me gustas, disfrutando una cerveza en la plaza de Castilla

megustamon  Es martes, una y cuarto y sereno, todo en calma en Camelot, y acabo de tener una reunión en casa de un potencial cliente, al que le he presentado un esquema para el desarrollo de Organizaciones que cuentan cuentos. Como he quedado a comer con Juanan, y termina a las 2:15, le contacto por Wasap, esa maravilla que se parece al SMS en versión gratis, mira que era sencillo tener contentos a los usuarios de móvil, y buscamos un punto de encuentro cercano. Como trabaja en la Castellana, y nos dirigimos a casa de su madre, dos manzanas por encima de la plaza de Castilla, decidimos fijar el punto de encuentro en la terraza de 100 montaditos de la plaza del mismo nombre.

El día es soleado, una mañana de primavera, aunque estemos en otoño, preciosa. Debe ser el veranillo de San Miguel famoso, esas fechas en las que nos acordamos, ya metidos en el otoño, y viendo acercarse el invierno y la ropa de abrigo, lo bonita que es la primavera.

Pido una jarra de cerveza para pasar un rato y rebusco en mi bolsa de cuero. Miro el exterior y me río un poco. Tengo una bolsa que tiene su historia, con una marcada personalidad. En un viaje a Marruecos, a Marrakech, el gran zoco del mundo árabe, terminando la visita al barrio de curtidores, qué terrible debe ser trabajar en una tenería, nos ofrecieron un té y nos mostraron una colección de artículos de cuero. Compramos para Gorka, mi hijo mayor, una cartera de cuero marrón oscuro. La intención es que su cartera, de cuero marrón clarito pasase a su hermana, y Gorka empezase a usar su nueva joya. A Gorka la cartera le horrorizó. Olía mucho y le pareció fea. María, la promotora de la compra, tampoco la quería para ella, por mucho que le insistí. Lo barato, curiosidades de la vida, iba a convertirse en caro. Aunque no me tengo por una persona especialmente flexible, adopté la cartera para mi vida profesional. Desde entonces, esa es mi cartera de trabajo, a la que le adapté una bandolera de un carrito Samsonite. Bonita mezcla de piel de camello y modernidad.

Dentro de la cartera, tengo una colección de objetos extraños para la entrevista. Un cuaderno de kukuxumusu con un boli escamoteado (así no lo pierdo), un gorro con cuatro piedras (los fundamentos de coaching de olas y viento), un pañuelo de arrantzale con piedras preciosas del camino, el fundamento de la sopa de piedras como metáfora del compartir, un elefante amarillo de fieltro con la trompa hacia arriba, un maravilloso separalibros, objetos que hablan de un acercamiento a la naturaleza, a los básicos, a la percepción, a la observación, al tacto.

Como siempre que puedo me desplazo en tren, siempre hay algún libro entre cuero y cuero. En este caso, saco de la cartera ME GUSTA, un libro que empecé hace una semana en un viaje de autobús a Laredo, con parada en Bilbao.

Saco mis lápices de colores, lápices heredados de mis hijos, cómo es la vida, un lápiz rosa que casi no pinta, uno naranjita dorado, otro azul celeste, qué curioso que no me haya traído el granate y el verde oscuro que tanto me gustan, y me dedico a lo que, aparentemente, iba a ser una relectura del libro. Sin embargo, hojeando, pasando hojitas, y ojeando, echando un ojo, me encuentro con que un capítulo, no ha sido subrayado todavía.

Es el capítulo 11. Gratitud. La recompensa de dar las gracias.

Quién sabe por qué dejé para luego este capítulo, quién sabe por qué estoy con esto ahora. Entro a leer y según pasan las páginas me doy cuenta. Se trata de esto. Pienso en un caso que nos aplica a todos en la vida. La madre de mi abuelo materno, a la que no conocí, era una de esas mujeres sabias, que, entre otras cosas, tenía una frase que a mí se me hace preciosa,

la pelota va al frontón, y vuelve.

Es muy tonta, pero es una versión mejorada de otras también conocidas, “quien a hierro mata, a hierro muere”, “el que al cielo escupe, del cielo le cae”, … A mí me gusta porque no tiene connotaciones negativas. La vida es como un frontón, que nos devuelve la jugada. Es como la parábola del eco. Qué das y qué esperas recibir. Señalo la página 191 al inicio del capítulo, y sigo.

megustamuchoEl siguiente caso lo veo aplicado en casa de un cliente, y lo indico en el mismo sitio, páginas 191-192, y sigo.

El siguiente caso lo veo aplicado en videobravo, un programa para el reconocimiento de personas por medio de una plataforma de información y comunicación, y pienso que se lo tengo que participar a Juanan y Antonio. Lo apunto en la misma página.

Entro en una dinámica que es del tipo “qué puedo aportar yo a mi pequeño mundo”, en mis relaciones, a mis cariños, algunos convertidos en mis clientes, a los que también les tengo un agradecimiento especial, porque gracias a ellos expreso lo que soy (la gran prueba de las personas está en las relaciones, no en el conocimiento). Entro en resonancia con la energía de dar y de agradecer. Y me aplico con el wasap. Le agradezco a Juanan su influencia en mi vida reciente, a Ana, a Pedro y a Natalia, a Carlos, a Paco, a Silvia, personas preciosas que hacen de mi vida actual un oasis precioso. Hace dos años pasé por el desierto y agradezco infinito la sombra de las palmeras, la textura de los dátiles, la sensación de humedad, y el aire que se filtra en esta preciosa tarde de Otoño. La jarra ya está vacía. Veo llegar a Juanan, cruzando en manada el paso de cebra, con la sonrisa pegada a la cara.

Por algún extraño motivo yo tenía que leer estas páginas justo ahora. Piensa que por algún motivo tú estás leyendo este post hoy.

megustamon   Así lo vimos…

este post es parte de la colección de community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, un desarrollo de oé corazón que conjugala tecnología (las redes sociales internas y externas), los cuentacuentos (con las claves para que una historia se te quede “pegada”) y la seducción (porque dejamos de vender para que nos compren, sea cual sea nuestro “producto”). Cuéntamelo otra vez, Sam.

Si quieres, también nos puedes acompañar en linkedIN, unidos dentro, qué bonito: community manager 3.0, organizaciones que cuentan cuentos, un movimiento natural como la vida misma.

recuerda que siempre eres libre para hacer lo que prefieras, disfrutando una cerveza en la plaza de Castilla, en vez de un café con leche en la Plaza Mayor. Por poner un ejemplo.

Esta entrada fue publicada en actitudes en la vida, agradecimiento, autores, community manager 3.0, Mikel por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- y mi hija Maitane, mi hija pequeña, mi hija mayor, sólo tengo una hija, es parte de este descubrimiento que se llama "entornos de confianza", con la energía del azul clarito, el orgullo humilde, el orgullo sano, a disposición de la construcción de la casa común. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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