este mundo, que no nos damos cuenta desde dónde estamos actuando.

La madre que tiene miedo inocula miedo en su educación, si ella ha pasado carestía de pan, carestía de pan hay en su casa, que muchas veces se manifiesta en lo contrario, una despensa desmesuradamente llena.

Si el padre ha pasado carestía de techo, esa carestía se inocula en la familia por medio de la educación, por medio de lo mismo, no hay un techo donde dormir, o de su contrario, a una casa le sigue la siguiente, las tejas como seguridad, y nunca tenemos suficiente para comprar todas las casas necesarias para vivir con la suficiente seguridad.

Si ves que las personas que te acompañan lo hacen desde la prudencia, que es el miedo sensato, escúchales pero no te empapes, las decisiones sobre tu vida son sólo tuyas, y sus consecuencias básicamente también.

Si ves que las personas que te acompañan funcionan desde el miedo, no les prestes oídos. Piensa que ellas simplemente están ahí, y su nivel vibracional tan bajo, no importa que tú hayas fracasado, no te debería acompañar, ésa es su vibración, no es la tuya.

Si ves la imagen de esa persona que te quiere aconsejar que seas como ella, tu padre o tu madre, tu hermana o tu mejor amigo, y no te gusta la foto global, no desprende energía positiva, tú no quieres ser como ella o como él, no le compres el boleto, no están aquí para que tú florezcas, ni te van a ayudar a despegar.

Porque el miedo pocas veces crea prosperidad.

Entradas anteriores:

el futuro emerge (índice)

el futuro emerge (el prólogo)

el futuro emerge, capítulo 1 (deja que todo se vaya al carajo de una vez, y da las gracias)

el futuro emerge, capítulo 2 (pierde y contacta con la pérdida, y pronuncia la frase mágica, he fracasado, y repítela otra vez)

el regalo del miedo (un regalo inmortal)

Creamos un espacio en internet que se titula a qué huele la lluvia, un proyecto de cuentacuentos colaborativo que no va a ir adelante por ahora, las bajas son más sensibles que las altas,

hay que reconocer lo que hay, y lo que está siendo,

es de necios lo contrario,

quizás en otro tiempo, quizás en otro entorno, quizás con otra gente que conforme un grupo diferente,

y en eso estoy, revisando lo que pudo ser y acaba no siendo, y aprecio un regalo que hace Lilian al grupo, una entrada en la que se descubre, y en la que comparte un poema de Rodolfo, un tío singular que vive en plena guerra mundial,

en la primera, que luego la humanidad celebró la segunda, y ahora ya sabemos que la tercera está al llegar, todo es cuestión de tiempo, si es que no la estamos viviendo ya, ésta es diferente, y se llama neoliberalismo,

aunque trata de lo mismo, nuevos mercados y más ventas, hay que vender y vender y vender, más a más gente,

y releo ese poema que habla del miedo, esa emoción de base tan importante de entender, tan importante para conectar con el mundo material y con la vida, muchas gracias, Lilian, por tu regalo,

siempre precioso, iba a decir que mientras duró, pero es mentira, el regalo siempre es inmortal.

   así lo vimos…

Me niego a someterme al miedo
que me despoja de la alegría de mi libertad,
que no me deja correr ningún riesgo,
que me torna pequeño y mezquino,
que me ata,
que no me deja ser directo y franco,
que me atormenta,
que ocupa negativamente mi imaginación,
que siempre pinta visiones sombrías.

Sin embargo, no quiero levantar trincheras por miedo al miedo.
Yo quiero vivir y no quiero encerrarme.

No quiero ser amigable por miedo de ser sincero.
Quiero pisar con firmeza porque estoy seguro
y no para cubrir mi miedo.

Y cuando me callo, quiero hacerlo por amor
y no por temor a las consecuencias de mis palabras.

No quiero creer en algo
sólo por el temor de no creer.

No quiero filosofar por el miedo a que algo pueda tocarme de cerca.
No quiero doblegarme solo porque tengo miedo de no ser amable.

No quiero imponer algo a los otros
por miedo a que puedan imponerme algo a mí.

Por miedo a cometer errores, no quiero tornarme inactivo.
No quiero huir hacia lo viejo, lo inaceptable
por temor a no sentirme seguro frente a lo nuevo.

No quiero dármelas de importante por miedo a ser ignorado.

Por convicción y amor,
quiero hacer lo que hago
y dejar de hacer lo dejo de hacer.

Quiero arrancar el dominio al miedo
y dárselo al amor.

Y quiero creer en el reino
que existe en mí.”

Rudolf Steiner

las 7 emociones empiezan su andadura en el mundo material, con la energía del miedo.


si quieres entender mejor para qué sirve (en positivo) en el mundo, puedes descargarte y leer
7 emociones, CREATIVE COMMONS, gratis.

la verdad os hará libres (por eso el perseguidor elige el miedo)

en el proceso de entender la vida vamos profundizando poco a poco en la relación entre el perseguidor y la víctima, dos figuras que tienen su origen en el padre crítico y en el niño adaptado sumiso,

dos figuras que condicionan gran parte de nuestra forma de estar en la vida, basta con comentar que estas dos formas de estar básicamente son perceptibles cuando nos ponemos en relación, y el ser humano es sobre todo un ser social,

vamos, que nos conocemos en nuestras interacciones con otras personas,

y de alguna forma, nuestro desarrollo personal, interno en muchos caso, viene acompañado por el desarrollo de nuestras relaciones, externas, algo crece por dentro, germina, y toma fuerza para salir a la luz,

y es en la luz, esto es, cuando el brote está fuera, que se encuentra sometido a los agentes externos, al frio, al calor, a la humedad, a otras circunstancias que no existían dentro,

si lo piensas, dentro estaba bien, en la tierra encuentra las condiciones para salir al exterior, si lo piensas, en una segunda fase, ese brote, tierno, se va a encontrar con unas nuevas condiciones para su evolución, es la evolución en las relaciones,

y aquí, el bebé, luego la niña, luego el  adolescente, se encuentra con dos circunstancias mayores, en forma de papá y mamá, en forma de educación, en forma de elección de cole, en forma de compañeros y amigas,

y una tercera que no deberíamos desdeñar, la adolescencia, el periodo de la revolución total, ese periodo en el que ese ser en desarrollo crece desde la oposición a papá y a mamá, a todo orden establecido,

un periodo en el que su grupo, sus iguales, van a conformar el  nuevo caldo de cultivo, el nuevo campo de relación, si ta parece bien, vamos a pararnos a pensar un poco qué ha pasado.

Este bebé sin mancha se ha visto sometido al juego de la atención, requiere llamar la atención de mamá y de papá para todo, en principio para alimentarse y sobrevivir, luego para más cosas,

para ganarse su atención se ha sometido a los dictados de sus mayores (nene, qué bonito eres) o se ha rebelado (nene, cómo das por saco), conformando un principio de lo que va a ser el niño adaptado sumiso o rebelde,

pero va a pasar el tiempo, y circunstancias varias, injusticias, falta de cariño, un largo etcétera, le va a llevar a ser de todo, sumiso, rebelde, hiper-sumiso, o el profesor de lo toca-pelotas, un santo o un demonio,

y ya con la adolescencia no te cuento, una bomba de hormonas que van a explotar sin control,

y el ser humano crece en ese ambiente en el que papá no sabe muy bien cómo es, más bien no tiene ni idea, mamá está en temas de desarrollo pero tan insatisfecha, y sus compañeros de etapa, todavía en formación, están igual de perdidos que él,

y crece y se desarrolla, no hay más que ver cómo se tratan entre sí los adolescentes, en un entorno de competición, irrespetuoso, dominado por los juicios y las críticas, un universo dominado por el poder y el control,

va a ser que tiene todos los elementos necesarios para seguir perdido por la vida,

de otra forma no aceptaría, en la elección de truco o trato, determinados trabajos y opciones de desarrollo profesional, que se basan en la comunicación políticamente correcta, dime lo que quiero oír, no la verdad,

es muy curioso, al que tiene el poder no le interesa la verdad,

porque la verdad desarrolla seres libres, y al que mantiene este mundo en el control y en la sumisión, la libertad no le interesa un carajo, lo que le interesa es la mentira, tu propia mentira, que se va a volver en última instancia contra ti,

porque va a haber un momento en que no te vas a conocer,

y cuando ya te has vuelto loca el juego es fácil, tú no te conoces, no sabes lo que quieres, lo que necesitas, lo que te beneficia ni lo que te perjudica, con qué floreces y con qué te angostas,

pero yo, que estoy al mando, sí lo sé,

si esto es una partida de un juego parece claro quién va a ganar.

   así lo vimos…

entender el miedo es el primer paso para entender la vida

en los cuatro niveles de atención de la teoría U, que se convierte en los cuatro niveles de la escucha y de la conversación, el primer nivel está relacionado con la escucha piedra, mineral, es el quedabien, “polite”, políticamente correcta,

decimos lo que el otro espera que digamos, algo para lo que se nos ha preparado concienzudamente, gracias, papá, gracias, mamá, por este proceso tan bonito de domesticación,

si te fijas bien la escucha y la conversación “polite” tiene su fundamento último en el miedo, promovidos desde el poder y el control, que no gusta precisamente de personas libres a su alrededor.

Ocurre, por ejemplo, cuando una madre le pregunta a su hijo, o un amigo a otro, cómo le va, cuando sabe que al otro le va mal, tal vez incluso muy mal, pero prefiere escuchar una respuesta de compromiso,

  • Vaya, ahí le ando,

si no una mentira total,

  • buf, fenomenal, no te puedes imaginar,

tal vez es buen momento para cambiar esa respuesta política por otra más real,

  • ¿te contesto que bien, o prefieres que te cuente la verdad?,

una respuesta que se puede formular de muchas maneras,

  • ¿quieres que te cuente realmente cómo estoy, estás interesada en escuchar mi situación personal?,

piensa que el control y el poder te quieren sumisa y sometido, piensa que cada vez que te quejas estás aceptando tu falta de poder para cambiar, para revertir una situación,

¿tienes miedo a decir la verdad?,

en ese caso tenemos malas noticias para ti, muy malas, en verdad, el miedo te va a mantener en las catacumbas, o lo que es peor, en tu propia cárcel, mal sitio para evolucionar como persona libre en la sociedad,

¿quieres explorar qué se siente al decir la verdad?,

felicidades, no hay mejor momento que ahora para empezar a explorar, y recuerda, la verdad te hará libre, y hemos venido a desarrollar la libertad.

puedes descargar el libro 7 emociones, CREATIVE COMMONS,donde puedes explorar las energías del miedo, la tristeza y la rabia, para empezar