una estrella está al caer (adviento a la sal)

estrella888cerramos el año con la cena del txoko a la sal, después de cerrar otros entuertos en los que ando metido, el taller del teléfono de la esperanza, el primer módulo de ATEOs reunidos, Aprendemos todos y Escuela Oliver en el colegio del Buen Consejo, con ese espíritu propio del tiempo previo a la Navidad.

en la tradición cristiana, no sé si antes o después de, pero me acabo de responder solo, después de Jesucristo, ya que el adviento es el tiempo de espera a la venida del niño  Jesús, ese espacio tranquilo y sereno que antecede al solsticio de invierno.

nos lo hemos pasado como enanos jugando a preparar el encuentro, no tenemos tema, qué raro, un grupo de hombres que se une a hablar, ¿serán mariflogüers?, hablamos de ésto, hablamos de lo otro, invitamos a los socios que se han dado de baja durante el 2014, esta comida o la otra, con Joserramón de nuevo al cargo de la cocina, qué bonito que haya un cocinero en la cocina por fin.

todo trascurre con unas ganas de fiesta enormes hasta que Pablo sugiere empezar su preparación espiritual de la Navidad.

la cena, siempre interesante, hoy la prepara Joserra, pero he perdido el menú, y cada vez entiendo mejor que es por algo, tal vez no tengo que hablar de lo bien que comimos. Aunque traigo fotos de los platos, a lo mejor no es lo importante. Terminamos de comer y se despide de nosotros Andrés. Nos despide la noche, nos desea buena navidad, y nos da la noticia de que el año que viene no continúa en el txoko.

Carlos saca la guitarra de la funda, a la segunda o a la tercera soy capaz ya de diferenciar la funda de una guitarra de la funda de una ametralladora, y empieza a acompañarnos al fondo con los acordes de su guitarra clásica.

en un momento del camino, estamos hablando de una vida pasada, en Lavapiés, en la que se da una efervescencia de artistas, de poetas, de músicos en los locales, esa vida rica en circunstancias que se convirtieron en recuerdos de algo que ya vivimos.

la noche se va tornando melancólica. Pablo y Jacin acompañan a Carlos en una meditación recitada. Palabras al viento de alguien que puso unas letras, acompañadas con una improvisación en la guitarra. ¿qué sentimiento te aflora al leer este texto? esa es la nota que la guitarra va a compañar.

sin pensarlo, el clima que rodea esta cena es totalmente diferente de todos los anteriores. Somos la misma gente, pero el fondo ha cambiado. Esa noche espiritual que acompaña a Pablo nos ha enganchado a todos nosotros. Es el adviento, ese periodo de preparación para lo que está por venir, un periodo de 22 a 28 días, que empieza 4 domingos antes del nacimiento de Jesús en Belén, que nos ha pillado por sorpresa cenando.

Leo con atención uno de los 3 versos que acompañamos el miércoles para cenar, de Cristina Peregrina, Los hedonistas, y se me ata un nudo a la garganta.

 

yo no soy una cuerda, ni una liana, ni un hilo, ni un ovillo, ni unos cordones

Yo no soy una corbata, ni un pañuelo, ni una bufanda, ni una tela de araña.

Pero tú no lo sabes.

o no te das cuenta, y me creces de nudos, y me atas y me aprietas, y me salen llagas de los bolsillos, y me ahorcas, y me cortas las manos y la respiración, y aunque tú no lo sepas, o no te des cuenta de tus labios sólo cuelgan tijeras.

Sobrecogido lo leo, sobrecogido me quedo, y pienso que a alguien, quizás a ti, le hace un sentido parecido al que me hace a mí. Porque hay un tiempo en mi vida así, en el que “yo no soy”, pero tú no lo sabes, porque tampoco lo sé yo.

Hacemos un ejercicio tonto de felicitarnos las navidades que tampoco es relevante hoy, como el menú de la cena.

En el 15 que está por venir, adviento pasado, el día comienza a ensanchar, y tal vez el “yo no soy” se va transformando en “yo soy”, y como yo me sé, y me reconozco, no te pido que tú me leas, ni me escribas, porque ya me leo y me escribo yo, y en ese camino se obra el milagro de que tú también me lees.

Una estrella va por el cielo, y en su tranquilo peregrinar, 3 sabios magos de oriente, quizás más, quién sabe si son 4, acompañan por el cielo una estrella. Ellos se van a reunir a una fiesta, a un re-nacer.

Nos marchamos tranquilos del txoko, limpiamos, recogemos, sin un abrazo, sin una fiesta, definitivamente nos ha tomado el adviento. El deseo de Pablo, tan pegado al tiempo, se ha hecho realidad.

Paz y amor a los hombres (aquí sólo había hombres) y a las mujeres de buena voluntad. y a los otros y otras, también.

estrella888monAsí lo vimos…

Normalmente, trabajo los posts muy poco, al igual que las imágenes. Dejo que las cosas se coloquen solas. No sé con qué imagen casar el post de hoy. Las plastilinas me parecen demasiado divertidas, las fotos del video demasiado apagadas, una imagen del cielo demasiado impersonal. Salgo a la puerta de mi casa y fotografíó la estrella de mi puerta, una estrella que colgué el año pasado, y que me ha acompañado todo el 14. La recorto a tamaño grande 888 por 888, qué curioso, de niño me gustaba mucho el 8, un número que hoy representa para mí el infinito, la lemniscata por medio.

Pienso en voltearla, para aprovechar la cinta y convertirla en cometa, pero no lo hago. La inserto en el monigote de oé corazón, que hoy toca, tengo una serie azul, verde, roja, amarilla, toca amarillo, como la puerta, como la estrella. De alguna forma, la estrella queda prendida de un sitio del monigote, a la altura del corazón.

Me quedo con la sensación, esa que no es mental, de que todos llevamos una estrella prendida del corazón. La estrella es siempre yo, y se va a permitir brillar todo lo que la permitamos, todo lo que la dejemos ser.

un abrazo a mis amigos, porque son chicos, del txoko a la sal, ese sitio de encuentro tan especial. Gracias por compartir, Joserra, Enrique, con todos, ese cariño en la mesa, también al cocinar.

un abrazo a los chicos y chicas que se estrellaron y están a punto de estrellarse. No importa. Nunca importa. Mientras no dejes de brillar.

 

 

Esta entrada fue publicada en 4 colores, amarillo, artes, autores, cocina, encontrándome con los amigos, letras, Mikel, musiquita por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo positivo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio desde el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. hoy acepto que esto no va de tirar ni de empujar, sino de ponerle calorcito y color, de hacer 3 aperturas a nivel personal, de dar 3 pasitos nuevos, y dar 3 abrazoTs (a mí misma, a ti, a la vida), de acompañar el desarrollo de ecosistemas propicios para el desarrollo de la conciencia, de la libertad, desde el amor. me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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