acompañados por las olas y el viento, capítulo 3

calabazasmon

El camino sigue, llegamos a Murcia, reparo en la hora y pienso que podemos llegar a comer.  Aunque parezca lo contrario, la parada en Albacete ha sido pausada pero no nos ha tomado mucho tiempo. ¿Será que el tiempo se ha contraído? ¿Será que nos toca comer en Carboneras o tal vez estoy forzando la marcha? Todavía no lo sé, pero seguimos viaje. En la circunvalación de Murcia empiezo a pensar en ofrecerle a Silvia cambio de turno y parada para repostar. Va a ser que sí.

En el viaje cerramos la conversación de los grupos y el cuchillero de Albacete, y el máster de sentido común, y hemos abierto otro melón, no menos jugoso. Estamos hablando del vínculo con nuestros padres. Los dos tenemos una juventud traqueteada por diferentes motivos. Silvia por un padre muerto con un año escaso y un proceso de adopción en el que el abuelo adoptó a la niña huérfana, malcriándola, a base de consentirla, hasta convertirla en un monstruo sin freno de 6 años, edad en la que las mujeres de la casa se reúnen y deciden cortar por lo sano, llevando a Silvia a un internado de monjitas. Del colegio, ni qué decir tiene, guarda recuerdos no sellados, no especialmente buenos. Una niña libre que se encuentra en un régimen pretoriano, mal asunto. Su madre, acompañada por su nueva pareja, le rescatan del internado. La química es bestial. A “éste es tu nuevo padre” le sigue un “¿pero quién es este gilipollas?”, toda una prueba para una relación por desarrollar.

En mi caso, mi relación con mis padres también es de aquella manera. Mi padre, marino mercante, tiene un carácter que habría sido mucho mejor para vivir en tierra con su familia que para pasar campañas de 5 y 6 meses fuera de casa. Mi abuelo (el padre de mi madre) también fue marino, y vivió épocas de 11 meses en el mar y 1 de vacaciones en casa. En mi casa pasaban cosas curiosas. Cuando aita llegaba a casa, seguíamos poniendo el plato para tres (mi madre, mi hermana y yo), y cuando se iba, poníamos platos para cuatro (nosotros tres y aita). Cosas de costumbres. A mi padre, huérfano con 7 años, ahora lo sé, cuando era pequeño le ataban con una correa a la pata de una mesa. Y nunca sintió a su nueva madre como una madre, sino como una madrastra. Muy curioso. Un padrastro y una madrastra nos acompañan en el viaje. Mi padre no pudo con la muerte de su madre en vida y huyó del pueblo de la forma que pudo, costeándose la carrera de marino con un préstamo de sus tías, que devolvía tras los periodos de prácticas que tenía que hacer para acabar la carrera. Su salvación, salir de casa del padre, ganarse la vida y traer dinero para sus hermanos, fue su perdición, ya que vivió la vida que acabó de amargar su carácter. La tristeza, la bebida y la separación de mi madre hicieron el resto. Hoy agradezco la presencia de aita en mi vida y su ejemplo de generosidad, desprendimiento y solidaridad, y me he reconciliado con su figura. Me han hecho falta 23 años, y es que a veces necesitamos perspectiva y tiempo. Gracias, aita, por tu ejemplo de vida. Sé que hiciste lo mejor que pudiste, y que lo habrías dado todo (de hecho lo diste) por tus hijos. Gracias.

La relación con ama, una mujer muy fuerte, tiene también su aquel, pero no os desvelo más pistas que pueden fluir, o no, en el transcurso de las líneas.

En eso estábamos con la historia de mi vida, y la tuya, y la historia de todas las vidas, cuando repostamos unos kilómetros pasados Murcia. Un botellón de agua y unas pipas Tijuana para hacer el camino completan la factura del gasoil. ¿Pipas Tijuana para el camino? Sí, como no me encanta precisamente conducir, he encontrado un remedio contra la fatiga mental y la monotonía de la autopista; comer pipas al volante. Aunque estoy muy entretenido en la charla sé que en cualquier momento puedo echar mano de mis amigas las pipas.

Retomamos la conversación con un giro que puede dar cancha en el camino. ¿Hasta qué punto es necesario que nos reconozcan? Yo me acuerdo de mi niñez y de mi pelea con mi madre, que me critica que salga a jugar a futbito con mis amigos con zapatillas de bailarina y con una media de cada color (dicho así suena absurdo, ¿verdad?), pelea que persiste cada vez  que llego por fiestas de San Ignacio, paro en su casa para saludar y me recuerda que lleve jersey para el frío de la noche, o que vista de esta forma en vez de aquella, o me pide que le llame a casa cuando llegue a Madrid (cuando no paro de ir de aquí para allá sin que ella se entere ni me pase nada). Tontamente, la conversación ha derivado a la resistencia que tienen nuestros padres de perder su papel de padres en nuestras vidas, de reconocer la persona adulta a la que dieron a luz (qué bonita expresión) y que hoy campa por sus respetos por la dehesa de la vida (es que soy Tauro, perdóname la libertad).

Me acuerdo de la figura de una profesora que me ayudó en uno de esos años difíciles que precedieron a la separación definitiva de mis padres. Alicia me daba clases de dibujo, en primero y segundo de BUP. Cómo me vería que me llegó a regalar un libro: el profeta, de Gibrán. Alicia es otro de los ángeles de mi vida, personas que me han visto, me han reconocido, me han ayudado, y me han dejado seguir mi camino. Como anécdota, le comento a Silvia que Alicia, en un acto de generosidad que no he visto en mi vida como alumno, me regaló un 13, mi número favorito. Según ella, dos de los dibujos que hice en ese curso no se merecían un 10. Eran merecedores de un 13. Pienso en retrospectiva y éste es el segundo ejemplo de Mikel fluyendo con el dibujo. Si soy sincero cuando dibujaba el tiempo perdía significado e importancia. En ese estado, los resultados no importan. Pero son apreciables. En este caso, de 13. Gracias, Alicia, por tu empatía y por tu generosidad en mi vida. Gracias por estar ahí y tus magníficos regalos, también el libro.

La conversación, banal, banal, va aderezando el camino al Cabo de Gata. Las relaciones entre hombre y mujer, padre e hija, madre e hijo, y sus paralelos, hombre-hombre, mujer-mujer, el reconocimiento que buscamos, y el reconocimiento que damos. En algún momento del trayecto, la pregunta es evidente: ¿reconocemos a nuestros padres? Porque es muy curioso que queremos que nos reconozcan, pero muchas veces nosotros no les reconocemos a ellos. En algún momento del camino nuestro yo se formó por oposición. Yo soy en tanto en cuanto soy capaz de diferenciarme de papá y mamá, esa figura que sabe tanto y que ve tanto (la verdad es que las ven venir en muchos casos, más sabe el diablo por viejo que por diablo), y que me dice tantas veces lo que sí y lo que no. Yo soy muchas veces por sumisión (abandono mi propio yo) o por lucha (me peleo contra lo que eres y representas tú).

Aunque no hay base científica para soportar que todos tengamos algún conflicto con la madre o con el padre, hay un rosario de muestras por el camino. Me acuerdo de Mario y de Irene, compañeros de proyecto de vida, coachs certificados y la pelea de Mario con papá y de Irene con mamá, la historia de María, mi ex, y el vínculo con la abuela Lucina, su madre, y el rechazo de la figura del abuelo Pedro, su padre, la vida de Natalia y su padre, ejemplos por doquier. Si no es tu caso, te agradezco me contactes y me cuentes. En cualquier caso, felicidades.

Porque es feliz aquel que no tiene broncas con padre y madre, o las ha sabido sanar. Porque es feliz aquella que no tiene broncas consigo misma.

Reconocimiento, el desarrollo de la personalidad como oposición, ejemplos y más ejemplos, y en algún punto entronca la última conversación en Chamartín con Juanan y Antonio, socios de video bravo, un proyecto para el reconocimiento empresarial. Ellos abogan por el reconocimiento como pilar fundamental para la motivación y compromiso en las empresas. Al final, creo que tienen toda la razón del mundo, y no es tan diferente el mundo del trabajo y la familia. En contra de los mapas mentales complejos, todos estamos buscando una única cosa, de forma fundamental. Seguimos en carretera, y veo un cartel de Macael, un pueblo que se convirtió en cantera de mármol, y que quiero visitar desde hace ya buenos años, con nombre de Arcángel. Miro en internet para ver si sí o no es nombre de santo y me encuentro una noticia de hoy mismo, en el periódico digital Almería 360. Precisamente Macael ha sido una de las localizaciones escogidas por el director de la superproducción Éxodus, Ridlet Scott, para recrear las canteras de las que el pueblo hebreo extraía el material para la construcción en el antiguo Egipto, en su versión del Éxodus de Moises. Muy bien, si no paso a visitarlo en persona, el cine trae Macael a mi casa. Abandono internet y me siento de nuevo en mi coche y en mis pensamientos. ¿Es buena idea seguir el plan o lo cambio y tomamos un bocata en Macael, para visitar luego las canteras? Piensa que te piensa, el coche a 130 ya ha pasado la salida de Macael. ¿Tomo la siguiente salida y vuelvo? El coche, raudo, se encamina hacia Carboneras. Ya no hay vuelta de hoja. En el pueblo nos espera el Felipe, que curiosamente, como Silvia, no sabes que vamos.

Las monjitas y un niño atado a la pata de la mesa, ¿somos así por convicción o por oposición?

calabazasmon2   así lo vimos hoy …

qué raro nos ha salido el monigote, ¿no?

esta entrada corresponde al capítulo 3 de “coaching de olas y viento”, que incluimos en el blog con el mismo nombre, www.coachingdeolasyviento.wordpress.com

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¿quién soy yo? yo soy armonía en los planos físicos, emocional, y mental

tichnhathahnTraemos hoy esta bella imagen de Thich Nhat Hahn para hablar de la meditación.

La meditación como camino para la unión de la que tanto hablamos aquí.

Son dos uniones: la primera, con el alma. Responde a la pregunta “quién soy yo”.

La segunda, con el alma suprema. Responde a la pregunta “a quién pertenezco, de qué soy parte”.

Cuando se vive en la consciencia del alma, ya no hay muerte ni decadencia. Solo hay etapas de reconquista en el largo camino de regreso a casa.

«Armonía»… Impregnaos de esta palabra, hoy nos dice Aïvanhov.


“A aquél que desea practicar la meditación se le explica que primero debe hacer el silencio en sí mismo. Cierra pues los ojos para concentrarse… Pero, ¿qué es lo que sucede a menudo? Todas sus preocupaciones, sus inquietudes, sus animosidades, remontan inmediatamente a la superficie, y pronto le resulta imposible permanecer inmóvil y conservar la postura correcta. Así pues, aquél que empieza a practicar la meditación debe saber de antemano que se trata de un ejercicio difícil que exige una gran disciplina. En efecto, este silencio interior que trata de obtener, es el resultado de una concordancia entre los tres planos físico, astral y mental; y esta concordancia, sólo puede realizarla empezando por disciplinar su cuerpo físico, su corazón y su intelecto a fin de introducir en ellos la armonía.

«Armonía»… Impregnaos de esta palabra, porque es la llave que abre las puertas de la región del silencio: armonía en el plano físico, armonía en el plano astral (los sentimientos), armonía en el plano mental (los pensamientos), y también armonía entre estos tres planos. El silencio que entonces consigáis crear dentro de vosotros, irá acompañado de una sensación de alivio, de liberación: se os quitará un peso de encima, se disiparán los obstáculos y vuestra alma, escapándose de su prisión, se desplegará libremente en el espacio.”

Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta

anantazen                      

Gracias, Joaquín, por acompañarnos en el camino, día a día, en este ejercicio que es vivir.

anantamon   Así lo vimos…

Y gracias a ese grupo precioso de amigos que me regaló una cena, de miércoles, para partir esa semana de trabajo que a veces se hace muy larga, de la misma forma que otras pasa como el viento, y gracias por la oportunidad maravillosa de reír como un niño. Porque reír es otra forma de conectar con el universo, con nuestro yo, con nuestro lugar de pertenencia, con el amor. Gracias, Pedro, Natalia, Carmen, Jose, Cristina, Helena, Maripaz, por crear ese espacio en el que es tan fácil ser uno mismo, hacer el tonto, reír, … gracias por compartir. 

los dos caminos

Cita

365tao¿Deseas librarte de los nudos mentales y emocionales y hacerte uno con el Tao? Si es así, existen dos posibles caminos para ti.

El primero es el camino de la aceptación.

Afirma a cada uno y a cada cosa. Extiende libremente tu buena voluntad y tu virtud en cualquier dirección, cualesquiera que sean las circunstancias. Acepta de corazón todas las cosas como parte de la Unidad Armoniosa, y entonces empezarás a percibirla.

El segundo camino es el rechazo. Reconoce que todo lo que ves y piensas es una falsedad, una ilusión, un velo sobre la verdad. Quita todos los velos y llegarás a la Unidad.

Hua Hu Ching (atribuido a Lao-Tsé)

365 TAO

Sabiduría para inspirar todos los días del año

365taomon  Así lo hemos visto…

Porque el camino de la derecha y el de la izquierda llevan al mismo sitio. Al final, todos los caminos llevan a Roma, o como disfrutábamos diciendo de jóvenes, a Romo.

 

6 ingredientes para una historia que pega (el lobo de Wall Street, cuando más no es mejor)

ellobo2Hace unos años tuve la suerte de ser invitado al primer congreso de las ideas, que se celebró en Puebla. En este congreso a todos los ponentes, personalidades de renombre mundial, investigadoras, escritores, científicas, divulgadores, personas sesudas todas ellas, les animaron a leer un libro, para que aquilataran su saber, y su mensaje, en 10 minutos, por medio de una historia que tuviese 6 ingredientes.

Como no nos gustan las listas, por lo estructurado, por lo cerrado, por lo sintético, te animamos a que pienses en los 6 ingredientes a partir de ejemplos, como el que sigue a continuación. Y si te parece, tras el sexto, secuencia de sucesos, el quinto, auténtico, el cuarto, con sorpresita, y el tercero, emocional, vamos con el segundo, que tiene como base una película que hemos tenido la oportunidad de ver en el cine hace no demasiado tiempo: “el lobo de Wall Street”.

ellobo2

El lobo, desde mi punto de vista, es una película que tiene cierta semejanza con una fábula de Esopo, autor de la Zorra y las Uvas, La liebre y la tortuga, El lobo con piel de cordero, y tantas otras fábulas famosas.

Aproveché una invitación de Ignacio, amigo y compañero en el desarrollo de oé corazón, para participar este viernes en una tertulia / cine fórum en el café Isadora, en pleno centro de Madrid, en el barrio de Malasaña. Como no he visto la película entera, me abstengo de opinar en el café, pero sí me parecen muy certeras las apreciaciones de Ignacio y de Fernando, amigo suyo. Volviendo a casa, despachamos la segunda parte de la película.

Si la has visto, yo te haría una pregunta, la misma que lanzó Fernando a las contertulias, mayoría femenina, del café Isadora: ¿cuál es la intención del director?

En una cinta en que todo es excesivo (incluyendo el metraje, 3 horas, lo explícito y grotesco del sexo y las drogas en la oficina, aquí te pillo aquí te mato convertido en bacanal, y el uso y abuso de la prostitución asociada a la vida personal y al negocio), yo creo que la intención del director es poner sobre la mesa los valores asociados al dinero, en qué se convierte la vida cuando el leit motiv es “la pasta por la pasta”.

Aunque hay opiniones en el café que están de acuerdo en todo lo contrario (la película no versa sobre el dineros sino sobre el poder, la fama, las ventas, el reconocimiento), y aquí parece que hemos visto películas diferentes, yo creo que el lobo de Wall Street trata sobre el gran paquete del dinero, cuando entra fácil, y en cantidades ingentes.

Me acuerdo cuando era joven, un mensaje que recibí de mi abuela, y también de mi madre, esposas ambas dos de marinos de la marina mercante. El dinero del marino, tan trabajado, tan costoso, se mira, se cuida, se estira, se gasta con sumo cuidado. Porque lo que mucho cuesta, mucho se valora.

Y si ese pensamiento encierra una creencia, con la que no tenemos por qué coincidir, la fábula del lobo encierra la creencia contraria. Y me explico.

Al comienzo de la peli, tras una conversación sobre dinero,

“¿Cuánto has ganado el mes pasado?”

“53.000 dólares”, creo que le responde el lobo,

“me refiero el mes pasado”

“sí, el mes pasado”

“¿me lo puedes demostrar? Si me lo puedes demostrar paso a trabajar para ti.”

“Sí, mira”

el que será el segundo de el lobo sale corriendo a llamarle a su esposa por teléfono para decirle que acaba de cambiar de trabajo. La pasta es la pasta. Da lo mismo lo que haya que hacer para conseguirla (engañar al pobre, fontaneros, electricistas, pensionistas, con operaciones que tienen un 50% de beneficio para el broker / operador).

La cinta, como buen cine de Hollywood, huye de la mesura de Esopo, y entra en el modo de repetición, para que no nos despistemos. ¿Mujer? La más guapa. ¿Barco? el más caro. ¿Casa?, la más grande. ¿Despedida de soltero?, la más salvaje. Que no quede nada sin contar, pero siempre la más.

Y una vez que hemos huido de la mesura, más dinero que lleva a más despilfarro, a más drogas, a más descontrol, a mentiras más gordas, a más prostitución, hasta que no sabemos dónde queda el respeto por el otro, y el respeto por uno mismo, en un mundo en el que todo se compra y todo se vende. En el que la historia no acaba bien, aunque pudo acabar aún peor. Una historia en la que más no es equivalente a mejor.

La película, acaba con una escena, en la que el protagonista, tras haber pasado por la cárcel, experto vendedor, encantador de serpientes, está dando un curso de ventas.

“y tú, ¿cómo me venderías este boli?”

Una pregunta muy buena, que enlazo con otra que, a mi modo de entender, es el hilo conductor del director:

Y tú, como padre, como líder, como persona miembro de una comunidad, como buena fabuladora que eres, como responsable en tu organización, ¿cómo venderías la idea de que muchas veces MÁS no es igual a MEJOR?

ellobomon   Así lo hemos visto…

Aunque no dudamos que otras personas lo puedan haber visto diferente.

A todo esto, este post tiene relación con el segundo ingrediente, que nos cuenta que una historia gana mucho cuando, como en una fábula, tiene una lectura concreta, que no es susceptible de muchas interpretaciones. En mi película mental veo un desmadre enorme como consecuencia de un grupo de gente que gana dinero sin ton ni son, y lo gasta y lo tira de la misma forma. Para que todos vean quién soy yo… o la máscara del yo soy.

Este post forma parte de la metodología de organizaciones que cuentan cuentos, y de nuestra peculiar forma de hacer las recetas, y visualizar los ingredientes.

6 ingredientes para una receta de éxito, empezando por el sexto, ya hemos llegado al segundo.

acompañados por las olas y el viento, capítulo 2

decathlonmonDe camino a Almería, si sales de Madrid, en un punto del camino  te encuentras con Albacete, ciudad manchega especializada en la buena vida y la buena mesa. Quesos y cuchillos, muy curiosa su especialidad. Aparte de por haber albergado al Quijote y vientos y molinos. Cuando sales hacia Alicante, Benidorm e inmediaciones, Albacete marca la mitad de camino. Si vas un poco más lejos, como es nuestro caso, Albacete marca el tercio. Después de dos horas sin parar de rajar y rajar, habla que te habla, en las que conduzco yo, hacemos parada y fonda en el Decathlon de Albacete. Aprovisionamos una linterna con dinamo (de esas en las que no hacen falta pilas, ya que tienen una palanquita que genera energía al hacerla rotar, como pasa con las luces de la bicicleta, un invento para los despistados como yo, que como sólo usan las cosas de ciento en viento, siempre las llevan “descargadas”), y un par de sacos de dormir. En la elección, un dilema. ¿Compro estos buenísimos que van a durar toda la vida, o dos, que cuestan 60 €, estos superbirria y superbaras, de 9 euros, un saco sábana será suficiente, 14€, o esta almohada convertible de 20 €? Hay que ver lo complicada que es una decisión cuando no tienes un criterio claro. Nos encaminamos a la caja con un saco sábana y una almohada, ya que creo que el saco sábana va a ser suficiente con el calor que hace en Almería. Silvia me pregunta cuál es para ella si hace frío. Vuelvo sobre mis pasos y compro una segunda almohada / saco, para temperaturas de hasta 15 grados, nada para hacer vivac en el Pirineo en invierno, suficiente (más que de sobra) para dormir en tienda en Almería en verano. Cerca de la caja me acuerdo del tubo que nos falta y la goma del visor rota. Un juego de visor con tubo acompañan la compra. Parada para estirar las piernas terminada. Silvia quiere pasar por el baño y tomar un café. Salimos de Decathlon, cruzamos el parking y la carretera, donde han instalado una cafetería. Bromas aparte, la cafetería de Decathlon es un hotel de cuatro estrellas en el que nos sirven un café muy rico. Tan rico que la próxima vez que volvamos el punto de encuentro es ese: el bar del Decathlon de Albacete, ciudad de cuchillos… y quesos.

Dicen que con pan y vino se hace el camino. Con un poco de nueces, queso, y un cuchillo, no te cuento.

Silvia, ya más despejada, se pone al volante, y seguimos de cháchara. En esta parte del camino ya le he comentado la estrategia que tengo para distribuir a la vuelta de vacaciones, ya en Setiembre, información del blog de oé corazón, por medio de tres grupos creados en linkedin, relacionados con los intereses de nuestra organización. En el pasado he llegado a pensar que tengo un pensamiento muy amplio, con una visión negativa. Hoy sigo pensando lo mismo, pero con una visión positiva. Me explico. En este mundo tan acelerado y especializado, nos ubicamos en nichos muy pequeños. Muy especializados. Muy específicos. Es una forma de que nos identifiquen y nos reconozcan. Cuando describo oé corazón, el empeño de describir lo que hacemos es complicado, ya que tenemos cuatro intereses básicos:

–          la vida sana, o el bien estar de la persona en el trabajo y fuera del trabajo,

–          la educación, o los comportamientos basados en valores,

–          la curiosidad, como madre de la creatividad y la innovación,

–          y la deshinibición, como base de una correcta comunicación.

Los dos primeros son elementos del hombre adulto. Los dos últimos son características del niño y del juego, del explorador juguetón. Nuestros intereses juntan el desarrollo del Ser, de los grupos, y las capacidades dormidas de sus niños interiores, en un juego de verticales (vida sana y educación) y horizontales (curiosidad y desinhibición) que enmarcan finalmente nuestro corazón.

Si pienso en el espectro de actividades cubiertos por nuestros intereses básicos, es la bomba. En el apartado de vida sana nos harían falta varios especialistas , si incluimos alimentación, yoga, meditación, respiración, hábitos y costumbres varios, … , suma y sigue con la educación, alineación de misión, visión, valores, comportamientos derivados cuando se convierten en hábitos, un mundo de posibilidades.

Le explico a Silvia el por qué de mi contento. En la semana que media entre la salida de Gorka y Maitane rumbo a México y el viaje, he dado forma mentalmente a la estrategia para la difusión de oé corazón en redes. No sabía por qué creé un grupo relacionado con la innovación que titulamos las organizaciones que juegan, pero mucho menos claro estaba el para qué de los dos últimos grupos creados a finales de Julio en linkedin:

–          community manager 3.0 y

–          bottom up 3.0.

Sin saberlo, he creado community manager 3.0 para fomentar la comunicación a todos los niveles dentro del mundo de la organización y bottom up, esa es la maravilla, para fomentar de abajo hacia arriba, esto es, con el impulso de todas las personas de la organización que quieran participar, el buen trato y la vida sana, los dos verticales de oé corazón.

Poco antes del viaje, yo creo que fue el miércoles, me reuno con Juanan y su socio, Antonio, a los que conozco por medio de un amigo común, Roberto Martínez, director de la fundación masfamilia, “un regalo en mi vida, Roberto, eres un ángel que me cuida”, y les comento cómo yo me veo trabajando perfectamente en las dos horizontales de oé corazón (curiosidad y desinhibición, creatividad y comunicación), pero no me encuentro de todo el sitio en las dos verticales. No sé para qué he creado bottom up, pero es un impulso que simplemente me he visto obligado a seguir.

En las contribuciones previas antes del viaje, Juanan y Natalia, madre del colegio y amiga separada de camino, coinciden en una recomendación:

–          Mikel, tienes que ver en internet el video de un cuchillero de Albacete.

Cuando algo ocurre una vez en tu vida, puede no significar nada. Cuando ocurre por segunda vez, estate atenta, porque a buen seguro volverá a ocurrir, y tiene un significado. “Cuando el río suena, agua lleva”. El mismo jueves antes de salir, por la mañanita, al escrito de los grupos de estudio, relación y acción, y a la lectura de flow en pdf les acompaña el video del cuchillero de Albacete, un señor que ha montado el mayor portal de venta de cuchillos por internet, un regalo de 20 minutos que no te puedes perder.

La salida de Albacete incluye mi contento por la visión global de lo que estoy haciendo y promoviendo en las organizaciones, con un cómo y desde dónde muy claros, y con una estrategia de difusión que hoy se hace evidente:

–          Organizaciones que juegan para el desarrollo de la innovación,

–          Community manager 3.0 para el desarrollo de la comunicación,

–          Y bottom up 3.0 para el desarrollo de la implicación de las personas en el buen funcionamiento de las organizaciones para las cuales trabajan (en las cuales trabajan y se desarrollan).

De los últimos hallazgos, el cuchillero de Albacete, un paisano más listo que tú y yo juntos, con un sentido común más grande que el banco central, me ha abierto la puerta que me permite entrar en bottom up: el sentido común. Porque todos tenemos un puñado de sentidos más allá de los cinco básicos: tacto, olfato, gusto, vista y oído.

Te propongo una lista no exhaustiva:

–          sentido de la justicia,

–          sentido de humanidad,

–          sentido del equilibrio,

–          sentido de unidad,

–          intuición,

–          sentido de propósito,

–          sentido común.

En eso gira, gira que te gira, nuestra conversación de salida de Albacete. 2 horizontales y 2 verticales que se desarrollan en 3 grupos en linkedin y en un blog, con una aportación que cobra todo el sentido del mundo gracias a un paisano de Albacete que hizo de su sentido común negocio, dando ejemplo a jóvenes y emprendedores de que el éxito no se consigue en un día. 7 años, un septenio, le contemplan, un tiempo suficiente para convertir a una persona que no sabe utilizar Outlook y el Explorer en el gestor del mayor portal de venta de cuchillos del mundo, dando trabajo a 8 familias desde un pabellón a las afueras de un pueblecito de la Mancha, de cuyo nombre no quiero (es broma, simplemente no puedo) acordarme.

Adarga antigua, rocín flaco, y galgo corredor, muchas gracias, Albacete, por tu café, por las gafas y el tubo, y por el sentido común. El punto de encuentro del próximo grupo de Coaching de olas y viento ya está definido. En la cafetería del Decathlon de Albacete.

Meeting point de olas y viento: quedamos en el bar del Decathlon de Albacete.

decathlonmon2   así lo vimos hoy …

qué raro nos ha salido el monigote, ¿no?

esta entrada corresponde al capítulo 1 de “coaching de olas y viento”, que incluimos en el blog con el mismo nombre, www.coachingdeolasyviento.wordpress.com

retomando el camino rojo de la pasión, la creatividad y la innovación

elcaminodelartistahace unos pocos días, más o menos dos meses, me permito comprar un libro que he empezado a ojear esta semana, “el camino del artista”. Y digo me permito porque no me acuerdo de una recomendación específica para que me lo comprara, y no me acuerdo haber abierto la solapa para leer unos párrafos, y comprobar si resueno con el estilo de la autora, Julia Cameron. Me acuerdo que me gusta la portada, con un fondo blanco, y con unas líneas de colores, amarilla, naranja, rosa raro, violeta, azul y verde, una portada muy alegre, fresquita. Sin abrirlo siquiera me lo he comprado.

Casualidades del destino, o conexión, este libro tiene que estar hoy en el escritorio de mi mesa, porque aporta ingredientes necesarios para una receta en elaboración.

En algunos de los talleres que he realizado en el pasado, he preguntado a las personas asistentes si se consideran curiosas, casi todas sí, creativas, unas pocas menos, e innovadoras, y ahí nos quedamos en que casi no. Para mí, y por las respuestas pienso que para todo el mundo, la innovación es mucho más que la creatividad, y que la curiosidad.

Sin embargo, no es así para todo el mundo. Sin ir más lejos, no es así para Ferrán Adriá, uno de los mayores exponentes españoles de la creatividad y de la innovación, en este caso en los fogones, ese maravilloso mundo de la alquimia moderna. Me acuerdo de su definición de la creatividad en un congreso al que asisto en Zaragoza:

innovar es no copiar.

Si les pasamos esa definición a muchas personas, tal vez se consideran más innovadoras. Porque, con esa definición, puede ser innovadora una persona que decide, por ejemplo, montar un bar de pinchos, como es el caso de mi amigo Pablo, que está en el proceso en la actualidad, o una persona que escribe cartas a su pareja, y en vez de utilizar sobres corrientes y molientes, los construye él, a partir de páginas recortadas del suplemento dominical. Papelitos, tijeras y celos, una tecnología de lo más in, innovadora a más no poder. Yo, por ejemplo, me acuerdo de haber estado en ese lado de la innovación hace casi 20 años, escribiéndole cartas a María, hoy mi ex, y estoy en el pensamiento, que ojalá se convierta en acción, porque la emoción me dice sí, de volver a hacerlo, esta vez con Gorka y Maitane, hijos de la relación.

Giro un poco mi cuello en el tiempo, y recuerdo que más de una vez me he preguntado, como consultor que soy, por qué una persona que no sabe rellenar una ficha de autocontrol, ya sea de poka-yokes (dispositivos de control), ya sea de proceso, ya sea en una actividad de mantenimiento, y que dirías no sabe hacer la “O” con un canuto, es el que organiza la timba del mus, o del tour, en el barrio o entre sus amiguetes, con un despliegue de medios espectacular: una tabla Excel, edición de resultados y ranking por internet, la pera en verso.

Y en eso, girando el cuello en el tiempo otro poco, vuelvo al día de hoy, y me pregunto qué significa la palabra consultor, porque tal vez no es pasar consulta, ellos me preguntan y yo respondo, diagnostico, receto, sino que tengo el desconocimiento, o la actitud vital de cuestionarme todo, y pongo por delante el dudar, y lo consulto todo. ¿Por qué haces esto así? ¿Y eso otro? ¿y aquello? ¿puedo elegir café y postre dentro del menú? Miro, observo, comparo, el desempeño aquí frente al desempeño allá, el comportamiento aquí frente al comportamiento allá, esta actitud frente a esa actitud, y con la pregunta a mi chepa voy de aquí para allá.

En eso estoy estas fechas, charlando con amigos, con la pregunta a cuestas, como un niño curioso, charlando con Ignacio, charlando con Tomás, con Antonio, con Helmar, compartiendo un proceso creativo que finalmente nos lleva del amarillo al rojo, de la comunicación a la creatividad, actividad de crear, y a la innovación.

Y de repente, zas, aparece Julia. Horror, una mujer en el camino. ¿Me habré olvidado de algo? ¿He dejado algo fuera de sitio? ¿Se me ha desordenado el pupitre, que ya no es zen? Miro a mi alrededor y pienso que si no me regaña es porque todavía le falta un grado de confianza, que cuando tenga lo hará. O porque es una realidad virtual. Y el autor del libro raras veces interpela y regaña al lector.

Julia, para que la conozcas, es mujer célebre en Hollywood, y como muchos famosos, desarrolla su creatividad, o la cobijó, a la sombra del alcohol. Un alcohol, que básicamente desinhibe al inhibidor, a esa mente consciente que no nos para de decir NO. En un momento de su carrera decide que entre vida o creatividad, se decanta por la vida, y que tiene que desarrollar su creatividad SIN la ayuda del alcohol. La obra de Julia, “el camino del artista”, es un libro de autoayuda precioso, orientado al desarrollo de la creatividad, de la actividad de crear, de la mejor versión de nosotros mismos conectados con el Ser, de nuestro yo conectado con el universo.

Como no puede ser otra forma, cuando el mensaje es auténtico, ayuda a otros desde lo que a ella le ayuda, y propone a otros el método por medio del cual ella destapa su propia creatividad sin ayuda del alcohol, el método por el que ella se conecta con el ser creativo que todos somos, porque la CREATIVIDAD es una característica CONSUSTANCIAL con nuestro ser. Julia crece en los grupos de apoyo de alcohólicos anónimos, en los 12 pasos, en los grupos de apoyo de personas iguales, y ella nos propone un método que fomenta la creatividad del grupo, no frente, sino apoyando la creatividad personal, los “espejos creativos”, personas iguales a nosotros que nos reconocen, nos apoyan y nos miman, personas iguales a nosotros a los que nosotros reconocemos, apoyamos y mimamos.

En una conversación reciente con Silvia, me comenta que realmente necesitamos bien poco para florecer en cualquier entorno, ya sea la casa de nuestros padres, la nuestra propia o en nuestro entorno laboral. Básicamente, reconocimiento y cariño, condimentos a los que yo añadiría un poco del ambiente adecuado para nuestras características, en forma de temperatura, luz y humedad para crecer. Lo pienso en alto, y los racimos creativos de los que habla Julia, me viene la imagen de un racimo de uvas, quién sabe por qué, no dejan de ser eso, un entorno de reconocimiento, apoyo y respeto mutuo, no exento de cariño, para que todos podamos desarrollar nuestra creatividad natural.

Siguiendo con el método de Julia, hay un proceso de 12 semanas en el que desarrollamos la conexión con nuestro Ser y con nuestra creatividad. Sigo leyendo, y sigo leyendo, ya encantado, fascinado con la propuesta de Julia. Tengo sin saberlo, sentada a mi lado, un espejo creativo, porque veo en su método el reflejo de nuestro cuentacuentos, nuestra metodología para el desarrollo en círculo de una nueva comunicación, un proceso plagado de guiños a nuestro niño interior, a ese ser que se permite jugar, experimentar, preguntar hasta aburrir, probar, probar y probar, ¿a qué sabe la arena?, ¿será cómodo el cubo como sombrero? Miro la portada de Julia y me pregunto si no será el cuentacuentos la base para el desarrollo de forma sostenida de la creatividad y la innovación en cualquier organización.

Me sonrío, y sigo hacia el próximo post, tranquilo y confiando, consciente de que la respuesta es SÍ. Dentro de poco, con las aportaciones de Silvia, de Antonio, de Helmar, de Ignacio, de Ana, de Paco y de Carlos, de Pablo y de Joserra, de Juan, de Irene y de Mario, de mi racimo creativo, nuestro mar amarillo, “organizaciones que enCUENTrAN y cuentan cuentos”, se va a teñir de rojo, el rojo de la pasión, de la creatividad, de la innovación.

Tal vez Semana Santa sea un buen tiempo para lanzar organizaciones innovadoras, organizaciones generadoras de innovación.

Se acerca, se acerca, ya está aquí.

elcaminodelartistamon   Así lo vimos …

y si no te parece mal, te regalo unos pocos cortapega, ya sabes, la revista del dominical, en este caso convertida en libro, tijeras y celo, para terminar, esta vez con frases de la autora. Un par de frases para pensar.

Debemos alimentar a nuestro niño artista interior, pues la creatividad es juego.

Recuerda: tu artista es un niño. Encuentra y protege a ese niño. Aprender a permitirte crear es como aprender a andar. El niño artista debe empezar a aprender gateando.
Recuerda que para recuperarte como artista debes estar dispuesto a ser un mal artista.
Cuando digo esto en mis clases enseguida me topo con una reacción de   hostilidad, a la defensiva. “pero, ¿usted sabe la edad que voy a tener para   cuando aprenda realmente a tocar el piano / actuar / pintar / escribir una   obra de teatro decente? Si …, la misma edad que tendrás si no lo haces.

Semana 1.   Recuperar una sensación de seguridad.

El camino del   artista. Julia Cameron.

gorkacubo181

 

como vivimos compitiendo, siempre estamos negando a los demás

Si estás interesada en el desarrollo del liderazgo, te adjunto un par de preguntas sencillas, con sus respuestas, espectaculares, de Humberto Maturana, biólogo y filósofo chileno.

Si no tienes inconveniente, te llevo hasta el final, allá por el minuto 23.

23:49 Y a propósito de eso, en twitter nos preguntan si son compatibles, y cómo son compatibles, la colaboración con el liderazgo.

Una muy buena pregunta. Yo  creo que, como se entiende el liderazgo en general, no son compatibles. Porque en la historia, la historia de la palabra liderazgo, es una historia de aceptar la autoridad de otro. Y en el momento que usted acepta la autoridad de otro, no colabora. Obedece. Se somete. Entonces, confundimos mucho. Es totalmente distinto de la conversación, la coordinación con otros, que permite generar una idea,  y ponerse de acuerdo, y en el momento en que nos ponemos de acuerdo sobre el quehacer, es el acuerdo el que guía el quehacer, no el liderazgo.

No la dominación.

No la obediencia, efectivamente.

24:53 Y si usted atiende bien, se dará cuenta de que cada vez que uno obedece, uno se siente mal.

24:58 ¿Es importante respetar los errores? Este es un mundo que no respeta los errores.

Absolutamente. Porque si no respeto los errores, no me doy cuenta de ellos, o los oculto, o miento. Pero el otro también tiene que respetar mis errores. Cuando yo digo cometí un error, estoy diciendo una cosa muy potente. Me doy cuenta de que hice algo que era inoportuno, aunque en el momento pensaba que era así. Y eso debiera abrir la posibilidad de una conversación para corregir el error, para compensarlo. Bueno, ¿hay errores terribles? Por supuesto que sí, que hay errores terribles, que uno quisiera no quisiera haber cometido, pero resulta que cuando uno hizo lo que hizo no quería cometer un error, pensaba que era válido.

Lo que yo digo aquí es parte de lo que pensamos, hacemos en investigación humana.

http://www.matriztica.cl

maturana

y si quieres viajar hacia adelante, hay otra pregunta tonta, cuya respuesta da que pensar.

17:19 Desde twiter nos preguntan cuál es el camino alternativo a la competencia.

La colaboración. Usted suprime la competencia, y aparece la colaboración.

Entre todos lo vamos a lograr.

Bueno, entre todos. Pero claro. Porque en el momento en el que suplimos la competencia dejo de estar centrado en ser mejor que el otro. Puedo mirar lo que el otro hace, y aprender de él o ella, y el otro puede mirar lo que yo hago porque también no está compitiendo conmigo. Entonces, ¿qué aparece? La posibilidad de hacer algo juntos. Aparece la colaboración. En qué caso, en el que corresponda, en la situación en la que nos encontramos. Suspende la competencia y aparece la colaboración.

y si bajamos un poco más en el tiempo…

9:22 ¿Por qué estamos tan centrados en la lógica de la imposición de nuestras ideas?

Porque vivimos en la cultura de la competencia, del ganar, del progreso, del éxito, del competir. Fíjese que la competencia, implica la negación de lo que uno hace, porque uno hace las cosas en función de lo que hace el otro. Lo que guía mi hacer no es lo que yo quiero, …

Estamos negando a los demás para nosotros conseguir algo, porque pensamos y actuamos como si lograr algo en términos de la calidad de nuestro hacer dependiese del otro, y no es cierto. No depende del otro, depende de la calidad de lo que yo hago.

10:37 ¿Podemos vivir de manera distinta, o estamos condenados a vivir de esta forma?

No, no, no estamos condenados, los seres humanos no estamos condenados, porque siempre podemos reflexionar. Y aquí, a donde lleva la reflexión. La reflexión consiste en que uno se detiene un instante a mirar lo que está haciendo, y se pregunta, “¿me gusta lo que estoy haciendo o no? ” Pero tengo que mirarlo, y para mirarlo tengo que detenerme, tengo que aceptar que posiblemente no sé, no veo. Entonces, en ese acto de reflexión se abre la posibilidad de cambiar de dirección, se abre la posibilidad de que realmente no quiero lo que estoy haciendo. Así que vivir en la competencia, en la lucha, en este esfuerzo continuo del éxito, no hace que hagamos mejor las cosas. No nos abre espacios de reflexión que nos permitan escoger un camino u otro en función de lo que queremos vivir, según lo que queremos conservar en la convivencia.

Gracias, Humberto, por tu pensar, y por tus quehaceres en Chile.

maturanamon   Así lo vimos…

Como un pensamiento nuevo, fresco, que nos transporta a otro espacio, que es el mismo espacio, de otra manera.

 

La Indagación Apreciativa tiene 10 principios. Dos de ellos, el construccionismo (juntos construimos la realidad), y el principio de congruencia (vivimos hoy nuestro futuro / como si), los hemos agrupado en un concepto que se podría agrupar como “las palabras crean”. El coaching ontológico, con figuras como Maturana o Echeverría, es una escuela que todos podemos seguir, y practicar, siendo impecables con las palabras que pronunciamos, viviendo desde nuestras palabras nuestro futuro, un futuro responsable, lleno de reconocimiento, respetuoso, con nosotros mismos y con cualquier otra persona.

Si quieres una presentación de los 5+5 principios que mueven la Indagación Apreciativa, entre los que se encuentran los dos principios anteriores, construccionismo y congruencia, te dejamos una presentación.

6 ingredientes para una historia que pega (un poco de emocionalidad, por favor)

Hace unos años tuve la suerte de ser invitado al primer congreso de las ideas, que se celebró en Puebla. En este congreso a todos los ponentes, personalidades de renombre mundial, investigadoras, escritores, científicas, divulgadores, personas sesudas todas ellas, les animaron a leer un libro, para que aquilataran su saber, y su mensaje, en 10 minutos, por medio de una historia que tuviese 6 ingredientes.

Como no nos gustan las listas, por lo estructurado, por lo cerrado, por lo sintético, te animamos a que pienses en los 6 ingredientes a partir de ejemplos, como el que sigue a continuación. Y si te parece, tras el sexto, secuencia de sucesos, el quinto, auténtico, el cuarto, con sorpresita, vamos con el tercero, que enunciamos en un post reciente. Para este ingrediente no tenemos ni video ni libro, pero enlazamos con una petición de Change.org.

Salvemos la Mezquita de Córdoba · Por una Mezquita-Catedral de todos 

Miro atrás, unos años más, casi demasiados, en el libro de mi memoria, y me encuentro visitando Córdoba, una mañana de domingo, y me acuerdo de un guía que nos hizo una presentación maravillosa de la mezquita de Córdoba. En esa hora que duró el recorrido nuestro acompañante nos explicó, con auténtica pasión, cómo la mezquita, cuando la catedral y las numerosas capillas que pueblan su interior tomaron su actual sitio, perdió las tres características que le definen: la luminosidad, la acústica y la visibilidad. Luminosidad para el culto, acústica para el culto, visibilidad del mirhab para el cuto. No obstante, la catedral le regaló a la mezquita más de lo que le quitó, ya que gracias a la catedral, que actuó como caja de resonancia, se salvó de la ruina la mezquita en el terremoto de Lisboa, del año 1516, si hago caso a mi memoria, o de 1755, si le hago caso a la Wikipedia.

Desde esa visita, la mezquita y la catedral son un ejemplo, para mí, de fusión cultural y religiosa. Y si me haces una pregunta, para mí es más mezquita que catedral.

 

mezquitamon   Así lo hemos visto…

Aunque no dudamos que otras personas lo puedan haber visto diferente.

Recibo el correo el jueves 13, y por algún extraño motivo, entre las películas en las que pienso para el fin de semana, se cuela “el hombre que susurraba a los caballos”.

Si no la has visto, yo te diría que es una historia que merece la pena. Es una historia en la que caben varias historias. La de un matrimonio que se sujeta de aquellas maneras, la de una mujer que sostiene con mano firme su familia y su empresa, en el complicado mundo editorial americano, la historia de un accidente en el que la hija del matrimonio, en un accidente a caballo, contra un camión que derrapa en la nieve, a punto de morir, pierde a su mejor amiga, una pierna y su alegría de vivir. Una historia en la que un vaquero servirá para sanar al caballo, y con el caballo a la niña. Pienso en la extraña relación existente entre la película y la mezquita de Córdoba.

En la película la propuesta de la veterinaria es matar al caballo. Cuando la niña, superado el trauma inicial, vuelve a ver a su maravilloso caballo, con sus muletas y pierna ortopédica, ve un animal desfigurado, encabritado, en el que el miedo ha hecho su trabajo. Si fuese por la niña, en su desolación, al caballo también lo podrían sacrificar. 2 veces es salvado el animal, por la decisión de la madre, que no se sabe por qué, se alía con el caballo.

Como dos veces salvan los representantes de la iglesia católica la mezquita de Córdoba. En primera instancia, cuando no la desmantelan, en ese tan usual proceso de desvestir un palacio del vencido para vestir una casita de campo del vencedor, que se da en los procesos de dominación cultural, y que arrasa, entre otras, con cualquier imagen y lugar de culto, y en la segunda, cuando indirectamente, le salva del movimiento sísmico, en el que se van al suelo la mayor parte de las mezquitas que quedaban en pie en la península, como castillos de naipes.

en la película la figura de un maravilloso Robert Redford les permite a caballo y niña volverse a encontrar.

Cierro los ojos y pienso cuál es la imagen más bonita posible de esta historia hoy. Pienso en una mezquita en el que el culto musulmán es posible, a pesar de pequeños problemas de acústica, de luminosidad y de visibilidad, como lo es el culto católico, un ejercicio que incluye el culto y la gestión del espacio, en un ejercicio de convivencia, de sentido común, de aceptación del otro, de lo distinto, persona y caballo, hombre y mujer, cruzados y sarracenos de nuevo juntos, para juntos disfrutar de este paseo que es la vida.

A todo esto, este post tiene relación con el tercer ingrediente, que nos cuenta que una historia gana mucho cuando tiene ese componente emocional. En mi película mental veo las lágrimas de Scarlet Johansson, y la evolución de su madre, que pasa de ser una hipercrítica y lógica directora a una persona sensible, cercana, que se permite de nuevo vivir, mientras me acuerdo de ese guía que una mañana preciosa de luz nos acompañó por una obra de arte, que no es una sino dos, y que nos explicó desde su emoción algo que no te puedes perder. Una historia de convivencia pacífica, de comprensión, de inclusión.

Este post forma parte de la metodología de organizaciones que cuentan cuentos, y de nuestra peculiar forma de hacer las recetas, y visualizar los ingredientes.

6 ingredientes para una receta de éxito, empezando por el sexto, ya hemos llegado al tercero.

acompañados por las olas y el viento, capítulo 1

calabazasmonLa verdad es que he pensado quedar con Silvia un poco más tarde. Algo me da yuyu. Se me hace raro que me presente en esas circunstancias a Javi, su ex, y a Paula, su hija, de vuelta en España después de un año de estudios en Estados Unidos, aprovechando una beca para investigación de su padre. Muy raro. Como que prefiero conocerlos a ambos en otro momento o más adelante.

De hecho, pienso en comentárselo a Silvia. El lunes. Y el martes. Y el miércoles. Pienso en pinchar el coche y llamarle para comentarle que llego tarde. Pero se me da tan mal mentir…, que para que suene a cierto voy a tener que pincharlo.

Después de pensar hoy jueves en no coincidir me acerco a Atocha, desde donde le hago una última broma, ya en la terminal de llegadas del Ave, por medio de wasap:

–          Hola, Silvia,  recuérdame a qué hora llega el tren. Estoy aparcando en Chamartín.

Una broma que cuela, por cierto. En el vestíbulo, Raquel, su novia, me reconoce, y siguiéndome el hilo, me plantea que nos separemos para darle una sorpresa. Desechamos la opción, y resulta que la sorpresa nos la da ella. Pasan 10 minutos y no sale, deja de fluir la gente por la pasarela. “¿Y Silvia?” Al de poco nos contacta para decirnos que ya se van Javi y Paula, que nos juntemos para despedirles. “¿Pero dónde estás?” En la parada de taxis, al otro lado del edificio cilíndrico. Ahí nos encaminamos Raquel y yo, Silvia nos presenta a Javier y a Paula, ya con las maletas dentro del coche. Nada, nada, que nos vamos. “Mucho gusto, que hagáis buen viaje”. Paula pasa de la casa de la madre, con vacaciones en Alicante, a la casa del padre, que se la lleva en Ferry a las canarias, eso es vida. En 9 días, ya de domingo, aterrizará en Alicante para completar Agosto en casa de los padres de Silvia.

Llevamos la maleta de Silvia a mi coche, y elegimos en el amplio surtido de la noche madrileña. Raquel nos invita a una terraza cerca de su nueva casa, un poco más debajo de Delicias, un barrio tradicional madrileño. En la terraza nos despachamos un par de claras (cada uno) y una ración de chopitos, 29 euritos de nada, para amenizar una charla de amigas nuevas. Aunque ellas se conocen de hace tiempo, yo conozco a Silvia hace poco más de medio año y a Raquel hace escasos dos meses. Majas chicas las dos.

Raquel, ya que es la nueva, es una persona vital, que tiene un pequeño lío con los hombres, tema bastante normal. Nosotros tenemos el lío padre con vosotras y vosotras con nosotros. Un lío monumental. Nos cuenta cómo acaba de estrenar su casa, y viene de la primera cita con Daniel, un morenazo, republicano, de la república dominicana, con el que ha quedado a tomar una cerveza. De hecho, habría seguido con él de no ser por la cita con su novia Silvia. Hasta donde yo la conozco, Raquel hace fácil las relaciones insustanciales y hace difíciles las importantes. Como este chico le ha gustado, ha estado a punto de mandarle a freír churros ya mismo. Qué curiosa es la vida, en la que lo hacemos fácil al revés. Parece que nos han educado para que hagamos difíciles las relaciones que nos importan. Como si en la dificultad estuviera la demostración del amor verdadero. Me quiere a pesar de todo lo que le puteo. Aguanta como un campeón, o una campeona, que aquí las dan para todos los bandos. De Daniel le ha gustado todo. Es cariñoso, es cercano (¿por qué a los españoles nos cuesta tanto eso del cariño y la piel?), es alto, fuerte, bien parecido, tiene formación universitaria (informático), aunque no ejerza. Por la descripción que nos da, un tipazo. Cuando ella le comenta que ella quiere tener hijos, él le responde que hay una cosa que ella tiene que saber; él ya tiene una, que vive con su abuela en la República Dominicana, todo parece indicar que a él Raquel también le ha gustado.

Pues eso, una noche muy agradable en la que nos tomamos 2 cañas donde podrían haber sido unas cuantas más, pero el día siguiente es viernes, y Raquel trabaja. Después de escuchar la historia de Daniel, “yo también te quiero, mi amol”, nos despedimos para dormir en Madrid, y empezar viaje rumbo a Almería.

A la pregunta de Silvia, “¿mañana no me harás madrugar, verdad?”, no le sigue respuesta. Aunque no se lo digo, mi intención es comer en un bar en Carboneras, a más de 600 kilómetros de Madrid, 6 horas de viaje. Si las cuentas no nos fallan, Silvia tendrá que madrugar. No un exceso, pero sí un rato.

El día siguiente nos levantamos a eso de las 9. Desayunamos un té (yo) y un café (ella). Yo estoy perezoso y no sé si me quiero duchar. A eso de las 8 me pegué un baño en la piscina de la urbanización (hay que ver lo bien que se vive en Madrid en Agosto si tienes un charco cerca) antes de salir rumbo a la estación. No puedo decir que tenga una sensación de frescor terrible precisamente. Más bien estoy perezoso. Mientras Silvia se ducha yo hojeo unos libros en la mesa de su salón. Es muy curioso. A Silvia le encanta leer. Durante los días anteriores se ha leído dos libros de una autora cuyo nombre desconozco y que a ella le han encantado, con títulos que versionan el caballero de la armadura oxidada y la princesa que creía en los cuentos de hadas, a ver si los encuentro en Google o en la página de la casa del libro. Google no, buscador de la casa del libro, “No hay resultados de búsqueda de armadura oxidada. Escribe el título, el nombre del autor, la palabra clave…”, caray, qué bruto!!!, cambio las palabras de búsqueda, voilá, LA REINA QUE DIO CALABAZAS AL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA, De Roseta Forner, autora de EL PRINCIPE AZUL QUE DIO CALABAZAS A LA PRINCESA QUE CREIA EN LOS CUENTOS DE HADAS, una maravilla esto de internet, el mayor compendio de saber e ignorancias humanas.

Pues eso, que como Silvia le prestó los dos libros a su novia la noche anterior, aunque uno se lo debía haber leído Javi, su ex, me quedé hojeando (pasando hojas) los libros que le esperaban en la mesilla.

–          “¿y éste?”

–          Ah, lo he comprado, pero no lo voy a leer todavía. Me llevo otro al viaje. ¿Lo quieres leer? Te lo presto.

Y es así como un inesperado acompañante se suma al viaje. Silvia lleva dos libros, llenos de calabazas, hay que ver qué diferentes somos los hombres y las mujeres, y yo uno. Junto con mis pinturas y mi cuaderno vacío de viaje.

Son las 10. “¿Y tú no te vas a duchar, Mikel?” Venzo mi pereza, cosa inusual, y me ducho en casa de Silvia. 5 minutos que ella aprovecha para hacer la maleta y estamos saliendo por la puerta, camino de Almería. Son las 10 y veinte, poco más o menos. El objetivo de comer en Almería se aleja, 10 + 6 = 16, las cuatro de la tarde y sereno. O eso parece. Quién sabe cómo se transforma el plan, que por otra parte no le he “comunicado”. Silvia tiene la sensación de que hemos salido de prisa y corriendo. Seguramente tiene razón. Por de pronto, estamos saliendo de Madrid, de la A-2, por la M-30, camino de la A-3, en dirección de las agujas del reloj, todavía a favor del tiempo. Pero esto puede cambiar en cualquier momento.

YO TAMBIÉN TE QUIERO, MI AMOL (calabazas a go-gó)

calabazasmon2   así lo vimos hoy …

qué raro nos ha salido el monigote, ¿no?

esta entrada corresponde al capítulo 1 de “coaching de olas y viento”, que incluimos en el blog con el mismo nombre, www.coachingdeolasyviento.wordpress.com

el teléfono que no sonó en Pontevedra / una acogida espectacular

estrellagaliciael teléfono que no sonó en Pontevedra / una acogida espectacular

Ya en el hotel y con el móvil enchufado, me tomo media hora para enchufar yo. Ya son las 9 y media, y José Luis me comentó que estaría disponible a partir de las 8, hora a la que termina la jornada del viernes de Ponte a punto. Le llamo y no está, una acogida espectacular. Me entretengo ojeando, echando un ojo, y hojeando, pasando hojas, una de las dos seguro que está mal escrita, una revista en el hotel, Galicia mágica. Tras el vistazo rápido tomo una decisión, la de seguir viaje, pero eso será mañana, si no media nada en sentido contrario, hacia el Sur, siguiendo el consejo del hotel, hacia Porriño, Tui, Baiona, un entorno, como la acogida, espectacular.

Porque no hemos hecho reserva alguna para la noche dos, la del sábado, ni  para la noche tres, la del domingo, si definitivamente Silvia se toma vacaciones y volvemos un poco más tarde, porque yo en ese sentido vivo la vida del marqués, con mucha flexibilidad.

Respecto a dónde pasar la siguiente noche, teníamos 2 opciones. En el entorno en el que vivo han proliferado los separados, y tengo un par de amigos con los que convivo y disfruto, miércoles por la noche sí, miércoles por la noche también, que me han ofrecido su casa para el fin de semana, cualquiera de las dos pudo, que ya no puede, ser. Creo que parte de mi agotamiento también está en la vida social, ordenada pero intensa. Javi, mi amigo vasco de Madrid, un histrión guasón, tío campechano y natural, ha vivido hasta hace tres añitos en Galicia, y tiene una casa deshabitada en una de esas calas indómitas del norte que está en un espacio de mi imaginación, quién sabe si este viaje sí se me haga, aunque él defiende que está muy lejos. Carmen, gallega madrileña de adopción, otra amiga del grupo, chica maja que vino con niños y pareja, en un empeño de vida loca, trabajando de enfermera entre semana en Galicia y viaje en tren ida y vuelta a Madrid, fin de semana sí, fin de semana también, hasta que enfermó,  me ofrece la segunda casa muy cerca de Tui.  La casa de Javi parece que va a ser que no, ya que al final, tras mucho dudar, no le he pedido las llaves antes de salir, chin. La casa de Carmen puede ser, ya que su tía vive allí, y sólo tenemos que pasar y llamar. Como alternativa, una paradita en el norte también puede ser. Silvia no conoce Santiago, sitio digno de visita sí o sí. Le pregunto a Silvia y me contesta que por ella mejor Santiago, pero que cualquier otro plan puede ser. Entre una cosa y otra, va pasando la vida, y estamos a punto de que llegue la hora de dormir. Antes de que eso suceda, vuelvo a llamarle a José Luis, otro que está desconectado. Decidimos salir a pasear al centro, a ver cómo es, y a ver si encontramos algo para acompañar nuestro medio entrecot del mediodía.

El hotel, ni fu ni fa, con gente muy amble en la recepción, no está muy lejos del centro histórico de Pontevedra, nuestro particular puente de la verdad, que alguno se empeñan en llamar puente viejo, ponte vedere, que no conocemos. Me viene a la memoria un viaje que hicimos en familia mi madre, mi hermana y yo, un tortuoso viaje por la cornisa cantábrica, de Bilbao a Galicia, pero que no nos trajo aquí. Silvia tampoco conoce el centro. Su ciudad conocida más cercana es Vigo. Paseando, mira este escaparate aquí, mira qué divertida fuente, acércate que saco una foto, entramos en el centro histórico de Pontevedra, una oportunidad más de aprovechar el viaje. Y lo que era cansancio se torna en admiración, Mira qué bonito, mira esto, y qué bar más chulo, ¿has visto ese restaurante?, ¿tomamos algo aquí?,  no, mejor aquí.

Entramos en tres bares, a cuál más interesantes, comemos en todos tan diferente como igual de bien, y cruzamos las plazas más emblemáticas del centro antiguo. Hemos estado tan a gusto que un día de estos tenemos que volver, quién sabe si de paso a Prepárate Galicia. Dejamos atrás el trajín y el cansancio del viaje, que se convirtió en hambre ya en el hotel, saliendo ya del centro histórico. Miro el wasap y no hay señales de vida de José Luis. ¿Se habrá muerto este buen hombre antes de conocerle? Nos acercamos al hotel y empiezo a pensar en la presentación del día siguiente.

Aunque hace una semana que confirmé mi participación, no tengo nada preparado, aunque tengo una colección de historias que contar. El único problema es cómo ligarlas y darles continuidad, para despertar el interés en un espacio corto de tiempo, tal vez de menos de 10 minutos . Por un lado la fábula de la sopa de piedras, en alusión al espíritu de colaboración entre iguales que manejamos en Prepárate, por otro la historia de cómo llego yo a Prepárate, la invitación de Roberto para conocer a Juanan y empezar a trabajar como voluntario, una reunión en un Starbucks, ese sitio en el que venden un café tan caro, y cómo veo crecer el grupo de voluntarios, con la colaboración de AEDIPE, de APD, y las 3 últimas reuniones, en las sedes de esade y  unir,  con más de 30 voluntarios en círculo, y los números objetivo del evento,  animar  y activar a más de 3000 personas en situación de desempleo en España, con el apoyo de más de 300 personas voluntarias, expertas en Coaching, orientación personal y profesional, y el patrocinio de 30 empresas. Con otro par de materiales en la mochila y de historias en la cabeza, hasta hacer un total de 4, todavía no tengo presentación. Una por lo menos se tiene que caer. Algo se me ocurrirá mañana por la mañana, que con la hora que marca el reloj ya es hoy. Buena hora para ir a dormir, si no nos pesa mucho la cena tardía. Muy buena hora, di que sí.

Atrás queda una semana terrible, como queda atrás la llamada no contestada por José Luis. Mañana será otro día.

estrellagaliciamon   así lo vimos…

Este post es parte del libro digital “5 copas para brindar por la vida y la muerte”,en el que se narra la historia de cómo creamos “5 copas para brindar por la vida y la muerte”, aunque sería más propio reconocer cómo nos encontramos con un programa para el desarrollo de personas y equipos de trabajo de alto rendimiento en las organizaciones.

Un programa en la parte alta de nuestro parchís (rojo y amarillo, verde y azul). 5 copas, aunque no lo parezca, con tanto rojo, es  un programa azul, relacionado con el buen trato, el desarrollo de valores personales y en la organización.

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