el otro IPC (el índice de precariedad del corazón, sensibilidad y amor)

hoy se juntan misteriosamente dos lecturas cortas, la de ayer, relativa a la transparencia y la de hoy, de mañanita, en el blog de Boff, que se pregunta

por qué hay humanos que esclavizan a otros humanos ayer y hoy,

y tiro una línea invisible que une los dos textos, el índice de percepción de la corrupción, y el índice de precariedad del corazón, seguramente en los dos esté presente el afán desmedido por el dinero,

alentado por un ser humano en un mundo patriarcal muy bestia, en el que el ego prima sobre el ser Adulto sano, desarrollado para su bien y la comunidad, un patriarca que niega a la madre nutricia, de la misma forma que niega al niño,

y esclaviza al ser humano como esclaviza al ser animal, tritura la tierra, qué no va a hacer con el ser mineral, y trazando líneas invisibles profundizamos en la comprensión sistémica de la cosa, de la corrupción, del funcionamiento de los lobbies,

más para mí, para para nosotros, más otra vez para los que más tenemos.

   asi lo vimos…

esto nos cuenta Leornardo

La existencia y persistencia de la esclavitud o de condiciones análogas a la esclavitud constituye un desafío humanístico, filosófico, ético y teológico hasta los días actuales. ¿Por qué hay humanos que esclavizan a otros humanos, sus co-iguales?

La más antigua codificación de leyes, el Código de Hammurabi, escrito hacia 1772 a.C. en Irán, se refiere ya a la clase de los esclavos. Y así a lo largo de toda la historia hasta los días actuales. La Walk free Foundation, que se ocupa de la esclavitud a nivel mundial, calcula que hoy día hay cerca de 40,3 millones de personas en régimen de esclavitud, debido a tráfico de personas, deudas, trabajos o casamientos forzados etc. La India lidera la lista, con 7,99 millones de esclavizados. Los datos de Brasil en 2018 apuntaban a 369 mil personas en condiciones análogas a la esclavitud o esclavizados. 

Las mentes más brillantes de Occidente la vieron como natural y hasta poseían esclavos. Así Aristóteles, David Hume, Immanuel Kant, Friedrich Hegel. El propio Thomas Jefferson, formulador de la Declaración de Independencia de Estados Unidos, en la cual se afirmaba que todos los seres humanos nacen libres y con iguales derechos, tenía esclavos, así como nuestro Tiradentes, que tenía por lo menos seis. El famoso Padre Antônio Vieira predicaba a los esclavos en un ingenio azucarero: “Sois imitadores de Cristo crucificado porque padecéis de un modo muy semejante a lo que el Señor mismo padeció en su cruz y en toda su pasión” , llegando a llamarlos por eso “bienaventurados” . Una piadosa y, al mismo tiempo, cruel justificación. 

Resumiendo: El gran especialista en esclavitud, el jamaicano Orlando Petterson, profesor de Harvard, afirma: “La esclavitud ha existido desde el principio de la historia de la humanidad hasta el siglo XX (XXI), en las sociedades más primitivas y también en las más avanzadas” (cf. L. Gomes, Escravidão, p.65). ¿Qué razones llevaron a la esclavitud? 

Hasta hoy ninguna explicación se ha revelado convincente. Pero podemos tantear algunas razones, si bien todas precarias. 

La primera habría sido el patriarcado. Hace 10-12 mil años el hombre-macho se impuso a todos, a la mujer, a los hijos, a la naturaleza. Se sobrepuso al otro, haciéndolo su siervo y esclavo. La esclavitud sería hija del patriarcado aún vigente en nuestros días. 

La segunda razón, de naturaleza filosófica, sustenta que el ser humano es un ser decadente. No en un sentido ético sino ontológico. Es decir, su naturaleza es tal que nunca consigue ser lo que debería o desearía ser. Hay en él una amarra interna que le impide dar el salto necesario: controlar e integrar sus impulsos, que no son en sí malos, sino naturales: la cólera, el uso de la fuerza, el poder como capacidad de dominación. El ser humano decae en el sentido de dar rienda suelta a estos impulsos y así se torna inhumano. ¿De dónde le viene esa incapacidad? ¿De la contradicción entre el deseo infinito y la realidad finita? Bien podría convivir jovialmente con el infinito, acogiendo su ser finito. Pero no lo hizo y no lo hace. La herida sigue sangrando y haciendo sangrar. 

Tengo para mí que la sabiduría judeocristiana, tan ancestral, nos trae alguna luz. Habla de pecado original. El término no es bíblico, pues ahí se usa “pecado del mundo”, o “el ser humano es inclinado al mal desde su juventud”. Pecado original es un término creado por San Agustín (354-430) en su intenso intercambio de cartas con San Jerónimo y en polémica con el teólogo Pelagio. 

Pecado original, según él, no tiene la connotación temporal de “desde los orígenes”. Original concierne al núcleo originario, primero y esencial del ser humano. En su interior más profundo existe una ruptura: con la naturaleza, no respetando sus ritmos, con el otro, odiándolo, y con el Definitivamente Importante. Él se considera el más importante por estar dotado de razón. Por ella imagina que puede dar cuenta de sí mismo, como si él mismo se hubiese dado la existencia y no Alguien que lo hace venir a este mundo. Pecado original es esa hybris y arrogancia. Significa: magnificar su yo hasta el punto de excluir a los otros y al Gran Otro que lo creó. 

La consecuencia primera es la instauración de la dictadura de la razón. Ella pretende explicar todo y por ella dominar todo. Propósito vano. El ser humano no es sólo razón. Es principalmente corazón, sensibilidad y amor. Bastante antes de la razón, el logos, en términos de la antropogénesis, vino el sentimiento, el pathos. Esta dimensión ha sido reprimida y hasta negada. Con eso dejó de sentir al otro, de ponerse en su lugar, de alegrarse y sufrir con él. Lo objetivó, es decir, lo hizo objeto de uso y abuso. Surgió la dominación del otro. Comenzó la esclavización de un humano sobre otro humano. 

No sentir a los otros como nuestros semejantes y no tener empatía con ellos es “nuestro pecado original”, origen de la esclavitud de ayer y de hoy y del sistema de explotación sistemática de las personas en función de la acumulación privada, del yo sin los otros. Sin abrazar al otro como co-igual y sin oír el grito de la Tierra, se sigue reproduciendo el pecado original. Pero no habrá futuro para nuestro tipo de mundo y de civilización. Otro mundo vendrá de libres y de fraternos conviviendo alegremente en el corto tiempo que nos es concedido.      

esto nos cuenta Transparencia Internacional, en el resumen al pie de este artículo en internet que puedes leer completo, relacionado con la influencia del dinero en los gobiernos de los países.
 

Recomendaciones

Para reducir la corrupción y recuperar la confianza en la política, Transparencia Internacional recomienda:

  1. Controlar la financiación política para prevenir la excesiva influencia de los flujos de dinero en la política
  2. Acabar con el trato preferencial para garantizar que la prestación de servicios y la distribución de los recursos públicos no respondan a conexiones personales ni estén sesgados hacia determinados grupos de interés;
  3. Gestionar los conflictos de interés y las “puertas giratorias”;
  4. Regular las actividades de lobby, a través de la promoción del acceso transparente y amplio a los procesos de toma de decisiones;
  5. Fortalecer la integridad electoral, y prevenir y sancionar las campañas engañosas;
  6. Empoderar a la ciudadanía, y proteger a los activistas, los informantes y los periodistas;
  7. Reforzar los sistemas de control y promover la separación de poderes.

no quiero despedirme y no lo voy a hacer sin compartir esta comprensión que nace del texto, el concepto del pecado original, y aquí copio otra vez este texto que me llama especialmente la atención

No sentir a los otros como nuestros semejantes y no tener empatía con ellos es “nuestro pecado original”, origen de la esclavitud de ayer y de hoy y del sistema de explotación sistemática de las personas en función de la acumulación privada, del yo sin los otros.

no sentir a los otros como nuestros semejantes es nuestro pecado original, pecado que justifica los otros, que están por venir, la dominación, la esclavitud del otro en mi beneficio propio, la acumulación privada,

del yo sin los otros, 

no puede estar más claro, el yo sin el tú, el yo sin el nosotras.

y me queda claro que hoy volvemos al 3ple camino, y estamos hablando de la madre protectora y del camino de la compasión, el camino del ser cordial, el verdadero camino del corazón, el yo con el tú para formular un nosotras.

y tú, ¿en qué nivel piensas que está tu IPC personal?

si quieres seguir sin-frutando de esta vida fácil, llena de preguntas sin respuesta, de conexiones improbables, casi imposibles, en campamentos y reuniones raras, en viajes exóticos, puedes seguir leyendo la serie explorando el azul, o indagando el verde,

de la misma forma que puedes indagar este proyecto, entornos de confianza, o colaborar en la financiación social de la app de entornos de confianza en la plataforma de la fundación triodos, con el 3 por medio, cómo no.

desde organizaciones con espíritu y corazón estamos comprometidas en el desarrollo del 3ple camino de las personas, los grupos y las organizaciones, con 3 conjuntos de capacidades que quedan representadas por 3 palabras,

curiosidad– compasión– coraje,

3 palabras que sintetizan 3 aperturas, apertura de mente, de corazón y de voluntad, 3 palabras que resumen 3 grupos de características, relacionadas con 3 ámbitos de desarrollo personal, de los grupos y de la organización, ya que

  1. la curiosidad es la llave de la creatividad grupal en organizaciones innovadoras,
  2. la compasión es puerta de los grupos saludables y de organizaciones sanas,
  3. el coraje es la llave de la responsabilidad en organizaciones excelentes.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional cc inspirado en el arco iris, en la teoría del color de Goethe, en la teoría U de Otto Scharmer, un modelo que compartimos desde este enlace.

te deseamos amor y orgullo sano para el desarrollo de entornos de confianza,  y te mandamos 3 abrazos, plenos de curiosidad, compasión y coraje, que el camino nos encuentre,

feliz 2020 y buen camino.

Esta entrada fue publicada en el camino de la compasión, la comprensión por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo positivo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio desde el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. hoy acepto que esto no va de tirar ni de empujar, sino de ponerle calorcito y color, de hacer 3 aperturas a nivel personal, de dar 3 pasitos nuevos, y dar 3 abrazoTs (a mí misma, a ti, a la vida), de acompañar el desarrollo de ecosistemas propicios para el desarrollo de la conciencia, de la libertad, desde el amor. me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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