re-calculando

boadilla2Miércoles a la mañana. Tengo una cita a las 10, comprimida con otra a las 11, a escasos 10 kilómetors de distancia. De 11 13 ocupado. Luego tenemos un rato para comer, para una cita a las 4 de la tarde en el centro de Madrid.

Entro en Pozuelo desde Boadilla, porque me he saltado una salida desde la autovía. Llevo 20 minutos atascado para hacer 1 km y me quedan 2. Si nada lo remedia, son las diez menos cuarto, llego tarde a la cita, pospuesta media hora, porque inicialmente estaba prevista a las 9:30.

Pienso en llegar tarde para ir rápido y mal, y seguir la mañana peor, y se me ponen los pelos como escarpias. Pienso en seguir, a vuelta de rueda, pero dos minutos más tarde cambio el chip. Recalculando, recalculando, y decido llamar. ¿Es posible reunirnos a las 13:00? La respuesta es afirmativa. No hay ningún problema. La persona con la que nos reunimos está sí o sí en la oficina durante toda la mañana, y no le hago ningún tipo de desperfecto.

Me doy la vuelta en la primera rotonda y cambio el plan. Me acerco a la segunda cita sin cubrir la primera y decido descansar. Me lo he ganado. Soy un campeón.

De camino a casa de Irene le pregunto si tiene un sitio una hora antes, y me acoge con un té o un café, y no me responde. El paseo será por Boadilla del Monte pueblo.

El pueblo está en fiestas, o en preparación de. Me acuerdo de la última vez que estuve en Boadilla, en una mañana de primavera, ya hará sus 7 años. Por aquel entonces estaba casado, con Maitane muy pequeña, y nos juntamos con una amiga de la guarde y sus padres, italianos, ha llovido desde entonces, desde aquella mañana de domingo. TAmbién paseamos por el pueblo.

Sigo mi paseo, pensamientos y recuerdos, que se van mezclando, hilando, con sensaciones muy ricas del día de hoy, el fresquito mañanero, el sol que empieza a templar, una esplanada muy bonita, un edificio imponente, un sarao prepaparado para la noche, y empiezo a buscar un sitio para pasar media hora larga que me queda. Este bar, no, este bar, no, sigo paseando hasta un chiquero portátil. Y en el bar más cercano me dan la información del finde. Todavía no tienen programa de fiestas. Sniff. Me dicen el nombre de la virgen patronal de la que me olvido con la misma facilidad con la que me olvido de casi todas las cosas que no me llaman. En el siguiente bar me quedo sí. Veo el recorrido del encierro, señalado con barreras rojas y la plaza de toros, donde muere la fiesta, y me quedo en la barra de un bar junto a la rotonda.

Un periódico deportivo y un café con leche han hecho el resto. La chica al otro lado de la barra no es especialmente amable, pero no va a conseguir cambiar mi buen humor recién estrenado, tras salir del atasco y del agobio mental de las prisas. La siguiente cita puede esperar, pero esta vez llegaré puntual. No se anuncian atascos a las 11 en los alrededores de la casa de Irene.

En el periódico me llama más la atención una entrevista a Simeone que la penuria de principio de año del Madrid. Un equipo formado por jugadores y el talante de un técnico muy bueno, y otro formado por millones. Las mujeres creen que los hombres encuentran en el as gusto por la contraportada y acomodo a su atonía mental en el resto de las páginas. En el primer punto aciertan al 200 por ciento, pero fallan en el segundo juicio. Algunos hombres miran el diario deportivo como pueden mirar una organización empresarial. Yo, cada día más, estoy capturado en la ética del esfuerzo, de la capacidad de superación personal, de la química que crea un equipo de lujo a partir de retazos, y en la magia del campeón, que bien puede quedar tercero o séptimo. Me encantan las historias de equipos de éxito, aunque terminen como el rosario de la aurora. Le pasó al Athletic el primer año con Bielsa, y le está ocurriendo al Atletico con Simeone, que no siempre puede ganar, pero está cada día más cerca.

boadillame paro a pensar en Simeone, y pienso en dedicarle unas líneas en exclusiva. Me acuerdo de aquel tipejo que le pisó a Julen Guerrero, nuestro Julen, una tarde de liga, con saña, alevosía e impunidad, qué mal me caía, y me doy cuenta que me encanta el espírity combativo de su actual equipo, el grupo que lidera. Y me doy cuenta de que son la misma cosa. Es su espíritu de entonces hecho grupo hoy. Pienso en dedicarle unas líneas otro día y me alegro de la capacidad de ver a una persona, la misma, desde otro sitio, y sin apasionamiento. Será que ahora me gusta más porque veo como su Atleti le gana al Madrí. Me encanta su rueda de prensa, que el periodista titula «sin el esfuerzo del equipo no hay nada», que puede ser muy bien titular para él, pero no creo que sea el mejor título para el post de hoy, precisamente.

Pago el café, 1,30, tan parecido a mi número favorito, el 13, y tomo las de Villadiego. Aprovecho para llamar a dos contactos de Prepárate, y a un potencial cliente. Una cita para la semana siguiente cierra una hora magnífica.

Me doy cuenta de que sigo tomando fotos de todo, también saliendo del bar. El móvil lo tengo abarrotado. Debo de tener más de mil fotos. Las tengo que descargar. Empieza a gustarme esa actitud de sorpresa ante cualquier tontería, la sonrisa de un niño para admirar este mundo tan bonito.

Ya en el coche diviso la M-50, por encima de la cual cruzo, camino de casa de Irene, en la que nos reunimos hace ya unos meses, en el proceso de parir un bicho que se llamará «proyecto de vida sin excusas». Enrachado, de buen humor, recuerdo la conversación tan fea que tuve ayer por skype con Gorka y Maitane, y lo veo con claridad. El tono de mi conversación, inducido por su actitud, fue mi responsabilidad. Y me trazo un plan para cambiar.

Pienso en todo lo que me ha influido en mi vida reciente para hacer de mi día a día un entorno más sereno, más respetuoso con mi ritmo, con mis necesidades, y agradezco un consejo de Artemio, que me llevó a un taller de la fundación el Arte de Vivir, con el Arte de Respirar. Pienso en que todo lo que cae sobre suelo fértil, siempre y cuando las condiciones ambientales sean propicias para «la cosa», puede germinar, y reconozco la influencia del Proyecto de vida de Mario en mi «proyecto de vida» actual. Agradecido, sigo camino, esta vez seré puntual.

El día es luminoso, como mi actitud. Todo porque he sido capaz de levantar la cabeza y parar, y apartar a un lado el debo hacer, porque he sido capaz de pensar en otra posibilidad, y le he abierto la puerta.

Todo puede ser diferente, pero el primer paso está en mí. No está en el atasco, no está en la carretera, no está en Gorka ni en Maitane, no está en mi cliente, no está ahí fuera. Recalculando, fuera de ruta siempre, vuelvo a sonreír.

boadilla3mon   Así lo hemos visto…

Recalculando, recalculando, el día fue precioso y la primera reunión se convirtió en la segunda, porque la segunda le adelantó. Todo se ordenó. Todo tuvo su pausa y su tiempo. Todo salió bien.

Dicen que los aviones están el 90%  del tiempo fuera de ruta, y no paran de recalcular. ¿Y a ti, qué tal se te da volar tu avión?

Este post es parte de la colección de bottom up 3.0, un nuevo desarrollo de oé corazón que conjuga la vida sana (meditación, respiración, yoga, alimentación, también en la organización), el buen trato (me bien trato, te bien trato, trabajo con base en valores, los míos y los de mi organización) y el sentido común (ese que nos ha sido regalado a todas las personas), como pegamento de nuestros pensamientos, sentimientos y actos.

Si quieres, también nos puedes acompañar en linkedIN, unidos dentro, qué bonito: bottom up 3.0, un movimiento natural aguas arriba.

Esta entrada fue publicada en Alegría, autores, bottom up 3.0, cualidades del alma, la observación, Mikel, nuestros básicos, pensar diferente para hacer diferente, proyecto de vida sin excusas, serenidad, Serenidad, talleres, vida sana, virtudes por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo positivo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio desde el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. hoy acepto que esto no va de tirar ni de empujar, sino de ponerle calorcito y color, de hacer 3 aperturas a nivel personal, de dar 3 pasitos nuevos, y dar 3 abrazoTs (a mí misma, a ti, a la vida), de acompañar el desarrollo de ecosistemas propicios para el desarrollo de la conciencia, de la libertad, desde el amor. me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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