pasos firmes en el vacío

el caballero, tras transitar el sendero de la verdad, pasando por los castillos del Silencio, del Conocimiento, de la Voluntad y de la Osadía, acaba de llegar a la cima de la verdad, acompañado de Rebeca y Ardilla,

qué bueno que no está solo, de hecho Sam también le acompaña, y va a encontrarse con con el mayor de los desafíos, al leer esta inscripción, cuando se haya al límite de sus fuerzas, casi más allá,

Aunque este Universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo conocido,

un mensaje que le va a hacer recapitular sobre las cosas conocidas de su vida,

  1. su identidad (quién creía que era y que no era),
  2. sus creencias (aquello que pensaba que era verdad y lo que consideraba falso),
  3. sus juicios (las cosas que tenía por buenas y aquellas que consideraba malas),

identidad, creencias y juicios, qué interesante, 3 elementos que va a tener que dejar ir, 3 elementos a los que se aferra y que va a tener que soltar, en un confiar que le lleva en caída libre al vacío,

hasta que es capaz de contemplar su vida con claridad, sin juzgar y sin excusarse, aceptando su responsabilidad total por su vida, por la influencia que otras personas habían tenido sobre ella, y por todos los acontecimientos que la conforman,

para pasar a reconocerse como la causa, no el efecto, de todos sus errores y desgracias, un momento que le libra del miedo, y le conecta con una extraña sensación de poder,

la fábula se está acabando, y la caída libre del caballero se frena totalmente, y empieza a flotar hacia arriba, todo parece que va a conquistar de nuevo la cima, con un gesto que no tiene nada que ver con el gesto inicial,

antes necesitaba aferrarse a la seguridad de todo eso que le conforma, que supuestamente son él, sus creencias, sus juicios, sus formas viejas de pensar, sentir y hacer, convertidas en falsa identidad.

   así lo vimos…

el caballero de la armadura oxidada es una fábula preciosa, escrita por Robert Fisher, un libro que recomendamos cuando empezamos nuestro viaje por las 7 emociones, un viaje, no podría ser de otra forma, que empieza en el miedo,

esa energía que nos mantiene clavados a la fuerza del yo no soy, y a todas nuestras incapacidades, que son unas cuantas, incapacidades que se tornan cosa pequeña en el encuentro de nuestra identidad verdadera, en la cima de la verdad.

releo estas líneas finales de esta fábula, y no puedo sino recordar ese punto en la teoría U, abajito del todo, en el que tenemos que soltar lo viejo, lo que no nos sirve, tal vez muchas de las mentiras que hemos construido para sobrevivir,

dejar ir,

en ese punto de discontinuidad del trazo, un trazo que parecía firme y que desaparece, la incertidumbre se ha hecho presente en el camino, ¿qué hay más allá del punto?,  ¿qué hay más allá del más acá?,

y un paso firme en el vacío es necesario para que lo nuevo pueda ser una realidad en nuestras vidas, y a nuestro alrededor.

dejar ir – dejar venir,

o el viaje del miedo al orgullo humilde, el orgullo sano,

el viaje necesario del ego al eco,

porque la calidad de los resultados de nuestras organizaciones depende del nivel de conciencia, de energía, y la intención de las personas que las operan.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

Anuncios

malas noticias, buenas noticias

un sobre relleno de azúcar, ese veneno blanco y refinado que nos acosa aquí y allá, nos regala una frase este verano, es lo bueno de salir a tomar un té o un café por ahí, en este caso en Carboneras, cerca del parque natural de cabo de Gata,

 la mala noticia es que el tiempo vuela, la buena es que tú eres el piloto,

y tomo conciencia de ese tiempo lento del verano y de la inacción, y de esa otra velocidad del tiempo, metido en jarana y proyectos varios, un tiempo y otro en el que la persona que pilota, hasta cierto punto, sigues siendo tú.

   así lo vimos…

la imagen, que apenas se ve, ofrece un chico, quizás una niña, con gafas y casco de otra época, al menos ésa es la impresión que me da, y contacto con una extraña película de aventuras, y un viaje en globo,

y esa entrada en la que hacemos unos pocos cortos de la película Up, en la que nos imaginamos cómo sería mi diario de aventuras, o el álbum de los momentos maravillosos de mi vida,  con

  • una cruz en el corazón,
  • sueños vienen, sueños van,
  • y ahora yo qué hago,
  • lo que he hecho,
  • nuevo diario de aventuras,

y re-contacto con lo que he hecho, mis diarios viejos de aventuras, que se juntan con el diario nuevo y con parte de lo que me queda por hacer, con los flecos de mi tiempo al viento … otra vez.

mientras recontacto conmigo misma, y esa energía interior que nos prende desde dentro, llámale ágape, llámale entusiasmo, me quedo con esta frase azucarada, ya lo sabes, ya lo sé, malas noticias, buenas noticias, el tiempo vuela, y el piloto eres tú.y observo los libros sobre mi mesa, la organización en desarrollo, de Bernard Lievegoed, el espíritu transformador, de Moggi y Burkhard, el peregrino, de Paulo Coelho, 3 libros para recontactar de dentro hacia afuera, azucarillo viene, azucarillo va.e intuyo un tiempo por venir, tal vez entrando en setiembre, buen momento para esas dos preguntas tan TRANSformadoras, ¿quién soy yo?, ¿cuál es mi trabajo?, que se encuentran en el punto inferior, sin continuidad aparente, tan cerca del abismo,

del recorrido de la U.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace. 

introducción a la comunicación pistolero

en el ejercicio de identificar modos de comunicación disfuncionales en nuestras vidas, y siguiendo con la comunicación medio limón, esa comunicación en la cual sólo una de las dos versiones está presente, medio mineral, medio vegetal,

avanzamos un paso, y nos encontramos con la comunicación pistolero, esa comunicación en la que las dos partes están presentes, pero van a comunicar como comunican los vaqueros en ok corral, a pistolazo limpio,

tú me disparas tu verdad, y yo te limpio a balazos con la mía, una comunicación en la que el ser humano, definitivamente, no está presente, nos estamos comunicando como animales, pero de mala manera,

todavía no hemos llegado a ese nivel puramente animal, el de la empatía, en el que somos conscientes de la emoción subyacente en la persona a nuestro lado, y en la que elaboramos a partir de lo que nos regala,

¿qué emoción suscita en mí?, ¿qué le devuelvo de mi mundo emocional movido?,

por lo que debemos estar en un territorio intermedio entre el ser vegetal y el ser animal, en una comunicación rápida, como las balas, sí, pero cuyo objeto es que la verdad del otro no me toque, mejor si la esquivo, porque me va a hacer sangrar,

y en la que aprovecho la mínima oportunidad para disparar, no es extraño que esa comunicación esté relacionada con la ira, y en sus dos versiones, la buena o la mala, la comunicación pistolero sea la de la ira mala, no hay duda,

mejor si esquivas las balas, o te van a matar.

   así lo vimos…

y busco una banda sonora o una canción que acompañe a esta curiosa forma de comunicar, tan propia de la adolescencia, es normal, hay tanta rabia contenida que el malestar tiene que salir de alguna forma,

y a veces las cosas salen como salen, con tanta presión que son difíciles de parar.

busco mentalmente un animal que se comporte así en la naturaleza, que entable luchas mortales, que lance dardos envenenados, tal vez estoy perezoso, pero no encuentro la imagen, tal vez lo más parecido que encuentro sea la berrea,

machos cabríos matándose a testarazos, quién sabe, pero la berrea se me hace más parecida a los debates, no me enacaja al 100%, tal vez me lo tengo que pensar otro rato más, ¿verdad?

si te interesa el tema de la comunicación, puedes echar un vistazo a los 4 reinos, un enfoque que nos ayuda a aproximarnos a 4 tipos de atención, de escucha, de  conversación, tan diferentes,

según nos movamos entre seres piedra, seres vegetales, seres animales o seres humanos, 4 tipos de seres que moran, todos juntos y arrepiñados, vaya que sí, en nuestro interior.

el azul claro encarna la emoción del orgullo, un orgullo que cuando es sano es un orgullo humilde, respetuoso con el alter, y que cuando es insano se traduce en prepotencia, soberbia, un poco en la actitud del pistolero,

quién sabe por qué me viene la actitud del gallo en el mundo animal, mira que tal vez sea ésta la imagen más parecida al pistolero en nuestro cercano mundo animal, no sé por qué pero creo que va a ser que sí.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

introducción a la comunicación medio limón

estamos educados en el concepto de la media naranja, esa falacia por la que somos partes incompletas de un todo, y necesitamos encontrar la otra media naranja que nos complete, qué tontería,

en vez de vernos como un paraguayo completo, un plátano completo, una sandía completa, que juntándose con otros elementos puede crear un resultado maravilloso, quién sabe si un jugo de frutas,

por lo que no nos debería extrañar esta denominación, la comunicación medio limón, que, como su propio nombre indica, es tan pobre que no llega ni a 1 limón, con lo cual podemos empezar entendiendo que la mitad de la verdad se ha omitido.

este tipo de comunicación es el resultado de entornos disfuncionales, y por lo general altamente agresivos, en los que se ha sufrido algún tipo de violencia o mal trato, una situación en la que ha existido, por lo menos, un perseguidor y una víctima,

una persona que agrede y otra que recibe la agresión,

y, es curioso, a veces hacen falta años para que la víctima, muy tocada, recabe toda la fuerza que le ha faltado en el pasado para poder encarar al agresor, y buscar una restitución, al menos parcial, en forma de conversación, de lo pasado,

una restitución a la que el agresor se va a negar, de forma más o menos velada, de forma más bien sistemática, es consciente de lo que ha hecho, y con el paso del tiempo ha pintado un paisaje mucho más favorable,

al menos para sus intereses, con la ayuda de un grupo de personas, de su cuerda, sus compinches, si no sus cómplices, porque el maltrato es una circunstancia que necesita de apoyos, ya sea en casa, en el cole, o en la plaza pública,

hasta el punto de crear una realidad virtual que nada tiene que ver con la historia de lo que sucedió, es natural que el perseguidor no quiera ni oír hablar del pasado, en ese cuadro no se va a ver favorecido.

   así lo vimos…

la comunicación medio limón es un modo de no comunicación brutal, y aunque su destino es el mundo vegetal, cuando se exprese, y de naturaleza ácida, como la fruta que lo simboliza,

está más cerca del mundo inanimado del ser piedra, porque no hay conversación si una de las dos partes no quieren conversar, dos no bailan si uno no quiere, y tampoco discuten,

lo cual no significa que no esté pendiente esa conversación.

la comunicación medio limón aplica en todos los procesos de restitución de la memoria histórica, hoy es el caso en España, con objeto de la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos,

ocurre en los entornos laborales, en los que muchas veces, más de las necesarias, negamos el conflicto, pero también es el caso en muchos entornos familiares, en los que uno de los miembros ha sufrido el maltrato de sus padres,

abusos sexuales del padre a la niña, educación castrense de un hijo sensible, competencia de la madre con su hija (madres enamoradas del varón que educan a sus hijas), padres enamorados con ausencia de relación con los hijos,

hay muchas modalidades de maltrato en el seno familiar, un maltrato que pasados los años busca una restitución, un proceso al cual el perseguidor, con el apoyo de sus cómplices y sus compinches, no es especialmente proclive,

de una forma u otra sabe que van a salir desfigurados.

dedico este post a todos los niños que han sufrido maltrato en casa de sus padres, pobres víctimas indefensas, empezando por Miguel, María Pilar, Silvia, Susana, Gorka, Maitane, conozco más, la lista es larga,

personas que desarrollan un mundo consciente, desde la sensibilidad y el buen trato a los siguientes, personas que no logran dar el paso, y se integran en la horda de bárbaros, maltratadores, que perpetúan esta lacra para la sociedad.

y quién sabe por qué esta entrada, el medio limón, un limón, medio limón, me ayuda a evocar la imagen del árbol del que este fruto tan ácido viene, si existen limones es porque en algún sitio existe el limonero, y busco en youtube el link

si quieres conocer un poco más de la comunicación propia de los cuatro reinos (del ser piedra, del ser vegetal, del ser animal y del ser humano), con la piedra, el tomate, el pepino, el caracol, y tal y tal, todos ellos viven en realidad en nosotras,

no tienes más que hacer clic en este enlace.

estoy a punto de soltar esta entrada cuando Fernando me regala una imagen, “la ropa sucia se lava en casa”, que se convierte en pregunta, ¿qué pasa cuando no queremos lavar la ropa sucia?

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe, por medio del cual indagamos en el buen trato, en la comunicación, y en la resolución de conflictos,

un texto que compartimos en este enlace.

y tumbamos el tiempo en medio de la conversación

iniciamos una conversación con unas reglas extrañas, y unos elementos que pretenden que esas reglas sean visuales para todas las personas que participamos de la conversación, y que lo implícito sea explícito, con la ayuda de,

  1. un reloj de arena, que marca cuánto dan de sí 3 minutos,
  2. unos macarrones verdes, que marcan el número máximo de participaciones por persona, y que limitamos al número de 3,
  3. unos macarrones rojos, que marcan las posibilidades que cada persona tiene de advertir a otra de las personas participantes que no está siendo fiel a las reglas pactadas, cada una tenemos 2 macarrones,
  4. y un quesito de colores  que nos sirve para identificar quién es la persona que tiene la palabra,

y establecemos las reglas de la conversación, la propuesta es que nuestras intervenciones surjan de nuestro corazón, no de nuestra cabeza, por lo que vamos a empezar por una ronda de intervenciones individuales,

somos 7 personas, por lo que pueden existir 7 aportaciones relacionadas con el tema, antes de esa segunda ronda, ya libre, que nos va a permitir relacionar lo que yo traigo, mi historia, en relación con el tema, y con lo que otras personas aportan,

y cómo esas aportaciones mueven mi mundo emocional, y cómo soy capaz de calentar y devolver ese movimiento, si toca, en el curso de una conversación en la que no estoy sola, otras personas también pueden estar interesadas en participar,

en este ejercicio que pretende, mediante esta dinámica, generar una conversación que nos permita pasar de nuestro mundo emocional, tan rico y potente, hacia una conversación generativa, con un nivel de energía superior,

en la que nuevas realidades aparecen, no estaban ahí cuando llegamos, y tal vez nos acompañan cuando cerremos la puerta, una vez hayamos consumido los macarrones, y nuestros turnos de intervención.

   así lo vimos…

comentarios al viento, sobre cómo transcurre la conversación

El proceso, tan sencillo, en el que tomo la palabra, cogiendo el queso, aportando mi macarrón verde al centro y volteando el reloj de arena, resulta relativamente ortopédico, no diría que es imposible pero nos cuesta.

No hemos terminado la primera ronda de aportaciones de inicio, e Idoia, que ya ha intervenido, tiene la necesidad de volver a hablar, y hacemos un stop, quizás demasiado largo para explicar por qué no deberíamos intervenir ahora por segunda vez.

Una vez cerramos esta intervención, el nivel de la energía ha bajado un poco, y Gaizka y Maite, las dos personas a las que les falta intervenir, se resisten, no han entendido, tal vez no lo he explicado bien, que la primera ronda, de aportaciones libres, es obligatoria, antes de realizar las intervenciones cruzadas, en las que empezamos a elaborar cómo me mueve lo que ésta o aquella persona ha compartido en el grupo.

Una vez cerrada la primera vuelta, observamos cómo hemos hecho tres excepciones a las reglas, un turno ha durado más de 6 minutos, hemos volteado dos veces el reloj de arena, y Maite, que tiene la palabra, no toma conciencia del tema.

En otro caso, Elena ha utilizado el macarrón rojo explicitando la regla contravenida, cuando lo que trata el macarrón rojo es de aportar ese punto de conciencia sin introducirnos en el juicio o crítica hacia la otra persona, sin mediar palabra,

todo parece indicar que cuando explicitamos lo negativo, o esa llamada de atención relativa a las reglas, nuestro objetivo es elaborar desde las emociones, no desde la cabeza, y acompañamos esta llamada de atención con palabras, la energía baja.

En uno de los stops que hacemos para comentar este aspecto, Elena se molesta conmigo, parece no aceptar que esa llamada de atención tenga un juicio por su parte, y mi observación está fuera de lugar.

Yo, después de decirle a Elena que no deberíamos explicitar el por qué del macarrón rojo, he hecho lo mismo con Maite, porca miseria, acabo de contravenir la regla que acabo de explicar.

En un momento del camino, una de nosotras tumba el tiempo, ¿es Iban?, y surge una conversación más natural, en un formato en el que nos sentimos más libres, pero con el tiempo tumbado dejamos de mover también los macarrones,

y se reproducen viejos defectos de nuestras conversaciones, personas más activas con turnos recurrentes de palabra, más largos, y a veces más des-conectados de la emoción que provoca lo que la otra persona me trae, y qué se mueve en mí,

volvemos a hablar desde la cabeza, al menos ésa es mi impresión, desde lo que yo soy y lo que traigo puesto, y personas con turnos cortos o que prácticamente des-aparecen de la conversación.

en la valoración final de la dinámica hay un poquito de todo, pero creo que no hablamos de la extraña sensación de alivio que nos produce haber tumbado el tiempo, ni por qué hemos dejado de contar nuestras intervenciones con los macarrones,

pero es curioso que Iban señale que no entendía del todo el objeto del macarrón rojo, el de la advertencia, tal vez llamarlo juicio es exagerado, el que ha tensado en un punto del camino la comunicación,

y que él se habría puesto a sí mismo un macarrón rojo, qué bueno que el observador ha aparecido, se ha hecho presente en la conversación, que ahora entiende los macarrones rojos, y los volvería a utilizar.

y me quedo con ganas de repetir el ejercicio para ver cómo se mueve esta dinámica, con las mismas personas, con otro tema de base, con pequeñas modificaciones, para poder evaluar cómo la práctica ayuda al maestro,

llevamos años de debates, de interrupciones, de monólogos compartidos, jugando al  yo-yo-yo, de comunicación mental, tal vez nos podemos regalar una segunda y una tercera oportunidad.

y recontacto con los 4 reinos, y con ese ejercicio que queremos potenciar, del mundo animal, del nivel emocional, el tercer nivel, al mundo del ser humano, con las características que nos hacen tan diferentes, y nos permiten este tipo de comunicación.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

¿y si intentamos conectar con la verdad?

charlamos empezando la mañana del domingo sobre esos procesos en los que vivimos inmersos, que nos ocupan mentalmente, que nos preocupan, a veces parece que damos vueltas a los pedales y la cadena patina, la cabeza en bucle,

y sobre las diferentes versiones de la realidad, ¿existe la verdad o existen formas de ver la realidad según el cristal con el que miramos lo que ocurre a nuestro alrededor?, ¿o tal vez creamos nuestra realidad, tú la tuya, y yo la mía, tan diferentes?,

y en el hilo de la conversación alejándonos de esa simplificación burda y fácil detrás de la cual muchas veces nos escondemos, que dice que hay tantas realidades como personas involucradas y formas de ver y sentir lo que ocurre,

conectamos con la posibilidad de una única verdad, con muchas capas, con muchos matices, que también incluyen lo que una situación nos hace pensar, sentir, y a veces re-accionar, lo que decimos y hacemos a continuación,

pero una verdad muy rica, bastante compleja, tal vez lo que está ocurriendo tiene que ver con una carga transgeneracional, la tuya y la mía, tal vez con nuestro camino de de desarrollo personal,

y esa creación compleja que se da cuando a lo que ocurre en el plano material, los simples hechos, le sumamos lo que yo pienso y siento en relación con lo que está pasando, mi forma de comportarme, lo que digo y lo que cayo,

realidad que se hace más grande cuando somos varias las partes involucradas en el juego, tal vez por eso, al leer el título de este libro, ¿cómo se lo digo?, el arte de las conversaciones difíciles,

pienso en todo lo que no voy ni me van a decir, todo lo sutil que subyace en cualquier situación, empezando por la intención, mucho más de lo que muchas veces somos capaces de comunicar de forma explícita, pero que muchas veces se siente,

tu intención y la mía,

y se me ocurre ese título alternativo, seguramente para otro libro que no es éste, ¿cómo se lo escucho?, un título mucho más cercano a ese programa que algún día tal vez nos ayuda en nuestra forma de relacionarnos,

porque escuchar es amar.

   así lo vimos…

en cualquier conflicto relacionado con la comunicación inter-personal, normalmente estamos movidos por una necesidad personal, mucho más que por la necesidad de la parte contratante de la primera parte, ya seas tú, ella, o ellos,

tal vez por eso nuestro interés se centra fundamentalmente en lo que yo tengo que decir, en un proceso que ensayamos mentalmente una y otra vez, con las múltiples variantes que se pueden desencadenar cuando empieza la conversación,

variantes que la realidad demuestra pequeñas, casi siempre la primera respuesta que recibimos escapa al juego de posibilidades pre-ensayadas, afortunadamente las conversaciones distan mucho del juego del ajedrez,

y seguramente vamos a tener que ajustar el curso de todos los ensayos previos al nuevo cauce que se abre, es la magia de la vida, de necesidad de compartir a acusaciones airadas al aire, de aquí para allá.

en el proceso de arreglar las cosas suele ser interesante esto de conversar, aunque todo llega hasta donde es posible, y no va más allá, a veces la situación llega a ese punto en el que tenemos que poner un límite,

esa distancia que nos ayuda a preservarnos de un ambiente insano, al menos para nosotras, de esas situaciones que no nos hacen bien, y en eso estoy cuando aparece a hacerme compañía esta canción de Rozalén, con este extraño texto,

no seré yo la que baile para ti,

en potencial,

que se transforma, en rotundo tiempo presente, porque un límite sólo funciona cuando se aplica en rotundo presente,

ya no soy yo la que baila para ti.

 

los límites son las respuestas naturales cuando aplicamos el miedo sano, sí, porque el miedo, cuya finalidad es la supervivencia, nos salva de aquellos entornos y situaciones que nos hacen mal.

y sigo rumiando una de las dificultades más grandes que tenemos en el terreno de la comunicación, la de hablar de un tema con alguien que no quiere escucharlo, y mucho menos hablar nada al respecto,

qué difícil es explicar el arco iris a un ciego, conversar con una persona sorda, razonar con un loco, o tratar con una persona cualquier tema cuando se ha instalado en la negación.

de las 3 variantes que siguen, ¿cuál te gusta más hoy?

¿cómo se lo digo?

¿cómo se lo escucho?, porque escuchar es amar

¿cómo se lo callo y me lo evito, si no me va a servir para ná de ná?

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

niebla en el estrecho, continente aislado

Cada vez más la gente se queja de que le falta “algo”. Claro que les falta algo, pero no saben el qué, y piensan que lo encontrarán siempre en adquisiciones materiales o en experiencias nuevas: una relación, un viaje, un cambio en su profesión.

No, lo que necesitan pertenece al dominio del alma y del espíritu.

Pero como sólo tienen una idea muy vaga del alma y del espíritu, tratan siempre de satisfacer el cuerpo, el corazón o el intelecto. Pero el alimento del cuerpo, del corazón, o del intelecto, no puede saciar ni al alma ni al espíritu.

El alma y el espíritu tienen hambre y sed de infinito y de eternidad. Mientras que los humanos no sepan dar el infinito a su alma, y la eternidad a su espíritu, en el fondo de sí mismos se sentirán siempre insatisfechos.

   así lo vimos…

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86), Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta. Imagen: Camino de Santiago portugués, entre Barcelos y Ponte de Lima, 20 junio 2018

recibo esta meditación este viernes por la mañana, tras charlar ayer por la noche con Jose, mi primo mayor, el nieto mayor en la casa de los abuelos, por parte paterna, como yo lo soy por parte materna, en una familia con dos hijos, un hombre y una mujer,

y hablamos de las casas de nuestros padres, y de la influencia que tiene en nuestro caso la educación que reciben por parte de su madre, nuestra abuela, una mujer que hace una diferencia sustancial en la educación de los hijos,

ejemplo vivo de esa frase de Michelle Obama, por la cual las mujeres educan a sus hijas, y aman a sus hijos, frase que en algunos casos roza la enfermedad, y el amor se convierte en adoración,

y cruzamos historias de los resultados que tiene en casa del hombre esa educación, y en casa de la mujer, quién sabe por qué hoy me encuentro de nuevo, en casa de mi madre, con esa forma tan fea que tiene mi abuela de evadir la conversación,

siempre que la conversación tenga alguna relación con algo profundo, importante, que tenga el más mínimo viso de confrontación, porque ellas, cómo lo sabes, no han hecho nada, ellas sólo pasaban por ahí,

y hay que ver qué rencoroso es el mundo, que no deja de hablar de cosas que a nadie le interesa, qué horror, ellas ya lo pasaron suficientemente mal, e hicieron todo lo que pudieron y más, siempre desde su mejor intención.

me quedo pensando en esa frase, medio broma medio seria, que mi primo me regala en medio de la conversación, y que se puede extrapolar a una forma de no comunicar, ni hablar de lo sustancial, de lo que pasó antes ni de lo que está pasando ahora,

porque hay personas que no van a querer enfrentarse con lo que hicieron, ni con lo que están haciendo, tan evidente en casa de mi abuela, tradición que hoy vive en casa de mi madre, esa frase que tal vez te resuena, y que se oye en una radio inglesa,

niebla en el estrecho, continente aislado.

y me hace gracia observar cómo tenemos tajo, en el mundo material, por medio de la meditación que hoy nos regala la fundación ananta, obra de Omraam Mikhaël Aïvanhov,

y en el mundo espiritual, ese mundo en la que nuestra alma busca expresarse, y nuestro espíritu el contacto con nuestro propósito, el mundo espiritual, sí, ese ámbito propio del desarrollo del ser humano en relación,

este doble ejercicio que proponemos desde 7 emociones, en el que el ser humano, muchas madres sordas y ciegas, que no mudas, y muchos hijos tocados incluidos, de ambos géneros, busca volver a encontrarse, por lo civil o por lo criminal, con la luz.

los 4 reinos para cuatro tipos de atención, de escucha, de conversación nos trazan un itinerario de evolución personal en el ámbito de la atención y de la conversación, empezando por la escucha y la atención piedra,

una forma de no atención (ausencia de presencia) más extendida en este mundo de lo que pensamos, tal vez si miras a tu alrededor, en casa de tus padres, en tu empresa o en tu interior encuentras algún ejemplo que lo ilustra,

buen punto para empezar.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

 

¿te imaginas al líder cantarín?

termino un capítulo de la quinta disciplina, la nueva función del líder,  un líder que se aparta de la imagen habitual, con una galería de imágenes inusuales, el líder como diseñador, el líder como mayordomo, el líder como maestro,

con un texto de Khalil Gibran, autor del profeta, un texto que conecta mi presente y mi pasado, este regalo lo he recibido antes, y con lo que está por venir, porque algún día vamos a conectar el liderazgo con nuestras funciones en casa,

el líder como padre,

un proceso vital que tiene sus etapas, qué diferente es la vida en casa con un bebé, con una niña y con un adolescente, en este proceso que pasamos del amor incondicional con el bebé a la peleíta del día a día, haz esto, haz aquello, con la niña,

para pasar a esa parte de la vida en la que tus hijos crecen desde la oposición a buena parte de lo que representas, y aparece esta frase que tanto me gusta, esto no es justo, tal vez es buen tiempo para conectar con el concepto de dejar ir,

y de aceptar la vida tal como es, mientras todo sigue siendo, a nuestro alrededor, y en nuestro interior, si te parece vamos con este texto que aparece de la nada, en este capítulo de la quinta disciplina, este texto de Khalil Gibrán, vamos con ello.

Tus hijos no son tus hijos.

Son los hijos del anhelo que siente la vida por sí misma.

Vienen a través de ti, no desde ti.

Y aunque estén contigo, no te pertenecen.

Puedes darles tu amor pero no tus pensamientos, pues ellos tienen sus propios pensamientos.

Puedes albergar sus cuerpos pero no sus almas, pues sus almas moran en la casa del mañana, la cual no puedes visitar, ni siquiera en sueños.

Puedes intentar ser como ellos, pero no intentes que ellos sean como tú. Pues la vida no se retrocede ni mora en el ayer.

Tú eres el arco desde la cual tus hijos se lanzan como flechas vivientes.

El arquero ve el blanco sobre la senda de lo infinito, y te curva con su vigor para que las flechas lleguen raudas a la lejanía.

Déjate curvar sin resistencia en la mano del arquero; pues así como él ama la flecha que vuela, también ama el arco que es estable.

   así lo vimos…

déjate curvar, sin resistencia, en la mano del arquero,

qué bonito,

dejar ir para dejar venir, qué interesante,

dejar ir todo lo viejo que no nos sirve, que no es representativo de nuestra mejor intención, para que lo nuevo, terreno inexplorado, ocupe progresivamente su lugar, tan fácil de decir, ¿verdad?

un día como hoy el arquero suelta a Amy Winehouse, ella ya ha dejado de sufrir, no sabemos si sus padres le sobreviven ni le han soltado, pero su voz no deja de emocionarnos, y su recuerdo no deja de cantar,

y me imagino un día futuro en el que hablemos de emociones y valores, de propósito y liderazgo con canciones, ¿te imaginas el líder que canta, y cantando su mal espanta?, ¿con qué canción crees que iluminaría la vida de tu grupo y de tu organización?

y mientras esta idea tonta me prende una sonrisa en esta mañana de verano, qué bonito es dejar volar la imaginación, me pregunto qué necesito, o mejor, mucho mejor, qué podría simplemente dejar ir hoy.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

 

nuevas conversaciones en la organización

en el ejercicio de reflexión en el que observo la dis-funcionalidad de muchas de las conversaciones que entablo, dis-funcionalidad que acompaña a muchas de las personas con las que tengo relación, dis-funcionalidad que vive en mí, no hay de otra,

contacto con un texto en la quinta disciplina, libro que escribe Peter Senge, hace la friolera de 30 años aproximadamente, que desarrolla entre otras una propuesta para mejorar la comunicación interna en las organizaciones,

una propuesta que recoge trabajos previos de colegas que tratan sobre la comunicación, tan centrada en los hechos, la mayor parte de los casos, y en una forma de hablar que podemos relacionar con el debate,

terreno propicio para ese juego en el que estamos tan entrenados, el de tener razón, el de convencer, territorio de la dialéctica que va arrojar una lista de perdedores y unos pocos, tal vez uno, ganadores,

una comunicación que no hace visibles los supuestos de las personas que intervienen en la conversación, de la misma forma que no son explícitos los sentimientos ni los pensamientos que afloran en el curso de la conversación,

una propuesta que evoluciona hacia una forma de comunicar en la que son necesarias una serie de acuerdos previos y reglas que establecen las personas que participan, en un proceso de diálogo, bien diferente al debate,

unas pocas reglas que van a procurar preservar ese entorno de confianza, en el que nuestras emociones y nuestra experiencia de vida sí están presentes, no comunicamos desde el estudio y el conocimiento,

unas pocas reglas que procuran que todas las personas participen, en un entorno de igualdad, somos personas, no somos roles, y queremos facilitar un encuentro entre iguales, en el que no está presente el concepto de poder o autoridad formal,

unas pocas reglas para que la participación sea auténtica, respetuosa, amable, guiada por nuestra mejor intención, en intervenciones que permitan aflorar nuestra vulnerabilidad, tal vez suene feo mostrar que no sé, o que tengo dudas,

en turnos libres de palabra, en las que todas las personas participantes tengan la oportunidad de intervenir, en un formato en el que respetamos las intervenciones, sin interrumpir,

y promovemos que el que tiene mucha necesidad de intervenir y de hablar intervenga un poco menos, para que las personas que tienen más reparos o dificultades para formar parte del proceso también puedan ingresar en el juego,

es curioso que en esta modalidad de conversación el autor proponga que haya una persona que ejerza de alguna forma de árbitro, para que el grupo respete las reglas y los acuerdos previamente establecidos,

en este proceso nuevo, que podríamos denominar diálogo, una de las bases para que las organizaciones aprendan, más allá del aprendizaje individual de las personas que conforman y dan vida a la organización,

un proceso nuevo del que tu organización también puede participar.

   así lo vimos…

encuentro en este libro, escrito hace casi 30 años, la quinta disciplina, de Peter Senge, uno de los elementos que desarrolla unos cuantos años más tarde, casi 20, Otto Scharmer, en la teoría U,

ya que ser consciente de los supuestos que subyacen a nuestras posturas, y en nuestra comunicación, y compartirlos, nos permite iniciar un proceso de apertura muy interesante,

tal vez los resultados a los que llego apoyado en unos supuestos y en una forma de pensar que me permito revisar no son definitivos, ni los únicos posibles, y mi verdad no está escrita en granito,

un proceso que compartido permite a las otras personas del grupo acompañarme en el viaje, tal vez también ellas introducen en el proceso supuestos y formas de pensar que se permiten revisar,

estamos entrando en la primera apertura, mente abierta,

una apertura que crece cuando conectamos con nuestra historia personal, no con hechos o datos, estadísticas y fuentes de información fidedignos e irrebatibles, fuentes de la verdad absoluta,

una apertura que me permite contactar con mis emociones, que se encuentran con las tuyas, un proceso que permite que te pueda ver de la misma forma que me ves tú y el resto de las personas del círculo,

estamos en la segunda apertura, corazón abierto,

no estamos tan lejos de esa tercera apertura, con la magia del diálogo mediante, en las posibilidades a las que nos abrimos, a veces por medio de una pregunta compartida, de una idea al viento, que crea un extraño efecto de eco a nuestro alrededor,

viento y eco que nos devuelven una comprensión nueva de la cosa, desde la cual la mejor posibilidad del futuro emerge, una posibilidad que al iniciar el proceso no existía, buena para tí, buena para nosotras, buena para la comunidad,

una posibilidad con la que podemos comprometernos, tras esta última apertura, la apertura de voluntad, porque ya no es el ego pequeño de ninguna de las personas asistentes el que dicta qué es lo que todas juntas podemos y queremos hacer.

el futuro emerge cuando contactamos con otras personas y hablamos desde otro sitio, con otras reglas, con dinámicas nuevas, en estas conversaciones que Otto Scharmer denomina generativas, déjame que yo las llame Goetheanas,

sobre temas que nos importan a todas, problemas que no se pueden resolver desde el nivel de conciencia en el que se generan, en este mundo tan complejo, tan inter-conectado, tan bueno, bonito y verdadero, en el que hemos decidido vivir.

desde organizaciones con espíritu y corazón difundimos los fundamentos de la observación y de la atención, bases de conversaciones nuevas, que explicamos en diferentes ámbitos con un símil ambiental, por medio de los cuatro reinos,

y colaboramos en el desarrollo de el futuro emerge.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.

 

 

dejar ir

en el ejercicio de empezar a escribir una serie de entradas, que bien podrían haber recibido el título de “la vida es fácil”, empiezan a ocurrir cosas a mi alrededor, de las que participo, porque de alguna forma he decidido ocupar el lado activo del infinito,

situaciones que no dejan de sorprenderme, alguna es más bien grotesca, y que vienen a señalar en el sentido contrario, la vida es densa, es desagradable, es difícil, y voy dejándome sentir, en procesos en los que rozo con unas cuantas personas,

personas a las que quiero, personas a las que aprecio, personas a las que no conozco y que aparecen en mi vida para desaparecer de escena en el lapso de dos días, un fin de semana o una semana de convivencia,

y me dejo sentir durante este proceso de poco más de 3 meses, sí, allá por abril, poco antes de mi cumpleaños, se inicia este proceso rasposo, amargo, yo diría que hasta duro, es justamente lo contrario de lo que esperaba experimentar,

y empiezo a observar con la distancia del tiempo, tan necesario, toda esta secuencia de episodios, alguno tan fuerte que parece una caricatura, y empiezo a girar el espejo, y me pregunto cuál es mi rol en lo sucedido,

a la luz y a la sombra de mis creencias, de mis valores, de mi concepción del bien y del mal, de los mandatos paternos y maternos, tan asumidos como invisibles, de los permisos que me doy y no me doy,

y empiezo a pensar en una fórmula que habla de la complejidad de los sistemas y de las relaciones, de esas pocas características que nos hacen personas únicas, de esos elementos en nuestras vidas a los que no deberíamos renunciar,

y de esos permisos que podemos desarrollar para lidiar con tanta densidad, con tanto dolor, mentira, comunicaciones disfuncionales e interesadas, para tratar todo lo que nos rodea y nos toca,

para relacionarnos con las personas que nos importan y con las que no,

desde una nueva levedad.

   así lo vimos…

en este ejercicio, a veces rasposo, que es la vida, en el que esta relación y este proyecto no va como nos gustaría, a veces tenemos que revisar nuestras expectativas y la realidad,

conecto con el concepto de dejar ir de la teoría U, convertido en pregunta, ¿qué debería yo dejar ir hoy, en relación con este proyecto, o con esta persona en particular, con mi relación conmigo misma o con este grupo de personas?,

y qué elementos del puzzle son fundamentales, con qué fichas y reglas quiero seguir contando en este nuevo juego que voy a montar.

en este ejercicio lleno de naranjas amargas, las hay con azúcar añadido y las hay sin, quién sabe por qué llevo unos años quitándome el azúcar refinado, esa gran mentira alimentaria, que aparentemente endulza las cosas, privándolas de su sabor natural,

mientras nos enferma,

y pienso en todas las medias verdades que nos contamos, azucarillos refinados que nos permiten salir del paso de aquella manera, más mal que bien, porque el cuerpo va a hablar ante procesos de incongruencia manifiesta,

qué bueno cuando hacemos congruentes nuestro pensar – nuestro sentir – nuestro hacer,

y me vuelvo a comprometer con una vida en la que soy capaz de ofrecerme un permiso, sí, y a las personas a las que quiero, empezando por las relaciones más fuertes que tenemos en la vida,

nuestros padres, nuestra pareja, nuestras hijas, nuestros hermanos,

y acepto lo que es, lo que está siendo, sin contarme mentiras que endulcen artificialmente la cosa, porque seguramente me gustaría que fuera de otra forma, bien diferente, a como la siento hoy.

te dejo ir, acepto tu comportamiento, te dejo ser, y me gustaría que algún día nuestra relación sea otra, para lo que quieras aquí estoy.

Resumen ejecutivo:

¿qué necesito dejar ir hoy?

¿qué elementos son indispensables para mi juego, y voy a mantener?

¿qué permisos me doy?

¿qué permisos doy a las personas a las que tanto quiero?

¿cuántos azucarillos me tomo para sobrevivir hoy?

¿puedo y quiero prescindir del azúcar?

¿qué verdades amables me cuento en este proceso de transición?

releo las líneas de más arriba del todo y pienso en la emoción de la frustración, y en ese proceso que nos lleva energéticamente hacia abajo, a la rabia mala, a la tristeza mala, al miedo malo, que en última instancia grita “yo no soy”,

y me pregunto cuántas naranjas normales, con su piel y todo, hacen falta para hacer un buen tarro de mermelada amarga, y cuántos terrones o raciones de azúcar refinado son necesarias para desconectarnos de nuestra ilusión y de nuestro camino,

y en última instancia de la verdad que hemos venido a experimentar.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y por la teoría del color de Goethe que compartimos desde este enlace.