de mayor quiero ser como tú

flores Este fin de semana he tenido el grandísimo lujo de disfrutar de la exposición de los trabajos anuales de la clase de Gorka, mi hijo mayor. Gorka está en segundo de secundaria, lo que para los de mi época era octavo de EGB (nuestra antigua primaria). Y fue un gusto ver cómo han madurado chicos y chicas que conoces desde hace casi tres años (los más nuevos), desde hace ocho (los que entraron en primero de primaria en la clase) e incluso más (caso de Inés, compañera de jardín de infancia).

En el evento, como siempre, emociones encontradas. Un gusto enorme ver como un niño se va convirtiendo en personita, una niña se ha convertido en mujer (pequeñita, pero mujer), y cómo todos preparan durante un curso lectivo un trabajo que puede hablar mucho de sus dones, de sus intereses en la vida y de lo que pueden estar llamados a ser. Y lo acaban presentando en público.

Del evento, poco a poco, van aflorando dos tipos de presentaciones. Aquellas que tienen una influencia grande de lo que el tutor es (papá y mamá en la mayoría de los casos) y otras ligeramente diferentes. Agostina abre la mañana con una presentación relacionada con la importancia del dinero en la vida (en las relaciones, el reconocimiento). Sus padres, separados, tuvieron una situación económica boyante, que se vino abajo con la crisis y con la separación. Le sigue Anaís con una presentación que habla de emociones y música. 5 emociones básicas y 5 piezas al piano que reflejan en pares de dos, con un regalo final, las emociones, y un juego para el público, que podríamos denominar “cada oveja con su pareja”. La madre de Anaís, Dorotea, es coach. Le sigue Gorka, mi hijo, con una presentación relacionada con la cultura maya, y el sincronario (horóscopo) Maya. Su madre, mexicana, es terapeuta y trabaja con el sincronario. Sigue la mañana y Diego, un rubiales al que le encanta el fútbol, hace su presentación: los campos de fútbol de la península ibérica (España y Portugal). Diego nos expone datos de los principales estadios y los proyectos de remodelación en curso (nuevo campo para Valencia, Atlético y Athletic). El padre de Diego es arquitecto. Para terminar, un riquísimo pastel (maqueta comestible) del actual campo del Atlético de Madrid. En este caso, hay para los dos. El pastel lo ha hecho su madre, que es sufrida y encantada ama de casa (con una horda de niños a la vieja usanza). Terminamos el primer turno de la mañana (antes del descanso en el que nos jamamos con gusto el Vicente Calderón) con la presentaciones de Gerardo, que nos cuenta el plan de negocio de una hípica. Número de caballos, coste del personal (400 los mozos, 800 los profesores, 4000 el gerente, que soy yo, la proporción es genial, esto no hay quien lo cambie!!!), coste del pienso (no habíamos calculado bien la partida del pienso de los caballos, que comen mucho), electricidad, … ingresos de las clases, un negocio, que si va bien, será el primero de varios (introducción al concepto de franquicia), … El padre de Gerardo es vendedor.

Siguen otras presentaciones, como la de Goshka que merece un comentario aparte. Goshka es un chico extrovertido donde los haya. Desde mi punto de vista, un monstruo de la naturaleza. Goshka quiere ser actor. Nos explica, con desparpajo inusual, las vicisitudes que tuvieron para montar un video en el que tres compañeros (un bajista, un baterista y un cantante), recrean una canción de Michael Jackson. Goshka, cómo no, es Michael Jackson. Un video que no es profesional pero es tan creativo que cualquier día (un viernes de éstos) seguro que le buscamos un espacio en nuestro blog. 14 años para hacer la primera obra de arte, y toda la vida para seguir mejorando.

Termina la mañana y veo la presentación de Inés, compañera de jardín de Gorka. Su proyecto, diferente, es cómo se aprende a tocar un instrumento.

Me quedo con el gusto de ver a los compañeros de mi hijo tan mayores, tan personitas, tan enteros delante de una audiencia de casi 60 personas en presentaciones que van de 15 a 30 minutos, orgulloso de verle a Gorka tan bien, y con una duda pequeña.

¿Quieren ser como nosotros o nosotros queremos que sigan nuestros pasos? Proyectos de niños que quieren ser como sus padres, o proyectos con tutores que proyectan lo que ellos son mejorado, o lo que les habría gustado ser. Porque el hijo del arquitecto habla de arquitectura, el hijo de la coah de emociones, el hijo de la terapeuta hace terapia a sus compañeros (o les facilita el proceso de autoconocimiento), el hijo de comercial que vive en el campo, vende servicios franquiciables.

Pienso en mi padre, al que le encantaban los caballos, y me pregunto cuál habría sido mi proyecto. ¿Tal vez la hípica? ¿O tal vez habría explicado cómo se monta un ingenio con 14 años, con el mecano que me regaló con apenas 7? Porque mi mamá siempre decía a los vecinos que de pequeño yo quería ser ingeniero (prueba superada) como papá (si bien aita, mi padre, fue maquinista naval).

Y me surge una pregunta, al hilo de las fotos de flores y capullos.

florpegaditamon  ¿Cúanto espacio dejamos a nuestros hijos para ser?

florseparadamon¿Son ellos así o somos nosotros así, que los necesitamos pegaditos a nosotros? ¿Orgullo de hijo u orgullo de madre?

Ay, la que he liado de lunes…

Con lo fácil que es empezar con Neymar y Ronaldo, el Real Madrid y el Barcelona, con Mourinho y alguien que sea amable, con Fernando Alonso y el tren chú chú de Montecarlo, …

En nuestra metodología abrimos un hueco para la biografía personal. Uno de nuestros ejercicios, la línea de la vida, reformulada como la U de la vida, intenta entresacar información valiosa para la persona a través de la reflexión de los acontecimientos significativos en nuestra vida. Aquellas situaciones que nos marcaron.

Porque, si organizamos la vida en septenios, los tres primeros constituyen la formación de la persona, con cambios significativos a los 7 (dentición definitiva) y a los 14 (menstruación, pubertad), que dan paso a la etapa en la entra Gorka (de los 14 a los 21), en los que se desarrolla la identidad (el yo).

Los tres siguientes, de los 21 a los 42, son un reflejo de los 3 anteriores, en los que la persona ya formada, vive el desarrollo de su Ser, todavía influenciado por la mochila familiar (mi mamá y mi papá principalmente, dos figuras tremendas en la vida de todos nosotros).

Y los tres siguientes, de los 42 a los 63, son el desarrollo del Ser ya libre del aparillaje anterior. Es curioso cómo más de una persona (e incluso dos) de más de 42 años sigue cargando el pesado lastre de mamá y papá. Temas por resolver sin ningún género de dudas.

Lo que he visto este fin de semana me ayuda a seguir entendiendo, poco a poco, camino de los 84 (21*4), en los que, como en el libro que acabo de leer ayer tarde, hacemos las paces, a última hora, con nuestros hijos, si no hemos sido capaces antes. Pero esa es otra historia, que seguramente cabe en otro post.

A mí, hoy, me gustaría ser como Michael Jackson. O como Goshka. O como Gorka. Feliz San Lunes.

Esta entrada fue publicada en 4 elementos, autores, biografía, corazón, espíritu, Mikel, Ser Humano por mikeloecorazon. Guarda el enlace permanente.

Acerca de mikeloecorazon

nacido en el país vasco (a los nuevos nos gusta levantar troncos y cortar piedras, de la misma forma que a nuestros padres les gustaba levantar piedras y cortar troncos), me gusta el sol y el mar, el color y el calor. Estar vivo es una gozada que tenemos todos los días. Reírnos y agradecer lo que tenemos también. En el mundo laboral he hecho un recorrido bastante interesante por la consultoría de organización, productividad / competitividad, auditorías de sistemas y procesos, consultoría en integración, formación, tecnologías de la información, y desarrollo de personas, equipos y organizaciones. Un camino entretenido, en el que he llegado a la sopa de piedras, al juego, y al gusto de compartir, al color y al círculo, ese sitio en el que las personas, tan diferentes pero iguales, construimos nuevas realidades. --- mi hijo Gorka me ha traído al mundo del juego desde el respeto a la persona de enfrente, todos somos iguales, un juego que es necesario re-descubrir y desarrollar en nuestras organizaciones y en el mundo laboral y social. --- y mi hija Maitane, mi hija pequeña, mi hija mayor, sólo tengo una hija, es parte de este descubrimiento que se llama "entornos de confianza", con la energía del azul clarito, el orgullo humilde, el orgullo sano, a disposición de la construcción de la casa común. --- en mi vida he aprendido de gente que contaba historias, mi primer abuelo, José, mi primer amigo, Gidor, mi primer jefe, Jesús, y ahora las cuento yo. --- desde ese ser que se descubre a sí mismo (yo me reconozco), y se comunica de forma des-inhibida, amarilla, y se encuentra con otras personas (yo te reconozco, y reconocemos juntas un entorno más amplio del que formamos parte y al que damos vida), para dar paso a la curiosidad, roja, que pinta puertas donde otras personas sólo ven paredes, una curiosidad que se convierte en actividad de crear, creatividad en innovación. desde el juego, cambiando reglas, y creando nuevos juegos, nuestros resultados son diferentes. y afortunadamente, mejores. hoy me considero una persona positiva, creativa y alegre, cariñosa, mezcladora y juguetona. un abrazo, Mikel

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