nuevas conversaciones en la organización

en el ejercicio de reflexión en el que observo la dis-funcionalidad de muchas de las conversaciones que entablo, dis-funcionalidad que acompaña a muchas de las personas con las que tengo relación, dis-funcionalidad que vive en mí, no hay de otra,

contacto con un texto en la quinta disciplina, libro que escribe Peter Senge, hace la friolera de 30 años aproximadamente, que desarrolla entre otras una propuesta para mejorar la comunicación interna en las organizaciones,

una propuesta que recoge trabajos previos de colegas que tratan sobre la comunicación, tan centrada en los hechos, la mayor parte de los casos, y en una forma de hablar que podemos relacionar con el debate,

terreno propicio para ese juego en el que estamos tan entrenados, el de tener razón, el de convencer, territorio de la dialéctica que va arrojar una lista de perdedores y unos pocos, tal vez uno, ganadores,

una comunicación que no hace visibles los supuestos de las personas que intervienen en la conversación, de la misma forma que no son explícitos los sentimientos ni los pensamientos que afloran en el curso de la conversación,

una propuesta que evoluciona hacia una forma de comunicar en la que son necesarias una serie de acuerdos previos y reglas que establecen las personas que participan, en un proceso de diálogo, bien diferente al debate,

unas pocas reglas que van a procurar preservar ese entorno de confianza, en el que nuestras emociones y nuestra experiencia de vida sí están presentes, no comunicamos desde el estudio y el conocimiento,

unas pocas reglas que procuran que todas las personas participen, en un entorno de igualdad, somos personas, no somos roles, y queremos facilitar un encuentro entre iguales, en el que no está presente el concepto de poder o autoridad formal,

unas pocas reglas para que la participación sea auténtica, respetuosa, amable, guiada por nuestra mejor intención, en intervenciones que permitan aflorar nuestra vulnerabilidad, tal vez suene feo mostrar que no sé, o que tengo dudas,

en turnos libres de palabra, en las que todas las personas participantes tengan la oportunidad de intervenir, en un formato en el que respetamos las intervenciones, sin interrumpir,

y promovemos que el que tiene mucha necesidad de intervenir y de hablar intervenga un poco menos, para que las personas que tienen más reparos o dificultades para formar parte del proceso también puedan ingresar en el juego,

es curioso que en esta modalidad de conversación el autor proponga que haya una persona que ejerza de alguna forma de árbitro, para que el grupo respete las reglas y los acuerdos previamente establecidos,

en este proceso nuevo, que podríamos denominar diálogo, una de las bases para que las organizaciones aprendan, más allá del aprendizaje individual de las personas que conforman y dan vida a la organización,

un proceso nuevo del que tu organización también puede participar.

   así lo vimos…

encuentro en este libro, escrito hace casi 30 años, la quinta disciplina, de Peter Senge, uno de los elementos que desarrolla unos cuantos años más tarde, casi 20, Otto Scharmer, en la teoría U,

ya que ser consciente de los supuestos que subyacen a nuestras posturas, y en nuestra comunicación, y compartirlos, nos permite iniciar un proceso de apertura muy interesante,

tal vez los resultados a los que llego apoyado en unos supuestos y en una forma de pensar que me permito revisar no son definitivos, ni los únicos posibles, y mi verdad no está escrita en granito,

un proceso que compartido permite a las otras personas del grupo acompañarme en el viaje, tal vez también ellas introducen en el proceso supuestos y formas de pensar que se permiten revisar,

estamos entrando en la primera apertura, mente abierta,

una apertura que crece cuando conectamos con nuestra historia personal, no con hechos o datos, estadísticas y fuentes de información fidedignos e irrebatibles, fuentes de la verdad absoluta,

una apertura que me permite contactar con mis emociones, que se encuentran con las tuyas, un proceso que permite que te pueda ver de la misma forma que me ves tú y el resto de las personas del círculo,

estamos en la segunda apertura, corazón abierto,

no estamos tan lejos de esa tercera apertura, con la magia del diálogo mediante, en las posibilidades a las que nos abrimos, a veces por medio de una pregunta compartida, de una idea al viento, que crea un extraño efecto de eco a nuestro alrededor,

viento y eco que nos devuelven una comprensión nueva de la cosa, desde la cual la mejor posibilidad del futuro emerge, una posibilidad que al iniciar el proceso no existía, buena para tí, buena para nosotras, buena para la comunidad,

una posibilidad con la que podemos comprometernos, tras esta última apertura, la apertura de voluntad, porque ya no es el ego pequeño de ninguna de las personas asistentes el que dicta qué es lo que todas juntas podemos y queremos hacer.

el futuro emerge cuando contactamos con otras personas y hablamos desde otro sitio, con otras reglas, con dinámicas nuevas, en estas conversaciones que Otto Scharmer denomina generativas, déjame que yo las llame Goetheanas,

sobre temas que nos importan a todas, problemas que no se pueden resolver desde el nivel de conciencia en el que se generan, en este mundo tan complejo, tan inter-conectado, tan bueno, bonito y verdadero, en el que hemos decidido vivir.

desde organizaciones con espíritu y corazón difundimos los fundamentos de la observación y de la atención, bases de conversaciones nuevas, que explicamos en diferentes ámbitos con un símil ambiental, por medio de los cuatro reinos,

y colaboramos en el desarrollo de el futuro emerge.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

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el tono, el desde dónde, los tiempos y otras características de las conversaciones generativas

en el proceso de proponer unas mesas redondas para enlazar conversaciones que interesan a la comunidad, en las que participan personas como tú y yo, a las que no les encanta precisamente la situación de las cosas,

ya estemos hablando de salud o de educación, de participación ciudadana o de igualdad y desarrollo del tema de género, por no hablar del contubernio montado entre los poderes político, judicial y económico,

empezamos a contactar con aspectos fundamentales para que las conversaciones se desarrollen desde el respeto, y el cuidado por lo que puede surgir, por lo que es especialmente importante el tono con el que empezamos la conversación,

y el cuidado en nuestros comentarios hacia las personas que ahí nos juntamos, es por eso que buscamos una fórmula que vendría a propiciar una conversación empática, del tipo de

según mi experiencia personal …

yo siento que …

fórmulas sencillas que facilitan que aparezca una historia personal, una historia de vida, en vez de la teoría de la cosa, lo que yo sé porque he leído, o porque hay un estudio en tal universidad o centro de innovación que dice que,

ya que las conversaciones que desarrollamos en el futuro emerge tienen su base en la experiencia de vida y en la emoción, no en los datos, a nivel del corazón, no a nivel de la cabeza,

es por eso que el primer aspecto a cuidar en estas conversaciones es el tono,

que está asociado con el desde dónde desde el que operamos, cuál es nuestra intención de fondo, la intención más allá de nuestras palabras y de nuestra presencia en la conversación,

segundo aspecto a considerar,

y en eso estamos, recapitulando sobre la conversación que mantenemos el día anterior en Madrid, al olor de la lluvia, y nos preguntamos qué hacer cuando surge un tertuliano que es muy simpático, sí, muy ocurrente, sí, muy divertido, sí,

pero que se va continuamente a la cabeza, y enlaza una ocurrencia con otra ocurrencia, una historia con otra historia, y empieza a monopolizar la conversación, seguramente no nos hayamos dado cuenta, pero la cabeza está tomando su sitio,

no es ya el corazón el que interviene, o si interviene el corazón no es el corazón que respeta al otro, y deja que lo mío haga efecto, para que surja lo que lo mío influye en ti, es lo mío y más de lo mío,

por lo que es necesario introducir un factor corrector a estas situaciones, tal vez un tiempo pactado de antemano, del que las personas no se pueden pasar, y que limite la expresión de mi historia personal,

o un número de intervenciones de diferencia entre las personas que están en la mesa, calentando la conversación, imagínate el caso de que una persona ha intervenido 5 veces y otra no ha hecho acto de aparición,

¿cómo animamos a que no se dé el efecto espectador?,

porque buscamos que sean 5 personas las que inicien esta conversación, y se pueda extender a un colectivo mayor, 13 o 29 personas, imagínate un colectivo de estas características, calentando y tejiendo historias que dejan de hablar de lo mío,

y tienen en cuenta también lo que lo tuyo sugiere en mí,

y lo que to tuyo me hace sentir,

buen punto para que lo nuevo, lo que no es tuyo ni es mío, lo que forma parte del campo en movimiento, ese nosotros que va tomando forma, desde el respeto, desde el cariño compartido, pueda emerger.

   así lo vimos…

estas conversaciones, que podemos denominar generativas, tienen su principio en Goethe, un naturalista al que tal vez conoces por su obra literaria, Fausto, un naturalista que observa la naturaleza, y sus procesos de TRANSformación,

y promueve esa forma de estar en el mundo, imagínate que eres naturalista, y que observas la realidad a tu alrededor, y observando lo que a tu alrededor ocurre eres capaz de contactar con tu interior,

y de observar cómo te TRANSforma la conversación, porque no es sólo yo, yo, yo, también es lo que tú y tu vida, y todo lo que me rodea me toca, me conmueve, obrando la magia de la TRANSformación,

de ese se trata, personas que juntas llegan a un ajá, a una nueva comprensión, cada una la suya, a un punto diferente desde el que moverse en el mundo, algo nuevo ha surgido en la conversación que no estaba en el inicio,

no soy la misma persona, es la magia de la vida, llámale causualidades enlazadas, que obra milagros a mi alrededor, y en mi interior.

si tienes interés en este tipo de conversaciones, puedes revisar una entrada en la que introducimos los 4 reinos (el reino mineral, con el ser piedra, el reino vegetar, con el ser planta, el reino animal, con el ser animal, y el ser humano),

4 reinos con 4 niveles de atención, escucha y conversación bien diferenciados, qué interesante es observar que cada vez que conectamos con la cabeza y los datos el ser que habla por nosotros es el vegetal, tan cercano al ser piedra,

no es el ser más inteligente sino el más vegetal que vive en mí, que nos lleva a niveles inferiores en nuestra comunicación, ya que desde los datos y las teorías pocas veces conectamos con las otras personas (nivel animal, por medio de la empatía),

y con nosotras mismas, por medio de nuestra imaginación creativa, de nuestra intuición, y con la energía del campo (nivel ser humano), con nuestro propósito, y el propósito del grupo.

si tienes interés por el futuro emerge, tú también eres parte, puedes seguir este enlace.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

diferentemente iguales

en el ejercicio de pulir y mejorar el proceso de 3 visiones, dar cera, quitar cera, intentamos ser fieles a las 3 escuchas, la escucha del 3, la escucha del 4 y la escucha del 6, si te fijas nos saltamos la escucha del cinco,

y nos damos cuenta que en los procesos que hemos corrido durante el 2017 no nos hemos atrevido, ésa es la palabra, más que que no hemos tenido tiempo, porque solemos sacar tiempo para lo que queremos,

no nos hemos atrevido a incluir la conversación propia del cuarto reino, el de los seres humanos, y nos preguntamos cómo la podemos introducir, desde esa atención que Otto Scharmer denomina generativa, y que Luis Espiga denomina goetheana,

y tomamos una opción radical, vamos a introducir, sí o sí, una dinámica que sirve para hacer un primer círculo de acompañamiento en nuestras vidas, un coaching circle, en la denominación de origen de la teoría U,

una dinámica que va a correr inicialmente sobre proyectos que nosotras podemos estar interesadas en desarrollar, pero que también puede correr sobre proyectos o problemas que las personas asistentes nos regalen,

para que puedan conectar en primera persona del singular, desde la vivencia personal, con las ventajas que tiene este proceso en el que 4 o 5 personas se convierten en coaches aficionados o acompañantes espontáneos,

con una ventaja fundamental respecto al desarrollo de un proceso con un coach profesional, por muy cualificado que esté, en el círculo de acompañamiento no se introduce sesgo alguno,

ya que cuando tenemos 4 o 5 sesgos particulares, eso es lo que tiene juntar a 4 o 5 personas, no hay un sesgo que predomine, y todas escuchamos las diferentes voces que surgen en el proceso,

y todas componemos sobre lo que las aportaciones que hacen otras personas nos desvelan, un proceso precioso, bueno, bonito y necesario, para cerrar este proceso de 3 visiones,

con la visión diurna, luz focal del sol que provoca tanta sombra a nuestro alrededor para empezar, con la luz nocturna, luz difusa de infinito, que nos permite evolucionar en el desarrollo del Yo soy, necesario para avanzar en el grupo sano,

con este cierre de los cambios de visión, yo estaba aquí ayer y quién sabe dónde esté mañana, porque, abierta a la observación y a la escucha, algo cambia en mi interior, y me permito cambiar.

   así lo vimos…

si quieres descargarte las instrucciones del círculo de acompañamiento, te vamos a pedir disculpas, sólo tenemos la guía de los.coaching circles, en perfecto inglés americano, hasta que Paco nos pasa la traducción al español de la clínica de casos,

esta herramienta que se promueve desde el Instituto Presencing, y está avalada por el M.I.T.

en los círculos de acompañamiento es necesario un par de circunstancias previas, entre las que me gustaría destacar el desarrollo de un clima de escucha (es bueno haber realizado algún ejercicio de escucha empática),

y un clima de respeto, en el que todas somos iguales, y no hay trazas de jerarquía organizacional, ese condimento que es tan bueno para ciertas dinámicas, y tan pernicioso para otras, ligadas a la participación verdadera,

no es extraño que me acuerde aquí de los fundamentos del liderazgo colaborativo y de la fábula de la sopa de piedras.

y me encuentro con esta canción, diferentemente iguales, de Bebe,

con un título que habla de diversidad y de la inteligencia colaborativa que un círculo de acompañamiento requiere, qué bonito cuando dos o más personas, tan iguales y tan diferentes, se juntan a conversar, … o a hacer cualquier cosa.

y cerramos este proceso de 3 escuchas en el que ya le sabemos dar un sitio y una forma al campo de atención del ser humano, que propicia una escucha de campo, que nos ayuda a desarrollar conversaciones de cuarto nivel,

conversaciones generativas, déjame que yo las llame goetheanas.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado por la teoría del color de Goethe y la teoría U de Otto Scharmer que compartimos desde este enlace.

notas sobre facilitación de conversaciones

durante la conversación España / Catalunya del grupo de Ulab de Sol España, tomo unas notas de la facilitación del proceso, en esta conversación en la que participamos 10 personas utilizando zoom, una plataforma de reuniones grupales,

en una reunión que empieza con todas las participantes conectadas unos minutos antes de la hora, con dos excepciones, que llegan justo sobre la campaña de inicio, ya estamos todas,

muchas gracias, Irene, por atender al aspecto tecnológico de la reunión, para que María abra el espacio con el saludo inicial en el que recordamos los fundamentos de la conversación con base en la teoría U,

una conversación en la que vamos a intentar suspender el juicio, abrir la curiosidad y tender puentes con las personas que nos acompañan, y no dejar en paso aquellas aportaciones que sólo nosotras podemos hacer,

respetando los turnos de palabra, para que sólo hable una persona cada vez, mediante un gesto, cada una elegimos un objeto que representa nuestro tótem de la palabra, que mostramos al grupo,

abrimos micrófono, que durante la escucha está cerrado evitando interferencias, hablamos, cerramos micrófono, y devolvemos la palabra al grupo, creando un espacio hasta la siguiente intervención, que va a repetir el mismo proceso,

unas instrucciones y un recordatorio que van a dar paso a una ronda para compartir la intención personal,

¿cuál es mi intención en esta conversación?

y dos preguntas para hacer una conexión con el tema en grupos grupos de 3 personas, en conversaciones paralelas con una duración de 20 minutos,

¿cómo me siento yo ante esta situación?

¿en qué estoy contribuyendo YO en esta situación sistémica?,

una pregunta que esconde otra, ¿cuál es nuestro punto ciego?

20 minutos que parecen muchos para responder estas dos preguntas, pero que van a ser pocos, sí, nos vamos a quedar cortos de tiempo antes de volver al grupo grande, en el que compartimos los elementos fundamentales de la conversación pequeña,

y en el que, parece que es inevitable, realizamos aportaciones adicionales, versos libres que van surgiendo en la interacción del escuchar y del dejarse sentir, todo parece que el tiempo que hemos programado para la conexión global va a ser corto,

y añadimos 10 minutos más al proceso, que va a terminar con 2 minutos de quietud, y dos preguntas,

¿cómo puedo ayudar a crear más armonía?

¿dónde está mi intención ahora?

un proceso circular, que termina donde empezó, en nuestra intención particular al acercarnos a esta conversación, todo parece indicar que los aquí presentes hemos disfrutado de las interacciones,

que surgen desde estas sencillas pautas compartidas, y desde la calidez de la facilitación de la reunión, y vamos a querer continuar el proceso, en el que tal vez, hablando de Catalunya y España,

mañana también hablamos con nuestras compañeras en Catalunya, no es mala idea para seguir.

así lo vimos…

busco una imagen que refleje la conversación, tan próxima a lo que puede ser una conversación Goetheana, perdón, busco una imagen que refleje las notas y los fundamentos que facilitan el desarrollo de la conversación,

mucho más difícil que el punto anterior, que podría ser un pantallazo de las personas que nos reunimos ayer, no, no es eso lo que busco,

y mi mente viaja a la palabra Goetheano, una palabra que internet asocia con una relación de imágenes, de las que elijo un plano, que viene a ser lo mismo, algo que existe antes de que la construcción de la cosa sea una realidad,

porque las letras de hoy poco tienen que ver con el contenido concreto de la conversación, y todo con los fundamentos y las reglas para que lo que tenga que ser emerja, por supuesto, siempre, siempre, siempre,

con nuestra colaboración necesaria, desde nuestra mejor intención.

en mis notas mentales sobre el proceso, destaco 3:

1. el guión y los tiempos, el diseño previo de lo que vamos a tratar, y cómo lo vamos a tratar (grupo grande, grupos pequeños),

2. la naturaleza y calidad de las preguntas, que pone en primer plano la emoción y mi responsabilidad personal,

¿cómo me siento yo ante esta situación?

¿en qué estoy contribuyendo YO en esta situación sistémica?,

y su capacidad generativa,

¿cómo puedo ayudar a crear más armonía?

3. la congruencia entre el fin, las formas y los pequeños trucos del proceso, con el micrófono silenciado para que el “ruido” de la conversación sea mínimo, que ya tenemos bastante con nuestro personal y particular “ruido” interior,

un 3 en el que se esconde el cuidado del entorno y del grupo, sí, el espacio también se puede cuidar, o descuidar, en internet.

desde organizaciones con espíritu y corazón promovemos el campo de la atención (que deriva en procesos de escucha y de conversación empática y generativa) y el campo de la intención,

atención e intención que se integran en el modelo de responsabilidad emocional 7 emociones, un modelo inspirado por la teoría U de Otto Scharmer, y por la teoría del color de Goethe,

con 6 emociones que nos acompañan en el desarrollo del campo de la atención,

con una emoción, 6 + 1 = 7, que nos acompaña en el desarrollo de nuestra intención, sí, nuestra mejor intención, una emoción que no puede ser otra que la energía inexplicable del amor.

puedes descargar 7 emociones, creative commons, desde este enlace.

 

 

 

el futuro emerge al calor de las conversaciones generativas

el futuro emerge es un espacio que se define por una mirada emergente, nueva, fresca, y compartida.

un espacio es algo etéreo que se puede solidificar cuando 2 o más personas se juntan. Un espacio acoge 2 o más personas para propiciar una reunión. Si en vez de 3 se juntan 30 es un grupo de tamaño mediano o grande. Si en vez de 30 nos juntamos 300 personas ya es un evento.

cuando 3, 30, 300 personas nos juntamos se genera una nueva realidad. Las energías personales dan paso a la energía del grupo.

si las personas debaten y pelean, mis argumentos y mi experiencia de vida contra la tuya, la energía se divide. A nivel conversacional estamos en el debate. En otros ámbitos estamos peleando, o guerreando. Yo en mi posición me hago fuerte, y trato de tumbarte a ti en la tuya.

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la puerta azul clara

si las personas no tienen nada de lo que defenderse, no necesitan demostrar que son más ni mejores, más en qué sentido, mejor que quién y en qué sentido, cuando somos realidades tan complejas y diversas, si las personas se sienten en un entorno de confianza, si se pueden mostrar, la energía se anida. A nivel conversacional surge primero la conversación empática, yo me re-conozco y puedo re-conocer-te a ti. A nivel relacional, la empatía nos permite contactar con la otra persona, con su dolor, con su alegría, con sus vivencias, con sus problemas y sus aspiraciones. Surge la química. A otros niveles, tenemos una disposición nueva desde un territorio que reconocemos común. Se están creando posibilidades de actuación desde una comprensión del todo del que formamos parte.

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la puerta azul índigo

si las personas han dado este salto, yo me re-conozco, yo te re-conozco, una nueva posibilidad emerge.

yo puedo escucharte de forma genuina, no es mi cabeza la que escucha a tu cabeza, es mi cabeza – mi corazón – mi voluntad que escuchan a tu cabeza – tu corazón – tu voluntad.

lo que tú me regalas es tu momento, toda tu experiencia de vida filtrada en este momento en relación con un tema particular.

y tu regalo lo proceso, lo siento, lo entiendo, y soy capaz de calentarlo en mi interior.

te agradezco el regalo y lo disfruto en mi interior.

y tal vez, sólo tal vez, tu regalo produce un movimiento interior que me mueve hacia el exterior, y quiero comunicar algo, en forma de devolución, o en forma de composición. Si te fijas, no te estoy rebatiendo, estamos componiendo juntas una nueva canción. Si te fijas, no salgo por peteneras, porque no te respondo algo que no tiene que ver con el hilo de la conversación, no te devuelvo una lata de sardinas enlatada, no te cuento lo que tenía guardado en la mochila ni la frase maravillosa que he preparado para despertar la admiración de la concurrencia. Sigo el hilo, y compongo contigo un hilo, desde mi experiencia, desde el Yo soy presente y atento.

violeta

la puerta violeta

llegados a este punto, hemos dejado de tejer cada uno nuestro discurso, o nuestro jersey, estamos tejiendo un algo nuevo, estamos en un proceso de co-creación. Y en ese acto de creación no hay ganadores ni vencidos, hay personas que colaboran y que son parte de lo nuevo, que si es bonito, bueno y verdadero,  a buen seguro nos cambia a ti y a mí.

en una conversación Goetheana, o generativa, yo no soy la misma persona que cuando ha empezado la conversación. Un ajá separa la situación previa de la situación final, un ajá que es compartido, un ajá mío que también puede ser tuyo, y del grupo, un ajá que nos aporta una nueva comprensión común desde la que poder actuar, y desarrollar nuevos caminos en colaboración.

este proceso, así de etéreo, lo queremos encarnar en las conversaciones que tienen lugar en el marco de “el futuro emerge”, en ese espacio que vamos a propiciar en BIL, MAD, BCN este año 2017, para empezar.

y somos conscientes de la dificultad, viniendo de la cultura gallinero en la que estamos inmersas, donde 5 gallinas alborotadas pugnan por cacarear más alto cualquier idiotez, o una idiotez mayor.

3puertas

el proceso descrito en las líneas anteriores se entiende perfectamente si entendemos las 3 emociones que facilitan el desarrollo personal y de los grupos (equipos de alto rendimiento etc etc), las emociones del orgullo (la puerta del ego al Yo soy) – de la comprensión (la puerta del Yo soy a nosotras somos) – de la alegría (la puerta de la emoción de sentirme parte a ser capaz de hacer juntas), emociones que compartimos en 7 emociones, publicación creative commons,

inspirada en la teoría U de Otto Scharmer, los cuatro campos de atención, que conforman los cuatro campos de la escucha y los cuatro campos de la conversación.

3 puertas son necesarias traspasar para tener una conversación generativa.

la puerta azul clara nos traslada del ego (nuestro mini-yo) al Yo soy, la puerta azul índigo nos transporta del Yo soy al ecosistema (yo soy parte de un todo mayor, del que tengo responsabilidad, mundo mineral – mundo vegetal – mundo animal – Ser humano – Ser universal), la puerta violeta nos permite activar estas dos energías anteriores (somos personas poderosas que creamos comunidad) para traer lo nuevo al mundo, acción compartida desde la conciencia y nuestra mejor intención

¿cómo se puede facilitar una conversación Goetheana / generativa?

para empezar, creando 2 o 3 reglas, que facilitan la fluidez.

como no tenemos que defender nuestro libro, articulamos un turno de palabra corto, por ejemplo de 3 minutos,

como no tenemos que tener razón, no se acepta el debate, ni la respuesta mental inmediata, para ello articulamos turnos de espera de 45 segundos, en los que no es necesario que haya palabra alguna por medio, aprendiendo el arte de la contención, y el de calentar el regalo que acabamos de recibir,

como todas las personas tenemos un punto, no hay orden de intervención, pero todas podemos participar, tarea de la persona que modera la mesa,

una mesa en la que participa de forma activa el público asistente, que es tan valioso en sus intervenciones como cualquier persona que inicia la conversación.

para seguir, respetando las reglas de este juego nuevo,

en el que la persona moderadora de la mesa tiene la facultad, y la ejerce, del PASAPALABRA, o borrado de la última intervención, si no procede, o simplemente rompe el hilo de la conversación,

para terminar donde tengamos que terminar, componiendo una nueva forma de escuchar, y de conversar, desde una atención mejorada,

desde nuestra mejor intención compartida.

un juego nuevo comienza,

un juego en el que tú también puedes participar

enelfondosiempreestastu