inteligencia colaborativa y emociones (normales, únicas y diferentes) en el cole

recibo una invitación desde la Red Internacional de Educación a un taller de formación estas navidades, una invitación que me hace conectar con este mundo en desarrollo, en el que el aprendizaje cooperativo se va abriendo paso,

algún día, como bien dice Maturana, nos daremos cuenta que competir y colaborar no se dan a la vez, y seguimos fomentando la competición o la colaboración en nuestro día a día,

en este post que titulamos “como vivimos compitiendo, siempre estamos negando a los demás”, y no hay mejor forma para cambiar la cultura de una generación que en la escuela,

aprendizaje cooperativo que se une con inteligencia emocional, qué bueno, ya que todo aprendizaje significativo tiene algo que ver con nuestro mundo emocional, este tercer mundo que está más allá del pensar y del hacer,

y con esa disciplina, positiva, que nos libra de la manipulación y del halago continuo a esa persona chiquita, al menos inicialmente, y en estatura, que se desarrolla en nuestras aulas,

un taller que capta mi atención, ójala este tema interese, y mucho, a muchas personas, profesionales y aficionadas, mientras me acuerdo de esa cita de Charles Chaplin, Charlot, el chico del paso raro y el bombín,

“Todos somos unos aficionados. La vida es tan corta que no da para más”.

   así lo vimos…

si te quieres inscribir a este taller, aquí tienes el enlace

si quieres leer más citas de Charles Chaplin, ese chico que es lo que es, un individuo, único y diferente, ahí va otro.

no sé por qué me quedo pensando al ver esta imagen-cita de Charles Chaplin, “Yo soy lo que soy: un individuo único y diferente”, una persona tan única y diferente como tú y yo, y me acuerdo de esa auto-definición que hago de mí mismo,

un chico normal,

que es lo más similar a considerarse un allien, dime de qué presumes y te diré de qué careces, mientras contacto con ese orgullo sano que queremos desarrollar desde 7 emociones en el cole, y en el desarrollo de nuestra vida profesional,

un orgullo sano, y humilde, que nos permite traspasar, si acaso por un momento, la puerta del ego, ese mini-yo que nos acompaña toda la vida, para que los grupos que formamos, y el liderazgo que ejerzamos, sea sano.

y no puedo sino preguntarme qué tipo de inteligencia emocional van a compartir en este taller de RIE estas navidades, una inteligencia emocional normal, al uso, o una inteligencia emocional única y diferente.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, 2 tíos normales, como tú y yo, 2 personas únicas y diferentes, como Charlot,

7 emociones, un modelo normal, único y diferente, para profesionales y aficionadas, creative commons, que puedes descargar desde este enlace.

 

 

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el viaje a la positividad (y las digresiones del dragón)

Recibo este correo de Pablo Cueva, que nos invita con esta foto de dragones vascos aunque mucho me temo que la foto está sacada en otros territorios, quién dijo miedo, a un viaje que espero te parezca la mitad de interesante que a mí …

En el viaje a la positividad emocional encontramos tres paradas que aportan al viajero distintas herramientas con las que profundizar en el tránsito a realizar. En esta charla explicaremos de forma específica la importancia de la ilusión y de la alegría como emociones que nos orientan hacia la positividad. También abordaremos algunas técnicas para conseguir captar más de ambas emociones en nuestra vida cotidiana y, con ello, facilitar el objetivo que nos proponemos.

entradas al evento en eventbrite

y me sonrío al observar esta extraña foto en la que el mundo no está a nuestros pies sino a nuestras espaldas, ¿tal vez nos ponemos el mundo por montera, en nuestra mochila particular?,

un mundo en la mochila de un extraño ser, parece un ser humano, un humanita en vez de un dragón, que exhala humo, quién sabe si es el preludio del fuego o es el final de las llamas que acaba de exhalar.

   así lo vimos…

aupa y poziktiba son dos palabros que me recuerdan a mis orígenes, en el remoto norte, ese extraño y rudo territorio, tan parecido a la irredenta aldea gala de Asterix, en el que parece que nos preguntamos continuamente:

¿quién dijo miedo?

y pienso en el tránsito emocional que todas nosotras tenemos que hacer para que la ilusión y la alegría sean estados consistentes en nuestras vidas, porque las energías más lentas son muy potentes, y nos atan a la tierra,

y aquí estoy hablando de las 3 emociones de nuestro mundo material, la  ira – la tristeza – el miedo, qué difícil es mantener una relación consistente con la ilusión y la alegría cuando el miedo campa a nuestro alrededor,

ya sea bajo nuestros pies o bien dentro en nuestra mochila, tal vez por eso hoy termino el desayuno con Silvia hablando de un par de actividades, convertidas en rutinas, que nos permiten contactar con esa energía positiva,

de una forma sostenida en el tiempo, hoy sí, hoy otra vez, hoy también,

y me cuestiono cómo vibrar más continuo en las energías altas de la alegría y la ilusión, voy a preguntarle a Pablo, tal vez él le conoce al chico que era dragón y no tenía miedo a los jabalíes ni a los romanos, ni a los benditos Asterix y Obelix,

tal vez porque todos ellos le temen a él, el chico dragón.

y en la digresión en la que me encuentro sumido esta mañanita de otoño, en un viaje de la positividad – la ilusión – la alegría al miedo, mira que sí que hemos evolucionado a peor, esto es involución en vez de evolución,

me pregunto a qué le tendrá miedo un dragón.

en el viaje a los hábitos positivos, actividades positivas, convertidas en rutinas, alrededor del té,

re-contactamos con esas prácticas diarias de respiración consciente del Arte de Vivir (a retomar), y la auto-hipnosis que Silvia acaba de aprender en un taller con Jean Guillaume Sales, a ver cómo la integra/mos en el día a día (a incorporar),

la comida sana, el paseo o el ejercicio diario, y este espacio que se va abriendo en nuestras vidas, un ratito para hablar de cómo nos sentimos (en proceso), ejercicios sencillos con los que podemos contactar con una energía,

no necesariamente relacionada con el aroma a chamusquina ni con el humo de nuestro amigo el dragón, que nos permite este ejercicio en elevación.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional que nos permite viajar de forma consciente desde el miedo a la alegría, del rojo al violeta, de nuestra energía más densa a nuestra energía más vibrante,

desde la energía del miedo, tan cercana al “no soy”, a la energía de la alegría, en la que nos permitimos, de nuevo, hacer juntas, en colaboración, desde nuestra mejor intención,

facilitando que lo nuevo se asiente en nuestras vidas, y a nuestro alrededor.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace

 

 

en la emoción está la puerta

observo con distancia una serie de circunstancias que me rodean, y que suceden esta última semana, empezando por la reunión del jueves tarde pasado, en la que Biotz sustituye misteriosamente a Tomás,

el futuro emerge de extrañas e imprevisibles maneras,

para continuar con la terapia de biodescodificación ayer por la mañana con Patricia, en la que retomamos mi relación con mi padre, una vida de fidelidad y amor filial, qué bonito volver a conectar contigo, aita,

y con la conversación de esta mañana, una conversación entre Silvia y su hija Paula, en la que entre pan y pan, no todo es escuchar y observar, introduzco alguna loncha de chorizo, o de jamón york, más suavecito,

una conversación que da para un primer té, y para el segundo, y para preparar la comida, hoy hemos tenido tiempo en el desayuno de preparar un plato de pisto, que si nadie lo remedia se va a convertir en entrecot,

mientras el ordenador busca terminar un proceso que lleva más de 3 horas ya, este escaneado del sistema también se está haciendo a fuego lento, y me paro a revisar el móvil, en el que tengo un mensaje de Biotz, Begizuri,

que comparte conmigo una memoria de juventud, su madre y la mía se conocen de nuestro tiempo en carrito por el parque, bebés transportados por mamá, una memoria que viene acompañada por una foto de Mundaca y el Urdaibai,

tierra de nuestros ancestros, y experimento un nexo común entre todas estas circunstancias que nos condenan y que nos redimen, que nos llevan al infierno o que nos abren la puerta del cielo,

en el fondo enfermamos y sanamos en contacto con nuestra emoción,

un hecho que es mucho más evidente con las personas que más queremos, empezando por las figuras de nuestras madres y nuestros padres, que se lo digan si no a Paula y a Silvia, a Patricia, a Tomás, a Biotz,

a aita, a ama, en este día en el que recontacto con la energía de todo lo que está siendo, con la puerta abierta de la emoción.

   así lo vimos…

vivimos negando la emoción, en este mundo que prioriza tanto el pensar y el hacer, no importa que a veces andemos como pollos descabezados, hacer, hacer, hacer, hasta que un día recontactamos, tic, tac, tic, tac,

con una emoción, con dos, con tres, con 7 emociones, no está mal, para empezar.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que nos acerca a la realidad energética del mundo emocional, de la mano de la realidad energética del color,

en una dinámica ascendente, qué difícil es llegar al séptimo piso si no entramos en la planta baja del edificio y no pasamos por la primera planta, ni por la segunda, ni por la tercera,

qué difícil es correr cuando no hemos aprendido a andar, en nuestro carrito de bebés, gracias, Biotz, por esta imagen de Mundaca, en la desembocadura del Urdaibai, tierra de nuestros mayores,

en ese espacio en el que el río se convierte en ría, y el agua en mar,

7 emociones, un modelo que puedes descargar, creative commons, desde este enlace.

 

los momentos más importantes del día y la luz

“Los pensamientos y los sentimientos son corrientes de fuerzas. Por ello debéis estar siempre atentos a la calidad de cada pensamiento, de cada sentimiento que aceptéis alimentar en vosotros. Esto debe ser incluso una de vuestras principales preocupaciones.

Cada día, procurad consagrar al menos unos minutos a una actividad que conecte vuestro intelecto y vuestro corazón con las regiones del alma y del espíritu. Escoged una actividad que os obligue a atraer y a conservar en vosotros las imágenes más luminosas, los estados de conciencia más elevados; consideradla como el momento más importante de vuestra jornada, pensad que de este momento dependen vuestro futuro, vuestra salvación.

Al principio, quizá no veáis todas las consecuencias benéficas. Pero continuad: poco a poco os sentiréis habitados por algo muy grande, muy puro, y suceda lo que os suceda, esta presencia en vosotros os aportará la fuerza, la paz y el gozo.”

   así lo vimos…

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: camino de la ermita de Guadalupe, monte Jaizkibel, Guipuzcoa, 26 noviembre 2017 (cortesía de Jorge Tamames)

en 7 emociones, nos acercamos a la dualidad de la luz, y entendemos la luz del sol, necesaria para el desarrollo del Ser humano en la materia, y la luz de infinito, también conocida como oscuridad, necesaria para el  desarrollo espiritual,

de las personas y las comunidades,

y agradecemos a Goethe por esta inspiración, que nos ayuda a entender nuestro comportamiento diario, en ese baile entre la luz y la oscuridad que produce el color, con el órgano sensible del ojo, en un baile que no es de dos, sino de 3,

un baile en el que siempre es necesario el observador.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace

 

hijas y mujeres de Expósito

en el ejercicio de mirar mirando, los detalles, a veces minúsculos, nos dan pistas, como sucede con esta partida de nacimiento, en la que una criatura, niño o niña, tanto da, es el siguiente eslabón de un padre o una madre, tanto da,

un padre que tiene una profesión y un domicilio, y una mujer que, te puedes asombrar o no, a principios del siglo XX, suena lejos o cerca, depende cómo lo mires, estamos hablando de la fecha de nacimiento de nuestros abuelos,

una mujer que, según reza el machote, está dedicada a las ocupaciones propias de su sexo y domiciliada en el de su marido, un machote que no da a la mujer oportunidad alguna de ejercer una profesión, más allá de sus labores,

y que supedita su domicilio al de su pareja, independientemente de que, tal vez, el domicilio familiar se haya comprado con el dinero de la mujer, o con el de la familia de la mujer, qué ocurrencia la mía, pensar que una mujer pueda tener dinero,

porque no es tan lejano el tiempo en el que una mujer no puede abrir una cuenta bancaria a su nombre (sin el consentimiento de su marido), comprar o vender una propiedad (sin el consentimiento de su marido),

ejercer el voto, qué ocurrencia más absurda, para qué querrá una mujer ejercer el derecho al voto, si además pensar no es una actividad propia de su sexo, tan lejos de sus labores,

cocinar, lavar y planchar, barrer y fregar, puertas afuera del dormitorio conyugal, y lo que proceda puertas adentro, tal vez en este punto no sea necesario especificar, y abrimos una puerta a nuestra imaginación,

no me extraña que 3 generaciones más tarde haya muchas mujeres indignadas, aquí y allá, con ejemplos varios en los que sienten que tienen un trato discriminatorio, y parten en posición de desventaja,

por no hablar de un mundo que no se respeta, que no se reconoce, y que ha evolucionado desde la lógica del más fuerte y del ejercicio aplastante del poder, un mundo que no tiene mucha consideración con el hombre,

y mucha menos con la mujer.

así lo vimos…

para entender un proceso de violencia de género tenemos que contactar, en algunos casos, con la profunda carga transgeneracional que muchas mujeres llevan inscritas en sus células,

ya que, sin esa comprensión, me va a ser muy difícil contactar con el profundo dolor de mi hermana, yo no siento que yo me haya aprovechado en casa de nuestros padres por el hecho de ser hombre, antes al contrario,

o de mi hija, yo no siento que haya hecho nada en favor de mi hijo y en contra suya por motivos de género, ni de la hija de Silvia, que nos pone en la ruta de este video, en la que un grupo de alumnas toman la voz,

en medio de un acto en el que no se sienten representadas, un ejercicio absolutamente necesario, en el que la víctima se hace consciente, toma fuerzas, y desarrolla una estrategia, que lleva a la práctica,

y le permite contactar con su Yo soy,

un Yo soy que puede, que merece, que se posiciona, que toma su lugar en el mundo, se presenta donde siente que su voz puede ser más clara que la de un representante o un intermediario,

un representante que en muchos casos no nos representa en absoluto.

si alguien quiere entender un poco mejor el movimiento evolutivo del alma del hombre (tan cercana al ego y a esa mirada de tubo que se sumerge en los problemas y se aísla del mundo hasta su resolución),

y al movimiento evolutivo del alma de la mujer (tan cercana al cuidado del otro, de las relaciones, de la prole, y a esa mirada de entorno, que todo lo capta, que todo lo integra y lo tiene en consideración, y en el proceso necesita comunicarse, y expresar),

recomiendo un libro que trata la evolución del Ser humano, y de las organizaciones que construimos como especie, las 7 fases del desarrollo en personas y organizaciones, de Margarette Van den Brink, una mirada antropológica muy interesante,

que nos acerca al principio masculino y femenino, animus y anima, de las cosas.

en los talleres de 7 emociones integramos atención e intención con los fundamentos del buen trato, tras pasar por los del mal trato, dinámicas en las que fomentamos que lo pequeño se haga visible, como en esta partida de nacimiento,

procesos en los que nos interesa volver a entender desde dentro, desde nuestro sentir, más allá de nuestro pensar, las figuras del perseguidor y la victima, la persona maltratadora y la maltratada, sí, para volver a sentir…

qué sutil es en muchos casos la discriminación y el mal trato, qué obvio en muchos otros, aunque nos hayamos acostumbrado a no verlo, forma parte de nuestra vida, todo parece indicar que hemos aceptado cocodrilo como animal de compañía,

para que un día no sea necesario lidiar con lo grande, llámale bullying o mobbing, llámale acoso, violación, asesinato.

 

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, que puedes descargar desde este enlace.

la humildad y el orgullo, y ese espacio del “y tú también”

tomo prestada una imagen del blog del cole Virgen de Europa, que me llama la atención sobremanera, una imagen que está rotulada con una frase, en relación con la humildad,

Para ser grande primero tienes que aprender a ser pequeño. La humildad es la base de toda verdadera grandeza.

¿qué te parece?

   así lo vimos…

y observo cómo a esta imagen le corresponde el recorte azul clarito, este color que en 7 emociones se viste con el código del orgullo, lo cual en principio podría ser una contradicción, ¿no estábamos hablando de la humildad?,

si no observamos ese oximorón que el orgullo encierra, porque cuando yo estoy orgulloso (también cuando soy orgullosa), y he desarrollado el orgullo “bueno”, conectamos sí o sí con la humildad,

porque en el orgullo yo soy la pera limonera, sí, y sé todo lo que me ha costado llegar aquí, lo que me ha costado lo que he conseguido… y lo que me ha costado todo aquello en lo que he fallado (lo que me queda por conseguir),

y me veo,

y desde ahí también te puedo ver a ti,

tú también eres, o debes ser, la pera limonera,

y desde ese espacio del orgullo bueno, en el que Yo soy, sólo puedo re-conocerte, con tus capacidades en desarrollo, y tus capacidades por desarrollar, en este juego precioso del “yo soy” que abre ese espacio de la energía del “y tú también”.

hay días en los que pienso que el mundo en el que vivimos sería distinto si integrásemos los fundamentos de 4 emociones, no muchas más, en nuestras vidas, empezando por las 3 de base, relacionadas con nuestro mundo material,

compuesto de miedo, tristeza, rabia,

a las que se suma, si me das permiso, la primera emoción del mundo espiritual, en el comienzo del desarrollo del Ser y de las comunidades, con las aportaciones que el orgullo sano nos puede traer, incluido el liderazgo colaborativo,

4 emociones, no sería un mal aparillaje para comenzar…

7 emociones es un modelo, hay otras 3 emociones por ahí, creative commons, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, un modelo que puedes descargar desde este enlace.

solve et coagula (palabras y preguntas en TRANSformación)

me acuerdo de un escrito corto de Paulo Coelho al preparar un post con relación al título que buscamos para la primera reunión de “el futuro emerge” en Bilbao, que en Madrid se ha titulado sin más “diálogo sobre Catalunya y España”,

y que en Bilbao lleva proceso de tener otro título, tras invitar a Gaizka y a Iban en el proceso de la convocatoria, en un proceso que se vuelve aditivo, y en el que a una idea se suma otra, y una frase recibe una respuesta,

y surge una nueva propuesta, que observo,

esto es lo que está escrito hasta ahora, empezando por un par de preguntas, no está mal para comenzar…

¿Son las personas las que hacen al grupo o es el grupo el que “hace” a las personas?

Individuo, grupo, pueblo, sociedad… ¿Qué es qué y qué es antes/más que qué?

¿Dónde termina el “yo”, se mezcla con el “nosotros” y se enfrenta al “vosotros”?

Coincido parcialmente con el grupo. ¿Cuándo debo intentar cambiarlo y cuándo debo entender que no es mi sitio y salir?

El papel de la minoría disidente en un grupo. ¿Enrarece o enriquece? Cuestión de actitud.

¿Por qué siempre blanco, gris o negro? ¿No puedo ser arco iris?

Identidad, voluntad, reconocimiento, obediencia, aceptación: ¿Soy? ¿Quiero ser? ¿Queréis que sea? ¿Debo ser?

Normas, reglas, leyes = ¿Barreras, límites, fronteras, muros?

¿Mayoría = democracia = consenso = libertad = anarquía?

Flexibilidad vs rigidez, permeabilidad vs impermeabilidad, apertura vs cerrazón, reforma vs conservación, progreso vs estancamiento, consciencia vs

tal vez es buen momento para realizar el movimiento contrario, de la suma a la resta, de la expansión a la concreción, sístole y diástole, de todas las ideas a unas pocas y un par de frases, un movimiento en el que tal vez nos ayudan Maite y Tomás.

   así lo vimos…

y copio este texto del blog “iglesia de satán”, qué título más demoníaco, tan poco afín al nuestro, organizaciones con espíritu y corazón, un texto en el que reviso si el título del post, solve et coagula, tiene algún sentido,

o me he desparramado esta tarde un buen montón,

y me quedo con esas frases que hablan de la alquimia, de la transformación de los metales como proceso paralelo a la TRANSformación personal, ese movimiento que mueve nuestro mundo y nuestras mareas,

quién sabe por qué me acuerdo de ese proceso que tanto nos gusta, en el que barajamos y repartimos cartas de nuevo, para volver a jugar el mismo juego, con nuestra mejor intención, … otra vez.

Quienes estén familiarizados con la representación de Baphomet de Elias Levi habrán notado que en los brazos de Baphomet figuran las inscripciones en latín “solve” y “coagula”. Muchos de los elementos que rodean a Baphomet en la imagen representan distintas dicotomías: el día y la noche, el arriba y el abajo, el sexo masculino y el femenino, la naturaleza animal y la humana. Solve et coagula no es la excepción. Se trata de una antigua máxima de la alquimia, “disolver y coagular”, y significa que algo debe ser primero descompuesto o destruido para poder luego poder componer o construir algo nuevo.

La alquimia era una proto-ciencia medieval, la antecesora y precursora de la química moderna. Entre sus intereses se encontraba la transmutación de los metales, la creación del elixir de la inmortalidad, la piedra filosofal y panaceas para curar cualquier enfermedad. Una curiosa confluencia entre ciencia, filosofía y magia.

Los alquimistas entendían la expresión “Solve et coagula” tanto en su sentido literal como metafísico. Para crear nuevas sustancias, era necesario descomponer las existentes. Por ejemplo fundir metales para crear una nueva aleación. Pero la transmutación de metales era también entendida como una analogía de la transmutación personal y espiritual de una persona hacia la perfección. Para crear un hombre nuevo era necesario destruir al anterior.

De la misma manera, para los satanistas, el principio “solve et coagula” representa la dicotomía destrucción – construcción, la idea de que todo proceso de transformación es, a la vez, un proceso destructivo y constructivo. Un nuevo orden requiere el desbaratamiento del anterior. Desde esta perspectiva, destruir no conlleva necesariamente una carga simbólica negativa (ni construir una carga positiva), sino que ambos procesos son complementarios. Uno no puede existir sin el otro.

en el barajar y repartir las cartas de nuevo, en el sumar y el restar se manifiesta el ser de las personas que componen los grupos y los equipos de trabajo, y seguimos en este proceso que nos permite conocernos un poco mejor,

yo me reconozco, yo te re-conozco,

hasta que el ser del grupo se hace presente entre nosotras, en este mágico proceso de TRANSformación, en el que ya no soy yo, pero buena parte de mi ser está ahí representado, vivo, activo, animado, y volvemos juntas a Ser.

por algún extraño motivo a estas letras le “toca” el color azul claro del orgullo sano, un orgullo que tiene todo que ver con el tránsito del EGO al Yo soy, ya estemos hablando del desarrollo personal, o del desarrollo del grupo.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional inspirado por la teoría del color de Goethe y por la teoría U de Otto Scharmer, que nos regala esa segunda clave para la transformación del territorio del Yo soy al ECO (el ecosistema),

completando un precioso salto mortal, del EGO al ECO, from ego to Eco, e2e,

un tránsito que sólo es posible desde el azul.

pero esa historia y ese color, azul índigo, azul oscurito, tal vez forma parte de otro post.

 

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace.

instantes de felicidad

érase una vez que se era un hombre curioso, un hombre súper mental, un investigador que quiere comprender la vida, qué complicado, qué grande, comprender la vida, … no deja de ser una misión importante para un simple mortal.

Y este investigador decide dedicar su vida a esa búsqueda, “quiero comprender la vida”, como si se pudiera comprender el sabor de las fresas. Y para ello emprende un viaje a pie, echa a andar kilómetros y kilómetros y durante el camino no para de hacerse preguntas: ¿Por qué el cielo es azul?, ¿por qué me late el corazón?, ¿por qué esto?, ¿por qué aquello? Hay un montón de cosas que no comprende, ¿por qué sopla el viento?, ¿por qué sonríe la gente?, ¿por qué algunas veces tengo sensaciones agradables en el cuerpo?, si yo siempre soy el mismo. Algunas mañanas se despierta y se pregunta: “esta vida, ¿qué es?” Un día llega a lo alto de una montaña. Allí se siente muy alegre y se dice: “a lo mejor la vida es esto”, “igual la tengo dentro de mí”, y dice: “voy a prestar atención a esta sensación que está aquí dentro de mí.”

Baja de la montaña, coge un camino que sale a la derecha y la cosa que tenía dentro desaparece. Vuelve atrás, coge otro camino, y en ese otro camino vuelve a sentir que la cosa sigue ahí. Así, de camino en camino, cuida de estar siempre vigilante procurando mantener lo que tiene dentro.

Y caminando con esa sensación en su interior, llega a un pueblo. Hay un camino ancho y al final del camino está la entrada al pueblo. Avanza, la cosa sigue allí (en su interior). A los lados del camino de entrada al pueblo hay piedras, son como lápidas y en ellas están escritos nombres de personas, también pone edades, 5 años y 2 meses, 8 años y 3 días.. Y no entiende nada. De repente vuelve la cabeza y piensa, ¿cómo puedo sentir esto en mi interior que es tan agradable, dulce y al mismo tiempo mirar las tumbas? Sigue sin entender nada. ¿Cómo la gente de este pueblo se puede imponer mirar esto cada vez que entran y salen del pueblo? Así, con gran curiosidad, entra en el pueblo y en cuanto se tropieza con una persona, le pregunta, ¿cómo hacen ustedes en este pueblo?, cada vez que entran y salen tiene que ser insoportable ver estas tumbas con todos esos niños muertos. La persona del pueblo le dice, “escucha viajero, vete a ver al jefe del pueblo y él te lo explica”.

El viajero se presenta ante el jefe del pueblo y éste le explica lo siguiente: investigador, pareces curioso por comprender la vida. Nosotros aquí en nuestro pueblo hace mucho tiempo qué la comprendimos. Con lo cual la curiosidad del joven viajero cada vez es mayor, y le pregunta: ¿han comprendido la vida? Y el jefe del pueblo le dice: te voy a decir nuestro secreto. Cuando un niño llega a la edad de 15 años, yo, el jefe del pueblo, le regaló un cuaderno y en ese cuaderno cada persona va apuntando todos sus momentos de felicidad. Una gota de rocío por la mañana que se desliza por una hoja, diez segundos de felicidad. La sonrisa de mama al despertar, treinta segundos de felicidad. La mirada de mi amada todas las mañanas, ochenta y tres segundos de felicidad. Una puesta de sol con el cielo que se inflama, diez minutos de felicidad. El instante en que ella me dijo que sí, todavía más segundos de felicidad. El nacimiento de mi primer hijo, de mi segundo hijo, cada instante en el que le tomé en mis brazos y se apaciguó, se calmó, cada sonrisa, cada risa, otros tantos instantes de felicidad …

Y a lo largo de toda nuestra vida en nuestro pueblo anotamos con mucho cuidado todos esos instantes de felicidad, porque para nosotros son instantes de vida, así que cuando desaparece el cuerpo y nuestra alma se va a otro viaje, yo, el jefe del pueblo, cojo el cuaderno y sumó todos los segundos y los minutos, y eso, joven viajero, es lo que tú has visto encima de las tumbas. Son todos nuestros momentos de felicidad, porque para todos nosotros la vida son instantes de felicidad.

Así que os doy las gracias, porque durante estos tres días habéis participado para llenar mi cuaderno y me habéis permitido llenar instantes de felicidad. Muchas gracias.

Os deseo muchos instantes de felicidad. Bien sea aquí o en otros lugares, en la descodificación y en una vida estupenda.

   así lo vimos…

Origen del cuento: relato de Beatriz Bourau-Glisia, profesora de la escuela francesa de biodescodificación, transcrito por Silvia Bascón Arbizu,

una chica preciosa que nos regala esta historia (érase una vez que se era), relacionada con la curiosidad, y una búsqueda que le acerca a esta comprensión de la vida, ahí va, qué curioso, nos volvemos a topar con el azul índigo de la comprensión.

si quieres, tú también puedes acompañarnos en este ejercicio, lástima que no podemos regalarte un cuaderno, que nos lleva de lo que pensamos hacer a lo que hicimos, y a lo que estamos haciendo, cosechando y regando, aquí y allá, instantes de felicidad,

en el álbum de los momentos maravillosos de nuestras vidas,

en érase una vez que se era,

una vida en plenitud.

7 emociones, creative commons, es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que puedes descargar desde esta página.

 

 

de vuelta a Bermeo

en el ejercicio de mirar qué no termina de fluir en nuestra vida como nos gustaría, es muy curioso, en contra de lo que nos han contado, y de nuestro gesto natural, que se empeña en mirar hacia delante, algunas veces es necesario mirar hacia atrás,

hacia esa parte de nuestra familia de  la que menos conocemos, que está más tapada, que es menos bonita, menos brillante, ya sea con una constelación familiar, ya sea trabajando nuestro árbol genealógico, ya sea de otras formas,

que hoy des-conozco,

pero es curioso observar cómo, algunas veces, ese gesto, por medio del cual nos ponemos en contacto con todo lo omitido, lo oculto, lo no visto, quién sabe si nos podemos llegar a morir sin echarle un vistazo, si alguien no nos anima,

nos pone especialmente contentos, a un grado que es difícil de explicar,

y así me pasa a mí, cuando re-contacto con mi tío, el hijo pequeño de mi padre, y con mi madre, y empiezo a indagar en una figura oculta en mi árbol genealógico, porque más allá de mi padre está mi abuelo paterno, José,

de la misma forma que más allá de mi abuelo paterno está mi bisabuelo, Antonio,

en este mundo en el que muchos niños de la inclusa, adoptados en una segunda casa, y algún que otro contrabandista, en este caso por voluntad propia, cambian de apellido, y reciben en una segunda vida el apellido que hoy acompaña mi nombre, Bilbao,

y aunque estoy seguro de que no voy a llegar tan lejos, y conocer el apellido de origen que esconde este apellido de regalo, buen apellido para una segunda vida,

que no somos de aquí,

que somos de Bilbao,

algo de bien va a hacer este proceso de tender la mirada hacia ese rincón de mi familia que nadie, ni mi padre ni mis dos tíos, ni mi hermana ni mis primos, que yo sepa, ni yo mismo hasta el día de ayer, ha querido conocer en mayor detalle,

quién sabe por qué será, ¿verdad?

en la primera aproximación a mi familia paterna surgen dos nombres, Alejo Bilbao Beltrán de Guevara, tío y referencia de mi padre, en palabras de José Luis, su hermano, héroe de un bando que hizo la guerra y la perdió,

y Tomás Arana Astoreca, abuelo de ambos y figura de referencia de José Luis, otro prohombre, de los cuales puedo encontrar información en esta enorme biblioteca que es internet,

todo parece indicar que no es ése el camino en el que me toca indagar … esta vez.

en la página del ayuntamiento de Bermeo capto la imagen de Izaro, esa isla que se divisa desde la casa de mis abuelos maternos, esa parte de mi familia que sí conozco y que sí he disfrutado,

y observo el aire que deja la isla de Izaro al pasar, el espacio en la cola, ese ingente espacio que deja el pasado, sobre el que se sitúan esas palabras en blanco, Bermeoko Udala, ayuntamiento de Bermeo,

donde continúa, si nadie lo remedia, esta pequeña historia, enterrada en el pasado, revivida por un correo y una cita para seguir buscando una pista, un pequeño cabo suelto del que tirar.

   así lo vimos…

y la captura de imagen de hoy genera una extraña imagen en la que se combina el azul del mar con los sones de la txalaparta, quién sabe desde qué profundo rincón del monte o de la mar surja esa nota, que se convierte en melodía,

hasta hoy mismo sepultada en la inmensidad.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, creative commons, que nos inspira en este viaje, del rojo al violeta,

pasando irremisiblemente por el azul oscuro, de la comprensión.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace.

descubriendo el alma sensible del hombre

me siento a charlar con Gorka, mi hijo mayor, mi hijo pequeño, esa broma que hago tantas veces, ya que solo tengo un hijo varón, y observo cómo la conversación que se desarrolla viene cargada hoy de presencia, respeto y cariño,

una conversación en la que le reenvío una poesía que me acaba de llegar al móvil, a la que Gorka me responde con otra poesía, especialmente bonita, que copio a continuación, en este impulso en el que compartimos la belleza en nuestras vidas,

En la vida ni se fracasa ni se triunfa.
En  la vida se aprende, 
se crece, 
se descubre; 
se escribe, 
se borra y se reescribe otra vez; 
se hila, 
se deshila y se vuelve a hilar.
El día que comprendí 
que lo único que me voy a llevar es lo que vivo,

empecé a Vivir lo que me quiero llevar.

Poesía Purépecha.

y me paro a observar las conversaciones que no he tenido con mi padre, e intuyo que a él le pasó lo mismo con el suyo, tal vez educados ambos en esa imagen de hombre fuerte, el hombre no llora, sostén de su familia,

y conecto con esa sensibilidad que despierta en el varón, en contacto con otros hombres,

y que va más allá de las caricias físicas a otras personas a su alrededor, generalmente dedicadas a su compañera, de sexo femenino, o a sus hijos pequeños,

en un contacto entre almas sensibles que se reconocen,

y en el que experimentamos una nueva intimidad,

   así lo vimos…

muchas gracias por compartir, Gorka, en esta vida en la que hilamos y deshilamos, y en la que ójala seamos capaces de vivir, más a menudo, todo lo que nos queremos llevar.

me acuerdo de un libro de Margarete van den Brink, las 7 fases de desarrollo de personas y organizaciones, un libro que recomiendo a cualquier persona que quiera indagar más en temas de género,

ese mundo que tantas conversaciones encendidas despierta, en esa frontera en la que se mezclan la biología, la historia, la educación, ¿qué es propio de cada género, hombre y mujer, hembra y macho, y qué es un regalo envenenado de la educación?,

y en las características del alma sensible de la mujer (entendida como lo femenino) que el hombre puede desarrollar, y de las características del alma del hombre (entendido como lo masculino) que la mujer puede desarrollar,

en un proceso en el que yo me encuentro en el desarrollo de mis capacidades complementarias, y me formo como ser completo, un sitio siempre bueno desde el que conectar, y compartir.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que traza puentes con el campo de la atención (convertida en escucha y conversaciones),

con el bien estar y la presencia, con una sociedad (ya estemos hablando a nivel social como organizativo) que se desarrolla con base en valores, creative commons, un texto que puedes descargar desde esta página.