desarrollo en Africa (una imagen para la ablación)

estoy haciendo tiempo en la plaza Santa Bárbara, esperando a Jorge, hemos quedado a comer, y me encuentro con un grupo de jóvenes en un proceso de captación de fondos para la ONG mueve un dedo,

y me pongo a charlar con Ana, que me explica la campaña que llevan a cabo con relación al matrimonio infantil, una realidad que lleva a 39.000 niñas menores de edad a contraer matrimonio CADA DÍA,

sí, 39, 3 veces 13, y 3 ceros, treintaynuevemil,

pero el punto de lo que tenemos que hablar no está aquí, en el catálogo de las atrocidades que la sociedad perpetra contra la mujer se encuentra la ablación, Ana me pregunta si conozco el detalle de cómo se practica,

o algo así siento,

y echo un paso hacia atrás, y entiendo que he puesto un velo delante mío para no ver, para no sentir, no me he dejado imaginar qué se esconde bajo esa palabra, ablación, que representa la mutilación sexual de la mujer,

y seguimos charlando de otros temas, entre los que se encuentra el desarrollo personal de Ana, está en formación de terapia Gestalt, y ha trabajado en coles con síndrome de Down, qué casualidad, ahora mismo estoy en un proceso con 7 emociones con un cole de este colectivo, la fundación Gil y Gayarre, y pienso en la posibilidad de que Ana colabore con nuestra asociación algún día, no sería mala señal,

pero no está ahí el tema, llego a casa, abro un link que aparece por ahí de casualidad y veo esa imagen que no he querido observar con anterioridad, en un artículo de el país, plantada con toda naturalidad,

una foto que me permito mirar, y me dejo sentir, cuántas atrocidades, culturalmente aceptadas, culturalmente promovidas, ¿a quién beneficia esta mutilación?, ¿qué sentido tiene en nuestro mundo actual?,

no tan lejano del mundo remoto en el que se origina,

preguntas que me permiten contactar con ese hilo temático del género, siempre controvertido, muchas veces espinoso, porque el hombre no puede sentir como siente la mujer, ni la mujer lo que siente el hombre,

por lo visto toca, desde esta imagen que simplemente me horroriza, y que, hasta hoy, rojo sobre blanco, no me he permitido ver.

   así lo vimos…

tanto si eres niño como si eres niña, puedes mover un dedo, y hacer un pequeño gesto para promover el matrimonio entre adultos, para que la infancia sea ese espacio en el que otros niños y niñas puedan jugar,

para que desde el consentimiento, en su mayoría de edad, decidan casarse con quien quieran, o no casarse, como tú y yo.

y observo cómo el post de hoy se ha teñido de rojo, por la imagen capturada de internet, y por el borde del monigote, qué casualidad que hoy le ha tocado el granate, rojo y sangre, rojo para conectar con la energía del miedo,

esa energía, incapacitante, que muchas veces no nos dejamos sentir.

7 emociones es un modelo de inteligencia emocional inspirado por la teoría U de Otto Scharmer y la teoría del color de Goethe, CREATIVE COMMONS, que puedes descargar desde este enlace.

 

Esta entrada fue publicada en 7 emociones, cómo sería este mundo si..., el miedo, nuestras flechas y etiquetada , por mikeloecorazon. Guarda enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- y mi hija Maitane, mi hija pequeña, mi hija mayor, sólo tengo una hija, es parte de este descubrimiento que se llama "entornos de confianza", con la energía del azul clarito, el orgullo humilde, el orgullo sano, a disposición de la construcción de la casa común. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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