jugando al monopolyo y juegos nuevos (grupos de conocimiento, de relación y de acción)

monopolystar no ha mucho de esto, érase que se era, los hombres no sabían lo que era poseer el terreno en el que habitaban, y simplemente lo trabajaban. O eran transhumantes, y pasaban por él. Los indios del oeste americano con sus tipis pueden ser un ejemplo visual de esa época de hombres y mujeres sin tierra.

el hombre se hizo sedentario, que la mujer ya lo era un rato antes que él, y valló los terrenos en los que cultivaba la tierra, en disputas de ganaderos y agricultores, de las que deja buena cuenta la televisión.

la verja y el entramado de espinos son los precursores de los frondosos y magníficos setos de arizónicas, que aíslan lo de dentro, mío, de lo de fuera, urbanización del resto de mundo mundial.

el hombre empezó a comprar playas e islas, como si la tierra fuera suya, y empezó a explotar el subsuelo, minas y yacimientos como si fueran suyos. Se había instituido la propiedad individual y de las organizaciones.

derechos de explotación que van más allá del tiempo y de la memoria, que permiten agotar el filón, organizaciones y personas que pueden acumular y acumular, ganar más y más.Unos pocos, bien educados, y bien capaces, que dirigen, de estas y de aquellas maneras, a unos muchos sin recursos ni educación.

Tras la revolución industrial, todas (deberíamos de borrar esa palabra, qué mentirota) las personas tienen una casa, tienen de qué comer, tienen un mínimo de bienestar. Poco a poco todos vamos viviendo mejor.

Pero, inadvertidamente, sin prisa pero sin pausa, crece la desigualdad. O se están gestando los mecanismos para que ésta crezca, que algo tienen que ver con cómo se gestiona la propiedad, y cómo se acumula el dinero. Estamos en los albores del siglo XX, y aparece el Monopoly, un juego que trata de “jugar a ser millonario”, o dicho en palabras sencillas, “de acumular”.

Yo tengo en casa, recuerdo de una época pasada, el Monopoly de Bob Esponja. “Jugar a ser millonario nunca fue tan fácil y divertido”.

Sin comentarios.

Al comprar el libro Joseph E. Stiglitz titulado “el precio de la desigualdad” he conectado mentalmente con el Monopoly, quién sabe por qué, ¿verdad? Tal vez porque he caído en la cuenta del tipo de educación que un inocente juego de mesa entierra.

elpreciodeladesigualdad

Entierra porque echa raíces en el alma, porque a nada que le riegues crece, crece, crece, y llega el punto en el que parece que ese árbol siempre ha estado allí. Pero no es cierto. Hubo un tiempo en que esa tierra era lugar sagrado, y las personas repetábamos ese lugar por el que pasar, pasto libre.

Esa idea, que conecta mentalmente un libro negro con un juego blanco, nada es casual, abre una convocatoria a unos amigos, vestida de cafecito el domingo por la tarde, para hace algo más que charlar.

Cuando nos reunimos podemos formar un grupo de estudio, nuestro afán está en el conocimiento, o bien un grupo de relación, nuestro afán está en los movimientos que mueven las personas en relación, o bien de acción, en el que lo importante es hacer para transformar algo de nuestro pequeño mundo.

En la reunión del jueves Ade, Antonio, Oscar y yo, qué universo más masculino, nos juntamos para charlar del Monopoly, del juego de jugar a ser millonario, que ha sido rebautizado de diferentes formas, “el juego de las operaciones inmobiliarias”, o “haz un movimiento, haz un trato, haz una fortuna”, y de las reglas básicas que todos educacionalmente compartimos. Porque nuetros hijos juegan al monopoly como jugamos antes nosotros, y antes todavía nuestros padres americanos.

3monopolyEn la reunión hablamos, entre otras cosas, de la diferencia entre la teoría y la práctica, de querer dar sermones cuando no somos capaces de dar ejemplo en nuestra propia casa con temas básicos del vivir, hablamos de intentar ayudar a los otros cuando no nos sabemos ayudar a nosotros mismos, del papel de las ONGS deslocalizando el problema y ayudándonos a limpiar la conciencia, hablamos de actuar en global o de actuar en local, hablamos del salario justo y del salario necesario, de ser honrados por no tener la oportunidad de no serlo, hablamos de muchas cosas, y entre otras, de un juego que cambie las reglas del Monopoly, y ayude a reflexionar sobre un mundo en el que competir se convierte, un poco, en compartir, en el que hacerme millonario se convierte en “todos vivimos mejor”, hablamos de un buen de cosas.

Ade se va, y Antonio charla de lo divino y de lo humano con Óscar, mientras yo juego con los dos hijos, niño y niña, de Antonio, un regalo jugar, al final, después de sacar un montón de juguetes unas pelotas y un globo sirven para hacer la tarde, qué curioso, los niños sólo quieren nuestra atención y presencia, mientras de fondo me voy quedando con esto y con aquello, retazos de conversación.

Son las 7:30. Tras 3 horas juntos disolvemos la reunión, nuestros deberes, familias, parejas y vida personal, nos llaman. Todo parece indicar que hemos pasado el corte de la primera reunión, y los 4 que nos hemos reunido este domingo nos reuniremos el siguiente.

monopolymon   así lo vimos…

Camino del Hospital Puerta del Hierro, que cumple 50 años, donde el monopoly cumple 80, la educación del dinero estadounidense le saca 30 a la sanidad pública española, es broma, donde yace Jose, llamo a Javier Estefanía, que me cuenta que ya le han comentado del monopoly, qué pequeño es este mundo grande, en el que 4 ya se han convertido en 5, seguramente vendrá alguien más, y me regala otra idea para el Monopoly de Mikel, que no va ser el monopoly de Mikel, sino de todos.

Historia de Monopoly (Monopolio en español).

El juego tiene su origen en un juego creado por Elizabeth Maggie en 1903 y patentado en 1904, llamado The Landlord’s Game. El juego se hizo popular en varias ciudades de los Estados Unidos en los años siguientes, se editó en varias formas y versiones sin el control de su autora original.

En 1935 Charles Darrow, un vendedor de calefactores domésticos desempleado del sureste de Pensilvania durante la Gran Depresión de los años treinta patentó la versión de Atlantic City de ese juego con el nombre de Monopoly. Tras un primer intento fallido de venderlo a la empresa juguetera Parker Brothers, inició una producción a pequeña escala del juego que resultó exitosa. Parker volvió a llamar entonces a su puerta para hacerse con el juego.

La compañía Parker Brothers, ahora dentro de la multinacional Hasbro, ha mantenido que el autor del juego es únicamente Charles Darrow (en 1935) por motivos de marketing. Pero la autora original es Elizabeth Maggie (en 1903) y el origen del Monopoly como evolución de juegos anteriores (todos ellos derivados de The Landlord’s Game), ha sido incluso reconocida por los tribunales estadounidenses en el caso de Parker vs. Ralph Anspach, durante el largo proceso judicial ocurrido entre 1975 y 1986 a raíz de la publicación de un juego de mesa titulado Anti-Monopoly.

monopolycuandoempezotodo

Monopoly Edición Aniversario 1935-2015, ¡Te lleva a cuando empezó todo!, es que no puede estar + claro.

en la historia de la humanidad deberíamos reflexionar sobre cuánto nos hemos pegado por los derechos de autor,y en la reunión también hablamos de Creative Commons. Es mío, es mío, es mío.

cc

Cuánto nos hemos pegado por mi tierra, cuánto nos hemos pegado por todo. Los derechos de autor del Monopoly fueron motivo de controversia, seguramente, porque había mucho negocio detrás. Hasbro contra Elizabeth, MacCartney contra MacAnudo, Montgomery contra Garay.

pienso en que otro mundo es posible, otro mundo en el que un nuevo comunicar, una nueva educación, que hace fuerza en un nuevo compartir, en un nuevo nosotros, para ir cambiando poco a poco, desde lo pequeño, desde nuestros niños.

lo que tenga que ser, será. Lo que está siendo ya es diferente a lo que fue. El texto de la historia del Monopoly lo copio de Wikipedia, mi enciclopedia en red, que también es tuya. Un día alguien empezó a mover ese proyecto, y a liderar un grupo de acción.

monopolys   elpreciodeladesigualdad

Esta entrada fue publicada en 13 hábitos, porque la vida también es un hábito, actitudes en la vida, autores, biografía, co-creación, co-crear, encontrándome con los amigos, Mikel, mis valores por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo positivo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio desde el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. hoy acepto que esto no va de tirar ni de empujar, sino de ponerle calorcito y color, de hacer 3 aperturas a nivel personal, de dar 3 pasitos nuevos, y dar 3 abrazoTs (a mí misma, a ti, a la vida). me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s