acompañados por las olas y el viento

De vez en cuando, estrenamos algo, unos zapatos, una pasta de dientes, un cuaderno, calcetines o medias. Hoy estamos de estreno, despidiéndonos de la cuesta de enero, queriendo atisbar la primavera. Si nada lo remedia, los días se van haciendo largos, un imperceptible minuto tiene la culpa. E iremos saliendo poco a poco de la cueva. Qué bonito es el invierno, tiempo de recogerse y de recontactar, como bonito es el verano, el mar, la tierra, el sol, elementos que forman parte de este relato. Ojalá disfrutes de este aire de poniente, ahora de levante, que te acompaña, aquí y allá.

Por cierto, antes de que se me olvide. Hoy estrenamos relato, … y blog.

COACHINGCOLLAGEEstamos a 20 de Agosto del año 2013 de nuestra era, érase que se era, y estas líneas me sirven para recordar el origen de un proceso de acompañamiento de personas que hemos denominado Coaching de olas y viento, antes de que se me olviden por completo los pasos que dimos para configurar el proceso, porque las palabras, y la memoria de lo que hicimos se las lleva el viento. Y en nuestro caso, también el agua. Así pasa cuando lavamos la casa, los platos, la cerámica, los cristales y espejos (siempre tan difíciles), buscando un poquito de orden, un poquito de limpieza que haga nuestra casa mental, también, más habitable.

Yo disfruto de una malísima memoria, y es por ello que me acompaño de un diario, un cuaderno o una bitácora de viaje. El de la semana pasada, inicia el viernes 9, prontito por la mañana, y finaliza el sábado a primera hora, después de tomar el café, cuando abandonamos el parque natural de Cabo de Gata Níjar, donde se encuentra el origen y sede de las próximas ediciones, si ése es el destino de nuestra propuesta, del acompañamiento de olas y viento.

Quiero creer, y por eso escribo estas líneas, que olas y viento no es una creación nuestra, sino una manifestación de una posibilidad, que hemos recogido a lo largo de una semana de viaje. Yo así lo he vivido y así paso a contártelo.

Antecedentes:

Mi nombre es Mikel, soy una persona creativa, entusiasta, amigable, positiva (término que no tiene nada que ver con optimista), que se siente bien en el terreno de la acción. Aunque de origen soy vasco, vivo en Madrid, ciudad que me ha abierto las puertas del mundo. Me casé con María, una chica mexicana a la que conocí en un tour de 8 días por Egipto, que ayudó a que mis puertas mentales fuesen todavía más grandes. Viví con ella hasta que decidió que no quería seguir viviendo conmigo, cuando llevábamos 14 años de convivencia, 5 casas, otros tantos traslados, 2 hijos en común, Gorka y Maitane, y una perra mestiza, Txiki, medio chihuahua, medio pinscher. En estos dos últimos años he pasado el desierto de la separación, un proceso muy interesante siempre, pero sobre todo cuando ya te ves fuera. Fuera del desierto se está mejor. Y a veces, más de las que creemos, una enseñanza o dos del desierto nos ayuda el resto de nuestras vidas. El recuerdo de la arena y las piedras, no podía ser de otra forma, durante esta semana en Almería me hace consciente de lo vivido y aprendido en esta última etapa de mi vida, en la que, entre otras cosas, he dado un giro profesional, pasando del mundo de los procesos al de las relaciones y las personas, un paso del mundo rítmico al emocional, un paso que tiene algo que ver con mis 47 añazos, con sus respectivas primaveras.

Mi próximo desierto, recién salido del primero, lo atisbo en lontananza. María se ha ido a vivir con Gorka y Maitane a México, porque no podía mantener la parte correspondiente del mantenimiento de la familia en España. Hoy imagino un puente de agua y viento, barco y avión, entre España y México. Coaching de olas y viento en el cabo de Gata Níjar, en el cabo de Trafalgar de Cádiz, y en algún otro cabo en México (los Cabos, Cancún, Veracruz). Lo he pensado una vez y lo he escrito otra. En cualquier momento puede ser cierto.

Mi relación con Silvia es muy fresca. Tanto como joven en el tiempo, ya que nos conocimos en enero de este año. Ella sabe el día. Tal vez sea en Febrero. Como estas son mis notas, mejor dejo que se presente en profundidad ella. Parte de lo que es o no es Silvia lo ha ido completando en esta semana en una serie de ejercicios muy divertidos. Alguna información se desvelará aquí y allá. Aunque hoy no se dedica a tiempo completo al Coaching, le apasionan las personas. A ella más que a mí. Es separada una vez, y ha roto con una relación que le ayudó a salir de su primer desierto. Yo también la vi cuando se acercaba a los límites de la civilización. El día antes de iniciar nuestro viaje a cabo de Gata conocí en la estación de Atocha a Javi, su primer y único esposo, y a Paula, su única hija. Por arriba, Silvia tiene una madre y dos padres. Espe es su madre biológica y Fernando su padre adoptivo. El padre biológico de Silvia murió cuando ella tenía un año. El domingo pasado, antesdeayer, cómo pasa el tiempo, conocí a sus padres. El día anterior, Silvia había conocido a mi madre. A mi padre ya no se lo puedo presentar, porque murió cuando yo contaba 24 primaveras. 24 +23 = 47, llevo la mitad del camino huérfano de padre según los cánones convencionales. Aita, Miguel, me acompaña en el viaje de mi vida, como me acompaña mi madre Pilar.

Este libro tiene sentido porque Silvia y yo, Mikel, como alguno de vosotros tiene algún tipo de déficit de relación y reconocimiento con la figura paterna o materna (o ambas). Es lo más normal del mundo. Porque hemos elegido, sí, lo he dicho bien, dos figuras que son cañón en nuestras vidas. Dos figuras que van a ayudar en el desarrollo de nuestro ser, por exceso (lo que nos dieron en cantidades ingentes), y por defecto (lo que no nos supieron dar, ya que ellos no lo tenían). De lo que nos dieron, podemos estar siempre agradecidos. Y de lo que no nos dieron, también, porque, como dice Mario, nos obligaron a desarrollarlo a nosotros.

Para terminar con las presentaciones, Silvia siguió en el mundo del Coaching el camino reconocido, el de la certificación por terceros (Coaching certificado) y yo he seguido otro, ni mejor ni peor, que es la formación en campo. Colaboro con Mario e Irene en un proyecto de vida precioso, liderado por Mario, paseo acompañado por Mariano y Javier, aprendo con y de Ana y Juanan, que me han iniciado en el mundo del servicio, grandes maestros, y me he formado en la escuela de las personas gracias a mis hijos. Gorka nos llevó (como unidad familiar) a un esquema educativo alternativo, diferente, precioso. Yo le debo a Gorka 9 años de aprendizaje de los ritmos, del carácter, de los reflejos, del desarrollo de la sicomotricidad basta y fina, de la templanza y del mundo sutil en la escuela Micael. Henk Jan me enseñó a pintar en acuarelas mi Ser, encontrar el alma de una madera, encontrar lo que es en lo que no es, al tallar una lira. Mariana, jardinera de mis dos hijos, Laureano (primer tutor de Gorka), Begoña (la segunda), así como Pilar (tutora de Maitane) han sido ejemplos vivos en nuestra familia de un enfoque diferente del desarrollo del niño y del entorno familiar, un desarrollo desde el calorcito y la acción conjunta. Un seminario de fin de semana con el título de Aprendemos todos cambió mi enfoque de desarrollo de personas, equipos y organizaciones, que se completa este año con Luis Espiga, que ha compartido con nuestro grupo enfoque y metodología para la triformación social, otro palabro, y el desarrollo de las organizaciones. Mi enfoque del Coaching es menos convencional, por decirlo de alguna manera. Basado en la antroposofía y en la triformación social, y en un certificado apócrifo, que reconoce el reino mineral, el reino vegetal, el reino animal, y el Ser humano en armonía con el universo, y las tres esferas, política, social y económica, que conforman nuestro mundo, operando de acuerdo con las leyes que les son propias: la igualdad, la libertad y la fraternidad. Un mundo bueno, bello y justo.

Yo lo he vivido en el seno de la comunidad educativa de la escuela Micael, y en las relaciones familiares que rodean la escuela y nuestros círculos de relación. Creo en ello y siento que es aplicable al mundo empresarial y de las organizaciones y de las personas que forman parte de ellas. Un mundo en el que los resultados son importantes pero se reconocen los procesos y su importancia. Un mundo en el que la técnica es importante, y se cuidan las relaciones. Un mundo en el que el reconocimiento es fundamental. Un reconocimiento diferente al que se da en el día a día de la organización. Porque el reconocimiento, para ser real, como todo lo bueno, empieza en primera persona.

Yo me reconozco.

Y a partir de ahí se vuelca en segunda persona:

Yo te reconozco (los otros).

Y reconozco mi entorno. Yo te reconozco (de nuevo).

Porque no podemos dar lo que no tenemos. No puede dar dinero el que no lo tiene. No puede dar alegría el que no la tiene, no puede dar amor el que no lo tiene, y no puede dar reconocimiento el que no se reconoce.

La metodología que aflora en esta semana de descubrimiento tiene su base en la formación formal de Silvia, la informal mía, y en cosas que nos pasaron. Porque teníamos un trabajo de reconocimiento que hacer, al que añadimos un plan alternativo para pasar una semana en pareja diferente. Porque,

–          con 47 años se puede dormir en una tienda de campaña en la playa,

–          y se puede comer de bocadillo y de tapas, sobre todo en Andalucía,

–          para vivir un principio que rara vez aplicamos en nuestras vidas: “menos es más”.

Un ejercicio de vida sencilla, que no simple, entre cala y cala, tapa y tapa.

Y así empieza la historia de Coaching (qué palabro más feo) de olas y viento, tal vez un día tengamos huevos de llamarle de otra forma, “Acompañados por las olas y el viento”, por ejemplo, una historia en el que dos personas se reencuentran con la arena de su desierto, ahora vestida de preciosas calas, contrastadas con el azul del mar y el cielo. Un viento, ahora de poniente, ahora de levante, levanta un pensamiento, que tal vez nos lleve a otros destinos. Quizás Tarifa, quizás más allá, a otras calas y otras playas en el remoto oriente que descubrió Colón, y que ahora conocemos como América.

Un puente perfecto cruza desde el mediterráneo el estrecho y el imponente atlántico, para hermanar pueblos hermanos.

Una suave corriente, un viento fugaz, da inicio a nuestra historia.

COACHINGCOLLAGEmon así lo vimos de raro hoy …

Qué raro nos ha salido el monigote, ¿no?

Con esta entrada iniciamos el relato de “coaching de olas y viento”, y el blog con el mismo nombre, www.coachingdeolasyviento.wordpress.com

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una semana frustrante / ¿te acuerdas de tu última semana mala?

35monazulUna semana frustrante / y tú, ¿te acuerdas de tu última semana mala?

Todos tenemos algún que otro día malo en la vida, alguna rachita de frustraciones encadenadas que nos dan un poco por el saco. Esas rachas que cuando se empiezan a alargar, un día seguido de otro hacen dos, y otro ya son tres, y enganchamos el domingo con el lunes para empezar la segunda semana de crisis total.

Aunque te parezca mentira, lo escribo y también me lo parece a mí, llevo medio año sin una de esas crisis de identidad, en las que el miedo tiene mucho más que ver con nosotros que cualquier otra realidad a nuestro alrededor. Antes, como todo hijo de vecino, ya he pasado lo mío, incluyendo la separación de mis hijos, el pasado mes de Agosto, o la crisis de un negocio que tuvo mucho de negación de ocio, y de fracaso empresarial, que se llevó de paso mi relación de pareja. De esas épocas recuerdo la duda, esa compañera que se interpone entre la persona que cree y su trabajo, entre la persona con un fin claro en mente y su hacer. Porque el que cree dudando realmente no cree. Duro de admitir, cierto, pero qué le vamos a hacer, hoy lo veo así.

En eso estaba yo, en mi contento, Sigue leyendo

y si el tiempo no importara, ¿qué harías?

successMe reúno con Juan a tomar un café después de comer, que se convierte en dos tés, y me viene a la memoria una anécdota que me comentó hace cosa de medio año. En la anécdota, un ejecutivo agresivo se toma un año sabático, que aplica en la India, en la búsqueda de la espiritualidad. En un encuentro con un hombre sabio, le pregunta cómo desarrollar la paciencia. Pasa un minuto y el hombre sabio le pregunta si aspira a ser paciente YA, y cierra los ojos. Pasan dos minutos, tres, y el hombre sigue en su actitud meditativa, mientras el ejecutivo agresivo en reconversión no entiende nada. Claro que quiere ser paciente YA!!!

Aunque suene a broma, esta anécdota entra en el capítulo de los sucedidos de mi abuelo José, cachos de vida que narran lo que nos pasó, jirones vivos, cachitos de experiencia.

De esa anécdota me acuerdo cuando rememoro parte de la conversación de ayer. Una conversación en la que le comento a Juan que me está entrando la prisa, comentario al que le sigue el muy paciente de Juan “ya veo, te has centrado en el resultado, y pierdes el proceso”, al que me resisto levemente, sin dejar de reconocer que está en lo cierto.

Cuántas y cuantas veces en nuestra vida dejamos de disfrutar lo que estamos haciendo, tramos largos, o todo el día, o días enteros. Cuando analizamos el por qué, nos encontramos que pasó un pensamiento por ahí de no puedo, o no va a ser posible, no soy capaz, no me lo van a comprar, … un pensamiento fugaz, un pájaro que pasó rápido por nuestro cielo, y que nos ha dejado una cagadita de regalo, una cagadita que compramos, una compra que nos mete en el mundo del no. No es posible, no soy, no va a ser, no, no, no.

En esto que seguimos de conversación y Juan me pregunta si me gusta lo que hago, si verdaderamente me encanta, y me comenta que me va a mandar un video.

Seguimos charlando como si el tiempo fuese nuestro, realmente así es, y entran y salen de nuestra conversación Mario e Irene, el Athletic, la consulta que no me cobra y el consejo que no me da, Miriam Subirana y la indagación apreciativa, un par de autores que cita Juan de cuyos nombres no me acuerdo que hablan de la neuroplasticidad y de la toma de decisiones en el ámbito empresarial, la motivación y la innovación, el desarrollo del Ser y la conciencia en la empresa.

LLego a casa después de 2 horas de charla la mar de entretenidas, con el tiempo congelado en la mesa de mi despacho, tal como lo dejé. Tal vez me esté mintiendo, y no estoy en ese momento en el que empecé a sentir prisas.

a la pregunta de Juan de qué haría si el dinero no importara, añado otra, igual de salvaje:

y si el tiempo no importara, ¿qué harías?

Pasan un par de horas más y Juan viene a visitarme a casa, por medio de una presentación, porque con las nuevas tecnologías el espacio, en más de una caso, ha dejado de importar, y abro un video en youtube, que en inglés se titula ALL WORK AND ALL PLAY, un título sugerente para empezar

pues eso, Mikel, que no es preciso que encuentres la paciencia YA, la puedes seguir buscando por aquí y por allá

successmon   así lo vimos…

gracias, Juan, por ayudarme a volver al camino, porque caminante, no hay camino, se hace camino al andar.

fallando mejor

openaustraliaEl lunes de la semana pasada, hoy hace una semanita, Laura me regala un libro, que le había regalado su madre, rompiendo la máxima esa de que los regalos no se regalan. El libro, si nada indica lo contrario, debe venir con un mensaje, o con varios.

Y como el universo no es tímido a la hora de lanzar mensajes, basta con leer la contraportada, en letras grandes:

“No eres derrotado cuando pierdes, sino cuando desistes”

El fin de semana, porque las semanas también tienen su significado, he estado revolviendo canciones en YouTube, en esa modalidad moderna del streaming, que consiste en escuchar gratis las canciones a cambio de ver publicidad, y de entre todas, una con el mismo sentimiento de fondo, con un toque más romántico, de Jason Mraz, de título I won´t give up.

Y para terminar el domingo, y el significado semanal, leyendo una entrevista corta de Wawrinka, que tras perder 12 veces con Nadal, gran amigo suyo, le consigue vencer en la final del open de Australia, uno de los grandes del circuito.

failbettermonPara llegar a ser número 3 en el ranking ha pasado por encima del número 2, Nole, y por encima del número 1, Nadal. En su antebrazo, un tatuaje explica por qué está ahí, por medio de una cita del novelista irlandés Samuel Beckett. “Siempre intentaste. Siempre fallaste. No importa. Intenta otra vez. Falla de nuevo. Falla mejor”

openaustraliamon

así lo hemos visto…

Por cierto, me llama la atención de la entrevista, en la que el suizo, entre contento y sorprendido, comenta: “Pensaba que no era tan bueno como para vencer a esos tíos”. Por lo visto, en contra de lo que nos han contado tantas veces, no es tan importante lo que pienses, si estás preparada y haces en cada momento lo máximo que puedes.

Al final, en esta vida, vivimos un karma, resultado de nuestras acciones pasadas, y creamos karma nuevo, con nuestras nuevas acciones. Nuestro hoy es el resultado del ayer, y nuestro mañana el resultado del hoy. Creo que de eso se trata.

Bienvenido al 3, Wawrinka.

competir y compartir, levanta los brazos y grita ubuntu

crisalida Me acuerdo de un correo que he recibido recientemente, y que no consigo recuperar, en el que se relata cómo un grupo de investigadores blancos, seguramente antropólogos, realizan un experimento con un grupo de niños en una tribu de África. Les ofrecen un premio, pero exclusivamente para aquel niño que sea más rápido. Sólo puede haber un ganador. Los niños, entienden las reglas del juego, pero hacen caso omiso de ellas. Gritan Ubuntu, se dan la mano y consiguen entre todos el premio.

Ubuntu, y me apoyo en la Wikipedia, es un concepto tradicional africano, una regla ética sudafricana enfocada en la lealtad de las personas y las relaciones entre éstas.

Hay varias traducciones posibles del término al español, las comunes son:

  • “Humanidad hacia otros”
  • “Soy porque nosotros somos”
  • “Una persona se hace humana a través de las otras personas”
  • “Una persona es persona en razón de las otras personas”
  • “Todo lo que es mío, es para todos”
  • “Yo soy lo que soy en función de lo que todos somos”
  • “La creencia es un enlace universal de compartir que conecta a toda la humanidad.”
  • Humildad
  • Empatía

En palabras de Desmond Tutu:

Una persona con ubuntu es abierta y está disponible para los demás, respalda a los demás, no se siente amenazado cuando otros son capaces y son buenos en algo, porque está seguro de sí mismo ya que sabe que pertenece a una gran totalidad, que se decrece cuando otras personas son humilladas o menospreciadas, cuando otros son torturados u oprimidos.

Ayer me junté a cenar con un grupo de amigos, en una reunión que nos ocupa un miércoles por la noche al mes, y en la que aprovechamos, entre otras cosas, para charlar. Eduardo planteó como tema de conversación la idea de compartir en esta nueva sociedad. Aunque la noche ya estaba muy avanzada y el tema tendrá continuidad en febrero, el grupo, en su mayor parte formado por personas nómadas, lo aceptó fenomenal.

Hablamos de los vecinos, que en entornos muy ciudanitas muchas veces son grandes desconocidos, cuando no hostiles enemigos, y de la diferencia que tiene hacer una mudanza en el pueblo, con la ayuda de tus amigos (yo me acordé de la primera mudanza que hice hace más de 15 años en la que apareció toda mi cuadrilla a ayudarme), y la mudanza que hace el cuidanita tipo, con portes pagados.

Hablamos también de una agrupación singular que se da en el entorno en el que vive buena parte del grupo, la villa Micael. Dos grupos separados que se miran con recelo. El de los propietarios y el de los inquilinos. Curiosamente, el grupo es de la opinión que los inquilinos comparten más, y son más abiertos.

Recuerdo un paseo reciente por el museo de los dominicos, en Oaxaca, y una explicación de cómo al pasar a ser sedentarios, se estratifica la sociedad, y aparecen las castas, y los signos de poder social.

Como último apunte, me acuerdo de un compañero de promoción y amigo que se declara poco comunitario y poco solidario. Mi amigo pasó un año en los estados unidos antes de terminar la carrera para ahondar en el american way of living. El arte de comprar, partir y vender empresas, y de hacer dinero en el camino. Más de 20 años después, todo parece indicar que ha seguido cavando en el mismo pozo, por lo que es más de todo eso.

Pensamientos al viento sobre compartir y competir, 2 palabras tan parecidas y tan diferentes, con la historia de unos niños que se cogen las manos y gritan Ubuntu. Muy curioso, pero algo me indica que en este mundo menos es más.

crisalidamon Así lo vimos…

Terminamos la cena, y miro el cartel sobre la verja, ya en la calle, de la casa que ocupamos para cenar una noche al mes, una casa en la que el resto de tiempo hay terapias de desarrollo personal y transformación social. Un espacio compartido, qué curioso. Me dan ganas de coger de las manos a mis compañeros y gritar Ubuntu.

Crisálida, qué nombre más curioso, un capullo en el proceso de transformación en mariposa.

sin agujetas de imaginar, de creer creyendo, ni de querer

centro13me despierto a media noche, y me duele el cuerpo, una barbaridad. Vuelvo a tener agujetas. Me acuerdo de un tiempo pasado, un pasado casi remoto, hace 3 años. Por aquel entonces yo tenía una perra, txiki, un ser especial, mezcla de pincher y de chihuahua, que hoy vive más cerca de la tierra de sus ancestros. Por aquel entonces, yo la sacaba a pasear todas las mañanas. Como el paseo a veces se llevaba mal, con tanto frío y tanta oscuridad, un día empezamos a correr. 13 minutos para dar un paseo pasando por el parque de las Matas, hasta el polideportivo y de vuelta a casa, en el calle Sirena. 13 minutos de hábito diario que me sentaron fenomenal. Ese año del 2011 con poco entrenamiento más del que cuento me apunté a la media maratón de Madrid, en la que sucumbí, porque me creí Supermán, y 14 días más tarde, me apunté a la maratón, ay, que necios podemos llegar a ser, ¿verdad?, donde corrí 30 kilómetros. Llegué a salir de la casa de campo, y cuando la curva enfilaba hacia el puente de Segovia, me dije: “Mikel, para, o te vas a morir”. Dejé la sufridera para el que tuviese un perro más grande, o mejor preparación, y disfruté de los pajaritos, del aire limpio de primavera, de una mañana soleada, espectacular. Lo había conseguido, sí. Me podía volver contento a casa, claro que sí. No había terminado esa prueba tan dura pero había dado lo mejor de mí, mientras había algo que dar.

me despierto por la noche y me doy cuenta de que me duele todo el cuerpo. antes de ayer he vuelto a correr. Después de un lapso de tiempo, más o menos grande, vuelvo a correr. Y hasta ahí todo normal. Hace 3 años corría y ahora no. Es lógico que me duelan músculos que he dejado de utilizar.

pero pienso en otras actividades con las que ha pasado lo contrario, que antes no practicaba y ahora sí. En estos años, por lo menos tres.

arcoirismonLa primera. Fue allá por diciembre del 2011, fecha en la que me apunté a un taller del Arte de Vivir: el arte de respirar, una actividad, respirar conscientes, que forma parte de mi amanecer. Vamos a pensar en esta actividad como un remanso de paz, una tranquilidad de fondo que está ahí, para cuando se pueda necesitar.

La segunda, más reciente, como consecuencia de otro taller que fomenta incorporar hábitos nuevos en nuestras vidas. El vaso medio lleno y el asombro son dos características que he introducido en mi día a día. Y me acompaña en el proceso del recuerdo, porque tengo memoria de teflón un invento que se ha hecho fuerte en nuestras vidas, la cámara del móvil, que a veces comparte su espacio con una cámara digital.

epiyblasmonLa tercera, es la combinación de los números y las letras con las formas, y aquí sí que voy a tener que explicar, este es un regalo del cole de mis hijos. En la escuela Micael los niños aprenden por bloques lectivos. Números, letras y formas. Periodos de un mes. Cualquier niño o enanita que pase por un sistema de educación similar habrá probado por igual las ciencias (números), las letras (sin confusión) y el arte (formas), mira qué curioso. En un esquema que se parece bastante a la escuela escandinava, en la que no tienen prisa para que los niños se pongan como fieras a leer y a escribir, justo lo contrario del movimiento que ahora promueve el ministro de educación de turno, que piensa que como las habilidades lecto-escritoras de nuestros niños están a la cola del informe pisa hay que darles más y más pronto al leer y al escribir, anegando un territorio precioso, la infancia, de fichas y caca, perdón, competitividad. Este regalo de mis hijos, Gorka nos llevó allí, y Maitane lo disfrutó al 100, lo voy incorporando en mi vida poco a poco.

Estudié una ingeniería, números a mogollón, y me estoy dedicando a escibir (letras) y a pintar (formas). Pinto y escribo nuevos modelos para el desarrollo de personas, equipos y organizaciones, y como no soy rencoroso, utilizo algún número, como en el título de las “5 copas para brindar por la vida y la muerte”, o a la hora de enumerar, fase 1, fase 2, fase 3, cardinales, y primer movimiento, segundo movimiento, tercer movimiento, ordinales, o expresión delos resultados de nuestros programas, derivadas.

Pero lo que más me gusta de las matemáticas hoy en día son las integrales. Personas íntegras e integradas en su pensar, sentir y hacer, en organizaciones integradoras, con espíritu y corazón, que mente y cuerpo (procesos) tienen a más no poder.

me levanto de la cama y estoy contento porque hay músculos que no me duelen. No me duele el músculo de querer, ni el músculo de soñar, el músculo de imaginar ni el de compartir.

3 ejercicios, que tal vez son 5, tienen la culpa, la respiración, la mirada positiva, presta al asombro, las letras y las formas. un abrazo muy cálido con el músculo de querer.

123  así lo vimos…

la vida, al final al final, es un hábito.

Si siembras una accion cosechas un hábito, si siembras un hábito cosechas un carácter, si siembras un carácter cosechas un destino.

1

gracias, Artemio, por trazarme a el Arte de Vivir. Gracias, Bea, por el regalo de la respiración consciente y la responsabilidad por todo.

2

gracias, Mariano, por trazarme a Luis Espiga y el movimiento de la triformación social. Gracias, Luis, por el regalo de 5 ejercicios a incorporar en una vida consciente, y por la visión de cómo apoyar en las organizaciones y en los movimientos sociales en este mundo nuevo.

3

gracias, José Luis, por trazarnos el camino a la escuela Micael, ese sitio en el que Gorka se libró del ritalín. Gracias, Antonio y Mariana, por aceptar a Gorka, y con él a todos nosotros, en vuestra comunidad. Un espacio para jugar, sin miedo al profesor, miedo que se convirtió en respeto, para crecer en libertad, y para pintar.

¿algo que agradecer?

5monedassssshoy me levanto con una frase y una imagen. Aunque parecen desconectadas, tal vez no lo estén tanto. La frase es la que aparece arriba, como titulo del post, ¿tienes algo que agradecer?, y la imagen, una mano con 5 monedas. Las monedas en cuestión me las encontré en la calle, antes de una entrevista, y simbolizan un regalo de la vida. Si me dejas hablar en voz alta, todos tenemos regalos en nuestra vida, y no unos poquitos, sino muchos. Y casi todos esos regalos, más que materiales, son inmateriales, y se concretan en las personas con las que entramos en relación, porque crecemos y nos desarrollamos en las relaciones.

Recuerdo un ejercicio que hice hace ya unos años de recoger en una lista aquellas personas con las que tenemos vínculos energéticos, con las que de una forma u otra hemos entrado en relación, y a las que les tenemos algo que agradecer. Esa lista, si lo piensas bien, puede poblarse de decenas y cientos de personas. Puedes empezar por tus padres, por tu familia nuclear y por tantas y tantas relaciones de infancia, de juventud, yo, por poner un ejemplo, me acabo de acordar de Chema, aquel profesor al que un día me habría gustado parecerme, en segundo de Bup, o de Alicia, aquel ángel vestido de profesora de dibujo que me regaló el profeta, de Gibrán, en aquel complicadísimo año en el que yo ya intuía que algo en casa de mis padres no iba precisamente bien.

Y podemos seguir haciendo la lista larrrrga. Si quieres puedes hacer el ejercicio hoy, o este fin de semana. Seguro que te vas a acordar de ratos y trozos de tu vida que te van a gustar. Puedes acompañar tu ejercicio con un álbum de fotos. Yo, hace poco más de un mes, pasé por casa de mi madre, y me he traído a la mía, por fin, todos mis fotos de juventud. Tal vez me aplique con el ejercicio hoy, por qué no.

cerditobnY lo que puede ser aún más importante. Podemos crear una hucha, y almacenar nuestras monedas de agradecimiento. En vez de monedas, podemos utilizar un papel, con una anotación, una nota de recordatorio. Y podemos elegir una hucha del agradecimiento. Estoy seguro de que en tu casa hay algo que puedes utilizar. Y cuando digo hucha no tiene por qué ser literal. Puedes utilizar una mochila vieja de tus hijos, o la mochila de la natación, esa tuya que no utilizas hace año y medio, antes de que te dé pena de que no la usas para nada de ná.

El hecho es conectarte con lo pequeño de cada día, con tus monedas pequeñas, con la calderilla que te has encontrado ahí enfrente. Puedes hacer una prueba si quieres ya mismo. 5 cosas que puedes agradecerle al día de ayer.

Los mensajes de Silvia, miradas compartidas aquí y allá.

Irene cuenta conmigo para el viernes, bien.

Cuánto tiempo sin verle a Jose, nos juntamos de nuevo para ver un partido.

Laura me regala el pergamino de Accra, de Coelho, regalo de su madre, ?quién dice que los regalos no se pueden re-regalar?, estoy de acuerdo contigo, Laura, di que sí.

Partido de Sushi en casa, gana Fernando por aclamación popular.

Y son sólo 5 ejemplos del día de ayer, y he dejado en el camino un par de ellos más. Sí. Porque crecemos en la relación, crecemos poquito a poco, como las plantas de nuestras macetas, como los árboles del jardín. Por eso, si empiezas con el ejercicio, te vas a sorprender de lo bien que te trata la vida.

cerditobnmon   así lo vimos…

No está mal un poco de agradecer.

Y acuérdate, que no que hay que ser literal con lo de la hucha. Cualquier cajita, cualquier carpeta puede valer.

Y, si te funciona, no te olvides que es una práctica que puedes enseñar.

Papá, papá, yo quiero la de superman, yo la del puzzle, yo la de Mike, yo la del guerrero del antifaz, jajajá.

cerdosss

gracias por lo que no me puedes dar

amael ejercicio de desarrollo personal más interesante que he realizado el año pasado es súper sencillo, al menos de enunciar.

Eliges las 3 características / cualidades / virtudes más positivas de tu padre. Y las 3 más negativas.

Eliges las 3 características / cualidades / virtudes más positivas de tu madre. Y las 3 más negativas.

Y a continuación, revisas si tienes alguna de las características positivas de tu padre y de tu madre. Y revisas si has positivado alguna de las características negativas de tu padre y de tu madre.

Si te encuentras atrancado con alguno de los dos, es posible que te cueste encontrar sus características positivas, y te sea muy fácil encontrar las negativas. Si quieres puedes hacer la prueba y te juntas un intensivo de fin de semana, desayuno, comida y cena, sin salir de casa en compañía de quien se trate, tu madre o tu padre.

En cualquiera de los dos casos, el ejercicio es sencillo. Gracias, papá, gracias, mamá, por lo que me diste.

Y el segundo, que es mucho mejor. Gracias, papá, gracias, mamá, por lo que no me pudiste dar.

Después de hacer este ejercicio, he disfrutado de unas vacaciones con mi madre en México, un intensivo que empezó el 15 de diciembre, y que termina el 09 de enero.

Haciendo un resumen del proceso, me junto con Juanan, a charlar de las vacaciones, y de los roces que surgen de la convivencia. Juanan me escucha, y me hace caer en un detalle. “Mikel, no tenemos derecho a cambiar a nuestros padres”. Con toda la razón.

En el proceso de evolución en el que estamos inmersos todos, la aceptación es fundamental.

Y aceptar a nuestros padres es ACEPTAR a nuestros padres. No sólo la parte que nos gusta y podemos aceptar. También la que no nos gusta, y ni podemos ni tenemos derecho a, intentar siquiera, cambiar. Ellos ya lo intentaron con nosotros, en un proceso que se viene a llamar educación, y ya vemos a qué grado les fue efectivo.

A nosotros no nos toca la contraria. Aceptar, lo voy entendiendo lentamente, es aceptar.

Gracias, ama, por lo que no me pudiste dar, y por lo que no me puedes dar, porque no lo tienes. Tu espejo es enorme, y lo veo. Es mi trabajo, si así lo decido voluntariamente, desarrollar esa capacidad, esa actitud, esa competencia, esa virtud.

Gracias, ama, por lo que sí me pudiste dar, y me sigues dando hoy.

amamon   Así lo vimos…

Lo que dan de sí tres semanitas, ¿eh?, no te puedes ni imaginar.

para bailar sólo hacen falta 3 (3 reuniones en México lindo y querido para meter un goooooooooooooool)

pañuelostekeya de vuelta en casa, tras tres semanas de turismo en México, me acuerdo de Javier Clemente, y de Bakero. Javier Clemente es uno de los entrenadores a los que más le debe el Athletic, club de futbol blanco y rojo, el club de mis amores de juventud, el club de muchos chavales vizacaínos, muchos que han pasado y muchos que están por pasar por ahí, porque si algo tiene un club de fútbol como el Athletic es que todos los chavales de la región quieren jugar ahí. Yo me acuerdo de jovencito, aunque era un tuercebotas con un balón en los pies, qué no habría dado por ser jugador del Athletic. Mi madre me recuerda que con 5 años yo decía que quería ser jugador de fútbol e ingeniero, como mi padre. Mucho me temo, mirado con suficiente distancia, que yo lo que quería es lo primero, y ella, y mi padre, lo segundo. Finalmente, soy ingeniero, jajajá, una de dos.

Recuerdo esa época de mi vida en la que iba entre semana a la uni, y el sábado o el domingo, este sí, este no, a San Mamés, con Javi, con su padre, con algún amigo, y los días que tocaba, que no eran pocos, a jugar un futbolín. Me llega un video en recuerdo del viejo San Mamés al móvil, que nos manda a la cuadrilla, cómo no, Javier. Y me acuerdo de aquellos tiempos del Athletic de Clemente, un tipo tan controvertido como buen entrenador, un tío que formó un equipo mítico.

Durante esta semana hemos estado chateando y discutiendo quién es el mejor entrenador de nuestro equipo de los últimos tiempos, y hoy pienso que es Valverde, no Clemente o Bielsa, porque antepongo la construcción de equipo a largo plazo frente a la construcción en el corto, y tanto Clemente como Bielsa tienen cierta capacidad para llevar las cosas al extremo, y en última instancia separar. Algo parecido a lo que puede pasar con Mourino, otro monstruo en el arte de la competitividad, del grupo, y de dividir.

Me acuerdo de Clemente, y de un comentario suyo, de sus tiempos de seleccionador nacional, en los que contaba que a él le encantaba Bakero, un jugador que salió de la Real Sociedad, nuestro club filial (hermano), y se hizo grande, aún más, en el Barcelona de Cruyff, que bien pudo ser el de Clemente. Un amigo, no sé si Javi, me contó un día que aquel Barca que marcó una época, el Barca de Cruyff, lo construyó en buena parte Clemente, porque fue él el que se llevó la columna vertebral vasca a Barcelona. Los Bakero, Zubi, Alexanco, Goikoetxea, Txiki fueron fichajes del vasco, a los que luego se sumarían los Koeman, Stotichkov, fichajes del holandés.

Sea cierto o mito, me quedo con la frase de Clemente, al que le encantaba Bakero, un jugador que siempre, siempre, balón o tibia del contrario, aprovechaba el viaje.

5tekeCon esa intención, la del que aprovecha el viaje, he viajado estas navidades a México. Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, he hecho tres entrevistas en el DF, esa ciudad tan grande, un regalo de luces que no termina a la derecha y a la izquierda, adelante y atrás, un paisaje espectacular al aterrizar. Male, amiga de otra etapa de vida, de otros negocios, que finalmente no lo fueron, aunque contaron con el trabajo y la intención, me pasa a recoger al aeropuerto, y me siento de nuevo en casa, qué importantes son los amigos. Y aprovecho en esos días, una de fiestuqui, otra de trabajo, para reunirme con Jorge, con Male y con Miriam.

Dos de las entrevistas son antes de navidades, y la tercera, después de reyes, un día antes de despegar de vuelta a casa.

Las dos primeras reuniones me dejan la impresión de que “organizaciones que cuentan cuentos” puede ser una realidad en México, y que bien podemos encontrar un apoyo para lanzar el cuentacuentos en México. La tercera, en Arteche, que bien puede ser una realidad en este año que comienza.

La reunión del 7 viene precedida de un encuentro previo con Ávaro, director de Docor, que me pone en contacto con Laura, de Doin, la responsable de la agencia de comunicación, ya internacional, en México, que a su vez facilita el trabajo de Jon, un guipuzcoano, sangre de hermano, residente en México desde hace un año, que me acompaña a Arteche, empresa de sangre vasca también.

3tekeComo no le conozco, quedo con Jon en la puerta de la empresa 10 minutos antes de la entrevista. Estoy haciendo tiempo, apago el móvil, vuelta a encenderlo, hay redes inalámbricas, va a ser que no, cuando me encuentro con la mano de Jon y su saludo, a la vez que miro al suelo para ver qué es eso que brilla en el suelo, mira que son 5 monedas, una de 10 céntimos, otra de 20, una de 50, hasta completar un peso veinte. Enfrente de la puerta 3. Otra vez se juntan de la forma más tonta posible dos números que me persiguen sin parar.

En la entrevista, volvemos a ser tres, miriam, Jon y yo, para charlar de un programa que puede ayudar en la motivación del personal, desde la responsabilidad personal y desde un esquema que es desconocido en gran medida en el mundo empresarial. Me refiero al círculo. Porque las organizaciones en las que vivimos están muy acostumbradas al triángulo, a la estructura piramidal, que durante los últimos años tratan de achatar, a la jerarquía y a la posición. Porque aunque llevamos ya 13 años trabajando en clave procesos (por poner un ejemplo, la iso 9001 del 2000), pocas cosas se hacen en las estructuras que rebajen la presión del triángulo y la jerarquía, al menos en mi particular punto de vista.

Queremos tener personal creativo, pero queremos que no se equivoquen, que no prueben, que no jueguen. Queremos tener personal motivado y voluntario, pero desarrollamos en los colegios, en las universidades, en los centros de formación profesional, esquemas de desarrollo de clones, y no son pocos los mensajes lanzados al personal de nuestras organizaciones para indicarles que son perfectamente sustituibles, reemplazables, por no decir de usar y tirar.

De alguna forma, queremos los resultados, pero no ponemos los ingredientes para que los resultados se produzcan.

Queremos lo nuevo, y sus ventajas, pero estamos anclado a lo viejo, y a sus reglas.

En el camino entre lo viejo y lo nuevo se pueden introducir dinámicas que sean independientes de la estructura y del trabajo, que nos permitan empezar a cultivar habilidades nuevas.

Por poner un ejemplo, en algún lugar del camino, la España de Clemente y de Camacho, pura raza, pura fuerza, puro pundonor, se convirtió en la España de Luis, que tenía mucho del Barca de Guardiola, que algo heredó de van Gaal, que luego se convierte en la España de del Bosque, en una España que es reconocida en el panorama futbolístico mundial, una España que es temida en Brasil, cuna y envidia del jogo bonito de los rojos.

Quién nos iba a decir hace 10 años que Brasil temería y envidiaría a partes iguales a España jugando al futbol, ¿verdad?

Alguien empezó a cambiar un juego en el que lo importante es ir adelante, con fuerza, y si es posible avasallar, por un juego en lo que lo importante es ganar posición, tener la posesión de la pelota, que es la que finalmente define quién marca gol, porque generalmente sólo marca gol aquel que chuta la pelota, y para chutarla, qué obviedad, tenerla cerca es fundamental. Bakero cedió su posición a Xavi, Clemente a Guardiola, Camacho a del Bosque, y la línea recta, la línea más corta entre dos puntos, se convirtió en círculo.

Me hace mucha gracia este símil. Porque en México he pintado tres círculos. El primero delante de Male, que me acercó hasta sus oficinas y me ayudó con un puñado de piedras para llevar de aquí para allá, más pequeñas de las que acostumbro a usar a este lado del charco.

El segundo delante de Jorge, qué rico desayuno, muchas gracias por tu hospitalidad, Jorge, mira que repetí dos comidas en la terraza con mi madre, Jorge, antes de navidades, y otra, ya de despedida, el 07 de Enero, una ofrenda más al tres.

Y la tercera delante de Miriam, que me pregunta cómo se consigue que esas personas que ya están motivadas, y saben mover el balón en círculo, metan gol. En la conversación se mezclan el proceso y los fines, el estilo o el camino, y los objetivos de la organización. Pienso en la selección española y me pregunto qué les convirtió en un equipo ganador.

Desde pequeñitos saben dónde está la portería, y que se gana cuando metes un goooooooooooool, saben jugar y saben chutar. Cuando les quitaron la presión de llegar de forma directa, cuando les dejaron hacer paredes, triangular, y hacer círculos sin parar, surgió otra cosa, que algunos dicen que no es fútbol, pero que también se juega con los pies, y que también termina en la portería contraria y en el gol.

pañuelostekemon así lo vimos…

Gracias, Clemente, por el último Athletic glorioso, fuerte, directo, temible, gracias Bielsa por enseñar a un equipo a atacar en oleadas, y devolver a un pueblo la alegría y el orgullo por unos colores, gracias Valverde, por volver a hacer equipo y unir a un grupo de buenos jugadores.

Gracias, Guardiola, por el tiki taka convertido en tiken taken, gracias, Luis, gracias, del Bosque, por hacer del círculo un sistema de jugar a un deporte, que algunos dicen que no es fútbol, que primeo despierta  admiración, y luego provoca pesadillas en todo Brasil.

Si en el fútbol, deporte centenario, en el que todo estaba inventado, el círculo es posible, de hecho lo acaban de descubrir, a pesar de que juegan con una esfera hace 100 años, por qué no lo vamos a intentar en mundo empresarial, ¿verdad?

Gracias, Male, Jorge, Miriam. Gracias, Álvaro, Laura, Jon.

España, y México, y por qué no Brasil.

Tiembla, Brasil.

Nota:

losdanzantestekePara que en fútbol haya un rondo, hacen falta por lo menos 3 jugadores que “esconden” el balón. En el mundo empresarial pasa igual. Empezamos con grupos de 3, de 5, de 7, que pueden crecer.

El resultado siempre es el mismo, y es una palabra de tres letritas, cómo no: gooooooooooool !!!,

también conocido como gol.

una reciente y extraña obsesión con el número 3, y con el 5, ellas siempre dos más

35de pequeñito, allá por mis cinco años, recuerdo me encantaba el número 5, y el color rojo. Supongo que fue el resultado de Meteoro, una serie de dibujos animados en el que mi héroe era el conductor de un coche de carreras. Han pasado los años y he pasado por otros números y colores. Mi madre cuenta que de pequeño, aún más pequeño, de bebé, estaba obsesionado con el 8. Todo debía ser 8 en mi vida. 8, 88, ochocientos ochenta y ocho, la lemniscata, el infinito, de aquí para allá y vuelta acá, curioso número para empezar en la vida.

En el camino, he pasado por varios números y colores. De joven, cuando jugaba a futbito, elegí unos cuantos años el 4. Me parecía que no era el 2, lateral derecho, ni el tres, lateral izquierdo, estaba más centrado. No sé por qué no elegí el 5, de verdad. Tal vez hoy puedo entender que el 4 está entre el 3, que es mi número, y el 5, que es lo que he venido a contar. Más tarde, por ejemplo, apareció en mi vida el 13. Descubrí ya rozando la treintena que el número 13 era mágico para mí, algo así como mi número de la suerte, cuando coincidí con María, la que iba a ser madre de mis dos hijos, Gorka y Maitane, en un viaje a Egipto, en el que yo ingresé cuando estaba ya cerrado. 12 personas, 6 parejas, pensé, y decidí, no obstante, apuntarme. Y me confirmaron que había plaza el día siguiente, un día antes de empezar el viaje. Definitivamente, el 13 era yo.

Y del 13 me caí, 15 años más tarde, tras 13 años de matrimonio, para pasar a frecuentar otros barrios. En estos últimos años, me doy cuenta de que huyo de los números pares como de la peste, hasta cuando hago una presentación en PowerPoint o escribo en Word. El 12, el 14, el 22, me dan no sé qué, y busco los impares, si son primos mejor. Me encanta el 13, el 17, el 19, y el 23, y volviendo a las series pequeñas, me gusta también el 3, un número que empieza a significar el poder de la comunicación, adicionalmente a la trinidad. El siete también me gusta, y no le hago ascos al uno, la unidad, y al dos, el único número par y primo a la vez, la dualidad, la pareja, la unión de lo que se separó, aún no sabemos si con o sin razón.

En eso estoy últimamente, jugando a los números desde que en Galicia se hicieron presentes dos números, el 5 y el 3, aunque para mí aparecieron en orden inverso. Estábamos en Vigo, en un congreso de desarrollo personal, Ponte a Punto, en el que repartieron cartas de la baraja española. A mí me tocó el 3 de copas, y a Silvia, mi pareja, el 5 de copas, no sé por qué las mujeres siempre son así, como nosotros y dos más, siempre dos más. Desde entonces, me fijo, observo y no dejan de aparecer treses y cincos en mi vida, o quinces (3 por 5) o veinticincos (5 por 5, por el culo ejem).

Hoy es 15, qué raro, y me he levantado con la sensación de que tengo que escribir estas líneas ya. Ayer me acosté fulminado, muy cansado para ser sólo las 10 de la noche, y hoy me he despertado como una rosa, con la sensación que esas líneas que estoy dilatando en el tiempo tienen que empezar ya.

La historia que te voy a contar comienza el 09, 3 por 3, del 11 del 13, en Vigo, y sigue hoy. El 4 de enero, y el cinco de enero, he vuelto a tener un recordatorio vivo de la importancia del 5 en mi vida, una especie de “Mikel, no te vayas a olvidar”. El 7 de enero, otro, en la única entrevista que he realizado en México para vender organizaciones que cuentan cuentos, uno de los programas que mejor viajan de oé corazón.

Si nada lo remedia, en estos tres días, que llevan del 15 de enero, al 17, o cinco, hasta el 19, qué curioso, todos primos, espero escribir la historia de 5 copas para brindar por la vida y la muerte. Es una historia de un servicio que ponemos en marcha desde organizaciones con espíritu y corazón para apoyar el desarrollo de las personas y de los equipos de trabajo en las organizaciones, pero es mucho más que eso. Es también el relato de lo que nos pasa cuando prendemos la conexión y nos dejamos llevar por un universo mágico, en el que todo, absolutamente todo, está a nuestra disposición. Sólo hay que prender las antenas, despertar el observador. El universo es pródigo y está encantado de poner a tu disposición todo lo que te hace falta para tu desarrollo, para el desarrollo de tu propósito o misión.

Yo estaba de vacaciones, estaba de parranda, y el universo me dijo, el 1 de enero, que no me olvidase del número 3, mi número, en un regalo, qué curioso, que incluía a mis hijos, un puñado de petardos para Gorka, 3 petardos más para Maitane, y uno más, para mí. Y poco más tarde, me contaría que no me olvidase del número 5, ese número del que tengo tanto que contar.

El día  4, con 5 piedras en el paseo, y un vaso de café con leche con 5 alfajores, que costaba 25 pesos, 24 y un peso de propina, con la vuelta en 5 monedas de 5 pesos, el día 5, con 2 separadores que costaban 15 pesos por individual, tres por cinco, y 25 la pareja, 5 por cinco, y el día 7, con 5 monedas tiradas en el suelo, delante de la puerta 3 de Arteche, una empresa de origen vasco con plantas en México, “despierta, Mikel, no te despistes, lo tienes que contar”. Hoy es 15, tres por cinco, o cinco por tres, que más dará, me siento fresco, muy bien, con ganas de contarte lo que nos pasó. Es tiempo de empezar. Ya toca.

35mon Así lo vimos …

Hoy comenzamos una serie de posts, que tienen identidad propia.

Conforman 5 copas para brindar por la vida y la muerte, un programa para el desarrollo de personas y equipos de trabajo.

Un programa en la parte alta de nuestro parchís (rojo y amarillo, verde y azul). 5 copas, aunque no lo parezca, con tanto rojo, es  un programa azul.

35monazul