instantes de felicidad

érase una vez que se era un hombre curioso, un hombre súper mental, un investigador que quiere comprender la vida, qué complicado, qué grande, comprender la vida, … no deja de ser una misión importante para un simple mortal.

Y este investigador decide dedicar su vida a esa búsqueda, “quiero comprender la vida”, como si se pudiera comprender el sabor de las fresas. Y para ello emprende un viaje a pie, echa a andar kilómetros y kilómetros y durante el camino no para de hacerse preguntas: ¿Por qué el cielo es azul?, ¿por qué me late el corazón?, ¿por qué esto?, ¿por qué aquello? Hay un montón de cosas que no comprende, ¿por qué sopla el viento?, ¿por qué sonríe la gente?, ¿por qué algunas veces tengo sensaciones agradables en el cuerpo?, si yo siempre soy el mismo. Algunas mañanas se despierta y se pregunta: “esta vida, ¿qué es?” Un día llega a lo alto de una montaña. Allí se siente muy alegre y se dice: “a lo mejor la vida es esto”, “igual la tengo dentro de mí”, y dice: “voy a prestar atención a esta sensación que está aquí dentro de mí.”

Baja de la montaña, coge un camino que sale a la derecha y la cosa que tenía dentro desaparece. Vuelve atrás, coge otro camino, y en ese otro camino vuelve a sentir que la cosa sigue ahí. Así, de camino en camino, cuida de estar siempre vigilante procurando mantener lo que tiene dentro.

Y caminando con esa sensación en su interior, llega a un pueblo. Hay un camino ancho y al final del camino está la entrada al pueblo. Avanza, la cosa sigue allí (en su interior). A los lados del camino de entrada al pueblo hay piedras, son como lápidas y en ellas están escritos nombres de personas, también pone edades, 5 años y 2 meses, 8 años y 3 días.. Y no entiende nada. De repente vuelve la cabeza y piensa, ¿cómo puedo sentir esto en mi interior que es tan agradable, dulce y al mismo tiempo mirar las tumbas? Sigue sin entender nada. ¿Cómo la gente de este pueblo se puede imponer mirar esto cada vez que entran y salen del pueblo? Así, con gran curiosidad, entra en el pueblo y en cuanto se tropieza con una persona, le pregunta, ¿cómo hacen ustedes en este pueblo?, cada vez que entran y salen tiene que ser insoportable ver estas tumbas con todos esos niños muertos. La persona del pueblo le dice, “escucha viajero, vete a ver al jefe del pueblo y él te lo explica”.

El viajero se presenta ante el jefe del pueblo y éste le explica lo siguiente: investigador, pareces curioso por comprender la vida. Nosotros aquí en nuestro pueblo hace mucho tiempo qué la comprendimos. Con lo cual la curiosidad del joven viajero cada vez es mayor, y le pregunta: ¿han comprendido la vida? Y el jefe del pueblo le dice: te voy a decir nuestro secreto. Cuando un niño llega a la edad de 15 años, yo, el jefe del pueblo, le regaló un cuaderno y en ese cuaderno cada persona va apuntando todos sus momentos de felicidad. Una gota de rocío por la mañana que se desliza por una hoja, diez segundos de felicidad. La sonrisa de mama al despertar, treinta segundos de felicidad. La mirada de mi amada todas las mañanas, ochenta y tres segundos de felicidad. Una puesta de sol con el cielo que se inflama, diez minutos de felicidad. El instante en que ella me dijo que sí, todavía más segundos de felicidad. El nacimiento de mi primer hijo, de mi segundo hijo, cada instante en el que le tomé en mis brazos y se apaciguó, se calmó, cada sonrisa, cada risa, otros tantos instantes de felicidad …

Y a lo largo de toda nuestra vida en nuestro pueblo anotamos con mucho cuidado todos esos instantes de felicidad, porque para nosotros son instantes de vida, así que cuando desaparece el cuerpo y nuestra alma se va a otro viaje, yo, el jefe del pueblo, cojo el cuaderno y sumó todos los segundos y los minutos, y eso, joven viajero, es lo que tú has visto encima de las tumbas. Son todos nuestros momentos de felicidad, porque para todos nosotros la vida son instantes de felicidad.

Así que os doy las gracias, porque durante estos tres días habéis participado para llenar mi cuaderno y me habéis permitido llenar instantes de felicidad. Muchas gracias.

Os deseo muchos instantes de felicidad. Bien sea aquí o en otros lugares, en la descodificación y en una vida estupenda.

   así lo vimos…

Origen del cuento: relato de Beatriz Bourau-Glisia, profesora de la escuela francesa de biodescodificación, transcrito por Silvia Bascón Arbizu,

una chica preciosa que nos regala esta historia (érase una vez que se era), relacionada con la curiosidad, y una búsqueda que le acerca a esta comprensión de la vida, ahí va, qué curioso, nos volvemos a topar con el azul índigo de la comprensión.

si quieres, tú también puedes acompañarnos en este ejercicio, lástima que no podemos regalarte un cuaderno, que nos lleva de lo que pensamos hacer a lo que hicimos, y a lo que estamos haciendo, cosechando y regando, aquí y allá, instantes de felicidad,

en el álbum de los momentos maravillosos de nuestras vidas,

en érase una vez que se era,

una vida en plenitud.

7 emociones, creative commons, es un modelo de responsabilidad emocional, inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, que puedes descargar desde esta página.

 

 

Esta entrada fue publicada en 7 emociones, abrazamos la plenitud, el álbum de los momentos maravillosos, la comprensión, Reinventar las organizaciones por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- y mi hija Maitane, mi hija pequeña, mi hija mayor, sólo tengo una hija, es parte de este descubrimiento que se llama "entornos de confianza", con la energía del azul clarito, el orgullo humilde, el orgullo sano, a disposición de la construcción de la casa común. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s