conversando con las rosas, con Goethe y con otros animales (una conversación improbable)

tal vez no conoces la conversación Goetheana, aunque supongo que si formulamos la pregunta mucho me temo que la respuesta va a ser no, ya que no es una conversación en el mainstream,

pocas personas la conocen, y menos aún la practican, pero no importa, ya sea sí o no la respuesta, si te interesa establecer conversaciones respetuosas y generativas con personas de tu entorno,

no es necesario que se trate de un equipo de trabajo, con cualquier grupo de personas puede valer, conocidas o desconocidas, de tu entorno próximo o de orígenes y destinos diversos, tal vez estas notas al aire te pueden ser de interés.

por si acaso, ahí van.

Exponemos / acordamos el tema de la conversación.

El tema no es necesariamente un problema o un proyecto que requiere un enfoque colaborativo. Para ello podríamos utilizar otras aproximaciones, como los círculos de coaching de la teoría U.

El tema es esa pregunta o esa situación que nos llama, que nos interesa, que nos interpela o nos mueve de alguna extraña manera, en alguna forma no nos deja indiferentes, y tiene una connotación emocional / personal.

Las personas participantes en la conversación tienen 3 entradas cada una. Y buscamos que estas entradas sean breves. Podemos proponer limitar la duración de cada entrada a 3 minutos, por ejemplo, con un margen de flexibilidad, que puede llevar cada interlocución a las 4, 5, 6 minutos, 7 casi es demasiado.

Primera ronda de intervenciones.

En la primera ronda de intervenciones, sin orden, se propone que cada persona participante comparta una experiencia personal, cuanto más emocional mejor, relacionada con el tema. Esta primera intervención de cada persona ayuda a establecer el tono de la conversación. En clave de los cuatro reinos, se trata de empezar por el tercer reino, el ser animal y el mundo emocional, para intentar subir, con la colaboración de todas las personas participantes, al cuarto reino, el ser humano y la comunicación generativa.

Una vez que todas las personas que componen el círculo han hecho una aportación, sin excepción, empieza la segunda ronda. Si somos, por ejemplo, 6 personas, deberíamos haber consumido en torno a 21 minutos.

Segunda ronda de intervenciones.

En la segunda ronda, la dinámica cambia ligeramente. Se trata, empezando sin orden, por una persona que se ofrece voluntaria, a tejer una conversación, en la que se entrelazan las historias previas, que hemos compartido en la primera ronda, en intervenciones en las que devolvemos la emoción que nos mueve.

Importante: en esta ronda, como en la anterior, no se trata de dar ni quitar razones, una dinámica que nos induciría al segundo reino, en un plano mental que en general va a bajar la energía de la conversación. No se trata de aportar datos, referencias a estudios, centros tecnológicos y de investigación, no se trata de tener razón. Intentamos seguir componiendo una conversación emocional.

E intentamos participar sin abalanzarnos, sería bueno que entre participación y participación se cree un espacio.

Adicionalmente, es interesante componer sobre la última aportación, no sobre la ante – ante – anterior, en un ejercicio tan habitual de la conversación desde el plano mental, me he quedado con aquello que dijiste, y me gustaría apostillar, complementar, rebatir, no se trata de eso.

En algún caso, sentimos la necesidad de participar. Dejamos un espacio, creamos un hueco. Si nadie toma la palabra, es mi turno.

Si hacemos buen uso del tiempo, y de las reglas para la conversación, 21*3 = 63 minutos, en una hora terminamos el proceso que hemos empezado.

Todas las personas integrantes del círculo, en este caso 6, hemos aportado desde nuestra experiencia personal y nuestra mejor intención. No hay una voz dominante. Todas hemos intervenido. Todas hemos tenido nuestro tiempo para hablar y para escuchar, y nuestro tiempo para dejarnos sentir.

Terminando la conversación.

¿Ha surgido algo nuevo?, ¿hay una comprensión nueva, un ajá, a nivel personal, o a nivel del grupo? Si la respuesta es sí, qué bueno. Si la respuesta es no, esperamos que la conversación haya sido nutritiva, respetuosa, positiva. Y a seguir intentándolo.

   así lo vimos…

Consideraciones adicionales.

La conversación Goetheana es un proceso autogestionado. Al principio todas las personas asistentes convienen y aceptan unas formas en la conversación. Se puede establecer de mutuo acuerdo una forma de limitar y hacer visibles los tiempos de cada intervención y el número de intervenciones de cada persona del grupo.

Se pueden acordar formas en las que cualquier persona del grupo llama la atención, de forma sutil, a otra de las personas participantes cuando incumple las reglas convenidas, ya sea por no respetar la palabra, por faltar el respeto a otra participante, por bajar el nivel energético de la conversación con un enfoque mental, por defenderse o atacar, por cortar el flujo e iniciar un debate, por cualquier práctica propia de los niveles inferiores de la comunicación, el nivel del ser piedra (mineral) o del ser vegetal.

Para efectos prácticos se pueden utilizar, por ejemplo, un reloj, cualquier objeto que sirva a modo de palo de palabra (que nos sirve para identificar a la persona en uso de la palabra), 3 macarrones por participante (para las participaciones / turnos de palabra, consumidas y pendientes), y 2 gommets (para las llamadas de atención o amonestaciones).

Nota:

La conversación Goetheana toma su nombre de Goethe, un genio prolífico, que además de otras muchas actividades (dramaturgo, tal vez le conoces por Fausto,…) es naturalista. Su observación de campo le lleva a observar el mundo con ojos limpios, en primavera, en verano, en otoño, en invierno. Nos introduce en la metamorfosis de la rosa (de las plantas en general) y desarrolla la teoría del color. La propuesta de este tipo de conversaciones, en cierta medida improbable, tiene mucho que ver con esta actitud que nos acerca, con respeto y asombro, a lo que está siendo, a nuestro alrededor, y en nuestro interior.

las personas se conocen a sí mismas en la medida que conocen el mundo, se conocen a sí mismas sólo dentro del mundo, y conocen el mundo sólo dentro de sí mismas.

cualquier objeto, bien contemplado, abre un nuevo órgano de percepción en nosotras.

Johann Wolfgang v. Goethe

puedes acceder a una breve explicación del campo de la atención de la teoría U, por medio de varios videos de los 4 reinos (el ser mineral, el ser vegetal, el ser animal, el ser humano) en el enlace adjunto.

7 emociones es un modelo de responsabilidad emocional creative commons inspirado en la teoría U de Otto Scharmer y en la teoría del color de Goethe, que compartimos desde este enlace.

Esta entrada fue publicada en 4 niveles de la conversación, 4 niveles de la escucha, conversación Goetheana, escucha generativa (o Goetheana) por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- y mi hija Maitane, mi hija pequeña, mi hija mayor, sólo tengo una hija, es parte de este descubrimiento que se llama "entornos de confianza", con la energía del azul clarito, el orgullo humilde, el orgullo sano, a disposición de la construcción de la casa común. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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