soy más tonto que un mata de habas

gorkaymaitanehtalayer por la mañana he descubierto que me estaba mintiendo como un cosaco, y que soy más tonto, debo ser, si me permites matizarme, más tonto que una mata de habas, y tiene gracia cómo ha sido el proceso de darme cuenta.

todos los veranos, cuando preparo el equipaje, cojo unas pinturas y un par de cuadernos, ya sea para pintar, hacer moñigotes, o escribir los ajás del viaje (en inglés los llaman “insights”, mientras aquí, más rústicos, nos caemos del burro), pero a todo color.

y en eso estoy, des-haciendo las maletas de vacaciones, de vuelta a casa, que no encuentro los dos estuches con mis pinturas, que son en realidad las pinturas de la primaria de mis hijos, y el estuche del padre de mis hijos.

estos dos estuches sirven para teatralizar en una presentación del cuentacuentos el tránsito que se da desde el jardín de infancia (la persona y el grupo en formación, que descubre los rudimentos), a la primaria y a la universidad de la vida.

en ese viaje, uno – dos – tres, las pinturas del jardín de infancia de Gorka y Maitane representan la fase uno, sus pinturas de primaria representan la fase dos, y las mías, las pinturas del mayor, la fase tres.

pues en eso estoy, de vuelta a casa sin pinturas de las fases dos y tres, pero sobre todo sin las pinturas que sirven de recuerdo de esa primaria de Gorka y Maitane en la escuela Micael, esa fase tan significativa en su vida, qué recuerdo más bonito.

y bloqueo el sentimiento asociado a la pérdida, con un resignado “qué le vamos a hacer”, mi abuela decía que “más se perdió en Cuba”, un sentimiento de qué pena anida en mi ánimo y no me lo consigo quitar de encima, pasan uno, dos, tres días.

y de verdad me doy cuenta de cuánto me importan esos colores de mis hijos cuando me encuentro, en un escondite de viaje, la cartera con sus colores, qué tonto, cómo se han podido meter aquí, si he buscado en cada rincón, en las maletas y en el coche.

pasa el jueves con esa sensación de “qué contento estoy” que me he re-encontrado con las pinturas de Gorka y Maitane, la fase 2 del cuentacuentos, una sensación tan viva que sólo puedo pensar que me he estado mintiendo con el “qué le vamos a hacer”.

y me paso a preguntar por qué a veces tapamos de esa forma la tristeza, esa emoción tan importante en la vida, y por qué nos prohibimos sentirla en su justa medida, y por qué no estoy triste cuando toca estar triste.

¿es, acaso, la aceptación de un mandato de mamá o de papá, del tipo “los niños no lloran”?, ¿o tal vez es una protección personal, del tipo “yo puedo con todo lo que me venga encima, yo soy fuerte”?

sea como sea, el estar tan contento hoy me ayuda a pensar por qué no estuve en proporción tan triste ayer, tal vez sea buen tiempo de empezar a re-conocer mejor a mi amiga la tristeza y hacerme amigo de ella.

gorkaymaitanemon   así lo vimos…

en la peli “del revés”, de Pixair, alegría tapa la boca una y otra vez a tristeza, tal vez un día de estos nos encontramos comentando esta maravillosa película, en la que las emociones se suceden al mando del panel de control,

sí, seguro que la comentamos en un rato.

 

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Esta entrada fue publicada en 13 hábitos, porque la vida también es un hábito, autores, emociones, Mikel, tristeza por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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