una reciente y extraña obsesión con el número 3, y con el 5, ellas siempre dos más

35de pequeñito, allá por mis cinco años, recuerdo me encantaba el número 5, y el color rojo. Supongo que fue el resultado de Meteoro, una serie de dibujos animados en el que mi héroe era el conductor de un coche de carreras. Han pasado los años y he pasado por otros números y colores. Mi madre cuenta que de pequeño, aún más pequeño, de bebé, estaba obsesionado con el 8. Todo debía ser 8 en mi vida. 8, 88, ochocientos ochenta y ocho, la lemniscata, el infinito, de aquí para allá y vuelta acá, curioso número para empezar en la vida.

En el camino, he pasado por varios números y colores. De joven, cuando jugaba a futbito, elegí unos cuantos años el 4. Me parecía que no era el 2, lateral derecho, ni el tres, lateral izquierdo, estaba más centrado. No sé por qué no elegí el 5, de verdad. Tal vez hoy puedo entender que el 4 está entre el 3, que es mi número, y el 5, que es lo que he venido a contar. Más tarde, por ejemplo, apareció en mi vida el 13. Descubrí ya rozando la treintena que el número 13 era mágico para mí, algo así como mi número de la suerte, cuando coincidí con María, la que iba a ser madre de mis dos hijos, Gorka y Maitane, en un viaje a Egipto, en el que yo ingresé cuando estaba ya cerrado. 12 personas, 6 parejas, pensé, y decidí, no obstante, apuntarme. Y me confirmaron que había plaza el día siguiente, un día antes de empezar el viaje. Definitivamente, el 13 era yo.

Y del 13 me caí, 15 años más tarde, tras 13 años de matrimonio, para pasar a frecuentar otros barrios. En estos últimos años, me doy cuenta de que huyo de los números pares como de la peste, hasta cuando hago una presentación en PowerPoint o escribo en Word. El 12, el 14, el 22, me dan no sé qué, y busco los impares, si son primos mejor. Me encanta el 13, el 17, el 19, y el 23, y volviendo a las series pequeñas, me gusta también el 3, un número que empieza a significar el poder de la comunicación, adicionalmente a la trinidad. El siete también me gusta, y no le hago ascos al uno, la unidad, y al dos, el único número par y primo a la vez, la dualidad, la pareja, la unión de lo que se separó, aún no sabemos si con o sin razón.

En eso estoy últimamente, jugando a los números desde que en Galicia se hicieron presentes dos números, el 5 y el 3, aunque para mí aparecieron en orden inverso. Estábamos en Vigo, en un congreso de desarrollo personal, Ponte a Punto, en el que repartieron cartas de la baraja española. A mí me tocó el 3 de copas, y a Silvia, mi pareja, el 5 de copas, no sé por qué las mujeres siempre son así, como nosotros y dos más, siempre dos más. Desde entonces, me fijo, observo y no dejan de aparecer treses y cincos en mi vida, o quinces (3 por 5) o veinticincos (5 por 5, por el culo ejem).

Hoy es 15, qué raro, y me he levantado con la sensación de que tengo que escribir estas líneas ya. Ayer me acosté fulminado, muy cansado para ser sólo las 10 de la noche, y hoy me he despertado como una rosa, con la sensación que esas líneas que estoy dilatando en el tiempo tienen que empezar ya.

La historia que te voy a contar comienza el 09, 3 por 3, del 11 del 13, en Vigo, y sigue hoy. El 4 de enero, y el cinco de enero, he vuelto a tener un recordatorio vivo de la importancia del 5 en mi vida, una especie de «Mikel, no te vayas a olvidar». El 7 de enero, otro, en la única entrevista que he realizado en México para vender organizaciones que cuentan cuentos, uno de los programas que mejor viajan de oé corazón.

Si nada lo remedia, en estos tres días, que llevan del 15 de enero, al 17, o cinco, hasta el 19, qué curioso, todos primos, espero escribir la historia de 5 copas para brindar por la vida y la muerte. Es una historia de un servicio que ponemos en marcha desde organizaciones con espíritu y corazón para apoyar el desarrollo de las personas y de los equipos de trabajo en las organizaciones, pero es mucho más que eso. Es también el relato de lo que nos pasa cuando prendemos la conexión y nos dejamos llevar por un universo mágico, en el que todo, absolutamente todo, está a nuestra disposición. Sólo hay que prender las antenas, despertar el observador. El universo es pródigo y está encantado de poner a tu disposición todo lo que te hace falta para tu desarrollo, para el desarrollo de tu propósito o misión.

Yo estaba de vacaciones, estaba de parranda, y el universo me dijo, el 1 de enero, que no me olvidase del número 3, mi número, en un regalo, qué curioso, que incluía a mis hijos, un puñado de petardos para Gorka, 3 petardos más para Maitane, y uno más, para mí. Y poco más tarde, me contaría que no me olvidase del número 5, ese número del que tengo tanto que contar.

El día  4, con 5 piedras en el paseo, y un vaso de café con leche con 5 alfajores, que costaba 25 pesos, 24 y un peso de propina, con la vuelta en 5 monedas de 5 pesos, el día 5, con 2 separadores que costaban 15 pesos por individual, tres por cinco, y 25 la pareja, 5 por cinco, y el día 7, con 5 monedas tiradas en el suelo, delante de la puerta 3 de Arteche, una empresa de origen vasco con plantas en México, «despierta, Mikel, no te despistes, lo tienes que contar». Hoy es 15, tres por cinco, o cinco por tres, que más dará, me siento fresco, muy bien, con ganas de contarte lo que nos pasó. Es tiempo de empezar. Ya toca.

35mon Así lo vimos …

Hoy comenzamos una serie de posts, que tienen identidad propia.

Conforman 5 copas para brindar por la vida y la muerte, un programa para el desarrollo de personas y equipos de trabajo.

Un programa en la parte alta de nuestro parchís (rojo y amarillo, verde y azul). 5 copas, aunque no lo parezca, con tanto rojo, es  un programa azul.

35monazul

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Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo positivo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio desde el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. hoy acepto que esto no va de tirar ni de empujar, sino de ponerle calorcito y color, de hacer 3 aperturas a nivel personal, de dar 3 pasitos nuevos, y dar 3 abrazoTs (a mí misma, a ti, a la vida), de acompañar el desarrollo de ecosistemas propicios para el desarrollo de la conciencia, de la libertad, desde el amor. me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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